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martes, 22 de diciembre de 2015

CRISIS CLIMÁTICA-AMBIENTAL. La hora de la responsabilidad.


"Somos los descendientes de aquellos antepasados ancestrales que aprendieron a dominar el fuego. A su alrededor crearon los relatos que proporcionaban sentido a su existencia. Poblaron el mundo con sus sueños, sus palabras y sus cantos. Cazaron, recolectaron, cultivaron el trigo, el maíz y el arroz, domesticaron a los animales. Levantaron civilizaciones y poblaron los cielos de mitos y leyendas. Crearon culturas, construyeron ciudades, tejieron sociedades complejas ensambladas sobre el afecto, el cuidado y la empatía. Hemos recibido un mundo, pero no somos sus dueños. Tenemos la responsabilidad de proteger el clima de la Tierra y la trama de la vida. Cada tiempo ha tenido su reto crucial que lo ha definido. El nuestro es custodiar la biosfera.

Somos los ancestros de las generaciones que heredarán la Tierra y en el silencio sentimos palpitar la semilla de su vida futura en las profundidades de nuestro ADN. Somos custodios de la vida y nuestro compromiso de preservarla surge del amor incondicional, salvaje y compasivo hacia todas las existencias. No importa lo difícil que sea el camino, nos creceremos ante la adversidad. Nos levantaremos tras las derrotas y forjaremos una voluntad inquebrantable, porque nuestra decisión de proteger y cuidar la vida sobre la Tierra es firme como una montaña.

Diez mil generaciones de seres humanos nos han precedido. Diez mil generaciones venideras reclaman a través de nuestra conciencia su derecho a recibir un mundo lleno de vida. Esa es la llamada, ese es el compromiso. Porque la Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra".

Antxón Olabe


sábado, 9 de mayo de 2015

Los seres humanos estamos dañando los sistemas vitales básicos

“La Tierra se está acercando rápidamente a un punto de inflexión [tipping point; también podría traducirse por “punto de vuelco”]. Los impactos humanos están causando alarmantes niveles de daño a nuestro planeta. En cuanto científicos que estudiamos la interacción de la gente con el resto de la biosfera mediante una amplia gama de enfoques, estamos de acuerdo en que la evidencia de que los seres humanos están dañando los sistemas vitales básicos [life-support systems] es abrumadora.

Convenimos además en que, a tenor de la mejor información científica disponible, la calidad de la vida humana va a sufrir una degradación sustancial para el año 2050 si continuamos en nuestro camino actual.

La ciencia demuestra de manera inequívoca los impactos humanos de interés crucial:

A) Disrupción del clima - el cambio climático más fuerte y más rápido desde que la especie humana habita este planeta.

B) Extinciones - desde que los dinosaurios se extinguieron no habían desaparecido tan rápido tantas especies y poblaciones, tanto en tierra firme como en los océanos.

C) Pérdida de diversos ecosistemas en bloque - hemos arado, pavimentado, asfaltado o artificializado de otras formas más del 40% de las tierras libres de hielo, y no hay lugar en la tierra o en el mar está libre de nuestras influencias directas o indirectas.

D) Contaminación – los contaminantes ambientales en el aire, el agua y la tierra están en niveles récord y siguen aumentando, perjudicando gravemente a las personas y la vida silvestre de maneras imposibles de prever.

E) El crecimiento de la población humana y las pautas de consumo – los siete mil millones de personas vivas hoy en día es probable que crezcan hasta 9.500 millones en 2050, y las presiones derivadas del elevadísimo consumo material entre la clase media y los ricos pueden intensificarse.

Cuando quienes hoy son niños y niñas lleguen a la mediana edad, es extremadamente probable que los sistemas vitales básicos de la Tierra que sustentan la vida de la Tierra, de importancia crítica para la prosperidad humana y la mera existencia de la especie, se hallarán irremediablemente dañados por la magnitud, el alcance global, y la combinación de estos factores antropogénicos de estrés ambiental, a menos que adoptemos medidas concretas e inmediatas para asegurar un futuro sostenible y de calidad.”

Barnosky, A.D.et al
Scientific Consensus on Maintaining Humanity’s Life Support Systems in the 21st Century, 2013.
(traducción de Jorge Riechmann)


miércoles, 28 de julio de 2010

Arrasamiento de recursos naturales y exterminio de los pueblos indígenas amazónicos



por Linda Lema Tucker











El presente artículo concentra la atención a un tema de actualidad: la invasión en nuestra Amazonía de empresas multinacionales que buscan acaparar el territorio para llevarse los recursos  naturales (petróleo, gas, madera y bienes genéticos)  como si fuesen mercancías,  sin interesarles el arrasamiento ambiental y social que ocasiona, ni el exterminio de pueblos indígenas  que van dejando a su paso. 

Los pueblos amazónicos se organizan en defensa y protección de los bienes nacionales, activan un discurso que supera lo meramente ambientalista para pensar y discutir qué modelo de país quieren y articular acciones que vayan en ese sentido.  Se resisten a la homogenización cultural y rechazan el engaño y colonización de sus territorios que cuidaron y protegieron hace más de 10,000 años. Como señalara en anterior artículo: “Los pueblos indígenas son inteligentes, dignos y sensibles, reclaman que se respete el derecho a ser consultados por sus territorios, por ser diferentes y por tener un modelo de desarrollo propio que preserva la vida de todos los seres, animales y plantas” (Lema 2010). Mantener este modelo económico es agudizar las condiciones de extinción de la vida, la escasez del agua y la contaminación de la tierra y ríos. Los indígenas proponen: “La naturaleza es vida y la vida habla, pero muchos olvidaron escucharla. Si no nos oímos entre humanos, menos aún oiremos el mensaje de los árboles, los pájaros,  los animales, el agua. Quien no escucha a la vida y pisotea a la naturaleza, cultiva culturas de muerte” (Conclusiones del Encuentro de Pueblos Indígenas 2008).

En el Perú, la clase política se niega a cambiar y persiste en continuar asumiendo aquella conducta feroz con la que nos oprimió Europa. En la colonia para fortalecer la economía peninsular se llevaron barcos y barcos, atiborrados, repletos de oro y plata que extrajeron a costa del exterminio de miles y miles de hermanos indígenas. Con arcabuces, lanzas y mosquetes, los condujeron a las minas por la fuerza para estrujarles el sudor y la vida  y conquistar el oro y la plata para el Rey Católico de España. A costa del  tortuoso sistema colonial murieron millones y millones de indios por las guerras, enfermedades y brutales trabajos. De este modo, Europa se enriqueció y  nuestros pueblos y culturas fueron exterminadas. De manera bárbara nos colonizaron y así de bárbaros, la clase política peruana se ha comportado hasta el día de hoy. 

Muchas cosas han ocurrido desde el siglo XV, sin embargo, luego de dos siglos de vida Republicana, ésta conducta aún continúa vigente. Lo cierto es que a la clase política,poco o nada les importó ser socios menores del arrasamiento de los recursos naturales, del exterminio y la muerte de las poblaciones indígenas a expensas de la acumulación mundial del capital. 

El gobierno de García Pérez es intransigente y persiste en oponerse a los pueblos indígenas al  concebirlos   como ciudadanos de segunda categoría  y continuar  con la entrega y la privatización de los bienes naturales no renovales, ríos, bosques, biodiversidad, y conferir  permisos a las multinacionales para la construcción de proyectos que promueven el saqueo amazónico. Estamos ante uno de lo saqueos más grandes de nuestra historia. Lo encarna las multinacionales que cuentan con el consentimiento del gobierno que respalda su accionar. Estos empresarios se regocijan con el botín de los bienes nacionales adjudicados por el modelo extractivo-exportador que solo beneficia a unos pocos, a costa de producir el exterminio de las poblaciones indígenas o  mantener en la pobreza a millones de peruanos.  Esto es lo que hace el Estado peruano en lugar de amparar a sus poblaciones indígenas. De esta manera, elmodelo colonial del capital transnacional arroja a millones de peruanos a la miseria y amenaza a los pueblos indígenas que piensan el desarrollo del país en términos absolutamente opuestos.

¿Qué proyectos de explotación de recursos naturales en la región amazónica se vienen entregando a las multinacionales?

En el estudio “Amazonía Peruana en 2021” realizado  por un equipo de estudiosos e instituciones de la sociedad civil,  se denuncia que si en 2003 las petroleras hurgaban el 15% de la selva peruana en busca del petróleo, para el 2009 esta actividad revolvía el 70% de los territorios amazónicos. Los autores, además, dejan ver la existencia de numerosos proyectos - poco difundidos - de explotación de los más diversos recursos naturales en la región e infraestructura: 52 proyectos de centrales hidroeléctricas, 53 lotes petroleros, 24,818 derechos mineros,  4,486 km. de proyectos de carretera, 483,581 has de tierras destinadas a nuevas plantaciones de biocombustibles (Dourojeanni y Barandiarán, 2009). En tanto, el destacado estudioso, Roger Rumrilll,  demuestra que la Amazonía peruana ha sido convertida en un inmenso “mapa petrolero” y de otras concesiones (ver imagen),  donde el 68% de la extensión de bosques amazónicos “ya está lotizada” y 4 millones de has están “en proceso de venta” para la producción de biocombustible (Rumrill 2009).  




Si la Amazonía peruana se ha convertido en la gran reserva petrolera del mundo y como tal está en la mira y en la ambición de las empresas multinacionales,  es deber de los peruanos,    tomar conciencia  de ésta fragante expoliación del territorio, a fin de detenerla. No debemos aceptar éste saqueo de la Amazonía. Este reparto de lotes petroleros adjudicados a diferentes empresas debe ser detenido, porque el gobierno lo  ha hecho sin consulta y consentimiento de los pueblos indígenas,  quienes en la práctica son los dueños legítimos de estos territorios, tal como lo establece el Convenio 169 de la OIT y la Declaración de las Naciones Unidas.   

No  cabe duda que esta malsana política contra la humanidad y el pueblo peruano es  parte de una estrategia global de trasnacionalización de la Amazonía. Para hacerlo,  las multinacionales y sus socios locales  no esgrimen todo tipo de argumentos. El presidente se niega a firmar la Ley de Consulta Previa, se criminaliza y persiga a los dirigentes de la Asociación Interétnica de la Selva Peruana,  se decide expulsar al religioso inglés, Paul Mc Auley por su defensa a las poblaciones indígenas. Frente a estos hechos ¿Qué podemos decir? Si, todo está dicho.  Que duda cabe que hasta podrían continuar instalando bases militares- hasta ahora existen 2 usadas por  tropas estadounidenses -. De este modo, tendrían el camino  allanado para arrasar con todas  nuestras riquezas naturales,  creciendo la duda de que sean para combatir el narcotráfico y el terrorismo.

El año pasado, en París platicaba con un documentado periodista francés, quien me dijo que, en algunos círculos se decía que a finales de siglo, América Latina estará conformada por tres países: Brasil, Argentina y Chile. Todos los otros, desaparecerían.    

Luego de Bagua….   

Después de los sucesos de Bagua, los peruanos tenemos otra lectura del Perú, aunque para el gobierno nada haya cambiado. Es bueno recordar que en la paralización pacífica  que  los pueblos indígenas awajun y wampis realizaron se enfrentaron a la transnacionalización de la Amazonía,   negándose aceptar las grandes inversiones en sectores extractivos porque afecta sus  poblaciones y extensos territorios cuyos recursos serán  incorporados a los circuitos internacionales de acumulación capitalista (Romero 2009).

Lo cierto es que si esta política no es detenida, tarde o temprano seremos  cómplices de la mutación que sufra la Amazonía - antes de 10 años, muy cerca de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia- quedaremos inmóviles  al verla convertida en un desecho desértico, una zona devastada por los sucesivos impactos económicos, ambientales y sociales realizados por el capitalismo salvaje.  Capaz, en ese momento,  nos volvamos a hacer la misma pregunta que nos acecha el alma ¿Por qué permitimos el exterminio de los pueblos indígenas peruanos y nuestras riquezas naturales? ¿Por qué ocurrió y que hicimos para que esto no ocurriera?

Moraleja: Las elecciones presidenciales se acercan, se espera que los dirigentes indígenas sean concientes del rol que les toca asumir. Será importante recordar que los derechos indígenas solo podrán ser alcanzados por gobiernos estructurados con ideologías de izquierda y no de la derecha. Ni del centro derecha. Hay muchos intereses y mucho dinero que las transnacionales pondrán en juego para desvirtuar conciencias con tal de ganarlos y continuar con su feroz ambición.  He trabajado en palacio de gobierno y los líderes y apus conocen de mi convicción, trabajo y honestidad. Lo que sí debo decir es que todo el esfuerzo fue en vano. Las trasnacionales estaban en el poder y nosotros solo fuimos tan solo una ilusión. Ningún derecho fue alcanzado y el sueño indígena que compartimos fue vilmente traicionado. Que ahora no me cuenten la misma historia. Afortunadamente, volvió Alberto Pizango Chota al Perú, el verdadero líder indígena que hace poco dijera: "Los seres humanos estamos amenazados por una catástrofe que debemos evitar y unirnos para evitar que la naturaleza no llore mas". Sobre  él recae una inmensa responsabilidad política que muchos peruanos esperan.

(*) Linda Lema Tucker es socióloga y escritora, trabaja en temas relacionados al reconocimiento de los  derechos colectivos  de los pueblos indígenas, en particular  de la amazonía. Actualmente viene trabajando un libro que próximamente publicará.

Referencias

Lema Tucker, Linda (2010) “Perú: El gobierno hace imposible los derechos de los pueblos indígenas y decide expulsar el religioso Paul Mc Auley”. 7 de julio, 2010. Publicado Agencia Latinoamericana de Información, ALAI, América Latina en Movimiento http://alainet.org/active/39393&lang=es

Conclusiones del Encuentro de Pueblos Indígenas (2008). Movimiento Indígena Pachakuti y Movimiento al Socialismo (Bolivia), CONAIE (Ecuador), W’ayuu (Venezuela), CIPO (México) y organizaciones de la sociedad civil. Asturias, España. http://www.pachakuti.org/Pachakuti/Sensibilizacion/vida/vida_conclusiones.htm

Marc Dourojeanni, Alberto Barandiarán y Diego Dourojeanni (2009) “Amazonia Peruana en 2021 Explotación de recursos naturales e infraestructura: ¿Qué está pasando? ¿Qué es lo que significa para el futuro?” Lima: ProNaturaleza; SPDA; DAR; ICAA. 162 p.

Rumrrill, Róger (2009). “Esta es una batalla de todos” (entrevista de Carlos Noriega). Diario La Primera, 25 de mayo, 2010.

Romero Reyes, Antonio (2009) “Estado plurinacional y desarrollo autoconcentrado”,  ALAI, América Latina en Movimiento.

jueves, 29 de octubre de 2009

El Vivir Bien como respuesta a la Crisis Global


 

Ministerio de Relaciones Exteriores, Estado Plurinacional de Bolivia






Manual de construcción del Vivir Bien para nuestras comunidades y organizaciones ante las tendencias globales de crisis y probable colapso de los modelos de desarrollo occidentales




Introducción

El presente trabajo tiene como objetivo juntar la información sobre la peligrosa situación de deterioro en que se encuentran nuestras comunidades y el planeta a raíz de las incipientes crisis que nos están cayendo encima.
Hemos tomado esta iniciativa porque sabemos que no podemos salvar a Bolivia ni al planeta, tampoco construir el Vivir Bien en Bolivia y el mundo, si no hacemos nada para que nuestra Pachamama se cure, si no hacemos nada para salvar al planeta y la humanidad frente a la Crisis Global que amenaza nuestros recursos naturales y nuestra vida comunitaria, crisis que está causada por la codicia de los grandes dueños del dinero, por la expansión hasta el último rincón del mundo de las empresas transnacionales, el capitalismo y la cultura occidental.
Iniciamos el trabajo presentando un pequeño bosquejo de la Crisis Global que nos avecina, luego de lo cual seguimos con una presentación más exhaustiva de cada una de las crisis, del cambio climático, la sobreexplotación de los recursos del planeta, las crisis del agua y de la producción de alimentos, la crisis del tiempo, la crisis energética expresada en la bajada de la producción del petróleo, y terminando con la crisis financiera y la amenaza a la paz mundial.
En la segunda parte vemos las posibles soluciones y salidas que nos parecen válidas tanto a nivel mundial y nacional como las propuestas de cómo podamos despertar o potenciar la energía comunal en nuestras comunidades para dar nuestro granito de arena a esta tarea conjunta de salvar a la Pachamama.
Al ser una primera recopilación de la información existente, vemos este trabajo como un punto de partida para estudios más profundos del tema. Por tanto, convocamos a todas las hermanas y todos los hermanos del mundo al debate, a la discusión y a la construcción conjunta de un análisis enriquecida sobre la situación de las comunidades y el planeta. Asimismo, convocamos a la construcción de una estrategia y plan de lucha para defender la vida y salvar a la humanidad, proteger a la madre naturaleza y lograr la sustentación y preservación de nuestro planeta tierra.
Este trabajo es de ustedes y de nosotros. Está pensado para ser un trabajo de creación conjunta. Pueden hacer lo que quieran con él. Pueden reproducirlo o echarlo al mar. Pueden leerlo junto a unas cervecitas y celebrar que la luna de esta noche está hermosa. Pueden alimentarlo, debatirlo, criticarlo. Pueden corregirlo. Aumentarle o quitarle. Resumirlo o ampliarlo. Ilustrarlo o dejarlo tal cual está.
Sobre todo, pueden difundir las ideas que aquí se expresan o las que ustedes agregan: por Internet, en multígrafos, en periódicos comunales, leerlo en fiestas y celebraciones. De ahora en adelante este trabajo es del viento y puede ser transportado por tortugas de manera lenta o por los huracanes a toda velocidad.
El conocimiento sólo crece si se comparte, así que este trabajo busca ser una herramienta para generar conocimiento, para buscar ideas y propuestas de análisis y de lucha frente a las crisis que nos amenazan o que nos den la oportunidad de salvarnos y salvar a nuestro hogar, el planeta.
Por tanto, esperamos todos los aportes posibles a este trabajo para que juntos podamos hacer de este nuevo milenio un milenio de la vida y no de la guerra, un milenio del pueblo y no del imperio, un milenio del equilibrio y de la complementariedad.

* Documento completo disponible en PDF

http://alainet.org/active/34032

sábado, 2 de mayo de 2009

Reflexiones acerca de la posible pandemia, por Cristóbal Cervantes

Cristóbal Cervantes es editor del blog Espiritualidad y Política

Reconozco que es pronto todavía para analizar a fondo la epidemia de Gripe A que ha provocado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya subido el nivel de alerta a 5, lo que según algunos expertos hace inevitable llegar a 6 que es el máximo nivel.

En mi opinión, desde el punto de vista de la OMS se tiene una visión muy distinta que la que se puede tener país por país. La OMS habla con un perspectiva planetaria, y esta gripe, a nivel planetario, puede provocar más de sesenta millones de muertos, según la prestigiosa revista The Lancet, eso sí, el 96% en los países pobres.

Por otro lado, hay otras cuestiones que me hacen reflexionar. Parece ser que el paciente cero se encontró en una zona donde la población tuvo una epidemia de gripe reciente que no se quiso investigar, según el periódico La Jornada de México, porque justo al lado tienen una explotación porcina enorme de una multinacional de EE.UU., por cierto, ya está denunciada como culpable de la gripe.

También me sorprende que la patente del famoso medicamento contra la gripe, el tamiflu, sea de una empresa cuyo directivo y accionista más famoso es Donald Runsfeld, anterior ministro de la guerra con Bush que se está beneficiando económicamente con la gripe, y por cierto, también Al Gore por un reciente acuerdo económico con Runsfeld, y las empresas multinacionales que fabrican estos medicamento estaban a punto de declararse en bancarrota, mientras ahora mismo no paran de subir en bolsa.

Son coincidencias que me hacen sospechar. pero sólo sospechar, como a otros, de que no se está diciendo toda la verdad, y me preocupa porque estas cosas no se sabe muy bien como empiezan, y menos como acaban.

Eso sin contar con que en esta época de crisis global y falta de credibilidad de la clase política en todo el mundo desarrollado, una pandemia es la excusa perfecta para que los cargos políticos se eternicen en el poder y puedan tomar las medidas que quieran porque la gente tendrá miedo, sólo miedo. Es la "doctrina del shock" de Naomi Klein.

Para terminar quiero decir que me sorprende la actuación siempre paternalista del gobierno de Zapatero. Tanto él como sus ministros, en este caso su ministra de sanidad, insisten en tratarnos como niños, en mi opinión, "no os preocupéis por la crisis, la gripe o lo que sea, que aquí estoy yo y el gobierno para solucionar todos los problemas". Comprendo que los españoles tendemos a votar "padres" como presidentes de gobierno por la influencia de 40 años de un "padre muy duro", ahora nos toca el "padre blando", pero la cuestión es que en mi opinión hay que llamar a la responsabilidad personal, cada persona debe hacerse responsable de sus propia vida, eso que en Estados Unidos se ve tan natural, aquí es imposible, por eso el gobierno de Usa ha editado varios documentos sobre lo que tiene que hacer la población y cada sector profesional ante una posible pandemia, y aquí no. En fin, son dos formas de entender la política.

Todo esto, insisto, son reflexiones apresuradas, quizá con poco fundamento, falta información, ver la evolución de los acontecimientos, veremos. Y tú, ¿qué opinas?.

miércoles, 22 de abril de 2009

22 de Abril, el Día de la Tierra.

Cumbre de Copenhague: lo que está en juego.

Los hielos del Polo Norte están desapareciendo ante nuestros ojos; las altas montañas pierden sus mantos de nieve perpetua; ciclones y huracanes son más frecuentes y su fuerza más explosiva que en el pasado; el mar eleva su nivel centímetro a centímetro; numerosas aves y mamíferos modifican sus costumbres migratorias y nupciales; las sequías se cronifican en la geografía subsahariana agravando las penurias de millones de personas que viven en el umbral de la supervivencia; en el verano de 2003 Europa sufrió una ola de calor que provocó la muerte prematura de 30.000 ancianos; el huracán Katrina y el huracán Mitz nos han enseñado que las personas humildes cuentan sus fallecidos por millares cuando se derrumban las casas por efecto del viento y las lluvias torrenciales o se ven anegadas por las aguas enfurecidas. ¿qué más necesitamos ver para despertar? 



La reunión que en diciembre de 2009 va a tener lugar en Copenhague sobre cambio climático está llamada a ser la cu mbre ambiental más importante desde que en 1992 se celebró la de Río de Janeiro. De aquel encuentro salió la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático cuyo objetivo central es evitar interferencias de origen humano en el clima que pongan en peligro el bienestar de las personas y el de las otras formas de vida. 



La comunidad científica internacional considera que un incremento de +2Cº sobre la temperatura media de la atmósfera existente en los tiempos pre-industriales es el umbral de seguridad que no se debería traspasar para evitar, precisamente, interferencias graves sobre el clima. Sin embargo, el incremento que ya se ha producido es de 0,76 Cº y la inercia calorífica asociada a los miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero emitidos en los últimos años y décadas seguirá incrementando la temperatura de la atmósfera durante al menos los próximos 50 años, incluso aunque a día de hoy se dejasen de emitir más gases.



Lo que está en juego es la posibilidad real de que la especie humana, el homo sapiens sapiens, desestabilice de manera irreversible el clima del planeta Tierra, único lugar del Cosmos en el que, que sepamos, se ha producido y desarrollado el milagro de la vida, hogar de 13 millones de especies diferentes y miles de ecosistemas que han evolucionado y se han adaptado a lo largo de miles, millones, de años en un proceso en el que la relativa estabilidad climática actuaba como elemento ambiental fundamental y los cambios se producían en escalas de tiempo muy superiores a los de la alteración provocada por el hombre. Apenas cinco grados centígrados separan la época actual de la última glaciación y la previsión de la ciencia es que de esa magnitud puede ser el incremento en la temperatura media de la atmósfera a finales del presente siglo si la tendencia en las emisiones continúa su rumbo actual. 


Somos 6.800 millones de personas y la humanidad se encamina hacia lo s 8.000 millones hacia 2030 y hacia los 9000 millones a mediados del presente siglo. Nueve de cada diez personas vivirán dentro de pocos años en los países emergentes y en desarrollo cuya prioridad absoluta será crecer económicamente. Los factores demográficos, económicos, energéticos que están actuando como fuerzas motrices tras las emisiones de gases de efecto invernadero son muy poderosos. Por ello, la inercia de las emisiones es muy fuerte y reducirla de manera significativa en el plazo de tiempo requerido es un formidable reto. 



En mi opinión, nunca antes en la historia de la humanidad nuestra especie se ha enfrentado a un reto colectivo, global, del alcance y dificultad como es la alteración del clima de la Tierra. Se requiere forjar y ejecutar en pocos años un acuerdo global entre los grandes países del mundo que pivote sobre la eliminación del carbono del sistema energético y del sistema económico. Se requiere acordar y llevar a cabo en el plazo de unas po cas décadas una revolución del sistema energético basado en combustibles fósiles y que desde la Revolución Industrial ha movido la economía del mundo - en la actualidad el 80% de la energía primaria la aportan los combustibles fósiles-.



Según datos publicados por el prestigioso World Resources Institute (WRI, 2009) de los Estados Unidos, en el año 2005 China fue ya el principal emisor de GEI con 7.250 Mt CO2 eq, 18,7% del total. India fue el quinto emisor con 1.863 Mt CO2 eq, el 4,8% del total, y Brasil el séptimo con 1.028 MT CO2 eq, el 2,7% del total. Entre esos tres grandes emergentes generan ya la cuarta parte de las emisiones globales. Estados Unidos fue el segundo emisor con el 18,3%; la Unión Europea-27 el tercero con el 13%; Rusia el cuarto con el 5,1% y Japón el sexto con el 3,6%. En apenas una década, hacia 2020, más de la mitad de las emisiones totales se emitirán en los países emergentes y en desarrollo, por lo que los países económicamente desarrollad os no pueden de ninguna manera resolver solos el problema. 



La cumbre de Copenhague es decisiva porque realmente disponemos de poco tiempo para reaccionar. No se ha de olvidar que los primeros informes científicos, James Handsen, alertando seriamente de la gravedad del problema se presentaron en Estados Unidos hace ya 30 años, y que el Panel de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) fue creado por las Naciones Unidas hace más de dos décadas, 1988. Desde entonces, se han sucedido los informes, las cumbres internacionales, los Convenios y Protocolos, pero la realidad es que las emisiones han seguido aumentando y la concentración de GEI en la atmósfera se ha acelerado. Esos hechos nos indican que la velocidad de respuesta de la comunidad internacional ha sido, está siendo, muy lenta, desprovista del sentido de urgencia que se desprende del los informes científicos del IPCC.



Evitar que se sobrepase el umbral de seguridad de los +2Cº requiere que la concentr ación de gases de efecto invernadero en la atmósfera no sobrepase las 450 partes por millón de CO2 eq. Esto requiere, a su vez, que hacia 2020 se alcance el punto de inflexión en las emisiones totales mundiales, situándose hacia 2050 en la mitad de las del año de referencia, 1990. Para que esta hoja de ruta sea posible, los países ricos han de acordar en Copenhague una reducción del entorno del 30% para el año 2020 en relación a las de 1990 y los grandes emergentes - China, India, Brasil,- una disminución de sus emisiones del orden del 15/30% respecto a la tendencia.



Los países económicamente desarrollados han generado históricamente el 80% de las emisiones totales y es a ellos a quienes corresponde llevar el peso y la iniciativa de la solución del problema. Un paso decisivo en la buena dirección será, como propone la Unión Europea, crear hacia 2015 un mercado integrado de derechos de emisión que englobe a los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y a Rusia. En la actualidad, solamente la Unión Europea dispone de ese importante mecanismo que al asignar un precio a las emisiones favorece su eliminación, pero tanto Estados Unidos como Australia están interesados en poner en marcha sistemas dichos sistemas de cap and trade. Hacia 2020, el sistema de compra venta de permisos de emisión habría de abarcar a países como China, India, Brasil, Indonesia, Sudáfrica, Arabia Saudí y otros grandes emergentes, creando un mercado global del carbono.



Es muy importante que ante la decisiva cumbre de Copenhague en diciembre de 2009 la opinión pública internacional se encuentre altamente movilizada. En los próximos meses se ha de ir generando un clamor internacional en defensa del clima, es decir en defensa de la vida sobre la Tierra. Organizaciones de defensa ambiental, grupos conservacionistas, líderes sociales, empresas y empresarios, científicos, artistas, sindicatos, organizaciones de es tudiantes, redes sociales 2.0, líderes espirituales y religiosos, grupos deportivos, colectivos culturales, organizaciones de género, ayuntamientos, alcaldes y alcaldesas, deportistas de élite, pensadores e intelectuales, amantes de la naturaleza, todos y todas hemos de poner nuestro grano de arena en la generación de ese clamor.



La Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra. Somos responsables de entregar en las mejores condiciones posibles lo que se nos ha dado a quienes vengan detrás de nosotros. Ese es el contrato social no escrito que ha existido desde tiempos inmemoriales entre una generación y la siguiente. Esa es la esencia del desarrollo sostenible.



Antxon Olabe, analista ambiental y socio de naider.

miércoles, 8 de abril de 2009

La propuesta ecologista ante la crisis

Uno de los focos principales de “salida” de la crisis que nos proponen el Gobierno, los organismos internacionales y los medios de comunicación masivos es que el crédito vuelva a fluir. Que los bancos empiecen a dejar (y crear) dinero a mansalva de nuevo. Para ello el Gobierno está movilizando una ingente cantidad de recursos: 100.000 millones de euros en avales a la banca para que sea una fuente creíble de crédito, hasta 50.000 en liquidez directa a los bancos, comprándoles activos, apertura de nuevas líneas de crédito a empresas a través del ICO... En la Unión Europea, la estrategia es la misma, con la bajada de los tipos de interés, amén de importantísimas “inyecciones de capital” por parte del Banco Central Europeo.

Y se busca que el crédito vuelva a fluir para reactivar el consumo y, en definitiva, el crecimiento. Pero todos y todas sabemos que el crecimiento está inevitablemente asociado a un incremento del consumo de materia y energía y, por lo tanto, a un agravamiento de la crisis social y ambiental en la que vivimos. El problema es que el crecimiento es una premisa básica del capitalismo: si la economía no crece continuamente, el sistema en su conjunto no puede devolver las deudas sobre las que se sostiene, y colapsa. Por eso en la pasada cumbre del G-20 se hacían continuas llamadas a la importancia de recuperar el crecimiento. Por eso Zapatero y Solbes nos impelen continuamente a ello.

Sabemos que es imposible mantener el crecimiento continuo en un planeta limitado y que, por lo tanto, tenemos que transitar hacia otros sistemas económicos que no se basen en esquilmar su base natural.
Para ello, es fundamental que el movimiento ecologista aporte elementos de reflexión al resto de la sociedad. Es fundamental que empuje un cambio de enfoque. Que muestre que el debate no es si se moviliza o no el crédito. Movilizar el crédito, reactivar la economía, no es un bien en sí mismo. Debemos lograr que el debate social se centre en las oportunidades que tenemos a pesar de la crisis que vivimos. En un momento de parón de la maquinaria económica, podemos dirigir mejor su nueva dirección. La movilización ingente de recursos que se está produciendo desde las instancias públicas, debe servir para reorientar la economía hacia otro paradigma que no necesite el crecimiento.

Se trata de centrar los recursos colectivos no en mantener la misma industria automovilística, sino en posibilitar un sistema de movilidad sostenible; no la creación de empleo en la construcción, sino en revitalizar un mundo rural agroecológico; no en apostar por las energías renovables para mantener el crecimiento del consumo, sino para cambiar radicalmente nuestra matriz energética, reduciendo el consumo.

En definitiva, el movimiento ecologista tiene el desafío de proponer al resto de la sociedad que se adentre en la senda del decrecimiento del consumo de materia y energía, restableciendo el equilibrio entre los seres humanos y el medio, y subrayando la equidad entre los pueblos, teniendo en cuenta una premisa esencial para salir del actual atolladero: “menos para vivir mejor”.

El Ecologista nº 60, Marzo 2009

domingo, 23 de noviembre de 2008

No desperdiciar las oportunidades de la crisis, por Leonardo Boff


Frente al cataclismo económico-financiero mundial se dibujan dos escenarios: uno de crisis y otro de tragedia.

Tragedia sería si toda la arquitectura económica mundial se desmoronase y nos empujase hacia un caos total con millones de víctimas, por violencia, hambre y guerra. No sería imposible, pues el capitalismo generalmente supera las situaciones caóticas mediante la guerra. Gana al destruir y gana al reconstruir. Solamente que hoy esta solución no parece viable, pues una guerra tecnológica liquidaría a la especie humana; sólo caben guerras regionales sin uso de armas de destrucción masiva.

Otro escenario sería el de crisis. Para ella, no acaba el mundo económico, sino este tipo de mundo, el neoliberal. El caos puede ser creativo, dando origen a otro orden diferente y mejor. La crisis tendría, por tanto, una función purificadora, abriendo espacio para otra oportunidad de producción y de consumo.

No necesitamos recurrir al ideograma chino de crisis para saber de su significado como peligro y oportunidad. Basta recordar el sánscrito, matriz de las lenguas occidentales.

En sánscrito, crisis viene de kir o kri que significa purificar y limpiar. De kri viene también crítica que es un proceso por medio del cual nos damos cuenta de los presupuestos, de los contextos, del alcance y de los límites sea del pensamiento, sea de cualquier fenómeno. De kri se deriva además crisol, utensilio químico con el cual se limpia el oro de las gangas y, finalmente, acrisolar que quiere decir depurar y decantar. Entonces, la crisis representa la oportunidad de un proceso crítico, de depuración de lo esencial; sólo queda lo verdadero; lo accidental, sin sustentación, cae.

Alrededor y a partir de este núcleo se construye otro orden que representa la superación de la crisis. Los ciclos de crisis del capitalismo son notorios, conocidos. Como nunca se hacen cortes estructurales que inauguren un nuevo orden económico sino que siempre se recurre a ajustes que preservan la lógica explotadora de base, nunca supera propiamente la crisis. Alivia sus efectos dañinos, revitaliza la producción para nuevamente entrar en crisis y así prolongar el ciclo de crisis recurrente.

La crisis actual podría ser una gran oportunidad para la invención de otro paradigma de producción y de consumo. Más que nuevas regulaciones son urgentes las alternativas. La solución de la crisis económico-financiera pasa por el encarrilamiento de la crisis ecológica general y del calentamiento global. Si estas variables no fuesen consideradas, las soluciones económicas dentro de poco tiempo no tendrán sosteniblidad y la crisis volverá con más virulencia.

Las empresas en las bolsas de Londres y de Wall Street tuvieron pérdidas de más de un billón y medio de dólares, pérdidas del capital humano. En cuanto a esto, según datos de Greenpeace, el capital natural tiene pérdidas anuales del orden de 2 a 4 billones de dólares, provocadas por la degradación general de los ecosistemas, desarborización, desertificación y escasez de agua. La primera produjo pánico, la segunda ni siquiera fue notada. Pero esta vez no hay posibilidad de seguir con el business as usual.

Lo peor que nos puede pasar es no aprovechar la oportunidad proveniente de la crisis generalizada del tipo de economía neoliberal para proyectar una alternativa de producción que combine la conservación del capital natural junto con el capital humano. Hay que pasar de un paradigma de producción industrial devastador a otro de sustentación de toda la vida.

Esta alternativa es imprescindible, como lo mostró valerosamente François Houtart, sociólogo belga, en una conferencia ante la Asamblea de la ONU el 30 de octubre del presente año: si no buscamos una alternativa al actual paradigma económico, del 20 al 30% de las especies vivas podrán desaparecer en quince años y a mediados de siglo habrá de 150 a 200 millones de refugiados climáticos. Ahora la crisis en vez de oportunidad se vuelve un peligro aterrador.

La crisis actual nos ofrece la oportunidad, tal vez una de las últimas, para encontrar un modo de vida sostenible para los humanos y para toda la comunidad de vida. Sin eso podremos ir al encuentro de lo peor.


Fuente: Koinonía
Leonardo Boff es teólogo, filósofo y escritor brasileño

El Foro Humano Europeo refleja con éxito la gran transformación colectiva en marcha. Crónica de Koldo Aldai

Celebrado en Barcelona bajo el auspicio de la Alianza para una Nueva Humanidad

La misión de ANH es vincular a personas y colectivos imbuidos de un anhelo de transformación personal y social y que desean construir un mundo justo, pacífico y sustentable. La Alianza, que arranca con todo el impulso de Deepak Chopra, trata de encarnar el principio ghandiano de que nosotros mismos hemos de intentar ser el cambio que queremos ver en el mundo. El presupuesto que anima a la Alianza es a la vez sencillo y poderoso: “Si suficientes personas dirigen su conciencia a favor de la justicia social, los derechos humanos, y la sustentabilidad ambiental, entonces, la injusticia, la opresión y la destrucción del medio ambiente pueden ser detenidas”.


Comunicar, transformar, inspirar, mejorar, ser, apoyar, conectar… estimular nuestra imaginación colectiva de cara a permitir una transformación global de la conciencia son los grandes objetivos de esta Alianza que poco a poco va también arraigando en nuestra península. Buena prueba fue que para la primera cita europea de la Alianza se eligió Barcelona. En el privilegiado escenario del World Trade Center de la ciudad condal se celebró, con éxito de público y activa participación, este Forum los pasados 7, 8 y 9 de Noviembre.

Redes globales como la Alianza para una nueva Humanidad son indispensables para la construcción de una masa crítica suficiente para el cambio planetario, para la transformación positiva. La Alianza arrancó con su reunión fundacional en Costa Rica, tuvo su segunda cita en Puerto Rico y ahora su tercera a este lado de las aguas, en Barcelona. El Foro concitó sobre todo a gentes de Catalunya y la península, pero había también grupos venidos de los más diversos rincones europeos, así como gentes que habían saltado el océano desde diferentes países americanos. Este gran encuentro de hombres y mujeres de buena voluntad deseosos/as de construir una nueva Tierra, desde la transformación personal, ha sido posible gracias al esfuerzo de un equipo humano diverso que ha sabido conglomerar María Rosario Aoíz. Más de 15 personas han trabajado desde hace un año intensa y desinteresadamente para que este Foro fuera realidad.


Forum, amplio espejo del cambio planetario

El Forum nos ha permitido tomar una conciencia más abarcante de la gran transformación individual y colectivas que ya están en marcha. Tal como aspiraban las organizadoras (la mayoría aplastante del equipo son mujeres), han logrado concitar a líderes de grupos, organizaciones y fundaciones que están llevando a cabo proyectos para el cambio: humanistas, científicos reconocidos, empresarios, expertos en un amplio abanico de disciplinas, líderes sociales, asociaciones comunitarias, artistas, músicos, líderes religiosos y ciudadanos de Barcelona, España y la Comunidad Europea.

Los corazones unidos latieron pues a la vera del mar, en el World Trade Center, junto a los barcos dispuestos a surcar mediterráneos. El compromiso fue sellado por los más de cuatrocientos participantes en los más diversos idiomas, compromiso de servir a la humanidad primero con nuestra actitud de paz y de no violencia, compromiso de no suscitar tensión alguna pase lo que pase. Fue Deepak Chopra el que animó en la reunión a ese voto como la mejor contribución al mundo. Nos pidió a todos los presentes a que en cualquier circunstancia, por dura y difícil que se nos manifieste, mantengamos la paz, nos establezcamos en la no-violencia.

Otros compromisos se habían ido sellando a lo largo de todo el fin de semana, compromisos de un mundo mejor en el ámbito de la salud, la educación, la sostenibilidad, la empresa…, conscientes de que visualizar el nuevo paradigma es concebirlo y por lo tanto comenzar a materializarlo. En todos estos campos se establecieron metas, se visualizaron horizontes con la ayuda de especialistas de primer orden a nivel internacional como Vandana Shiva, Satish Kumar, Federico Mayor Zaragoza, Jorge Carvajal, Jaime Jaramillo, Fred Master, Concha Pinós… entre muchos/as otros/as. Esta fue la suerte del encuentro del Forum Humano Europeo: el poder contar con agentes de cambio y líderes de primer orden en el desarrollo de la conciencia a nivel planetario.

A Barcelona se acercaron a participar en esta intensa cita abierta de la Alianza gentes de los más diversos ámbitos de la actividad humana, pero sobre todo gentes con un gran anhelo de transformación personal y colectiva. La fuerza y la alegría del alma grupal congregada se pudo palpar en muchos de los actos. De nuevo un gran encuentro de genuina y amplia fraternidad; cientos de corazones latiendo al unísono, de almas deseando crecer unidas, servir unidas… A lo largo de todo el fin de semana se palpó riqueza de idiomas, de espiritualidades, de pasados.., pero unidad en metas y objetivos. La magia de lo vivido incapacita a este relator a dar fiel testimonio. De nuevo un teclado impotente, una pantalla callada ante la imposibilidad de narrar lo vivido. De nuevo las palabras cortas, que se sublevan ante la imposibilidad de describir el sagrado gozo de seres humanos de culturas diferentes unidos en torno a superiores ideales.


Gran abanico de participantes


La virtualidad de la cita del Forum es habernos posibilitado el contacto con agentes de cambio de gran arraigo internacional que nos han transmitido la fuerza de sus carismas, el calor de sus corazones, la visión de sus mentes. Todo ello inyectó buenas dosis de fe y entusiasmo entre los asistentes. ¿Quién no lloró cuando visionó el vídeo del rescate de Papa Jaime de los niños de la calle de Bogotá? ¿Quién no se emocionó al verlos ya no vestidos de andrajos, sino de uniforme escolar? ¿Quién no se sorprendió al ver que líderes de empresas están ya haciendo triunfante realidad los más ambiciosos sueños de compañías instauradas sobre la mutua confianza, la transparencia informativa, el incentivo de la creatividad, el principio de emprendimiento de todos los miembros de la misma…?

Vimos educadores volcados en aflorar la esencia y la creatividad de los niños; médicos que saben de cuerpos, pero sobre todo implicados en ayudar a sanar almas. Vimos banca sin usura, al servicio de valores, empresarios que hacen paz en ellos mismos y que irradian paz, líderes de compañías para los que la maternidad es una bendición… Vimos altos funcionarios que arrancan el día con el saludo al sol…; hombres de fortuna, grandes filántropos con genuina pasión por servir al prójimo. Vimos la compasión hecha carne en medio de situaciones límite, mujeres valientes como Concha Pinós entregándolo todo por la causa de los derechos humanos en Birmania. Vimos tanta gente hermosa, con tantos proyectos generosos, de tantos lugares del mundo…, que aquello no podía sino tocar nuestro corazón, ensanchar nuestras miras y estimular nuestra voluntad.

El formato no sólo era de simple escucha, sino que hubo oportunidades para la participación y sobre todo para plantear las iniciativas que cada quien estaba dispuesto a activar en su país. Hasta el último de los presentes llegó esa frase que se extendía de unos a otros cual lema: “Nadie cometió mayor error que el que no hizo nada, pensando que hacia poco”.

Cierto que el aforo y el marco eran elitistas, tan cierto como la voluntad que abriga el comité organizador de hacer cada vez más extensivo todo lo grande que se vivió ese fin de semana en Barcelona. Es cierto que la cuota de inscripción era privativa, que mucha gente que hubiera deseado participar no lo pudo hacer por evidentes razones económicas, tan cierto esto como que el interés de lucro brilló por su absoluta ausencia, tan cierto como que las/os organizadores se dejaron la piel en el empeño, que trabajaron dura y desinteresadamente, que dieron lo mejor de sí por el éxito del encuentro. Así fue: el éxito se consagró. Hay una nueva tierra más cercana tras la cita en el World Trade Center, hay un alma colectiva crecida, unas visiones más concretadas, hay una fe aumentada en favor del “juntos podemos”…

Desde estás líneas manifestar el apoyo a este loable iniciativa que ha logrado concitar a personas de todas las partes del mundo, con el objetivo común de fortalecer una gran alianza por el cambio y así crear una humanidad más sostenible, pacífica y compasiva.

Intenciones y valores de la ANH


Nuestra intención
Crear una alianza de personas basada en la conciencia de la interconectividad de toda la humanidad. Creemos que si suficientes personas comparten el valor de la paz, dejaría de existir la guerra. Si suficientes personas dirigen su conciencia a favor de la justicia social, los derechos humanos, y la sustentabilidad ambiental, entonces, la injusticia, la opresión y la destrucción del medio ambiente pueden ser detenidas.
Este cambio ya está sucediendo, ahora se requiere de una masa crítica, que a su vez necesita organización. La meta de la alianza es conectar a individuos, comunidades y grupos a nivel mundial.
La conciencia de unidad no se logra mediante batallas y victorias, sólo puede ser despertada de persona en persona.
Nuestros Valores
La Alianza reconoce como su visión medular, la unidad de toda la vida, y abraza las más nobles aspiraciones de la humanidad, tal y como han sido proclamadas por todas las tradiciones espirituales y humanistas, que hacen un llamado a la compasión y celebración de la vida. Los valores y principios del movimiento emergente de una nueva humanidad y de la Alianza, cuyo propósito es servirle a éste, se fundamentan en el apoyo de leyes, causas, acciones, que favorezcan el respeto por la vida, la dignidad humana, la libertad, el equilibrio ecológico y la paz.
El principio esencial de la Alianza es la conciencia basada en la inseparabilidad de la vida, en donde todo está interconectado, por lo tanto, nuestro bienestar es el bienestar de todos. Creemos que esta conciencia no puede ser pasiva, de lo contrario permanecería irrelevante, tiene que ser expresada para el beneficio de todos a través de un servicio que beneficie la vida de todo ser humano.

Más información del evento : www.anheurope.org
Más información de la Alianza para la Nueva Humanidad: ww.anhglobal.org

Jornadas para Directivos. Resumen de las intervenciones de Koldo Saratxaga y Joaquín Tamames

Una de las actividades que más público concitó en el marco del Forum Humano Europeo fueron las Jornadas para directivos, en las cuales se abordó el tema “Desarrollo social, económico y organizacional”.

Intervención de Koldo Saratxaga

En este seminario era especialmente esperada la intervención de Koldo Saratxaga. Según rezaba la información distribuida sobre el ponente, nos encontrábamos ante “El genio empresarial que sacó de la crisis a los autobuses Irízar. Su caso está en la escuela de Harvard y se basa en apostar por las personas”.

A lo largo de su vibrante exposición Saratxaga expuso su principio fundamental de que la empresa del futuro, en la que prime la innovación, la creatividad y el conocimiento, exige que los trabajadores sean partícipes reales del proyecto y se sientan motivados.

Para el emprendedor vizcaíno, empeñado en cambiar las estructuras empresariales y crear organizaciones sin jerarquías de mando, no hay trabajadores, hay personas; “hay actores que crean y emprenden pero no títeres”. Saratxaga está persuadido de que detrás del éxito hay una serie de “intangibles” como el trabajo en equipo, la satisfacción con el entorno, así como la relación cordial con el cliente.

Para implicarse en un proyecto y trabajar con él, exige transparencia y ética, además de equilibrio salarial y repartición de los beneficios. En esas empresas las “personas” (trabajadores) tienen acceso a todo, “saben de los resultados, de las dificultades, de los aspectos en los que eventualmente hacemos daño…”

El ex-directivo de autobuses Irizar y de otras muchas cooperativas, considera importante que los jóvenes se comuniquen y aprendan a compartir. “¡Que coño haces sólo!” soltó en mitad de un auditorio sorprendido con su discurso heterodoxo, rompedor, casi en un sentido literal de la palabra: “Es preciso tirar tabiques, instalar mesas redondas. Crear vida y mesa en común. La finalidad es compartir: participación, relación entre iguales, liderazgo extensible…Un mundo de relaciones en el que las jerarquías desaparecen. Hasta aquí han llegado”.

En las empresas en las que se implica Saratxaga se comparte hasta el último detalle: “No estamos acostumbrados a la transparencia absoluta”. Sin embargo él bien sabe que no es fácil: “Ni los sindicatos quieren transparencia. Esto no se hace ni en las familias. No estamos educados para la transparencia. Donde yo estoy nadie se abstiene de sus aficiones, pero el trabajo que tiene que salir, sale…”

De cualquier forma uno de los aspectos más revolucionario de este vasco innovador fue el referido a la maternidad. Afirmó, ante la pregunta que desde el público se le realizó al respecto, que la viven con alegría: “Ellas se cogen el tiempo que necesitan. Es su momento clave. No sólo hay que pensar en la cosecha. Es precisa una la visión a largo plazo. Es un proyecto de personas con visión de futuro y el futuro asusta”. Agitadoras también fueron algunas de sus últimas frases: “Si no se caen las organizaciones no habrá cambios” y “Las personas han de sacar lo que tienen y a partir de ahí soñar”.

Intervención de Joaquín Tamames

El directivo de banca y patrono de la Fundación Ananta abundó en la necesidad de reinventarnos a nosotros mismos desde la vivencia de la autenticidad. Según Tamames, los líderes han de tratar de encontrar a su ser y desde él servir. Para ello será preciso mantener una actitud de silencio interior que permita ir descubriendo quines somos en verdad. “Si entendemos que somos un alma, empezaremos a mirarnos desde el alma. Intentemos llevar nuestro interior limpio. Si llevamos el corazón limpio, veremos el mundo limpio. Es preciso buscar el tiempo para limpiar nuestro interior”, fueron algunas de las frases-llave o pensamientos simientes que dejó caer el directivo en medio del auditorio.

Tamames invitó a cuidar y atender primero la empresa más cercana de la vida, empresa de la familia, conscientes de que a partir del buen cuidado de éstas, podemos después atender a más ambiciosas empresas. Subrayó igualmente la necesidad de comprometernos en nuestra propia transformación interior, si de verdad aspiramos a cambiar las instituciones.

Alex Rovira estuvo en su boca durante la disertación. Tamames compartió esas palabras mayúsculas del best-seller internacional que rezan: “Para qué ser budistas si podemos ser Buda, para qué ser cristianos si podemos ser Cristo”.

El conferenciante compartió pautas muy prácticas para aquellos seres que desean ser “agentes de luz” y “llevar la luz más allá de nosotros mismos”. Concretamente sugirió a los hombres y mujeres de empresa congregados a que “cuando contemplemos un avión que surca los cielos, cuando nosotros mismos nos embarcamos en un avión, visualicemos que ese avión lleva la luz allá a donde se dirige”.

Tamames se despidió con otros dos pensamientos simientes muy presentes en su vida y accionar: “Para enriquecerse hay que dar” y “Quien esta limpio de corazón, ríe”


Fuente: Koldo Aldai
www.foroespiritual.org
www.fundacionananta.org
www.portaldorado.com

Información relacionada en este blog:
Clausura I Foro Humano Europeo

Vídeo: Deepak Chopra presenta en Barcelona la Alianza para la Nueva Humanidad

miércoles, 16 de julio de 2008

Los nuevos profetas de la energía nuclear


Por ULRICH BECK - EL PAÍS - Opinión - 16-07-2008
Ante el cambio climático y la subida del petróleo, algunos publicitan la energía nuclear como solución "ecológica". Esto es como pretender que subamos a un avión cuando aún no hay ninguna pista de aterrizaje

Empieza una sátira divertida y terrible a la vez. Su argumento reza: las catástrofes climáticas y las crisis petroleras hacen desaparecer los peligros de la energía nuclear. El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, anuncia que va a construir nuevas centrales nucleares a fin de salvar el medio ambiente. También los Gobiernos de Italia, Francia y Reino Unido quieren reactivar la energía nuclear, rebautizada como "energía ecológica".Ante este cambio político-lingüístico es necesario recordar que, hace unos años, el Congreso de Estados Unidos encargó a una comisión científica que desarrollara un lenguaje o una simbología con la que se informaría dentro de 10.000 años acerca de la peligrosidad de los vertidos nucleares norteamericanos. El problema era el siguiente: ¿qué conceptos y símbolos hay que crear para transmitir un mensaje a los humanos que vivan dentro de miles de años? La comisión la formaban físicos, antropólogos, lingüistas, neurólogos, psicólogos, biólogos moleculares, expertos en historia antigua, artistas, etc. Primero tenía que resolverse la cuestión de si dentro de 10.000 años todavía existiría Estados Unidos La comisión halló la respuesta sin dificultad: ¡Estados Unidos es eterno! Pero luego se vio que el problema clave, entablar un diálogo con el futuro, no tenía solución. Los expertos buscaron modelos en los símbolos más antiguos de la humanidad, estudiaron la construcción de Stonehenge (150 a. C.) y las pirámides, investigaron la historia de las obras de Homero y de la Biblia... Pero nada de esto se remontaba a miles de años. Los antropólogos recomendaron entonces el símbolo de la calavera, pero un historiador recordó que para los alquimistas, las calaveras significaban la resurrección, y un psicólogo llevó a cabo experimentos con niños de tres años. Si la calavera aparecía en una botella, éstos decían espantados "veneno", y si estaba pegada en la pared, exclamaban "¡piratas!".

Así, la meticulosidad científica de la comisión reveló que el propio lenguaje renuncia a la tarea de informar a las generaciones futuras sobre los peligros que hemos provocado en el mundo con el uso de la energía nuclear.

En mi teoría de la sociedad del riesgo mundial distingo entre antiguos y nuevos riesgos. Los nuevos tipos de riesgos, que anticipan catástrofes globales, sacuden los fundamentos de las sociedades modernas. Presentan, por ejemplo, la característica de lo que no puede ser indemnizado. Cuando el clima ha cambiado, cuando se ha averiado una central nuclear (perdón, una central ecológica) o cuando la genética ha intervenido de forma irreversible en la existencia humana, ya es demasiado tarde. Frente a este salto cualitativo de las amenazas a la humanidad, la lógica de la indemnización pierde su validez y es sustituida por el principio de la precaución mediante la prevención.

Los actores que deben garantizar la seguridad y la racionalidad (Estado, ciencia, industria) interpretan ahora un papel muy ambivalente. Ya no son tutores, sino sospechosos; ya no son gestores del riesgo, sino responsables del mismo. Exigen a la población que suba a un avión para el que todavía no existe pista de aterrizaje.

La preocupación por la existencia, que ha renacido en todo el mundo gracias a los riesgos globales, fomenta en el debate político una competencia destructiva entre los grandes riesgos. Los incalculables peligros derivados del cambio climático deben ser "combatidos" con los incalculables peligros asociados a las centrales nucleares. En muchas de las decisiones no se trata de elegir entre alternativas seguras o arriesgadas, sino entre varias alternativas arriesgadas y, con frecuencia, entre alternativas cuyos riesgos afectan a distintas dimensiones cualitativas y apenas se pueden comparar.

Hay que destacar que las líneas de conflicto de la sociedad de riesgo mundial son culturales. En la medida en que los riesgos globales escapan a los métodos habituales de cálculo científico, la percepción cultural, adquiere un papel fundamental. En relación con la energía nuclear, estamos ante un choque entre culturas de riesgo. La experiencia de Chernóbil se valoró de distinta manera en Alemania, Francia, Reino Unido, España e Italia. Para muchos europeos, los peligros del cambio climático tienen por ahora mucha más importancia que los peligros de la energía nuclear o del terrorismo. Mientras que desde el punto de vista de muchos americanos, los europeos padecen de histeria medioambiental y de histeria por los alimentos-Frankenstein, a ojos de los europeos, los americanos padecen de histeria del terrorismo.

Hasta hace poco, hubiera sido un suicidio político en Alemania apostar por la recuperación de la energía nuclear. Pero desde que se considera el cambio climático como resultado de la acción del ser humano se barajan de nuevo las cartas de la sociedad y la política. Y, así, la canciller Angela Merkel coloca a Los Verdes ante una disyuntiva, al disputarles el monopolio del certificado de calidad de la "política medioambiental", e imponerles un debate de falsas alternativas entre energía nuclear y política medioambiental.

Aquí, de hecho, se mezclan varios elementos. A decir verdad, la subida de los precios de la gasolina beneficia al medio ambiente, pero amenaza con llevar a una recesión colectiva. La explosión de los costes de la energía hace disminuir el nivel de vida y genera riesgos de pobreza en el seno de la sociedad. Debido a ello, la prioridad por la seguridad de la energía nuclear se ve minada por la pregunta de durante cuánto tiempo podrá la mayoría de los usuarios mantener su nivel de vida ante la continua subida de los precios del gas, el petróleo y la electricidad. La canciller Angela Merkel utiliza este argumento como palanca. Quienes, como Los Verdes, rechazan el relanzamiento de la energía nuclear, pecan contra la política medioambiental preventiva.

Pero quien ignora los riesgos residuales de la energía nuclear no es capaz de comprender la dinámica política y cultural de la sociedad. Los críticos más persistentes, convincentes y efectivos de la energía nuclear no son Los Verdes, por importantes e imprescindibles que sean. El adversario más influyente de la industria nuclear es la propia industria nuclear.

Aunque los políticos lograsen que se produjera esta transformación semántica de energía nuclear a energía ecológica, y aunque los movimientos sociales acabaran fragmentándose, pasaría lo siguiente: todo esto sería cuestionado por el poder real del riesgo. Éste es constante, duradero, no interpretable y también presente allí donde los manifestantes ya están agotados. Las probabilidades de que se produzcan accidentes improbables crecen con la cifra de plantas de energía "ecológico"-nuclear.

El riesgo no significa catástrofe. El riesgo significa anticipación de la catástrofe. Tan sólo haría falta que se produjera un pequeño Chernóbil en Europa para que la opinión pública, en cualquier parte del mundo, sospechara de negligencia. Y para que los Gobiernos de la energía atómico-"ecológica" se sentaran en el banquillo de acusados, al haber practicado, contra su propia convicción, un juego frívolo con los intereses de la seguridad de la población.

Las personas no pueden ver ni oír, ni probar ni oler los peligros de la energía nuclear. ¿Qué pasará entonces dentro de la sociedad del riesgo global con el ciudadano responsable? Ahí va un experimento mental para ilustrarlo. ¿Qué ocurriría si la radiactividad produjera escozor? Los realistas, también llamados cínicos, contestarían: se inventaría cualquier cosa, por ejemplo un ungüento, para aliviar el escozor. He aquí un negocio provechoso. Seguro que rápidamente recibiríamos explicaciones que atribuirían el escozor a cualquier otra causa menos la radiactividad. Y, en cualquier caso, se nos diría que el escozor no es perjudicial; es incómodo, pero inofensivo. Podemos suponer que este tipo de explicaciones no tendrían demasiadas probabilidades de sobrevivir cuando la gente se pasease rascándose y con la piel irritada, y tanto en las sesiones de fotos de modelos como en las reuniones de ejecutivos los participantes se rascaran sin cesar. Entonces, la política y la sociedad se encontrarían ante una situación del todo nueva en su relación con los grandes peligros modernos. Y más tarde nos daríamos cuenta en términos culturales sobre qué estamos discutiendo y debatiendo.

Ulrich Beck es sociólogo y profesor de la Universidad de Múnich y la London School of Economics. Traducción de Martí Sampons.


sábado, 17 de mayo de 2008

Mayo 1968, por Manuel Castells

Las efemérides suelen desprender un tufillo de tejido de vida apolillado. Aún más cuando se trata de la nostalgia de ese mayo francés que revolucionó el mundo hace exactamente cuatro décadas. Porque fue precisamente una revolución iconoclasta, opuesta a cualquier recuperación simbólica del deseo de libertad por las celebraciones oficiales. Recuperación es la palabra clave que caracteriza la cultura de mayo de 1968. Fue un movimiento social sumamente consciente de que los proyectos de reinvención de la vida suelen acabar en modas comerciales o votos para nuevas versiones de partidocracia. Por eso se negó a sí mismo como agente político, o sea afanado en la toma del poder. Y por eso hay incomprensión de su realidad y su significado. Incomprensión resumida en otra palabra clave: fracaso. Porque desde el punto de vista del orden social es esencial poder tildar de fracaso todo lo que no tiene traducción política directa. Porque en la medida en que se acepta la necesidad de pasar por formas de mediación política para cambiar la vida, se cierra la trampa gatopardiana, el que todo cambie para que todo siga igual. Poderosos son los intereses en el mantenimiento de esa percepción. Porque la estabilidad de las instituciones que rigen nuestros destinos no se basa en la adhesión de los ciudadanos al modelo de sociedad y de vida nuestra de cada día, sino a la resignación acerca de su inevitabilidad. Así, el 61% de los ciudadanos del mundo consideran deshonestos a los políticos, en Europa el 83% desconfía de los partidos y el 69% del Gobierno. Pero esta masiva deserción de la esperanza de lo político no suscita dramas, salvo situaciones excepcionales de crisis, porque se ha llegado a un acuerdo tácito. Los políticos se ocupan de lo suyo (el poder) y nosotros de lo nuestro (la vida en todas sus facetas). Y mientras no nos molesten demasiado, refrendamos a unos y castigamos a otros cada cuatro años según como nos haya ido o lo peligrosos que nos parezcan algunos.

Esa disociación entre el cambio social y el cambio político entró en la historia contemporánea con el movimiento de mayo de 1968. No porque los rebeldes de mayo no fueran políticos sino porque afirmaban otra política. No es un análisis libresco el que les cuento en estas líneas. Es mi testimonio directo, porque viví en primera persona el mayo francés, sin protagonismo, pero sí como participante de primera línea. Por los azares de la vida, mi primer trabajo académico, a los 24 años, fue de profesor ayudante de sociología de la Universidad de París en el campus de Nanterre. Y en ese departamento empezó todo un 22 de marzo de 1968, cuando los estudiantes echaron a porrazos del campus a la policía que venía a detener a algunos activistas, incluido Daniel Cohn-Bendit, anarquista que se convertiría en el símbolo del movimiento. Dany “el rojo” era estudiante mío y hacíamos sociología en serio, además de imaginar la revolución y pelearnos con la policía.

Y lo que teníamos claro, junto con miles de jóvenes, es que queríamos cambiar el mundo por nosotros mismos.

Y cambiarlo en todas las dimensiones, empezando por las más personales, por la libertad sexual (motor del movimiento), por la igualdad entre mujeres y hombres (la reivindicación que empezó la revuelta en Nanterre), por la autogestión de la producción, por la liquidación de las burocracias políticas de izquierda y derecha, por la solidaridad con los inmigrantes y con el tercer mundo, por la crítica del consumismo y por la fusión con la naturaleza. Claro está que en la brecha abierta por nuestra utopía se precipitaron todas las reivindicaciones y esperanzas de la gente; huelgas obreras por mejores salarios y condiciones de trabajo, proyectos de nueva pedagogía, libertad de información, afirmación de la creatividad cultural. Y Francia dejó de trabajar durante semanas. No porque se hubiera declarado la huelga general por algún comité central sino porque millones de personas estaban demasiado ocupadas discutiendo en sus lugares de trabajo cómo cambiar su trabajo y su vida, desde los ministerios del gobierno a las fábricas Renault, y desde las facultades a los teatros. El sistema dejó de funcionar pero la gente empezó a funcionar. Las iniciativas más ocurrentes, los proyectos más creativos alimentaron debates inacabables y por tanto poco productivos en el viejo sentido de la productividad. Nunca se llegaba a decidir nada. Y claro, así De Gaulle amenazó con sus tanques y sus elecciones y ganó arrolladoramente en las urnas. Aunque menos de un año después los votantes lo jubilaron: efectos retardados del cambio de mentalidad. Porque lo que realmente cambió fue la forma de pensar y de ser. En Francia y en el mundo a través de múltiples movimientos similares, algunos inspirados en mayo, otros precursores, como el de Berkeley en 1964. El feminismo, el ecologismo, la defensa mundial de los derechos humanos, la crítica de la política partidista, la participación ciudadana, la libertad de crear, el ser uno mismo sin pedir permiso a nadie son valores normales para los jóvenes de hoy que el movimiento de mayo afirmó en la escena mundial y grabó en las mentes de todos. Son valores de los que hoy vivimos, valores de libertad y de creatividad.Recuerdo una madrugada en un París vacío por la huelga del transporte. Nos habíamos manifestado toda la noche, enfrentándonos a una policía cada vez más desmoralizada. Estábamos cansados. Colette y yo caminábamos kilómetros escuchando el ruido de nuestros pasos en una ciudad por fin tranquila. Colette era, como yo entonces, una soñadora del 22 de marzo. Tenía cara de ángel rubio y siempre sonreía en los momentos más duros. No éramos pareja, no había parejas en ese momento, sólo grupos de gente que nos queríamos de distintas formas. Pero esa noche estábamos demasiado cansados para todo lo que no fuera sentir el momento. Y entonces le dije, todavía con mis reflejos políticos: “quedará algo de todo esto cuando seamos viejos?”. Colette sonrió de nuevo y dijo dulcemente: “quedaremos nosotros”.

Fuente: Periódico La Vanguardia

Más información sobre Manuel Castells en Wikipedia
Otros artículos de Manuel Castells en este blog

Cuatro «erres» contra el consumismo, por Leonardo Boff

El hambre es una constante en todas las sociedades históricas. Hoy, sin embargo, alcanza dimensiones vergonzosas y simplemente crueles. Revela una humanidad que ha perdido la compasión y la piedad. Erradicar el hambre es un imperativo humanístico, ético, social y ambiental. La condición previa más inmediata y posible, que debe ser puesta inmediatamente en práctica es un nuevo patrón de consumo.

La sociedad dominante es evidentemente consumista. Da centralidad al consumo privado, sin auto-límite, como objetivo de la propia sociedad y de la vida de las personas. Consume no sólo lo necesario, lo que es justificable, sino lo superfluo, lo que es cuestionable. Este consumismo sólo es posible porque las políticas económicas que producen los bienes superfluos son continuamente alimentadas, apoyadas y justificadas Gran parte de la producción se destina a generar aquello que en la realidad no precisamos para vivir decentemente.

Como se trata de lo superfluo, se recurre a mecanismos de propaganda, de marketing y de persuasión para inducir a las personas a consumir y a hacerlas creer que lo superfluo es necesario y que es una fuente secreta de felicidad.

Lo fundamental para este tipo de marketing es crear hábitos en los consumidores hasta que se cree en ellos una cultura consumista y una necesidad imperiosa de consumir. Se suscitan más y más necesidades artificiales y en función de ellas se monta el engranaje de la producción y de la distribución. Las necesidades son ilimitadas, por estar ancladas en el deseo que, por naturaleza, es ilimitado. Por esta razón, la producción tiende a ser también ilimitada. Surge entonces una sociedad, ya denunciada por Marx, marcada por fetiches, abarrotada de bienes superfluos, punteada de centros comerciales, verdaderos santuarios del consumo, con altares llenos de ídolos milagreros, pero ídolos al fin y al cabo; una sociedad insatisfecha y vacía porque nada la sacia. Por eso, el consumo es creciente y nervioso, sin que sepamos hasta cuándo la Tierra finita aguantará esta explotación infinita de sus recursos.

No causa sorpresa el hecho de que el presidente Bush convoque a la población a consumir más y más y así salvar la economía en crisis, lógico, a costa de la sostenibilidad del planeta y de sus ecosistemas. Contra eso, cabe recordar las palabras de Robert Kennedy el 18 de marzo de 1968: «No encontraremos un ideal para la nación ni una satisfacción personal en la mera acumulación ni en el mero consumo de bienes materiales. El PIB no contempla la belleza de nuestra poesía, ni la solidez de los valores familiares, no mide nuestro ingenio, ni nuestro valor, ni nuestra compasión, ni nuestro amor a la patria. Mide todo menos aquello que hace la vida verdaderamente digna de ser vivida». Tres meses después fue asesinado.

Para hacer frente al consumismo urge que seamos de modo consciente anticultura, en ejecicio. Hay que incorporar a la vida cotidiana las cuatro «erres» principales: reducir los objetos de consumo, reutilizar los que ya hemos usado, reciclar los productos dándoles otra finalidad, y finalmente, rechazar lo que el marketing, descarada o sutilmente, nos empuja a consumir.

Sin este espíritu de rebeldía consecuente contra todo tipo de manipulación del deseo y con la voluntad de seguir otros caminos dictados por la moderación, por la justa medida y por el consumo responsable y solidario, corremos el peligro de caer en las insidias del consumismo, aumentando el número de hambrientos y empobreciendo el planeta ya actualmente más y más devastado.


Fuente: Koinonia

¿Quién gana con la crisis alimentaria mundial?, por Esther Vivas

El precio de los alimentos y, en especial, de los cereales básicos ha aumentado espectacularmente en estos últimos meses. Los medios de comunicación nos han mostrado nuevas revueltas del hambre en los países del Sur que nos recuerdan aquellas que se llevaron a cabo a mediados y finales de los ochenta contra los planes de ajuste estructural impuestos por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. En países como Haití, Pakistán, Guinea, Marruecos, México, Senegal, Uzbekistán, Bangladesh… la gente ha salido a la calle para decir: “Ya basta”. Pero, ¿qué se esconde detrás de la crisis alimentaria mundial? ¿Todo el mundo pierde? ¿Hay quien sale ganando?

El precio de sesenta productos agrícolas ha aumentado un 37% en el último año en el mercado internacional. Un aumento que ha afectado sobre todo a los cereales con una subida del 70%. Entre éstos, el trigo, la soja, los aceites vegetales y el arroz han alcanzado cifras récord. El precio del trigo, por ejemplo, suma hoy un 130% más que hace un año y el arroz un 100%. Viendo estos datos no es de extrañar las explosiones de violencia en el Sur para conseguir alimentos porque son los cereales básicos, aquellos que alimentan a los más pobres, los que han experimentado una
subida sin parangón.

Pero el problema hoy no es la falta de alimentos en el mundo, sino la imposibilidad para acceder a ellos. De hecho, la producción de cereales a nivel mundial se ha triplicado desde los años sesenta, mientras que la población a escala global tan sólo se ha duplicado.

Hay razones varias que explican este aumento espectacular de los precios: desde las sequías y otros fenómenos meteorológicos en países productores como China, Bangladesh y Australia que habrían afectado a las cosechas; el aumento del consumo de carne por parte de pujantes clases medias en América Latina y en Asia, especialmente en China; las importaciones de cereales realizadas por países hasta el momento autosuficientes como India, Vietnam o China, debido a la pérdida de tierras de cultivo; el aumento del precio del petróleo que habría repercutido directa o indirectamente, y hasta las crecientes inversiones especulativas en materias primas.

Es aquí donde creo importante centrarnos en estas dos últimas causas. El aumento del precio del petróleo ha generado el uso de combustibles alternativos como aquellos de origen vegetal. Gobiernos como el de Estados Unidos, la Unión Europea, Brasil y otros han hecho especial énfasis en la producción de agrocombustibles como una alternativa a la escasez de petróleo y al calentamiento global. Pero esta producción de combustible verde entra en competencia directa con la producción de alimentos. Por poner sólo un ejemplo, el año pasado en Estados Unidos el 20% del total de la cosecha de cereales fue utilizada para producir etanol y se calcula que en la próxima década esta cifra llegará al 33%. Imaginémonos esta situación en los países del Sur. La FAO, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, ya ha reconocido que “a corto plazo, es muy probable que la expansión rápida de combustibles verdes, a nivel mundial, tenga efectos importantes en la agricultura de América Latina”.

Otra causa a resaltar es la creciente inversión por parte del capital especulador en materias primas. En la medida en que la burbuja inmobiliaria estalló en los Estados Unidos y se profundizó en la crisis financiera, los especuladores empezaron a invertir en alimentos, empujando al alza sus precios.

Pero esta crisis alimentaria mundial no es coyuntural, sino que responde al impacto de las políticas neoliberales que se vienen aplicando desde hace treinta años a escala global. Liberalización comercial a ultranza a través de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio y en los acuerdo de libre comercio y las políticas de ajuste estructural, el pago de la deuda externa, la privatización de los servicios y bienes públicos son sólo algunas de las medidas que se han venido imponiendo por parte del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en las últimas décadas en los países del Sur.

Unas políticas que han permitido la invasión de estos mercados por productos del agribusiness del Norte altamente subvencionados y que han acabado con la agricultura y la ganadería autóctona; reconvirtiendo y privatizando tierras destinadas hasta el momento al abastecimiento local en tierras de producción de mercancías para la exportación. Unos territorios en manos de la agroindustria, quien ha sacado provecho de una mano de obra barata y de una laxa legislación medioambiental.

Este modelo de agricultura y alimentación no sólo tiene consecuencias en el Sur global, sino también en las comunidades del Norte: acabando, en ambos lados del planeta, con una agricultura familiar y un comercio de proximidad vital para las economías locales; promoviendo una creciente inseguridad alimentaria con una dieta que se abastece de alimentos que recorren miles de kilómetros antes de llegar a nuestra mesa, y fomentando una agricultura y ganadería intensiva, desnaturalizada, drogodependiente (por el alto uso de pesticidas) y donde el beneficio económico se antepone a los derechos sociales y medioambientales.

La crisis alimentaria global beneficia a las multinacionales que monopolizan cada uno de los eslabones de la cadena de producción, transformación y distribución de los alimentos. No en vano los beneficios económicos de las principales multinacionales de las semillas, de los fertilizantes, de la comercialización y transformación de comida y de las cadenas de la distribución al detalle no han parado de aumentar.

Los alimentos se han convertido en una mercancía en manos del mejor postor. Las tierras, las semillas, el agua… son propiedad de multinacionales que ponen un precio exorbitante a unos bienes que hasta hace muy poco eran públicos. Frente a la mercantilización de la vida, debemos de reivindicar el derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria, a controlar su agricultura y su alimentación. No se puede especular con aquello que nos alimenta.

Esther Vivas es co-coordinadora de los libros Supermercados, no gracias y ¿Adónde va el comercio justo?.


Fuente: Público