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lunes, 19 de julio de 2010

Tasa Tobin





















Grupo Internacional de expertos confirma la viabilidad de la Tasa Tobin.
El Foro UBUNTU hace un llamamiento a los parlamentos y a los dirigentes mundiales, y especialmente al gobierno español, para que hagan realidad este impuesto.




El 16 de julio un grupo de expertos provenientes del mundo académico (1) y del sector financiero (2) confirmaron la viabilidad y la oportunidad de aplicar un impuesto a las transacciones financieras para generar los recursos necesarios para cumplir los compromisos contraídos con los países en desarrollo. Los expertos han elaborado un estudio detallado sobre la viabilidad de este mecanismo, respondiendo así a la solicitud de un grupo de 12 gobiernos, que encargaron el documento en noviembre de 2009. Estos gobiernos (Alemania, el Reino Unido, Japón, Francia, Bélica, Noruega, Senegal, Brasil, España, Corea, Austria y Chile) forman parte del Grupo Piloto sobre Financiación Innovadora para el Desarrollo, formado por 55 países y organizaciones internacionales y de la sociedad civil, entre las que figura el Foro UBUNTU desde su incorporación en 2006.

En el informe, publicado hoy en la página web del Grupo Piloto (Report of the Committee of Experts to the Taskforce on International Financial Transactions and Development), los expertos confirman la viabilidad de los impuestos a las transacciones financieras, a las que la prensa se refiere a menudo como "Tasa Tobin".

Los expertos señalan las transacciones de divisas entre bancos como el mercado financiero donde resultaría más fácil aplicar un impuesto por parte de los estados, debido a las particularidades técnicas que tiene este mercado. Los expertos afirman que estas transacciones interbancarias internacionales de divisas se procesan mediante sistemas informáticos de alta seguridad, y que ya se aplican cuotas sobre estos intercambios, motivo por el cual recaudar este impuesto resultaría sencillo. Actualmente los bancos no están sujetos a la aplicación del IVA, ni a cualquier otra forma de tributación sobre estas transacciones. Los expertos calculan que la introducción de un micro-impuesto de sólo 0'005% sobre las transacciones de divisas sería suficiente para recaudar 33.000 millones de dólares al año. Los consumidores de la economía real no se vería n afectados por el impuesto, dado que los costes de operar a escala individual en el mercado de intercambio de divisas son de 100 a 1.000 veces superiores al impuesto que se propone, y dado que las operaciones que tienen por objeto el comercio de bienes y servicios representa sólo el 3% de las operaciones de este mercado (el resto son operaciones de carácter especulativo sobre tipos de cambio). Estos 33.000 millones supondrían nuevos recursos, complementarios a la Ayuda Oficial al Desarrollo, puestos a disposición del cumplimiento de los compromisos internacionales para ayudar a los países en desarrollo a combatir el hambre, enfermedades, el analfabetismo y otros males relacionados con la necesidad de desarrollo, o el cambio climático.

El Foro UBUNTU, que desde 2002 trabaja para promover este mecanismo a nivel global, aplaude la publicación del informe. Elogiamos que los expertos hayan establecido de manera clara cuáles son los pasos que los gobiernos deberían seguir para alcanzar una implementación efectiva de un impuesto a las transacciones financieras. Saludamos y compartimos la identificación del intercambio de divisas como el segmento de los mercados financieros sobre el que se debería incidir en primer lugar, para lograr el establecimiento de un impuesto financiero internacional general.

No obstante, llamamos la atención sobre la necesidad de que estos nuevos fondos sean gestionados de manera democrática y participativa, a través del sistema de Naciones Unidas, y con la participación clave de sus agencias y programas de más reconocida solvencia en la lucha contra la pobreza y la exclusión.

Los impuestos a las transacciones financieras están presentes en grandes economías, como en el Reino Unido, en forma de impuesto sobre acciones, o en Taiwán, con su impuesto general a las transacciones de valores. Ha llegado el momento de que los gobiernos paren de encargar nuevos informes, y comiencen a implementar las recomendaciones que ya les han sido formuladas.

El Foro UBUNTU llama a los dirigentes mundiales, y en especial al Gobierno español, a implementar un impuesto a las transacciones financieras lom más pronto posible. Sólo así se podrá revertir el estado de grave incumplimiento de los objetivos de Desarrollo del Milenio, que pone de manifiesto el último informe del Secretario General de Naciones Unidas al respecto (publicado el mes de junio) (3), y se podrá empezar a avanzar hacia el logro efectivo de estos compromisos en 2015.

Notas.

1. Universidades de Columbia, Kyoto y Libre de Bruselas, entre otras
2. HSBC y JP Morgan, entre otras
3.  http://mdgs.un.org/unsd/mdg/Resources/Static/Products/Progress2010/MDG_Report_2010_En.pdf

sábado, 19 de junio de 2010

La paz fundada en el paradigma del cuidado


por Leonardo Boff (*)


La voluntad de poder de un país sobre otro, el patriarcalismo cultural que todavía margina a la mujer y la explotación de la naturaleza para conseguir beneficios materiales son factores de violencia e impedimentos para la paz. El patriarcalismo debilitó la dimensión de lo femenino, que nos hace más sensibles a todos, y rebajó la inteligencia emocional, nicho del cuidado y de la experiencia ética y espiritual.

Esta parcialidad, negando la dimensión anima (lo femenino), no ha dejado de afectar fuertemente a la ética. El núcleo de la moralidad clásica heredada de los griegos y perfeccionada por Kant, Habermas y Rorty tiene como base inconsciente la experiencia del animus (lo masculino). Por eso se funda sobre dos pilastras básicas: la justicia, que se expresa en los derechos y en los deberes de los hombres (dejando invisibles a las mujeres), y la autonomía del individuo, en la idea de que solamente un ser libre puede ser un ser ético.

Pero esta visión es parcial pues deja fuera dimensiones fundamentales, propias mas no exclusivas de lo femenino (anima), como son las relaciones afectivas que se dan en la familia, con los otros, con la naturaleza y con todos los que nos sentimos relacionados. Sin tales relaciones, la sociedad pierde su rostro humano. Aquí más que justicia se necesita la categoría mayor, que es la del cuidado. El cuidado es un paradigma que se opone al de la dominación. Es aquella relación que se preocupa y se responsabiliza por el otro, que se envuelve y se deja envolver con la vida en sus muchas formas, que muestra solidaridad y compasión, cura heridas pasadas y previene heridas futuras.

La base empírica es la experiencia –tan finamente analizada por el psicoanalista inglés D. Winnicott– de que todos necesitamos ser cuidados, acogidos, valorizados y amados, y deseamos cuidar, acoger, valorar y amar. Portadoras privilegiadas, mas no exclusivas, de esta experiencia son las mujeres. Ellas están ligadas directamente a la vida que necesita cuidado, como la maternidad, la alimentación, el desvelo en la enfermedad, el acompañamiento de la educación. Estas características son propias del principio femenino (anima) que se encuentra también en el hombre y que las realiza a su manera.

En el trasfondo de esta ética del cuidado hay una antropología más fecunda que aquella tradicional, base de la ética dominante: parte del carácter relacional del ser humano. Él es fundamentalmente un ser de afecto, portador de pathos, de capacidad de sentir y de afectar y ser afectado. Además de la razón intelectual (logos) está dotado de la razón emocional, sensible y de la razón espiritual. Es un ser-con-los-otros y para-los-otros en el mundo. No existe aislado en su espléndida autonomía, vive siempre dentro de redes de relaciones concretas y se encuentra permanentemente conectado. No necesita un contrato social para poder vivir junto a otros. Su naturaleza consiste en vivir comunitariamente.

Sin duda, para tener una cultura de la paz duradera necesitamos instituciones justas, pero el funcionamiento de éstas no puede ser formal ni burocrático sino humano, cuidadoso y sensible a los contextos de las personas y de sus situaciones. Más que nada, debemos alimentar una cultura generalizada de cuidado para con la Tierra, y las personas, especialmente las más vulnerables, y de atención a las relaciones entre los pueblos para evitar la guerra.

En vez del gana-pierde pasa a funcionar el gana-gana. Con esta estrategia se disminuyen los factores de tensión y de conflicto. Para llegar a la paz son relevantes las virtudes asumidas conscientemente, como la transparencia, la disposición al diálogo y a la escucha, la acogida cálida del otro. Lo enfatizó el presidente Lula al abordar la cuestión de Irán bajo la amenaza de la truculencia estadounidense y sus aliados por causa del enriquecimiento de uranio para fines pacíficos (pretexto para controlar el petróleo y el gas).

Pero hay una dimensión subjetiva y espiritual que refuerza la búsqueda de la paz. Es la capacidad de perdón y de olvido de viejas disputas y conflictos. Hoy que las culturas se encuentran, hacen patentes las tensiones históricas que separan a los pueblos. Hay que mirar siempre hacia delante en la construcción de una nueva relación fundada en una alianza de cuidado entre todos.

Vivir este tipo de humanismo necesario está dentro de las posibilidades de nuestro ser. Es la condición de la paz duradera, considerada ya por Kant como el fundamento de la República mundial.

(*) Leonardo Boff es teólogo
Fuente: http://servicioskoinonia.org/boff

viernes, 30 de abril de 2010

Los alucinógenos vuelven a la psiquiatría




Hongos que contienen la sustancia alucinógena psilocibina



 






Varios universidades norteamericanas retoman su estudio para el tratamiento de afecciones mentales

Noticias de Ciencia/Salud:
Sábado 17 de abril de 2010 | Publicado en edición impresa
John Tierney

The New York Times

 
NUEVA YORK.- Como psicólogo jubilado, Clark Martin tenía una buena relación con los tratamientos tradicionales para la depresión, pero su propio caso parecía intratable cuando le tocó luchar contra el cáncer de riñón y utilizar quimioterapia y otros tratamientos penosos.

Nada de eso tuvo efecto durable, hasta que a la edad de 65 años tuvo su primera experiencia psicodélica. Dejó su casa, en Vancouver, para tomar parte en un experimento de la universidad médica Johns Hopkins en el que se utilizaba psilocibina, sustancia psicoactiva hallada en ciertos hongos.

Hoy en día, los científicos están adoptando una nueva postura ante los alucinógenos, que se habían convertido en tema tabú entre los reguladores luego de que entusiastas como Timothy Leary los promovieran en los años 60 con el eslogan de "encienda, sintonice y abandone". Ahora, al utilizar rigurosos protocolos y salvaguardas, los científicos lograron el permiso para estudiar una vez más el potencial de estas drogas para tratar problemas mentales y aportar luz sobre la naturaleza de la conciencia.

En primera persona
Luego de tomar el alucinógeno, el doctor Martin se puso una máscara en los ojos y auriculares, y se tiró en un sillón para escuchar música clásica mientras contemplaba el universo.

"De pronto, todo lo que me era familiar comenzó a evaporarse -recordó-. Imagine que se cae de un bote en medio del océano, se da vuelta y el bote se ha ido. Luego, también el agua desaparece, y luego es uno el que se va."

Hoy, un año más tarde, Martin asegura que una experiencia de seis horas para ayudarlo a sobreponerse a su depresión transformó profundamente sus relaciones con su hija y amigos. Considera que ha sido el hecho más significativo de su vida, lo que hace de él un miembro típico del creciente club de pacientes que experimentaron este tratamiento.

Investigadores de todo el mundo se reúnen esta semana en California, en el más importante congreso de ciencias psicodélicas llevado a cabo en Estados Unidos en cuatro décadas. Planean intercambiar ideas sobre estudios realizados con psilocibina y otras drogas psicodélicas para el tratamiento de la depresión en pacientes con cáncer, en el trastorno obsesivo-compulsivo, en la ansiedad del fin de la vida, en el estrés postraumático y en la adicción a las drogas.

Hasta ahora, los resultados son alentadores, aunque preliminares, y los investigadores aconsejan no sacar demasiadas conclusiones de estos estudios en pequeña escala. No quieren repetir los errores de los años 60, cuando algunos científicos se convirtieron en predicadores y exageraron su comprensión de los riesgos y beneficios de las drogas.

Como las reacciones ante los alucinógenos pueden variar, han desarrollado guías para establecer un entorno confortable con monitores en la habitación para tratar las reacciones adversas. Se han establecido protocolos estándar de manera que los efectos de las drogas puedan ser evaluados con mayor precisión, y también han observado de forma directa las reacciones ante ellas, escaneando el cerebro de las personas que se hallan bajo la influencia de los alucinógenos.

Los científicos están especialmente intrigados por la similitud entre las experiencias alucinógenas y el cambio de vida del que hablan los místicos y los que meditan. Estas similitudes fueron identificadas en estudios de imágenes neurales dirigidos por investigadores suizos y en experimentos liderados por Roland Griffiths, de Johns Hopkins.

En uno de los primeros estudios del doctor Griffiths que abarcaba a 36 personas sin problemas físicos o emocionales, él y sus colegas encontraron que la psilocibina podía inducir a lo que los sujetos participantes del experimento describían como una profunda experiencia espiritual con efectos positivos duraderos para la mayoría de ellos. Ninguno había tenido experiencia previa con alucinógenos y tampoco estaba seguro de qué droga se le estaba administrando.

Para realizar el experimento doble ciego, ni los pacientes ni los dos expertos que lo monitoreaban sabían si estaban recibiendo un placebo, psilocibina u otra droga, como metilfenidato, nicotina, cafeína o alguna anfetamina. A pesar de que los veteranos de la cultura psicodélica de los 60 pueden haber tardado en creerlo, Griffiths aseguró que ni siquiera los que monitoreaban podían afirmar, por las reacciones, si las personas habían recibido psilocibina o metaflenidato.

Quienes monitoreaban a veces debían calmar a los pacientes durante períodos de ansiedad, pero estos generalmente eran cortos y nadie informó sobre efectos negativos. En un estudio llevado a cabo dos meses más tarde, quienes habían recibido psilocibina informaron de más mejorías significativas en su estado general y en su conducta que los miembros del grupo de control.

Los datos se repitieron en otro seguimiento realizado 14 meses después del experimento. En ese punto, la mayoría de los pacientes con psilocibina manifestó, una vez más, mayor satisfacción en su vida y consideró la experiencia una de las cinco más significativas de su existencia.

Desde ese estudio, publicado en 2008, Griffiths y sus colegas han continuado dando psilocibina a la gente con cáncer y depresión, como el doctor Martin. Su experiencia es bastante típica, según afirmó Griffiths: una visión mejorada de la vida luego de una experiencia en la que los límites entre uno mismo y los otros desaparece.

En entrevistas, Martin y otros pacientes describieron su ego y su cuerpo cuando desaparecían: sentían que formaban parte de un estado de conciencia más amplio, en el cual sus preocupaciones personales e inseguridades desaparecían. Se encontraron a sí mismos revisando relaciones pasadas con amantes y familiares con un nuevo sentido de empatía.

"Para mí, fue un completo cambio de personalidad -dijo Martin-. Ya no estaba ligado con el rendimiento ni el control de las cosas. Pude ver que las cosas realmente buenas de la vida suceden y que uno sólo tiene que considerarlas y compartir su entusiasmo natural con los otros. Uno siente que sintoniza con la gente."

Los informes de los pacientes se asemejan tanto a las experiencias místicas, según dijo Griffiths, que parece posible que el cerebro humano esté preparado para percibir estas experiencias "unitivas", quizá debido a alguna ventaja evolutiva. "Este sentimiento de que estamos todos juntos puede haber beneficiado a las comunidades y alentado la generosidad recíproca."

A pesar de que la agencia reguladora de medicamentos ha reanudado la aprobación para experimentos controlados con psicodélicos, ha habido poco dinero destinado a la investigación que es llevada a cabo en universidades como la Johns Hopkins o Harvard, Nueva York. El trabajo ha sido subvencionado por grupos sin fines de lucro, como el Heffter Research Institute y la Asociación para Estudios Psicodélicos (MPAS).

"Esto es una unión de ciencia y espiritualidad -dijo Rick Doblin, director ejecutivo de MAPS-. Gracias a los cambios de estos últimos cuarenta años en que la sociedad aceptó los programas médicos para enfermos terminales y el yoga y la meditación, nuestra cultura es mucho más receptiva ahora y estamos demostrando que estas drogas pueden aportar beneficios que los tratamientos habituales no pueden."

Los investigadores han comenzado a informar el éxito preliminar en el uso de psilocibina para aliviar la ansiedad de pacientes con enfermedades terminales. El doctor Charles S. Grob, psiquiatra que está involucrado en un experimento en la Universidad de California en Los Angeles, lo describe como "medicina existencial" que ayuda a la las personas que están por morir a sobrellevar el miedo, el pánico y la depresión.

"Bajo el efecto de los alucinógenos -escribe Grob-, los individuos trascienden su identificación primaria con el cuerpo y experimentan estados libres de ego antes de su fallecimiento físico real y logran una nueva perspectiva y una profunda aceptación del cambio constante de la vida."
 
Traducción de María Elena Rey

domingo, 28 de marzo de 2010

El Zen mejorará la seguridad vial




 
Se trata de medir el impacto de las emociones sobre la conducción.

por Miguel Ángel Valero

Hay ideas que valen un premio. Prevensis, que actúa bajo el lema "Conducir y Vivir", ha puesto en marcha Zen Driving para el control del estrés y las emociones en la conducción. Se trata de aplicar la filosofía Zen, basada en el equilibrio, la mesura y en el desapego a lo caduco (sobre todo, al propio yo), al volante, de forma que se cree un estilo de conducción que ayude a manejar las emociones, dentro de una forma de vivir que facilite ser más felices.
Puede parecer una utopía. Pero, como destacó la presidenta de Unespa, Pilar González de Frutos, en la entrega de los Premios Seguridad Vial que impulsa la patronal del seguro, "pese a que ha habido numerosos estudios que relacionan los efectos de las emociones con la conducción y el riesgo de sufrir un accidente, es la primera vez que esto se va a poder medir y tabular en modelos de conducción práctica".
El Zen Driving parte de que las emociones "nos pueden jugar una mala pasada". Implicadas en un elevado porcentaje de los accidentes, "son la llave de tu vida", según la presentación que hace Prevensis. Para ello, este nuevo estilo de conducción tiene que demostrar al conductor la influencia de sus emociones, y además aplicar técnicas prácticas para controlarlas al volante.
¿Cómo? Mediante el Zen Car, un vehículo en el que el conductor circula con una cinta de sensores que registran en todo momento tanto los eventos de la conducción como los parámetros de respuesta a éstos. El Zen Car mide las emociones de la persona cuando conduce, el impacto de los eventos en la conducción en parámetros fisiológicos y en indicadores emocionales, teniendo en cuenta que "cada persona es diferente, cada día es diferente". El acompañante va analizando esos indicadores emocionales para realizar una definición de perfiles de estas características en la conducción. El objetivo de este análisis es detectar las conductas negativas motivadas por la conducción y contribuir a prevenirlas, lo que se traducirá en conductores más seguros.
Esta iniciativa ha sido galardonada con el Premio Seguridad Vial 2010-2011, dotado con 180.000 euros. Lo mismo que la Asociación para el Estudio de la Lesión Medular Espinal (Aesleme), que ya recibió el Premio 2009 por su campaña "Te puede pasar a ti" de concienciación de los jóvenes antes de que comiencen a conducir mediante testimonios de lesionados medulares por accidentes de tráfico. Esa campaña, que lleva funcionando desde 1993 con el apoyo de Unespa, ha llegado ya a más de 2,2 millones de personas.
Otra buena idea fue Premio Seguridad Vial 2009: Cibersomosaguas-Farapi ha desarrollado una plataforma (www.quetemueve.org) en el que los propios jóvenes interactúan para identificar su perfil de riesgo como conductor. Esta original propuesta ha permitido definir seis perfiles: ascendentes, curritos, acoplados, precarios, cualificados y nuevos ricos. Y, sobre todo, demuestra que existe relación entre la juventud, la siniestralidad al volante, la precariedad laboral y la experiencia social.

fuente: http://www.capitalmadrid.info/2010/3/25/0000015261/el_zen_mejorara_la_seguridad_vial.html

viernes, 26 de marzo de 2010

Mentiras, ocultaciones y manipulaciones

por Xavier Caño Tamayo


 


Diariamente aparecen en medios informativos miles de mentiras que adulteran, corrompen hechos y pensamientos. Mentir se utiliza para dominar, obtener beneficio, conseguir poder o conservarlo. El historiador Preston desmontó mentiras que dignificaban al dictador Franco: Fue el general más joven de Europa, se opuso a Hitler para que España no entrara en la Guerra Mundial... Así se elaboró una imagen del dictador español más positiva que la de Pinochet, aún siendo Franco responsable de la muerte de 130.000 españoles (Pinochet asesinó a 3.000 chilenos).

 
Más mentiras. Bush padre filtró un falso informe sobre divisiones iraquíes (que nunca hubo) amenazando la frontera de Arabia Saudí para iniciar la primera guerra del Golfo. Y ¿cómo olvidar las inexistentes armas de destrucción masiva que justificaban la invasión de Irak por Bush hijo?
 
Los medios no sólo propagan mentiras; manipulan el lenguaje, ocultan y engañan en titulares. Otros modos de atacar la verdad. Un ingeniero informático en febrero de 2010 estrelló su avioneta contra un edificio estatal estadounidense donde trabajaban doscientas personas. Protestaba contra los impuestos. El País tituló: “Activista anti gobierno se estrella contra edificio federal en Texas”. Y el diario 20 minutos, “Una avioneta se estrella contra un edificio de oficinas en Texas”, como si fuera un accidente. En The Independent un comentarista aseguraba que “no era un terrorista sino un ciudadano común con resentimiento y una avioneta”. De ser árabe y musulmán, los titulares lo hubieran calificado de 'terrorista'. Y hubiera sido cierto. ¿Por qué no ese ingeniero informático? Pura manipulación.
 
Los sinvergüenzas afirman que todos mentimos. Torpe modo de intentar tapar vergüenzas y miseria ética de los mentirosos. Mentiras y manipulaciones informativas son ataques contra la justicia, igualdad, derechos humanos e intereses de la mayoría ciudadana. Como lo son la ocultación y la corrupción del lenguaje.
 
Los ciudadanos españoles tienen una imagen de Colombia pacificada. Pero hace unas semanas hubo una matanza: doce indígenas awa fueron asesinados por paramilitares; esos que el gobierno colombiano afirma haber desmovilizado. Y de cada cuatro sindicalistas asesinados en el mundo, tres son colombianos. Pero de eso no se informa. Y tampoco de muertes de campesinos, amenazas a defensores de derecho humanos, torturas, fosas comunes, robo de tierras... Una desinformación no casual ni inocente: el gobierno de Uribe (responsable siquiera por omisión de tan grave y permanente violación de derechos humanos) es de la misma cuerda político-económica que los amos de los grupos de comunicación españoles. Todos creen en este sistema neoliberal. Y no le pueden dejar mal.
 
Ocultar hechos y corromper el lenguaje son armas eficaces para impedir conocer y poder cambiar la realidad injusta y desigual. Antonio Galeote lo describe lúcidamente: “La contaminación y la corrupción mental empiezan en las palabras. Los terroristas ganan cuando consiguen que les llamen soldados y se llame terroristas a sus víctimas. Los terroristas ganan cuando se llama defensa a la agresión. Las palabras son importantes. Son el primer paso para comprender. Porque si no se llama a las cosas por su nombre, se acaba justificando que terroristas con uniforme de Israel practiquen un genocidio en Oriente Medio.”
 
Dice Paolo Flores D'Arcais: “La aniquilación de la verdad y la de la democracia caminan al mismo ritmo, son dos indicadores recíprocos y convergentes: las libertades públicas y las mentiras políticas circulan de forma inversamente proporcional. La tolerancia con la mentira política es indicador de calidad de la democracia. La democracia necesita que sus decisiones sean informadas. Por eso los representantes de los ciudadanos han de ser veraces. Sin esa veracidad pública, el ciudadano no puede decidir con acierto sobre qué candidato representa mejor sus intereses. Y en la medida en que no pueden tomarse esas decisiones, el proceso democrático resulta ilusorio y el poder del pueblo, reducido a mero eslogan". Y añade Joaquín Estefanía, “el control democrático depende de que los ciudadanos dispongan de información verdadera a tiempo. En ocasiones la estrategia de políticos profesionales consiste en manipular para mantenerse en el poder. Este principio de siglo es testigo de la emergencia de la mentira y la manipulación informativa como armas políticas. La democracia es incompatible con la mentira. El político que miente es enemigo de la democracia, aunque haya sido elegido”.
 
Decir las cosas por su nombre en voz alta es la primera respuesta de resistencia.
 
- Xavier Caño Tamayo es Periodista y escritor

jueves, 18 de marzo de 2010

¿El Sur le debe al Norte?

   

Una mirada diez años después de la Consulta Social por la Abolición de la Deuda Externa

por Esther Vivas

 
El pago de la deuda externa de los países del Sur es uno de los principales instrumentos de sometimiento de éstos a la globalización neoliberal en manos de las elites políticas y económicas globales y nacionales. Se trata de un lastre que condena a la pobreza a centenares de miles de personas que ven como los bienes y los recursos naturales de sus países son expoliados, privatizados, exportados... en aras de pagar una deuda que para nada repercute en el bienestar de la población.
 
Un monto que aumenta día a día. Si sumamos el dinero transferido por parte de estos países desde los años 80 hasta la actualidad, observamos como la suma inicial de la deuda ha sido pagada con creces, diez veces más, pero, paradójicamente, estos países están cinco veces más endeudados. Es lo que el movimiento contra la deuda externa ha llamado “la espiral de la deuda”, una lógica de dependencia Sur-Norte que reporta importantes beneficios tanto a instituciones internacionales como nacionales. En el año 2005, por ejemplo, los países del Sur transfirieron al Norte en concepto del pago de la deuda casi 551 mil millones de dólares, cinco veces lo que los países del Norte les prestaron como Ayuda Oficial al Desarrollo, unos cien mil millones de dólares.
 
El aniversario, estos días, de los diez años de la organización de la Consulta Social por la Abolición de la Deuda Externa, que tuvo lugar el 12 de marzo del 2000, y que movilizó a miles de personas en el Estado español recogiendo un millón de votos contra el pago de la deuda, nos recuerda que hoy, como antes, es necesario seguir exigiendo la anulación incondicional de esta deuda ilegítima. Así como reivindicar el fin de las condicionalidades impuestas por las Instituciones Financieras Internacionales y plantear el pago de una deuda ecológica, social e histórica que los países del Norte deben al Sur fruto de siglos de expolio y explotación de sus recursos naturales.
 
El movimiento contra la deuda externa lleva más de diez años denunciando el impacto del pago de esta deuda en las poblaciones más desfavorecidas de los países del Sur y desde sus orígenes hasta hoy ha conseguido mucho y muy poco a la vez. En el terreno de lo simbólico se han hecho avances importantes: deslegitimar a las instituciones internacionales e identificarlas, junto con los países miembros del G8, como los máximos responsables de la situación de endeudamiento actual; situar la cuestión de la deuda en la agenda política; y sensibilizar a amplias capas de la población sobre su impacto en los pueblos del Sur.
 
En lo que se refiere a logros concretos, el balance es mucho más exiguo. A pesar de las declaraciones de buenas intenciones realizadas en distintas cumbres internacionales, los países del G8 prácticamente no han realizado acciones concretas de condonación. En la cumbre de Colonia, en junio de 1999, los jefes de estado de los países más ricos del planeta se comprometieron a anular el 90% de la deuda bilateral y multilateral de los 42 países más endeudados. Pero, a pesar de estas afirmaciones, las cifras del comunicado del G7, setenta mil millones de dólares, equivaldrían tan solo a un 3% de la deuda total de los países del Sur. En reuniones anteriores, los líderes del G8 ya habían realizado promesas en la misma dirección: en la cumbre de Nápoles, en 1994, prometieron la anulación del 67% de la deuda; en la cumbre de Lyon, en 1996, del 80%; y, posteriormente, en la cumbre de Gleneagles (Escocia), en 2005, llegaron a prometer la cancelación del 100% de la misma. Pero las cifras hablan por sí solas: desde 1999 la deuda global de los 42 Países Pobres Altamente Endeudados lejos de reducirse ha seguido aumentando.
 
Esta contradicción, entre promesas y realidad, pone de relieve el interés de los países del G8 para seguir siendo acreedores de esta deuda y mantener un mecanismo permanente de transferencia de riqueza del Sur a los capitalistas del Norte. Los países que ocupen una posición geoestratégica relevante o que se muestren más dóciles seguirán recibiendo medidas de reducción de la deuda, pero que no les servirán de nada para liberarse del yugo neoliberal. La deuda es un claro ejemplo de la dominación Norte-Sur y las elites políticas y económicas no renunciarán fácilmente a ella.
 
Pero se han abierto oportunidades políticas para el movimiento contra la deuda. En América Latina, gobiernos como el de Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador han llevado a cabo unas políticas de ruptura parcial con el imperialismo y el neoliberalismo, devolviendo al Estado un mayor papel de regulador social y con un aumento del control público sobre los recursos naturales, recuperando el concepto de soberanía nacional. En concreto, los pasos dados por gobiernos como Correa en Ecuador son ejemplos de que es posible decir “no” al pago de la deuda, como hizo en su momento Argentina después de la crisis del 2001. La denuncia de las deudas odiosas e ilegítimas y la suspensión del pago de las mismas es un acto legítimo que todo gobierno soberano debería estar dispuesto a realizar en favor de sus pueblos.
 
- Esther Vivas es autora de En pie contra la deuda externa (El viejo topo, 2008).
+ info: http://esthervivas.wordpress.com

¿Hacia dónde va la xenofobia en España?



Jubenal Quispe


Según el último informe titulado “Evolución del Racismo y la Xenofobia en España, 2009” del Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia (OBERAXE), adscrito a la Secretaría de Estado de Inmigración y Emigración, 3 de cada 4 españoles encuestados piden leyes más drásticas contra la inmigración. La muestra fue de 3000 encuestados.

Si para el año 2000, el 36% de españoles y españolas pedía el endurecimiento de las leyes inmigratorias, para el 2004, este porcentaje subió a 56%. Pero ahora, sólo cinco años después, el 75% exige mayor rigidez legal con la inmigración. ¿Qué ocurre con esta España cuya historia está hilvanada de idas y vueltas migratorias en diferentes direcciones y épocas? ¿No es España el Estado democrático moderno, ilustrado y asentado en los derechos fundamentales del ser humano? ¿Cómo explicar esta pre modernidad en una sociedad “posmoderna”? En sus más de 350 páginas, el informe indica que el racismo contra las y los inmigrantes crece de manera alarmante.

Evidencia, por ejemplo, la animadversión generalizada contra africanos del norte por el color de la piel, el idioma y la religión. Los latinoamericanos, en su mayoría, son rechazados, aunque en menor medida, pero los argentinos, por sus rasgos físicos y culturales, son aceptados. Las rumanas, aceptadas por el color de la piel, sólo hasta cuando el acento idiomático los traiciona. Y así. El informe arroja la triste realidad de: si en España eres blanco, tienes plata y hablas inglés o alemán, no importa que seas extranjero. ¡No eres inmigrante! Si eres de otro color, tienes que jugar fútbol o ir a la ajena guerra en Afganistán para ser aceptado.

Veamos quiénes son este 75% del cual habla el informe. El documento señala que las personas de más edad, de bajo nivel de estudios, de ocupaciones laborales de escasa cualificación, ideológicamente posicionadas hacia la derecha, y que se declaran creyentes muy practicantes, son las más reacias a la inmigración (p.43). Pero también están los ambivalentes, personas más jóvenes, que han experimentado desempleo, de situación socio laboral más precaria, de nivel de estudios medio, ideológicamente de izquierda y con creencia y práctica religiosa.

Quienes toleran la inmigración, son personas de un nivel elevado de estudios, al igual que su posición económica y profesional, de alta especialización y nivel de renta. Lo que les sitúa en una posición “más privilegiada” ante la inmigración, y les distancia de la competencia con inmigrantes (acceso a puestos de trabajo, a ayudas y prestaciones sociales). De ideología de centro izquierda y religiosamente poco practicantes (p. 361). Éste colectivo es una minoría frente a los dos anteriores que representan el 75% de las y los encuestados.

Los resultados del informe indican varias verdades de fondo. Primero, España continúa siendo una sociedad aprisionada por estereotipos y barnizada por la modernidad. La democracia y la ilustración europea no sólo llegaron tardías al país, sino que en grandes nichos sociales son aún desconocidas. La España moderna, integrada a la Europa culta, sólo fue un barniz que ahora se diluye al ritmo de la crisis financiera y el paro galopante. El país continúa siendo el reino de los estereotipos, supersticiones y casería de brujas.

Podríamos definir estereotipo como una “imagen convencional y sin reflexión que se ha acuñado para un grupo de gente” (Quin y McMahon, 1997: 137). Se trata por lo tanto de una forma simple de pensar sobre un conjunto de personas que facilita el comunicar nuestras ideas, y nuestra mente los utiliza con frecuencia y de forma inconsciente. Los estereotipos son recursos que evitan el esfuerzo mental para analizar, comprender y explicar cada realidad. Es un mecanismo para desviar la responsabilidad moral. Y ante todo es la manifestación de un auto odio. En este sentido, los estereotipos son patologías excluyentes con la racionalidad ilustrada (Roca, 2006). Se odia al inmigrante porque éste es la reminiscencia de la nefasta historia nómada de España que las y los españoles no termina de digerir.

Los datos indican que la xenofobia contra las y los inmigrantes comenzó a tomar fuerza atizados por discursos políticos conservadores. Slogans como: “no cabemos todos en el barco”, “avalancha de africanos”, “migrante es más propenso a delinquir”, “las leyes son permisivas”, “inmigrantes al asecho”, etc., emitidos por políticos y difundidos por los medios de información masiva, fueron ganando adeptos en una sociedad nerviosa, sacudida por la crisis financiera y sumida en uno de los paros laborales más altos del mundo (cerca al 20%).

Se toma a inmigrantes como chivos expiatorios para todos los problemas irresueltos del país. Por qué hay desempleo, por inmigrantes. Por qué hay delincuencia, por inmigrantes. Por qué el malestar del Estado de bienestar, por inmigrantes. Por qué hay xenofobia y racismo, por inmigrantes. Hasta incluso el cambio climático es por inmigrantes. ¡Si tan sólo hiciésemos el mínimo esfuerzo de pensar! ¡Si tan sólo intentáramos imaginar una España sin inmigrantes, tan solo por un día!

Con políticos incapaces de aceptar sus limitaciones en condicionar las instituciones del Estado a las nuevas realidades sociales y con una sociedad ahoga en el espejismo de la modernidad y pertenencia a la Unión Europea, es explicable la arremetida de la xenofobia, pero jamás justificable.

La sociedad española tiene que entender que los más de 5.2 millones de nuevos vecinos residentes no se irán de España. Todas las políticas de retorno voluntario han fracasado en el intento. ¿Qué queda? ¡Aprender a convivir juntos! ¡Soñar juntos y juntas para idear la nueva España que queremos después de esta debacle!

 Las y los nuevos vecinos tienen mucho que aportar para salir de la situación financiera y laboral del país porque en sus países de origen vivieron en una permanente crisis. No es con más policías en los metros que se garantiza la convivencia pacífica. No es con animadversión que se expulsa a los que ya están aquí. No es con miradas, muecas y comentarios arcaicos que se construyen relaciones básicas hacia una sociedad intercultural. Todo pasa por aceptar que las y los nuevos vecinos ya están aquí. Reconocer sus derechos a existir como ciudadanos es una tarea ineludible. Tratarlos como semejantes/prójimos es el único sendero. La vía de la xenofobia y el racismo es la autopista al despeñadero, y el informe de OBERAXE es sólo una señal de alerta.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Un rotundo no de los islandeses al capital financiero


por Alejandro Teitelbaum


El 6 de marzo el pueblo islandés rechazó en un referendum el pago de una deuda a Gran Bretaña y a Holanda.

Los resultados fueron, con un 62,7% de participación, 93,2% por no pagar la deuda y 1,8% a favor de pagarla.

En octubre de 2008, en plena crisis financiera internacional, Icesave, un Banco islandés privado en línea, filial del banco Landsbankinn, quebró y numerosos clientes ingleses y holandeses perdieron sus inversiones especulativas.

Los Gobiernos británico y holandés reembolsaron a sus nacionales y le reclamaron a su vez al Gobierno islandés que les reembolsara el monto pagado, unos 3900 millones de euros, aproximadamente la mitad del PBI nacional islandés.

El 30 de diciembre de 2009 el Parlamento islandés aprobó por un escaso margen de votos un acuerdo del Gobierno con Gran Bretaña y Holanda para reembolsar la suma en cuestión.

Inmediatamente comenzaron las protestas populares y una petición contra la ley fue firmada por un quinto de la población. Entonces el presidente de Islandia, Olafur Ragnar Grimsson decidió no promulgar la ley, es decir vetarla y convocar a un referéndum popular   sobre la misma con el resultado indicado más arriba.

Seguramente se iniciarán otras negociaciones entre los Gobiernos, pero esta vez el Gobierno islandés estará respaldado por el pronunciamiento casi unánime de su pueblo.

lunes, 8 de marzo de 2010

Vivir sin supermercados


por Esther Vivas


Ir a comprar al supermercado se ha convertido en una práctica cotidiana. De hecho, un 80% de nuestras compras se llevan a cabo en grandes cadenas de distribución como Carrefour, Alcampo, Eroski, Corte Inglés y Mercadona, etc. Aunque comemos y consumimos diariamente, y muy a menudo lo hacemos mediante la compra en supermercados, pocas veces nos detenemos a pensar en las consecuencias que este modelo tiene por todos aquellos que participan en la cadena de comercialización: campesinos, trabajadores, consumidores, comercio local. Ahora puede ser un buen momento para plantearnos estas cuestiones.

Algunos impactos

La concentración empresarial en cada uno de los tramos de la cadena agroalimentaria va en aumento y el sector de la distribución no es una excepción. La dinámica en Europa, por ejemplo, apunta a una tendencia ascendente. En Suecia, tres cadenas de supermercados controlan el 95,1% de la cuota de mercado, en Dinamarca tres cadenas monopolizan el 63,8%, y en Bélgica, Austria y Francia unas pocas compañías dominan más del 50%. Cada día tenemos menos puertas de acceso a los alimentos, a la vez que el productor tiene menos opciones para llegar a nosotros. El poder de la industria agroalimentaria es total y nuestra alimentación ha quedado supeditada a sus intereses económicos.
 
Este modelo de distribución al detalle, que se ha generalizado en los últimos cincuenta años en el Estado español, comporta un empobrecimiento generalizado de la actividad campesina, la homogeneización de aquello que consumimos, la precarización de los derechos laborales tanto en sus centros comerciales como en aquellos que les proveen, la pérdida del comercio local, la promoción de un modelo de consumo insostenible e irracional. Veamos algunas cifras.

El diferencial entre el precio en origen de un producto (pagado al campesino) y en destino (lo que pagamos en uno 'súper') es una media del 490%, según cifras del sindicato campesino COAG, pero en algunos alimentos éste puede llegar a superar con creces el 1.000%, como es el caso de las patatas, los tomates, los pepinos o las zanahorias. Mientras, la gran distribución es quien se lleva el beneficio. Esta situación comporta un creciente empobrecimiento de la población campesina, con una disminución anual de su renta del 26% en los últimos cinco años. Con estos datos no nos tendría que sorprender que cada tres minutos en Europa desaparezca una explotación agraria, según datos de La Vía Campesina, ya que los pequeños productores no pueden competir con la agroindustria.

En el ámbito laboral, el trabajador está sometido a ritmos de trabajo intensos, tareas repetitivas y poca autonomía de decisión, que comportan enfermedades, como el estrés, el agotamiento, los dolores crónicos en la espalda y cervicales, etc. Además, los horarios laborales altamente flexibles, en función de los intereses productivos de la empresa, dificultan la conciliación de la vida laboral con la social y familiar, haciendo que el trabajador llegue a perder incluso el control sobre su tiempo libre.
 
El impacto en el pequeño comercio es devastador. Si el año 1998 había en el Estado español 95 mil tiendas, en el 2004 esta cifra se había reducido a 25 mil. El comercio tradicional de alimentos ha sufrido una erosión constante e imparable desde los años 80, llegando a ser a día de hoy casi residual.

Alternativas

¿Sin embargo, podemos vivir sin supermercados? Los grupos y las cooperativas de consumo agroecológico, la compra directa al campesino, el comercio local, las cestas a domicilio, ir al mercado... son algunas opciones alternativas que implican un modelo de comercialización de proximidad, estableciendo una relación directa y solidaria entre el campesino/el campo y el consumidor/la ciudad. Se trata de opciones de compra que van en aumento. Si antes del año 2000 en Cataluña tan sólo existían diez grupos de consumo ecológico, hoy en día esta cifra llega casi al centenar.

Esta acción colectiva en el ámbito del consumo es fundamental para empezar a cambiar dinámicas y llegar a más gente. A menudo se nos habla de nuestro poder individual como consumidores, pero aunque la acción individual aporta coherencia y es demostrativa, por sí sola bien pocas cosas podrá cambiar. La perspectiva política es clave. Por ejemplo, yo puedo formar parte de una cooperativa de consumo y optar por la compra de alimentos ecológicos, pero si no se prohíben los transgénicos llegará día en que tanto la agricultura convencional como la ecológica estará contaminada, fruto de una coexistencia imposible. Por lo tanto, hace falta movilizarnos, salir a la calle y exigir que queremos unas políticas agrícolas y alimentarias que garanticen un consumo saludable, respetuosas con la naturaleza y que tengan en cuenta los derechos del campesinado y los trabajadores.
 
La lógica capitalista que impera en el actual modelo agrícola y alimentario es la misma que afecta otros ámbitos de nuestras vidas: la privatización de los servicios públicos, la especulación con la vivienda, la deslocalización empresarial, la precariedad laboral. Cambiar el actual sistema agroalimentario implica un cambio radical de paradigma. Y para hacerlo la acción política y la creación de alianzas con otros actores sociales (campesinos, trabajadores, ecologistas, feministas...) es imprescindible.
(*) Esther Vivas es coautora del libro Supermercados, no gracias (Icaria editorial, 2007). Artículo publicado en el semanario La Directa, nº 171. [ http://esthervivas.wordpress.com ]

BRASIL: Clase media en un país injusto

por Frei Betto

La población brasileña es hoy de 190 millones de personas, divididas en clases según el poder adquisitivo. Pertenecen a las clases A y B las de un ingreso superior a US$ 1,800, los ricos del Brasil.
 
1,800 dólares no es un salario como para dar tranquilidad financiera a nadie. El alquiler de un apartamento de dos piezas en la capital paulista consume ya la mitad de ese valor. Pero entre los ricos muchos reciben remuneraciones astronómicas, además de que poseen un patrimonio envidiable. En las grandes empresas de São Paulo el salario mensual de un director varía entre US$ 15,400 y US$ 23,000.
 
Un reciente análisis de la Fundación Getúlio Vargas, divulgado en febrero pasado, revela que integran ese segmento privilegiado apenas el 10.42 % de la población, o sea 19.4 millones de personas, que concentran en sus manos el 44 % de la renta nacional. Mucha riqueza para poca gente.
 
La clase C, conocida como media, posee un ingreso mensual de entre US$ 430 y US$ 1,800. Ha crecido en los últimos años gracias a la política económica del gobierno de Lula. En el 2003 abarcaba el 37.56 % de la población, con un total de 64.1 millones de brasileños. Hoy incluye 91 millones -casi la mitad de la población del país (49.22 %)-, que se distribuyen el 46 % de la renta nacional.
 
En la clase D -los pobres- están 43 millones de personas, con un ingreso mensual de US$ 295 a 430, obligados a compartir apenas el 8 % de la riqueza nacional. Y en la clase E -los miserables, con un ingreso de hasta US$ 295- se encuentran 29.9 millones de brasileños (16.02 % de la población), condenados a repartir entre sí apenas el 2 % de la renta nacional.
 
A pesar de que la distribución de la renta en el Brasil continúa escandalosamente desigual, se constata que el brasileño, como diría La Fontaine, comienza a ser más hormiga que cigarra. Gracias a las políticas sociales del gobierno, como Bolsa Familia, jubilaciones y créditos otorgados, hay un nítido aumento del consumo. Por eso a la Bolsa Familia le falta encontrar, como dice el economista Marcelo Néri, la puerta de entrada al mercado formal de trabajo.
 
De los 91 millones de brasileños de clase media, el 58.87 % tienen computador en casa; el 57.04 % van a escuelas privadas; el 46.25 % estudian algún curso superior; el 58.47 % viven en casa propia; y otro dato interesante: el aumento del ingreso familiar se debe a la entrada de mayor número de mujeres al mercado de trabajo.
 
Ya pasó la época en que el hombre trabajaba (patrimonio) y la mujer cuidaba de la casa (matrimonio). Del 2003 al 2008 los salarios de las mujeres crecieron un 37 %, mientras que entre los hombres un 24.6 %, aunque ellos continúan siendo mejor remunerados que ellas.
 
Según la Fundación Getúlio Vargas, el gobierno de Lula sacó de la pobreza a 19.3 millones de brasileños y promovió a otros 32 millones a grados superiores de la escala social, insertándolos  en las clases A, B y C. Desde el 2003 se crearon 8.5 millones de nuevos empleos formales, aunque es verdad que la mayoría de baja remuneración.
 
A comienzo de los años 90 el 15 % de nuestros niños de 7 a 14 años no iban a la escuela; hoy son menos del 2.5 %. El aumento de la escolaridad facilita la inserción en el mercado de trabajo, a pesar de que el Brasil tiene una enseñanza pública de mala calida y una enseñanza privada cara.
 
En cuanto a la educación, están insatisfechas con su calidad el 40 % de las personas con enseñanza superior, el 59 % de las que tienen enseñanza media, el 63 % de las que tienen enseñanza fundamental y el 69 % de los semiescolarizados (ver “La clase media brasileña”, Amaury de Souza y Bolívar Lamounier, SP, Campus, 2010).
 
La escuela hace como que enseña, el alumno finge que aprende, y los niveles de capacitación profesional y cultural son vergonzosos comparados con los de otros países emergentes. ¡Ojalá que en el Brasil hubiera tantas librerías como farmacias!
 
Hoy hay más consumo en el país, lo que los economistas llaman fuerte demanda de bienes y servicios. Proceso, sin embargo, amenazado por la inestabilidad del empleo y el crecimiento de la insolvencia: la clase media tiende a gastar más de lo que gana, atraída fuertemente por la adquisición de productos superfluos que simbolizan ascenso social.
 
La clase media ascendente aspira a tener su propio negocio. Pero la iniciativa en el Brasil se ve dificultada por la falta de crédito, de conocimiento técnico y capacidad de gestión. Y demasiadas exigencias legales y laborales, sumadas a una pesada carga tributaria, multiplican las carencias de pequeñas y medianas empresas y amplían el mercado informal de trabajo.
 
Aunque la clase media tiene en sus manos un poderoso capital político, tiene dificultad para organizarse, para crear redes sociales, para establecer vínculos de solidaridad. Prácticamente sólo se asocia cuando se trata de religión. Además demuestra aversión hacia la política, especialmente debido a la corrupción.
 
No creyendo en la capacidad del gobierno y del poder judicial para combatir la criminalidad y la corrupción, la clase media se vuelve vulnerable a los “salvadores de la patria” –figuras caudillescas que le prometen acción enérgica y castigos sin piedad. Ése fue el caldo de cultivo que permitió el ascenso de Hitler y Mussolini.
 
Reducir la desigualdad social, asegurar una educación de calidad para todos y aumentar el poder de organización y de movilización de la sociedad civil: he aquí los mayores desafíos del Brasil actual. (Traducción de J.L.Burguet)
 
Frei Betto es escritor, autor de “Calendario del Poder”, entre otros libros.

martes, 2 de marzo de 2010

De súbditos a ciudadanos, la gran transición

por FEDERICO MAYOR ZARAGOZA (*)
 
"Escribo sobre un naufragio /
... sobre lo que hemos destruido
ante todo en nosotros...
Pero escribo también desde la vida...
de un tiempo venidero".


José Ángel Valente en Sobre el tiempo presente.


La solución a los gravísimos desafíos que enfrentamos es más democracia, mejor democracia. Y ello exige participación activa y conocimiento profundo de la realidad, que se dan especialmente en los "educados", es decir, los que actúan en virtud de sus propias reflexiones y nunca al dictado de nadie. Educación -no me canso de repetir esta inmejorable definición de Francisco Giner de los Ríos- es "dirigir con sentido la propia vida". Tener las alas sin lastres, adherencias, adicciones, para volar a contraviento, para plantar cada día, aun en tiempo desapacible, semillas de futuro, para avizorar, vigías del mañana, el porvenir, para procurarlo menos sombrío.

El artículo primero de la Constitución de la UNESCO establece que el resultado del proceso educativo deben ser personas "libres y responsables". Educación para todos a lo largo de toda la vida. Para todos, no para unos cuantos. Y todos es muy peligroso, porque los educados no permanecerán impasibles, resignados, sometidos. No serán espectadores, sino actores. No receptores adormecidos, distraídos, atemorizados, sino emisores. No permanecerán silenciosos ni silenciados. Expresarán, con firmeza y perseverancia pero pacíficamente, sus puntos de vista.

Con ciudadanos educados ya no habrá dogmatismo, extremismo, fanatismo, ya nada será "indiscutible" ni se obedecerá de forma inexorable. La educación vence la apatía, induce a la acción.

Sí, la educación es la solución. No hay democracia genuina si no se participa, si los gobernantes y parlamentarios no son, de verdad, la "voz del pueblo". Educación, pues, para la ciudadanía mundial, teniendo siempre presente el artículo 21/3 de la Declaración Universal: "La voluntad del pueblo es la base de la autoridad del poder público".

Hoy se premia a quien mayor esplendor mediático aporta; se promueve a deportistas, escuderías, etcétera, con desmesuradas cantidades y deificantes actos de presentación por el más desmesurado todavía retorno audiovisual; se patrocinan acontecimientos según aconsejan los cálculos de las compensaciones previsibles..., y los ciudadanos, sin tiempo para pensar y promover sus verdaderas opciones, siguen como espectadores indulgentes los espectáculos que se les presentan.

Tan acomodados llegan a sentirse como espectadores y receptores, tan obcecados, que pueden conocer sin inmutarse noticias sobre corrupción, sobre asimetrías intolerables, sobre hambre o niños-soldado.

Para movilizarse, para implicarse, para involucrarse es imprescindible tener tiempo para reflexionar. Cada ser humano único, capaz de crear, capacidad distintiva de la especie humana

. Capaz de participar, rehusando las ridículas "obligaciones de la pertenencia", que hacen que muchos apoyen "porque sí" a determinados líderes o ideologías que, bien pensado, no tienen nada que ver con sus preferencias. En el preámbulo de laDeclaración Universal de los Derechos Humanos se dice que su ejercicio liberará a la humanidad del "miedo y de la miseria". La historia de la humanidad va unida al temor: temor al poder, temor a los dioses, en lugar de amor. Es preciso vencer al miedo con la palabra.

Es esencial "escuchar" el mundo. Observarlo, que es mucho más que verlo y que mirarlo. Tener esta visión planetaria, esta consciencia del conjunto de la humanidad, que es lo que nos permitirá reaccionar sin esperar a tsunamis que nos emocionen, que nos pongan en marcha.

Junto a la grave degradación medioambiental, la marginación de valores no sólo ha conducido a la deshumanización, sino a una competición en la que todo vale, sin límites, que busca afanosamente, sea cual sea el precio social y las condiciones laborales, la producción menos costosa. China, la fábrica del mundo, ha resultado ser, de este modo, el país comunista-capitalista que todos cortejan. Pero 1.300 millones de habitantes son muchos millones para imaginar indefinidamente la sumisión. Mejor prevenir...

Los plutócratas (G-6, G-7, G-8, ... G-20) han pretendido -y algunos todavía insisten- convertir el mundo en un gran zoco donde todo, empezando por la gente, forma parte de transacciones mercantiles. Los principales responsables de las crisis presentes (social, económica, medioambiental, alimenticia, democrática, ética) pretenderán tomar de nuevo el volante... si es que realmente se ha logrado que lo suelten. Controlan las finanzas, ocupan altas posiciones públicas y manipulan los medios de comunicación. Pero es posible -ojalá consigamos que sea pronto probable- que, como sucede ya en algunos países, la movilización ciudadana, la resistencia por fin manifiesta, lo impidan.

Los poderosos, que han ahuyentado desde siempre a los ciudadanos que, con mayor atrevimiento, ocupaban el estrado, no contaban con la "revolución virtual". La capacidad de participación no presencial (por telefonía móvil. SMS, Internet...) modificará los actuales procedimientos de consulta y elecciones. En síntesis, la democracia.

La decepción ciudadana al ver la incapacidad de los Estados para llevar a la práctica unos Objetivos del Milenio ya muy menguados y, más recientemente, hacer frente a las responsabilidades globales que supone el cambio climático, ha ido acompañada de la perplejidad e indignación que ha producido el "rescate" de las corporaciones financieras, responsables en buena medida de la grave situación que encaramos.

¿Y la gente? ¿Cuándo se "rescatará" a la gente? Es indispensable un multilateralismo eficiente, con instituciones internacionales dotadas de los medios de toda índole que requieren para el ejercicio de su misión.

Se terminaría así con los tráficos y mafias que hoy disfrutan de la mayor impunidad gracias a los paraísos fiscales, que deberían ser clausurados de inmediato y sin contemplaciones, ya que a ellos se debe en gran parte la proliferación de corruptos, y de los que son todavía peor, los corruptores, en el espacio supranacional.

Un Sistema de Naciones Unidas que no permita la explotación por grandes consorcios multinacionales que siguen empobreciendo a países potencialmente ricos, esquilmando caladeros, yacimientos, minas...

Unas Naciones Unidas que favorezcan la rápida interposición de los Cascos Azules cuando, como en los casos de Camboya o Ruanda, tienen lugar, al amparo de la "soberanía nacional", violaciones masivas de los derechos humanos o -Somalia es un buen ejemplo- cuando no existen "interlocutores gubernamentales" y el país se halla en manos de unos cuantos "señores de la guerra".

Y, sobre todo, la acción rápida y coordinada para reducir el impacto de las grandes catástrofes naturales (huracanes, ciclones, inundaciones, incendios, terremotos...) o provocadas, ante las que hoy vemos carencias increíbles, especialmente cuando se trata de países que tienen grandes arsenales bélicos.

Y la transición de una economía especulativa, virtual y de guerra (3.000 millones al día en gastos militares al tiempo que mueren de hambre más de 60.000 personas) a una economía de desarrollo sostenible global, que amplíe progresivamente el número de personas que pueden acceder a los servicios y bienes.

Un desarrollo que permita compartir, partir con los demás aquello de lo que disponemos, incluidos los conocimientos; que aumente la producción de alimentos, de agua, de energía renovable; que cuide y procure la buena salud de los humanos y de la Madre Tierra; que propugne el transporte eléctrico; unas viviendas ecológicas...

El porvenir está por hacer. El futuro debe inventarse venciendo la inercia de quienes se obstinan en querer resolver los problemas del mañana con las recetas de ayer. Muchas cosas deben conservarse. Pero otras deben cambiarse. Y hay que atreverse.

Las instituciones académicas y científicas, de intelectuales, artistas, creadores en general, están llamadas a liderar el cambio de época, la "rebelión" orteguiana para que sea realidad lo que lúcidamente establece el preámbulo de la Carta de las Naciones Unidas: "Nosotros, los pueblos"... Los pueblos no pueden permanecer -teniendo tantos conocimientos y experiencia acumulados-, como testigos impasibles. Deben ser faro y vigía.

¡Ahora es el momento de la sociedad civil! De la fuerza a la palabra, al encuentro, a la conciliación. De súbditos a ciudadanos, la gran transición.

(*) Federico Mayor Zaragoza es presidente de la Fundación Cultura de Paz.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/opinion/subditos/ciudadanos/gran/transicion/elpepiopi/20100211elpepiopi_4/Tes/

viernes, 12 de febrero de 2010

LOS EFECTOS DE LA RELIGION DEL DIOS MERCADO

 

Los logros.

La economía de mercado ha conseguido importantes logros en los dos últimos siglos, aunque en general estos logros quedan restringidos a una parte minoritaria de la humanidad.

1. Desarrollo tecnológico restringido.
Es innegable el desarrollo tecnológico experimentado por muchos países, especialmente del hemisferio norte, gracias al estímulo generado por el enriquecimiento ilimitado que promete la Economía de Mercado. La Revolución Industrial y la Tecnológica, constituyen un hito en la historia, al menos en la historia de los países que se benefician de ello, dado que tres cuartas partes de la humanidad continúan excluida de los grandes avances tecnológicos.

2. Bienestar material restringido.

La aplicación de la tecnología a las distintas esferas de la vida cotidiana (comunicación, producción y manufacturación, salud, hábitat, educación, acceso a la información, etc.) ha supuesto que la calidad de la vida material haya aumentado como nunca antes en la historia, al menos en la historia de los países que se benefician de ello, dado que tres cuartas partes de la humanidad continúa excluida de este bienestar material conseguido en el llamado primer mundo. Así, aunque la esperanza de vida, por ejemplo, haya aumentado considerablemente en muchos de los países desarrollados y en algunos en vía de desarrollo, lo ha hecho mucho menos en gran parte de la población mundial.

3. Comunicación global restringida.
La impresionante transformación que han experimentado las comunicaciones, tanto en lo que se refiere a desplazamientos de personas y mercancías como al flujo de información ha hecho del planeta una aldea global y ha contribuido enormemente a la emergencia de una conciencia planetaria, especialmente en las zonas económicas desarrolladas. Resulta no obstante paradójico que los países desarrollados tengan abiertas sus fronteras para las materias primas y los capitales procedentes de los países poco desarrollados y no para los seres humanos que los habitan y que aspiran a migrar buscando un mejor nivel de vida.

Los "efectos colaterales".

Aunque los logros son evidentes es lícito preguntarse si el precio real que estamos pagando por ellos, en forma de “daños colaterales”, merece la pena. Somos muchos los que pensamos que quemar la casa para que el fuego nos proteja del frío no es la mejor solución.

1. Crisis ecológica.

La crisis ecológica sin precedente que estamos viviendo es tal vez el daño colateral -que ya está dejando de ser colateral para convertirse en central- más grave. Tanto el desarrollo tecnológico, como el bienestar material y la comunicación global -todos ellos restringidos a una parte minoritaria de la población mundial- están provocando un desequilibrio ecológico que afecta a toda la humanidad. Algunos científicos como James Lovelock, padre de la teoría Gaia, estima que el daño ecológico generado al ecosistema planetario es ya irreversible. Hasta tal punto que afirma que ni siquiera el llamado desarrollo sostenible es ya viable y propone que únicamente con una desaceleración gradual de la producción-consumo tendríamos alguna oportunidad de restablecer a largo plazo el mal causado.

El hecho incuestionable es que estamos produciendo y consumiendo mucho más de lo que el Planeta nos permite. Según la WWF:

“Después de la crisis de 1929, los gobierno que se lanzaron a la carrera del crecimiento económico necesitaron un indicador para medir el resultado de sus esfuerzos. El PNB fue inventado por el Premio Nóbel Simon Kuznets para responder a esta necesidad. Hoy día, frente a los desafíos del siglo XXI, y  sobre todo frente al agotamiento programado de los recursos naturales, los gobiernos y los individuos que desean aplicar los conceptos del desarrollo sostenible también necesitan una herramienta de medición pertinente. La huella ecológica es una de estas herramientas.

La huella ecológica es una medición de la presión que ejerce el ser humano sobre la naturaleza. Es una herramienta que evalúa la superficie productiva que una población necesita para responder a su consumo de recursos y a sus necesidades de absorción de desechos…

…A escala global, la impronta ecológica de la Humanidad es una estimación de la superficie terrestre o marina biológicamente productiva necesaria para responder al conjunto de sus necesidades…

…Según el informe “Rapport Planète Vivante 2002” de WWF (1), la huella ecológica global de la humanidad casi se ha doblado en el transcurso de los últimos 35 años y ha superado un 20% la capacidad biológica de la Tierra…

…Este estudio permite también poner en evidencia las profundas disparidades entre los países: la impronta ecológica de los países de ingresos altos es un promedio de seis veces más elevada que la de los países de ingresos bajos…

… Hablando claro, vivimos por encima de la capacidad de recursos del planeta y estamos poniendo gravemente en peligro las generaciones futuras: ¡en el 2050, si no hacemos nada, la impronta ecológica de la humanidad podrá superar el 100 % de la capacidad biológica del planeta!
”.

La crisis ecológica actual no es un problema coyuntural. Es inherente a la economía de mercado tal y como la conocemos ahora. En la base de todo el sistema productivista están las materias primas, que son limitadas. No puede haber un crecimiento material ilimitado basado en materias primas limitadas. La ecuación es así de simple.
La actual crisis ecológica, por sí sola, es de una gravedad tal que no sólo está poniendo en peligro al actual sistema económico sino a la existencia misma de la civilización humana.

2. Injusticia social.

La economía de mercado no sólo no ha paliado la injusticia social -el reparto equitativo de la riqueza obtenida- sino que la ha agravado, ampliando la brecha Norte-Sur y la desigualdad entre las distintas capas sociales en el seno mismo de los países de mayor ingreso. El llamado Estado del Bienestar fenece ante los embates de los adalides del beneficio ilimitado a cualquier precio.

3. Déficit democrático.


Los defensores de la economía de mercado afirman que ésta y el sistema democrático son inseparables. Que la expansión de la economía de mercado expande al mismo tiempo el sistema democrático. Esta retórica está muy lejos de la realidad. Por un lado, las multinacionales y las grandes agencias financieras, verdaderos agentes, intérpretes y promotores de la economía de mercado, son poderes transnacionales no sujetos al control político ni a la voluntad democrática. Por otro lado, estos poderes no pueden permitirse el control ciudadano ni siquiera dentro de un país, por lo cual su estrategia va siempre dirigida a minar cualquier poder que se interponga a sus propósitos, sean estos parlamentos, sindicatos, asociaciones vecinales, de consumidores, partidos políticos, etc. como puede comprobar cualquier observador lúcido de la actualidad.

4. Desvertebración social.

Este déficit democrático propio de las Economías de Mercado conduce inevitablemente a una desvertebración social, en las que los individuos aislados son más fácilmente manipulables para ser conducidos a una productividad ciega y a un consumo exacerbado. La única colectividad lícita es la formada por las masas de consumidores compuesta por individuos aislados. En esta situación, las instituciones públicas tienen como única función la de actuar como gendarmes que aseguran el funcionamiento de la producción y del consumo.

5. Dominación y colonización.


La religión del mercado es quizá el sistema totalitario más eficaz de la historia. Impulsada por un fanatismo excluyente, arrasa el patrimonio histórico, social y cultural de los pueblos, imponiendo una nueva forma de dominación y colonización, ya sea por medio de la presión económica, ya sea directamente por la fuerza de las armas.

5. “Choque de civilizaciones”.

Este intento de dominación ideológica, económica y militar conduce naturalmente al llamado cínicamente “choque de civilizaciones”, expresión desafortunada que trata de ocultar algo mucho más prosaico: la codicia y la justificación ideológica de los que consideran de su propiedad cualquier reserva de materias primas, esté donde esté.

6. Conflictos armados.


Los conflictos armados, como la degradación ecológica, son inherentes a la economía de mercado. No se trata de que haya conflictos armados puntuales y geográficamente restringidos, debidos a cuestiones religiosas o a odios ancestrales. La economía de mercado -sus adalides, para ser más exacto- recurre a la guerra cuando sus ambiciones se ven obstaculizadas. Siendo los recursos naturales limitados como son y estando basada la religión del mercado en la codicia sin límite y en la necesidad imperiosa de recurrir a ellos, las guerras de rapiña se convierten en un hecho consustancial.

7. Incertidumbre global.

Todo lo cual genera el clima de incertidumbre global en el que nos hemos acostumbrado a vivir. No hay más ley que las del Beneficio, la Acumulación, la Producción y el Consumo. El tema de la Seguridad se ha vuelto recurrente. Cada vez nos sentimos menos seguros.  A pesar de los grandes logros conseguidos en los dos últimos siglos, la sensación global es la de que la burbuja puede estallar en cualquier momento. Y en la confusión global nos hacen confundir los síntomas con las causas: ¿es el terrorismo internacional y nacional, es el paro, es la precariedad del empleo y la dificultad de acceder a la vivienda, es la fluctuación de los mercados financieros, es la carestía de la vida lo que nos hace sentirnos inseguros? ¿O estos aspectos no son más que síntomas de un sistema ideológico, económico y casi religioso, auténtico generador de inseguridad e incertidumbre global?

8. Infelicidad global.

La economía de mercado ha generado un gran bienestar material en los países en los que se haya plenamente establecida, es cierto. Pero, ¿qué precio estamos pagando por este bienestar que sólo es material? ¿Puede aportar el bienestar material por sí sólo la felicidad y el bienestar existencial al que aspiramos todos los seres humanos?

“Europa conoce una muy fuerte prevalencia de los desequilibrios mentales. De los 880 millones de habitantes que cuente la Región europea, se estima alrededor de 100 millones el número de personas afectadas por la ansiedad y la depresión; más de 21 millones de personas sufren problemas relacionados con el abuso del alcohol…

…En la Región, los trastornos neuropsiquiátricos constituyen la segunda gran causa de enfermedad después de las enfermedades cardiovasculares… La depresión sola es la tercera causa de enfermedad por importancia, es decir, un 6,2 del total de las enfermedades… Cinco de los quinces principales factores que contribuyen a las enfermedades crónicas son de origen mental. En gran número de países europeos, los problemas de salud mental son responsables del 35 al 45 % del absentismo laboral…

En cuanto al suicidio, nueve de los países que presentan las tasas más elevadas de suicidio en el mundo se encuentran de hecho en la Región europea. Según los datos disponibles más recientes, alrededor de 150.000 personas (el 80 % de ellas son varones) se suicidan cada año en Europa. El suicidio es una de las principales causas ocultas de muerte en los jóvenes, ocupando tan solo el segundo lugar en importancia después de los accidentes de circulación entre los 15 y los 35 años…
(2)”







del libro ZEN EN LA PLAZA DEL MERCADO
Dokushô Villalba
Aguilar, 2008




Notas:

(1)  Descargable en el web site www.wwf.fr
(2)  Informe de la Conferencia ministerial europea de la OMS, 2006.