viernes, 7 de marzo de 2014

Banca privada, un tumor en metástasis

por Xavier Caño Tamayo

Dos ventas recientes en el sector financiero del Reino de España ratifican el timo enorme que ha devenido el sector bancario privado para los legítimos intereses de la mayoría ciudadana. La privatización de Nova Galicia Banco y la venta del 7.5% del capital de Bankia; un primer lote hasta su privatización total.

En ambos casos, se ha aplicado el obsceno principio de socializar pérdidas y privatizar beneficios. El Estado ha volcado ayudas multimillonarias para sanear esas entidades que se precipitaban a la quiebra, no solo por incompetencia manifiesta y pésima gestión, sino también por desmedida codicia. Y, una vez saneadas con dinero de todos, se entregan al sector privado.

Nova Galicia Banco se ha vendido al grupo sudamericano Banesco por 1.003 millones de euros. Esta privatización supone una pérdida de 8.580 millones de euros para el Estado. Más del doble de lo recortado en Educación en España.

Y la segunda venta es la del 7.5% de acciones de Bankia por 1.360 millones de euros. Pero el Estado invirtió 22.000 millones en Bankia, además de que BFA-Bankia ha recibido más de 124.000 millones en diversas ayudas públicas.

Pero no es solo cuestión de esas dos entidades bancarias. Ojalá. En ayudas diversas, el Estado ya ha aportado 137.000 millones de euros a las entidades financieras que ha nacionalizado para evitar su quiebra. Banco de Valencia, Catalunya Caixa, Banco Mare Nostrum... De esas ayudas, 43.529 millones de euros han sido inyección de capital. El Estado no recuperará ese dinero de todos. Y sucede que todo el sistema financiero español estaría en quiebra de no ser por las ingentes ayudas públicas, que alcanzan ya la cantidad de 632.000 millones de euros, incluyendo los préstamos del Banco Central Europeo.

Éric Toussaint dice que el oficio de banquero es demasiado serio para confiarlo a los bancos privados. El sector del ahorro y la inversión ha de ser público por su importancia para los intereses de la ciudadanía, así como por el efecto devastador que su mala o criminal gestión tiene en la economía real. Los ahorros de la ciudadanía no pueden estar en manos de quienes solo se mueven por el beneficio y, para conseguirlo, perpetran lo que sea.

Desde 2008 hemos comprobado una y otra vez como una indecente minoría ha provocado la mayor crisis financiera del último siglo. Y, pasado el primer susto, que apenas les duró hasta principio de 2009, han saqueado el Estado en perjuicio atroz de la mayoría ciudadana. Han dinamitado el Estado que aseguraba buena parte de derechos sociales han causado la mayor desigualdad que se haya conocido e incrementado la pobreza brutalmente. Y, por su inestabilidad e insolvencia real, continúan siendo un riesgo que puede estallar en otra crisis aún peor en tiempos próximos venideros.

Parece evidente que la banca privada ha de quedar reducida a la mínima expresión y, la que permanezca, muy controlada, aunque, a fuer de sincero, mejor sería que desapareciera. ¿Utopía? Utopía es el territorio que no hemos alcanzado aún. Utopía era la libertad de los esclavos cuando el esclavismo era el modo de producción. Y el esclavismo desapareció. ¿Por qué no conseguir un sistema financiero en el que la banca privada pinte poco?

La alternativa es la banca pública, controlada democráticamente, social y transparente. Porque el dinero es un bien público y no se puede dejar en manos privadas al obsceno albur de también privados intereses. Y no es cuestión de “expertos” sino de decisión política, que responde indefectiblemente, se reconozca o no, a intereses de clase.

En verano de 2012 la revista Mientras Tanto proponía, para sanear el sistema financiero español, minimizarlo porque está muy sobredimensionado. También, no enterrar dinero público para salvarlo, porque no podía recuperarse. Asimismo, dedicar los fondos para esa recapitalización imposible a créditos directos para la economía real. Y liquidar ordenadamente las entidades en crisis, asegurando las coberturas y los planes de pensiones de los empleados con la venta de activos inmobiliarios reales y sólidos. Pero a la vista está que no les hicieron el menor caso sino todo lo contrario.

Contra la banca privada hay una larga batalla de por medio. El sector financiero privado es un tumor con tendencia a la metástasis que se debe extirpar.

 Xavier Caño Tamayo
Periodista y escritor
Twitter: xcanotamayo

Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias  (CCS), España.
ccs@solidarios.org.es
Twitter: @CCS_Solidarios

jueves, 6 de marzo de 2014

Aburguesando el Dharma: de cómo el 1 % está secuestrando el mindfulness.

por Joshua Eaton (*)

Los manifestantes parecían ansiosos cuando ascendían por la escalera mecánica del Marriott Marquis de San Francisco. Una bolsa de yoga colgada sobre los hombros escondía una pancarta que decía "STOP desalojos en San Francisco". Otro llevaba un megáfono metido en su mochila. Dos llevaban un loto azul hinchable mientras se dirigían a la sala de conferencias.

Estaban allí para protestar en el acto "Tres pasos para construir el estilo Google de Mindfulness Corporativo", un acto especial organizado por Google sobre su programa de mindfulness corporativo, dentro del congreso Wisdom 2.0 2014 (Sabiduría 2.0).  Cuando los conferenciantes comenzaron sus intervenciones, los manifestantes se subieron al escenario, desplegaron sus banderas, y comenzaron a corear: "Sabiduría significa DETENER el desalojo”; “Sabiduría SÍ, Vigilancia NO” y “San Francisco no está en venta".

Este congreso es una reunión anual de coachs, élites tecnológicas y maestros espirituales. Esta es su quinta edición. Se anuncia como un encuentro sobre “la fusión de la sabiduría y de la tecnología", y los temas van desde negocios, liderazgo para iniciativas empresariales hasta la innovación social. Entre los oradores anteriores se encuentran el maestro budista Sharon Salzberg, el fundador de Twitter, Biz Stone, y el presidente de Ruanda (y posible criminal de guerra) Paul Kagame. Incluso tiene su propia página en la revista Forbes.

La ira contra los autobuses de Google, la gentrificación[1] provocada por las élites tecnológicas de San Francisco y la estrecha colaboración de Silicon Valley con la NSA[2] han sido temas candentes, pero la manifestación en Wisdom 2.0 ha sido por otros motivos. No estaba dirigida solo contra la industria tecnológica, sino también contra lo que algunos ven como una deriva elitista en el budismo americano.

"La mayoría de los talleres ofrecen un estilo de vida consumista y están destinados a ayudar a la gente a curarse del dolor, del vacío y de la falta de sostenibilidad asociados al sistema capitalista, y lo hacen sin ofrecer un análisis del origen del malestar”, afirma Amanda Ream, una de las organizadoras de la protesta , en un blog de ​​la revista Tricycle, donde explica por qué interrumpió el congreso. "El congreso presenta la evolución de la conciencia de los más ricos como antídoto contra el sufrimiento,  en vez de señalar la injusta redistribución de la riqueza y el poder como causas del malestar."

El Budismo llegó por primera vez a los EE.UU. con los inmigrantes japoneses y chinos. Disfrutó de un breve período de popularidad entre las élites urbanas alrededor del cambio de siglo, pero la actual ola de popularidad se inició en la década de 1960. Hoy en día hay entre 30 y 50 millones de budistas en los Estados Unidos, alrededor del 70 por ciento de los cuales son de origen asiático. El restante 30 por ciento tienden a ser de color blanco, de mediana edad, alto nivel de educación y clase media alta.

La interacción entre budismo, neuropsicología y movimientos de auto-ayuda también ha lanzado una constelación de publicaciones, gurús, coachs y conferencias que integran el movimiento conocido como mindfulness. Sus defensores tratan de vender el yoga, la atención plena y la meditación como panaceas, básicamente para todo, desde el manejo del estrés, el aumento de la longevidad, para cambiar la situación de las escuelas urbanas más pobres y para el establecimiento de la paz mundial. ¡Todo en el mismo saco!

Las empresas estadounidenses han abrazado el mindfulness como una forma de hacer más efectivo el trabajo sin aumentar la presión arterial, para gran disgusto de gente como Ream, que consideran que el mensaje del budismo es mucho más radical.

Por supuesto, la crítica de Ream no es nada nuevo. El filósofo marxista Slavoj Žižek ha sostenido durante mucho tiempo que el "budismo occidental", como él lo llama, es un paliativo ideal para las tensiones de la vida bajo el capitalismo tardío -su "complemento ideológico perfecto."

"Le permite participar plenamente en el ritmo frenético del juego capitalista alimentando la percepción de que usted  no está realmente en él, de que usted es muy consciente del poco valor de ese triste espectáculo, y  de que lo que realmente le importa a usted es la paz del Ser interior a la que usted sabe que siempre puede retirarse”, explica Zizek en un ensayo publicado en el magazine Cabinet, en 2001.

Como si tratara de demostrar la razón de Žižek, el Dalai Lama -un marxista confeso- participó en un panel titulado "Empresas de moral libre: Perspectivas económicas en Negocios y Política" en el Instituto Americano de la Empresa, menos de una semana después de las protestas en el encuentro Wisdom 2.0. En esa ocasión, el Dalai Lama estuvo acompañado por  Dan Loeb, el fundador de los hedges fund, por el profesor de ética empresarial Jonathan Haidt de la Universidad de Nueva York, por Glenn Hubbard, decano de la  Columbia Business School y por Arthur Brooks, presidente de AEI.[3]

"Ahora, después  de escuchar atentamente ayer y hoy, sobre todo hoy, he desarrollado un mayor respeto hacia el capitalismo", dijo el Dalai Lama después de una pregunta de Brooks sobre la protección de los derechos de propiedad individual. "Según mi impresión, el capitalismo sólo quiere dinero. Y esto quiere decir, explotación". Los otros panelistas fueron menos ambivalentes hablando frecuentemente durante todo el evento de la libertad de empresa como "una bendición", un "milagro" y una "salvación"

En 1955, Mao Zedong le dijo supuestamente al joven
 Dalai Lama, que entonces sólo contaba 19 años,  que "la religión era veneno.” Tanto las palabras de Mao como las críticas de Žižek al Budismo tienen sus raíces en la conocida frase de Marx de que “la religión es el opio del pueblo", un producto tóxico que no permite a los trabajadores ver cómo el capitalismo explota su fuerza de trabajo. Pero muchos budistas temen ahora que su religión se esté convirtiendo en una droga de diseño para las élites.

Algunos están luchando contra de esta tendencia. Katie Loncke, de la Buddhist Peace Fellowship, escribió una apasionada defensa de las protestas en la Wisdom 2,0. La publicación budista más importante del país, Trycicle, está cubriendo cada vez más temas sociales y políticos. Y muchos grandes maestros americanos -Bhikkhu Bodhi, Danny Fisher, Justin Whitaker, Shodo Spring y Mushim Ikeda, por nombrar sólo algunos- están trabajando para articular los desafíos budistas ante la injusticia.

Aún así, son pocos y distantes entre sí. La mayoría de los budistas conversos estadounidenses siguen viendo el Budismo como un camino de desarrollo espiritual individual a través de la meditación. Pocos grupos de budistas conversos se centran en la construcción de la comunión y el compañerismo, la participación de las familias o se involucran en su comunidad local. Menos aún lo hacen con regularidad en trabajos de servicio, y mucho menos en el activismo social. En ese entorno, grupos como Buddhist Peace Fellowship y Budhist Global Relief a menudo tienen dificultades para conseguir voluntarios.

"Al igual que en el proceso de aburguesamiento de un barrio, los nuevos ricos desplazan a las personas que han vivido allí desde siempre, escribe Ream, en la actualidad, en San Francisco, el Dharma está experimentando un proceso de aburguesamiento parecido."

Instituciones poderosas y bien financiadas quieren invertir en el Budismo. Han estado vigilando el vecindario para gestionar el estrés de los empleados y ponerle una cara más compasiva al libre comercio. La única pregunta es si los actuales vecinos se unirán para pararles los pies. 

(*) Joshua Eaton es un periodista independiente que cubre temas de religión y sociedad, derechos humanos y vigilancia de las masas. Sus trabajos han sido publicados en Al Jazeera América, GlobalPost, DeSmogBlog y en otros lugares.

Traducción de Helena Barquilla y Dokushô Villalba
Fuente: http://www.salon.com/2014/03/05/gentrifying_the_dharma_how_the_1_is_hijacking_mindfulness/





[1] Se trata de un proceso de transformación urbana en el que la población original de un sector o barrio deteriorado y con elevado nivel de pobreza es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo, al mismo tiempo que tiene lugar una remodelación urbanística del barrio. 
[2] Agencia de Seguridad Nacional, en inglés.
[3] El American Enterprise Institute for Public Policy Research (AEI) es un think tank conservador pro-empresarial muy influyente. Fue fundado en 1943 por Lewis H. Brown. Promueve el avance del capitalismo de libre empresa, y tiene mucho éxito en la colocación de su gente en puestos gubernamentales influyentes. Es la base central para muchos neoconservadores.

lunes, 3 de marzo de 2014

EEUU y la OTAN planean desmantelar la Federación Rusa

por Nazanín Armanian

La Revolución Gris de hoy en Ucrania tiene el objetivo de culminar el objetivo de la fallida movida Naranja de 2008: convertir el país en la plataforma donde poder completar el cerco alrededor de Rusia y provocar la desintegración de la Federación. No es por casualidad lanzar la consigna “Ayer Kiev, mañana Moscú” en las protestas del Maidan (plaza, en árabe).
Aprovechando las justas exigencias de la población en cuanto a empleo, sanidad, transparencia y una vida digna, los grupos ultraderechistas, respaldados por EEUU y la Unión Europea, intentan llevar adelante su propia agenda (ver Ucrania y la gran ofensiva de EEUU contra Rusia). Según la propuesta de Zbigniew Brzezinski, para “liberar” los ingentes recursos naturales del país más grande del mundo hay que dividirlo en tres estados: una república Rusia europea, otra siberiana, y una tercera del Lejano Oriente.
Para ello, deben reducir su zona de influencia en el espacio ex soviético, rodearlo con bases militares, intimidarlo y humillarlo. Dicho y hecho:
EEUU sigue desplegando sistemas de defensa antimisil en Europa, desde Rumania a Polonia pasando por Turquía, Israel y ahora España, bajo el pretexto de disuadir a Irán, pero apuntando a Moscú. ¿Está forzando a Rusia a abandonar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START)?
En noviembre pasado la OTAN organizó la maniobra Jazz Steadfast en Letonia y Polonia, frontera rusa, el mayor ejercicio militar de la década, con efectivos de 28 naciones, incluidas Ucrania y Georgia.
En medio de los disturbios en Ucrania, Barak Obama recibió al primer ministro de Georgia en la Casa Blanca para ultimar el ingreso del país en la Alianza. Es increíble: los soldados georgianos que antes morían por la URSS en Afganistán, ahora mueren allí por EEUU.
Desde la caída de la URSS, la alianza militar más grande y peligrosa del planeta, ha absorbido a casi todos los miembros del bloque socialista: Polonia, Chequia, Hungría,  Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y Albania, sin contar la destrucción de la República Federal de Yugoslavia (ver Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”), miembro fundador de Los Países No Alineados.
El próximo destino es…
Los dos países de suma importancia que faltaban, eran Ucrania y Georgia. Viktor Yanukovich mantuvo vigente el Plan de Acción OTAN-Ucrania, participó en las maniobras y seguía enviando a los oficiales del ejército a las escuelas de la Alianza dentro y fuera del país. Si todo va bien, el Pentágono la integrará en su estructura militar con un “decreto exprés”. Para presionar a Rusia, Washington necesita tener a Ucrania, del mismo modo que el camino de contener a Irán pasa por dominar Siria (o eso cree).
A Washington le da igual que Ucrania se incorpore o no a la UE, mucho menos si sus gentes van a vivir en una democracia occidental o real. Lo que busca es despojar a Rusia de un aliado estratégico y poder instalar allí sus misiles.
En diciembre de este año EEUU debe recoger sus bártulos y salir de Afganistán de cara a la opinión pública; otra cosa es que va a mantener un mínimo de 10.000 militares y 11 bases, aunque para la “guerra perpetua” necesita otros escenarios, para mantener caliente el motor y también el negocio de guerra. Y Ucrania puede ser una oportunidad. Le ataca a Rusia en su “profundidad estratégica”, clave para la seguridad nacional del país, con el objetivo de convertirlo en el tacón de Aquiles del equipo de Putin. Además, tras los fracasos en las últimas intervenciones militares, los americanos se morían de ganas por asestar un golpe a los rusos.
Demonizar a Rusia (más allá de la naturaleza de su régimen) forma parte de la propaganda de la peligrosa guerra que están cocinando. Dedicar horas en los medios de comunicación a las chicas de Pussy-Riot y ni un minuto a los continuos bombardeos de la aviación de EEUU de Afganistán, Pakistán, Yemen, Mali, o a la desastrosa y trágica situación que han dejado en Irak o Libia, forma parte de la Propaganda de Guerra.
El  al-Qaeda eslavo
En Ucrania, al igual que en otros países donde EEUU aplica su plan de desestabilización, grupos “descontrolados” aparecen de repente y empiezan a asaltar la sede de  los partidos democráticos y sindicatos y derriban estatuas. Las fuerzas de izquierda siempre son sus primeras víctimas. En Kiev, tras incendiar la sede del Partido Comunista, los neo-nazis fueron a destruir la vivienda del líder del partido, Piotr Simonenko.
¿De dónde han surgido varios miles de cabeza-rapados y fascios?  Stay-behind (los que se quedaron atrás, en ingléses el nombre dado a los agentes nazis que, después de la Segunda Guerra Mundial, fueron recogidos por la CIA (¡la santa unión anticomunista!)  para realizar operaciones de sabotaje, infiltraciones, asesinatos, etc. , haciendo de Quinta Columna con el objetivo final de aumentar la influencia de EEUU allá donde operaban. Muchos de estos chavales son hijos de aquellos miles de nazis que cambiaron de chaqueta para seguir sembrando odio hacia “el otro”.
Según el periodista Israel Sahmir, en la sociedad eslava hay jóvenes parecidos a los integrantes de los  grupos salafistas y terroristas suicidas; jóvenes cuyos deseo de acción y sacrificio no puede ser satisfecho en una sociedad convencional. Cebos perfectos para los grupos fascistas en todo el mundo.
Moscú reacciona
Después de una semana de silencio, los líderes rusos, aturdidos al ver cómo MacCain hacía fotos en Kiev con unos encapuchados armados, se han desperezado: Rusia no puede perder a Ucrania, mantendrá, al menos, el control sobre Crimea, que es la única salida al Mar Negro que tiene. Y no piensa anexionarla a su territorio: ¿Quedarse con 300.000 musulmanes tártaros? ¡No, gracias! Le preocupan los actos de la Unión de Jóvenes Tártaros y el Movimiento Azatlyk (libertad, en persa), ambos conectados con los Hermanos Musulmanes de Turquía. Decenas de sus militantes han regresado de hacer la Yihad en Siria, acompañados por los veteranos chechenos.
El Kremlin, además ha enviado consejeros militares a Siria para entrenar al ejército ante los rumores de que EEUU ultima un plan para acabar con Bashar Al Asad.
Por otra parte, a Occidente no le interesa la división del país, pues la parte occidental que es menos desarrollada se integraría en la UE, mientras el sector industrial y las costas del Mar Negro se mantendrían bajo la influencia rusa.
¿Dónde se ubica China?
En diciembre pasado, Pekín firmó un acuerdo con Kiev, su socio estratégico, para invertir 8.000 millones de dólares en el país y entregarle un préstamo de 10.000 millones a cambio del alquiler de tres millones de hectáreas de las fértiles tierras ucranianas para los próximos 50 años. De paso, estudiaba la solicitud de Yuschenko de  ingresar a la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). Por si estos acuerdos no fueran suficientes para preocupar a la UE y EEUU, los BRICS estrechaban lazos con esta tierra de grandes reservas de gas y campos de cereales.
El reciente encuentro de Obama con el tibetano Dalai Lama y el atentado terrorista que ha dejado unas 150 víctimas entre muertos y heridos en China, posiblemente por un grupo separatista musulmán Uigur, son señales del uso de las cuestiones étnico-religiosas para presionar a Pekín.
Contener el avance de la superpotencia asiática es como la obsesión de los escaladores a subir a Everest: tarea suicida, nacida del complejo de querer estar por encima de todos.
Los problemas étnico-religiosos y económico-sociales (el desempleo, el impago de los salarios y pensiones y el colapso de los centros de salud, la inflación y el aumento de la pobreza), se han quedado sepultados bajo los escombros de la lucha entre las élites capitalistas nacionales y mundiales por los recursos del país.
Y parece que lo peor para el pueblo ucraniano aún está por llegar.

Fuente:http://blogs.publico.es/puntoyseguido/1414/eeuu-y-la-otan-planean-desmantelar-la-federacion-rusa/

viernes, 24 de enero de 2014

La Tierra como Testigo: Declaración Internacional de Maestros de Dharma sobre el Cambio Climático

Petición de los Maestros de Dharma 
y de miembros de la Sangha de todo el mundo.

El cambio climático es el problema más grave al que se enfrenta la Humanidad hoy en día. Ya está afectando gravemente las economías, los ecosistemas y la a gente en todo el mundo. Si no se controla, puede causar un enorme sufrimiento a todos los seres vivos. Un grupo de maestros de Dharma deÁfrica, Europa, Asia, Canadá y los EE.UU. ha emitido una declaración con las enseñanzas budistas básicas sobre las causas profundas de la crisis del clima y sobre las formas de minimizar sus potencialmente trágicas consecuencias. Más de100 maestros-líderes de Dharma de todo el mundo ya han firmado. Los maestros buscan que otros maestros de Dharma y miembros de la Sangha de todo el mundo aprueben esta declaración. Los maestros esperan que, además de firmar la declaración, los maestros de Dharma y los miembros de la Sangha hagan que las soluciones a la alteración del clima se conviertan en un foco central de sus actividades personales y colectivas. Los maestros también tienen la esperanza de que los firmantes utilicen esta Declaración para describir el punto de vistade la comunidad budista sobre las causas y las soluciones al cambio climático en los diálogos interreligiosos, los debates políticos, y en otros foros públicos. Una versión preliminar fue redactada aquí en nuestro sitio web.Ahora, gracias a la colaboración de muchos  maestros y miembros de la Sangha, presentamos la Declaración que encontrarás a continuación. Te invitamos a que la firmes, a que respondas a su contenido e implicaciones, así como a que desarrolles y nos hagas llegar ideas para su uso dentro y fuera de nuestra comunidad.
Puedes publicar un comentario más abajo o enviar un correo electrónico a: connect@1earthsangha.org

Planeta Conciencia. Fotomontaje de Dokushô Villalba

La Tierra como Testigo: 
Declaración Internacional de Maestros de Dharma 
sobre el Cambio Climático

Hoy la Humanidad se enfrenta a una crisis de una magnitud inimaginable y sin precedentes. La escalada del cambio climático está alterando tan drásticamente el medio ambiente que está llevando a la Tierra al inicio de una nueva era ecológica. Como resultado de ello, se producirán sufrimientos hasta ahora inconcebibles en todas las formas de vida en la Tierra, incluyendo a los seres humanos. Se necesitarán reducciones significativas de gases de efecto invernadero y otras acciones similares para reducir el cambio climático a niveles razonables.

Pero también son necesarios otro tipo de cambios más importantes, y es precisamente de las enseñanzas del Buda, el Dharma, de donde podemos recibir una valiosa fuente de inspiración sobre la situación a la que nos enfrentamos. Esta Declaración describebrevemente las ideas budistas fundamentales sobre las causas profundas de la crisis climática y sugiere formas de minimizar potencialmente sus trágicas consecuencias.

Como punto de partida, el Dharma establece que para formular soluciones significativas a cualquier problema debemos reconocer primero la verdad de nuestro sufrimiento. Por impactante y desagradable que sea, hay que reconocer que, sin reducciones rápidas y dramáticas del uso de combustibles fósiles y sin esfuerzos importantes para aumentar la retención del carbono, las temperaturas globales aumentarán alrededor de 2 grados centígrado, o más.

Este aumento de temperatura traerá consigo enfermedades y muerte para millones de personas en todo el mundo,así como la extinción de muchas de las especies de la Tierra. Millones más experimentarán traumas psicológicos agudos y estrés,que amenazan el bienestar físico, emocional y psicológico. Estas presiones, a su vez,provocarán malestar social y político.De manera injusta, las comunidades de bajos ingresos, las naciones pobres, las personas que han sido más vulnerables ala opresión y la discriminación -pese a que algunas de ellas no han sido las que más han contribuido al cambio climático-, serán inicialmente los más perjudicados.

Y lo que es peor,  por muy espantoso que parezca, si no logramos efectuar los cambios necesarios en la producción, en la energía, en el transporte,en la ingeniería forestal, en la agricultura y otros sistemas, así como en nuestros patrones de consumo, con la mayor urgencia posible, en cuestión de décadas ocurrirán cambios climáticos irreversibles que socavarán los pilares de la civilización humana. Sólo mediante el reconocimiento de estas verdades podemos adoptar un camino significativo hacia las soluciones.

El Dharma nos enseña  a reflexionar sobre el origen de nuestro sufrimiento. La mayoría de los científicos climáticos en el mundo coinciden en que, en el plano físico externo, el cambio climático está causado por el uso histórico y actual de combustibles fósiles y por los gases de efecto invernadero que se generan cuando se queman. Prácticas destructivas de manejo del suelo, tales como la tala de bosques, también contribuyen al reducir la capacidad de la naturaleza para retener el carbono.

El Dharma nos enseña, sin embargo, que el deseo, la aversión yla ignorancia en la mente humana son las causas fundamentales del enorme sufrimiento humano. Así,  estos factores mentales condujeron históricamente a la opresión, al abuso y explotación de pueblos indígenas y de otros seres humanos que se encuentran fuera del flujo de la riqueza y del poder. El deseo, la aversión y la ignorancia son también las causas principales del cambio climático.

El cambio climático es quizás el mayor maestro que la humanidad ha tenido  acerca de cómo estas fuerzas mentales, cuando no son reconocidas en nosotros mismos y nuestras instituciones, causan daño a otras personas y a la naturaleza. El insaciable deseo de riqueza material y poder liderado por los países industrializados se ha traducido en la destrucción irresponsable de la tierra y el agua. El uso excesivo de combustibles fósiles, las grandes cantidades de desechos sólidos y tóxicos que generamos,y otras prácticas están alterando el clima de la Tierra. Sin embargo,al reconocer y hacer frente a estos tendencias mentales internas,podemos empezar a resolver las causas externas del cambio climático.

El Dharma nos ofrece esperanza al enseñarnos que es posible superar las fuerzas perjudiciales de la avidez, la aversión y la ignorancia. Podemos emplear la crisis climática como un catalizador para reconocer las consecuencias de nuestro deseo por obtener más y más riqueza material, de nuestra  búsqueda del poder, y darnos cuenta de que debemos cambiar nuestras suposiciones, actitudes y comportamientos. Podemos utilizar la crisis climática como un catalizador para aprender acerca de los procesos planetarios así como para entender que la Tierra tiene límites ecológicos y umbrales que no deben ser cruzados. Tomando conciencia de nuestras creencias y actividades erróneas,podemos crear sociedades más equitativas, compasivas y conscientes de generar un mayor bienestar individual y colectivo y reducir el cambio climático a niveles de equilibrio.

Por último, el Dharma describe una vía de principios y prácticas que podemos seguir para minimizar el cambio climático y el sufrimiento que causa. 

El primer principio es la sabiduría. De ahora en adelante, todos debemos reconocer, no sólo las causas externas del cambio climático, sino también las tendencias mentales internas y sus terribles consecuencias. Para ser sabios debemos también, individualmente y como sociedad, adoptar la firme intención de hacer lo que sea necesario, no importa cuál sea el precio, para reducir la crisis climática a niveles manejables y, con el tiempo, volver a estabilizar el clima de nuestro planeta.

El segundo principio Dharma es una conducta ética, que tiene sus fundamentos en una actitud compasiva hacia todos los seres que viven en la vasta red de la vida. Tenemos que hacer un compromiso moral firme para adoptar formas de vida que protejan el clima y ayuden a restaurar los ecosistemas de la Tierra y los seres vivos. En nuestras vidas personales debemos reconocer el valor del contentamiento y la suficiencia y darnos cuenta de que, a partir de un cierto nivel de consumo modesto, el consumo adicional, la riqueza material y el poder,no van a traer la felicidad. Para cumplir con nuestra responsabilidad moral más amplia, debemos unirnos frente a los intereses creados que se oponen al cambio  y exigir la transformación de nuestras instituciones económicas, sociales y políticas por otras que protejan el clima y ofrezcan cuidado y apoyo a toda la humanidad de una manera justa y equitativa. Debemos presionar para que los gobiernos y las empresas contribuyan a lograr un clima estable y un medio ambiente sano para todos los pueblos y culturas de todo el mundo, ahora yen el futuro. Debemos pedir que se fijen objetivos específicos para la reducción de emisiones, que sean científicamente fiables, así como que se creen medios necesarios para vigilar eficazmente su cumplimiento.


La tercera enseñanza del Dharma, y que hace a todas las demás posible, es la atención plena. La atención plena nos ofrece un camino para ampliar nuestra conciencia, para regular nuestros deseos y emociones y los pensamientos y comportamientos que generan. Al acrecentar nuestra conciencia, podemos identificar  cuándo estamos causando daño a los demás,  a nosotros mismos, o al medio ambiente y fortalecer nuestra capacidad para modificar nuestra manera de pensar y actuar de una forma más constructiva. La atención plena nos hace conscientes de la interdependencia inherente con otras personas y el medio ambiente natural y de los valores que protegen la dignidad humana, en vez de nutrir los deseos de riqueza y poder que subordinan a otras personas, animales y al medio natural

A medida que vayamos tomando conciencia de la responsabilidad de seguir el camino descrito en el Dharma para ayudar a proteger y recobrar el equilibrio del planeta y sus habitantes, puede que nos sintamos sobrecogidos por la inmensidad del desafío. Debemos confiar en el poder de la acción colectiva. Los budistas pueden unirse con otros en sus comunidades monásticas, y nuestras Sanghas puedan unir esfuerzos y corazones con otras tradiciones religiosas y espirituales, así como con otros movimientos seculares centrados en el cambio social. De esta manera nos apoyaremos e influenciaremos unos a otros para hacerlos cambios necesarios en nuestros estilos de vida y puntos de vista, en nuestros sistemas económicos e institucionales, con el fin de reducir el cambio climático a niveles manejables. La historia demuestra que con esfuerzo colectivo concertado y unificado, los cambios que en un momento parecían imposible, logran llevarse a cabo.

Cuando juntos nos reunimos para celebrar nuestro amor por el mundo natural y todos los seres que lo habitan, y cuando tomamos una postura firme para contrarrestar las fuerzas del deseo, la aversión y la ignorancia, reclamamos nuestra propia fuerza y estabilidad interior, y vivimos más cerca de la verdad, más cerca del Dharma. Juntos podemos tratar de garantizar que nuestros descendientes y demás especies hereden un planeta habitable.

Individual y colectivamente, estaremos honrando el gran legado del Dharma y cumpliendo el deseo más profundo de nuestro corazón de servir y proteger la vida.

Traducido al español por Helena Barquilla.
Revisado por Dokushô Villalba.
Comunidad BudistaSoto Zen
Monasterio Zen LuzSerena
España


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jueves, 5 de diciembre de 2013

La ignorada y ocultada discriminación contra los ancianos

Por Vicenç Navarro (*)
España es el país, de los muchos en los que he vivido en mi vida –Suecia, Gran Bretaña, EEUU y España-, donde hay más discriminación en contra de los ancianos, y donde hay menos conciencia generalizada de la existencia de dicha discriminación. Está ocurriendo con los ancianos una situación semejante a la que ha venido ocurriendo con la discriminación de las mujeres, discriminación que continúa existiendo pero que, por fin, se admite que existe. Con los ancianos existe, pero todavía no se percibe o reconoce como discriminación.
Como ocurre en el caso de la mujer, tal discriminación permanecía oculta bajo el caparazón de la caballerosidad, en que  siempre se prestaba especial atención en la cultura latina a las mujeres. Se las dejaba pasar abriéndoles la puerta, y los caballeros se quitaban el sombrero para saludarlas. Las buenas maneras caballerescas eran siempre indicador del supuesto trato diferencial y deferencial hacia la mujer, en teoría, el centro de atención, atención caballeresca detrás de la cual existía y continúa existiendo una brutal discriminación.
Algo semejante ocurre con los ancianos, a los que se trata, en teoría, con gran amabilidad. En realidad, el término ampliamente utilizado para definir a los ancianos es el de abuelos, que da la impresión de estima y cordialidad. Llamar a una persona anciana desconocida con el nombre de abuelo es, sin embargo, un término ofensivo y condescendiente en extremo cuando es utilizado por personas que no tienen ningún parentesco con el anciano. Cuando mi nieto me llama abuelo me gusta. Cuando una persona desconocida en la calle me llama abuelo, me molesta. Siempre recordaré a mi padre, una persona muy representativa de la generación de republicanos que perdieron la guerra, que siempre mantuvo su gran dignidad y el orgullo de su pasado, que cuando alguien desconocido le llamaba abuelo, le contestaba “Mire usted, yo no soy su abuelo ni deseo serlo. Llámeme Sr. o Don Vicente”. Esto es lo que me pasa a mí y a millones de ancianos en este país. Y ya no digamos cuando se refieren a los ancianos como viejos, lo cual todavía se utiliza ampliamente como insulto, como puede el lector atestiguar leyendo algunos comentarios hostiles a mis artículos que aparecen en los diarios digitales en los que publico.
Es fácil ver la discriminación hacia los ancianos diariamente. Pequeños detalles saltan aquí y allá. Y como ocurre con todas las discriminaciones, los que discriminan, en su gran mayoría, ni se dan cuenta de ello, pues reproducen una cultura que es altamente discriminatoria. En realidad, los ancianos raramente aparecen en los medios de mayor difusión en los países latinos. Siempre recordaré que una de las cosas que me impresionó más favorablemente cuando viví en Suecia (siendo yo joven) fue ver que la periodista que daba las noticias en la televisión pública de mayor difusión era una mujer de avanzada edad. Nunca lo había visto ni lo he visto en España. En los países latinos, en general, los presentadores son jóvenes, y si son mujeres (reflejando el machismo de la sociedad) tienen que llevar un escote muy amplio. Y raramente se ven películas o programas de televisión que se centren en personajes ancianos. Los ancianos están ya marginados, esperando que se vayan, y algunos incluso les empujarían para que lo hicieran lo antes posible. Como dijo un ministro de Economía y Finanzas del gobierno japonés, “el deber patriótico de los viejos es que se mueran cuando les corresponda” (es decir, lo más pronto posible). Muchos economistas neoliberales lo piensan, pero no lo dicen.
¿Lucha de generaciones o lucha de clases?
Esta manera de ver a los ancianos ha alcanzado su expresión máxima en la discusión sobre las pensiones, que se ha caracterizado precisamente por esta discriminación. Se presenta constantemente la imagen de que la sociedad no podrá pagar las pensiones, pues hay demasiados ancianos y muy pocos jóvenes. Esta aseveración ha alcanzado el nivel de dogma. No se aclara por qué, si la sociedad es cada vez más rica, no puede pagar las pensiones de aquellos que han creado la riqueza. En todos los países de la OCDE, el PIB per capita ha crecido más rápidamente que el porcentaje de la población anciana o el alargamiento de la esperanza de vida. Ello no es obstáculo para que los establishments financiero, económico, político y mediático españoles estén, cada vez más, subrayando que la sociedad se gasta demasiado en los ancianos y muy poco en los jóvenes. La última versión es la del Profesor Antón Costas que, en su columna semanal en El País, indicó este pasado domingo (01.12.13) que España se gasta demasiado en pensiones y muy poco en jóvenes. En otras palabras, el mensaje que se transmite es que los ancianos viven mejor a costa de que los jóvenes vivan peor. La explotación de clase ha sido, así, sustituida por la explotación de unos grupos etarios –los ancianos- sobre otros –los jóvenes-.
Los datos muestran, sin embargo, la falta de credibilidad de esta postura. España se gasta mucho menos en pensiones de vejez (6,9% del PIB) que el promedio de la UE-15 (el grupo de países de la UE de semejante nivel de desarrollo económico al español, 9,7% del PIB) y menos de lo que se tendría que gastar por el nivel de desarrollo que tiene. Y, mira por dónde, todos los países que se gastan poco en los ancianos se gastan también poco en los jóvenes. El gasto de educación en España (que beneficia sobre todos a los más jóvenes) es también de los más bajos de la UE-15 (4,97% del PIB versus 6,14% en la UE-15). El problema no es, pues, que se gaste poco en los jóvenes porque se gasta demasiado en los ancianos, sino que el Estado se gasta muy poco, tanto en las transferencias públicas (como las pensiones) como en los servicios públicos (como educación) del Estado del Bienestar. Y ello como resultado de que el Estado recauda menos ingresos de lo que debería recaudar por el nivel de riqueza que tiene (los ingresos al Estado representan sólo un 31% del PIB. El promedio en la UE-15 es un 44%). España es el país que tiene un Estado más pobre, y ello a pesar de que su PIB per cápita (que mide la riqueza del país) es ya casi el promedio de la UE-15, el grupo de países más ricos de la Unión Europea.
La causa de que el Estado (incluyendo sus comunidades autónomas) ingrese tan poco no es porque la gente que trabaja, la mayoría de la población adulta, no pague impuestos. En realidad, la gente que está en nómina ya paga cantidades y porcentajes semejantes al resto de la UE-15. El problema no es la mayoría, sino la minoría de gente súper rica (que deriva sus ingresos del capital) y rica, que apenas pagan impuestos. Las grandes fortunas, las grandes empresas y la banca pagan mucho, mucho menos de lo que usted y yo pagamos. Y ahí está el problema. Es lo que se llamaba antes “la lucha de clases”, que aquella minoría súper rica y rica (el 10% de la población) gana diariamente, término que ya no se utiliza en los medios de información (que aquella minoría controla) por considerarse un término anticuado, sustituido ahora por un término y concepto más “moderno”, la lucha de generaciones. ¿Lo entiende? Ni que decir tiene, este artículo no se aprobaría para su publicación en ninguno de los medios de mayor difusión, mostrando la falta de credibilidad democrática que tienen los mayores medios de información en nuestro país. Ruego al lector que lo distribuya lo más ampliamente posible.
(*) Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

¿Aprueba usted el proyecto de Constitución?

por Luis García Montero


Esa fue la pregunta que se nos propuso con claridad envidiable a los españoles el 6 de diciembre de 1978. Menos claridad había en mi estado de ánimo cuando me acerqué a la urna para votar no en contra de la decisión del partido con el que yo me identificaba. Pero es que no podía votar una Constitución que legitimase como forma democrática la monarquía impuesta por el dictador Francisco Franco. Suponía una traición a la vez para mi razón y mis sentimientos. Quería ser heredero de otra historia.

 años después tengo conciencia de que mi rechazo a la Monarquía era algo más que una impertinencia juvenil. Su presencia en la Constitución significaba que en la realidad española había una parte cerrada a la soberanía popular, una esfera al margen de los ciudadanos y de la política. Miguel de Unamuno se cansó de repetir que entregarle a un rey “el mando supremo de las fuerzas armadas” supone la renuncia del pueblo a ser dueño de su destino y de su poder. Este pensamiento, escrito en tiempos de Alfonso XIII, sirve también para el reino de su nieto.
Y no estoy pensando en la posible reforma de la Constitución para solventar las carencias territoriales. Miren ustedes por donde, en esta semana constitucional y en este reino en crisis, no me parece un asunto prioritario. Lo que sí me parece más grave es constatar que la realidad política española no cumple ni las pretensiones ni los derechos sociales declarados en la Constitución de 1978.
La monarquía, repito, simbolizó la separación entre la España real y la España oficial. En la Constitución de 1978 entraron muchas de las reivindicaciones del movimiento obrero y estudiantil, logradas gracias a una larga lucha contra la dictadura. Se dio valor constitucional a la esperanza de un Estado social y democrático, responsable de promover la libertad y la igualdad de sus ciudadanos. El problema fue que la España real se dejó en manos de la oligarquía económica del franquismo, perpetuada gracias al control político de la Transición. Eso acabó por convertir la España oficial de la Constitución en una gran mentira.
Empecemos por las pretensiones y pongamos como ejemplo la división de poderes: “La Constitución pretende dotar de independencia al Poder Judicial”. ¿Hay alguien decente que se atreva a mantener que la carrera judicial está al margen de los intereses políticos de los partidos mayoritarios? Es sólo un ejemplo. Y paso de las pretensiones a los derechos.
Artículo 35:  “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”.
Artículo 40:  “Los poderes públicos promoverán las condiciones favorables para el progreso social y para una distribución de la renta regional y personal más equitativa”.
Artículo 47:  “Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho”.
Hacen falta pocos comentarios. Nuestra vida cotidiana denuncia el incumplimiento de la Constitución por parte de los Gobiernos sucesivos del PSOE y el PP que han trabajado al servicio de las élites económicas, acabando con los derechos laborales, facilitando el desempleo, el crecimiento de la desigualdad social, y aprobando leyes para que los bancos convirtiesen España en una gran laboratorio de especulación inmobiliaria sin asumir ningún riesgo. Cuando sus negocios salieron mal, se pagó sus deudas con dinero público y se maltrató a los ciudadanos con los desahucios de una ley hipotecaria de carácter sangriento. ¿Tiene algo que ver la realidad española con la distribución equitativa de la renta? En los últimos años, el trabajo basura ha hecho que tener un empleo no signifique vivir fuera de los índices de la pobreza y la marginalidad.
La reforma exprés pactada en agosto de 2011 entre el PSOE y el PP para convertir el control del déficit en un valor Constitucional supuso el certificado de muerte de la voluntad social y democrática de 1978. La oligarquía dio por cancelados los logros de la clase obrera en su lucha por la democracia y santificó la libertad de explotación como valor constitucional prioritario.
¿Qué celebramos el 6 de Diciembre? Un texto muerto, asesinado por la oligarquía. Por eso el único cambio que me parece ahora prioritario es el que permita una reivindicación simbólica de la independencia política. En España, con nuestra historia y nuestra realidad, el ideal republicano supone hoy reclamar la soberanía popular, salvar las leyes del control de las élites financieras, romper la lógica de una Transición malversada. Fuera de ese marco republicano, cualquier declaración social es pura hipocresía. Y los ciudadanos, como la Constitución, merecen fundarse en la sinceridad.


jueves, 14 de febrero de 2013

Los males de la Iglesia Católica, según Hans Küng



Ahora que el Papa ha renunciado, avanzamos en primicia una parte del prólogo de Hans Küng de su libro ¿Tiene salvación la Iglesia? que la editorial Trotta publicará en abril (1). Un ensayo en el cual el teólogo y ex colega de la universidad de Tubinga de Benedicto XVI pone el dedo en la llaga de los males de la Iglesia católica, sus raíces y las posibles respuestas.

* * *

Hans Küng es uno de los teólogos más sólidos y creativos del cristianismo y una de las figuras más relevantes del catolicismo mundial de la segunda mitad del siglo XX y de los primeros años del siglo XXI, al tiempo que una de las mentes más lúcidas en el estudio interdisciplinar de las religiones. Ha sido guiado intelectualmente -y ha sido protagonista de- algunos de los acontecimientos religiosos más significativos de los últimos cincuenta años, como el concilio Vaticano II y los Parlamentos Mundiales de las Religiones.
Es la conciencia crítica de la Iglesia católica, de sus instituciones y dirigentes, sobre todo cuando se desvían del proyecto originario de Jesús de Nazaret y se muestran insensibles a los desafíos de nuestro tiempo. Desde su tesis doctoral sobre el teólogo evangélico compatriota suyo Karl Barth viene defendiendo la reconciliación de las iglesias, sin caer en la uniformidad y evitando las rupturas, siempre dolorosas. Elabora una teología de las religiones, respetuosa del pluralismo y defensora del diálogo interreligioso e intercultural. Está comprometido en la construcción de una ética mundial que cambie el rumbo de la globalización neoliberal y tenga como prioridades la no violencia activa, el trabajo por la paz, la lucha por la justicia, la defensa de la naturaleza y el compromiso por la igualdad, no crónica, a través de la no violencia activa.
Su relación con Ratzinger viene de lejos y ha pasado por diferentes momentos: ambos fueron asesores del concilio Vaticano II y colegas en la Universidad de Tubinga. Luego se distanciaron ideológicamente, en su concepción de la Iglesia y de la presencia de esta en la sociedad, en la manera de entender y de ejercer el poder  y en la forma de hacer teología desde la libertad de investigación y el pensamiento crítico ((Küng) o desde la sumisión al magisterio eclesiástico (Ratzinger).
En el libro ¿Tiene salvación la Iglesia? pone el dedo en la llaga de los males de la Iglesia católica hoy, sus raíces y las posibles respuestas, como hiciera Rosmini siglo y medio antes en Las cinco llagas de la Santa Iglesia. Küng apunta como una de las causas del mal que padece la Iglesia al sistema romano de dominación, vigente desde la Edad Media, consolidado en el siglo XX y vigente todavía hoy, cuya eliminación defiende, al tiempo que propone una reforma de la Iglesia cristiana en profundidad, en sintonía con el movimiento de Jesús de Nazaret y en la dirección marcada por el concilio Vaticano, que debe ser leído y aplicado creativamente en el nuevo escenario político y religioso internacional y local.  
El siguiente es el pasaje del prólogo de ¿Tiene salvación la Iglesia? (Trotta), de Hans Küng:
El mal que padece la Iglesia.

Juan José Tamayo (1)

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Desde los más diversos flancos se me ha solicitado y animado una y otra vez, de palabra y por escrito, a
 posicionarme con claridad respecto al presente y el futuro de la Iglesia católica. Así, finalmente me he
decidido a redactar, en vez de columnas y artículos de opinión sueltos, un escrito recapitulador que exponga y fundamente lo que se manifiesta como mi acreditada percepción de la esencia de la crisis: la Iglesia católica, esta gran comunidad de fe, se encuentra gravemente enferma: padece bajo el sistema de dominación romano que, contra toda resistencia, se consolidó durante el siglo XX y perdura hasta la fecha.

Este sistema de dominación se caracteriza, como habrá que mostrar en lo que sigue, por el monopolio del poder y la verdad, por el juridicismo, el clericalismo, la aversión a la sexualidad y la misoginia, así como por el empleo espiritual-antiespiritual de la violencia. No es el único, pero sí el principal responsable de los tres grandes cismas del cristianismo: el primero, entre la Iglesia de Occidente y la de Oriente en el siglo XI; el segundo, en la Iglesia de Occidente entre la Iglesia católica y la protestante en el siglo XVI; y el tercero, en los siglos XVIII y XIX entre el catolicismo romano y el mundo ilustrado moderno.

Pero de inmediato he de señalar que soy un teólogo ecuménico y bajo ningún concepto estoy obsesionado con los papas. En mi obra El cristianismo: esencia e historia (1994) he analizado y expuesto
a lo largo de más de mil páginas los diversos periodos, paradigmas y confesiones de la historia del cristianismo; y a la luz de todo ello, guste más o menos, resulta imposible negar que el papado es el elemento central del paradigma católico-romano. Un ministerio petrino, tal y como se desarrolló a partir de los orígenes, era y sigue siendo para muchos cristianos una institución con sentido. Pero del siglo XI en adelante ese ministerio se fue transformando cada vez más en un papado monárquico-absolutista que ha dominado la historia de la Iglesia católica, llevando a las ya mencionadas tensiones ecuménicas. El poder intraeclesial del papado, creciente sin cesar a pesar de sus reiteradas derrotas políticas y culturales, representa el rasgo decisivo de la historia de la Iglesia católica. Desde entonces, los puntos neurálgicos de la Iglesia católica no son tanto los problemas de la liturgia, la teología, la piedad popular, la vida religiosa o el arte cuanto los problemas de la constitución de la Iglesia, analizados de forma demasiado poco crítica en las tradicionales historias católicas de la Iglesia. Justamente tales problemas son los que aquí tendré que tratar con especial cuidado, a causa, entre otras cosas, de su índole ecuménicamente controvertida.

JOSEPH RATZINGER, el actual papa, y yo fuimos los dos peritos oficiales más jóvenes del concilio Vaticano II (1962-1965), que trató de corregir en algunos puntos esenciales este sistema romano. Pero a resultas de la resistencia de la Curia romana, ello, por desgracia, solo se consiguió en parte. Luego, en el post-concilio, Roma ha ido revirtiendo de forma progresiva la renovación, lo que en los últimos años ha llevado a la abierta manifestación de la amenazadora enfermedad de la Iglesia católica, latente ya desde 
mucho tiempo atrás. Quien hasta ahora nunca se haya visto confrontado en serio con los hechos históricos sin duda se asustará en ocasiones de cómo han funcionado las cosas por doquier, de cuántos aspectos de las instituciones y constituciones eclesiásticas —y muy especialmente de la principal institución católico-romana, el papado— son «humanos, demasiado humanos». 

Sin embargo, esto, expresado de forma positiva, significa que tales instituciones y constituciones —también el papado, él en especial— son modificables, básicamente reformables. Así pues, el papado no tiene que ser eliminado, sino renovado en el sentido de un servicio petrino de inspiración bíblica. Lo que sí debe ser eliminado es el medieval sistema romano de dominación. Por consiguiente, mi «destrucción» crítica está al servicio de la «construcción», la reforma y la renovación, todo con la esperanza de que en el tercer milenio la Iglesia católica, contra todas las apariencias, permanezca llena de vida.

Hans Küng

(1) El libro ¿Tiene salvación la Iglesia? de Hans Küng lo publicará la editorial Trotta en abril 2013.
(2) Juan José Tamayo es director de la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones, de la Universidad Carlos III de Madrid.

Fuente: El País, 13 Febrero 2013. http://blogs.elpais.com/papeles-perdidos/2013/02/los-males-de-la-iglesia-catolica-segun-hans-kung.html