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jueves, 29 de octubre de 2009

El Vivir Bien como respuesta a la Crisis Global


 

Ministerio de Relaciones Exteriores, Estado Plurinacional de Bolivia






Manual de construcción del Vivir Bien para nuestras comunidades y organizaciones ante las tendencias globales de crisis y probable colapso de los modelos de desarrollo occidentales




Introducción

El presente trabajo tiene como objetivo juntar la información sobre la peligrosa situación de deterioro en que se encuentran nuestras comunidades y el planeta a raíz de las incipientes crisis que nos están cayendo encima.
Hemos tomado esta iniciativa porque sabemos que no podemos salvar a Bolivia ni al planeta, tampoco construir el Vivir Bien en Bolivia y el mundo, si no hacemos nada para que nuestra Pachamama se cure, si no hacemos nada para salvar al planeta y la humanidad frente a la Crisis Global que amenaza nuestros recursos naturales y nuestra vida comunitaria, crisis que está causada por la codicia de los grandes dueños del dinero, por la expansión hasta el último rincón del mundo de las empresas transnacionales, el capitalismo y la cultura occidental.
Iniciamos el trabajo presentando un pequeño bosquejo de la Crisis Global que nos avecina, luego de lo cual seguimos con una presentación más exhaustiva de cada una de las crisis, del cambio climático, la sobreexplotación de los recursos del planeta, las crisis del agua y de la producción de alimentos, la crisis del tiempo, la crisis energética expresada en la bajada de la producción del petróleo, y terminando con la crisis financiera y la amenaza a la paz mundial.
En la segunda parte vemos las posibles soluciones y salidas que nos parecen válidas tanto a nivel mundial y nacional como las propuestas de cómo podamos despertar o potenciar la energía comunal en nuestras comunidades para dar nuestro granito de arena a esta tarea conjunta de salvar a la Pachamama.
Al ser una primera recopilación de la información existente, vemos este trabajo como un punto de partida para estudios más profundos del tema. Por tanto, convocamos a todas las hermanas y todos los hermanos del mundo al debate, a la discusión y a la construcción conjunta de un análisis enriquecida sobre la situación de las comunidades y el planeta. Asimismo, convocamos a la construcción de una estrategia y plan de lucha para defender la vida y salvar a la humanidad, proteger a la madre naturaleza y lograr la sustentación y preservación de nuestro planeta tierra.
Este trabajo es de ustedes y de nosotros. Está pensado para ser un trabajo de creación conjunta. Pueden hacer lo que quieran con él. Pueden reproducirlo o echarlo al mar. Pueden leerlo junto a unas cervecitas y celebrar que la luna de esta noche está hermosa. Pueden alimentarlo, debatirlo, criticarlo. Pueden corregirlo. Aumentarle o quitarle. Resumirlo o ampliarlo. Ilustrarlo o dejarlo tal cual está.
Sobre todo, pueden difundir las ideas que aquí se expresan o las que ustedes agregan: por Internet, en multígrafos, en periódicos comunales, leerlo en fiestas y celebraciones. De ahora en adelante este trabajo es del viento y puede ser transportado por tortugas de manera lenta o por los huracanes a toda velocidad.
El conocimiento sólo crece si se comparte, así que este trabajo busca ser una herramienta para generar conocimiento, para buscar ideas y propuestas de análisis y de lucha frente a las crisis que nos amenazan o que nos den la oportunidad de salvarnos y salvar a nuestro hogar, el planeta.
Por tanto, esperamos todos los aportes posibles a este trabajo para que juntos podamos hacer de este nuevo milenio un milenio de la vida y no de la guerra, un milenio del pueblo y no del imperio, un milenio del equilibrio y de la complementariedad.

* Documento completo disponible en PDF

http://alainet.org/active/34032

miércoles, 12 de agosto de 2009

No desperdiciar las oportunidades de la crisis

Frente al cataclismo económico-financiero mundial se dibujan dos escenarios: uno de crisis y otro de tragedia.

Tragedia sería si toda la arquitectura económica mundial se desmoronase y nos empujase hacia un caos total con millones de víctimas, por violencia, hambre y guerra. No sería imposible, pues el capitalismo generalmente supera las situaciones caóticas mediante la guerra. Gana al destruir y gana al reconstruir. Solamente que hoy esta solución no parece viable, pues una guerra tecnológica liquidaría a la especie humana; sólo caben guerras regionales sin uso de armas de destrucción masiva.

Otro escenario sería el de crisis. Para ella, no acaba el mundo económico, sino este tipo de mundo, el neoliberal. El caos puede ser creativo, dando origen a otro orden diferente y mejor. La crisis tendría, por tanto, una función purificadora, abriendo espacio para otra oportunidad de producción y de consumo.

No necesitamos recurrir al ideograma chino de crisis para saber de su significado como peligro y oportunidad. Basta recordar el sánscrito, matriz de las lenguas occidentales.

En sánscrito, crisis viene de kir o kri que significa purificar y limpiar. De kri viene también crítica que es un proceso por medio del cual nos damos cuenta de los presupuestos, de los contextos, del alcance y de los límites sea del pensamiento, sea de cualquier fenómeno. De kri se deriva además crisol, utensilio químico con el cual se limpia el oro de las gangas y, finalmente, acrisolar que quiere decir depurar y decantar. Entonces, la crisis representa la oportunidad de un proceso crítico, de depuración de lo esencial; sólo queda lo verdadero; lo accidental, sin sustentación, cae.

Alrededor y a partir de este núcleo se construye otro orden que representa la superación de la crisis. Los ciclos de crisis del capitalismo son notorios, conocidos. Como nunca se hacen cortes estructurales que inauguren un nuevo orden económico sino que siempre se recurre a ajustes que preservan la lógica explotadora de base, nunca supera propiamente la crisis. Alivia sus efectos dañinos, revitaliza la producción para nuevamente entrar en crisis y así prolongar el ciclo de crisis recurrente.

La crisis actual podría ser una gran oportunidad para la invención de otro paradigma de producción y de consumo. Más que nuevas regulaciones son urgentes las alternativas. La solución de la crisis económico-financiera pasa por el encarrilamiento de la crisis ecológica general y del calentamiento global. Si estas variables no fuesen consideradas, las soluciones económicas dentro de poco tiempo no tendrán sosteniblidad y la crisis volverá con más virulencia.

Las empresas en las bolsas de Londres y de Wall Street tuvieron pérdidas de más de un billón y medio de dólares, pérdidas del capital humano. En cuanto a esto, según datos de Greenpeace, el capital natural tiene pérdidas anuales del orden de 2 a 4 billones de dólares, provocadas por la degradación general de los ecosistemas, desarborización, desertificación y escasez de agua. La primera produjo pánico, la segunda ni siquiera fue notada. Pero esta vez no hay posibilidad de seguir con el business as usual.

Lo peor que nos puede pasar es no aprovechar la oportunidad proveniente de la crisis generalizada del tipo de economía neoliberal para proyectar una alternativa de producción que combine la conservación del capital natural junto con el capital humano. Hay que pasar de un paradigma de producción industrial devastador a otro de sustentación de toda la vida.

Esta alternativa es imprescindible, como lo mostró valerosamente François Houtart, sociólogo belga, en una conferencia ante la Asamblea de la ONU el 30 de octubre del presente año: si no buscamos una alternativa al actual paradigma económico, del 20 al 30% de las especies vivas podrán desaparecer en quince años y a mediados de siglo habrá de 150 a 200 millones de refugiados climáticos. Ahora la crisis en vez de oportunidad se vuelve un peligro aterrador.

La crisis actual nos ofrece la oportunidad, tal vez una de las últimas, para encontrar un modo de vida sostenible para los humanos y para toda la comunidad de vida. Sin eso podremos ir al encuentro de lo peor.








Leonardo Boff

"Hoy nos encontramos en una nueva fase de la humanidad. Todos estamos regresando a nuestra casa común, la Tierra: los pueblos, las sociedades, las culturas y las religiones. Intercambiando experiencias y valores, todos nos enriquecemos y nos completamos mutuamente. (…)

(...) Vamos a reír, a llorar y a aprender. Aprender especialmente cómo casar Cielo y Tierra, es decir, cómo combinar lo cotidiano con lo sorprendente, la inmanencia opaca de los días con la trascendencia radiante del espíritu, la vida en plena libertad con la muerte simbolizada como un unirse a los antepasados, la felicidad discreta de este mundo con la gran promesa de la eternidad. Y al final habremos descubierto mil razones para vivir más y mejor, todos juntos, como una gran familia, en la misma Aldea Común, bella y generosa, el planeta Tierra."

Casamento entre o céu e a terra. Salamandra, Rio de Janeiro, 2001.pg09

miércoles, 11 de junio de 2008

Economía, Mercado y Comunicaciones

Economía, Mercado y Medios de comunicación: un triunvirato de temer

por Pilar Sánchez


Global Research, June 2, 2008

El Morro cotudo (Chile)



Declaro que los datos técnicos de esta nota no son míos y que el pie de página da a cada cual los laureles correspondientes ("Hambre Global", por Michel Chossudovsky) y mi reflexión solo se sustenta en el fenómeno reducido de la última especulación del precio del arroz que todos sufrimos, la que dejé por escrito en este diario hace algunas semanas, junto a lo cual les comento que el mercado se estabilizó al punto que nuestra última compra de arroz al mayoreo no ha sufrido incremento alguno y, lo que es más alarmante, el público comprador regreso al kilo a la semana sin mayores altibajos, con la salvedad de que los especuladores hicieron su agosto en abril, en base a la información de la CNN, en español y la replica que nuestros medios de comunicación nacional hicieron de esa noticia puntual.


Pero vamos al punto:

Antecedente Nº1

Palabras de Henry Kissinguer: “Controla el petróleo y controlarás a los países. Controla los alimentos y controlarás la gente”. Extracto del Memorándum de Seguridad Nacional, número 200 del año 1974, titulado “Implicaciones del Crecimiento de la Población Mundial para la Seguridad Nacional”.


Antecedente Nº2

De acuerdo con la FAO el precio de los granos de primera necesidad se incrementó un 88% desde marzo de 2007. El precio del trigo se incrementó un 181% en tres años. El precio del arroz un 50% en los últimos tres meses Ian Angus, Food Crisis: "The greatest demonstration of the historical failure of the capitalist model", Global Research, April 2008)

Antecedente Nº3
“El arroz más popular de Tailandia se vendía hace 5 años a 198 la tonelada, 323 hace un año. En abril de 2008 llegó a 1000 USS la tonelada. Esos incrementos son todavía peores en los mercados locales. En Haití la bolsa de 50 kilos se duplicó en valor en una semana a fines de marzo de 2008. Estos incrementos son catastróficos para los 2600 millones de personas que viven con menos de 2 dólares por día y que gastan entre un 60 a un 80% de sus ingresos en comida.

Consideraciones generales:


Los medios de comunicación informan a la opinión pública algunas causas de estos aumentos, enfocándose en los costos de producción, climáticos y redistribución de tierras en referencia a los bio-combustibles y otros, que han disminuido la oferta y que pueden haber contribuido a los aumentos de precios.
Si bien esto puede explicar en parte el fenómeno, no es menos cierto que la especulación alimentaria de la cual ellos hacen parte fundamental tiene otros ribetes aún más alarmantes y son, en gran parte, el resultado de las manipulaciones de los mercados. Las especulaciones con trigo, con arroz o con maíz pueden hacerse sin necesidad de que la transacción “suceda en el mundo real”.

Los que participan de estos juegos no necesariamente están implicados en la venta o entrega de los granos. Las transacciones pueden usar commodity index funds que son apuestas o al alza o la baja de los precios. Una “put option” es una apuesta a la subida de los precios y una “call option” es una apuesta a la baja. Proponiéndoselo, los “traders” (los operadores del mercado) y las grandes instituciones financieras pueden llevar los precios para arriba en general o también en particular el de algún grano.
Si la suspicacia nos acompaña podríamos pensar que estos conglomerados económicos globalizados no solo tienen el poder de comprar cosechas por adelantado, sino que además intervienen los medios de comunicación de acuerdo a sus propios intereses. Por tanto promover una escasez del producto con el fin de incrementar la demanda y subir los precios de sus commodity apostando a una “call option” y vender este commodity con ganancias sustanciales sin siquiera haberse movido de su escritorio ni haber consumido ni un grano de arroz.

Este conjunto de acciones especulativas recientes en los precios de los alimentos han desencadenado una ola de hambre mundial que no tiene precedentes por su escala en la historia. Y si a esto, le debemos sumar la ausencia de medidas de regulación en estos mercados especulativos en la situación actual, un congelamiento de la especulación en los mercados de alimentos de primera necesidad, se hace imperativo, sin embargo siendo esta una decisión política, no es menos cierto que las implicancias económicas y los benéficos que esta especulación traen a las trasnacionales serán el principal escollo para tomar estas medidas regulatorias que contribuirían a bajar los precios de los alimentos. Nada impide hacerlo pero nada hace prever que se esté pensando.


Cedo la palabra al Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial, pero ya no en el tema de entregar créditos y de aumentar el endeudamiento de los mas desposeídos transando presiones para perpetuar el sistema económico imperante, sino para que de una vez por todas, se focalicen las acciones en las personas, necesitamos regulaciones para proteger a las poblaciones más empobrecidas del planeta para darles una vida digna y no para controlarlas, como sentenciara en los 70 el señor Kissinguer al comienzo de esta nota.
Cómo obligarlos a darle una mirada a un pobre y hambriento sin dejarse encandilar con los fríos números y las utilidades que se quedan en una cosecha inexistente y en una noticia tirada al voleo por una cadena informativa internacional. Mientras somos testigos silentes de este genocidio. Nos deja pensando sobre el poder de la prensa y la posibilidad que estos espacios virtuales nos permiten al poder tomar la palabra desde el podio de la gente de a pie.

Como ven, economía, mercado y comunicaciones: un triunvirato de temer.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=9155

La crisis global: Alimento, agua y combustible

La crisis global: Alimento, agua y combustible Tres necesidades vitales en peligro

by Michel Chossudovsky


Global Research, June 10, 2008











Las balas cubiertas de azúcar del “libre mercado” están matando a nuestros hijos. El acto de asesinar es impremeditado. Es instrumentado de un modo indiferente mediante negocios programados por computadoras en las bolsas mercantiles de Nueva York y Chicago, donde se deciden los precios globales de arroz, trigo y maíz.
La pobreza no es sólo el resultado de fracasos de políticas en el ámbito nacional. La gente en diferentes países está siendo empobrecida simultáneamente como resultado de un mecanismo de mercado global. Un pequeño número de instituciones financieras y corporaciones globales tiene la capacidad de determinar, mediante la manipulación del mercado, el nivel de vida de millones de personas en todo el mundo. Nos encontramos en la encrucijada de la crisis económica y social más seria de la historia moderna. El proceso de empobrecimiento global desatado al comienzo de la crisis de la deuda de los años ochenta ha llegado a un importante punto decisivo, llevando a la erupción simultánea de hambrunas en todas las principales regiones del mundo en desarrollo. Hay muchas características complejas que subyacen a la crisis económica global, que tienen que ver con mercados financieros, la disminución de la producción, el colapso de instituciones estatales y el rápido desarrollo de una economía de guerra motivada por beneficios. Lo que es mencionado pocas veces en este análisis, es como esta reestructuración económica global afecta forzosamente a tres necesidades fundamentales de la vida: el alimento, el agua, y el combustible. El suministro de alimento, agua y combustible es un prerrequisito para la sociedad civilizada: son factores necesarios para la supervivencia de la especie humana. En los últimos años, los precios de esas tres variables han aumentado dramáticamente en el ámbito global, con devastadoras consecuencias económicas y sociales. Esos tres bienes o artículos de consumo esenciales, que en sentido real determinan la reproducción de la vida económica y social en el planeta Tierra, están bajo el control de un pequeño número de corporaciones e instituciones financieras globales. Tanto el Estado como la gama de organizaciones internacionales – a las que se refieren a menudo como la ‘comunidad internacional’ – sirven los intereses libres de trabas del capitalismo global. Los principales organismos intergubernamentales, incluyendo a Naciones Unidas, las instituciones de Bretton Woods y la Organización Mundial de Comercio (OMC) han avalado el Nuevo Orden Mundial por cuenta de sus patrocinadores corporativos. Gobiernos en países desarrollados y en desarrollo han abandonado su papel histórico de reguladores de las variables económicas cruciales, así como de asegurar un sustento mínimo para sus pueblos. Movimientos de protesta dirigidos contra los aumentos de los precios de alimentos y gasolina han hecho erupción simultáneamente en diferentes regiones del mundo. Las condiciones son particularmente críticas en Haití, Nicaragua, Guatemala, India, Bangladesh. La escalada de los precios de alimentos y combustible en Somalia ha precipitado a todo el país a una situación de hambruna masiva, combinada con una grave falta de agua. Una situación similar e igualmente seria prevalece en Etiopia. Otros países afectados por el aumento fuera de control de los precios de alimentos incluyen a Indonesia, las Filipinas, Liberia, Egipto, Sudán, Mozambique, Zimbabue, Kenia, Eritrea, una larga lista de países empobrecidos..., para no hablar de los que están bajo ocupación militar extranjera, incluyendo a Iraq, Afganistán y Palestina.



















Hambre en Etiopia, Junio de 2008.


















Bangladesh, Junio de 2006.



Desregulación


El suministro de alimento, agua y combustible ya no es objeto de regulación o intervención gubernamentales o intergubernamentales a fin de aliviar la pobreza o evitar el estallido de hambrunas.
La suerte de millones de seres humanos es dirigida tras puertas cerradas en las salas de consejo de las corporaciones como parte de una agenda motivada por los beneficios. Y como estos poderosos actores económicos operan a través de un mecanismo de mercado aparentemente neutral e “invisible,” los devastadores impactos sociales de aumentos amañados en los precios de alimentos, combustible y agua son descartados a la ligera como resultado de consideraciones de oferta y demanda.

Naturaleza de la crisis económica y social global

Confundidas en gran parte por informes oficiales y mediáticos, tanto la “crisis alimentaria” como la “crisis del petróleo” son el resultado de la manipulación especulativa de valores del mercado por parte de poderosos protagonistas económicos.
No se trata “crisis” distintas y separadas de los alimentos, el combustible y el agua, sino de un proceso global de reestructuración económica y social. Los dramáticos aumentos de los precios de estos tres recursos esenciales no son algo casual. Estas tres variables, incluyendo los precios de de alimentos básicos, del agua para la producción y el consumo y de los combustibles son objeto de un proceso de manipulación deliberada y simultánea del mercado. Al centro de la crisis alimentaria están los crecientes precios de alimentos básicos, combinados con un aumento dramático del precio del combustible. Al mismo tiempo, el precio del agua que es un insumo esencial para la producción agrícola e industrial, la infraestructura social, la higiene pública y el consumo doméstico, ha aumentado abruptamente como resultado de un movimiento a escala mundial para privatizar los recursos acuíferos. Estamos frente a una gran agitación económica y social, una crisis global, caracterizada por la relación triangular entre el agua, los alimentos, y el combustible: tres variables fundamentales, que afectan en conjunto los medios mismos para la supervivencia humana. En términos muy concretos, estos aumentos de precios empobrecen y destruyen vidas humanas. Además, el colapso a escala mundial de los niveles de vida ocurre en un tiempo de guerra. Está íntimamente relacionado con la agenda militar. La guerra en Oriente Próximo tiene una relación directa con el control sobre las reservas de petróleo y del agua. Aunque el agua no es actualmente una materia prima comercializada internacionalmente de la misma manera como el petróleo y los alimentos básicos, también es objeto de la manipulación del mercado a través de la privatización del agua.

Los actores económicos y financieros que operan detrás de puertas cerradas son:


• Los principales bancos y firmas financieras de Wall Street, incluyendo los especuladores institucionales que juegan un papel directo en los mercados de materias primas, incluyendo los mercados del petróleo y los alimentos.

• Los gigantes del petróleo anglo-estadounidenses, incluyendo a British Petroleum (BP), ExxonMobil, Chevron-Texaco, Royal Dutch Shell.

• Los conglomerados de la biotecnología y del agronegocio, que poseen los derechos de propiedad intelectual sobre semillas e insumos agrícolas. Las compañías de biotecnología también son importantes actores en las bolsas mercantiles de Nueva York y Chicago.
• Los gigantes del agua incluyendo a Suez, Veolia y Bechtel-United Utilities, involucrados en la amplia privatización de los recursos acuíferos del mundo.

• El complejo militar-industrial anglo-estadounidense que incluye a los cinco grandes contratistas de la defensa de EE.UU. (Lockheed Martin, Raytheon, Northrop Grunman, Boeing y General Dynamics) en alianza con British Aerospace Systems Corporation (BAES) constituye una poderosa fuerza superpuesta, estrechamente aliada con Wall Street, los gigantes del petróleo y los conglomerados del agronegocio y de la biotecnología.


La burbuja del precio del petróleo


El movimiento en los precios globales en las bolsas mercantiles de Nueva York y Chicago no tiene nada que ver con los costes de producción del petróleo. Los precios disparados del petróleo crudo no resultan de una escasez de petróleo. Se calcula que el coste de un barril de petróleo en Oriente Próximo no excede los 15 dólares. Los costes de un barril de petróleo extraído de las arenas bituminosas de Alberta, Canadá, es del orden de 30 dólares (Antoine Ayoub, Radio Canadá, mayo de 2008)
.

El precio del petróleo crudo es actualmente más de 120 dólares por barril. El precio de mercado es en gran parte el resultado de la acometida especulativa.


Precios del petróleo 2006-2008















Precios del petróleo 1994-marzo de 2008














Fuente: NYMEX


El petróleo forma parte de la producción de virtualmente todas las áreas de la manufactura, la agricultura y la economía del sector de servicios. Los aumentos en los precios del combustible han contribuido, en todas las principales regiones del mundo, a precipitar a la bancarrota a decenas de miles de pequeñas y medianas empresas así como a debilitar y potencialmente paralizar los canales del comercio interior e internacional.
El mayor coste de la gasolina en el sector minorista lleva a la desaparición de las economías en el ámbito local, a un aumento de la concentración industrial y a una masiva centralización del poder económico en manos de un pequeño número de corporaciones globales. Por su parte, los aumentos en el combustible tienen una repercusión negativa sobre el sistema de transporte urbano, las escuelas y los hospitales, los transportes por camión, los embarques intercontinentales, el transporte aéreo, el turismo, la recreación y la mayor parte de los servicios públicos.

Inflación

El aumento en los precios del combustible desata un proceso inflacionario más amplio que resulta en una compresión del poder adquisitivo real y una disminución consecuente de la demanda de consumo. Son afectados todos los mayores sectores de la sociedad, incluyendo a las clases medias en los países desarrollados.
Estos movimientos de precios son dictados por los mercados de materias primas. Son el resultado del comercio especulativo en los fondos índice, los futuros y las opciones en todos los principales mercados de materias primas, incluyendo el ICE [Intercontinental Exchange] de Londres y las bolsas mercantiles de Nueva York y Chicago.

La dramática subida de precios no es el resultado de una escasez de combustible, alimento o agua.
Este trastorno en la economía global es deliberado. Las políticas económica y financiera del Estado son controladas por intereses corporativos privados. El comercio especulativo no es objeto de políticas reguladores. La depresión económica contribuye a la formación de riqueza, a realzar el poder de un puñado de corporaciones globales.

Según William Engdahl:


“Por lo menos un 60% del precio de 128 dólares por barril del petróleo crudo proviene de la especulación en futuros no regulada de fondos especulativos, bancos y grupos financieros que utilizan las bolsas de futuros ICE de Londres y NYMEX de Nueva York y el comercio inter-bancos o sobre el mostrador para evitar un análisis minucioso. Las regulaciones del gobierno sobre el margen en futuros en EE.UU. de la Comisión del Comercio en Futuros sobre Mercancías, permiten que los especuladores compren un contrato de futuros de petróleo crudo en la NYMEX y que tengan que pagar sólo un 6% del valor del contrato. Al precio actual de 128 dólares por barril, eso significa que un negociante en futuros sólo tiene que depositar unos 8 dólares por cada barril. Pide prestados los otros 120 dólares. Este extremo ‘apalancamiento’ de 16 a 1 ayuda a impulsar los precios a niveles salvajemente irreales y a compensar las pérdidas de los bancos en hipotecas de alto riesgo y otros desastres a costas de la población en general”.
(Vea más sobre la verdadera razón detrás de los altos precios del petróleo, en Global Research, mayo de 2008)


Entre los otros protagonistas en el mercado especulativo para el petróleo crudo están Goldman Sachs, Morgan Stanley, British Petroleum (BP), el conglomerado bancario francés Société Générale, Bank of America, el mayor banco de EE.UU., y Mercuria de Suiza. (Vea Miguel Angel Blanco, La Clave, Madrid, junio 2008)
. British Petroleum controla la Bolsa Internacional del Petróleo (IPE) basada en Londres, que es una de las mayores bolsas del mundo para futuros y opciones en energía. Entre los principales accionistas de IPE están Goldman Sachs y Morgan Stanley.

Según Der Spiegel, Morgan Stanley es uno de los principales actores institucionales en el mercado especulativo del petróleo (IPE) basado en Londres. Según Le Monde, Société Générale, de Francia, junto con Bank of America y Deutsche Bank han estado involucrados en la difusión de rumores a fin de aumentar el precio del petróleo crudo. (Vea Miguel Angel Blanco, La Clave, Madrid, junio de 2008)


Se disparan los precios de los alimentos


La crisis alimentaria global, caracterizada por considerables aumentos en los precios de los alimentos básicos, ha conducido a millones de personas en todo el mundo hacia el hambre y la pobreza absoluta crónica.

Según la FAO [Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación], el precio de los alimentos básicos en granos ha aumentado en un 88% desde marzo de 2007. El precio del trigo ha aumentado en un 181% en un período de tres años. El precio del arroz ha aumentado en un 50% durante los últimos tres meses. (Vea Ian Angus: “Crisis Alimentaria - La mayor demostración del fracaso histórico del modelo capitalista”, Rebelión, mayo de 2008).

El precio del arroz se ha triplicado durante un período de cinco años, de aproximadamente 600 dólares por tonelada en 2003 a más de 1.800 dólares por tonelada en mayo de 2008. (Vea gráfica a continuación)













“La calidad más popular de arroz de Tailandia se vendió a 198 dólares por tonelada hace cinco años y por 323 dólares hace un año. En abril de 2008, el precio llegó a 1.000 dólares. Los aumentos son aún mayores en mercados locales – en Haití, el precio de mercado de un saco de 50 kilos de arroz se duplicó en una semana a fines de marzo de 2008. Son aumentos catastróficos para los 2.600 millones de personas en todo el mundo que viven con menos de 2 dólares al día y gastan entre un 60 y un 80% de sus ingresos en alimento. Cientos de millones no tienen suficiente dinero para comer.”
(Ibíd.)


Los principales actores en el mercado de los granos son Cargill y Archer Daniels Midland (ADM). Estos dos gigantes corporativos controlan una gran parte del mercado global de granos. También participan en transacciones especulativas en futuros y opciones en la NYMEX y en la Bolsa de Futuros de Chicago (CBOT).

En EE.UU., “el mayor productor de cultivos GM [genéticamente modificados], Cargill, ADM y el competidor Zen Noh, controlan entre ellos un 81% de todas las exportaciones de maíz y un 65% de todas las exportaciones de soja.” (Greg Muttitt, Control Freaks, Cargill and ADM, The Ecologist, marzo de 2001)


TRIGO














MAÍZ












Fuente: Chicago Board of Trade


Antecedentes históricos de la reforma agrícola


Desde inicios de los años ochenta, coincidiendo con la embestida de la crisis de la deuda, la gama de reformas neoliberales de política macroeconómica ha contribuido en gran parte a debilitar la agricultura local. Durante los últimos 25 años, el cultivo de alimentos en los países en desarrollo ha sido desestabilizado y destruido por la imposición de reformas del FMI y del Banco Mundial.
El dumping de excedentes de granos de EE.UU., Canadá y de la Unión Europea ha llevado a la desaparición de la autosuficiencia alimentaria y a la destrucción de la economía campesina local. A su vez, este proceso ha resultado en beneficios multimillonarios para el agronegocio occidental, resultantes de contratos de importación por los países en desarrollo, que ya no son capaces de producir sus propios alimentos. Estas condiciones históricas preexistentes de pobreza masiva han sido exacerbadas y agravadas por el reciente aumento en los precios de los granos, que han llevado en algunos casos a la duplicación del precio minorista para los alimentos básicos. Los incrementos de precios también han sido exacerbados por el uso de maíz para producir etanol. En 2007, la producción de maíz fue del orden de 12.320 millones de fanegas de las cuales 3.200 millones fueron utilizadas para la producción de etanol. Casi un 40% de la producción de maíz en EE.UU. será canalizada hacia el etanol.

Semillas genéticamente modificadas


Coincidiendo con el establecimiento de la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1995, ha ocurrido otro importante cambio histórico en la estructura de la agricultura global.
Bajo los artículos de acuerdo de la Organización Mundial de Comercio (OMC), se ha garantizado a los gigantes alimentarios una libertad irrestricta para penetrar a los mercados de semillas de los países en desarrollo. La adquisición de “derechos de propiedad intelectual” exclusiva sobre variedades de plantas por intereses agroindustriales internacionales, también favorece la destrucción de la biodiversidad. Actuando por cuenta de un puñado de conglomerados de biotecnología, las semillas OMG han sido impuestas a los agricultores, a menudo en el contexto de “programas de ayuda alimentaria”.

En Etiopia, por ejemplo, kits de semillas OMG fueron distribuidos a agricultores empobrecidos para rehabilitar la producción agrícola después de una sequía importante.
Las semillas OMG fueron plantadas, produciendo una cosecha. Pero luego el agricultor llegó a darse cuenta de que las semillas OMG no podían ser vueltas a plantar sin pagar derechos a Monsanto, Arch Daniel Midland, y otros. Luego los agricultores descubrieron que las semillas sólo podían ser cosechadas si utilizaban los insumos agrícolas que incluían el fertilizante, el insecticida y el herbicida, producidos y distribuidos por las compañías biotecnológicas del agronegocio. Economías campesinas completas fueron recluidas bajo la sujeción a los conglomerados del agronegocio.

Los principales gigantes de la biotecnología en OMG incluyen a Monsanto, Syngenta, Aventis, DuPont, Dow Chemical, Cargill y Arch Daniel Midland.

Rompiendo el ciclo agrícola


Con la adopción generalizada de semillas OMG, ha ocurrido una importante transición en la estructura y la historia de la agricultura establecida desde sus comienzos hace 10.000 años.
La reproducción de semillas en semilleros locales en el ámbito de la aldea ha sido desorganizada por el uso de semillas genéticamente modificadas. Se rompió el ciclo agrícola, que posibilita que los agricultores almacenen sus semillas orgánicas y vuelvan a plantarlas para obtener la próxima cosecha. Este modelo destructivo – que invariablemente resulta en hambrunas – es reproducido en un país tras el otro llevando a la desaparición a escala mundial de la economía campesina.

El consenso de la FAO y del Banco Mundial

Después de la Cumbre de Roma de la FAO en junio de 2008 sobre la crisis alimentaria, políticos y analistas económicos por igual abrazaron el consenso del libre mercado: el estallido de hambrunas fue presentado como el resultado de la usual oferta y demanda y de consideraciones climáticas, fuera del control de los responsables políticos.

“La solución” canaliza ayuda de emergencia a áreas afectadas bajo los auspicios del Programa Mundial de Alimentos de la ONU (WFP, por sus siglas en inglés). No se interviene en la interacción de las fuerzas del mercado.
Irónicamente, esas “opiniones expertas” son refutadas por los datos sobre la producción global de granos: la FAO pronostica que la producción mundial de cereales alcanzará un resultado récord en 2008. Contradiciendo sus propias explicaciones de manual, se espera, según el Banco Mundial, que los precios mundiales sigan siendo altos, a pesar del pronóstico de un creciente suministro de alimentos básicos. En los pasillos de la FAO y del Banco Mundial no consideran que la regulación estatal de los precios de los alimentos básicos y de la gasolina sea una opción. Y, por cierto, es lo que enseñan en los departamentos de economía de las universidades más prestigiosas de EE.UU. Mientras tanto, los precios a la puerta de la granja en el ámbito local apenas cubren los costes de producción, llevando la economía campesina a la bancarrota.

La privatización del agua

Según fuentes de la ONU, que subestiman enormemente la seriedad de la crisis del agua, mil millones de personas en todo el mundo (un 15% de la población mundial) no tienen acceso a agua limpia “y 6.000 niños mueren cada día debido a infecciones ligadas a agua sucia” (BBC News, 24 de marzo de 2004)
Un puñado de corporaciones globales incluyendo a Suez, Veolia, Bechtel-United Utilities, Thames Water y RWE-AG de Alemania, están obteniendo el control y la propiedad de servicios públicos de agua y de disposición de residuos. Suez y Veolia tienen aproximadamente un 70% de los sistemas acuíferos privatizados en todo el mundo.

La privatización del agua bajo los auspicios del Banco Mundial se alimenta del colapso del sistema de distribución pública de agua potable segura: “El Banco Mundial sirve los intereses de compañías suministradoras de agua a través de sus programa regulares de préstamos a gobiernos, que a menudo vienen con condiciones que requieren explícitamente la privatización del suministro de agua...” (Maude Barlow y Tony Clarke, “Water Privatization: The World Bank's Latest Market Fantasy,” Polaris Institute, Ottawa, 2004)


“El modus operandi [en India] es obvio – desatender el desarrollo de recursos acuíferos [bajo medidas de austeridad presupuestaria del Banco Mundial], afirmar una “crisis de recursos” y permitir que los sistemas existentes se deterioren.”
(Ann Ninan, Private Water, Public Misery, India Resource Center 16 de abril de 2003)


Mientras tanto, los mercados para agua embotellada han sido absorbidos por un puñado de corporaciones, incluyendo a Coca-Cola, Danone, Nestlé y PepsiCo. Estas compañías no sólo trabajan en estrecha colaboración con las compañías de suministro de agua, están vinculadas con las compañías de agronegocios-biotecnología involucradas en la industria alimentaria. El agua del grifo es comprada por Coca-Cola de una instalación municipal de agua y luego revendida al por menor. Se estima que en EE.UU., un 40% del agua embotellada es agua del grifo. (Vea: Jared Blumenfeld, Susan Leal The real cost of bottled water, San Francisco Chronicle, 18 de febrero de 2007)


En India, Coca-Cola ha contribuido al agotamiento de las napas subterráneas en detrimento de comunidades locales:
Comunidades en toda India que viven cerca de plantas embotelladoras de Coca-Cola están viviendo una severa falta de agua, directamente como resultado de la masiva extracción de agua por Coca-Cola de los recursos comunes de agua subterránea. Los pozos se han secado y las bombas manuales de agua ya no funcionan. Estudios, incluyendo uno del Consejo Central de Agua Subterránea en India, han confirmado el importante agotamiento del nivel freático. Cuando el agua es extraída del recurso común de capas subterráneas cavando más profundo, el agua huele y gusta de modo extraño. Coca-Cola ha estado descargando indiscriminadamente sus aguas servidas en los campos alrededor de sus plantas y a veces dentro de ríos, incluyendo el Ganges, en el área. El resultado ha sido que el agua subterránea también ha sido contaminada, así como los suelos. Autoridades de la salud pública han colocado letreros alrededor de los pozos y de las bombas manuales informando a la comunidad que el agua no es adecuada para el consumo humano... Ensayos realizados por una serie de agencias, incluyendo el gobierno de India, confirmaron que los productos de Coca-Cola contienen altos niveles de pesticidas, y como resultado, el Parlamento de India ha prohibido la venta de Coca-Cola en su cafetería. Sin embargo, Coca-Cola no sólo sigue vendiendo bebidas con una dosis de venenos en India (que nunca podrían ser vendidas en EE.UU. y en la UE), también introduce nuevos productos al mercado indio. Y como si no bastara que vende bebidas con DDT y otros pesticidas a indios, una de las últimas instalaciones embotelladoras de Coca-Cola en India, en Ballia, está ubicada en un área con una severa contaminación de arsénico en su agua subterránea. (India Resource Center, Coca-Cola Crisis in India, sin fecha).

En los países en desarrollo, los aumentos en precios de combustibles han aumentado los costes del embotellamiento de agua de grifo por los grupos familiares, lo que por su parte favorece la privatización de recursos acuíferos.
En la fase más avanzada de la privatización del agua, se contempla la propiedad real de lagos y ríos por corporaciones privadas. Mesopotamia no fue sólo invadida por sus amplios recursos de petróleo, el Valle de los dos ríos (Tigris y Éufrates) tiene amplias reservas de agua.

Comentarios finales


Estamos encarando una constelación compleja y centralizada de poder económico en la que los instrumentos de la manipulación del mercado tienen una influencia directa en las vidas de millones de personas.
Los precios de los alimentos, del agua y del combustible son determinados a nivel global, fuera del alcance de la política gubernamental nacional.

Los aumentos de precios de esas tres materias primas esenciales constituyen un instrumento de “guerra económica,” realizada a través del “libre mercado” en las bolsas de futuros y opciones.
Estos aumentos en los precios de los alimentos, del agua y del combustible contribuyen en un sentido muy real a “eliminar a los pobres” mediante “muertes por hambre.” Las balas edulcoradas del “libre mercado” matan a nuestros hijos. El acto de matar es instrumentado de un modo indiferente mediante el comercio programado por computadora en las bolsas de materias primas, donde se deciden los precios globales del arroz, el trigo y el maíz.

“La Comisión sobre crecimiento de la población y el futuro de EE.UU.”

Pero no encaramos sólo conceptos de mercado. El estallido de hambrunas en diferentes partes del mundo, resultantes de que los precios de los alimentos y del combustible se han puesto por las nubes, tienen amplias implicaciones estratégicas y geopolíticas. Al comenzar su mandato en 1969, el presidente Richard Nixon afirmó “su creencia en que la sobrepoblación amenaza gravemente la paz y la estabilidad del mundo.”

Henry Kissinger, en aquel entonces consejero Nacional de Seguridad de Nixon, instruyó a diversas agencias del gobierno para que emprendieran conjuntamente “un estudio sobre el impacto del crecimiento de la población del mundo en la seguridad y los intereses de EE.UU. en el exterior.”


En marzo de 1970, el Congreso de EE.UU. estableció una (Comisión sobre el Crecimiento Demográfico y el Futuro de EE.UU. (Vea Center for Research on Population and Security). La Comisión no era una Fuerza de Tareas corriente. Integraba a representantes de USAID, el Departamento de Estado y el Departamento de Agricultura con responsables de la CIA y del Pentágono. Su objetivo no era ayudar a los países en desarrollo sino más bien limitar la población del mundo a fin de servir los intereses estratégicos y de seguridad nacional de EE.UU. La Comisión también veía el control de la población como un medio para asegurar un entorno estable y seguro para los inversionistas de EE.UU. así como para obtener el control sobre los recursos minerales y de petróleo de los países en desarrollo.
Esta Comisión completó su trabajo en diciembre de 1974 y circuló un documento confidencial intitulado “Memorando Estudio 200 de Seguridad Nacional: Implicaciones del Crecimiento Mundial de la Población para los Intereses de Seguridad y Exteriores de EE.UU.” dirigido a “determinados secretarios y jefes de Agencia para su estudio y comentarios.”

En noviembre de 1975, el informe y sus recomendaciones fueron refrendados por el presidente Gerald Ford.
Kissinger había ciertamente dado a entender en el contexto del Memorando Estudio 200 de Seguridad Nacional (NSSM 200) que la recurrencia de hambrunas, enfermedades y guerra podrían constituir un instrumento de facto para el control de la población.

Aunque el informe NSSM 200 no asignó, por razones obvias, un rol político explícito a la generación de hambrunas, sin embargo dio a entender que la ocurrencia de hambrunas podría, bajo ciertas circunstancias, suministrar una solución de facto a la sobrepoblación.

“Consecuentemente, aquellos países donde hambre y desnutrición ya están presentes en gran escala enfrentan la triste perspectiva de poca, si alguna, mejora en el consumo de alimentos en los años por venir, a menos que haya un importante programa financiero de ayuda alimentaria, una expansión más rápida de la producción interna de alimentos, una reducción del crecimiento de la población o alguna combinación de los tres factores. Peor aún, una serie de desastrosas cosechas podría transformar algunos de ellos en típicos casos maltusianos con hambrunas que involucrarían a millones de personas. Aunque la ayuda externa probablemente seguirá estando disponible para encarar situaciones de emergencia a corto plazo, como ser la amenaza de muerte masiva por hambre, es más cuestionable si los países donantes de ayuda estarán dispuestos a suministrar el tipo de ayuda alimentaria masiva requerida por las proyecciones de importación sobre una base continua a largo plazo. Tasas reducidas de crecimiento de la población podrían evidentemente producir un alivio significativo a más largo plazo...

En los casos extremos en los que las presiones de la población conduzcan a hambrunas endémicas, disturbios por alimentos, y una ruptura del orden social, esas condiciones seguramente no serán favorables para una exploración sistemática de depósitos de minerales o para las inversiones a largo plazo requeridas para su explotación. Fuera de hambrunas, a menos que se pueda satisfacer un cierto mínimo de las aspiraciones populares de mejora material, y a menos que los términos de acceso y explotación persuadan a gobiernos y pueblos de que este aspecto del orden económico internacional “contenga algo para ellos,” es probable que las concesiones para compañías extranjeras sean expropiadas o sometidas a intervenciones arbitrarias. Sea a través de acción gubernamental, conflictos laborales, sabotaje, o disturbios civiles, el flujo sin problemas de los materiales necesarios será puesto en peligro.

Aunque la presión de la población obviamente no es el único factor involucrado, estos tipos de frustraciones son mucho menos probables bajo condiciones de un crecimiento lento o nulo de la población.”
(1974 National Security Study Memorandum 200: Implications of Worldwide Population Growth for U.S. Security and Overseas Interests).

El informe concluye con un par de preguntas clave relativas al papel de los alimentos como “un instrumento del poder nacional,” que podría ser utilizado para lograr los intereses estratégicos de EE.UU.:

• “¿Sobre qué base deberían suministrarse esos recursos alimentarios? ¿Se consideraría a los alimentos como instrumentos del poder nacional? ¿Nos veremos obligados a seleccionar a quién podemos razonablemente ayudar, y si es así, deberían los esfuerzos relacionados con la población ser un criterio respecto a una tal ayuda?
• ¿Está dispuesto EE.UU. a aceptar el racionamiento de alimentos para ayudar que no pueden o no quieren controlar el crecimiento de su población?” (Ibíd.)

En boca de Henry Kissinger:

“Controla el petróleo y controlarás a las naciones; controla el alimento y controlarás a la gente.”


Enlace con el texto original en inglés: The Global Crisis: Food, Water and Fuel. Three Fundamental Necessities of Life in Jeopardy
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.
ANEXO:

Protagonistas corporativos destacados en este artículo (entre muchos otros actores corporativos importantes)

Comercio especulativo con petróleo crudo:

Goldman Sachs,
Morgan Stanley,
British Petroleum (BP),
Deutsche Bank,
Société Générale,
Bank of America,
Mercuria, de Suiza

Privatización del agua:

Infraestructura:

Veolia,
Bechtel-United Utilities,
Thames Water
RWE-AG, de Alemania

Minoristas, distribución de agua potable:

Coca-Cola,
Danone,
Nestlé
PepsiCo

Precios de alimentos semillas genéticamente modificadas:

Monsanto,
Syngenta,
Aventis,
DuPont,
Dow Chemical,
Cargill,
Arch Daniel Midland.

Complejo militar-industrial:

Lockheed Martin,
Raytheon,
Northrop Grunman,
Boeing,
General Dynamics,
British Aerospace Systems Corporation (BAES)

http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=9191

(*) Michel Chossudovsky es autor del éxito de ventas internacional “The Globalization of Poverty”, publicado en once idiomas. Es Profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca.
También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente es: “America’s ‘War on Terrorism”, Global Research, 2005. Sus escritos han sido traducidos a más de 20 idiomas.

También es autor del primer estudio exhaustivo sobre la restauración del capitalismo en China, publicado hace más de veinte años. Michel Chossudovsky: “Towards Capitalist Restoration. Chinese Socialism after Mao,” Macmillian, Londres, 1986. Recientemente volvió de un viaje a China. Estuvo en Shangai y Beijing en marzo de 2008.

sábado, 3 de mayo de 2008

Hambre: los alimentos como negocio, por Leonardo Boff

El mundo se está alarmando con la subida del precio de los alimentos y con las previsiones de aumento del hambre en el mundo. El hambre es un problema ético, denunciado por Gandhi: «el hambre es un insulto, humilla, deshumaniza y destruye el cuerpo y el espíritu; es la forma más asesina que existe». Pero también es resultado de una política económica. El alimento se transformó en ocasión de lucro y el proceso agroalimentario en un negocio rentable. Se cambió la visión básica que había predominado hasta la llegada de la industrialización moderna, la visión en la que la Tierra era vista como la Gran Madre. Entre la Tierra y el ser humano se articulaban relaciones de respeto y de mutua colaboración. El proceso de producción industrialista considera la Tierra solamente como baúl de recursos a ser explotados hasta que se agoten.

La agricultura más que un arte y una técnica de producción y de medios de vida se ha transformado en una empresa para lucrar. Mediante la mecanización y la alta tecnología se puede producir mucho con menos tierras. La «revolución verde», introducida a partir de los años 70 del siglo XX y difundida por todo el mundo, quimicalizó casi toda la producción. Los efectos son ahora perceptibles: empobrecimiento de los suelos, erosión devastadora, deforestación y pérdida de millares de variedades naturales de semillas que son reserva frente a crisis futuras.

La cría de animales se ha modificado profundamente debido a los estimulantes de crecimiento, las prácticas intensivas, vacunas, antibióticos, inseminación artificial y clonación.

Los agricultores clásicos han sido sustituidos por los empresarios del campo. Todo este cuadro se ha visto agravado por la urbanización acelerada del mundo, con el consiguiente vaciamiento de los campos. La ciudad demanda alimentos que ella no produce y que dependen del campo.

Existe una verdadera guerra comercial alrededor de los alimentos. Los países ricos subsidian cosechas enteras, o la producción de carnes, para colocarlas a mejor precio en el mercado mundial, perjudicando a los países pobres, cuya principal riqueza consiste en la producción y exportación de productos agrícolas y carnes. Muchas veces, para ser viables económicamente, se obligan a exportar granos y cereales que van a alimentar el ganado de los países industrializados, cuando en el mercado interno podrían servir de alimento para sus poblaciones.

Por el afán de garantizarse lucros, hay una tendencia mundial, en el marco del modo de producción capitalista, de privatizar todo, especialmente las semillas. Menos de una decena de empresas transnacionales controla el mercado de semillas en todo el mundo. Han introducido las semillas transgénicas, que no se reproducen en las cosechas, y que necesitan ser compradas cada vez, con grandes beneficios para las empresas. La compra de las semillas es parte de un paquete mayor que incluye la tecnología, los pesticidas, la maquinaria y la financiación bancaria, atando a los productores a los intereses agroalimentarios de las empresas transnacionales.

En el fondo, lo que más interesa es garantizar ganancias para los negocios, y lo que menos, alimentar personas. Si no se produce una inversión de este orden de cosas, por ejemplo, una economía sometida a la política, una política orientada por la ética y una ética inspirada por una sensibilidad humanitaria mínima, no habrá solución para el hambre y la desnutrición mundial. Continuaremos en la barbarie que estigmatiza al actual proceso de globalización. Los gritos desgarradores de millones de hambrientos suben continuamente al cielo sin que les vengan respuestas eficaces de alguna parte que hagan callar este clamor. Es la hora de la compasión humanitaria, traducida en políticas globales de combate sistemático al hambre.


Fuente: Koinonia

El hambre, arma de destrucción masiva, por José Carlos García Fajardo


Estados Unidos ha decidido racionar el arroz. El aumento del precio de este cereal, del maíz y de la soja ha puesto en jaque a las autoridades. Hoy casi 1.000 millones de personas no tienen alimentos suficientes. El hambre, se piensa, es causa de la superpoblación, la mala gestión, la falta de alimentos o infraestructuras… Sin embargo, hoy el hambre es un arma en manos de los beneficios económicos.

¿A quién beneficia esta alarma desatada por la subida de los precios de los cereales que recogieron algunas Bolsas? No se trata de un tsunami ni de una mala cosecha excepcional, ni de una imprevista sequía. Algunos poderes están agitando el fantasma del hambre para aterrorizar a las poblaciones, e intentar justificar las propuestas de seguridad que nos preparan. No está la situación alimentaria peor que en años pasados. Obsesionados por el terrorismo y por unas guerras en Iraq y en Afganistán, imposibles de ganar al modo tradicional, preparan una salida “airosa” trasladando nuestro imaginario del terrorismo al hambre como auténtica arma de destrucción masiva que afecta a miles de millones de víctimas inocentes.

Las agencias nos informan de que la purificación étnica, la erradicación o el exterminio físico de los grupos étnicos hostiles a los gobiernos autoritarios no requieren alta tecnología, nada de misiles sofisticados, de ántrax o de cabezas nucleares.

En el caso de Sudán, escribe el Director de Acción contra el Hambre, el uso de mercenarios para quemar las aldeas, destrozar las cosechas y las reservas de comida ha precipitado a más de un millón de personas al exilio. Así, una gigantesca hambruna, provocada por el gobierno de Jartum se ha cobrado miles de vidas humanas.

El hambre como arma de destrucción masiva no ha llegado a Estados Unidos o a Europa. Sin embargo, el hambre como amenaza será utilizada cada vez más. Por eso han llegado informaciones tendenciosas capaces de ocultar la realidad con el estallido del miedo.

De un mal endémico que venimos padeciendo, sosteniendo y manteniendo por no adoptar medidas enérgicas, justas y adecuadas, ante el ominoso silencio y la ineficacia culpable de la Organización Mundial del Comercio, ahora van a echarles la culpa del hambre a los hambrientos. No sería la primera vez en la historia: vagos, destruyen los bosques, incapaces de prever, se empeñan en cultivos de subsistencia, no saben planificar, ni exportar, ni industrializarse como es debido.

En esta “puesta en escena”, cadenas de alimentación que pertenecen al gigante Wal Mart y Costco decidieron restringir la venta de arroz a sus clientes sobre todo restaurantes y comercios.

Con esta absurda medida en el país más rico los precios en la Bolsa de Chicago llegaran a subir cerca del 3%, para romper la barrera psicológica de los 25 dólares cada 45 kilos. En Tailandia la subida fue del 5%, y el arroz alcanzó su precio récord: 1.000 dólares por tonelada. Brasil suspendió las exportaciones, mejor dicho, las grandes compañías que inciden en las especulaciones mediante acaparamiento, retenciones o lanzamiento masivo para desestabilizar los precios.

La directora del programa de alimentos de la ONU, J. Sheeran, ha declarado que la ayuda alimentaria que proporcionan les cuesta un 40% más que el pasado, porque casi todos los productos se han encarecido. Como causas de esta situación aludió las nuevas necesidades de alimentación en China o India, los biocombustibles y el precio del petróleo. El gran volumen de inversiones en los mercados de materias primas contribuye al alza de los precios en las bolsas.

Pero el hambre no es una fatalidad, ni un destino, ni tampoco una cuestión de azar. No es el designio de los millones de personas que pasan hambre, como tampoco es una casualidad que el 97% de ellos vivan en países empobrecidos.

Se ha reconocido por organismos independientes, como Acción contra el Hambre, que el problema tiene solución con actividades relacionadas con la nutrición, la salud, la seguridad alimentaria, el agua y saneamiento.

La violencia es el instrumento que tienen los poderes para ejercer el poder sobre la propiedad, las riquezas y el control de la población. La población civil se convierte en rehén de los intereses económicos y de poder de estos grupos armados, ya sean rebeldes, paramilitares o gubernamentales.

En ocasiones todavía se piensa que el hambre es fruto de la superpoblación, de una mala gestión política, de la escasez de alimentos, de unas infraestructuras insuficientes o de un desastre ecológico. Hoy el hambre es un arma empleada por algunos gobiernos para eliminar grupos molestos de población dentro de su propio país, escribe Mariló Hidalgo, en Fusión. Han convertido al hambre en un arma de guerra aquellos que han hecho del beneficio económico y de la prepotencia financiera el eje y objeto de sus acciones. Como si el mundo fuera un tapete en el que los seres humanos no juegan más que el papel de datos que se mueven o elimina según las sacrosantas leyes de un mercado que sólo sirve a sus intereses.


José Carlos García Fajardo es Profesor Emérito de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Director del Centro de Colaboraciones Solidarias (CCS). Edita el blog Jubilateria


Fuente: CCS

jueves, 1 de mayo de 2008

Hambre en el mundo

¿Se han dado cuenta que últimamente los precios suben y suben en el supermercado pero los salarios se quedan igual? Estamos entrando en una crisis de inflación alimentaria mundial que nos afecta a todos. Trabajadores en todo el Mundo—desde Sudáfrica hasta México—protestan ya en las calles. Los que mas sufren son los más vulnerables, en lugares como Haiti y Sierra Leona donde la mayoría de los habitantes no pueden pagar ni siquiera una comida al día. La ONU y organizaciones humanitarias advierten que 100 millones de personas están al borde de la inanición. Los precios suben y con ellos el hambre y la inestabilidad—y las cosas podrían empeorar aun más.

No hay tiempo que perder, millones de personas dependen de la voluntad política de unos pocos gobiernos. Mientras la ONU, el Banco Mundial y agencias humanitarias debaten como combatir la crisis alimentaria, la Ministra de Asuntos Exteriores de Sierra Leona, Zainab Bangura, ha acudido a Avaaz para lanzar una campaña urgente. Sigue el enlace siguiente para ver un video personal de su parte y unirte al llamado urgente al G8, ONU y EU:

http://www.avaaz.org/es/global_food_crisis/19.php

Los precios del maís, el trigo, y el arroz han aumentado más de un 100% . En términos concretos, los millones de personas que apenas podían subsistir cuando una barra de pan costaba 30 centavos, ya no pueden comprarla si cuesta entre 60 y 80 centavos. Estas personas necesitan ayuda humanitaria inmediata, pero también soluciones a largo plazo: que los países ricos examinen más de cerca las políticas que han creado injusticias en la producción, distribución, y comercio de los alimentos. La campaña de Avaaz pide al G8, la EU, y la ONU que manden ayuda inmediata, calmen la especulación financiera desatada en el sector alimentario, evalúen los efectos secundarios de los de biocombustibles y confronten las injusticias del actual sistema de comercio e inversión en el sector Agrícola.

Estemos donde estemos, la inflación alimentaria nos afecta a todos—y nos demuestra que en este mundo interconectado los problemas nos tocan a todos, pero la soluciones también. Las muertes por hambre se pueden prevenir. Lo que falta no es comida,—si no la voluntad política para repartirla y producirla justa y sosteniblemente. En el 2008 es inaceptable que alguien se muera de hambre-- este día de solidaridad internacional con trabajadores en todo el Mundo, tomemos el primer paso contra la miseria, por favor firma la petición.

http://www.avaaz.org/es/global_food_crisis/19.php

Para saber más:

http://www.elmundo.es/especiales/2008/04/internacional/crisis_alimentos/soluciones.html
http://www.milenio.com/index.php/2008/04/29/231336/
http://www.eluniversal.com.mx/notas/502546.html


Avaaz es una organización independiente y sinfines de lucro cuya misión es asegurar que los valores y opiniones de la mayoría de la gente sean tomados en cuenta en las políticas que nos gobiernan. ‘Avaaz’ significa ‘voz’ en varios idiomas asiáticos y europeos. Avaaz no acepta dinero de gobiernos ni de empresas y su equipo esta basado en oficinas en Londres, Nueva York, Washington, Ginebra, Paris y Rio de Janeiro.

martes, 29 de abril de 2008

Los transgénicos ganan pulso


España aumenta un 40% su producción en un año -El debate sobre la modificación genética moviliza a científicos y agricultores

La crisis alimentaria global puede convertirse en el escenario perfecto. Los transgénicos ganan adeptos en medio de la crisis de los cultivos y en España viven un impulso especial frente al recelo que despiertan en otros países europeos. Los defensores preguntan por qué se limita el cultivo y a la vez se permite la importación, debilitando la competitividad europea. Los detractores alertan: las consecuencias medioambientales pueden ser peligrosas.

Un dato nuevo: la industria de la biotecnología ha sentado en el Consejo de Ministros a uno de sus principales representantes. La doctora en biología Cristina Garmendia, que llevaba las riendas de la empresa Genetrix, presidía, además, la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO). Su nombramiento se produce en tiempos de disensión interna en la UE sobre si debe o no dar luz verde a la patata genéticamente modificada propiedad de BASF, a la que España se ha mostrado favorable. La incorporación de Garmendia coincide además con un llamativo repunte del cultivo del único organismo modificado cuya producción está permitida en España, el maíz transgénico Bt.

La superficie de variedades de maíz genéticamente modificado que se cultivaron en España se disparó un 40% en 2007. Alcanzó las 75.148 hectáreas. La mayoría se cultiva en Aragón (35.860 hectáreas) y Cataluña (23.013 hectáreas) y no es casual. El maíz Bt incorpora un gen insecticida contra la plaga del taladro, que azota en especial zonas húmedas como la cuenca del Ebro. "Este insecto taladra la caña, las hojas, puede estropear el 15% de la cosecha y con el transgénico se evita esa pérdida", explica Esteban Andrés desde la Asociación General de Productores de Maíz de España. El presidente de los productores, Agustín Mariné, añade que el coste de la semilla es un 10% más caro, pero que el agricultor acaba ahorrando por la cosecha que no se pierde y porque se conserva mejor. "Además, los fabricantes de pienso lo prefieren, porque el transgénico, al no haber sido atacado, no tiene microtoxinas".

Todas esas supuestas ventajas le han amargado la vida a agricultores como Juli Vergé. Hace una década, este ingeniero agrónomo de 55 años cultivaba 38 hectáreas de maíz ecológico en Bellcaire d'Urgell (Lleida). Con el tiempo, la cifra fue cayendo a 15, a 10, a 2... "He perdido demasiado dinero. Tiro la toalla", dice, con voz desencantada. A otros agricultores ecológicos de Cataluña, Aragón o Castilla-La Mancha les ha ocurrido algo parecido: sus cosechas han sido víctimas de la contaminación del polen transgénico de plantaciones próximas. "Si mi maíz está contaminado, se desclasifica como ecológico. El único modo de evitar la contaminación es iniciar la siembra, que tocaría en mayo, a finales de junio. Pero retrasarla significa obtener 4.000 kilos de maíz en lugar de 8.000. Son demasiadas pérdidas. En el pueblo somos cuatro gatos, ¿cómo iba a denunciar a mis vecinos?", relata Vergé.

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino admite que todavía no está en vigor la requerida normativa sobre la coexistencia de cultivos transgénicos y convencionales.

"En todo este debate, debe escucharse la opinión de quienes utilizan los transgénicos. Nadie obliga a nadie a comprarlos", interviene Jaime Costa, director de Asuntos Regulatorios y Científicos de Monsanto, el gigante de las semillas genéticamente modificadas que se cultivan en España (MON 810). Pero el mercado español no pertenece sólo a esta multinacional. Monsanto ofrece su modificación genética a otras empresas del sector. En España son 10 las que la incorporan a sus variedades y comercializan a partir de ahí sus propios productos: Pioner, Monsanto, Limagrain, Semillas Fitó, Arlesa, Koipesol, KWS, Coop de Pau, Agrar Semillas y Corn Status.

"La libertad de elección es más que dudosa. Hay agricultores que ni siquiera saben que están comprando transgénicos", asegura Juan Felipe Carrasco, responsable de transgénicos de Greenpeace, contraria a éstos por razones de salud, económicas, medioambientales y de derechos humanos.

"Si fueran tan buenos los transgénicos, la enorme presión de la industria, que ahora está hasta en el Gobierno, y los años que hace desde que el maíz transgénico fue autorizado (1998) lo habrían adoptado muchos más agricultores", añade Carrasco. Sobre un total de 350.000 hectáreas de maíz que se cultivan en España, la proporción del transgénico ronda el 20%.

Los sindicatos agrarios están divididos al respecto. Asaja se inclina a favor. COAG rechaza de plano los transgénicos. "Casi no se encuentran semillas convencionales. Estamos en contra de la creciente y excesiva dependencia del agricultor de las grandes multinacionales", dice el portavoz de COAG, Rubén Villanueva. Aduce que si se compran semillas transgénicas a una empresa se le debe comprar también su cadena de productos plaguicidas.

En Europa, siete países han prohibido el cultivo de transgénicos. Francia y Rumania se han sumado a las moratorias de Italia, Hungría, Grecia, Polonia y Austria. La decisión corresponde al Consejo de Ministros comunitario (o a la Comisión Europea, si en el consejo no se da, como en el caso de la patata transgénica, una autorización por mayoría cualificada). Pero cada país puede invocar una cláusula de salvaguarda, justificada con informes científicos. Cuando Francia invocó la suya para suspender el cultivo del maíz más empleado en España esgrimió que la dispersión del polen transgénico puede alcanzar distancias "kilométricas", de modo que no puede descartarse que una planta transgénica no vaya a contaminar a otra tradicional.

Los grupos contrarios a la modificación genética de alimentos no esconden su "inquietud" por la política que vaya a aplicar el Gobierno. Desde las empresas punteras de un mercado agrobiotecnológico, que el año pasado fue valorado por la firma Cropnosis en 4.400 millones de euros, se critica a sus detractores con el mismo arma de que les acusan éstos: la desinformación.

"Las aplicaciones de la biotecnología a la mejora de las plantas cultivadas son descritas sin tener en cuenta las últimas regulaciones y conocimientos derivados de las estrictas exigencias en la UE, que no permiten la comercialización de productos que representen un riesgo para personas o para el medio ambiente", dice Isabel García Carneros, secretaria general en funciones de ASEBIO.

Unos y otros sólo coinciden en una paradoja: "En España se cultiva una variedad de maíz, pero se importan de otros países cerca de 10 toneladas de maíz y soja que no han sido autorizados a cultivarse aquí. El 85% de la soja que se consume en la UE está modificada genéticamente", afirma Carlos Vicente, director de Biotecnología de Monsanto.

¿Qué opina la ministra? Poco antes de asumir sus nuevas responsabilidades, en entrevistas, foros y artículos de opinión, Cristina Garmendia insistía en que "no se ha observado ningún efecto adverso ni sobre personas ni sobre el medio ambiente que sea achacable a los transgénicos". Y enfatizaba la necesidad de que "el consumidor pueda elegir libremente con una garantía de seguridad". Por ley, desde hace cuatro años todos los alimentos con más de un 0,9% de ingredientes transgénicos deben llevar una etiqueta que informe de ello.

La declaración de la asociación ASEBIO -que presidía hasta ahora Garmendia- Ciencia, progreso y medio ambiente es más contundente: "Las autoridades de nuestro país deberían facilitar su empleo [de las variedades genéticamente modificadas] sin discriminaciones para que la competitividad de la agricultura de nuestro país no se vea perjudicada" e incidía en la "ausencia de estudios científicos que desaconsejan el empleo" de este tipo de plantas.

Manifiesto contra manifiesto. Una no menos larga lista de académicos, sindicalistas, ecologistas y representantes de organizaciones de consumidores se han adherido a otra declaración, Democracia, precaución y medio ambiente. Este documento cuestiona las mejoras en la calidad de los alimentos que la industria atribuye a los transgénicos, afirma que sus impactos sobre el medio ambiente cada vez están más documentados, advierte de que no contribuyen a aliviar la pobreza ni el hambre en el mundo y concluye que "sólo benefician a las multinacionales que los desarrollan y comercializan".

"La evolución de la opinión pública es clave, pero todo dependerá de la regulación. A más trabas legales, más tardará en imponerse la tecnología. Pero es cuestión de tiempo", augura el economista Gonzalo Sanz-Magallón, profesor de la Universidad San Pablo-CEU, para quien los transgénicos pueden beneficiar a agricultores y consumidores en el Tercer Mundo. Y agrega: "La clave está en la voluntad política".

Fuente.el Pais Reportaje ARIADNA TRILLAS 29/04/2008

Por una agricultura ecológica

Los transgénicos esconden impredecibles riesgos (ecológicos, económicos y sanitarios). Aunque los que los comercializan afirman que su consumo no es perjudicial para la salud humana, no hay estudios que lo constaten. Por el contrario, la agricultura ecológica es una respuesta integral a todos estos problemas. Con los transgénicos se han visto impactos en la biodiversidad, contaminación en campos adyacentes y resistencia a herbicidas, la creación de virus, resistencias en insectos y plantas, daños a la fauna de insectos beneficiosos. Suponen una dependencia de los agricultores de la agroindustria de semillas y de patentes de plantas y animales, mayor industrialización de la agricultura, pérdida de empleos, costos de responsabilidad ambiental por separación de producciones. Ocasionan la producción de sustancias indeseables e inesperadas que modifican la composición y función de los órganos de las plantas, reacciones alérgicas a los alimentos y mayor riesgo de cáncer de mama o mayor facilidad de transferencia de resistencia a antibióticos. En animales se han visto desórdenes metabólicos y problemas de fertilidad.

Víctor González es director técnico de la Sociedad Española de Agricultura Ecológica

La base del desarrollo actual

Todas las variedades agrícolas tradicionales proceden de modificaciones genéticas dirigidas por el hombre. Sin ellas, no existiría la agricultura actual. Las plantas transgénicas simplemente incorporan nuevas metodologías que añaden precisión a las modificaciones convencionales. En los más de 10 años de empleo de estas variedades, no se ha encontrado ni un solo efecto nocivo para la salud o para el medio ambiente. Gracias a los controles a que están sometidos, los transgénicos ofrecen más seguridad que ninguna variedad convencional. Su mayor productividad también reduce la superficie de suelo agrícola, contribuyendo a preservar ecosistemas naturales. La biotecnología desarrolla nuevos cultivos más rápida y eficazmente, y permite mejoras en variedades locales. Cultivos que requieren menos agua, o que resisten mejor a las heladas o a las plagas; variedades que incorporan mejoras nutricionales y alivian deficiencias endémicas en poblaciones; cereales seguros para los celíacos... Corresponde a los ciudadanos decidir si desean prescindir de los beneficios de la biotecnología. A los científicos, garantizar que se hace bien.

Carmen Fenoll es catedrática de Medio Ambiente en la Universidad de Castilla-La Mancha.

La ONU culpa de la crisis alimentaria a la "política aberrante" del FMI

Ziegler pide una moratoria de cinco años para los biocombustibles

El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación calificó ayer de "auténtica tragedia" el aumento del precio de los alimentos y pidió fondos suplementarios para atajar el hambre. En el marco de una reu-nión del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con las 27 agencias que conforman el organismo, Jean Ziegler culpó del drama a los biocarburantes, a las "políticas aberrantes" del Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la especulación.

La comparecencia ante los medios de comunicación iba a ser una simple conferencia de despedida y balance de gestión del saliente relator especial de la ONU. Pero el suizo Jean Ziegler la terminó convirtiendo en una incendiaria llamada de atención. El sociólogo y escritor, autor de El imperio de la vergüenza, no dudó en calificar la producción de biocarburantes de "crimen contra la humanidad".

Ziegler tampoco ahorró críticas a organismos como la Organización Mundial del Comercio y acusó a su director, Pascal Lamy, de tener una línea de trabajo, "totalmente contraria a los intereses de los pueblos mártires del hambre, porque son los pagos proteccionistas los que permiten a los campesinos cultivar alimentos". Calificó igualmente al FMI de seguir "políticas aberrantes" por desarrollar cultivos de exportación para reducir la deuda exterior en detrimento de las "agriculturas de subsistencia", y abogó por el fin de los "cultivos coloniales".

Dentro del aluvión de críticas, consideró positivo el "cambio de postura" del director del FMI, Dominique Strauss-Khan, quien ha invitado a los gobiernos "a dar una prioridad absoluta a los cultivos alimenticios".

El suizo lanzó además una llamada urgente a todos los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU a incrementar sus ayudas, puesto que la subida de precios de los últimos tres meses ha provocado una caída del poder adquisitivo del 40%. Según los expertos, la ayuda adicional debería elevarse a 476 millones de euros. "De este programa dependen 75 millones de personas", recordó antes de proponer "una moratoria total de cinco años sobre la producción de biocarburantes".

En declaraciones a este diario, Ziegler disculpó a los países que optan por la agricultura de exportación: "Lo hacen no por cinismo, sino porque necesitan divisas para poder pagar sus deudas y seguir los dictados aberrantes del FMI". El sociólogo aboga por "reglas más duras, en particular en la comercialización de materias primas. Hay que regular las Bolsas de manera que los especuladores pierdan sus ganas de especular".

El relator, cuyo mandato termina mañana, ha sido elegido para integrar el Comité Consultivo del Consejo de Derechos Humanos. Antes de marcharse subrayó que "la transformación masiva de cultivos en biocarburantes ha provocado la escalada de precios de productos básicos esenciales para la supervivencia de millones de personas".

Según datos de la FAO, Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, en el último año el trigo se ha encarecido un 130%, el arroz un 74%, la soja un 87% y el maíz un 53%. Ziegler subrayó que, "si en Europa una familia dedica un 10% de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo esa proporción puede llegar al 90%".

El polémico analista destacó los casos trágicos de Gaza y Darfur y advirtió de que "millones de personas pueden morir de hambre en los próximos meses" si no se toman medidas. En un oscuro vaticinio, afirmó que "las revueltas del hambre que han tenido lugar ya en 37 países van a intensificarse, y el número de personas afectadas por la malnutrición va a aumentar en los próximos cinco a seis años".

La atención mundial continúa hoy en Suiza. Ban Ki-moon hará públicas sus conclusiones tras reunirse ayer con los directivos de las 27 agencias. Su objetivo era "elaborar un plan de batalla ante la crisis". Ziegler se mostró escéptico: "No creo que Ban Ki-moon disponga de los medios para enfrentarse a las multinacionales que controlan la producción de biocarburantes", dijo a este periódico.

Fuente: el Pais -RODRIGO CARRIZO - Ginebra - 29/04/2008

La ONU y el Banco Mundial crean un equipo conjunto para atajar la crisis alimentaria

Las agencias de Naciones Unidas califican de "desafío sin precedentes y de proporciones globales" el problema del precio de los alimentos

Las agencias humanitarias de la ONU y el Banco Mundial van a crear un equipo conjunto de urgencia para atajar la crisis alimentaria mundial, un "desafío sin precedentes y de proporciones globales", que se cierne sobre millones de personas debido al fuerte y rápido aumento del precio de los alimentos básicos. Así lo han acordado hoy en Berna (Suiza) las agencias de Naciones Unidas y el secretario general de la organización, Ban Ki-moon. Para el corto plazo, Ban Ki-moon ha pedido donaciones a la comunidad internacional por 2.500 millones de dólares (1.600 millones de euros).

"Consideramos que la dramática escalada de los precios de los alimentos en todo el mundo ha evolucionado hacia un desafío sin precedentes de proporciones globales que se ha convertido en una crisis para los más vulnerables del planeta, incluyendo a los pobres de las ciudades", dice la ONU en un comunicado emitido tras la "histórica y esencial" reunión entre las 27 agencias sectoriales de Naciones Unidas, entre ellas el Programa Mundial de Alimentos (PAM) o la agencia para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y su secretario general iniciada ayer en la capital suiza.

En una rueda de prensa para informar sobre la reunión, Ki-moon ha hecho un llamamiento desesperado: "Si no se cubren plenamente los fondos que hemos solicitado a los donantes, nos arriesgamos a que aumente aún más el hambre, la malnutrición y a que estallen disturbios sociales a una escala sin precedentes". Debido a la escalada de los precios de los alimentos básicos ?arroz, trigo, maíz, frutas-, el Programa Mundial de Alimentos, del que dependen 75 millones de personas en el mundo, ha perdido en tres meses un 40% de su poder adquisitivo.

El líder de la ONU estaba acompañado en la rueda de prensa por la directora del PAM, Josette Sheeran, del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, del director de la FAO, Jacques Diouf, el presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura, Lennart Bäge, y del Director general de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy. Moon ha convocado a los líderes mundiales a una cumbre sobre seguridad alimentaria que se celebrará en Roma del 3 al 5 de junio.

No a la prohibición de la exportación

Paralelamente, Zoellick ha anunciado que el BM planea poner en marcha algún tipo de herramientas de financiación rápida para ayudar a los países más desfavorecidos y cuya estabilidad está en mayor peligro -ya se han producido revueltas con muertos en algunos países, como Haití, Camerún o Senegal, entre otros-. También creará herramientas de financiación más rápidas y flexibles para otros países. Además, su director ha anunciado que para el año que viene va a doblar el importe de sus préstamos para la agricultura en África, hasta los 800 millones de dólares (511 millones de euros).

También ha pedido, con el apoyo de Ki-moon, a los gobiernos que no tomen medidas proteccionistas, como la prohibición de las exportaciones de los productos básicos, ya que contribuirían a exacerbar el problema. "Instamos a los países a que no recurran a la prohibición de las exportaciones. Estos controles contribuyen a que se acapare, disparan los precios y perjudican a los más pobres", ha dicho Zoellick.

"Aunque hemos visto caer los precios del trigo en los últimos días, es probable que los del arroz y los del maíz sigan altos", ha pronosticado Zoellick, por lo que ha pedido que la comunidad internacional se centre también en el largo plazo, además de en las medidas de emergencia, como por ejemplo esfuerzos para impulsar el comercio mundial. "La emergencia es crítica, pero no podemos parar ahí", ha dicho el jefe del BM.

Fuente: el Pais -AGENCIAS - Berna - 29/04/2008

Los precios de la comida han se han triplicado y cada día, personas que antes podían pagar una bolsa de arroz o una barra de pan, se hunden en el hambre y la miseria. Trabajadores por todo el Mundo han salido a las calles a protestar por su derecho más básico-la comida. 100 millones de personas están en peligro de inanición, lo que en muchos países podría ocasionar inestabilidad política y hasta violencia como en Haiti.

Los que más sufren son, como de costumbre, los más vulnerables. Se necesita ayuda alimentaria inmediata pero también soluciones a largo plazo. En el espíritu de solidaridad internacional del Dia del Trabajado, únete a nosotros y a Zainab Bangura, Ministra de Asuntos Exteriores de Sierra Leona pidiendo al G8, la UE y la ONU un sistema que actúen hoy mismo y confronten la crisis mundial del alimentos.

Petición al G8, la ONU y la Unión Europea
Les rogamos actuar inmediatamente para resolver la crisis alimentaria mundial: movilizando fondos de emergencia contra el hambre; eliminando incentivas perversas para quemar comida como biocombustibles, confrontando el problema de la especulación financiera en el sector alimentario, re-evaluando la políticas comerciales injustas, e invirtiendo en la productividad agrícola en los países en desarrollo.

Firma la petición .CAMPAÑA SOS CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL .AVAAZ.ORG-El mundo en acción