jueves, 7 de febrero de 2013
Turismo en España
por Luis Sepúlveda
Como medio mundo sabe España es uno de los destinos turísticos preferidos, y aunque estemos en invierno el paisaje de terrazas con sangría, chorizo, procesiones, chorizo, sol, chorizo, una cloaca mediterránea, chorizo, gente simpática, chorizo, y alegría contagiosa al ritmo de palmitas se mantiene inalterable.
Y aunque las temperaturas son, según los termómetros, bajas en esta época del año, el ambiente está bastante caldeado, tal vez para que los chorizos se conserven de manera ideal. El turista notará de inmediato que España es el primer productor mundial de chorizos, y que en este rubro productivo se omite la participación del cerdo, nobles animales que no merecen ninguna comparación con la materia prima de la que están hechos los chorizos españoles.
Notoria es la variedad “Chorizo Royal” con denominación de origen en la Casa Real y cuyo gran exponente es el yerno del rey, Iñaqui Undargarín, un sujeto sin profesión conocida, salvo la de chorizo, que al amparo de la monarquía creó junto a su abnegada esposa e Infanta de España, una organización filantrópica sin fines de lucro, recibió varios millones de euros del erario público y, por esas cosas de la vida totalmente ajenas a su voluntad, aparecieron desviados a cuentas en bancos suizos y empresas inexistentes que, de pura casualidad, aparecían a nombre suyo y de la Infanta.
Estas casualidades ofuscaron bastante a los habitantes del simpático y acogedor país que ostenta los títulos de campeones mundiales de fútbol, campeones de Europa del mismo deporte, y campeones olímpicos en recortes sociales, en recortes de educación, de salud, de investigación científica y paraíso del despido libre y gratuito. Casi seis millones de españoles en paro pueden hoy dedicar su tiempo a la contemplación de las bellezas naturales, y 52 de cada cien jóvenes menores de 30 años disponen de todo el tiempo libres imaginable gracias a la política laboral de un gobierno que, dotado de una mayoría absoluta, aumenta cada día la monstruosa cifra de personas que descienden monte abajo, desde la clase media a la pobreza y de ahí a la miseria.
Hace unos pocos días, un periódico español publicó una noticia inquietante: desde hace muchos años los dirigentes del Partido Popular, heredero directo del franquismo y hoy en el gobierno, cobraban unos extras en dinero negro, y que eran repartidos generosamente por un hombre de honor a toda prueba, un genuino caballero español llamado Luis Bárcenas, ex tesorero del Partido Popular, ex senador, e imputado por una posible financiación ilegal del partido. Unos días más tarde, otro periódico publicó varias hojas de un cuaderno de contable, en las que aparecen meridianamente detallados los pagos extra a los honorables dirigentes, entre los que hay ex ministros, ex secretarios generales, y el actual presidente del gobierno, don Mariano Rajoy. Con estas noticias nació otra variedad de chorizo; el Chorizo de Mierda.
Don Mariano Rajoy, perdedor de dos elecciones, para ganar votos propuso que los extranjeros que viven en España suscribieran un contrato por el que se comprometían a respetar y seguir las costumbres españolas, pero sin indicar cuáles. No estaba claro si los marroquíes, ecuatorianos, japoneses, alemanes o británicos residentes en España debían, merced a ese contrato, sumarse con algarabía a la rancia costumbre de matar a puñaladas un toro en Tordesillas, o a lanzar cabras vivas desde algún campanario antes de entregarse con frenesí a la danza del pasodoble “suspiros de España”. Lo que sí quedó claro, es que don Mariano Rajoy es un seguidor fiel de algunas tradiciones taurinas, sobre todo le entusiasma la figura de Don Tancredo, un sujeto que, en alguna corrida, descubrió que permaneciendo quieto, muy quieto, en silencio, muy en silencio, ningún toro se fijaría en él y no sufriría el menor contratiempo.
La figura de Don Tancredo se convirtió en el estilo de gobierno de Rajoy, y para no arriesgarse a un percance en sus escasas intervenciones en el parlamento, o ante la prensa, decidió que el eufemismo era, o debía ser, una de las costumbres más caras de España.
El turista que visite este encantador país tendrá que comprar un diccionario de la Nueva Lengua Española, pues sólo así podrá entender que el acto de entregar 100 mil millones de euros a la banca privada, con cargo a los presupuestos del Estado, y que se paga reduciendo a mínimos los gastos en salud, educación, servicios sociales y todo aquello que es propio de un país civilizado, se llama “recapitalización del sistema financiero”. Al despido casi gratuito y sustentado en la perspectiva de reducción de beneficios se le llama “reforma laboral o flexibilidad del trabajo”. A la privatización de los hospitales públicos se le llama “externalización”, y se llama “reforma de la educación” al regreso de los crucifijos a las aulas, al reemplazo de la asignatura de educación para la ciudadanía por clases de religión católica. El turista que visite este simpático país, encontrará que todos los días, a todas horas, multitudes de españoles y españolas llenan las calles portando tijeras de cartón, letreros que dice “no hay pan para tanto chorizo”, lo que evidencia que este es el país de la fiesta y la alegría infinita ofrecido en los catálogos de turismo.
Y encontrará costumbres extrañas, por ejemplo, entre los miles que hurgan en los contenedores de basura buscando algo que echarse a la boca, verá algunos –pocos por ahora, pero en aumento- que se aplastan ellos mismos los dedos con las tapas de los contenedores al tiempo que declaman: yo fui uno de los gilipollas que dio mayoría absoluta a estos chorizos de mierda.
Para facilitar la comprensión del turista me permito indicar que, en ningún caso, el gobierno quiso restar legitimidad y competitividad al Chorizo de Mierda. Las aseveraciones de doña María Dolores de Cospedal, secretaria general del Partido Popular y presidenta de Castilla-La Mancha, con sus repetidos “no me consta” cuando alguien le hablaba de la irrupción pública del Chorizo de Mierda, lema que fue repetido como un mantra por toda la cúpula del Partido Popular, deben ser tomadas como una simpática frase folclórica. Sabido es que la señora Cospedal adora vestirse de lagarterana cuando asiste a las procesiones, y suele decir “no me consta” con la misma naturalidad con que dice ¡vivaspaña!, ¡ole la madre que me parió! o ¡guapa! al paso de un monigote de escayola con aspecto de mujer sufriente.
Tampoco el turista debe sentirse confundido al leer que don Mariano Rajoy, en Alemania, al ser consultado por la lista de chorizos de mierda que aparecen en el libro de contabilidad “b” de Luis Bárcenas, dijera: “nada es cierto, salvo alguna cosa”.
Dicen las lenguas viperinas que al señor Rajoy, durante su visita a Chile, se le contagió la desconcertante locuacidad de Sebastián Piñera. Puede ser, pero lo más probable es que ese “nada es cierto, salvo una cosa” obedece más bien a su afán de decir algo, sino trascendente al menos de cierto interés, alguna vez en su vida.
Y la frase ha tenido éxito. Tanto, que hasta la Conferencia Episcopal empieza a preocuparse ante el surgimiento de evangelios apócrifos, que el la parte donde dios le dice a Caín: “me han dicho que primero mataste a un pobre burro, y que empleaste una de sus quijadas para matar a tu hermano Abel”, el pérfido Caín responde: nada es cierto, salvo alguna cosa.
Hoy, cientos de miles de estudiantes salieron a las calles en una huelga masiva que paralizó el 92 % de la actividad escolar, pidiendo la derogación de la nueva ley de educación, y la dimisión del ministro del ramo. Según el gobierno, solamente el 12% del alumnado secundó la huelga. La respuesta de los estudiantes es: nada es cierto, salvo alguna cosa.
Turistas del mundo, bienvenidos a España, el país del chorizo, el país de los indultos garantizados a los defraudadores y a los policías que torturan hasta frente a las cámaras de seguridad de las comisarías, el país del no me consta, al país cabreado, tan cabreado, que está a punto de arder y no habrá bomberos que apaguen el fuego de la más justa de las iras.
6 de febrero de 2013
http://www.lemondediplomatique.cl
lunes, 12 de julio de 2010
El gran silencio de España

Por Manuel Rivas
A esta hora en que escribo, esta parte de la ciudad, incluso en domingo, suele ser muy ruidosa. Lo extemporáneo tiene espacio vital. El llanto cuesta arriba de un crío desatendido. El grosero e inútil golpe de claxon. La intimidad exhibida de quien vocifera por un móvil. Rechinan como interferencias en una Onda Corta. A diario, el ruido tiene más sentido. Es un rumor bullicioso, una banda sonora de la que participa el jolgorio de las gaviotas porque el mercado de San Agustín está abierto y hay tripas y carnaza. Hoy, antes del partido, no se oye nada. Nada. En alguna parte tiene que estar el tonto que tocaba al mediodía la vuvuzela de plástico como un poseso a la puerta de la iglesia de San Nicolás, pero lo cierto es que ha desaparecido. Como ha desaparecido el llanto del crío desatendido. ¿Dónde ha metido el claxon el pijo del cabriolet? ¿Por qué nadie chilla por el teléfono móvil? ¿A qué isla se han ido las gaviotas? ¿Dónde se han metido los ruidos?
Nunca he sentido un silencio colectivo así. Cierto que ha habido silencios sepulcrales. Acongojados. Brutales. Ingloriosos. Con el estigma del sentimiento trágico de la vida a cuestas. Pero este silencio de hoy, el silencio del domingo, 11 de julio de 2010, es completamente distinto. Es un silencio amigo, no de mordaza. El silencio de un país donde todo el mundo parece estar jugando en casa al ajedrez, gambito a contragambito. El silencio que existe en la estoa de las mareas, allí donde convergen bajamar y pleamar. Un silencio erótico, donde se escucha el ultrasonido del celo.
Es también el silencio del utilero. No sé cuántos utileros o utileras tendrá La Roja, pero yo, durante el silencio, he pensado en los que preparan la utilería. Los que se ocupan de que no falte nada, empezando por el balón. Los que preparan la indumentaria con los dorsales, las botas, los cordones de las botas... Hay un cuento titulado Relato de un utilero, del genial Fontanarrosa, el tipo que mejor literatura hizo sobre fútbol, junto con los también argentinos Osvaldo Soriano y Eduardo Salchieri, el uruguayo Eduardo Galeano y el brasileño Rufino dos Santos. Y es fascinante la perspectiva del utilero. Porque mientras prepara todo, mientras plancha las medias, etcétera, él está construyendo de algún modo las jugadas.
Rodolfo Walsh, otro que escribía de puta madre, dice en Variaciones en rojo que en la persona convive el instinto de creación y de autodestrucción. Me ha gustado este silencio creativo. Este silencio de utilería. El silencio también del mister Del Bosque, que si lo ponen de piloto en el mismísimo viaje de El corazón de las tinieblas encarnaría todo aquello en lo que uno puede confiar.
Este gran silencio zen de España ha sido un placer. Un silencio histórico, de seda, en el que nos han dado una brevísima tregua los apocalípticos de la España del Último Día. Si para tener este silencio hay que llegar a otra final, pues ándele ya. No se me pierdan en la parranda.
Foto:Iniesta festeja el triunfo sobre Holanda.- GETTY
Fuente:El Pais.com
miércoles, 21 de enero de 2009
¿Cuál es la responsabilidad del gobierno español y de la UE en el genocidio de Gaza?
Pascual Serrano
publicado en Rebelión
Es muy frecuente que el ciudadano de la calle se considere impotente ante acontecimientos internacionales por indignantes que le parezcan; esa impotencia se acompaña igualmente de un sentimiento de irresponsabilidad ante lo sucedido: al fin y al cabo no es su gobierno ni su ejército el que está tirando bombas contra inocentes. Si no tiene culpa y no puede hacer nada, su única opción es la resignación o, a lo más, acercarse a alguna de las manifestaciones convocadas. Pero estará equivocado, en este mundo globalizado pocas crisis se escapan a la corresponsabilidad de la comunidad internacional; el papel de los gobiernos europeos es importante y el sistema comercial y financiero del que formamos parte no es ajeno a nada de lo que sucede. Además, en democracia, los ciudadanos son responsables de las decisiones de sus gobiernos.
Una vez entendido esto, es el momento de analizar cuál ha sido el comportamiento del gobierno Zapatero y de la Unión Europea con respecto a las partes en conflicto. En primer lugar, podemos observar en el informe estadístico del Ministerio de Industria y Comercio (página 57), que España vendió a Israel armamento de Defensa por valor de 4.353.309 euros en el año 2007. De esa partida, 4.224.029 euros fueron para equipos de registro y proceso de imagen, formación de imágenes de infrarrojos o térmicos y sensores de imagen por radar. Por lo tanto, podemos deducir que los equipos militares de localización mediante infrarrojos, sistemas térmicos y los sensores utilizados para alcanzar los mil muertos que hay en Gaza, el 42 % de ellos mujeres y niños según las autoridades sanitarias palestinas apoyadas por el coordinador de la ayuda humanitaria de las Naciones Unidas, se los ha proporcionado el gobierno español. Otra de las partidas vendidas, por 104.880 euros, es la destinada a “fusiles, carabinas, revólveres, pistolas, ametralladoras, silenciadores, cargadores y visores”, más otros 36.400 euros para municiones. Por lo que algunos de esos mil muertos probablemente han sido abatidos con armas y municiones enviadas por España. A todas estas exportaciones hay que añadirles otros casi seiscientos mil euros en material calificado de doble uso, civil o militar.
En cuanto a 2008, el último informe remitido por el gobierno al Congreso revela que en el primer trimestre del año se vendió a Israel material bélico por valor de 1.551.833 euros, prácticamente en su totalidad destinado a las Fuerzas Armadas. En esta ocasión, según fuentes militares, también era para “equipos de formación de imágenes de infrarrojos y térmicas, y equipo sensoriales de imagen por radar utilizados para la localización nocturna de objetivos” [1] , además de armas de cañón del tipo de fusiles, pistolas y ametralladoras.
A todo ello hay que añadir el papel de la Unión Europea, de la que España forma parte. Según las últimas estadísticas de Bruselas, en 2007 los Estados miembro autorizaron la exportación de armas a Israel por valor de 200 millones de euros [2] . Francia es, con mucho, el principal proveedor al Estado judío de armas europeas. Aunque existe un código de conducta de la UE sobre exportación de armas desde 1998, lo supervisan los Estados miembros, no Bruselas, de modo que cada país hace lo que quiere. Así, Bulgaria, Alemania, Polonia, Rumanía y Reino Unido exportaron a Israel armas pequeñas y munición. La República Checa, Alemania, Rumanía y Eslovenia suministraron a Israel "armas ligeras", esto es, aquellas que requieren de dos a tres personas para manejarlas, como bombas, torpedos o accesorios explosivos; y Bélgica, Francia y Rumanía enviaron aviones y material relacionado con ellos.
El portavoz de la Campaña contra el Comercio de Armas con sede en Reino Unido, Kaye Stearman, señaló desde su página web que “Naciones Unidas y observadores imparciales han documentado regularmente cómo las acciones militares de Israel han violado el derecho humanitario internacional. A pesar de que el propio Criterio Consolidado de Licencias de Exportación de Armas de la UE y Nacional de Reino Unido se supone que evalúa tanto el impacto que tienen las ventas de armas en la paz, la seguridad y la estabilidad regionales, como los antecedentes de respeto de los derechos humanos del país, parece que todo esto se ignora en el caso de Israel” [3] .
Lógicamente para que Israel pueda pagar todas esas armas necesita fondos. La UE es hoy el primer socio comercial de Israel, después de firmar en 1995 un Acuerdo de Asociación Económica Preferencial que entró en vigor en el año 2000. Dicho acuerdo, aplicado en el marco de la Política de Vecindad Euro-Mediterránea, se desarrolla a través de un Plan de Acción Común aprobado por ambas partes (Israel y la Unión Europea) y renovable cada tres años. Lo curioso es que ese tratado, en su artículo 2, establece la suspensión en el caso de que una de las partes vulnere los derechos humanos y el derecho internacional. A pesar de ello, ni el gobierno español ni autoridad ejecutiva alguna europea ha puesto en marcha dicha medida. Es más, en octubre de 2006 se firmó un acuerdo de cooperación militar entre la OTAN e Israel [4] , gracias al cual militares españoles viajaron en verano de 2007 a entrenarse a Israel [5] .
Ahora veamos el papel de la diplomacia española y europea. El 12 de enero, con 917 palestinos muertos, el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, con sede en Ginebra, denunciaba las “graves violaciones” de Israel en Gaza, pero lo hizo con la abstención de los representantes de la UE, esos mismos que, en cambio, sí votaban las condenas a Cuba cuando las proponía Estados Unidos en la anterior Comisión de Derechos Humanos. La resolución fue propuesta por los países árabes, africanos y asiáticos y aprobada con 33 votos a favor, trece abstenciones (los países europeos, Japón y Corea del Sur) y un voto en contra (Canadá). EEUU no forma parte de ese organismo.
El texto indicaba que el Consejo “condena firmemente las actuales operaciones militares israelíes [...] que han causado violaciones masivas de los derechos humanos del pueblo palestino y la destrucción sistemática de las infraestructuras palestinas” y también pedía que “se ponga fin al lanzamiento de cohetes contra civiles israelíes, que ha causado la muerte de cuatro civiles” [6] , aunque advertía de que los ataques israelíes habían causado alrededor de 900 muertos y 4.000 heridos, y esto parece que no gustó a los representantes europeos.
En cuanto a acciones diplomáticas individuales del gobierno español, ni siquiera se ha considerado llamar a consultas al embajador israelí. Países como Venezuela o Jordania han retirado a su embajador en Tel Aviv o expulsado al represente israelí.
La conclusión a la que podemos llegar es evidente: los europeos garantizamos la buena salud de la economía israelí mediante un acuerdo comercial preferencial, gracias al cual le vendemos armamento y entrenamos conjuntamente nuestros militares; después, nos negamos a condenarlo en la ONU. Ahora, vayamos a mirar las fotos de los niños palestinos muertos y nuestras manos.
www.pascualserrano.net
Notas
[1] Público 10-1-2009
[2] EUobserver 7-1-2009
[3] Leigh Phillips. La Unión Europea exporta armas a Israel por valor de 200 millones de euros. EUobserver. 10-1-2009 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=78740
[4] Il Manifesto. 26-10-2006. Ver en español http://www.tlaxcala.es/pp.asp?lg=es&reference=1570
[5] Santiago González. España envía militares a Israel para entrenarse con los aviones espías comprados. CSCA 26-8-2007 http://www.rebelion.org/noticia.php?id=55333
[6] Europa no es capaz de condenar las «graves violaciones» de Israel. Gara 13-1-2009 http://www.gara.net/paperezkoa/20090113/116230/es/Europa-no-es-capaz-condenar--graves-violaciones-Israel