miércoles, 10 de marzo de 2010

Un rotundo no de los islandeses al capital financiero


por Alejandro Teitelbaum


El 6 de marzo el pueblo islandés rechazó en un referendum el pago de una deuda a Gran Bretaña y a Holanda.

Los resultados fueron, con un 62,7% de participación, 93,2% por no pagar la deuda y 1,8% a favor de pagarla.

En octubre de 2008, en plena crisis financiera internacional, Icesave, un Banco islandés privado en línea, filial del banco Landsbankinn, quebró y numerosos clientes ingleses y holandeses perdieron sus inversiones especulativas.

Los Gobiernos británico y holandés reembolsaron a sus nacionales y le reclamaron a su vez al Gobierno islandés que les reembolsara el monto pagado, unos 3900 millones de euros, aproximadamente la mitad del PBI nacional islandés.

El 30 de diciembre de 2009 el Parlamento islandés aprobó por un escaso margen de votos un acuerdo del Gobierno con Gran Bretaña y Holanda para reembolsar la suma en cuestión.

Inmediatamente comenzaron las protestas populares y una petición contra la ley fue firmada por un quinto de la población. Entonces el presidente de Islandia, Olafur Ragnar Grimsson decidió no promulgar la ley, es decir vetarla y convocar a un referéndum popular   sobre la misma con el resultado indicado más arriba.

Seguramente se iniciarán otras negociaciones entre los Gobiernos, pero esta vez el Gobierno islandés estará respaldado por el pronunciamiento casi unánime de su pueblo.