lunes 9 de noviembre de 2009
Carta a un joven internauta
La Tierra no aguanta más
viernes 6 de noviembre de 2009
ENTREVISTA: EDGAR MORIN Filósofo
¿Somos demasiados?
Crucifijos en la escuela
viernes 30 de octubre de 2009
POR FIN, EL DESARME
COMUNICADO DE UBUNTU
Al final de la década de los 80, los acuerdos de Reykiavik, el fin de la guerra fría y la caída del muro de Berlín permitían augurar que la amenaza nuclear y la carrera armamentística darían, progresivamente un paso hacia un replanteamiento de las estrategias bélicas y, por tanto, de las armas necesarias qpara hacer frente a la nueva naturaleza de los conflictos, dejando un amplio margen para “los dividendos de la paz”, que permitirían iniciar una nueva era, con unas Naciones Unidas renovadas, dotadas de los recursos humanos, financieros y técnicos apropiados.
Pero no fue así. Bien al contrario, la “globalización” sustituyó los valores democráticos por las leyes del mercado y los países más prósperos del planeta (G-7, G-8…) marginaron al Sistema de las Naciones Unidas, hasta el punto de situar a la Organización Mundial del Comercio fuera de su ámbito.
El resultado ha sido un fracaso estrepitoso en la economía y –por la “avaricia e irresponsabilidad”, utilizando palabras del Presidente Obama, de los grandes consorcios financieros el mundo en su conjunto se ha visto abocado a una crisis multidimensional (social, económica, medioambiental, alimenticia, democrática, ética), con unas inversiones militares que superan los 3 mil millones de dólares al día, al tiempo que mueren de hambre y abandono 70 mil
personas aproximadamente, de ellas la mitad niños de menos de 5 años.
El último periodo de la administración Bush –invasión de Irak, propuesta de los escudos antimisiles, etc.– ha conducido a un repunte cada día mayor del gasto en armamento, mientras la pobreza y el hambre de miles de millones de seres humanos se acrecentaba.
Por todo cuanto antecede,
Habiendo observado con perplejidad e indignación el “rescate” de las instituciones financieras con centenares de miles de millones de dólares, cuando las arcas de los Objetivos del Milenio permanecen semivacías, queremos manifestar nuestro apoyo al Presidente Obama por:
1) Tomar el liderazgo del desarme nuclear, como manifestó inesperadamente en su visita a Europa, concretamente en la ciudad de Praga, y ha tenido ocasión de ratificar presidiendo la sesión del Consejo de Seguridad del 24 de septiembre de 2009 en la que se adoptó unánimemente la reducción de los arsenales nucleares, lo que podría traducirse en un auténtico punto de inflexión sobre uno de los desafíos más relevantes de nuestro tiempo.
2) Haber decidido cancelar el programa de escudos antimisiles que la administración norteamericana había previsto instalar en Europa. Esta iniciativa permite abrir nuevos marcos de diálogo que deben constituir el contexto para el análisis y la resolución de los conflictos internacionales.
3) Iniciar, con instrucciones precisas al Secretario de Defensa R. Gates, una nueva política de defensa, que sustituya, al menos parcialmente, las armas convencionales (aviones, submarinos, tanques, etc.) por las que puedan no sólo hacer frente a las amenazas de hoy sino evitarlas, detectándolas a tiempo.
Manifestamos así mismo, la urgente necesidad de:
a) Confiar la seguridad internacional a las Naciones Unidas, con todas las medidas que se requieran para la rápida y eficaz actuación de los cascos azules.
b) Revisar con apremio las obligaciones contractuales de las alianzas militares existentes, para reducir las adquisiciones de artificios bélicos propios de confrontaciones “tradicionales”, que están activando recientemente el “mercado armamentístico” tanto en América Latina como en los países del Este.
c) Con los fondos que se liberen de las desmesuradas inversiones actuales en gastos militares, reactivar la cooperación internacional de tal modo que sustituya una economía basada en buena parte en la guerra por una economía que permita un desarrollo global sostenible (energías renovables, producción de alimentos, almacenamiento, conducción y producción de agua, salud, transporte, vivienda…).
d) Hacemos un llamamiento para fortalecer las iniciativas existentes para el desarme a escala mundial y, muy especialmente, para la preparación de la Conferencia del Tratado de No Proliferación Nuclear, que debe tener lugar la próxima primavera de 2010.
e) Así mismo, abogamos para que se establezcan con urgencia los mecanismos adecuados para la resolución de conflictos que, bajo los criterios y los mecanismos de seguimiento, control y rendición de cuentas necesarios y con la participación de todos los actores implicados, permita a las Naciones Unidas establecer los objetivos y las prioridades internacionales y desarrollar los programas para alcanzarlos.
Madrid, 1 de octubre de 2009.
Federico Mayor
Mario Soares
Edgar Morin, Association pour la Pensée Complexe (APC)
Ricardo Diez Hochtleiner, Presidente Honorario del Club de Roma
John Foster, North-South Institute & Social Watch
Cândido Grzybowski, Ibase
Hermann Spanjaard, Físicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear
Mary-Wynne Ashford, Anterior copresidente de Físicos Internacionales para la Prevención de la Guerra Nuclear
Louis Barber, EarthAction
Manuel Chiriboga V., Rimisp - Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural
Fèlix Martí, Presidente honorario del Instituto Linguapax
Antonio Papisca, Cátedra Unesco en Derechos Humanos, Democracia y Paz – Profesor de la Universidad de Padua
Jorge Nieto Montesinos, Instituto Internacional para la Cultura Democrática
Luz Stella Velasquez Barrero, Red Latinoamericana de Estudios Ambientales Urbanos
Arcadi Oliveres, Justícia i Pau Europa
Josep Ferrer, Profesor Universidad Politécnica de Cataluña – UPC
Ferran Requejo, Profesor Universidad Pompeu Fabra – UPF
Manuel Manonelles, Fundación Cultura de Paz – Barcelona
Dokushô Villalba, Comunidad Budista Soto Zen, España
jueves 29 de octubre de 2009
El Vivir Bien como respuesta a la Crisis Global
Ministerio de Relaciones Exteriores, Estado Plurinacional de Bolivia
Introducción
El presente trabajo tiene como objetivo juntar la información sobre la peligrosa situación de deterioro en que se encuentran nuestras comunidades y el planeta a raíz de las incipientes crisis que nos están cayendo encima.
Hemos tomado esta iniciativa porque sabemos que no podemos salvar a Bolivia ni al planeta, tampoco construir el Vivir Bien en Bolivia y el mundo, si no hacemos nada para que nuestra Pachamama se cure, si no hacemos nada para salvar al planeta y la humanidad frente a la Crisis Global que amenaza nuestros recursos naturales y nuestra vida comunitaria, crisis que está causada por la codicia de los grandes dueños del dinero, por la expansión hasta el último rincón del mundo de las empresas transnacionales, el capitalismo y la cultura occidental.
Iniciamos el trabajo presentando un pequeño bosquejo de la Crisis Global que nos avecina, luego de lo cual seguimos con una presentación más exhaustiva de cada una de las crisis, del cambio climático, la sobreexplotación de los recursos del planeta, las crisis del agua y de la producción de alimentos, la crisis del tiempo, la crisis energética expresada en la bajada de la producción del petróleo, y terminando con la crisis financiera y la amenaza a la paz mundial.
En la segunda parte vemos las posibles soluciones y salidas que nos parecen válidas tanto a nivel mundial y nacional como las propuestas de cómo podamos despertar o potenciar la energía comunal en nuestras comunidades para dar nuestro granito de arena a esta tarea conjunta de salvar a la Pachamama.
Al ser una primera recopilación de la información existente, vemos este trabajo como un punto de partida para estudios más profundos del tema. Por tanto, convocamos a todas las hermanas y todos los hermanos del mundo al debate, a la discusión y a la construcción conjunta de un análisis enriquecida sobre la situación de las comunidades y el planeta. Asimismo, convocamos a la construcción de una estrategia y plan de lucha para defender la vida y salvar a la humanidad, proteger a la madre naturaleza y lograr la sustentación y preservación de nuestro planeta tierra.
Este trabajo es de ustedes y de nosotros. Está pensado para ser un trabajo de creación conjunta. Pueden hacer lo que quieran con él. Pueden reproducirlo o echarlo al mar. Pueden leerlo junto a unas cervecitas y celebrar que la luna de esta noche está hermosa. Pueden alimentarlo, debatirlo, criticarlo. Pueden corregirlo. Aumentarle o quitarle. Resumirlo o ampliarlo. Ilustrarlo o dejarlo tal cual está.
Sobre todo, pueden difundir las ideas que aquí se expresan o las que ustedes agregan: por Internet, en multígrafos, en periódicos comunales, leerlo en fiestas y celebraciones. De ahora en adelante este trabajo es del viento y puede ser transportado por tortugas de manera lenta o por los huracanes a toda velocidad.
El conocimiento sólo crece si se comparte, así que este trabajo busca ser una herramienta para generar conocimiento, para buscar ideas y propuestas de análisis y de lucha frente a las crisis que nos amenazan o que nos den la oportunidad de salvarnos y salvar a nuestro hogar, el planeta.
Por tanto, esperamos todos los aportes posibles a este trabajo para que juntos podamos hacer de este nuevo milenio un milenio de la vida y no de la guerra, un milenio del pueblo y no del imperio, un milenio del equilibrio y de la complementariedad.
* Documento completo disponible en PDF
http://alainet.org/active/34032
La carrera armamentista continúa

por Marco A. Gandásegui, h.
El Senado de EEUU aprobó en octubre de 2009 el presupuesto militar más elevado para un país en la historia humana: Un total de 626 mil millones de dólares. Esta suma no incluye otros 400 mil millones que EEUU está invirtiendo en sus guerras en Irak y Afganistán. La suma representa casi la mitad del presupuesto total de EEUU. Esta tendencia “suicida” no es novedosa. Muchos analistas señalan que es precisamente la economía de guerra norteamericana la que alimenta la demanda de una economía capitalista insaciable.
Dicen que sin guerra no hay crecimiento. Ahora el lema cambió: sin guerra no hay recuperación económica. Los ideólogos de Washington insisten en que el armamentismo, las guerras y la destrucción masiva son muy saludables para un paciente enfermo como el capitalismo norteamericano. (Cuando no había crisis decían que el armamentismo era la medicina necesaria para no enfermarse).
Gran Bretaña es el país que sigue en importancia en términos de gastos militares. Pareciera increíble pero es cierto: Gran Bretaña tiene un presupuesto bélico de 50 mil millones de dólares. Aproximadamente el 7 por ciento de EEUU. Sigue en tercer y cuarto lugares, Francia y Alemana, respectivamente, con presupuestos de 40 mil millones cada uno. En quinto lugar está Rusia (39 mil millones) y China en sexto lugar con 35 mil millones. Los cinco países que siguen a EEUU en importancia tienen combinados un presupuesto militar de 210 mil millones.
América latina no se queda atrás en los gastos militares (sin poder compararse con EEUU). En total sus gastos militares suman 34 mil millones de dólares. Casi alcanza a China pero apenas representa el 5.5 por ciento del presupuesto militar de EEUU. Chile, Colombia y Brasil se convirtieron en los países con más gastos militares de la región durante 2008. Chile lidera el gasto militar por habitante con 290 dólares “per cápita” en 2008, mientras Colombia gastó 115, Ecuador 89 y Brasil 80. En términos absolutos, medidos en miles de millones de dólares, el país que más gasta es Brasil, con el 45 por ciento del total latinoamericano, seguido por Colombia y Chile.
Según un estudio realizado por SIPRI (Suecia) y FLACSO (Chile), el país latinoamericano que más gasta es Brasil con casi 15 mil millones de dólares, seguido por Colombia con 5.5 mil millones de dólares. Chile casi llega a 5 mil millones de dólares y Venezuela alcanza los 2.2 mil millones en gastos militares. Argentina y Perú siguen con 1.7 y 1.1 mil millones. Estos seis países son responsables del 89 por ciento del presupuesto militar de América latina.
El presupuesto colombiano no se puede calcular con mucha certeza desde que EEUU decidió escalar el Plan Colombia con una intervención militar directa en este país. Los países de Sur América (el Consejo Suramericano de Defensa de la UNASUR) le han pedido a Bogotá que presente un informe con los detalles concernientes al incremento de los gastos militares. El gobierno colombiano se ha negado a cumplir con sus obligaciones echándole la culpa al secretismo de Washington.
EEUU es en la actualidad el proveedor más importante de equipo militar (que incluye entrenamiento de personal y otros “servicios”) a los países latinoamericanos. Además del Plan Colombia, recientemente el presidente de EEUU, Barack Obama, incrementó el presupuesto militar del Plan Mérida que incluye a México, Centroamérica y Panamá. También mantiene una relación militar privilegiada con Perú, Chile y Argentina. Desde fines del siglo XIX, EEUU ha sido el principal mercado de armas para la región, muchas veces promoviendo carreras armamentistas entre los países para venderles más y dominarlos.
Marco A. Gandásegui, hijo, Profesor de la Universidad de Panamá e investigador asociado del CELA).
http://marcoagandasegui.blogspot.com
martes 20 de octubre de 2009
Los héroes inútiles y las guerras hacia ningún lado
por Adolfo Pérez Esquivel
La muerte llega en “un grano de arroz”
En las minerías más antiguas, el obrero trabajaba en una riesgosa tarea en túneles con picos y palas, extrayendo minerales de vetas subterráneas de gran calidad, como oro, plata, estaño, cobre, hierro y otros.
Los españoles, en su conquista de América, buscaron desenfrenadamente ciudades fantásticas construidas con oro puro. Así, penetraron las enmarañadas y tupidas selvas, y remontaron ríos caudalosos, afrontando mil peligros. Se maravillaban con la fábula de “El Dorado” mítico, que una vez al año se sumergía en su laguna sagrada con el cuerpo empolvado de oro.
Colón hizo su recorrido de isla en isla, en búsqueda de un rey vestido de oro. El oro y la plata no tenían para los nativos un valor de cambio, sino un poder cosmológico y artístico. Fue aquel esplendor ornamental lo que condenó a los nativos americanos. Muchos de ellos murieron en guerras incomprensibles. Se sumaron esclavos africanos traídos por la fuerza para los trabajos bárbaros en las minas de oro, aportando nuevos rituales de imaginación, nostalgia y dioses remotos.
En la época de la Conquista el oro era recogido de las arenas en las playas de algunos ríos, en donde se lo encontraba en forma de pepitas, utilizando zarandas y otras formas de separación. Cinco siglos después, la búsqueda de “El Dorado” continúa más descarnada que nunca, empleando nuevas tecnologías, marco legales escandalosos que amparan a los poderosos, y profundizando los dolores en una tierra diezmada.
Sea como sea, se continúa escarbando en la tierra. Hoy, los minerales que se extraen (oro, plata y cobre, entre otros) se encuentran en muy pequeñas cantidades, diseminados por todo el suelo y subsuelo. Para ello se utiliza la “minería a cielo abierto”, que remueve grandes cantidades de esos suelos, para ser luego sometidos a un complejo proceso químico.
El método de extracción del oro de las rocas llamadas “mena” (roca que contiene el mineral a extraer) se basa en el empleo de soluciones que utilizan enormes cantidades de agua. Esa es la base de la “hidrometalurgia”.
Para la recuperación del oro se utiliza la “lixiviación”, por el cual el metal se disuelve en un medio acuoso, para separarlo del resto del material. Se conoce como lixiviación al lavado de una sustancia pulverizada para extraer las partes solubles. El hecho de pulverizarla mejora la extracción. Enormes cantidades de agua es utilizada en este proceso, desviando los cursos de ríos, dejando pueblos y cultivos secos en pos de la búsqueda del oro.
Sin embargo, el oro no es soluble en agua. Para disolverlo se necesita de una sustancia como el “cianuro”, que permite formar complejos y estabilizarlo en las soluciones. Para la óptima recuperación de oro, debe prepararse el mineral antes y ponerlo en contacto con la solución de cianuro. Para ello, el mineral se tritura y se reduce de tamaño a partículas, para permitir una mejor liberación del oro.
El mineral triturado es ubicado en montículos (pilas) sobre una plataforma forrada con una membrana impermeable. Luego se rocía la pila con la solución de cianuro o bien por un sistema de riego por goteo. En el circuito de lixiviación el “pH” (medida de la acidez de una solución) del mineral triturado aumenta a 10-11, empleándose cal para asegurar de que cuando se agregue el cianuro, no se facilite la liberación del gas “cianuro de hidrógeno”.
La solución de cianuro lixivia (lava y amalgama) las partículas microscópicas de oro del mineral mientras se filtra por el “cúmulo”. Los ciclos de lixiviación duran desde unos cuantos días hasta unos cuantos meses, dependiendo del tamaño del cúmulo y de la calidad del mineral. La solución de cianuro que contiene el oro –llamada la solución "encinta"- fluye por gravedad a un embalse de almacenamiento. La solución de cianuro lixivia el oro del mineral, que es recolectado por la membrana impermeable y bombeado o transportado hacia las instalaciones de almacenamiento para su posterior procesamiento.
Esta tecnología ha venido a sustituir a la recuperación de oro por amalgamación con mercurio, proceso por el cual el mineral se une con el mercurio a efectos de separarlo del resto del material. Este proceso es ineficiente en términos de recuperación, ya que permite sólo un 60 por ciento de recuperación del mineral, en comparación con más de un 97 en el caso de extracción con cianuro.
El cianuro separa el oro del mineral y moviliza (a través de la tierra hasta llegar a las aguas subterráneas) metales pesados como el arsénico, antimonio, cadmio, cromo, plomo, mercurio, níquel, pirita, selenio, talio, cinc, sulfuros de metales comunes y sales sulfúricas. Los metales pesados se presentan en una gama de concentraciones en la mina. La extracción por lixiviación con cianuro libera también estos metales del mineral matriz al medio circundante.
Estos metales pesados son los desechos de la extracción por lixiviación con cianuro y son problemáticos, porque contaminan las soluciones de cianuro y los componentes de la maquinaria usada para los tratamientos.
Los metales alterados de su estado natural se encuentran en concentraciones altas, son más resistentes a la descomposición y no son fácilmente reintegrados en los ciclos químicos del mundo natural (se requieren décadas o siglos). En virtud de su peso, los metales pesados se depositan como sedimento.
El ácido cianhídrico es uno de los tóxicos más potentes por la inmediatez de su acción y la ubicuidad de sus empleos. Se lo ha mencionado como veneno en el “Papiro de Ebers” (uno de los más antiguos tratados médicos conocidos), a partir de compuestos vegetales. Durante la segunda guerra mundial se hizo tristemente célebre en los campos de concentración para matar a miles de personas. También ha sido usado en las cámaras de gas.
Para las plantas y los animales, el cianuro es extremadamente tóxico. Los derrames de cianuro pueden matar la vegetación e impactar la fotosíntesis y las capacidades reproductivas de las plantas.
En cuanto a los animales y el hombre, el cianuro puede ser absorbido a través de la piel, ingerido o aspirado. Concentraciones en el aire de 200 partes por millón de cianuro de hidrógeno son letales para los animales, mientras que concentraciones tan bajas como 0.1 miligramos por litro (mg/l) son letales para especies acuáticas sensibles. Concentraciones subletales también afectan los sistemas reproductivos, tanto de los animales como de las plantas.
Las dosis letales para humanos son, en caso que sean ingeridas, de 1 a 3 mg/kg del peso corporal; en caso de ser asimilados, de 100-300 mg/kg; y de 100-300 ppm si son aspirados. Esto significa que una porción de cianuro más pequeña que un grano de arroz sería suficiente para matar a un adulto. La exposición a largo plazo a una dosis subletal podría ocasionar dolores de cabeza, pérdida del apetito, debilidad, náuseas, vértigo e irritación de los ojos y del sistema respiratorio.
Por tratarse de una sustancia intrínsecamente tóxica, debe tenerse mucho cuidado al manejar el cianuro y prevenir el contacto con los trabajadores. Sin embargo, según la industria, no hay ningún caso de fatalidades humanas en las minas que usan las técnicas de lixiviación con cianuro.
Sin embargo, los trabajadores mineros suelen tener contacto con el cianuro durante la preparación de la solución de cianuro y la recuperación del oro de la solución. Para los trabajadores mineros, los riesgos son el polvo de cianuro, los vapores de cianuro en el aire provenientes de la solución de cianuro y el contacto de la solución de cianuro con la piel. También se encuentran expuestos los trabajadores de las minas al polvo en suspensión –producto de la fragmentación de roca y movimientos de la maquinaria-, debiendo existir un plan de monitoreo de emisiones de material particulado.
Una corta exposición a niveles altos de cianuro –ya sea que se inhale, se tome, se consuma en alimentos contaminados, o se absorba a través de la piel- es altamente tóxica, y en algunos casos mortal. Los niveles mas bajos (subletal) de exposición, al cabo del tiempo, pueden también causar problemas de respiración, desórdenes en el sistema nervioso y en el tracto digestivo.
Poco se ha descrito sobre los posibles efectos de la exposición prolongada a los cianuros en trabajadores expuestos laboralmente. Se ha informado aparición de bocio debido a la acción inhibidora de los cianuros en la captación de yodo por la tiroides y su incorporación a la molécula de tirosina.
Los trabajadores expuestos al cianuro en la operación de recuperación de plata muestran, algunos meses después de terminada la exposición, ligeras alteraciones de la función tiroidea y una cantidad baja de vitamina B12 y ácido fólico, lo que confirmaría la posibilidad de una acción crónica del cianuro.
Además, la lixiviación tiene un alto costo ambiental: las pilas resultantes de cianuro matan miles de aves migratorias que beben en ellas. Las pérdidas y pinchaduras en las membranas que soportan las pilas contaminan las aguas superficiales y subterráneas; el recubrimiento bajo los montones de mineral, usualmente hechos de polietileno de alta densidad, tienen la tendencia a rasgarse y trozarse a causa de una variedad de factores, incluyendo el poco cuidado que se tiene al depositar el mineral en bruto, y otros factores naturales tales como la acumulación de hielo.
Los estanques de cianuro matan a la vida silvestre. Ha sido registrada frecuentemente la muerte de animales silvestres, en especial aves, atraídos por el señuelo de los espejos de agua de esos estanques.
Se han producido accidentes propios de la minería de oro a cielo abierto por lixiviación con cianuro. Se han registrado casos de escapes de cianuro al medio ambiente en operaciones de extracción por lixiviación. Resultan de filtraciones de las “geomembranas” colocadas debajo de los cúmulos y de los estanques que permiten filtraciones debido a un diseño inadecuado, a defectos de manufactura, a inadecuada instalación y/o a daños (agujeros) producidos durante el proceso de operación.
Se han registrado desbordes de las soluciones de cianuro en los embalses de almacenamiento. Estos escapes causaron daños a las plantas y a los animales que estaban en contacto con aire contaminado con impurezas sólidas, polvo y combustibles tóxicos o inertes, capaces de penetrar hasta los pulmones, provenientes de diversas fases del proceso.
Los derrames accidentales o imprudentes de agua con cianuro no son raros en las minas que usan este procedimiento. Uno de los más trágicos accidentes ocurrió en Italia (1985), cuando un derrame de 200.000 metros cúbicos provocó la muerte de más de 250 personas.
En diciembre de 1992 se registró la catástrofe de Summitville, en Colorado (Estados Unidos), por derrame de cianuro y metales pesados. La compañía quebró dejando daños ambientales cuya reparación se estiman en 150 millones de dólares y eliminó la vida acuática a lo largo de 27 kilómetros del río Alamosa.
En 1992 en Carolina del Sur (Estados Unidos) más de 11.000 peces muertos en 80 kilómetros, por derrame de cianuro.
En 1994 en Sudáfrica, diez mineros murieron al ser cubiertos por un mezcla de barro cianurado cuando cedió una barrera de un “dique de cola”.
En 1995, 2,59 billones de litros de aguas residuales contaminadas con cianuro se derramaron por una brecha en el estanque de escorias de la mina Omai, en Guyana.
En 1998 en Dakota del Sur (Estados Unidos): se derramaron 7 toneladas de solución de cianuro, con la consecuente muerte de peces y vida acuática.
En el año 2000 se produjo la catástrofe de Baia Mare, en Rumania, por derrame de cianuro que afectó a Hungría, Rumania y Yugoslavia, perjudicando al suministro de agua potable de 2,5 millones de personas y a las actividades económicas de más de un millón y medio que viven del turismo, la agricultura y la pesca a lo largo del Río Tisza.
En nuestro país el procedimiento de minería a cielo abierto empleando lixiviación con cianuro es uno de los más utilizados en la continua búsqueda del oro. La catástrofe ambiental ya se observa y las comunidades se levantan en pos de un futuro menos aterrador, continuando el protagonismo gestado hace quinientos años.
¿Hasta dónde llegará el hombre en la búsqueda de la dorada felicidad? ¿Aprenderemos algún día a vivir como iguales en las diferencias?
http://alainet.org/active/33816
viernes 16 de octubre de 2009
Obama, Premio Nobel de la Guerra
¿Que cosa beben en el Comité Nobel de Oslo? Debe ser algo poderoso, porque perdieron todo contacto con la realidad. ¡El premio Nobel de la Paz al Comandante en Jefe del ejército que más violencia reparte a lo largo del planeta! Es peor que absurdo; es una burla cruel a las víctimas, a los “daños colaterales”, a los países destruidos. Es un intento de legitimar matanzas y torturas esas guerras ilegales, que Mr. Obama continúa. Esta vez no se habló de los candidatos como sucede siempre – si es que hubo otros- pero cualquier otra persona estuvo más calificada. Sospechamos que Obama fue postulado por el Pentágono, donde aún manda el Secretario de Defensa de George W. Bush, el mismo Robert Gates que el Presidente Obama confirmó.
Mr. Gates que continúa la “Guerra Global contra el Terrorismo”, esa violencia sin límites desencadenada por la Administración Bush, con el pretexto fantástico de un mundo lleno de malvados conspiradores al asecho. Una visión paranoica, que Mr. Obama reiteró en Afganistán e Irak y que expandió oficialmente a Pakistán.
Es cierto que existen bandas terroristas -y algunas bajo patrocinio de Estados Unidos- pero el mundo civilizado las combate con la policía. El atentado real contra la paz mundial es usar el terrorismo como pretexto para invadir y ocupar tierras ajenas y lejanas. Cuando el Sr. Obama endorsa la guerra en Afganistán como “necesaria”, significa que continuará el asesinato con bombas y misiles a enteras familias de labriegos afganos – y paquistanos ahora- porque amenazan la seguridad de Estados Unidos. Asesinados sin remordimiento por un sargento que juega con aviones sin piloto, desde una base en Florida o Missouri. Muertos por “justa causa”, aunque sea fabricada, según la centenaria tradición de moral inquisitorial anglo-americana.
Si el Comité Nobel de Oslo quería dar un premio a Mr. Obama, hubiera sido más adecuado ensayar con un Premio Nobel de la Guerra. Nadie tendría más méritos que quien comanda las tropas de mayor violencia mundial y que preside el país que tiene el mayor presupuesto bélico, la más grande industria de armamentos y que es el mayor exportador de armas. Esas son responsabilidades heredadas, es cierto, pero el Presidente Obama las asumió con obvia fidelidad y en sólo 10 meses ya ha creado algunas cuyo mérito es suyo.
Hagamos un recuento. Hay novedades belicosas indiscutibles y notorias, titulares de la prensa norteamericana, de las que es responsable la Administración Obama.
Afganistán. El Presidente Obama anunció – en marzo - que aumentaría en 20 mil soldados las tropas norteamericanas en Afganistán. Hace una semana se supo que enviará otros 13 mil más. No se sabe aún si son 35 o 45 mil los jóvenes norteamericanos que sumará a los 68 mil pares de botas NATO que pisan allí, pero si sabemos que se aumentarán los ataques con los aviones sin piloto (drones). Lo seguro es que Obama continuará en Afganistán la destrucción y la muerte y que la paz no está en su agenda de “Nobel”.
Paquistán. (¡país aliado de EE. UU.!). Autorización oficial para extender la guerra a territorio pakistaní y atacar con aviones norteamericanos poblaciones paquistanas donde se suponga que hay talibanes, afganos o paquistaníes. Centenares de hogares campesinos paquistaníes ya fueron bombardeados por equivocación. Sorry.
Irán. Sanciones aplicadas a Irán por falsas acusaciones de violar el Acuerdo de No Proliferación de Armas Nucleares. Amenazas constantes de ataque militar, porque Irán no renuncia al derecho -que el acuerdo le otorga- de producir energía nuclear civil. Mala fe notoria de Obama, cuando denunció como un centro nuclear clandestino las instalaciones subterráneas, aún no funcionales, que Irán reportó a la Agencia Internacional de Energía Nuclear (AIEN), en Viena, la semana anterior y meses antes de lo que exige el acuerdo.
Sur América. Obama firmó, con Álvaro Uribe, un acuerdo para la instalación de nueve bases norteamericanas en territorio colombiano. No hay alguna amenaza militar a Estados Unidos en la región. El supuesto combate al narcotráfico es un pretexto endeble, porque Estados Unidos ya controla la totalidad del espacio aéreo colombiano. Estados Unidos tiene bases Guantánamo, Puerto Rico, Honduras, Colombia, Aruba y Curazao, que son mucho más que suficientes. Las nuevas bases sólo pueden tener fines ofensivos, por lo que Uribe no se atrevió a mostrar el acuerdo, que sigue siendo secreto. Los objetivos más evidentes son Brasil y Venezuela. Brasil por la Amazonia - que en algunos manuales norteamericanos figura como administrada por Estados Unidos- y por los nuevos yacimientos de petróleo en su plataforma continental. Venezuela, tanto por la independencia del gobierno popular del indómito Hugo Chávez, como por sus vastas reservas petroleras.
Armas en el Espacio. Con Obama continúa la violación de los acuerdos sobre el uso pacífico del Espacio. La nueva violación es la instalación del llamado “Escudo de Defensa Misilística”, con el fin confeso permitir a Estados Unidos un primer ataque nuclear sin temor a una retaliación también nuclear. El “Escudo” es un intento de romper el equilibrio de horror que ha impedido la guerra entre potencias nucleares. La retaliación a neutralizar no puede ser otra que la de China, Rusia y Corea del Norte. También la de Irán, que ha desarrollado mísiles convencionales que alcanzan a Israel.
Armas en el Mar. El proyecto de montar bases con radares y mísiles en Polonia y República Checa fue abandonado por Obama, si, pero a favor de uno que aumenta la capacidad ofensiva nuclear móvil con un mayor número de submarinos ofensivos armados de mísiles nucleares.
Nuevas Armas de Destrucción Masiva. Bajo el “Nobel” Obama, se desarrolla el diseño de nuevas armas químicas y biológicas y de bombas contra refugios subterráneos. Bajo Obama continúa, en Gokona (Alaska) el programa (HAARP) de su Fuerza Aérea para la guerra climática.
Ante estos hechos, no podemos sino asombrarnos cuando los señores de Oslo dicen que Obama le ha dado al mundo “esperanza de un mejor futuro”. Dicen que dieron “especial importancia a la visión de Obama y su trabajo por un mundo sin armas nucleares” …y a sus “extraordinarios esfuerzos para fortalecer la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos” … y que “su diplomacia se basa en el concepto de que quienes dirigen el mundo deben hacerlo en base a valores y actitudes que sean compartidas por la mayoría de la población mundial[1]”. Esto último asumimos que sea el Tercer Mundo …China a la cabeza.
Conclusión
Darle el Premio Nobel de la Paz a Obama quiere decir que su retórica, su paja, engañó al Comité que lo otorga o que los banqueros de Wall Street también mandan en Oslo. Con su premio, el Comité Nobel de Oslo le ha dado a Obama una luz verde para que siga agrediendo y matando. El mismo día que recibió el Nobel, Obama se reunió en el Situation Room de la Casa Blanca (09 octubre) a discutir con sus más altos funcionarios un incremento de la violencia en Afganistán, con el nombre de contrainsurgencia y construcción de democracia. Es que es cambiarle el nombre a las cosas es tradición centenaria de la propaganda anglo- norteamericana. El Premio Nobel de la Paz quiere decir ahora Premio Nobel de la Guerra.
http://www.ventanaglobal.info
[1] Textos tomados del informe a la prensa del Comité Nobel de Oslo, 09/10/09
http://alainet.org/active/33735
miércoles 7 de octubre de 2009
La crisis internacional y el costo del hambre
por Pedro Medrano
Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) divulgó cifras alarmantes sobre el aumento del número de hambrientos en el mundo. De acuerdo con la FAO, a mediados de 2009 el número de personas con hambre rebasó los mil millones por primera vez en la historia de la humanidad. El número aproximado, de mil 20 millones, excede en aproximadamente 100 millones el número de personas con hambre a mediados de 2008.
http://alainet.org/active/33506
jueves 1 de octubre de 2009
Experimento social
Discovery DSALUD publica un
DEMOLEDOR INFORME SOBRE LA GRIPE A
http://www.dsalud.com/cabecera.htm
“Cuatrocientos niños españoles van a arriesgar esta semana su salud y su vida para que dos multinacionales se enriquezcan con una vacuna absolutamente innecesaria. Y eso sólo es posible porque a los padres no se les ha contado la verdad ya que de lo contrario jamás habrían accedido a que sus hijos hagan de cobayas humanas”.
Quien de forma tan contundente se expresa es José Antonio Campoy, director de la revista Discovery DSALUD (www.dsalud.com) y actual presidente de la World Association for Cancer Research (WACR)- en declaraciones hechas esta misma mañana a MEDNEWS cuando le localizamos para comentar el sorprendente monográfico que esa publicación acaba de sacar a la venta el lunes 28 de septiembre.
“Hay numerosos trabajos científicos, algunos de los cuales los citamos en el informe que acabamos de publicar, según los cuales las vacunas, a causa fundamentalmente de las sustancias adyuvantes que llevan, pueden provocar autismo, síndrome de Guillain-Barré, lupus eritematoso sistémico, esclerosis múltiple, esclerosis lateral amiotrófica, artritis, fibromialgia, fatiga crónica, úlceras, mareos, debilidad, pérdida de memoria, convulsiones, cambios de humor, problemas neuropsiquiátricos, diarrea crónica, sudoración nocturna, adenopatías, erupciones, dolores de cabeza crónicos y muchas otras patologías, Pero de eso nadie habla. ¿Se lo han explicado las autoridades sanitarias y médicos a los padres de esos niños a los que van a usar de cobayas”, pregunta José Antonio Campoy.
José Antonio Campoy
“Nadie habla de ello –seguiría diciéndonos- pero resulta que la cepa del virus A-N1H1 produce entre un 30% y un 50% menos ingrediente activo del esperado así que para resolver la falta de materia prima, dados los cientos de millones de vacunas que quieren vender los laboratorios, están usando sustancias que aumenten la respuesta inmune del organismo obviando que muchas son altamente tóxicas. En suma, para producir más y reducir costes usan adyuvantes y así necesitan diez veces menos cantidad de antígeno por dosis. Solo que las mismas pueden causar fuertes reacciones adversas”.
“La sociedad tiene derecho a saber que lo que está pasando en España con la gripe A -agregaría Campoy a MEDNEWS- es posible porque hace tres años nuestro Ministerio de Sanidad aprobó una norma, la Ley 29/2006, de 26 de julio, de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios, que en su artículo 24, punto 5, establece que “la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios podrá autorizar temporalmente la distribución de medicamentos no autorizados, en respuesta a la propagación supuesta o confirmada de un agente patógeno o químico, toxina o radiación nuclear capaz de causar daños. En estas circunstancias, si se hubiere recomendado o impuesto por la autoridad competente el uso de medicamentos en indicaciones no autorizadas o de medicamentos no autorizados, los titulares de la autorización y demás profesionales que intervengan en el proceso estarían exentos de responsabilidad civil o administrativa por todas las consecuencias derivadas de la utilización del medicamento salvo por los daños causados por productos defectuosos”. Es decir, se han autoconcedido patente de corso a nivel jurídico. Algo inconcebible en una democracia. Por eso proponen con tanta tranquilidad que la gente se vacune y tome antivirales a pesar de su inutilidad y de sus potenciales peligros. Saben que no les pasará nada. Ni a ellos, ni a los laboratorios, ni a los profesionales sanitarios que les hagan el juego. Y alguien debe transmitir este hecho a los padres de esos niños”.
MEDNEWS ha podido comprobar que el informe especial de Discovery DSALUD –de decenas de páginas- viene apoyado con numerosos trabajos científicos que ponen en entredicho todo lo que se ha estado contando sobre la presunta necesidad, eficacia y seguridad tanto de las vacunas como de los antivirales.
“Si la credibilidad de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Administración de Alimentos y Fármacos (FDA) estadounidense, la Agencia Europea de Medicamentos (EMEA), los ministerios de Sanidad y las grandes multinacionales farmacéuticas sigue intacta tras el esperpento de la gripe A es que el grado de alienación de la sociedad ha alcanzado límites inauditos. Porque lo que está sucediendo con la presunta pandemia que se achaca al A-N1H1 es sencillamente nauseabundo”, afirma Campoy en el Editorial de este número especial.
“La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido públicamente que la mayoría de los enfermos infectados por el virus de la gripe A se recuperan por completo al cabo de una semana sin recibir tratamiento médico y que las personas sanas que contraen la gripe no necesitan ser tratadas con antivirales... luego ¿a cuento de qué el estado de infopánico generado de forma tan irresponsable”, agregaría José Antonio Campoy.
El informe de Discovery DSALUD explica asimismo que la OMS ha dejado claro que los antivirales sólo deben ingerirlos personas con gripe A “que se encuentren graves” así como “aquellas con riesgo de complicaciones” añadiendo que “no necesitan administrare a personas sanas con síntomas leves de gripe”.
“El Tamiflu –asegura Campoy- es un antiviral que no previene ni cura nada. Está pues muy lejos de ser un medicamento eficaz como se ha hecho creer. Ni siquiera ha demostrado que sea seguro. Y de hecho a los niños sanos no se les debe dar antivirales para la gripe A porque los daños potenciales son superiores a los beneficios. Así lo afirman entre otros científicos, como explicamos en el informe que aparece en la revista, Mathew Thompson y Carl Heneghan, prestigiosos investigadores de la Universidad de Oxford. Hay que decirlo sin subterfugios: ni el Tamiflu de Roche ni el Relenza de GlaxoSmithKline previenen la infección de la gripe. Es más, ingerirlos estando sanos es un error porque no sirven como preventivos”
En cuanto a las muertes que se dice el virus de la gripe A ha provocado en personas sanas Campoy es contundente: “Que personas con muy distintas patologías graves hayan muerto estando infectadas por el virus de la gripe A no implica que éste haya sido la causa de la muerte como gratuitamente se intenta hacer creer. La posibilidad de que el A-N1H1 provoque la muerte de alguien sano es nula. Así pues nos están mintiendo”
MEDNEWS debe decir que las referencias a estudios científicos e investigadores de prestigio internacional es una constante en todo el informe que publica Discovery DSALUD. Se trata sin duda de un trabajo sobre el que se podrá pues discrepar pero ciertamente constituye una investigación seria, rigurosa y documentada.
“Hace tres años -explica Campoy- denunciamos que la gripe aviar era un montaje y el tiempo nos daría la razón. Ahora llevamos tres meses haciendo lo mismo en solitario y parece que por fin los demás medios de comunicación se han empezado a informar y a entender la verdad. Tarde pero nos congratula. Aunque nadie mencione nuestra labor”.
Cabe agregar que en su informe Discovery DSALUD no sólo denuncia que la OMS ha mentido al afirmar desde el principio que se trataba de una pandemia que podría provocar cientos de millones de afectados y millones de muertos sino que está claramente implicada en una operación que no duda en calificar de conspiración cuyo único objetivo es vender millones de vacunas y antivirales.
“Todo esto –asevera Campoy- es fruto de una conspiración para que unos cuantos individuos y empresas carentes de escrúpulos se enriquezcan. Porque si la gripe A fuera una pandemia tan terrible y a la Organización Mundial de la Salud (OMS) le preocupa tanto, ¿por qué no la declaró un problema de salud pública mundial autorizando la fabricación de medicamentos genéricos para combatirla? Porque les hunde el negocio a los que lo han montado. Y es que la OMS no es una organización independiente. Está completamente controlada por la gran industria farmacéutica”.
Discovery DSALUD (www.dsalud.com) es una publicación que cuenta con un Consejo Asesor integrado por 73 profesionales de varios países -entre ellos catedráticos y representantes de organizaciones médicas- y se vende actualmente en España, Portugal, Argentina, México, Venezuela, Perú, Colombia, Ecuador, Puerto Rico y Guatemala.
lunes 28 de septiembre de 2009
Servidumbre financiera y bienestar social

por Alejandro Nadal
La economía mundial está sometida al sector financiero. Una prueba: las transacciones diarias en los mercados de divisas son 110 veces superiores al valor de los bienes y servicios intercambiados en el comercio mundial. Es decir, los mercados de divisas responden a la especulación y no al comercio. Esto es un indicador de las masas de capital líquido que ahoga a la economía mundial.
Pero si la crisis global de 2008 marca la bancarrota de la globalización financiera, los gobiernos de los países ricos no parecen estar dispuestos a transformar la economía mundial en un espacio para el bienestar social. Mucha crisis y escándalo, pero el mundo sigue dominado por el sector financiero. En México, eso está claro con el paquete económico que el poder prepara contra el pueblo.
Hace poco, Noam Chomsky recogió un análisis de Barry Eichengreen (historiador del sistema monetario internacional) sobre las relaciones entre mundo financiero y democracia. Eichengreen sostiene que los controles de capital que acompañaron el sistema de Bretton Woods fueron el mecanismo empleado por los gobiernos para poder mantener el tipo de cambio y dotarse, al mismo tiempo, de suficiente margen de maniobra para aplicar políticas de bienestar social.
Los controles a los flujos de capital en la posguerra permitieron instrumentar políticas que, de otra forma, hubiera sido imposible poner en marcha. La política monetaria persiguió objetivos de crecimiento y pleno empleo, sin desestabilizar el tipo de cambio. En materia fiscal la inversión en bienestar social, con esquemas impositivos más progresivos, permitió reducir la desigualdad. Todo eso era posible porque los controles al capital le quitaban una restricción importante a la política macroeconómica.
En un rápido comentario, casi de paso, Chomsky señala que el corolario de este análisis es que la desaparición de los controles a la movilidad del capital debe entenderse como un ataque a la democracia. Su intuición es correcta. El vínculo entre los controles a la movilidad del capital, la democracia y el bienestar social sería directo. Las restricciones impuestas al capital financiero al finalizar la Segunda Guerra Mundial llevaban la cicatriz de la crisis de 1929 y la volatilidad de los años de entre guerras. Como lo explica Polanyi, de esa mezcla explosiva había surgido el fascismo. Los controles al capital reflejaron el ascenso del sindicalismo y de movimientos sociales de gran envergadura que hicieron posible los sistemas redistributivos de los años 1950-1970. Por cierto, Eichengreen (admirador de la globalización financiera) concluye que Polanyi nunca imaginó que la fortaleza de los mercados acabaría destruyendo los controles de capital.
Cuando se impuso la liberalización financiera, terminó cualquier semblanza de control democrático sobre la economía. Congresos y parlamentos se hicieron obsoletos. Los ministerios de hacienda y los bancos centrales se convierten en gigantescos establecimientos donde trabajan los empleados del capital financiero.
En un modelo de economía abierta la irrestricta movilidad del capital es un impedimento para la aplicación de políticas de bienestar social porque éstas son vistas como desestabilizadoras del tipo de cambio. Cualquier medida de política monetaria que reduzca las recompensas del capital financiero será castigada de inmediato. En ningún lado es más claro este dominio del capital sobre la política macroeconómica que en las finanzas públicas. En los países que abrazaron la globalización neoliberal, la política fiscal estuvo dominada por un objetivo básico: generar un superávit en el balance primario. Eso condujo durante décadas a una restricción criminal del gasto programable para desviar recursos hacia la esfera financiera.
Hace 2 mil años, Aristóteles describió un proceso de circulación monetaria que era la peor amenaza para el orden social. En la Política explicó que la moneda era un objeto ético-político. La medida de todas las cosas es la necesidad, pero no la necesidad de apropiarnos de ellas, sino la necesidad que tenemos los unos de los otros. Sin embargo, como esa medida no puede estar presente en las transacciones de todos los días, la moneda ofrece una medida operativa a los ciudadanos para realizar la justicia en las pruebas de la vida cotidiana. Pero Aristóteles advirtió que hay una forma de circulación monetaria que amenaza el orden social y terminaría por destruirlo. En esa circulación, el vínculo entre la moneda y la necesidad (como medida de todas las cosas) se rompe. Ese circuito monetario es el del préstamo con intereses. Aristóteles había lanzado la primera denuncia contra lo que sería el capital financiero. Debemos retomar su advertencia.
Un largo proceso histórico ha torcido las relaciones entre el espacio financiero y el de la democracia. Pero en la coyuntura actual estas dos dimensiones de la vida social vuelven a tocarse. Y deberíamos aprovechar el momento. No es fácil que el poder legislativo recupere el control que alguna vez tuvo sobre la oferta monetaria, las operaciones financieras y las finanzas públicas. Pero es urgente que lo haga, de lo contrario se viene una hecatombe que hará parecer a la crisis actual como un día de campo.
Alejandro Nadal es economista. Profesor investigador del Centro de Estudios Económicos, El Colegio de México, y colabora regularmente con el cotidiano mexicano de izquierda La Jornada. La Jornada, 23 septiembre 200
Guerra, drogas y política, elementos del mundo bipolar
por Noam Chomsky
¿Qué lecciones nos han dejado dos décadas de una realidad mundial unipolar? Noam Chomsky disertó ayer por la tarde largamente sobre esta pregunta y dejó en oídos del auditorio ideas sorprendentes, en una conferencia magistral en la Sala Nezahualcóyotl, transmitida en vivo por TV Unam y 12 televisoras públicas y universitarias que se enlazaron para enviar la señal a Aguascalientes, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Yucatán, Durango y Nuevo León, además de por La Jornada on line.
Ideas sorprendentes como la de Barack Obama, presidente de Estados Unidos, descrito como una mercancía con una mercadotecnia tan exitosa, que el año pasado mereció el primer lugar en campañas promocionales por parte de la industria de la publicidad. Más famoso que las computadoras Apple. Tan vendible como una pasta de dientes o un fármaco. O la idea de que la invasión estadunidense a Panamá, en 1989, hoy apenas una nota a pie de página para muchos, fue en realidad la señal de que Washington iniciaba, a través de la ficción de la guerra contra las drogas, una nueva etapa de dominación, cuando apenas habían pasado algunas semanas de la caída del Muro de Berlín. O bien, un dato puntual, asombroso: la preocupación manifestada en 1990, en un taller de desarrollo de estrategias para América Latina en el Pentágono, de que una eventual apertura democrática en México osara desafiar a Estados Unidos. La solución propuesta fue imponer a nuestro país un tratado que lo atara de manos con las reformas neoliberales. La propuesta se materializó en el Tratado de Libre Comercio (TLC), que entró en vigor en 1994.
Así, la reseña de Chomsky de las dos últimas dos décadas llegó al momento actual, al proceso de remilitarización de América Latina con siete nuevas bases en Colombia y la reactivación de la Cuarta Flota de su armada. Todo, para aterrizar en la visión de un continente, el nuestro, que pese a todo comienza a liberarse por sí solo de este yugo, con gobiernos que desafían las directrices de Washington, pero sobre todo con movimientos populares de masas de gran significación. Congruente con esta importancia que Chomsky da a los procesos sociales y a su constante llamado a visibilizar a sus protagonistas, al concluir su conferencia magistral y una entrevista con TV Unam, el académico todavía tuvo fuerzas para encontrarse brevemente con Trinidad Ramírez, dirigente del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra, de San Salvador Atenco, esposa del preso político Ignacio del Valle, la cual agradeció al conferencista que fuera firmante de la segunda campaña por la libertad de 11 presos, le regaló su paliacate rojo y, por supuesto, también su machete.
Blanche Petrich, La Jornada, México D.F.
Al pensar en cuestiones internacionales, es útil tener presentes varios principios de generalidad e importancia considerables. El primero es la máxima de Tucídides: Los fuertes hacen lo que quieren, y los débiles sufren como es menester. Esto tiene un importante corolario: todo Estado poderoso descansa en especialistas en apologética, cuya tarea es mostrar que lo que hacen los fuertes es noble y justo y lo que sufren los débiles es su culpa. En el Occidente contemporáneo a estos especialistas se les llama intelectuales y, con excepciones marginales, cumplen su tarea asignada con habilidad y sentimientos de superioridad moral, pese a lo disparatado de sus alegatos. Su práctica se remonta a los orígenes de la historia de la que tenemos registro.
Los principales arquitectos
Un segundo punto, que no hay que olvidar, lo expresó Adam Smith. Él se refería a Inglaterra, la potencia más grande de su tiempo, pero sus observaciones son generalizables. Smith observaba que los principales arquitectos de políticas públicas en Inglaterra eran los comerciantes y los fabricantes, quienes se aseguraban de que sus intereses fueran bien servidos por tales políticas, por gravoso que fuera el efecto en otros –incluido el pueblo de Inglaterra– y pese a la severidad que tuvieran para quienes sufren la salvaje injusticia de los europeos en otras partes.
Smith fue una de esas raras figuras que se apartaron de la práctica normal de retratar a Inglaterra como una potencia angelical, única en la historia del mundo, dedicada sin egoísmo al bienestar de los bárbaros. Un ejemplo revelador, en estos términos exactos, es un ensayo clásico de John Stuart Mill, uno de los más decentes e inteligentes intelectuales occidentales, en el que explicaba por qué Inglaterra tenía que culminar su conquista de la India en aras de los más puros fines humanitarios. Lo escribió justo en el momento de mayores atrocidades de Inglaterra en la India, cuando el verdadero fin de una mayor conquista era permitir a Inglaterra apoderarse del monopolio del opio y establecer la más extraordinaria empresa de narcotráfico en la historia mundial, y así obligar a China, con lanchas cañoneras y venenos, a aceptar las mercancías de fabricación británicas, que China no quería.
La plegaria de Mill es la norma cultural. La máxima de Smith es la norma histórica.
Hoy, los principales arquitectos de las políticas públicas no son los comerciantes y los fabricantes, sino las instituciones financieras y las corporaciones trasnacionales.
Una refinada versión actual de la máxima de Smith es la teoría de la inversión en política, desarrollada por el economista político Thomas Ferguson, la cual considera que las elecciones son la ocasión para que grupos de inversionistas se unan con el fin de controlar el Estado, en esencia comprando las elecciones.
Como muestra Ferguson, esta teoría es un mecanismo muy bueno para predecir políticas públicas durante un periodo largo.
Entonces, para lo ocurrido en 2008 debimos haber anticipado que los intereses de las industrias financieras tendrían prioridad para el gobierno de Obama. Fueron sus principales provedoras de fondos y se inclinaron mucho más por Obama que por McCain. Y así resultó ser. El semanario de negocios Business Week se ufana ahora de que la industria de las aseguradoras ganó la batalla por la atención a la salud, y de que las instituciones financieras que crearon la crisis actual emergen incólumes y aun fortalecidas, tras un enorme rescate público –lo que acomoda el escenario para la siguiente crisis–, apuntan los editores. Y añaden que otras corporaciones aprendieron valiosas lecciones de estos triunfos y ahora organizan grandes campañas para frenar la aprobación de cualquier medida relacionada con energía y conservación (por suave que sea), con pleno conocimiento de que frenar esas medidas negará a sus nietos cualquier posibilidad de supervivencia decente. Por supuesto, no es que sean malas personas, ni son ignorantes. Ocurre que las decisiones son imperativos institucionales. Quienes deciden no seguir las reglas son excluidos, a veces en formas muy notables.
Las elecciones en Estados Unidos son montajes espectaculares (extravaganzas), conducidos por la enorme industria de las relaciones públicas que floreció hace un siglo en los países más libres del mundo, Inglaterra y Estados Unidos, donde las luchas populares habían ganado la suficiente libertad para que el público ya no tan fácilmente fuera controlado por la fuerza. Entonces, los arquitectos de las políticas públicas se dieron cuenta de que iba a ser necesario controlar las actitudes y las opiniones. Uno de los elementos de la tarea era controlar las elecciones.
Estados Unidos no es una democracia guiada como Irán, donde los candidatos requieren la aprobación de los clérigos imperantes. En sociedades libres, como Estados Unidos, son las concentraciones de capital las que aprueban candidatos y, entre quienes pasan por el filtro, los resultados terminan casi siempre determinados por los gastos de campaña.
Los operadores políticos están siempre muy conscientes de que con frecuencia el público disiente profundamente, en algunos puntos, de los arquitectos de las políticas públicas. Entonces, las campañas electorales evitan ahondar en cualquier punto y favorecen las consignas, las florituras de oratoria, las personalidades y el chismorreo. Cada año la industria de la publicidad otorga un premio a la mejor campaña promocional del año. En 2008 el premio se lo llevó la campaña de Obama, derrotando incluso a las computadoras Apple. Los ejecutivos estaban eufóricos. Se ufanaban abiertamente de que éste era su éxito más grande desde que comenzaron a promocionar candidatos cual si fueran pasta de dientes o fármacos que asocian con estilos de vida, técnicas que cobraron fuerza durante el periodo neoliberal, primero que nada con Reagan.
En los cursos de economía, uno aprende que los mercados se basan en consumidores informados que eligen racionalmente sus opciones. Pero quien mire un anuncio de televisión sabe que las empresas destinan enormes recursos a crear consumidores uniformados que eligen irracionalmente sus opciones. Los mismos dispositivos utilizados para derruir mercados se adaptan al objetivo de socavar la democracia, creando votantes desinformados que tomarán decisiones irracionales a partir de una limitada serie de opciones compatibles con los intereses de los dos partidos, que a lo sumo son facciones competidoras de un solo partido empresarial.
Tanto en el mundo de los negocios como en el político, los arquitectos de las políticas públicas son constantemente hostiles con los mercados y con la democracia, excepto cuando buscan ventajas temporales. Por supuesto, la retórica puede decir otra cosa, pero los hechos son bastante claros.
La máxima de Adam Smith tiene algunas excepciones, que son muy instructivas. Un ejemplo contemporáneo importante son las políticas de Washington hacia Cuba desde que ésta obtuvo su independencia, hace 50 años. Estados Unidos es una sociedad que goza de una libertad poco común, así que contamos con buen acceso a los registros internos que revelan el pensamiento y los planes de los arquitectos de las políticas públicas. A los pocos meses de la independencia de Cuba, el gobierno de Eisenhower formuló planes secretos para derrocar al régimen e inició programas de guerra económica y de terrorismo, cuya escala fue aumentada bruscamente por Kennedy, y que continúan en varias formas hasta nuestros días. Desde el inicio, la intención explícita fue castigar lo suficiente al pueblo cubano para que derrocara al régimen criminal. Su crimen era haber logrado desafiar políticas estadunidenses que databan de la década de 1820, cuando la doctrina Monroe declaró la intención estadunidense de dominar el hemisferio occidental sin tolerar interferencia alguna de fuera ni de dentro.
Aunque las políticas bipartidistas hacia Cuba concuerdan con la máxima de Tucídides, entran en conflicto con el principio de Adam Smith, y como tales nos brindan una mirada especial sobre cómo se configuran las políticas. Durante décadas, el pueblo estadunidense ha favorecido la normalización de relaciones con Cuba. Desatender la voluntad de la población es normal, pero en este caso es más interesante que sectores poderosos del mundo de los negocios favorezcan también la normalización: las agroempresas, las corporaciones farmacéuticas y de energía, y otros que comúnmente fijan los marcos de trabajo básicos para la construcción de políticas. En este caso sus intereses son atropellados por un principio de los asuntos internacionales que no recibe el reconocimiento apropiado en los tratados académicos en la materia: podríamos llamarlo el principio de la Mafia. El Padrino no tolera que nadie lo desafíe y se salga con la suya, ni siquiera el pequeño tendero que no puede pagarle protección. Es muy peligroso. Debe, por tanto, erradicarse brutalmente, de tal modo que otros entiendan que desobedecer no es opción. Que alguien logre desafiar al Amo puede volverse un virus que disemine el contagio, por tomar prestado el término usado por Kissinger cuando se preparaba a derrocar el gobierno de Allende.
Ésa ha sido una doctrina principal en la política exterior estadunidense durante el periodo de su dominio global y, por supuesto, tiene muchos precedentes. Otro ejemplo, que no tengo tiempo de revisar aquí, es la política estadunidense hacia Irán a partir de 1979.
Tomó su tiempo cumplir los objetivos plasmados en la doctrina Monroe, y algunos de éstos siguen topándose con muchos impedimentos. El fin último perdura y es incuestionable. Adquirió mucho mayor significación cuando, tras la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se convirtió en una potencia global dominante y desplazó a su rival británico. La justificación se ha analizado con lucidez.
Por ejemplo, cuando Wa-shington se preparaba para derrocar al gobierno de Allende, el Consejo de Seguridad Nacional puntualizó que si Estados Unidos no lograba controlar América Latina, no podría esperar consolidar un orden en ninguna parte del mundo, es decir, imponer con eficacia su dominio sobre el planeta. La credibilidad de la Casa Blanca se vería socavada, como lo expresó Henry Kissinger. Otros también podrían intentar salirse con la suya en el desafío si el virus chileno no era destruido antes de que diseminara el contagio. Por tanto, la democracia parlamentaria en Chile tuvo que irse, y así ocurrió el primer 11 de septiembre, en 1973, que está borrado de la historia en Occidente, aunque en términos de consecuencias para Chile y más allá sobrepase, por mucho, los terribles crímenes del 11 de septiembre de 2001.
Aunque las máximas de Tucídides y Smith, y el principio de la Mafia, no dan cuenta de todas las decisiones de política exterior, cubren una gama bastante amplia, como también lo hace el corolario referente al papel de los intelectuales. No son el final de la sabiduría, pero se encaminan a él.
Con el contexto proporcionado hasta el momento, miremos el momento unipolar, que es el tópico de gran cantidad de discusiones académicas y populares desde que se colapsó la Unión Soviética, hace 20 años, dejando a Estados Unidos como la única superpotencia global en vez de ser sólo la primera superpotencia, como antes. Aprendemos mucho acerca de la naturaleza de la guerra fría, y del desarrollo de los acontecimientos desde entonces, mirando cómo reacciona Washington a la desaparición de su enemigo global, esa conspiración monolítica y despiadada para apoderarse del mundo, como la describía Kennedy.
Unas semanas después de la caída del Muro de Berlín, Estados Unidos invadió Panamá. El propósito era secuestrar a un delincuente menor, que fue llevado a Florida y sentenciado por crímenes que había cometido, en gran medida, mientras cobraba en la CIA. De valioso amigo se convirtió en demonio malvado por intentar adoptar una actitud desafiante y salirse con la suya, al andarse con pies de plomo en el apoyo a las guerras terroristas de Reagan en Nicaragua.
La invasión mató a varios miles de personas pobres en Panamá, según fuentes panameñas, y reinstauró el dominio de los banqueros y narcotraficantes ligados a Estados Unidos. Fue apenas algo más que una nota de pie de página en la historia, pero en algunos aspectos rompió la tendencia. Uno de ellos fue que se hizo necesario contar con un nuevo pretexto, y éste llegó rápido: la amenaza de narcotraficantes de origen latino que buscan destruir a Estados Unidos. Richard Nixon ya había declarado la guerra contra las drogas, pero ésta asumió un nuevo y significativo papel durante el momento unipolar.
Sofisticación tecnológica en el tercer mundo
La necesidad de un nuevo pretexto guió también la reacción oficial en Washington ante el colapso de la superpotencia enemiga. El gobierno de Bush padre trazó el nuevo rumbo a los pocos meses: en resumidas cuentas, todo se mantendrá bastante igual, pero tendremos nuevos pretextos. Todavía requerimos de un enorme sistema militar, pero ahora hay un nuevo justificante: la sofisticación tecnológica de las potencias del tercer mundo. Tenemos que mantener la base industrial de defensa, eufemismo para describir la industria de alta tecnología apoyada por el Estado. Debemos mantener fuerzas de intervención dirigidas a las regiones ricas en energéticos de Medio Oriente, donde no haríamos responsable al Kremlin de las amenazas significativas a nuestros intereses, a diferencia de las décadas de engaño cuando eso ocurría.
Todo lo anterior pasó muy en silencio, apenas si se notó. Pero para quienes confían en entender el mundo, es bastante ilustrativo.
Como pretexto para una intervención, fue útil invocar una guerra a las drogas, pero como pretexto es muy estrecho. Se necesitaba uno de más arrastre. Rápidamente las elites se volcaron a la tarea y cumplieron su misión. Declararon una revolución normativa que confería a Estados Unidos el derecho a una intervención por razones humanitarias escogida por definición, por la más noble de las razones.
Para expresarlo con sutileza, ni las víctimas tradicionales se inmutaron. Las conferencias de alto nivel en el Sur global condenaron con amargura “el así llamado ‘derecho’ a una intervención humanitaria”. Era necesario un refinamiento adicional, por lo que se diseñó el concepto de responsabilidad de proteger. Quienes prestan atención a la historia no se sorprenderán al descubrir que las potencias occidentales ejercen su responsabilidad de proteger de modo muy selectivo, en adherencia estricta a las tres máximas descritas. Los hechos perturban de tan obvios, y requieren considerable agilidad de las clases intelectuales: otra reveladora historia que debo dejar de lado.
Conforme el momento unipolar se iluminó, otra cuestión que se puso al frente fue el destino de la OTAN. La justificación tradicional para la organización era la defensa contra las agresiones soviéticas. Al desaparecer la Unión Soviética se evaporó el pretexto. Las almas ingenuas, que tienen fe en las doctrinas del momento, habrían esperado que la OTAN desapareciera también; por el contrario, se expandió con rapidez. Los detalles revelan mucho acerca de la guerra fría y de lo que siguió. A nivel más general revelan cómo se forman y ejecutan las políticas de los estados.
A medida que se colapsó la Unión Soviética, Mijail Gorbachov hizo una pasmosa concesión: permitió que una Alemania unificada se uniera a una alianza militar hostil encabezada por la superpotencia global, pese a que Alemania por sí sola casi había destruido Rusia en dos ocasiones durante el siglo XX. Sin embargo, fue un quid pro quo, un esto por aquello, una reciprocidad. El gobierno de Bush prometió a Gorbachov que la OTAN no se extendería a Alemania oriental, y que desde luego no llegaría más al oriente. También le aseguró al mandatario soviético que la organización se transformaría en un ente más político. Gorbachov propuso también una zona libre de armas nucleares desde el Ártico al Mar Negro, un paso hacia una zona de paz que eliminara cualquier amenaza a Europa occidental u oriental. Tal propuesta se pasó por alto sin consideración alguna.
Poco después llegó Bill Clinton al cargo. Muy pronto se desvanecieron los compromisos de Washington. No es necesario abundar sobre la promesa de que la OTAN se convertiría en un ente más político. Clinton expandió la organización hacia el este, y Bush fue más allá. En apariencia Barack Obama intenta continuar la expansión.
Un día antes del primer viaje de Barack Obama a Rusia, su asistente especial en Seguridad Nacional y Asuntos Eurasiáticos informó a la prensa: No vamos a dar seguridades a los rusos, ni a darles ni intercambiar nada con ellos respecto de la expansión de la OTAN o la defensa con misiles.
Se refería a los programas de defensa con misiles estadunidenses en Europa oriental y a la posibilidad de convertir en miembros de la OTAN a dos vecinos de Rusia, Ucrania y Georgia. Ambos pasos eran vistos por los analistas occidentales como serias amenazas a la seguridad rusa, por lo que, de igual modo, podían inflamar las tensiones internacionales.
Ahora, la jurisdicción de la OTAN es todavía más amplia. El asesor de Seguridad Nacional de Obama, el comandante de Marina James Jones, hace llamados a que la organización se amplíe al sur y también al este, de modo que se refuerce el control estadunidense sobre las reservas energéticas de Medio Oriente. El general Jones también aboga por una fuerza de respuesta de OTAN, que confiera a la alianza militar encabezada por Estados Unidos mucho mayor capacidad y flexibilidad para efectuar acciones con rapidez y en distancias muy largas, objetivo que ahora Washington se empeña en lograr en Afganistán.
El secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, informó a la conferencia de la organización que las tropas de la alianza tienen que custodiar los ductos de crudo y gas que van directamente a Occidente y, de modo más general, proteger las rutas marinas utilizadas por los buques cisternas y otras cruciales infraestructuras del sistema energético. Dicha decisión expresa de forma más explícita las políticas posteriores a la guerra fría: remodelar la OTAN para volverla una fuerza de intervención global encabezada por Estados Unidos, cuya preocupación especial sea el control de los energéticos. Supuestamente, la tarea incluye la protección de un ducto de 7 mil 600 millones de dólares que conduciría gas natural de Turkmenistán a Pakistán e India, pasando por la provincia de Kandahar, en Afganistán, donde están desplegadas las tropas canadienses. La meta es bloquear la posibilidad de que un ducto alterno brinde a Pakistán e India gas procedente de Irán, y disminuir la dominación rusa de las exportaciones energéticas de Asia central, según informó la prensa canadiense, bosquejando con realismo algunos de los contornos del nuevo gran juego en el que la fuerza de intervención internacional encabezada por Estados Unidos va a ser un jugador principal.
Desde los primeros días posteriores a la guerra fría, se entendía que Europa occidental podría optar por un curso independiente, tal vez con una visión gaullista de Europa, del Atlántico a los Urales. En este caso el problema no es un virus que pueda diseminar el contagio, sino una pandemia que podría desmantelar todo el sistema de control global. Se supone que, al menos en parte, la OTAN intenta contrarrestar esa seria amenaza. La expansión actual de la alianza, y los ambiciosos objetivos de la nueva organización, dan nuevo empuje a esos fines.
Los acontecimientos continúan atravesando el momento unipolar, adhiriéndose bien a los principios que rigen los asuntos internacionales. Más en específico, las políticas se conforman muy cerca de las doctrinas del orden mundial formuladas por los planificadores estadunidenses de alto nivel durante la Segunda Guerra Mundial. A partir de 1939, reconocieron que, fuera cual fuese el resultado de la guerra, Estados Unidos se convertiría en una potencia global y desplazaría a Gran Bretaña. En concordancia, desarrollaron planes para que Estados Unidos ejerciera control sobre una porción sustancial del planeta. Esta gran área, como le llaman, habría de comprender por lo menos el hemisferio occidental, el antiguo imperio británico, el Lejano Oriente y los recursos energéticos de Asia occidental. En esta gran área, Estados Unidos habría de mantener un poder incuestionable, una supremacía militar y económica, y actuaría para garantizar los límites de cualquier ejercicio de soberanía por parte de estados que pudieran interferir con sus designios globales. Al principio los planificadores pensaron que Alemania predominaría en Europa, pero conforme Rusia comenzó a demoler la Wermacht (las fuerzas armadas nazis), la visión se hizo más y más expansiva, y se buscó que la gran área incorporara la mayor extensión de Eurasia que fuera posible, por lo menos Europa occidental, el corazón económico de Eurasia.
Se desarrollaron planes detallados y racionales para la organización global, y a cada región se le asignó lo que se le llamó su función. Al Sur en general se le asignó un papel de servicio: proporcionar recursos, mano de obra barata, mercados, oportunidades de inversión y más tarde otros servicios, tales como recibir la exportación de desperdicios y contaminación. En ese entonces, Estados Unidos no estaba tan interesado en África, así que la pasó a Europa para que explotara su reconstrucción a partir de la destrucción de la guerra. Uno podría imaginar relaciones diferentes entre África y Europa a la luz de la historia, pero no se tuvieron en cuenta. En contraste, se reconoció que las reservas de petróleo de Medio Oriente eran una estupenda fuente de poder estratégico y uno de los premios materiales más grandes en la historia del mundo: la más importante de las áreas estratégicas del mundo, para ponerlo en palabras de Eisenhower. Y los planificadores se daban cuenta de que el control del crudo de Medio Oriente proporcionaría a Estados Unidos el control sustancial del mundo.
Quienes consideran significativas las continuidades de la historia tal vez recuerden que los planificadores de Truman hacían eco de las doctrinas de los demócratas jacksonianos al momento de la anexión de Texas y de la conquista de medio México, un siglo antes. Tales predecesores anticiparon que las conquistas proporcionarían a Estados Unidos un virtual monopolio del algodón, el combustible de la primera revolución industrial: Ese monopolio, ahora asegurado, pone a todas las naciones a nuestros pies, declaró el presidente Tyler. En esa forma, Estados Unidos podría esquivar el disuasivo británico, el mayor problema de esa época, y ganar influencia internacional sin precedente.
Concepciones semejantes guiaron a Washington en su política petrolera. De acuerdo con ella –explicaba el Consejo de Seguridad Nacional de Eisenhower–, Estados Unidos debe respaldar regímenes rudos y brutales y bloquear la democracia y el desarrollo, aunque eso provoque una campaña de odio contra nosotros, como observó el presidente Eisenhower 50 años antes de que George W. Bush preguntara en tono plañidero por qué nos odian y concluyera que debía ser porque odiaban nuestra libertad.
Con respecto a América Latina, los planificadores posteriores a la Segunda Guerra Mundial concluyeron que la primera amenaza a los intereses estadunidenses la representan los regímenes radicales y nacionalistas que apelan a las masas de población y buscan satisfacer la demanda popular de mejoramiento inmediato de los bajos estándares de vida de las masas y el desarrollo a favor de las necesidades internas del país. Estas tendencias entran en conflicto con las demanda de un clima económico y político que propicie la inversión privada, con la adecuada repatriación de las ganancias y la protección de nuestras materias primas. Gran parte de la historia subsiguiente fluye de estas concepciones que nadie cuestiona.
TLC, cura recomendada
En el caso especial de México, el taller de desarrollo de estrategias para América Latina, celebrado en el Pentágono en 1990, halló que las relaciones Estados Unidos-México eran extraordinariamente positivas, y que no las perturbaba ni el robo de elecciones, ni la violencia de Estado, ni la tortura o el escandaloso trato dado o obreros y campesinos, ni otros detalles menores. Los participantes en el taller sí vieron una nube en el horizonte: la amenaza de “una ‘apertura a la democracia’ en México”, la cual, temían, podría poner en el cargo a un gobierno más interesado en desafiar a Estados Unidos sobre bases económicas y nacionalistas. La cura recomendada fue un tratado Estados Unidos-México que encerrara al vecino en su interior y proponerle las reformas neoliberales de la década de 1980, que ataran de manos a los actuales y futuros gobiernos mexicanos en materia de políticas económicas.
En resumen, el TLCAN, impuesto puntualmente por el Poder Ejecutivo en oposición a la voluntad popular.
Y al momento en que el TLCAN entraba en vigor, en 1994, el presidente Clinton instituía también la Operación Guardián, que militarizó la frontera mexicana. Él la explicó así: no entregaremos nuestras fronteras a quienes desean explotar nuestra historia de compasión y justicia. No mencionó nada acerca de la compasión y la justicia que inspiraron la imposición de tales fronteras, ni explicó cómo el gran sacerdote de la globalización neoliberal entendía la observación de Adam Smith de que la libre circulación de mano de obra es la piedra fundacional del libre comercio.
La elección del tiempo para implantar la Operación Guardián no fue para nada accidental. Los analistas racionales anticiparon que abrir México a una avalancha de exportaciones agroindustriales altamente subsidiadas tarde o temprano socavaría la agricultura mexicana, y que las empresas mexicanas no aguantarían la competencia con las enormes corporaciones apoyadas por el Estado que, conforme al tratado, deberían operar libremente en México. Una consecuencia probable sería la huída de muchas personas a Estados Unidos junto con quienes huyen de los países de Centroamérica, arrasados por el terrorismo reaganita. La militarización de la frontera fue un remedio natural.
Las actitudes populares hacia quienes huyen de sus países –conocidos como extranjeros ilegales– son complejas. Prestan servicios valiosos en su calidad de mano de obra superbarata y fácilmente explotable. En Estados Unidos las agroempresas, la construcción y otras industrias descansan sustancialmente en ellos, y ellos contribuyen a la riqueza de las comunidades en que residen. Por otra parte, despiertan tradicionales sentimientos antimigrantes, persistente y extraño rasgo en esta sociedad de migrantes que arrastra una historia de vergonzoso trato hacia ellos. Hace pocas semanas, los hermanos Kennedy fueron vitoreados como héroes estadunidenses. Pero a fines del siglo XIX los letreros de ni perros ni irlandeses no los habrían dejado entrar a los restaurantes de Boston. Hoy los emprendedores asiáticos son una fulgurante innovación en el sector de alta tecnología. Hace un siglo, acciones racistas de exclusión impedían el acceso de asiáticos, porque se les consideraba amenazas a la pureza de la sociedad estadunidense.
Sean cuales fueren la historia y las realidades económicas, los inmigrantes han sido siempre percibidos por los pobres y los trabajadores como una amenaza a sus empleos, sus modos de vida y su subsistencia. Es importante tener en cuenta que la gente que hoy protesta con furia ha recibido agravios reales. Es víctima de los programas de manejo financiero de la economía y de globalización neoliberal, diseñados para transferir la producción hacia fuera y poner a los trabajadores a competir unos con otros a escala mundial, bajando los salarios y las prestaciones, mientras se protege de las fuerzas del mercado a los profesionales con estudios. Los efectos han sido severos desde los años de Reagan, y con frecuencia se manifiestan de modos feos y extremos, como muestran las primeras planas de los diarios en los días que corren. Los dos partidos políticos compiten por ver cuál de ellos puede proclamar en forma más ferviente su dedicación a la sádica doctrina de que se debe negar la atención a la salud a los extranjeros ilegales. Su postura es consistente con el principio, establecido por la Suprema Corte, de que, de acuerdo con la ley, esas criaturas no son personas, y por tanto no son sujetos de los derechos concedidos a las personas. En este mismo momento la Suprema Corte considera la cuestión de si las corporaciones deben poder comprar elecciones abiertamente en lugar de hacerlo de modos más indirectos: asunto constitucional complejo, porque las cortes han determinado que, a diferencia de los inmigrantes indocumentados, las corporaciones son personas reales, de acuerdo con la ley, y así, de hecho, tienen derechos que rebasan los de las personas de carne y hueso, incluidos los derechos consagrados por los tan mal nombrados acuerdos de libre comercio. Estas reveladoras coincidencias no me provocan comentario alguno. La ley es en verdad un asunto solemne y majestuoso.
El espectro de la planificación es estrecho, pero permite alguna variación. El gobierno de Bush II fue tan lejos, que llegó al extremo del militarismo agresivo y ejerció un arrogante desprecio, inclusive hacia sus aliados. Fue condenado duramente por estas prácticas, aun dentro de las corrientes principales de opinión. El segundo periodo de Bush fue más moderado. Algunas de sus figuras más extremistas fueron expulsadas: Rumsfeld, Wolfowitz, Douglas Feith y otros. A Cheney no lo pudieron quitar porque él era la administración. Las políticas comenzaron a retornar más hacia la norma. Al llegar Obama al cargo, Condoleeza Rice predecía que seguiría las políticas del segundo periodo de Bush, y eso es en gran medida lo que ha ocurrido, más allá del estilo retórico diferente, que parece haber encantado a buena parte del mundo… tal vez por el descanso que significa que Bush se haya ido.
En el punto más candente de la crisis de los misiles cubanos, un asesor de alto rango del gobierno de Kennedy expresó muy bien algo que hoy es una diferencia básica entre George Bush y Barack Obama. Los planificadores de Kennedy tomaban decisiones que literalmente amenazaban a Gran Bretaña con la aniquilación, pero sin informar a los británicos.
En ese punto, el asesor definió la relación especial con el Reino Unido. “Gran Bretaña –dijo– es nuestro teniente”; el término más de moda hoy sería socio. Gran Bretaña, por supuesto, prefiere el término en boga. Bush y sus cohortes se dirigían al mundo tratando a todos como nuestros tenientes. Así, al anunciar la invasión de Irak, informaron a Naciones Unidas que podía obedecer las órdenes estadunidenses, o volverse irrelevante. Es natural que una desvergonzada arrogancia así levante hostilidades.
Obama adopta un curso de acción diferente. Con afabilidad saluda a los líderes y pueblos del mundo como socios y únicamente en privado continúa tratándolos como tenientes, como subordinados. Los líderes extranjeros prefieren con mucho esta postura, y el público en ocasiones queda hipnotizado por ella. Pero es sabio atender a los hechos, y no a la retórica o a las conductas agradables. Porque es común que los hechos cuenten una historia diferente. En este caso también.
Tecnología de la destrucción
El actual sistema mundial permanece unipolar en una sola dimensión: el ámbito de la fuerza. Estados Unidos gasta casi lo mismo que el resto del mundo junto en fuerza militar, y está mucho más avanzado en la tecnología de la destrucción. Está solo también en la posesión de cientos de bases militares por todo el mundo, y en la ocupación de dos países situados en cruciales regiones productoras de energéticos. En estas regiones está estableciendo, además, enormes megaembajadas; cada una de ellas es en realidad es una ciudad dentro de otra: clara indicación de futuras intenciones. En Bagdad se calcula que los costos de la megaembajada asciendan de mil 500 millones de dólares este año a mil 800 millones en los años venideros. Se desconocen los costos de sus contrapartes en Pakistán y Afganistán, como también se desconoce el destino de las enormes bases militares que Estados Unidos instaló en Irak.
El sistema global de bases se comienza a extender ahora por América Latina. Estados Unidos ha sido expulsado de sus bases en Sudamérica; el caso más reciente es el de la base de Manta, en Ecuador, pero recientemente logró arreglos para utilizar siete nuevas bases militares en Colombia, y se supone que intenta mantener la base de Palmerola, en Honduras, que jugó un papel central en las guerras terroristas de Reagan. La Cuarta Flota estadunidense, desbandada en los años 50 del siglo XX, fue reactivada en 2008, poco después de la invasión colombiana a Ecuador. Su responsabilidad cubre el Caribe, Centro y Sudamérica, y las aguas circundantes. La Marina incluye, entre sus variadas operaciones, acciones contra el tráfico ilícito, maniobras simuladas de cooperación en seguridad, interacciones ejército-ejército y entrenamiento bilateral y multilateral. Es entendible que la reactivación de la flota provoque protestas y preocupación de gobiernos como el de Brasil, el de Venezuela y otros.
La preocupación de los sudamericanos se ha incrementado por un documento de abril de 2009, producido por el comando de movilidad aérea estadunidense (US Air Mobility Command), que propone que la base de Palanquero, en Colombia, pueda convertirse en el sitio de seguridad cooperativa desde el cual puedan ejecutarse operaciones de movilidad. El informe anota que, desde Palanquero, casi medio continente puede ser cubierto con un C-17 (un aerotransporte militar) sin recargar combustible. Esto podría formar parte de una estrategia global en ruta, que ayude a lograr una estrategia regional de combate y con la movilidad de los trayectos hacia África. Por ahora, la estrategia para situar la base en Palanquero debe ser suficiente para fijar el alcance de la movilidad aérea en el continente sudamericano, concluye el documento, pero prosigue explorando opciones para extender el sistema a África con bases adicionales, todo como parte de un sistema global de vigilancia, control e intervención.
Estos planes forman parte de una política más general de militarización de América Latina. El entrenamiento de oficiales latinoamericanos se ha incrementado abruptamente en los últimos 10 años, mucho más allá de los niveles de la guerra fría.
La policía es entrenada en tácticas de infantería ligera. Su misión es combatir pandillas de jóvenes y populismo radical, término este último que debe de entenderse muy bien en América Latina.
El pretexto es la guerra contra las drogas, pero es difícil tomar eso muy en serio, aun si aceptáramos la extraordinaria suposición de que Estados Unidos tiene derecho a encabezar una guerra en tierras extranjeras. Las razones son bien conocidas, y fueron expresadas una vez más a fines de febrero por la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y Democracia, encabezada por los ex presidentes Cardoso, Zedillo y Gaviria. Su informe concluye que la guerra al narcotráfico ha sido un fracaso total y demanda un drástico cambio de política, que se aleje de las medidas de fuerza en los ámbitos interno y externo e intente medidas menos costosas y más efectivas.
Los estudios llevados a cabo por el gobierno estadunidense, y otras investigaciones, han mostrado que la forma más efectiva y menos costosa de controlar el uso de drogas es la prevención, el tratamiento y la educación. Han mostrado además que los métodos más costosos y menos eficaces son las operaciones fuera del propio país, tales como las fumigaciones y la persecución violenta. El hecho de que se privilegien consistentemente los métodos menos eficaces y más costosos sobre los mejores es suficiente para mostrarnos que los objetivos de la guerra contra las drogas no son los que se anuncian. Para determinar los objetivos reales, podemos adoptar el principio jurídico de que las consecuencias previsibles constituyen prueba de la intención. Y las consecuencias no son oscuras: subyace en los programas una contrainsurgencia en el extranjero y una forma de limpieza social en lo interno, enviando enormes números de personas superfluas, casi todas hombres negros, a las penitenciarías, fenómeno que condujo ya a la tasa de encarcelamiento más alta del mundo, por mucho, desde que se iniciaron los programas, hace 30 años.
Aunque el mundo es unipolar en la dimensión militar, no siempre ha sido así en la dimensión económica. A principios de la década de 1970, el mundo se había vuelto económicamente tripolar, con centros comparables en Norteamérica, Europa y el noreste asiático. Ahora la economía global se ha vuelto aún más diversa, en particular tras el rápido crecimiento de las economías asiáticas que desafiaron las reglas del neoliberal Consenso de Washington.
También América Latina comienza a liberarse por sí sola de este yugo. Los esfuerzos estadunidenses por militarizarla son una respuesta a estos procesos, particularmente en Sudamérica, la cual por vez primera desde las conquistas europeas comienza a enfrentar los problemas fundamentales que han plagado el continente. He ahí el inicio de movimientos encaminados a la integración de países que tradicionalmente se orientaban hacia Occidente, no uno hacia el otro, y también un impulso por diversificar las relaciones económicas y otras relaciones internacionales. Están también, por último, algunos esfuerzos serios por dar respuesta a la patología latinoamericana de que son los estrechos sectores acaudalados los que gobiernan en medio de un mar de miseria, quedando los ricos libres de responsabilidades, excepto la de enriquecerse a sí mismos. Esto último es muy diferente de Asia oriental, como se puede medir observando la fuga de capitales. En Asia oriental tales fugas se han controlado con mucha fuerza. En Corea del Sur, por ejemplo, durante su periodo de rápido crecimiento, la exportación de capitales podía acarrear la pena de muerte.
Estos procesos en América Latina, en ocasiones encabezados por impresionantes movimientos populares de masas, son de gran significación. No es sorpresivo que provoquen amargas reacciones entre las elites tradicionales, respaldadas por la superpotencia hemisférica. Las barreras son formidables, pero, si logran remontarse, los resultados van a cambiar en forma significativa el curso de la historia latinoamericana, y sus impactos más allá de ella no serán pequeños.
Noam Chomsky, el intelectual vivo más citado y figura emblemática de la resistencia antiimperialista mundial, es profesor emérito de lingüística en el Instituto de Tecnología de Massachusetts en Cambridge y autor del libro Imperial Ambitions: Conversations on the Post-9/11 World.
Traducción para La Jornada: Ramón Vera Herrera
La Jornada, 22 septiembre 2009
sábado 26 de septiembre de 2009
Lo que trajo el ocaso de las ideologías
Por Manuel Cruz
El problema sobreviene cuando la gente se emociona más ante los colores de su equipo de fútbol que ante el sufrimiento ajeno. Y es aquí donde, por desgracia, parece que ya estamos .
En otro momento histórico, no demasiado lejano, espectáculos como los que tuvieron lugar el pasado mes de julio, con afamados futbolistas convocando multitudes ante el anuncio de su mera presentación como nuevos jugadores de un determinado club, hubiera provocado una catarata de críticas, prácticamente todas construidas sobre el mismo argumento. Tales espectáculos, se hubiera denunciado, constituían la manifestación descarnada de la eficacia de los instrumentos de alienación de nuestra sociedad, que provocan que los individuos aparten su atención de las dimensiones de su vida realmente importantes y las sustituyan por una existencia imaginaria que satisface, también de manera imaginaria, todas aquellas aspiraciones, sueños y anhelos que el mundo real no hace otra cosa que frustrar. Pero este argumento -¡ay!- se apoyaba en una categoría que entró en crisis (desde el punto de vista de su influencia) junto con el pensamiento marxista, a cuya matriz discursiva pertenecía. Me refiero a la categoría de ideología. En efecto, si algo se reitera hoy por doquier es precisamente que lo más característico de nuestra época en materia de ideas es precisamente el final de las ideologías. El concepto de ideología designa, en realidad, dos acepciones diferentes. Por un lado, lo utilizamos, en el sentido menos riguroso, para designar un conjunto de ideales (es el caso de cuando nos servimos de expresiones como "la ideología comunista", "la ideología liberal", "la ideología anarquista", etcétera), pero también, por otro, nos servimos de él para designar el mecanismo de un engaño social organizado, consecuencia de la opacidad estructural del modo de producción capitalista.
Pues bien, el ocaso de este segundo uso posibilita un meta-engaño, a saber, el de la transparencia de nuestra sociedad. Desactivado el mecanismo de la sospecha -como mucho sustituida por la metafísica del secreto, característica de las concepciones conspirativas de la historia- pueden circular, sin restricción alguna, cualesquiera discursos mistificadores o incluso intoxicadores. Tal vez el caso más flagrante, por la difusión que está obteniendo, sea el de los discursos de la autoayuda. En su libro On Anxiety, la socióloga eslovena Renata Salecl ha hecho sugestivas indicaciones sobre la señalada cuestión y, más en general, sobre ese modelo de vida, cada vez más difundido en nuestros días, según el cual uno debe gestionar la propia existencia con los mismos criterios con los que gestionaría su empresa (si la tuviera). Conviene subrayar que lo más relevante del texto no es tanto la premisa, sobradamente conocida (ya en su obra, de 1974, Anarchy, State and Utopia, Nozick había escrito aquello de que "toda persona es una empresa en miniatura"), como la consecuencia que de ella extrae: asumirnos como dueños de nuestra propia empresa vital en un mundo como éste (en el que los individuos han perdido la posibilidad de incidir en el desarrollo social y político de la sociedad en la que viven) acaba siendo fuente inexorable de ansiedad y frustración.
Pero el ocaso de las ideologías en el segundo sentido -el de mecanismo de ocultación de la verdadera naturaleza de nuestra realidad- también ha generado otros efectos, de diferente tipo. Cuando se da por supuesta la transparencia, la inmediatez entre conocimiento y mundo, desaparece la crítica en tanto que instancia tutelar, articuladora -conformadora- de la sospecha. Si se generaliza la afirmación de que las cosas son tal y como aparecen, de que la realidad no esconde su signo, desaparece la posibilidad de apelar críticamente a la hora de explicar lo que pasa a presuntas instancias (como la estructura profunda de la sociedad capitalista) que desarrollarían su actividad desde la sombra.
Este proceso afecta directamente a la percepción que los individuos tienden a tener de sí mismos. Porque es en el interior de este marco donde se inscribe la deriva -asimismo lábil- que están siguiendo las actuales formas de la subjetividad o, si se prefiere, las configuraciones actuales de la individualidad. Es cierto que hoy asistimos a crecientes demandas de singularidades subjetivas o de autonomía (por ejemplo, en el ámbito de los derechos civiles), pero no es menos cierto que, como han señalado, entre otros, Deleuze-Guattari, se está produciendo una reterritorializacion conservadora de los deseos a favor del beneficio comercial, de tal forma que la aparente y enfática afirmación del individualismo como la norma indiscutiblemente deseable, encubriría la operación de reducir a dicho individuo a mero consumidor, y su mundo de objetos, a nombres de marcas y a logotipos. Se llevaría a cabo de esta forma una reformulación del cogito cartesiano en los nuevos términos de un "compro, luego existo".
A la vista de esto último tenemos derecho a sospechar hasta qué punto aquellas demandas de singularidades subjetivas o de autonomía tienen mucho (no todo, obviamente) de inducidas, esto es, en qué medida son la forma actual, siempre provisoria, de un constructo. Un constructo que, a la luz de las premisas acerca del presente que acabamos de dibujar a grandes trazos, no podrá aspirar a adornarse con algunas de las determinaciones con las que se adornaban sus precursores. Difícilmente, en nuestras circunstancias, podrá reivindicarse forma alguna de subjetividad unitaria, compacta, inequívoca (del tipo persona humana de hace no tanto). Es probable que lleven razón quienes, como Rosi Braidotti (Transposiciones), consideran que estamos abocados a una visión nómada, dispersa, fragmentada que, sin embargo, sea funcional, coherente y responsable, principalmente porque está encarnada y corporizada (y a este último hecho no en vano se le está concediendo una enorme importancia en la reflexión filosófico-política de los últimos años, aunque hay que puntualizar que, algunas décadas antes de la generalización de los discursos acerca de la biopolítica, el Merleau-Ponty de la Fenomenología de la percepción ya enfatizaba la importancia de la facticidad corporal, del a priori carnal, por utilizar su propia expresión).
Si no estuviéramos demasiado atenazados por las palabras (o, peor aún, por los rótulos)…
martes 8 de septiembre de 2009
El Budismo, el Sexo y la Vida Espiritual

Una entrevista con Sangharákshita
Introducción
A finales de los años sesenta, después de 20 años viviendo como un monje budista célibe en la India, Sangharákshita regresó a Londres – su ciudad natal – para descubrirla en plena época del "amor libre". Decidió quedarse a enseñar el budismo y fundó una nueva orden budista – la Orden Budista Occidental-.
En este ambiente se mantuvo siempre fiel a los principios básicos del budismo pero se permitió cuestionar las formas tradicionales de practicar. Quería encontrar formas más relevantes de comunicar las verdades perennes de las enseñanzas del Buda.
Sus planteamientos acerca del sexo a veces resultaron polémicos... para algunos budistas tradicionales les resultaron demasiados liberales mientras para algunos jóvenes de la época les parecieron muy disciplinados. No obstante, sus puntos de vista son siempre refrescantes y nos desafían a reflexionar y cuestionar si nuestras ideas acerca del sexo son simplemente costumbres sociales o realmente son principios éticos.
Esta entrevista con Nagabodhi – el editor de la revista Golden Drum – fue publicado en 1988, unos 20 años después de que Sangharákshita comenzó a enseñar en occidente. Habla muy sinceramente acerca de la sexualidad y sus experiencias de enseñar durante aquello tiempo.
Dado que la revista iba dirigida a personas que ya tenía experiencia previa de sus enseñanzas y que han pasado muchos años desde entonces, hemos incluido unas notas de página para personas que no están familiarizadas con el pensamiento de Sangharákshita.
Entrevista
Conforme a tu experiencia del actual Theravada, ¿practican los monjes la castidad de forma impecable?
Algunos monjes me contaban cosas con respecto a este aspecto; y por lo que decían me daba la impresión de que, la mayoría de ellos habían cometido de vez en cuando pequeños deslices contra el celibato. También me enteré de algunos monjes que tenían esposa e hijos – aunque se esforzaban por mantener esto en secreto - no obstante, seguían llevando el hábito amarillo y esperaban ser tratados como monjes.
Las pequeños deslices eran generalmente ignorados; como si fuese mucho esperar de un ser humano que se mantenga totalmente célibe, en cuerpo, incluso siendo monje. Entre ellos tuvieron una actitud bastante condescendiente; téngase en cuenta que muchos de ellos fueron monjes por motivos puramente sociales: por deseo de sus padres, por recibir una buena educación o por tener una seguridad económica... Por lo que no suponía un gran conflicto la falta contra el precepto con respecto a sus aspiraciones espirituales. Sólo estaban preocupados por qué ocurriría si los laicos se enterasen de la verdad.
A pesar de ello, en muchos países budistas, el sexo es el " gran divisor", el principal rasgo diferencial entre la vida de un monje y la vida de un laico - el monje es casto y el laico no. ¿Es certera esta observación?
Es cierta si se contempla en los países theravada y mahayana donde existen monjes célibes; pero no lo es para Japón - donde desde hace cientos de años desapareció el celibato monástico - ni para algunas tradiciones tibetanas, las cuales no promueven la vida monástica y, en consecuencia, tampoco el celibato.
En el mundo theravada los laicos y los monjes parecen tener muy poco en común, parece que ni siquiera siguen el mismo sendero espiritual. En el Mahayana, se enfatiza principalmente el Ideal del Bodhisattva y, por lo tanto, en el desarrollo del Bodhichitta - o Aspiración a la Iluminación.
En los primeros tiempos del Mahayana existía una profunda convicción de que la enseñanza del Buda consistía, esencialmente, en un sólo sendero para todos. No sólo en el sentido de la enseñanza de un único yana, en vez de tres; sino también como un único camino espiritual a seguir, con independencia del estilo de vida. El Bodhichitta puede desarrollarse tanto en el laico como en el monje; lo realmente importante es seguir el camino de los Paramitás (Perfecciones) y convertirse en Bodhisattva. El celibato o no-celibato, pasa así a ser un tema de menor relevancia: no hay que ser monje ni laico para desarrollar nuestra espiritualidad. En términos de Los Amigos de la Orden Budista Occidental (AOBO), el compromiso es primario, mientras que el estilo de vida secundario.
Un desarrollo posterior fue el del Vajrayana. Ha habido grandes maestros quienes no han sido monjes -incluso en la India-. Chandragomin - que compuso el "Himno a Tara" - era laico. Vimalakirti era un Bodhisattva que aparece como laico. Marpa, que es también otro ejemplo famoso - aunque su más celebrado discípulo, Milarepa, llevó una vida en extremo asceta y sin duda célibe. En cierto modo, fueron ellos quienes prepararon el terreno para los "matrimonios de lamas" de la rama Vajrayana.
¿Crees que el Theravada pone demasiado énfasis en la castidad de la vida de los monjes?
Creo que es difícil prestarle excesiva importancia a la castidad. Sin embargo, sí es posible dar demasiada importancia a simplemente ser un monje, en la cual la castidad ocupa un lugar preponderante. Se puede decir que el Theravada se preocupa demasiado por el monasticismo; pone un énfasis en la castidad como aspecto inherente al monasticismo y, por tanto, enfatizan demasiado la castidad del "cuerpo": la castidad en su sentido puramente formal.
No se trata de considerar al casto como cordero, y a los demás como cabras, por usar esa metáfora. No es posible pensar que la castidad y la no-castidad son un caso de blanco o negro - como si uno fuese o uno u otro. Es más bien una cuestión de grados. En primer lugar podemos decir que existe la castidad del cuerpo, la castidad del habla y la castidad de la mente.
No podemos dividir a los budistas en castos y no castos. Tampoco en castos de cuerpo y no-castos de cuerpo. Realmente no podemos asociar la castidad con el monje y la no-castidad con el laico. Prefiero considerar que existen infinitos grados; y que cada persona practica en cierto grado tanto la castidad como la no castidad.
Creo que el Buda dijo una vez: "si hubiese otra pasión humana tan poderosa como el deseo sexual, no habría esperanzas de Iluminación para los seres humanos" ¿Qué crees que quiso dar a entender?
Se podría argüir que quizás sólo intentaba resaltar cuán poderosa es la pasión sexual y que, por ello, debían cuidarse de ella sus discípulos. Pero yo lo interpreto literalmente.
El impulso sexual es muy poderoso. Desde un punto de vista general, es el que permite la perpetuación de la especie. Podría considerarse la mayor artimaña de la naturaleza. Si no existiese el impulso sexual y si se nos plantease, en términos racionales, efectuar lo que el impulso sexual nos lleva a realizar instintivamente, la mayoría no lo haría. Sin el deseo, sin el impulso sexual ¿se querría realmente traer niños al mundo, alimentarlos, educarlos...? ¡Habría que ser demasiado altruista para hacer esto por motivos puramente racionales!
También el sexo puede tener un efecto muy destructivo. Puede ser fuente de intensas ataduras y sentimientos de posesividad, de celos, de odios y de desesperación. Puede abrumar a las personas hasta tal punto que les resulta imposible seguir una vida espiritual, o pensar siquiera en términos del desarrollo superior del ser humano.
Supongo que desde la perspectiva del Buda el deseo sexual es una forma de avidez. El avidez es -por supuesto- un estado mental torpe y los estados mentales torpes no nos permiten avanzar hacia la Iluminación. Para el budismo - sobre todo en el caso del budismo temprano y del Theravada - el deseo sexual es axiomáticamente torpe. Dudo mucho que cualquiera de éstos acepte que sea posible participar en cualquier tipo de actividad sexual sin que, por lo menos en cierto grado, dicha actividad sea la expresión de algún estado mental torpe.
¿En cualquier circunstancia o condición?
Podría decirse que sí. El énfasis del budismo con respecto al hecho de que el acto sexual es - o puede ser - un obstáculo en la vida espiritual, es virtualmente única. Las religiones teístas tienden a creer que Dios creó todo: el mundo, los seres humanos, sus cuerpos - incluidos los órganos reproductores-; por tanto, en cierta manera, apoya el sexo: lo respalda. Y en algunas religiones incluso lo bendice. La posición del cristianismo es más bien ambigua, ya que la Caída del Hombre y el Pecado Original complican las cosas.
Sin embargo, en el budismo no hay un Dios creador que es responsable por sexo... ¿Quién es entonces el responsable del sexo? Para el budismo es uno mismo. Son los propios deseos del "pasado" - en el sentido de existencias previas - los que nos han conducido a la vida actual dentro de materiales burdos: el cuerpo, y a través de sus órganos sexuales puede dar expresión a esos deseos, los cuales acarreamos de las existencias pasadas.
La gente no es consciente de cuán poderosa es esta fuerza. Se experimenta su poder cuando uno intenta oponerse a ella. Lo habitual es dar rienda suelta a las conductas sexuales; entonces no llega a experimentarse su fuerza - excepto cuando surgen obstáculos presentando cierta forma de oposición familiar o algo así-.
Por tanto, dado que el budismo contempla el deseo sexual - al igual que otros deseos - como algo que nos ata a la Rueda de la Vida y que nos ocasiona renacer una y otra vez. Nos enseña que si en verdad no deseamos renacer, si realmente queremos seguir el sendero espiritual y alcanzar el Nirvana, entonces es necesario evitar el sexo. Y no sólo en el sentido de la abstención de actividad sexual, sino también con objeto de superar los deseos y las ataduras que encuentran expresión a través de la actividad sexual.
martes 25 de agosto de 2009
Por un nuevo socialismo
Por un nuevo socialismo fecundado por el humanismo y la espiritualidad
Para mucha gente interesada en la espiritualidad la palabra socialismo equivale a materialismo, ateismo y rechazo de toda dimensión espiritual, cuando no, a barbarie totalitaria.
No hay duda de que han existido corrientes autodenominadas socialistas antiespirituales, intolerantes, embrutecedoras y criminales que han ensuciado un movimiento que uno de los grandes humanistas contemporáneos, Erich Fromm, consideraba “como uno de los movimientos más significativos, idealistas y morales de nuestro tiempo”.
Está claro que no se puede reducir el socialismo a estas escuelas totalitarias y antihumanistas, ya que frente a ellas, han existido otras de claro contenido humanista y humanitario, que han aportado gran parte de los avances sociales y democráticos contemporáneos.
Creo que la situación mundial actual hace cada vez más evidente la necesidad de un socialismo democrático que continúe tranformando un sistema económico, social y cultural basado en la injusticia, el egoismo, el Dios mercado, la guerra, la indefensión de los pobres…, responsable, en fin, de horror que se vive en gran parte del mundo.
Si los socialistas humanistas quieren de verdad cambiar esta situación, sin crear un sistema totalitario aún más salvaje que lo que ya tenemos, tienen que beber, junto a las fuentes más solventes y éticas del pensamiento laico moderno, de la espiritualidad.
Y es que no son palabras bonitas decir que no bastan los cambios estructurales (que son necesarios) y que es necesario el cambio de mentalidad, de corazón. Es absolutamente fundamental tener en cuenta esta idea si queremos de verdad ser socialistas de manera realista.
La espiritualidad es el camino para salir del egoísmo y abrirse al otro, al cosmos y a Dios. Sin este cambio, sin este hombre y mujer nuevos, no es posible construir el socialismo.
Incluso aunque lo hagamos de modo democrático y pacífico, los objetivos de una sociedad más humana, más consciente, más libre y fraterna no se podrán alcanzar.
Una espiritualidad sin sensibilidad y compromiso social es una contribución al sistema de egoismo institucionalizado pero un socialismo sin espiritualidad no es más que una quimera o una mentira.
José Antonio Vázquez
Fuente: http://wwwespiritualidadprogresista.blogspot.com
viernes 14 de agosto de 2009
El Opus Dei en Honduras
La Iglesia Católica en el golpe
por Marco Burgos
Nota introductoria: Investigar y escribir sobre el Opus Dei me ha parecido una tarea urgente para dar a conocer de qué grupo forman parte algunos de los que apoyaron el Golpe de Estado y son miembros activos del Gobierno golpista de Roberto Micheletti.
El Opus Dei (Obra de Dios) formalmente es una Prelatura Personal (dirigida por una persona a la que se le denomina “Prelado”) aprobada por la Iglesia Católica en 1950 siendo Papa Pío XII y reconocida oficialmente en 1982 con Juan Pablo II.
Fue fundada en Madrid, España, desde 1928 por su primer prelado Josemaría Escrivá de Balaguer quién fue canonizado también por Juan Pablo II en el 2,002, haciéndolo Santo oficial de la Iglesia Católica.
El Opus Dei es solamente una parte, una agrupación que tiene sus propios estatutos y su propio escalafón de miembros: Prelados, Vicarios Regionales, Consejos (Para los hombres), Asesoras (Para las mujeres), Supernumerarios, Numerarios, Numerarios Auxiliares, Agregados, Cooperadores y Aspirantes.
El objetivo formal del Opus Dei (descrito en sus documentos internos) es el de la búsqueda de la “santidad” a través del apostolado del trabajo y la caridad. Actualmente cuenta con unos 85,000 miembros y se encuentra oficialmente en unos 65 países. Se ha convertido desde su fundación en una de las ramas de mayor crecimiento e influencia dentro de la Iglesia Católica.
Su funcionamiento como organización religiosa está definida por la filosofía contenida en las 999 Máximas del libro: “El Camino”, redactado y revisado a través de varias décadas por su fundador Escrivá de Balaguer. Aún cuando otros escritos tales cómo las disposiciones, edictos y decretos de sus Prelados se han convirtiendo en documentos regulatorios de obligatorio cumplimiento para sus miembros.
Administrativamente el Opus Dei funciona como una sociedad informal. Técnicamente la organización no aparece en escrituras públicas y no tiene bienes, sino que invierte a través de personas naturales o jurídicas que forman parte de sus estructuras. Todos los miembros del Opus Dei entregan a la congregación diezmos y parte de sus ingresos, dependiendo de sus compromisos con la organización. Dichos compromisos son secretos y manejados algunos de ellos como contratos privados. El nivel de compromisos corresponde con el nivel de jerarquía de las personas con la institución. Sus colaboradores más importantes alrededor del mundo trabajan en lo que la Prelatura considera estratégico: Educación, Medios de Comunicación, Sistemas de Información o de Comunicaciones, Banca y Finanzas y Actividades Políticas.
El Opus Dei en España creció, después de la guerra civil y bajo la protección del régimen del Generalísimo Franco, quién les confió la relación con el Vaticano y gran parte del control del sistema educativo en sus diferentes niveles, (después del asesinato, exilio y expulsión del sistema educativo de muchos de los intelectuales Españoles contrarios al régimen).
En América Latina el Opus Dei se consolidó bajo la protección de Pinochet en Chile, Videla en Argentina y Fujimori en Perú. En este último país ha tenido fundamental importancia la participación del Cardenal Juan Luis Cipriani, miembro del Opus Dei, directamente implicado por la justicia Peruana en los negocios sucios de Fujimori y su lugarteniente Vladimiro Montesinos ambos hoy condenados y reos por delitos de corrupción y otros en el país.
El Opus Dei es considerado por sus detractores y estudiosos (algunos de los cuales son exmiembros) como una “sociedad secreta” o una “logia” con fines oscuros. Lo cierto y comprobado es que muchos de sus miembros han estado ligados directamente escándalos internacionales de corrupción, tales como el vivido por el Banco Ambrosiano en Roma, operación en la que según informes de diversas fuentes el Opus Dei obtuvo el control de las finanzas del Vaticano a cambio de pagar un “hueco financiero de cercas de mil doscientos millones de dólares, causado por corrupción y pésimas inversiones hechas desde este Banco Vaticano. Esta situación dejó al Opus Dei en una posición que seguramente tuvo mucha influencia para el reconocimiento por parte del Vaticano de el Opus Dei como Prelatura Personal y la posterior canonización del Rev. Escrivá de Balaguer y obtener otras las prebendas que han fortalecido a la organización desde el Vaticano.
Debemos indicar que el escándalo del Banco Ambrosiano fue relacionado en su momento con la muerte “sospechosa” de Juan Pablo I y la misma elección de Juan Pablo II.
Otros actos importantes de conocer del Opus Dei es el que la organización ha sido ligada por la policía alemana y francesa con el grupo juvenil neo fascista “Joven Europa”.
Pero sin duda alguna, son las mismas “máximas” y pensamientos del Rev. Escrivá de Balaguer y sus sucesores, lo que permite explicar la verdadera naturaleza de la organización y el porqué de sus actuaciones a nivel mundial. Acá señalo y comento algunos ejemplos:
* Escrivá: “La Obra siempre triunfa y sale airosa porque Dios así lo quiere”. Esta es una muestra de su creencia firme y ciega de que todo lo que ellos hacen (sin importar que sea), está bendecido por Dios y es por lo tanto el camino a la salvación y la santidad.
* Escrivá: “Irse de su Obra es romper con Dios”. De manera que no hay nada fuera del Opus Dei que sea obra de Dios o que pueda llevar a una persona a Dios. Ellos son la verdad y el instrumento de Dios para alcanzar la salvación y la santidad.
* Escrivá: “Dios se dignó en iluminarme, tuve una visión mística sobre el Opus Dei y lo que el señor quería con la obra”. Por supuesto todo lo que hace el Opus Dei es obra de iluminación divina y está destinado a la Salvación. El pensar que se está iluminado o predestinado ha sido una característica típica de socio patas y otras enfermedades mentales.
* Escrivá: “Mujeres; deberían ser como alfombras donde la gente pueda pisar”. El menosprecio de la mujer no sólo es un asunto de derechos humanos, sino también es una desviación de la personalidad.
* Escrivá: “Ellas no hace falta que sean sabias: Basta con que sean discretas.” Refuerzo a la discriminación de género.
* Escrivá: La oración para los Hombres después de cada reunión es: “Santa María, esperanza nuestra, asiento de la sabiduría, ruega por nosotros.”; la oración para las mujeres es “Santa María, esperanza nuestra, esclava del señor, ruega por nosotras.” Una sustancial diferencia en la concepción teológica.
* Chavarría (Sucesor inmediato de Escrivá): “Ellos nacen discapacitados debido a prácticas sexuales pecaminosas de los padres”. Un claro ejemplo del desprecio por la ciencia y menosprecio por las personas discapacitadas mentales y físicas.
Doctrinariamente el Opus Dei fue diseñado para “Crear un movimiento capaz de lograr el dominio mundial para alcanzar a través de él la salvación y la santidad”. Para ello sus miembros establecen la necesidad de convertirse en una organización financieramente poderosa, con muchos adeptos, con control e influencia en los medios de comunicación y participando en los más altos cargos y puestos públicos.
Sus reglas morales están muy bien definidas en las máximas de Escrivá 166, 181 y 188 en las que el fundador ordena superar “los sentimientos” y actuar según la voluntad de Dios.
Para lograr los objetivos y las metas finales (Salvación y Santidad) los miembros del Opus Dei tienen la posibilidad de recurrir a CUALQUIER acción. Esto significa en términos prácticos para ellos que al final de todo proceso originado desde la organización: “La Obra siempre triunfa” por lo que todos los actos realizados “de cualquier naturaleza” serán parte del proceso de salvación y santificación. Lo importante es mantener la disciplina en el trabajo continuo, cumplir las reglas de la organización y hacer lo que se necesite hacer, porque el fin justifica los medios.
El Opus Dei, según algunos de sus estudiosos, se ha alejado de la Biblia, de la Iglesia Católica y de la moral cristiana. Esta organización No cree en el pecado, porque está dispuesta ha hacer cualquier cosa para lograr sus resultados, de manera que todo acto será perdonado debido a que se alcanza la obra de Dios. No les importa mentir, ser corruptos o corromper con tal de lograr lo que se ha establecido como la meta de la organización. Ellos creen en algo que llaman la “Santa Coacción”, de manera que están perdonados de extorsionar, chantajear, ocultar y falsear, con tal de lograr lo que se han propuesto.
Como un detalle final debo mencionar que el Rev. Escrivá de Balaguer, estuvo, durante su juventud recluido en un Hospital psiquiátrico durante más de cinco meses. Los miembros de la organización dicen que refugiado de la persecución de los republicanos anti franquistas. Sus detractores señalan que fue como paciente y que su cuadro clínico estaba relacionado con sus “alucinaciones y visiones” del más allá.
En Honduras el Opus Dei está encabezado por el Cardenal Oscar Andrés Rodríguez Maradiaga, quién a pesar de haber sido sacramentado dentro de la congregación Salesiana, desde hace dos década es cooperante y miembro activo de la organización.
La influencia en el Estado hondureño ha estado encabezada por el Cardenal, Elvin Santos; Marta Lorena Alvarado de Casco (actual Vice-Canciller golpista y diputada al Congreso Nacional); la familia Villeda Bermúdez: Mauricio Villeda, Leonardo Villeda, Ramón Villeda; La Familia Villeda Toledo (Emisoras Unidas y Televicentro), Antonio Tavel Otero (Tigo); Ricardo Álvarez (Alcalde de Tegucigalpa), Carlos López Contreras (Canciller Golpista) y su esposa Armida de López Contreras (Organizadora de la Camisas Blancas) entre otros.
La oposición constante de Manuel Zelaya y parte de su equipo de trabajo a la injerencia de esta rama fundamentalista de la Iglesia Católica, hizo que este grupo se convirtiera en parte de los golpistas, después de que Zelaya los había considerado como parte de su fórmula política.
Recordemos que Marta Lorena Alvarado entró al congreso como parte de la planilla de diputados propuesta por Mel y que Leonardo Villeda fue colocado como parte del ejecutivo en el Foro Nacional de Convergencia FONAC. Por cierto que la intromisión del Opus Dei dentro del Gobierno de Zelaya fue algo que denunciaron algunas organizaciones de la sociedad civil cómo una muestra del debilitamiento del Estado laico en Honduras, que debe entenderse como la intromisión de la Iglesia y principalmente este grupo en la toma de decisiones del gobierno.
Un ejemplo importante para entender porqué el Opus Dei entró en choque con la política del Gobierno de Zelaya fue sin duda alguna el veto presidencial hecho por el ejecutivo al decreto legislativo que proponía la prohibición de la píldora del “día después”. Medicamento que la Organización mundial de la Salud califica de anticonceptiva (evita o previene la concepción) y que el Opus Dei califica (en una posición anti-científica) como abortiva.
Otro ejemplo es la enorme cantidad de obstáculos que el Ministerio de Educación ha enfrentado para impulsar programas de educación sexual. En un país dónde miles de adolescentes y niñas son violadas y abusadas sexualmente diariamente. Tema que para el Opus Dei debe ser tratado no de manera científica, sino desde el punto de vista de su moral. Este enfrentamiento se ha hecho desde el propio Congreso de la República, fuertemente influenciado por la visión fundamentalista de Marta Lorena Alvarado y su grupo de apoyo y por un grupo de Católicos y Protestantes que se han convertido en un grupo de choque contra la educación sexual en Honduras, demostrando una vez más un alejamiento total con la realidad del país.
De manera directa el Cardenal Rodríguez Maradiaga y Marta Lorena Alvarado como parte de una comisión del Opus Dei han sido los instigadores para evitar que una Agencia de Cooperación de la Iglesia Católica Irlandesa en Honduras siga apoyando programas de educación y efectiva igualdad de la mujer en el país. Sus lastimosas intervenciones ante el Vaticano y ante la jerarquía de la Iglesia irlandesa han afectado varios programas que son promovidos por organizaciones de las Naciones Unidas y apoyados por esta agencia, en un nuevo y claro ejemplo de la intervención de la Iglesia en el Gobierno. Las acciones del Cardenal y del Opus Dei en Honduras, están perfectamente documentadas.
Adicionalmente no puedo dejar de indicar que las escuelas MACRIS (María y Cristo) y ALDEBARAN (En Árabe, estrella más luminosa la de la constelación de Tauro), son los centro dentro de los cuales ellos forman a sus futuros y más comprometidos miembros de la obra.
Por lo que podemos concluir asegurando que el Opus Dei aspira a anular “el estado laico” y crear en Honduras un Estado regido por su propia moral y fundamentalista visión del mundo. Una visión anti-científica, fuera de la razón, alejada de la realidad y sólo parecida a los ideales formados en sus propias y atrofiadas imaginaciones perversas, y que para lograrlo tiene a su disposición los recursos económicos de muchos de las empresas privadas en las que trabajan sus principales colaboradores, tiene una estrategia definida que incluye su participación dentro de la política nacional y el apoyo del Cardenal y parte de sus seguidores y lo más importante de señalar es que están dispuesto a apoyar “todas las formas y acciones” para lograr sus oscuros objetivos.
Ciudad Guatemala, Guatemala, Agosto 2009.
http://alainet.org/active/32350
Imperio, bases y acumulación por desposesión
por Raúl Zibechi
Cuando George W. Bush decidió restablecer la Cuarta Flota, la decisión parecía una perla más del largo collar de acciones militaristas que caracterizaron su administración. Ahora que Barack Obama se apresta a desplegar las fuerzas del Comando Sur en siete bases militares colombianas, es posible que algunos se sientan traicionados por los buenos modos con que engalanó sus primeros meses en la Casa Blanca. Más difícil es asumir que hay continuidades entre ambas administraciones, y que no se deben a alguna intrínseca maldad de los presidentes.
Tanto el Plan Colombia como las negociaciones para utilizar las siete bases se toman entre pequeños grupos de "especialistas" y cuando ya está todo decidido se somete a una votación parlamentaria que difícilmente hace otra cosa que avalar decisiones ya tomadas. Ese funcionamiento está en el corazón de las actuales democracias.
La diplomacia brasileña, consciente de que el despliegue del Comando Sur va contra la hegemonía de Brasil en Sudamérica, ha formulado una pregunta incómoda. Si el presidente Álvaro Uribe asegura que las FARC están muy disminuidas y al borde de la aniquilación, ¿cómo se justifica el incremento de la presencia militar estadunidense? No hay respuesta porque el objetivo no son las FARC ni el narcotráfico, sino la intensificación del control del continente y de las rutas que se dirigen hacia África, como plantea sin vueltas el informe 2009 Global En Route Strategy, de la fuerza aérea.
En América Latina y África hay una feroz competencia por los bienes comunes: agua, biodiversidad, minerales, combustibles fósiles, monocultivos para biocombustibles. La región andina proporciona 25 por ciento del petróleo que consume Estados Unidos y la Amazonia contiene buena parte de las riquezas que, si se las apropiara, podrían alargar la vida del debilitado imperio estadunidense. La reciente oferta de la petrolera estatal china por 84 por ciento de Repsol YPF muestra que la lucha por los energéticos se desarrolla con toda ferocidad en Sudamérica. La región andina, plagada de emprendimientos mineros canadienses y estadounidenses, es un espacio decisivo para la consolidación de las multinacionales mineras en busca de oro y metales estratégicos.
La segunda cuestión se relaciona con introducir una cuña entre los países de Unasur y China, Rusia e Irán. Pero de modo muy particular entre Brasil y China, que sostienen una alianza estratégica desde 1990, o sea, antes de la llegada de Lula. "Hace unos 20 años, China era el decimosegundo socio de América Latina, cuyo volumen comercial apenas superaba 8 mil millones de dólares, pero desde 2007 ocupó la segunda posición, multiplicando por 13 aquella cifra y ahora sobrepasa 100 mil millones de dólares", señala Diario del Pueblo (11/8/09). Este año China se convirtió en el primer socio comercial de Brasil, superando a Estados Unidos.
Además ha fortalecido lazos comerciales con Venezuela, Argentina y Ecuador.
Controlar las redes por las que circula ese conjunto de mercancías es un objetivo no declarado del nuevo despliegue militar del Comando Sur. En vista del discurso de la Casa Blanca y del gobierno de Uribe, de que no habrá bases militares de Estados Unidos en suelo colombiano, sino "sólo" la utilización de instalaciones, hay que recordar que el concepto de base militar de la guerra fría ya no es operativo. Las enormes concentraciones humanas y de aparatos, fijas e inmóviles, han quedado en desuso por las nuevas tecnologías, pero sobre todo por los objetivos trazados por el Pentágono, consistentes en el control a distancia y la disuasión, dejando la intervención directa para casos excepcionales. Esto pasa por labrar buenas relaciones con los gobiernos que les permitan fácil y rápido acceso a instalaciones para desplegar batallones en cuestión de horas.
En tercer lugar, deben destacarse cambios en el funcionamiento del sistema capitalista en las últimas tres décadas, que otorgan primacía al capital financiero. Hacia mediados de la década de 1970 se produjo una mutación, que es una respuesta a la ofensiva de las "clases peligrosas" para el dominio del capital. Al transmutar el capital productivo en capital financiero, el sistema abandona la reproducción ampliada –como eje de la acumulación– por la acumulación por desposesión, término acuñado por el geógrafo David Harvey. De ese modo la principal forma de acumulación tiene ciertos parecidos con la acumulación originaria que estudiara Marx en los albores del capitalismo.
En buen romance esto significa: robo, despojo, apropiación. Va de la mano del abandono de los Estados de Bienestar, el mayor intento por integrar y controlar a los de abajo ensayado por el sistema. Del mismo modo, y por las mismas razones, la democracia liberal pierde interés, ya que no asegura que, sin estados benefactores, los de abajo no se rebelen. Crisis de los mecanismos de integración, crisis de los partidos y sindicatos, crisis de las democracias, que, en adelante, son apenas regímenes electorales para otorgar cierta legitimidad a los que gobiernan.
En Sudamérica, dos proyectos pretenden rediseñar el continente desde arriba: el control riguroso de los de abajo y la apropiación de los bienes comunes. Son dos caras de un mismo proyecto de prolongación indefinida de la dominación imperial. Para eso se multiplican las bases militares y se busca convertir a Colombia en plataforma principal de la dominación sin hegemonía. Salir de este estado de cosas es imprescindible y urgente porque está en juego la sobrevivencia de los pueblos. Es necesario profundizar la integración regional y evitar que se sigan instalando bases. Pero también hay que romper la lógica de la acumulación por desposesión, algo que en nuestro continente sólo Cuba ha sido capaz de realizar.
Publicado en la La Jornada, 14 de agosto de 2009.
- Raúl Zibechi, periodista uruguayo, es docente e investigador en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor de varios colectivos sociales.
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