sábado, 10 de septiembre de 2011
La Tierra se defiende haciendo disminuir el crecimiento
jueves, 16 de octubre de 2008
Economía Canalla
Con la precisión de una economista y la fluidez narrativa de una novelista, la periodista Loretta Napoleoni examina cómo las fuerzas económicas oscuras están dando una nueva forma al mundo, convirtiendo en víctimas a millones de personas normales cuyas vidas están atrapadas en el mundo de fantasía del consumismo. Napoleoni saca a la luz la arquitectura de nuestro mundo y, al hacerlo, ofrece una visión nueva sobre los muchos e irresolubles problemas de nuestra época.Éste no es un libro sobre los orígenes desconocidos de los productos que consuminos o las mentiras comerciales que nos cuentan los propagandistas de la eterna juventud. Tampoco es un manual antiglobalización ni un manifiesto para una revolución de los consumidores. Ha sido concebido para dotar a los consumidores de información sobre el mundo en el que vivimos… Es un libro sobre la nueva forma que adopta el mundo en manos de unas fuerzas económicas que intentan sacar tajada, sobre la tela de araña de las ilusiones políticas y económicas que atrapan al consumidor en un mundo de fantasía construido sobre emergentes actores canalla;… se trata de un libro sobre la última batalla de una guerra eterna que sirve para recordarnos que, hoy como en el pasado, la humanidad paga un alto precio por cada una de sus conquistas.
Economista y periodista sindicada, Loretta Napoleoni sostiene que el mundo está experimentando unas rápidas e inesperadas grandes transformaciones impulsadas por lo que ella llama la economía al margen de la ley.
Economía canalla se basa en entrevistas por todo el estrato social: desde ejecutivos bancarios neoyorquinos, prostitutas rusas o trabajadores ingleses de la morgue. Además de la amplia experiencia personal de Napoleoni en las finanzas internacionales.
Economía canalla expone la paradójica situación económica del nuevo mercado global.
Entrevista Loretta Napoleoni. Economista y periodista
Por Fernando L. Mompó
¿Qué parte de la economía es la canalla?
La economía canalla tiene su base en áreas grises del capitalismo en las que no existe ningún tipo de regulación ni económica ni financiera. En éstas tienen lugar actividades que, sin ser exactamente ilegales, sí actúan al margen de la ley, desde donde pueden hacer mucho daño al conjunto de la población y a los estados democráticos. El ejemplo más reciente lo estamos sufriendo con las consecuencias de la crisis de los créditos subprime en Estados Unidos. La realidad en este caso es que nadie violó ninguna ley o regulación porque simplemente éstas no existen. Podríamos decir que las subprime son un caso de innovación financiera. La lección que debemos aprender es que incluso la innovación ha de ser regulada para que se dirija en una dirección correcta y no acabe siendo negativa para el conjunto de la sociedad.
Existen varios vínculos, aunque quizás el factor más directamente relacionado con la economía canalla y elemento clave de la actual crisis ha sido la especulación con el precio del petróleo que inició el atentado de las Torres Gemelas y la posterior reacción estadounidense. El barril estaba a 18 dólares antes del atentado y a 40 al iniciarse la guerra de Irak. Las posteriores subidas hasta los actuales precios han tenido como principal motor la expectativa de un importante ataque terrorista en Arabia Saudí o en cualquier otro de los países productores de la zona, ataque que nunca ha llegado a producirse.
Si es una cuestión de regulación, ¿por qué simplemente no se regulan esas áreas grises?
En primer lugar, porque en muchos casos se trata de fenómenos globales para los que todavía no existe ninguna especie de autoridad o gobierno mundial. Además, las transformaciones tecnológicas o económicas que impulsan ese tipo de actividades se desarrollan a una velocidad mucho más rápida que a la que son capaces de reaccionar los políticos.
En la sociedad de mercado global en la que vivimos, los consumidores, y no los gobiernos, son el elemento clave
¿Me está diciendo que los efectos perniciosos de la economía canalla no tienen remedio?
La única solución sería poner en práctica un nuevo comportamiento ético, pero no sólo por parte de los actores del capitalismo global, sino principalmente por parte de todos nosotros como consumidores. Ni los gobiernos, ni mucho menos las empresas y corporaciones van a reaccionar si no existe una presión por parte de los votantes o los clientes. En la sociedad de mercado global en la que vivimos, los consumidores, y no los gobiernos, son el elemento clave.
Creo que tampoco es muy optimista a este respecto...
Los consumidores de los países desarrollados vivimos en una especie de Matrix creada por la economía de mercado global en la que tenemos la sensación de poder comprar todo aquello que nuestros padres y abuelos ni soñaron en poder tener. En este Matrix el consumo es el principal entretenimiento y la pobreza es un fenómeno marginal. Desayunamos cada día desconociendo que existen en el mundo treinta millones de esclavos utilizados, entre otras cosas, en el cultivo del café, el chocolate o la fruta que nos estamos tomando. Como en la película, el primer paso necesario es ser conscientes de lo que ocurre y así poder tomar luego decisiones al respecto.
Se supone que los medios de comunicación deberían desempeñar este papel de Morfeo.
Los medios de comunicación tradicionales no son capaces de emitir el tipo de mensajes que realmente necesitamos para romper esta red de ilusiones. Y no porque estén controlados por las grandes corporaciones, sino porque ellos mismos forman parte de esa Matrix del mercado.
¿También Internet?
Internet ciertamente puede desempeñar un papel importante en este sentido al propiciar otras formas de transmisión de la información, aunque en este medio persiste el problema de la fiabilidad de las fuentes. De todas formas, considero que el solo hecho de facilitar la comparación entre diferentes informaciones ya es bastante positivo. Lo principal es que el consumidor sea hoy escéptico con todo, sean productos o noticias. Aceptar de primeras unos y otras tal como llegan es una equivocación que acabará por repercutir en todos nosotros. En última instancia, las víctimas de la economía canalla son los consumidores. Hoy sufrimos todos una enorme crisis que podríamos haber prevenido hace un año. Simplemente, no sabíamos que se estaba gestando.
Fuente:Bitsinfonomia
domingo, 1 de junio de 2008
Vivir con menos y mejor.
Decrecimiento económico. Simplicidad. Slow.Dossier realizado por María del Mar Jiménez Redal
Le dice un español a un cubano:
“Chico, en la isla hacéis como si trabajáis y ellos hacen como que os pagan”.
Y él le contesta:
“Pues aquí ustedes se pasan la vida trabajando en lo que no les gusta para comprar lo que no necesitan”.
Gandhi
Decrecer, reducir, parar, reflexionar antes de actuar, cuestionarnos si necesitamos un objeto o no, no hacer nada, … palabras malditas en un mundo en el que “el tiempo es oro” y en el que en la tecnología y los aspectos externos de la vida cambian tanto y tan rápido que, si no te adaptas, pareces un primitivo. Por ejemplo, mi marido es muy incomprendido y criticado por negarse a vivir pegado a un teléfono móvil que no necesita.
MATERIALISMO, VELOCIDAD y CONSUMO.
Esta es
Llevamos a nuestras espaldas 150 años de ritmo frenético desde la revolución industrial hasta la revolución tecnológica y la democratización de los bienes de consumo.
La prosperidad que nos han vendido reduce las enfermedades físicas (aunque las cronifica y crea otras) pero aumentan las mentales: depresiones, ansiedades, insatisfacciones vitales, incapacidad de resolver los reverses de la vida…. y la OMS anuncia (o amenaza) que la depresión será la 2ª enfermedad en el 2020 en el mundo más desarrollado. Los laboratorios farmacéuticos (con Prozac y cía) se frotan las manos con los beneficios de nuestra desorientación, ignorancia ante la vida y sufrimiento.
Vivimos en el reino de la cantidad obsesionados con lo material. Los occidentales estamos apegados a la satisfacción inmediata, gratuita, sin apenas esfuerzo y cada vez necesitamos más y más para saciar esa ansia externa que intenta tapar el vacio interno.
La gran mentira de la sociedad contemporánea es que el consumo proporciona felicidad, plenitud. Si no hay consumo, no hay vida. Eso nos venden los miles de anuncios que vemos y eso está ya grabado casi a nivel celular.
Gastamos el doble (o más) de lo que necesitamos para vivir a la mitad de nuestro potencial (siendo generosos).
Somos marionetas de un sistema al que le interesa:
- romper/atomizar las familias.
- masculinizar a las mujeres
- feminizar a los hombres
- volvernos agresivos e insensibilizarnos a todos
- desapegar y des-madrar a los niños (ausencia de crianza con vínculo)
- acabar con las actividades autosuficientes centradas en lo rural y la tradición
- no dejarnos ni un solo segundo sin estímulos
- estigmatizar al que se escapa del sistema y del ciclo de producción (si no trabajas con sus normas, no tienes talento y eres mal ejemplo)
- ofrecernos créditos fáciles
- humillar el esfuerzo, el ahorro y la contención o renuncia. Un anuncio dirigido hace poco para jóvenes trasmitía este mensaje: no ahorres para el coche, cómpratelo y disfrútalo ya y con el mismo crédito te vas de viaje
- negarnos, ocultarnos y ridiculizar la información sobre la verdadera naturaleza del ser humano: el poder de nuestros pensamientos, la espiritualidad innata…
- etc
Con esa completa y eficaz estrategia no es muy difícil consumir y consumir hasta morir.
Nos prometieron que las máquinas trabajarían casi por nosotros y que la jornada laboral se acortaría a favor de mayor tiempo libre y la realización personal. Pero aquí estamos, trabajando 200 horas más al año que en 1970.
John Lennon
Todo va tan rápido que en EEUU existe la misa drive-through, una especie de funeral exprés que consiste en colocar el ataúd a la entrada de la iglesia para que la gente pase en sus coches y desde allí tire una flor, se despida del difunto y vuelva a sus quehaceres. Me parece un excelente ejemplo de a dónde hemos llegado, y de cómo se han prostituido todos los aspectos sagrados de la vida: desde el nacimiento hasta la muerte.
Si en este modelo loco y cruel de civilización sólo nos hundiésemos nosotros no sería grave: recogemos lo sembrado. Pero estamos arrastrando a todo el planeta.
Nosotros estamos al principio de la cola, somos parte de los 1000 millones de humanos con más renta per cápita del mundo. Detrás se encuentran los restantes humanos, hasta 5500 millones y después todos los miembros de hasta las 25 millones de especies que nos acompañan. Todos pagan las consecuencias de nuestro modo de vida.
Muchos antropólogos afirman que en las comunidades nativas no existe la palabra pobreza, nadie es privado ni de comida ni de dignidad humana. Es nuestro modelo de desarrollo, despiadado con las personas y la Naturaleza, el que crea la verdadera miseria y se pregunta cínicamente “¿cómo puede haber tantos pobres y hambrientos en el planeta?. Hagamos transgénicos para ellos y ofrezcámosles dinero y deuda”.
¡Pues hasta aquí hemos llegado!
Sea porque estamos en crisis personales, sea por un aumento de nuestra conciencia y sabiduría, o sea porque no hay más remedio, el hecho es que o decrecemos o vamos al abismo.
“Decrecimiento” no significa retroceder sino frenar, detener el crecimiento imparable. Esto a quien más perjudica es a las multinacionales, a nosotros sólo puede beneficiarnos.
Existen alternativas y muchos movimientos a favor de un estilo de vida más amable con el planeta y con nosotros mismos: economía solidaria, consumo responsable, comercio justo, trueque, alimentos naturales, agricultura sin transgénicos y ecológica, saborear los momentos, vida sencilla por fuera pero rica por dentro, etc.
¿Tienes tiempo y ganas de descubrirlos?
A todos los lectores que nos leáis desde países con escasez, PERDÓN, perdón y perdón.
Vereis sugerencias que ya forman parte de vuestra vida por convencimiento o porque no tenéis otra opción. Al menos tomarlo con sentido del humor y como advertencia de qué modelo NO hay que seguir.
I. DECRECIMIENTO ECONÓMICO
1. ¿En qué mundo vivimos?. Vídeo de 20’: “La historia de las cosas”.
2. ¿Por qué decrecer?. Vídeo de 54’: “Aritmética, población y
energía. Los fundamentos olvidados de la crisis energética”
3. Downshifting
4. Simplicidad radical de Jim Merkel
5. 100 ideas para simplificar la vida
6. El huerto familiar para principiantes. Por Rafael Gómez
7. Comunidades sin dinero: The Compact en EEUU y
Heidemarie Schewermer
8. Monedas complementarias: LET, WIR y JAK
9. Banca ética
10. Trueque y los bancos de tiempo
11. Antipublicidad: Adbuster y “Consume hasta morir”
12. El lado oscuro de los supermercados y el Miles food.
Comercio interior y comercio justo.
13. Capitalismo consciente: yogures la Fageda, Teaming y moda
ética Intrépida Mu
14. Aprovechar los excedentes. Espigar y reutilizar.
Vídeo: “Los espigadores y la espigadora”. Fundación Valora.
15. Diseño moral. Slow design
II. DECRECER EL RITMO DE VIDA
16. Carl Honore y el movimiento SLOW
17. How food
18. How City
19. Maternidad how
20. Austeridad y glamour
21. La gratitud por Covadonga Rosete, Maestra de Reiki.
22. Canción: “Celebra la vida” de Alex Fernando
23. Bibliografía
24. Moraleja
25. La viñeta de Laura
Ver dossier completo: http://www.eldedoenlallaga.com/
