miércoles, 11 de junio de 2008
China y Estados Unidos
by Michel Chossudovsky
Global Research, May 27, 2008
El tema de los derechos humanos se ha convertido en la página central de la desinformación mediática.
China no es un modelo de derechos humanos, pero tampoco lo son EE.UU. y su indefectible aliado británico, responsables por vastos crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos en Iraq y en todo el mundo. EE.UU. y sus aliados, que defienden la práctica de la tortura, de asesinatos políticos y del establecimiento de campos secretos de detención, siguen siendo presentados a la opinión pública como modelos de democracia occidental a ser emulados por los países en desarrollo, en contraste con Rusia, Irán, Corea del Norte y la República Popular China.
Los “dobles raseros” en los derechos humanos
Mientras se destacan las presuntas violaciones de derechos humanos de China en relación con Tibet, no mencionan la reciente ola de asesinatos en Iraq y Palestina. Los medios de información occidentales apenas se dan por enterados del quinto “aniversario” de la “liberación” de Iraq y del balance de asesinatos patrocinados por EE.UU. y de atrocidades perpetradas contra toda una población, en nombre de la “guerra global contra el terrorismo.”
Hay más de 1,2 millones de muertes civiles iraquíes, 3 millones de heridos. La Alta Comisión para Refugiados de Naciones Unidas (UNHCR) indica una cifra de 2,2 millones de refugiados iraquíes que han huido de su país y de 2,4 millones de “personas desplazadas en el interior”.
“La población de Iraq cuando ocurrió la invasión de EE.UU. en marzo de 2003 era de aproximadamente 27 millones, y ahora es de aproximadamente 23 millones. Una aritmética elemental indica que actualmente más de la mitad de la población de Iraq son o refugiados, necesitados de ayuda de emergencia, heridos, o muertos.” (Dahr Jamail, Global Research, diciembre de 2007)
El tablero de ajedrez geopolítico
Hay objetivos geopolíticos profundamente arraigados tras la campaña contra la dirigencia china.
Los planes de guerra de EE.UU.-OTAN-Israel en relación con Irán están en un estado avanzado de preparación. China tiene vínculos económicos así como un acuerdo bilateral de cooperación militar de gran alcance con Irán. Además, China es también aliada de Rusia, Kazajstán, la República Kirguisa, Tayijistán y Uzbekistán en el contexto de la Organización de Cooperación de Shangai (SCO). Desde 2005, Irán tiene estatus de miembro observador dentro de la SCO.
Por su parte, la SCO tiene lazos con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), un acuerdo común de cooperación militar entre Rusia, Armenia, Belarús, Uzbekistán, Kazajstán, la República Kirguisa, Tayikistán.
En octubre del año pasado la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) y la Organización de Cooperación de Shangai (SCO) firmaron un Memorando de Acuerdo, estableciendo los fundamentos para la cooperación militar entre las dos organizaciones. Este acuerdo SCO-CSTO, apenas mencionado por los medios occidentales, involucra la creación de una alianza militar hecha y derecha entre China, Rusia y los Estados miembro de SCO/CSTO. Vale la pena señalar que la SCTO y la SCO realizaron ejercicios militares conjuntos en 2006, que coincidieron con los realizados por Irán. (Para más detalles vea “Russia and Central Asian Allies Conduct War Games in Response to US Threats,” de Michel Chossudovsky, Global Research, agosto de 2006)
En el contexto de los planes de guerra de EE.UU. dirigidos contra Irán, EE.UU. también se propone debilitar a los aliados de Irán, a saber Rusia y China. En el caso de China, Washington busca desestabilizar los lazos bilaterales de Beijing con Teherán, así como el acercamiento de Irán con la SCO, que tiene su central en Beijing.
China es aliada de Irán. La intención de Washington es utilizar las presuntas violaciones de los derechos humanos de Beijing como pretexto para tener en la mira a China, aliada de Irán.
A este respecto, una operación militar dirigida contra Irán sólo puede tener éxito si se daña la estructura de las alianzas militares que vinculan a Irán con China y Rusia. Es algo que el Canciller alemán Otto von Bismarck comprendió en relación con la estructura de alianzas militares rivales prevalecientes antes de la Primera Guerra Mundial. La Triple Alianza fue un acuerdo que Alemania, el Imperio Austro-Húngaro e Italia formaron en 1882. La Triple Alianza llegó a su fin en 1914, cuando Italia se retiró de ella y declaró su neutralidad, llevando al estallido de la Primera Guerra Mundial.
Cerco alrededor de China
Con la excepción de la frontera norte, que limita con la Federación Rusa, Mongolia y Kazajstán, China está rodeada por bases militares de EE.UU.
El corredor eurasiático
Desde la invasión y ocupación de Afganistán en 2001, EE.UU. tiene una presencia militar en la frontera occidental de China, en Afganistán y Pakistán. EE.UU. se propone establecer bases militares permanentes en Afganistán, que ocupa una posición estratégica que limita con las antiguas repúblicas soviéticas, China e Irán.
Además, EE.UU. y la OTAN también han establecido desde 1996, lazos militares con varias antiguas repúblicas soviéticas bajo el GUUAM (Georgia, Ucrania, Uzbekistán, Azerbaiján y Moldava). En la era post 11-S, Washington ha utilizado el pretexto de la “guerra global contra el terrorismo” para desarrollar una presencia militar de EE.UU. en los países del GUUAM. Uzbekistán se retiró del GUUAM en 2002. (Ahora llaman a la organización GUAM).
China también tiene intereses petroleros en Eurasia, así como en África subsahariana, que afectan intereses petroleros anglo-estadounidenses.
Lo que está en juego es el control geopolítico sobre el corredor eurasiático.
En marzo de 1999, el Congreso de EE.UU. adoptó la Ley de Estrategia de la Ruta de la Seda, que definió los amplios intereses económicos y estratégicos de EE.UU. en una región que se extiende del Mediterráneo oriental a Asia Central. La Estrategia de la Ruta de la Seda (SRS) describe un marco para al desarrollo del imperio de los negocios de EE.UU. a lo largo de un amplio corredor geográfico.
La exitosa implementación de la SRS requiere la “militarización” concomitante de todo el corredor eurasiático como medio para asegurar el control sobre amplias reservas de petróleo y gas, así como para “proteger” rutas de conductos y corredores comerciales. Esta militarización se dirige en gran parte contra China, Rusia e Irán.
La militarización del Mar del Sur de China y del Estrecho de Taiwán forma también parte integral de esta estrategia que, en la era post 11-S, consiste en el despliegue “en varios frentes.”
Además, sigue siendo en la era post Guerra Fría un objetivo para un primer golpe nuclear de EE.UU.
En las Revisiones de la Postura Nuclear de 2002 (NPR), China y Rusia son identificados junto con una lista de “Estados canallas” como posibles objetivos para un ataque nuclear preventivo de EE.UU. China es mencionada en las NPR como “un país que podría estar involucrado en una contingencia inmediata o potencial”.
Específicamente, las NPR mencionan una confrontación militar por el estatus de Taiwán como uno de los escenarios que podrían conducir a Washington a utilizar armas nucleares contra China.
China ha sido cercada. Las fuerzas armadas de EE.UU. están presentes en el Mar del Sur de China y en el Estrecho de Taiwán, en la península corana y el Mar de Japón, así como en el corazón de Asia Central y en la frontera occidental de la región autónoma Xinjiang-Uigur. Además, como parte del cerco de China, “Japón ha estado amalgamando y armonizando gradualmente sus políticas militares con aquellas de EE.UU. y la OTAN.” (Vea Mahdi Darius Nazemroaya, “Global Military Alliance: Encircling Russia and China,” Global Research, 10 de mayo de 2007)
Debilitando a China desde el interior – apoyo clandestino a movimientos secesionistas
Consecuente con su política de debilitar y terminar por despedazar la República Popular China, Washington apoya a movimientos secesionistas tanto en Tibet como en la región autónoma Xinjiang-Uigur que limita con el noreste de Pakistán y Afganistán.
En Xinjiang-Uigur, el espionaje paquistaní (ISI), actuando en vinculación con la CIA, apoya a varias organizaciones islamistas. Estás últimas incluyen al Partido Reformista Islámico, a la Alianza de Unidad Nacional del Este de Turkestán, la Organización de Liberación Uigur y el Partido del Yihád Centroasiático Uigur. Varias de estas organizaciones islámicas han recibido apoyo y entrenamiento de al Qaeda, que es un recurso patrocinado por el espionaje de EE.UU. El objetivo declarado de esas organizaciones islámicas basadas en China es el “establecimiento de un califato islámico en la región” (Para más detalles vea “America's War on Terrorism,” de Michel Chossudovsky, Global Research, Montreal, 2005, capítulo 2).
El califato integraría a Uzbekistán, Tayikistán, Kirguiztán (Turkestán Occidental) y la región autónoma Uigur de China (Turkestán Oriental) en una sola entidad política.
El “proyecto del califato” se entromete en la soberanía territorial china. Apoyado por varias “fundaciones” wahabíes de los Estados del Golfo, el secesionismo en la frontera occidental de China es, una vez más, consecuente con los intereses estratégicos de EE.UU. en Asia Central. Mientras tanto, un poderoso lobby basado en EE.UU. canaliza apoyo a fuerzas separatistas en Tibet.
Al promover tácticamente la secesión de la región Xinjiang-Uigur (utilizando al ISI paquistaní como “intermediario”) Washington trata de provocar un proceso más amplio de desestabilización política y ruptura de la República Popular China. Aparte de estas diversas operaciones clandestinas, EE.UU. ha establecido bases militares en Afganistán y en varias ex repúblicas soviéticas, directamente en la frontera oeste de China.
La militarización del Mar del Sur de China y del Estrecho de Taiwán forma también parte integral de esta estrategia.
Las asonadas de Lhasa
Los violentos disturbios en la capital de Tibet a mediados de marzo fueron un evento cuidadosamente puesto en escena. Inmediatamente después, fue lanzada una campaña de desinformación en los medios apoyada por declaraciones políticas de dirigentes occidentales dirigidas contra China.
Existen indicios de que los servicios de inteligencia de EE.UU. jugaron un papel entre bastidores en lo que varios observadores han descrito como una operación cuidadosamente premeditada. (Vea nuestro análisis a continuación.)
Lo ocurrido en Lhasa a mediados de marzo no fue un movimiento “pacífico” de protesta espontáneo como lo describieron los medios occidentales. Los disturbios que involucraron a una banda de gángsteres fueron premeditados. Habían sido cuidadosamente planificados. Activistas tibetanos en India, asociados con el gobierno en exilio del Dalai Lama “insinuaron que ciertamente esperaban los disturbios. Pero se niegan a explicar cómo lo supieron o quiénes fueron sus colaboradores” (Guerilla News)
Las imágenes no sugieren una manifestación masiva de protesta, sino más bien una asonada dirigida por unos pocos cientos de individuos. En la asonada participaron monjes budistas. Según China Daily (31 de marzo de 2008), el Congreso de la Juventud Tibetana (TYC) basado en India, considerado por China como “una organización de la línea dura” afiliada al Dalai Lama, también tuvo que ver con la violencia. Los campos de entrenamiento del TYC son financiados por la Fundación Nacional por la Democracia (NED) de EE.UU.
Haga clic para ver vídeo de los disturbios de Lhasa [en inglés]
Las secuencias en vídeo confirman que civiles fueron apedreados, golpeados y en algunos casos asesinados. La mayoría de las víctimas fueron chinos han. Por lo menos diez personas fueron quemadas hasta la muerte como resultado de actos de incendio premeditado, según declaraciones del gobierno de Tibet. Estas declaraciones fueron confirmadas por varios testigos presenciales. Según un informe de China Daily:
“cinco dependientes de una tienda de vestimentas fueron quemados hasta la muerte antes de que tuvieran alguna posibilidad de escapar. Un hombre de 1,7 metros de alto llamado Zuo Yuancun fue quemado hasta que sólo quedaron trozos de carne y su esqueleto. A un trabajador inmigrante lo apuñalaron gángsteres en el hígado y se desangró. Una mujer fue fuertemente golpeada por los atacantes y le cortaron una oreja.” (People's Daily, 22 de marzo de 2008)
Mientras tanto, los medios occidentales describieron a la ligera los saqueos e incendios premeditados como una “manifestación pacífica” reprimida por las autoridades chinas mediante el uso de la fuerza. No hay informes exactos (de fuentes noticiosas chinas y occidentales) sobre la naturaleza de la operación de la policía china lanzada para reprimir los disturbios. Los informes de la prensa occidental mencionan el despliegue de más de 1.000 soldados y policías en la capital tibetana.
Atacaron negocios y escuelas, incendiaron coches. Según informes chinos, hay 22 muertos y 623 heridos. “Los revoltosos incendiaron más de 300 sitios, sobre todo casas particulares, tiendas y escuelas, y destruyeron vehículos e incendiaron instalaciones públicas.”
La planificación de los disturbios fue coordinada con la campaña de desinformación en los medios, que acusó a los chinos de haber instigado los saqueos y los incendios. El Dalai Lama acusó a Beijing de “disfrazar a sus soldados de monjes” para dar la impresión de que monjes budistas estaban detrás de los disturbios. Las afirmaciones se basaron en una fotografía de hace cuatro años de soldados vistiéndose de monjes en una presentación teatral.
El periódico chino continental {People's Daily] dijo que las fuerzas de seguridad que estaban reprimiendo los disturbios en Lhasa no podrían posiblemente haber vestido los uniformes mostrados en la fotografía porque eran uniformes de verano, inadecuados para el frío clima de marzo.
También dijo que la PAP (Policía Popular Armada) había pasado a usar nuevos uniformes en 2005, con insignias en las hombreras. Los policías armados que aparecen en la fotografía visten uniformes de antiguo estilo que fueron eliminados después de 2005... Xinhua [agencia noticiosa china] dijo que la fotografía fue tomada durante una representación de hace años, cuando los soldados emprestaron túnicas de los monjes antes de actuar en el escenario.
La afirmación del Dalai Lama de que las autoridades chinas habían instigado los disturbios, citada en los medios occidentales, se apoya en una declaración de un ex responsable del Partido Comunista, el señor Ruan Ming quien “afirma que el PCC puso cuidadosamente en escena los incidentes en Tibet para imponer la renuncia del Dalai Lama y para justificar una futura represión de los tibetanos. El señor Ruan Ming escribía discursos para el ex Secretario General de PCC Hu Yaobang." (citado en The Epoch Times)
El papel de los servicios de inteligencia de EE.UU.
La organización de los disturbios en Lhasa forma parte de un modelo constante. Constituye un intento de provocar conflictos étnicos en China. Sirve los intereses de la política extranjera de EE.UU.
¿En qué medida jugaron los servicios de inteligencia de EE.UU. un papel oculto en la actual ola de protestas respecto a Tibet?
Considerando la naturaleza clandestina de las operaciones de inteligencia, no existe una evidencia tangible de participación directa de la CIA. Sin embargo, hay varias organizaciones tibetanas vinculadas al “gobierno en exilio” de Tibet de las que se sabe que son apoyadas por la CIA y / o por las organización de fachada civil de la CIA, la Fundación Nacional por la Democracia (NED).
La participación de la CIA en la canalización del apoyo clandestino para el movimiento secesionista tibetano se origina a mediados de los años cincuenta. El Dalai Lama estuvo en la nómina de la CIA desde fines de 1950 hasta 1974.
La CIA realizó una gran campaña de acción encubierta contra los comunistas chinos en Tibet desde 1956. Esto llevó a un desastroso levantamiento sangriento en 1959, que dejó a decenas de miles de tibetanos muertos, mientras el Dalai Lama y unos 100.000 de sus seguidores se vieron obligados a huir por los traicioneros pasos de los Himalaya hacia India y Nepal.
La CIA estableció un campo secreto de entrenamiento militar para los combatientes de la resistencia del Dalai Lama en Camp Hale cerca de Leadville, Colorado, en EE.UU. Las guerrillas tibetanas fueron entrenadas y equipadas por la CIA para la guerra de guerrillas y operaciones de sabotaje contra China comunista.
Las guerrillas entrenadas por EE.UU. realizaron regularmente ataques en Tibet, dirigidos a veces por mercenarios contratados por la CIA y apoyadas por aviones de la CIA. El programa original de entrenamiento terminó en diciembre de 1961, aunque el campo en Colorado parece haber permanecido abierto hasta por lo menos 1966.
La Fuerza de Tareas Tibetana de la CIA creada por Roger E McCarthy, junto al ejército de guerrilla tibetano, continuó la operación bajo el nombre de código "ST CIRCUS" para acosar a las fuerzas de ocupación chinas durante otros 15 años hasta 1974, cuando cesó la participación oficialmente reconocida.
McCarthy, quien también sirvió como jefe de la Fuerza de Tareas Tibet en el clímax de sus actividades desde 1959 hasta 1961, pasó posteriormente a dirigir operaciones similares en Vietnam y Laos.
A mediados de los años sesenta, la CIA cambió su estrategia de lanzar en paracaídas a guerrilleros y agentes de inteligencia dentro de Tibet a establecer el Chusi Gangdruk, un ejército de guerrilla de unos 2.000 combatientes de etnia Khamba en bases como ser Mustang en Nepal.
Esa base fue recién cerrada en 1974 por el gobierno nepalés después de ser sometido a una tremenda presión de Beijing.
Después de la Guerra de Indochina de 1962, la CIA desarrolló una estrecha relación con los servicios indios de inteligencia en el entrenamiento y en el suministro de agentes en Tibet- (Richard Bennett, “Tibet, the 'great game' and the CIA,” Global Research, marzo de 2008)
La Fundación Nacional por la Democracia (NED)
La Fundación Nacional por la Democracia (NED), que canaliza apoyo financiero a grupos de oposición favorables a EE.UU. en todo el mundo ha jugado un papel significativo provocando “revoluciones de terciopelo” que sirven los intereses geopolíticos y económicos de Washington.
La NED, aunque formalmente no es parte de la CIA, realiza una importante función de inteligencia dentro de la arena de los partidos políticos civiles y las ONGs. Fue creada en 1983, cuando la CIA estaba siendo acusada de sobornar clandestinamente a políticos y de establecer ficticias organizaciones fachada de la sociedad civil. Según Allen Weinstein, quien fue responsable de establecer la NED durante el gobierno de Reagan: “Gran parte de lo que hacemos actualmente fue hecho en forma clandestina hace 25 años por la CIA.” ('Washington Post', 21 de septiembre de 1991).
La NED suministró fondos a organizaciones de la “sociedad civil” en Venezuela, que iniciaron un intento de golpe contra el presidente Hugo Chávez. En Haití, la NED apoyó a grupos de oposición que organizaron la insurrección armada que contribuyó al derrocamiento del presidente Bertrand Aristide en febrero de 2004. El golpe de Estado en Haití fue el resultado de una operación militar y de inteligencia cuidadosamente preparada. (Vea Michel Chossudovsky: “The Destabilization of Haiti,” Global Research, febrero de 2004)
La NED financia a una serie de organizaciones tibetanas tanto dentro de China como en el extranjero. La organización más destacada por la independencia de Tibet favorable al Dalai Lama financiada por la NED es la Campaña Internacional por Tibet (ICT), fundada en Washington en 1988. La ICT tiene oficinas en Washington, Amsterdam, Berlín y Bruselas. A diferencia de otras organizaciones tibetanas financiadas por la NED, la ICT tiene una relación estrecha, cómoda e “imbricada” con la NED y el Departamento de Estado de EE.UU.
Algunos de los directores de la ICT son también miembros integrantes de los círculos gobernantes “promotores de la democracia”, e incluyen a Bette Bao Lord (quien es presidenta de Freedom House [Casa de la Libertad], y directora de Freedom Forum [Foro de la Libertad]), Gare A. Smith (quien sirvió previamente como el principal vice-secretario adjunto del Buró de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de EE.UU., Julia Taft (que es ex directora del NED, ex Vicesecretaria de Estado y Coordinadora Especial para Temas Tibetanos de EE.UU., ha trabajado para USAID, y también sirvió como Presidenta y directora ejecutiva de InterAction y, finalmente, Mark Handelman (quien es también director de la Coalición Nacional por los Derechos Haitianos, una organización cuyo trabajo está vinculado ideológicamente a las intervenciones de larga duración de la NED en Haití).
El consejo de asesores de la ICT también presenta a dos individuos que están estrechamente ligados a la NED, Harry Wu, y Qiang Xiao (quien es ex director ejecutivo de Derechos Humanos en China, financiada por la NED).
Como su consejo de directores, el consejo internacional de asesores de la ICT incluye a numerosos notables ‘democráticos’ como ser Vaclav Havel, Fang Lizhi (quien era en 1995 – por lo menos – miembro del consejo de Derechos Humanos en China), José Ramos-Horta (quien sirve en el consejo asesor internacional para el Proyecto de Coalición Democracia), Kerry Kennedy (quien es director del Centro Información China financiado por la NED), Vytautas Landsbergis (quien es un patrono internacional de la neoconservadora Henry Jackson Society basada en Gran Bretaña) y, hasta su reciente muerte, la “partera de los neoconservadores” Jeane J. Kirkpatrick (quien también estuvo vinculada a grupos ‘democráticos’ como Freedom House y la Fundación para la Defensa de Democracias). (Michael Barker, "Democratic Imperialism": Tibet, China, and the National Endowment for Democracy” Global Research, 13 de agosto de 2007)
Otras organizaciones para Tibet financiadas por la NED incluyen a Estudiantes por un Tibet Libre (SFT). a la que nos referimos anteriormente. La SFT fue fundada en 1994 en la Ciudad de Nueva York “como un proyecto del Comité Tibet de EE.UU., y de la Campaña Internacional por Tibet (ICT) financiada por la NED. La SFT es conocida sobre todo por el despliegue de una pancarta de 138 metros sobre la Gran Muralla en China; pidiendo un Tibet libre. (F. William Engdahl, “Risky Geopolitical Game: Washington Plays ‘Tibet Roulette’ with China,” Global Research, abril de 2008
La SFT junto con cinco otras organizaciones por Tibet proclamaron en enero pasado “el inicio de un ‘levantamiento del pueblo tibetano’... y cofundaron una oficina temporal a cargo de coordinación y financiamiento.” (Ibíd.)
“La NED también financia el Centro Multimedia Tibet para ‘diseminación de información que aborda la lucha por derechos humanos y democracia en Tibet,” también basada en Dharamsala. Y la NED financia el Centro Tibetano por Derechos Humanos y Democracia. (Ibíd.)
Existe una división de tareas entre la CIA y la NED. Mientras la CIA provee apoyo clandestino a grupos rebeldes paramilitares armados y a organizaciones terroristas, la NED financia a partidos políticos “civiles” y a organizaciones no gubernamentales a fin de instalar la “democracia” estadounidense en todo el mundo.
La NED constituye, por así decir, el “brazo civil” de la CIA. Las intervenciones de CIA-NED en diferentes partes del mundo se caracterizan por un modelo coherente, que es aplicado en numerosos países.
Operación psicológica: Desacreditar a la dirigencia china
El objetivo a breve plazo es desacreditar a la dirigencia china en los meses anteriores a los Juegos Olímpicos de Beijung, mientras también se utiliza la campaña por Tibet para distraer la opinión pública de la guerra en Oriente Próximo y de los crímenes de guerra cometidos por EE.UU., la OTAN, e Israel.
Las presuntas violaciones de derechos humanos de China son destacadas como una distracción, para prestar una cara humana a la guerra dirigida por EE.UU. en Oriente Próximo.
Los planes de guerra patrocinados por EE.UU. contra Irán son ahora aceptados y justificados como resultantes de un incumplimiento de Teherán con las exigencias de la “comunidad internacional”.
Mientras Tibet ocupa los titulares, la verdadera crisis humanitaria en Oriente Próximo no justifica una noticia de primera plana.
De un modo más general, el tema de los derechos humanos es deformado: las realidades son puestas cabeza abajo, los vastos crímenes cometidos por EE.UU. y sus socios de la coalición son ocultados o justificados como un medio de proteger a la sociedad contra terroristas.
Se ha instalado un “doble rasero” en la evaluación de las violaciones de derechos humanos. En Oriente Próximo, la matanza de civiles es categorizada como daño colateral. Es justificada como parte de la “guerra global contra el terrorismo.” Se dice que las víctimas son responsables por sus propias muertes.
La antorcha olímpica
Han movilizado manifestaciones cuidadosamente cronometradas en las capitales occidentales por las violaciones de derechos humanos en China.
Un boicot parcial de los juegos olímpicos parece estar en vías de ejecución. El Ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner (fuerte protagonista de los derechos de EE.UU, relacionado con los Bilderbergs), ha llamado a un boicot de las ceremonias de apertura de la Olimpíada. Kouchner dijo que la idea debería ser discutida en una reunión de los ministros de exteriores de la UE.
La antorcha olímpica fue encendida en una ceremonia en Grecia, que fue perturbada por “activistas pro-Tibet” auspiciados por “Reporteros sin Fronteras”, una organización de la que se sabe que tiene vínculos con los servicios de inteligencia de EE.UU. (Vea, Diana Barahona, “Reporters Without Borders Unmasked,” mayo de 2005). "Reporteros Sin Fronteras" también recibe apoyo de la Fundación Nacional por la Democracia (NED).
La antorcha olímpica es simbólica. La operación psicológica (PsyOp) consiste en apuntar a la antorcha olímpica en los meses antes de la Olimpíada de Beijing.
En cada fase de este proceso, la dirigencia china es denigrada por los medios occidentales.
Implicaciones económicas globales
La campaña por Tibet dirigida contra la dirigencia china podría resultar ser un tiro por la culata.
Estamos en la encrucijada de la crisis económica y financiera más seria de la historia moderna. La crisis económica que se desarrolla tiene una relación directa con la aventura militar patrocinada por EE.UU. en Oriente Próximo y Asia Central.
China juega un papel estratégico ante el expansionismo militar de EE.UU. Hasta ahora no ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos en relación con las diversas resoluciones del Consejo de Seguridad patrocinadas por EE.UU. dirigidas contra Irán.
China también tiene un papel central en el sistema económico y financiero global.
Como resultado de un superávit comercial acumulado con EE.UU., China posee ahora 1,5 billones de dólares en instrumentos de la deuda de EE.UU. (incluyendo bonos del Tesoro de EE.UU.) Tiene la capacidad de desestabilizar significativamente los mercados monetarios internacionales. El dólar de EE.UU. caería a niveles aún más bajos, si China vendiera sus tenencias de títulos denominadas en dólares. (Para más detalles vea: F. William Engdahl, obra citada)
Además, China es el mayor productor de una vasta gama de bienes manufacturados que constituyen, para Occidente, una parte importante del consumo mensual doméstico. Los gigantes del comercio minorista occidental se basan en el continuo a ininterrumpido flujo de mercaderías industriales de bajo coste laboral desde China.
Para los países occidentales, la inserción de China en las estructuras del comercio, de las inversiones, de las finanzas y de los derechos de propiedad intelectual globales bajo la Organización Mundial de Comercio (OMC) es absolutamente crucial. Si Beijing decidiera reducir sus exportaciones manufacturadas "Made in China" a EE.UU. La frágil y decadente base manufacturera de EE.UU. no sería capaz de colmar la brecha, por lo menos a corto plazo.
Además, EE.UU. y sus socios de la coalición, incluyendo al Reino Unido, Alemania, Francia y Japón tienen importantes intereses de inversión en China. En 2001, EE.UU. y China firmaron un acuerdo comercial bilateral anterior al acceso de China a la OMC. Este acuerdo permite que inversionistas de EE.UU., incluyendo las principales instituciones financieras de Wall Street, se posicionen en el sistema financiero y comercial de Shangai así como en el mercado bancario interior de China.
Aunque China es, en algunos aspectos, la “colonia de mano de obra industrial barata” de Occidente, la relación de China con el sistema comercial global no está en absoluto a toda prueba.
La relación de China con el capitalismo global tiene sus raíces en la “Política de puertas abiertas” formulada inicialmente en 1979. (Michel Chossudovsky: “Towards Capitalist Restoration. Chinese Socialism after Mao,” Macmillian, Londres, 1986, capítulos 7 y 8)
Desde los años ochenta, China se ha convertido en el principal proveedor de bienes industriales a los mercados occidentales. Cualquier amenaza contra China, y / o toda empresa militar dirigida contra los aliados eurasiáticos de China, incluyendo a Irán, podría desestabilizar potencialmente el vasto comercio de China en bienes manufacturados.
La base industrial orientada hacia la exportación de China es la fuente de una tremenda acumulación de riqueza en las economías capitalistas avanzadas. ¿Dónde se origina la riqueza de la familia Walton, propietarios de Walmart? Walmart no produce nada. Importa mercancías producidas con mano de obra barata "Made in China" y las revende en el mercado minorista de EE.UU. a hasta diez veces su precio de fábrica.
Este proceso de “desarrollo guiado por la importación” ha permitido que los países “industrializados” de Occidente cierren una buena parte de sus centros manufactureros. Por su parte, las fábricas con salarios bajos generan beneficios multimillonarios para las corporaciones occidentales, incluyendo a los gigantes del comercio minorista, que compran y / o subcontratan su producción a China.
Cualquier amenaza de naturaleza militar dirigida contra China podría tener consecuencias económicas devastadoras, que van mucho más allá de la familiar espiral ascendente en el precio del petróleo crudo.
Texto original en inglés: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8673
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.
Michel Chossudovsky es autor del éxito de ventas internacional “The Globalization of Poverty”, publicado en once idiomas. Es Profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente es: “America’s ‘War on Terrorism”, Global Research, 2005. Sus escritos han sido traducidos a más de 20 idiomas.
También es autor del primer estudio exhaustivo sobre la restauración del capitalismo en China, publicado hace más de veinte años. Michel Chossudovsky: “Towards Capitalist Restoration. Chinese Socialism after Mao,” Macmillian, Londres, 1986. Recientemente volvió de un viaje a China. Estuvo en Shangai y Beijing en marzo de 2008.
Global Research Articles by Michel Chossudovsky
sábado, 31 de mayo de 2008
BUDISMO Y NO VIOLENCIA
La importancia del activismo social espiritual en el conflicto birmano y tibetanoEn los últimos seis meses hemos visto como dos crisis olvidadas: Tíbet y Birmania, mostraban su cara más dura. Muchos se han sorprendido cuando han visto a los monjes budistas marchar por las calles pidiendo justicia…. Y les ha chocado el concepto de como podía un ser contemplativo tomar una acción directa tan fuerte. El activismo social espiritual es una de las cosas que más ha preocupado al budismo en todas la épocas "abrir la mente al porque estoy aquí, ahora" "¿Qué puedo hacer por los otros?" es una de las practicas espirituales más importantes: "Dar y recibir". El budismo insiste en conceptos como interdependencia, compasión, reverencia por cualquier forma de vida, no violencia…valores absolutamente presentes en la ética contemporánea.
Con la motivación de poder ampliar esos conceptos e implicar a más grupos en la acción en áreas como: educación alternativa, activismo pacifista, derechos humanos, mujeres, ecología, desarrollo rural, economía alternativa, comunicación, arte…. y por que no política. Muchos me habíais pedido que escribiese algo de mi experiencia, algo que pudiese ayudar desde la espiritualidad, los derechos humanos y
Durante más de 25 años, he intentado promover y desarrollar un acercamiento budista a la resolución de los problemas globales contemporáneos: derechos humanos, ecología, minorías, política, espiritualidad. Construyendo y cooperando con proyectos que desde una perspectiva budista re-inventaban una sociedad futura, independientemente de que fuesen budistas o no. Desde España, pasando por Medio Oriente, Afganistán, Irak, India, Tíbet, Birmania, Corea, Mongolia,… todos estos países tenían situaciones comunes: seres que sufrían, seres que querían la felicidad y otro seres que intentaban ayudarles a paliar su sufrimiento: cooperantes, activistas, religiosos, políticos, sociedad civil.
Los activistas, los políticos y los espiritualistas tienen más en común de lo que parece desde una ética budista. La diferencia más clara estriba en darle más importancia a resolver las cosas desde fuera o desde dentro. Desde un marco budista la acción se divide en tres partes: : a) diagnostico de los problemas que afectan al mundo, 2) examen y respuestas especificas budistas a estos problemas, 3) una proyección sobre como seria deseable movernos desde la situación actual hasta la sociedad deseada.
La dualidad, la apatía, la confusión, la ignorancia, el egoísmo son algunas de las causas que identificamos como raíz que engullen a la mayoría de la población, y ninguna de ellas tiene que ver con la religión que practican, ideas políticas o status. Como los problemas globales están interconectados, las soluciones no pueden ser soluciones aisladas. Por tanto la solidaridad no puede ser discriminada. El principio de respeto por la vida, ahimsa, no violencia, nos da una base amplia para trabajar la resolución de los problemas. Descubrir y poner en práctica las soluciones globales de manera realista, nos hace quitarnos las "falsas ilusiones" y dibujar un camino "realista" donde la ciencia, la tecnología y el conocimiento humanista se unen. Extendiendo los principios universales de amistad, compasión por todos los seres que sufren, compartir la dicha, y preocuparse por mejorar la calidad de vida de todos los seres. El Budismo puede hacer una contribución importantísima para la liberación del sufrimiento de todos los seres. El respeto por estas cinco áreas que he presentado representa una de las mayores aportaciones de la ética budista a la resolución de los problemas globales.
Desarme: el hecho de que el budismo se base en el principio fundamental de preservar la vida de otros y de causar el mínimo de sufrimiento. Reverenciar todas las formas de vida, hace que estemos muy implicados en tareas de desarme, desminado del planeta, y planteando abiertamente el problema que genera el "armamento de la mente" (odio, ignorancia, rabia, desastres). Desarmar la mente es el primer paso para entrar en la experiencia de la pacificación del mundo, desde varios planos esta experiencia no solo beneficia a todo el planeta sino que puede aportar calma mental y paz individual. La contribución del budismo al desarme es clara en la abolición de la energía nuclear, bioquímica, bases militares, reducción de las fuerzas armadas, reducción de los presupuestos militares a favor de la educación y la paz, el reconocimiento legal del derecho a la objeción de conciencia, la construcción de fuerzas alternativas no violentas tanto internas como internacionales.
Por una economía justa: porque el budismo se basa en el principio de la ecuanimidad, parece inconcebible que puedan existir ricos y pobres. La compasión budista por todos los seres que sufren afecta también a aquellos que se ven condenados a padecer la pobreza material, cultural o mental… cualquier forma de privación es intolerable. Nos anima a co-operar para asegurar el beneficio de los muchos. Se opone a la auto-indulgencia de los ricos y al concepto de la "resignación" de los pobres. A la vez que ofrece unas formas muy claras de liberación de los obstáculos, odio, ignorancia- sea individual o colectiva que impide que todo el mundo tenga lo que necesita para vivir
La contribución practica del budismo a la economía justa se puede plantear desde la conversión de los presupuestos militares en recursos que atiendan a las necesidades civiles, proveer necesidades básicas de comida, ropa, cobijo y salud para todos, erradicación de la pobreza, prostitución, trabajo infantil,… reducción en definitiva entre el abismo que separa los países ricos y pobres.
Derechos Humanos: el budismo afirma que los valores humanos de la igualdad y libertad es algo que se debe de conseguir desde una vía no violenta. El derecho a la vida, a la justicia material, a la libertad frente a la discriminación basada en credos, biología, casta, nacionalidad, sexo, o cualquier otra distinción. La liberación más importante de los seres se orienta primariamente a la erradicación de la mente de los prejuicios y
Así la contribución del Budismo a la defensa de los Derechos Humanos se ve reflejada en la petición de la abolición de la pena de muerte, la eliminación de la tortura, la liberación de los prisioneros políticos que nunca hicieron uso ni abusaron de la violencia, juicios justos para todos, la afirmación del derecho a la creación como un derecho político, civil. La no condena de ninguna opción sexual ni religiosa.
Medio ambiente: el budismo ha hecho una gran contribución a la protección del medio ambiente porque se basa en el concepto de la Inter-dependencia, y la compasión por cualquier forma de vida, y eso forma parte de los postulados de la moderna ecología. El Budismo comparte ideas con la genética, afirmando que humanos, plantas, y no-humanos tienen los mismos elementos comunes. Promueve el amor por todas las formas de la naturaleza, entendiendo que todos los seres han sido "nuestras Madres”. Entiende que la contaminación de la tierra, el aire, el mar, la protección de las especies, el agotamiento de los recursos y otras formas de explotación son el resultado del odio, la ignorancia y el egoísmo individual: animando a gobiernos, empresas e instituciones a que trabajen por la sostenibilidad y la preservación de
Cooperación Humana Universal: el budismo comparte la idea de que la diversidad humana es motivo de celebración y no de división. Todos somos una gran familia, considerando que el sufrimiento de uno es el sufrimiento de todos y que la felicidad de uno es la felicidad de todos. Al mismo tiempo mantiene posturas de calma y de una dirección firme y no violenta a la hora de remover las causas del sufrimiento, animando a todos los seres a que trabajen por
El acercamiento de la ética budista a la resolución de los problemas desde una perspectiva no violenta, combina el dialogo paciente, la educación universal compasiva y la acción no violenta. Podríamos afirmar que para resolver los problemas necesitamos una "preciosa suma de compasión y de razón". Eso quiere decir dialogo, dialogo y dialogo, con lideres cuyas decisiones puedan llegar a ser criticas, y afectar a la Humanidad; educación de los media para que sean más conscientes del impacto de enviar tantos imputs negativos u omitir causas que son objetivamente necesarias informar. Para conseguir más entendimiento es necesario crear más base de acción no violenta para poder cooperar desde el respeto a todos los seres, la creatividad y la libertad de expresión de futuras generaciones
Muchos seres han sufrido y sufren, tomar el compromiso de trabajar para que menos seres sufran en el futuro y el máximo de seres puedan ser más felices, es un trabajo de cada día. No hace falta que pase un desastre natural o humano, para tomar un compromiso. Trabajar en red, estar abiertos a ayudar a todos los seres que sufren sin distinción, incluso vosotros mismos. Dejaros inspirar estamos asistiendo a un cambio en el activismo social, es una oportunidad única para acercarnos a la resolución de los problemas desde otra perspectiva.
Concha Pinós
BIRMANIA POR LA PAZ
"Usa tu libertad para promover la nuestra" A.S.Suu Kyi
Nuestros objetivos trabajar por la restauración de los derechos humanos, la paz y la democracia en Birmania, mediante acciones que conduzcan a la sensibilización, la ayuda humanitaria y
Donaciones: Caixa de Catalunya 2013. 0015. 12. 0203679940
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domingo, 30 de marzo de 2008
Monjes olímpicos, por Moisés Naím

En China todo es muy grande. Y también debe ser muy grande el remordimiento de muchos dirigentes chinos por haberse comprado unos Juegos Olímpicos que no sólo son carísimos sino que en vez de proyectar una imagen positiva del país están logrando todo lo contrario. Estos dirigentes nunca imaginaron que los principales protagonistas de los Juegos no serían los atletas, sino los monjes budistas. Tampoco imaginaron que junto con el prestigio de los Juegos Olímpicos también venían pleitos de calibre planetario con la realeza de Hollywood -de Steven Spielberg a Richard Gere-, la comunidad budista mundial y dos premios Nobel de la Paz -el Dalai Lama y Aung San Suu Kyi- la líder de la oposición birmana, entre millones de otros.
Cuando, en el año 2000, el Gobierno chino hizo lo posible para que los Juegos de 2008 fueran en Pekín, YouTube no existía. Ni Facebook. Los teléfonos portátiles que toman fotos y vídeos no eran tan comunes. En China el número de usuarios de teléfonos móviles pasó de 140 millones en 2001 a más de 600 hoy, mientras que los chinos conectados a la Red aumentaron de 17 millones en 2000 a 162 ahora. Los bloggers, redes sociales y comunidades virtuales también han proliferado.
Lo que sucedió esta semana en Tíbet recuerda lo que ya sucedió en Myanmar, y se agudizara en los próximos meses. Es el choque entre los viejos hábitos represivos de burocracias autoritarias y las nuevas modalidades de organización política que son a la vez profundamente locales y ampliamente globales. Los muy locales monjes de Tíbet tienen hoy influencia global gracias a Internet. Y, a los Juegos.
El 10 de marzo de 1959 el Dalai Lama tuvo que exiliarse en la India debido a la represión del Gobierno chino tras los disturbios que ocurrieron en Tíbet. Hace dos semanas un grupo de monjes budistas conmemoró este aniversario con una marcha pacífica en Lhasa. Los monjes fueron encarcelados, lo cual provocó que más monjes salieran a las calles y que el Gobierno los reprimiera.
El Gobierno chino ha iniciado una campaña para dar al mundo su versión de los hechos: los disturbios han sido orquestados por el Dalai Lama y los actos más brutales de violencia fueron protagonizados por tibetanos que saquearon y quemaron casas y negocios de comerciantes chinos. Diplomáticos basados en Pekín han sido invitados por el Gobierno a ver películas que muestran grotescas escenas de violencia por parte de los tibetanos. El Gobierno chino también organizó una muy controlada visita a Lhasa para un pequeño grupo de periodistas extranjeros. Cuando en el templo de Jokhang las autoridades explicaban a los corresponsales que la normalidad había regresado a los monasterios, 30 jóvenes monjes interrumpieron el evento gritando "queremos un Tíbet libre" y explicando que muchos de los monjes y los visitantes que allí se veían eran parte de un montaje del Gobierno para engañar a los periodistas. Llorando, los monjes anticipaban las graves consecuencias personales que les acarrearía su protesta. Inmediatamente, los agentes de seguridad sacaron a empujones a los visitantes extranjeros.
La torpeza mediática del Gobierno chino contrasta con la agilidad y eficacia de sus oponentes. A pesar del severo bloqueo informativo que las autoridades han impuesto en Tíbet, fotos y vídeos de los acontecimientos aparecieron rápidamente en Internet. La red internacional pro Tíbet cuenta con más de 153 grupos de apoyo en todo el mundo y su presión política se siente en las principales capitales. Y en Facebook.
Estos eventos en Tíbet tienen mucho en común con lo que paso en Myanmar el año pasado. Allí también los monjes budistas protestaron y el Gobierno intento impedir que el mundo supiera lo que estaba sucediendo. Y también fracasó. Y allí también China desempeña un papel crucial como aliado incondicional de la junta militar.
En 1988 el Gobierno de Myanmar asesinó a más de 3.000 personas que protestaban en las calles. El mundo tardó semanas en enterarse. El 8 de agosto del 2008 no es sólo el aniversario de esa matanza. También es el día en que se inauguran los Juegos Olímpicos de Pekín.
Fuente: El País
Más información sobre Moisés Naím en su web
Más de 300 personas se concentran ante la Embajada china en Madrid para exigir el cese de la "represión" en Tibet

Más de 300 personas se concentraron hoy frente a la Embajada china en Madrid para exigir el "cese de la represión" al pueblo tibetano y la "urgente necesidad de buscar una solución pacífica" que, por medio del diálogo, acabe con el conflicto, que "dura ya medio siglo". Asimismo, hicieron un llamamiento a las autoridades internacionales, y en concreto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, instando a que exprese su "solidaridad" con la región china.
La concentración, organizada por la Fundación Casa del Tibet y el Comité de Apoyo al Tibet (CAT), movilizó a más de 300 personas, procedentes de distintos puntos de España y otras de origen tibetano, que soportaban pancartas y banderas donde podían leerse consignas, como "Tibet, Libre", la "ONU duerme", o "50 años si Derechos Humanos en Tibet es demasiado". Bajo el lema 'Por el respeto a los Derechos Humanos en el Tibet y el diálogo entre el Dalai Lama y el Gobierno chino', los organizadores leyeron un mensaje del líder espiritual, así como una carta de la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.
El director de la Fundació Casa del Tibet, Thubten Wangchen, subrayó, en declaraciones a Europa Press, la "gravedad" de los disturbios en el Tibet, y pidió el apoyo internacional para velar por la "justicia, la libertad y la paz" en la región. "El apoyo de la comunidad internacional -afirmó- cuesta, pero está empezando a dar pasos en buena dirección".
En este sentido, informó que su organización entregó ayer sendas cartas al Rey Don Juan Carlos así como a Rodríguez Zapatero, y al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, solicitando su "ayuda" para "resolver de manera pacífica" la situación en Tibet. Además, reclamó al Gobierno chino que "abra su sistema comunista al mundo, y albergue más justicia, democracia y respeto a los Derechos Humanos".
A continuación, ante los manifestantes y medios de comunicación, indicó que "China no va a solucionar el mundo, sino que va a complicarle con más matanza, más sangre y más violación de Derechos Humanos". En relación con la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín, denunció que el país asiático está "insultando" al Dalai Lama, acusándole de "boicotear" la cita deportiva, "sin pruebas y sin razón".
CARTAS DE RIGOBERTA MENCHÚ Y EL DALAI LAMA
Tras ello, los organizadores, dieron paso a la lectura de una carta "de condena" escrita por la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, y en la cual reprueba "los actos represivos y violatorios de los más elementales derechos humanos" cometidos por el Gobierno de China. "Apoyo en el reclamo de la autodeterminación del Tibet, de su identidad, su espiritualidad y su cultura", señala.
Además, la organización trasladó a los participantes un mensaje escrito ayer por el Dalai Lama, líder espiritual y político de los tibetanos, por el cual reclama la "urgente necesidad de buscar una solución pacífica, que beneficie a ambas partes por medio del diálogo". En este punto, muestra su "buena voluntad" para trabajar junto con las autoridades chinas en busca de la "paz y la estabilidad", y destaca su "preocupación" por "salvaguardar la cultura Budista tibetana".
"Desde el principio yo he apoyado la idea de que a China se le permitiera albergar los Juegos Olímpicos. Mi posición no ha cambiado. Pero China necesita ganarse el respeto de la comunidad global, a través de una sociedad abierta, y armoniosa, basada en la transparencia, la libertad y el predominio de la ley", expresa el líder budista.
Por su parte, el Comité de Apoyo del Tibet de Madrid (CAT) recordó la querella que ha interpuesto ante la Audiencia Nacional junto con el Comité, la Fundación Casa del Tibet y algunas víctimas de este "genocidio", y destacó la necesidad de que el Gobierno chino permita la entrada de observadores internacionales para evaluar la situación e intermediar el diálogo entre el Gobierno y el Dalai Lama".
Por último, los organizadores, acompañados del actor Miguel Ángel Silvestre, entregaron un manifiesto con cientos de firmas en la Embajada China de Madrid, y anunciaron que prevén celebrar nuevas concentraciones.
Fuente: Soitu
Más información en Fundación Casa del Tíbet
sábado, 29 de marzo de 2008
La lucha de los monjes de Tíbet
por JUAN JOSÉ TAMAYO (*) LA VERDAD de Murcia, 29.03.2008
Uno de los intentos más luminosos en esta línea es la reformulación de los Cinco Maravillosos Preceptos del budismo llevada a cabo por Thich Nhat Hanh, monje vietnamita exiliado en Francia desde hace varias décadas, cuyo objetivo es transformar el sufrimiento en vida feliz, aprender el arte de vivir en la belleza y ser solidario con todos los seres del Universo.
El primer precepto es no matar, que Nhat Hanh traduce como cultivar la compasión, poner todos los medios al alcance de cada uno para proteger la vida, no causar daño a la naturaleza ni a los seres humanos, practicar la no violencia. Consciente del sufrimiento causado por la destrucción de la vida, se compromete a cultivar la compasión y a proteger la vida de las personas, animales, plantas y minerales. Se muestra resuelto a no matar, a no dejar que otros maten y a no tolerar ningún acto mortal en el mundo, tanto en su pensamiento como en su forma de vivir.
El segundo es no robar, que Nhat Hanh traduce como no poseer nada que pertenezca a otra persona ni enriquecerse a costa del dolor de otros seres humanos y del resto de las especies de
El
El cuarto es no mentir, que Nhat Hanh traduce por decir la verdad, no exagerar, no tener un lenguaje inmundo, no tener lengua viperina, hablar consciente y responsablemente y escuchar atentamente, no difundir informaciones sin la seguridad de su certeza, no pronunciar palabras que causen odio o división en la comunidad o la familia, hacer todo lo posible para lograr la conciliación y de los conflictos. Consciente del sufrimiento causado por hablar inconscientemente y por la incapacidad de escuchar a los demás, asume el compromiso de cultivar la palabra cariñosa y la escucha profunda a fin de proporcionar gozo y alegría a los demás y de mitigar su sufrimiento. Sabiendo que las palabras pueden crear felicidad o sufrimiento, se compromete a hablar con palabras que inspiren autoconfianza, gozo y esperanza. Está resuelto a no propagar rumores cuya veracidad desconozca y a no criticar o condenar cosas de las que no esté seguro. Se abstendrá de pronunciar palabras que puedan causar división o discordia, o que puedan provocar la ruptura de la familia o
El
¿Simples palabras? No. La reformulación de Nhat Hanh no se queda en el papel. Existen numerosas comunidades budistas comprometidas en el análisis de los problemas mundiales y en la mejora de las condiciones de vida de la Humanidad desde la práctica de la justicia social, la no violencia y el equilibrio ecológico. Un ejemplo es
La lucha de los monjes budistas de Tíbet, que cuenta con el apoyo y la solidaridad de numerosos ciudadanos y ciudadanas de todo el mundo, viene a demostrar que el budismo está comprometido con la libertad de expresión, la democracia y la dignidad humana, y que la compasión que predica se traduce en compromiso con los derechos humanos, sociales, ecológicos y culturales de los pueblos. Así lo ha manifestado el Dalai Lama, tras denunciar el peligro de «genocidio cultural» que se cierne sobre Tíbet. Evitarlo es tarea de todos, sobre todo de los dirigentes chinos, de las organizaciones internacionales y de las religiones.
(*) Juan José Tamayo. Director de la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de
jueves, 20 de marzo de 2008
La olímpica brutalidad china

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Como en Myanmar,
Pero en Lhasa ya no había muchas cámaras para retratar a los hombres descalzos de túnicas color azafrán afrontando la embestida brutal de policías y soldados. Velando por la realización de los juegos olímpicos, el gobierno chino ya había reducido al máximo el acceso de la prensa internacional al Tibet. Por eso nadie sabe si los muertos son diez, como dice Beijing, o más de cien como afirma el gobierno tibetano en el exilio.
Por cierto, rebelión es una apuesta oportunista. Los ojos del mundo miran a China debido a las olimpíadas, por lo tanto es el momento justo para que protestas y represión le recuerden al resto del planeta el sometimiento que sufre ese pueblo del Himalaya.
Rápidamente, la represión doblegó la protesta, pero Beijing no pudo evitar que
Los otros rasgos del lado oscuro también afloraron por los juegos olímpicos: la contaminación ambiental alcanza niveles de espanto, buena parte de la producción industrial es químicamente peligrosa y no existe una bromatología confiable para garantizar salud alimenticia.
La suma da como resultado la evidencia de que el aparato económico que encandila al mundo por su formidable expansión, experimenta en realidad un crecimiento irresponsablemente caótico y peligroso, además de estar basado en la mano de obra ultrabarata, la falta de controles y la ausencia total de mecanismos de defensa del trabajador, como sindicatos y derecho de huelga.
En síntesis, el imponente crecimiento chino es también un “tigre de papel”, la imagen con
Posiblemente, estos aspectos despreciables del fenómeno chino tengan más peso en la consideración internacional que el Tibet. Al fin de cuentas, el viejo reclamo de “la terraza del mundo” se convirtió en una causa de la jet set occidental y del glamuroso mundo de las estrellas de Hollywood, con abanderados como Richard Gere y otras figuras.
Hay otros rasgos despreciables del gobierno chino, como su apoyo al régimen genocida de Sudán para obtener petróleo a cambio de silencio frente al drama de Darfur, revelado al mundo por el desplante que hizo el cineasta norteamericano Steven Spielberg.
¿Por qué se dio esta suerte de frivolización de la defensa de una causa justa? Tal vez se trate de uno de los efectos colaterales de la adopción que el capitalismo pos moderno y la estética new age están haciendo del budismo, para buscar serenidad y armonía entre los negocios y el espíritu, búsqueda que, por cierto, suele acabar en un budismo adulterado.
En cuanto al tema de fondo, reina una percepción superficial sobre un rincón del planeta que se percibe remoto y místico. Por caso la imagen del Palacio Potala presidiendo a
También la imagen de Tendzim Gyatso, el hombre que, desde su exilio en Dharamsala (norte de la India) ostenta el rango de Dalai Lama, un título creado por el Gengis Khan y que, en la antigua lengua tibetana, el “sanba”, significa “océano de sabiduría”.
La tradición dice que al morir un Dalai Lama, su conciencia se reencarna en un lapso que no supera los 49 días. Por eso desde el siglo 17, al morir un jefe espiritual los monjes del Templo Amarillo salen por los valles y aldeas a buscar al sucesor, un recién nacido en el cual reconocen la conciencia reencarnada mediante una serie de signos secretos.
El quinto Dalai Lama, Ngawang Gyatso, hizo que esa autoridad religiosa sea también una autoridad temporal, por lo que el Tibet se convirtió en lo que algunos consideran una teocracia y otros una extraña monarquía no hereditaria: la “lamasocracia”.
El origen de la nación tibetana está en el rey Songtsan quien unificó las tribus de esa parte del Himalaya y fundó
Una mirada objetiva percibe un punto clave en el siglo 18, cuando Tshanyang Gyatso, el sexto y más disoluto de los Dalai Lama, le abrió las puertas a la ocupación china. Pero en 1911, los tibetanos recuperaron la independencia que volvieron a perder con la invasión del Ejército Rojo de Mao Tse tung al triunfar la revolución comunista.
Otros dos años claves son 1959, cuando se produce la gran rebelión independentista que fue sofocada por una bestial represión, determinando el exilio de Tendzim Gyatso, el actual Dalai Lama; y 1965, cuando el régimen comunista otorga al Tibet una autonomía que, en los hechos, es más aparente que real.
Es cierto que la ocupación china trajo al Tíbet indudables progresos, como el final de la servidumbre y otras instituciones arcaicas e injustas. Pero también es cierto que puso a la etnia hang (mayoritaria en China) por sobre las etnias locales: tibets, hui, deng, menba y luoba.
Y además de imponer un régimen represivo, los ocupantes chinos cometieron torpezas y atropellos como el secuestro de Nyima, el Pachen Lama (segunda autoridad religiosa tibetana) que hoy tiene 16 años si es que aún vive, y la designación en su lugar de Gyancain Norbu, el hijo de un burócrata del Partido Comunista.
Por eso el año pasado, el Dalai Lama cambió el eje de su reclamo. A cambio de reconocer la soberanía china sobre el Tibet, exigió que se le otorgue una autonomía real y que se detenga lo que definió como un “genocidio cultural”, o sea el sofocamiento de las tradiciones y la adulteración del budismo vajrayana, hoy conocido como budismo tibetano y esparcido por regiones de la India, Bhután, Sikkin y Nepal.
El dramático giro del Dalai
Sobre esa aniquilación cultural intentó llamar la atención la rebelión que, por estos días, fue rápida y brutalmente sofocada en Lhasa. Una parte del lado oscuro de China, el gigante económico de formidable crecimiento y de inaceptables vicios, como la contaminación ambiental, la mano de obra ultrabarata, la ausencia de controles sobre la calidad industrial y la producción de alimentos, además del autoritarismo represivo que tampoco se detiene ante los monjes descalzos que emergen de la meditación para lanzarse a la protesta.
* * *
Después de décadas de represión, el pueblo tibetano ha salido a las calles para pedirle al mundo que les ayude a obtener justicia. Con los Juegos Olímpicos en camino y la importancia de las exportaciones, China es más sensible que nunca a la opinión pública mundial.
El gobierno chino ha expulsado a los periodistas extranjeros y anunció que los manifestantes que no se rindan serían “severamente castigados.” Las autoridades chinas tienen ahora que decidir entre más represión o un dialogo abierto que pueda ser el comienzo de la solución de la situación en el Tibet. A China le importa más que nunca su imagen en el extranjero,
http://www.avaaz.org/es/tibet_end_the_violence/11.php
La economía china depende de las exportaciones, y el gobierno ha etiquetado los Juegos Olímpicos come “El comienzo de una nueva China,” potencia mundial y líder respetado en el escena internacional. Pero China es un país diverso, con un pasado brutal, y su estabilidad futura dependerá en parte en como maneje las secuelas de ese pasado. Hu Jintao debe entender que la amenaza más grande a la prosperidad y estabilidad en China, no son los manifestantes en Tibet, sino los sectores mas extremistas del partido comunista chino que defienden la represión violenta de toda disidencia .
Entregaremos la petición a oficiales chinos en Nueva York, Londres y Pekín, pero para que tenga efecto, tiene que ser masiva. Por favor, haz tu parte corriendo la voz entre tus amigos y familia, y explícales lo importante que es esta causa, es así como crecen estas iniciativas.
Con esperanza
http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/fuerzas_lhasa_seguridad_chinas_detienen_2331109.htm
http://actualidad.terra.es/internacional/articulo/tibet_premier_chino_confirma_permanecera_2331256.htm
http://www.univision.com/content/content.jhtml?chid=3&cid=1469788&schid=303&secid=305
Los tibetanos han salido a las calles a protestar décadas de injusticia
Apoya al Dalai Lama y firma la petición al gobierno chino:
