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martes, 16 de febrero de 2010

Alerta transgénica

La FAO intenta legitimar a las trasnacionales 

por Silvia Ribeiro 

Del uno al cuatro de marzo 2010 se realizará en Guadalajara, México, una conferencia técnica internacional de la FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) sobre cómo se podría manipular y/o hacer transgénico casi todo lo que esté vivo: desde los cultivos y microorganismos hasta los bosques, peces y ganado, pasando por cómo usar más biotecnología en procesos agroindustriales.
 
Cínicamente, los objetivos manifiestos de la conferencia afirman que se hace para plantear las oportunidades y opciones para los países pobres frente a las crisis alimentaria y climática. Para ello la FAO, con apoyo y dinero del gobierno mexicano, tendrá una conferencia cerrada, sólo para invitados, en un hotel de lujo y rodeada de elementos de seguridad (nada alimentaria), limitando enfáticamente la participación real y las propuestas y perspectivas de aquéllos que afirma necesitarían sus supuestas soluciones.
 
Entre los organizadores de la conferencia se encuentra también el Banco Mundial y el CGIAR, ambas instituciones con largas colas que pisar por su impacto negativo sobre los más desposeídos. El gobierno de Estados Unidos e instituciones vinculadas a las industrias de transgénicos están entre los financiadores. Es lógico, ya que la conferencia es uno de los intentos más burdos de la FAO de promover y legitimar los transgénicos, beneficiando a las trasnacionales que los monopolizan.
 
Son muchas y graves las agresiones que encarnan esta conferencia. Una de ellas es que la conferencia se realiza al mismo tiempo que se autorizan las siembras de maíz transgénico en México, centro del origen del cultivo, en un claro intento del gobierno por legitimarse y tratar de tapar las críticas internacionales por este crimen de proporciones históricas, arropándose con la indiferencia de la FAO frente al tema. Peor aún, espera que la FAO no sólo no lo critique, como es su deber según su propio mandato y tratado, sino que termine afirmando que, contra la voluntad de campesinos, indígenas y la vasta mayoría de la población del país, sería bueno para México sembrar transgénicos. O al menos, que la coexistencia de transgénicos con otros cultivos es posible, falacia inventada por las trasnacionales. En Europa, donde se aceptó la coexistencia, ahora hay una campaña masiva para suspenderla, porque la contaminación transgénica –y todos los impactos ambientales, de salud y económicos que conlleva– son incontenibles.
 
Aunque el tema de la contaminación transgénica es grave en cualquier parte del mundo, la contaminación del maíz transgénico en México es devastadora, porque al ser el centro de origen, significa dañar el acervo genético y el reservorio de diversidad del maíz para todo el mundo. Frente al caos climático, uno de los elementos fundamentales es justamente que exista diversidad de semillas, lo que permitiría enfrentar los cambios del clima, con semillas adaptadas a diferentes circunstancias, que estén en manos de los campesinos, no contaminadas y no restringidas por patentes y control de mercados. Pero la orientación del evento es la contraria.
 
 A partir de los documentos que se han publicado para la conferencia, queda claro el intento de la FAO por ignorar que se trata de tecnologías –sean transgénicos o biotecnología en general– que están controladas en porcentajes abismales por unas pocas trasnacionales, que monopolizan tanto los mercados como las patentes. Las pocas referencias que se hacen sobre esto, se restringen a buscar opciones para poder cumplir con los derechos de propiedad intelectual y acuerdos comerciales –y por tanto favorecer a las trasnacionales– en lugar de cuestionarlos por constituir un robo de las empresas a los bienes comunes, un asalto a las semillas que son patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad, como lo expresa la Vía Campesina.
 
Ignorando este contexto fundamental y evitando discutir seriamente los daños ambientales y a la salud, los documentos de la conferencia son altamente útiles a las trasnacionales. Pretenden disimular los transgénicos englobando todo en el término supuestamente neutral de biotecnología, donde entraría desde el yogur que hacía la abuela hasta los transgénicos de Monsanto. En esto y en otros puntos, como el ocultamiento de que los transgénicos producen menos y usan más químicos, es vergonzosa la repetición prácticamente literal de argumentos y fuentes de la industria de transgénicos en los documentos.
 
Estas falacias no quedarán sin contestar. Entre muchas otras actividades y manifestaciones de la sociedad civil que se realizarán en esos días en Guadalajara, la Red en Defensa del Maíz, Vía Campesina y la Asamblea Nacional de Afectados Ambientales convocan el 2 y 3 de marzo a una primer audiencia titulada La contaminación transgénica del maíz: ¿crimen de lesa humanidad? Habrá testimonios nacionales e internacionales de campesinos, indígenas, activistas, intelectuales y científicos, construyendo un expediente que será presentado en tribunales internacionales. La FAO y esta conferencia constarán en el expediente.
 
Silvia Ribeiro es Investigadora del Grupo ETC
 
www.etcgroup.org

miércoles, 7 de octubre de 2009

La crisis internacional y el costo del hambre


 

 

 

 

 

 

 

 

por Pedro Medrano







Recientemente, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) divulgó cifras alarmantes sobre el aumento del número de hambrientos en el mundo. De acuerdo con la FAO, a mediados de 2009 el número de personas con hambre rebasó los mil millones por primera vez en la historia de la humanidad. El número aproximado, de mil 20 millones, excede en aproximadamente 100 millones el número de personas con hambre a mediados de 2008.

 Estas cifras son preocupantes, pues revelan que muchos de los adelantos en la lucha contra el hambre, logrados en el transcurso de la década, se han revertido. Las causas de la reversión están vinculadas a las crisis internacionales que han alterado los mercados energéticos, financieros y alimentarios. Estas crisis han reducido los ingresos y las oportunidades de empleo de los pobres y comprometido significativamente su acceso a la alimentación.

 En América Latina y el Caribe, el número de personas con hambre también ha aumentado. Entre 2008 y 2009, el incremento ha sido de casi 13%, a 53 millones. Hace apenas unos años—en 2003-2005—la cifra de hambrientos se estimaba en 45 millones. La estimación para 1990-1992—hace casi 20 años—era de 53 millones. En otras palabras, las crisis aludidas han revertido el número absoluto de hambrientos en la región a los niveles de 1990.

 El hambre ataca a los sectores marginados de las sociedades de la región, pero con especial dureza a las poblaciones más vulnerables: indígenas y afro-descendientes, mujeres y, en particular, a niñas y niños pequeños. En la actualidad, 9 millones de niñas y niños padecen de desnutrición crónica (retardo en talla). En ciertos países la tasa de desnutrición excede, con creces, el promedio para la región. Por ejemplo, en Guatemala—donde el Presidente Colom ha declarado un estado de calamidad pública a causa de la hambruna—casi la mitad de las niñas y niños menores de 5 años manifiesta retardo en talla (49%).

 La problemática aludida tiene una dimensión moral muy importante que estremece nuestra sensibilidad y nos motiva a la acción. Pero en años recientes ha ganado vigencia la percepción de que, además del aspecto ético, el hambre tiene un costo importante que grava con particular   dureza a las sociedades menos prósperas. De esta aproximación económica al fenómeno se desprende que la inseguridad alimentaria no sólo debe ser tratada como un problema moral, sino también como un asunto prioritario en el diseño de políticas públicas para el desarrollo.

Un estudio encargado por los gobiernos del área y llevado a cabo conjuntamente por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) amplía y sustenta estos señalamientos. El estudio, titulado “El costo del hambre: impacto social y económico de la desnutrición infantil en Centroamérica y la República Dominicana”, cuantificó dicho costo en 6 mil 658 millones de dólares, sólo para el año 2004. Los principales renglones afectados por esta pérdida multimillonaria son la productividad, la salud y la educación.

Pensemos por un minuto en las realidades y perspectivas de una niña o   niño   hambriento.   El  hambre, para comenzar, aumenta sus probabilidades de morir en los días o semanas siguientes al nacimiento.   Si sobrevive a este terrible flagelo, el hambre incrementa su vulnerabilidad a las enfermedades infecciosas, que reducen   el   apetito, prolongan la desnutrición y coartan el crecimiento. Merma su desarrollo cognitivo, psicológico y social. En la edad escolar, compromete seriamente su capacidad de aprendizaje. Y en la edad adulta, menoscaba su productividad y su plena inserción en la sociedad.

 Sin lugar a dudas, el hambre degrada el capital humano de las sociedades que más necesitan aprovecharlo y dirigirlo hacia el desarrollo   sostenible. También causa inestabilidad política y social, lo que acarrea un costo económico adicional que merece ser tomado en consideración.   En Haití, por ejemplo, el alza en los precios   de los combustibles y alimentos condujo a violentas protestas en abril de 2008, que causó daños considerables a la propiedad y la caída del gobierno.

 El   crecimiento   del   hambre como consecuencia de las crisis internacionales amenaza con devaluar aún más el potencial de los países menos favorecidos para mejorar las condiciones de vida de sus poblaciones. En momentos como éstos, los gobiernos, las sociedades y la comunidad internacional deben aunar esfuerzos para fortalecer las redes   de   protección social que amparan a los sectores más vulnerables de los embates de las crisis internacionales.

 Medidas determinadas y acciones concertadas—como los programas de salud   materno-infantil,   las   transferencias   condicionadas de alimentos y la alimentación escolar—tienen comprobado potencial para impedir que el hambre acentúe su presencia en nuestro continente. Es tiempo de reforzar esos programas, no sólo por el deber que nos atañe de luchar contra la desnutrición, sino también por el costo económico que el hambre impone sobre los países menos aventajados.

-Pedro Medrano es Director Regional en América Latina y el Caribe Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA)

http://alainet.org/active/33506

martes, 29 de abril de 2008

La ONU culpa de la crisis alimentaria a la "política aberrante" del FMI

Ziegler pide una moratoria de cinco años para los biocombustibles

El relator especial de la Organización de las Naciones Unidas para el Derecho a la Alimentación calificó ayer de "auténtica tragedia" el aumento del precio de los alimentos y pidió fondos suplementarios para atajar el hambre. En el marco de una reu-nión del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, con las 27 agencias que conforman el organismo, Jean Ziegler culpó del drama a los biocarburantes, a las "políticas aberrantes" del Fondo Monetario Internacional (FMI) y a la especulación.

La comparecencia ante los medios de comunicación iba a ser una simple conferencia de despedida y balance de gestión del saliente relator especial de la ONU. Pero el suizo Jean Ziegler la terminó convirtiendo en una incendiaria llamada de atención. El sociólogo y escritor, autor de El imperio de la vergüenza, no dudó en calificar la producción de biocarburantes de "crimen contra la humanidad".

Ziegler tampoco ahorró críticas a organismos como la Organización Mundial del Comercio y acusó a su director, Pascal Lamy, de tener una línea de trabajo, "totalmente contraria a los intereses de los pueblos mártires del hambre, porque son los pagos proteccionistas los que permiten a los campesinos cultivar alimentos". Calificó igualmente al FMI de seguir "políticas aberrantes" por desarrollar cultivos de exportación para reducir la deuda exterior en detrimento de las "agriculturas de subsistencia", y abogó por el fin de los "cultivos coloniales".

Dentro del aluvión de críticas, consideró positivo el "cambio de postura" del director del FMI, Dominique Strauss-Khan, quien ha invitado a los gobiernos "a dar una prioridad absoluta a los cultivos alimenticios".

El suizo lanzó además una llamada urgente a todos los donantes del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU a incrementar sus ayudas, puesto que la subida de precios de los últimos tres meses ha provocado una caída del poder adquisitivo del 40%. Según los expertos, la ayuda adicional debería elevarse a 476 millones de euros. "De este programa dependen 75 millones de personas", recordó antes de proponer "una moratoria total de cinco años sobre la producción de biocarburantes".

En declaraciones a este diario, Ziegler disculpó a los países que optan por la agricultura de exportación: "Lo hacen no por cinismo, sino porque necesitan divisas para poder pagar sus deudas y seguir los dictados aberrantes del FMI". El sociólogo aboga por "reglas más duras, en particular en la comercialización de materias primas. Hay que regular las Bolsas de manera que los especuladores pierdan sus ganas de especular".

El relator, cuyo mandato termina mañana, ha sido elegido para integrar el Comité Consultivo del Consejo de Derechos Humanos. Antes de marcharse subrayó que "la transformación masiva de cultivos en biocarburantes ha provocado la escalada de precios de productos básicos esenciales para la supervivencia de millones de personas".

Según datos de la FAO, Fondo de la ONU para la Agricultura y la Alimentación, en el último año el trigo se ha encarecido un 130%, el arroz un 74%, la soja un 87% y el maíz un 53%. Ziegler subrayó que, "si en Europa una familia dedica un 10% de su presupuesto a la alimentación, en el mundo en desarrollo esa proporción puede llegar al 90%".

El polémico analista destacó los casos trágicos de Gaza y Darfur y advirtió de que "millones de personas pueden morir de hambre en los próximos meses" si no se toman medidas. En un oscuro vaticinio, afirmó que "las revueltas del hambre que han tenido lugar ya en 37 países van a intensificarse, y el número de personas afectadas por la malnutrición va a aumentar en los próximos cinco a seis años".

La atención mundial continúa hoy en Suiza. Ban Ki-moon hará públicas sus conclusiones tras reunirse ayer con los directivos de las 27 agencias. Su objetivo era "elaborar un plan de batalla ante la crisis". Ziegler se mostró escéptico: "No creo que Ban Ki-moon disponga de los medios para enfrentarse a las multinacionales que controlan la producción de biocarburantes", dijo a este periódico.

Fuente: el Pais -RODRIGO CARRIZO - Ginebra - 29/04/2008

La ONU y el Banco Mundial crean un equipo conjunto para atajar la crisis alimentaria

Las agencias de Naciones Unidas califican de "desafío sin precedentes y de proporciones globales" el problema del precio de los alimentos

Las agencias humanitarias de la ONU y el Banco Mundial van a crear un equipo conjunto de urgencia para atajar la crisis alimentaria mundial, un "desafío sin precedentes y de proporciones globales", que se cierne sobre millones de personas debido al fuerte y rápido aumento del precio de los alimentos básicos. Así lo han acordado hoy en Berna (Suiza) las agencias de Naciones Unidas y el secretario general de la organización, Ban Ki-moon. Para el corto plazo, Ban Ki-moon ha pedido donaciones a la comunidad internacional por 2.500 millones de dólares (1.600 millones de euros).

"Consideramos que la dramática escalada de los precios de los alimentos en todo el mundo ha evolucionado hacia un desafío sin precedentes de proporciones globales que se ha convertido en una crisis para los más vulnerables del planeta, incluyendo a los pobres de las ciudades", dice la ONU en un comunicado emitido tras la "histórica y esencial" reunión entre las 27 agencias sectoriales de Naciones Unidas, entre ellas el Programa Mundial de Alimentos (PAM) o la agencia para la Agricultura y la Alimentación (FAO), y su secretario general iniciada ayer en la capital suiza.

En una rueda de prensa para informar sobre la reunión, Ki-moon ha hecho un llamamiento desesperado: "Si no se cubren plenamente los fondos que hemos solicitado a los donantes, nos arriesgamos a que aumente aún más el hambre, la malnutrición y a que estallen disturbios sociales a una escala sin precedentes". Debido a la escalada de los precios de los alimentos básicos ?arroz, trigo, maíz, frutas-, el Programa Mundial de Alimentos, del que dependen 75 millones de personas en el mundo, ha perdido en tres meses un 40% de su poder adquisitivo.

El líder de la ONU estaba acompañado en la rueda de prensa por la directora del PAM, Josette Sheeran, del presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, del director de la FAO, Jacques Diouf, el presidente del Fondo Internacional para el Desarrollo de la Agricultura, Lennart Bäge, y del Director general de la Organización Mundial del Comercio, Pascal Lamy. Moon ha convocado a los líderes mundiales a una cumbre sobre seguridad alimentaria que se celebrará en Roma del 3 al 5 de junio.

No a la prohibición de la exportación

Paralelamente, Zoellick ha anunciado que el BM planea poner en marcha algún tipo de herramientas de financiación rápida para ayudar a los países más desfavorecidos y cuya estabilidad está en mayor peligro -ya se han producido revueltas con muertos en algunos países, como Haití, Camerún o Senegal, entre otros-. También creará herramientas de financiación más rápidas y flexibles para otros países. Además, su director ha anunciado que para el año que viene va a doblar el importe de sus préstamos para la agricultura en África, hasta los 800 millones de dólares (511 millones de euros).

También ha pedido, con el apoyo de Ki-moon, a los gobiernos que no tomen medidas proteccionistas, como la prohibición de las exportaciones de los productos básicos, ya que contribuirían a exacerbar el problema. "Instamos a los países a que no recurran a la prohibición de las exportaciones. Estos controles contribuyen a que se acapare, disparan los precios y perjudican a los más pobres", ha dicho Zoellick.

"Aunque hemos visto caer los precios del trigo en los últimos días, es probable que los del arroz y los del maíz sigan altos", ha pronosticado Zoellick, por lo que ha pedido que la comunidad internacional se centre también en el largo plazo, además de en las medidas de emergencia, como por ejemplo esfuerzos para impulsar el comercio mundial. "La emergencia es crítica, pero no podemos parar ahí", ha dicho el jefe del BM.

Fuente: el Pais -AGENCIAS - Berna - 29/04/2008

Los precios de la comida han se han triplicado y cada día, personas que antes podían pagar una bolsa de arroz o una barra de pan, se hunden en el hambre y la miseria. Trabajadores por todo el Mundo han salido a las calles a protestar por su derecho más básico-la comida. 100 millones de personas están en peligro de inanición, lo que en muchos países podría ocasionar inestabilidad política y hasta violencia como en Haiti.

Los que más sufren son, como de costumbre, los más vulnerables. Se necesita ayuda alimentaria inmediata pero también soluciones a largo plazo. En el espíritu de solidaridad internacional del Dia del Trabajado, únete a nosotros y a Zainab Bangura, Ministra de Asuntos Exteriores de Sierra Leona pidiendo al G8, la UE y la ONU un sistema que actúen hoy mismo y confronten la crisis mundial del alimentos.

Petición al G8, la ONU y la Unión Europea
Les rogamos actuar inmediatamente para resolver la crisis alimentaria mundial: movilizando fondos de emergencia contra el hambre; eliminando incentivas perversas para quemar comida como biocombustibles, confrontando el problema de la especulación financiera en el sector alimentario, re-evaluando la políticas comerciales injustas, e invirtiendo en la productividad agrícola en los países en desarrollo.

Firma la petición .CAMPAÑA SOS CRISIS ALIMENTARIA MUNDIAL .AVAAZ.ORG-El mundo en acción


sábado, 12 de abril de 2008

La FAO prevé disturbios y hambre

La FAO prevé disturbios y hambre si no se sujeta el precio de los alimentos













La FAO, agencia de alimentación y agricultura de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzó ayer un aviso claro: si los gobiernos no dan pasos para frenar el alza de los precios de los alimentos, habrá hambre y malestar social que desembocará en grandes disturbios. "Hay que actuar de forma urgente", exigió Jacques Diouf, director general de la agencia. En su último informe la FAO calcula que la factura de compra de cereales puede subir en algunos de los países más pobres del mundo hasta un 74% este año.

Las reservas de cereales caerán en 2008 al nivel más bajo en 25 años

"La realidad es que la gente ya está muriendo en disturbios", se lamentó Diouf. Recordó que en lugares como Haití, Egipto, Camerún, Senegal o Indonesia ya se han registrado muertes por conflictos relacionados con el alza de los alimentos básicos. Y se temen lo peor: prevén que la situación de malestar alcance al menos a 37 países.

Los cereales han aumentado su precio desde marzo del año pasado un 88%. Una cesta de alimentos que la FAO considera básicos (incluye carne, harina o leche), cuesta un 57% más, según datos del informe de previsiones hecho público ayer. Calculan que la producción mundial crecerá un 2,6% este año y alcanzará la cifra récord de 2.164 millones de toneladas gracias a la mayor superficie de cultivo. Sin embargo, las presiones que envuelven este alimento harán que no sea suficiente. El aumento de la demanda, tanto para consumo humano como animal, y el uso para biocombustibles seguirán empujando al alza los precios. Además, al coste de las importaciones hay que añadir la subida de precios de los combustibles, que aumentan el coste de su cultivo y su transporte.

Los países más pobres del mundo pagarán de media un 56% más por la importación de cereales. Algunos de África, donde el déficit alimentario es enorme, desembolsarán hasta un 74% más. Diouf advertía ayer en la conferencia que ofreció en Roma de los peligros de estas elevadas facturas. El estudio de la FAO recuerda que en los supermercados del primer mundo las alzas mundiales pueden preocupar, pero en los países en vías de desarrollo, donde se destina a la alimentación entre el 60% y el 80% de los ingresos (frente al 10% o 20% del primer mundo) puede ser una tragedia.

"La gente está muriendo porque protesta ante la situación y si nosotros no realizamos las acciones necesarias, cabe la posibilidad de que mueran de inanición. Naturalmente, la gente no va a esperar sentada a que eso pase, y actuará", advirtió a los Gobiernos de los países que pertenecen a la ONU. Les instó además a participar en una reunión internacional a principios de junio, en la que buscarán medidas comunes de urgencia y donde esperan recaudar cerca de 1.000 millones de euros para ayudas.

La FAO propone que, para empezar, se realice un reparto masivo de semillas y de fertilizantes a los países más desfavorecidos, para que aumente más la producción. Los analistas recomiendan cruzar los dedos, para que el clima acompañe. "Las condiciones climáticas favorables serán todavía más importantes al principio de esta nueva estación, ya que las reservas mundiales de cereales están agotadas", comentan. Los países tienen poco a lo que agarrarse si la temporada es mala: en 2008 las reservas mundiales caerán a su nivel más bajo en 25 años, hasta situarse en los 405 millones de toneladas, un 5% menos que el año anterior.

Fuente: El País