martes, 31 de enero de 2012
En el 2018 China rebasará económicamente al continente europeo
lunes, 15 de septiembre de 2008
Guerra y mentiras, segunda parte.
por Giulietto Chiesa*
El asunto del 11 de septiembre tiene el aspecto de haber sido una gran operación política. Los dirigentes de Estados Unidos se esperaban un gran enfrentamiento, pero un poco más tarde. Hubo un imprevisto. Y el imprevisto fue que Estados Unidos se detuvo. Durante veinte años nos han contado que el modelo estadounidense era el mejor, que la locomotora estadounidense dominaba el mundo y que lo único que se podía hacer era imitar a los Estados Unidos, pero las cosas no han sido así...5. La oposición a la guerra (nuclear) infinita
No estoy intentando vender esperanzas. Quien vende esperanzas en un momento semejante no es más que un charlatán. Esperanza no hay más que una, la de organizarnos para impedir que esta guerra continúe. Es muy difícil, sobre todo porque tenemos poco tiempo en nuestras manos. La guerra contra Irak todavía está humeando. Otras guerras vendrán, y serán guerras asimétricas.
Entre ellas, las habrá grandes y las habrá menores. Después de Irak le tocará el turno a Irán. Los planes de Washington lo exigen así porque los Estados Unidos tienen que eliminar a todo adversario intermedio. A todos, antes de enfrentarse con China. O mejor dicho, para ser más precisos, las guerras intermediarias tendrán como función mantener un estado de tensión permanente que a su vez permitirá a los Estados Unidos desarrollar un terrorífico programa de rearme.
China podría convertirse también en un adversario contra el que no se luche, con la condición de que haya sido puesta previamente en un estado de inferioridad absoluta y, en cualquier caso, en una situación en que le sea imposible rivalizar con la potencia militar estadounidense y de acercarse (incluso de lejos) a unas condiciones de igualdad. De ahí que la destrucción de los obstáculos intermedios tiene por función el preparar estratégicamente el gran enfrentamiento: de este modo podrá ser evitado por la rendición del enemigo potencial. Rendición preventiva. Para ello hay que derribar Irak e Irán.
El señor Bush no bromea cuando habla de los responsables del «eje del mal». Ya los ha designado, enumerado y puesto en su punto de mira. Ahora se trata de encontrar el medio y los pretextos para liquidarlos, ya que resulta evidente que la verdadera razón por la que lo harán será inconfensable.
La nueva doctrina nuclear de los Estados Unidos lo confirma todo al declarar abiertamente que las bombas atómicas serán utilizadas como armas convencionales. Nos lo dijeron en marzo de 2002. La única condición impuesta a su utilización serán evaluaciones de interés político, evidentemente no según un criterio militar. Incluso enfrentándose a países que no poseen tales armas, el uso de las armas atómicas es libre.
Sin embargo existe una posibilidad para evitar esta guerra. En Italia había un movimiento importante de la población que no quería entrar en ella. Y también en Italia el 93% de los diputados, incluidos los de centro-izquierda, votaron a favor de la guerra contra Afganistán, cuando todo lo que veo y siento al recorrer el país es que una gran parte de la población no deseaba esta guerra. Así que podemos sacar la conclusión de que el parlamento italiano no representa de modo alguno a la mitad (una mitad abundante) de la Italia real. Hay un enorme vacío de representación democrática.
Hay que empezar por ahí con el fin de prepararnos para el futuro. Por ejemplo, debemos pedir a todos los futuros candidatos de todas las futuras elecciones, en todos los niveles institucionales (desde el consejo del barrio hasta el parlamento italiano, y hasta el parlamento europeo) que nos digan antes de ir a votar qué tienen la intención de hacer si resultan elegidos, qué compromisos están dispuestos a adoptar para con nosotros. Y ya que la guerra continuará y se multiplicará, tendremos que obligarlos a firmar un pacto con nosotros.
Nunca más a favor de la guerra. A los que no acepten firmar dicho pacto los consideraremos adversarios políticos, sean cuáles sean los partidos o las coaliciones a las que pertenezcan. Y tendrán que firmarlo públicamente, porque tenemos que combatir contra todo aquel que se declare a favor de la guerra, con todas las fuerzas de las que dispongamos y con la mayor intransigencia, por el respeto debido a las reglas democráticas. En fin, dicho de otro modo, tendremos que apoyar a todo aquel que se comprometa a no defender la guerra. Creo que el tema de la guerra y de la paz es fundamental, y a partir de ahí debemos comenzar a construir nuestra defensa. Esta es la primera tarea que se nos impone.
6. El fin del desarme: el papel de China y de Rusia
Como protagonista, China. Los chinos han comenzado a rearmarse y lo hacen a un ritmo bien constante. Construirán centenas de nuevos misiles, centenas de nuevas ojivas nucleares. Disponen de la tecnología necesaria, y dentro de diez años será una tecnología muy depurada: por una parte se desarrollan muy rápidamente, y por otra disponen de los medios necesarios.
Asistimos a una nueva carrera de rearme que inaugura una fase totalmente inédita. Creíamos que aquella época ya había quedado atrás; pues bien, ha vuelto con todas sus fuerzas. Como segundo protagonista, Rusia junto con Putin. He definido la guerra en Afganistán de la siguiente forma: un nuevo gran Yalta asiático del que los estadounidenses han salido vencedores, sin condiciones, arrebatando de la influencia rusa a nada más y nada menos que cinco repúblicas de la antigua Unión Soviética.
La guerra afgana tuvo fin con la conquista estadounidense no tanto de Afganistán como de bases militares en Asia Central, principalmente la nueva base estadounidense de Kirguizistán, cerca de su capital, Bishkek, pero sobre todo no muy lejos de la frontera con China: el observatorio más próximo a Rusia y China que Estados Unidos haya tenido nunca en Asia. Es un cambio geopolítico con consecuencias inimaginables hace todavía un año.
La base de Kirguizistán servirá sobre todo para repara la interferencia electrónica de China y controlar todas las comunicaciones. Se están construyendo dos bases militares más en Uzbekistán y Tayikistán. Parece que hay otra en construcción, muy en secreto, en Turkmenistán. No tengo ninguna certeza sobre ello. He intentado varias veces obtener un visado para Ashgabat, pero nunca me lo han concedido. El secreto es absoluto.
Al mismo tiempo, otras dos antiguas repúblicas soviéticas han pasado a estar bajo el control directo de Estados Unidos: Azerbaiyán, con su parte de explotación del Mar Caspio y su petróleo, y Georgia, donde los estadounidenses han desplegado por primera vez tropas para armar e instruir la armada georgiana, así como vigilar la frontera meridional de Rusia.
Y pensar que todo había empezado como la gran guerra contra el terrorismo. El resultado ha sido una geografía política de Asia Central cambiada por completo. Putin se ha mordido la lengua y, en este sentido, ha sido prudente. No pone el grito en el cielo porque sabe que es inútil. Pero no hay que interpretar el silencio ruso como una aprobación. Hay gruñidos profundes y amenazadores; oírlos será cuestión de tiempo.
En diciembre de 2001 Putin lanzó el submarino Guepardo, el mayor submarino de alta tecnología que nunca hayan diseñado los investigadores militares rusos, es decir, soviéticos. Las mismas fuentes estadounidenses han escrito que se trataba de una novedad. Lo cual quiere decir que este submarino nuclear, armado al menos con 120 misiles de cabeza múltiple, se ha vuelto un arma estratégica extremadamente peligrosa. Desde la caída de la Unión Soviética es la primera vez que Rusia lanza un submarino nuclear, un año después de la tragedia del Kursk.
7. El abandono de los continentes pobres
Respecto a los otros compañeros del mundo, no creo que tengan gran importancia en este momento. El partido se juega en los términos que acabo de indicar. África entera cuenta con mil millones de habitantes y 23 guerras en curso. Como mucho, se producirá un aumento de desembarque de inmigrantes en nuestras costas. Creo que la supersociedad global que se está construyendo no tiene más que formar regiones marginales.
El resto del mundo vivirá a un lado. Nosotros somos consumidores de energía vital, y esos millones, o más bien miles de millones, de personas contra quienes lucharemos por la energía serán, no sólo inútiles, sino también nocivas para la sociedad del futuro. No se necesitará tanta mano de obra y, como consumidores, serán demasiado pobres para suscitar ningún interés.
Ese enorme «resto del mundo»”será abandonado a su suerte, y si los 250 millones de estadounidenses (para ser más precisos, el 10% de esos 250 millones) y los otros 800 millones de “ricos” que pueblan el planeta (los que comen de las migajas, porque los verdaderos ricos y sus familias no son más que unos sesenta millones) quieren seguir consumiendo lo que consumen por ahora, el resto del mundo tendrá que resignarse a consumir mucho menos, o sea, a vegetar o a morir.
Tendrán que morir muchos, y ya están muriéndose. Según los datos de Naciones Unidas se había decidido reducir en un 20%, de ahora a 2015, los millones de personas que pasan hambre. Pero han pasado seis años desde que comenzó ese programa, y el número de personas muertas de hambre aumenta. Hoy día más de ochocientos millones de habitantes comen poco y mal. El resto del mundo ha quedado fuera de juego en esta perspectiva, en este proyecto.
8. El 11 de septiembre y la crisis económica en Estados Unidos
Así pues, todo el asunto del 11 de septiembre tiene el aspecto de haber sido una gran operación política. Los dirigentes de Estados Unidos se esperaban un gran enfrentamiento, pero un poco más tarde. Hubo un imprevisto. Y el imprevisto fue que Estados Unidos se detuvo. Durante veinte años nos han contado que el modelo estadounidense era el mejor, que la locomotora estadounidense dominaba el mundo y que lo único que se podía hacer era imitar a los Estados Unidos; lo mejor es que a pesar de todo continúan repitiéndonoslo.
Pero ha habido un accidente, Estados Unidos se ha detenido. Nos han hecho saber oficialmente en noviembre de 2001 que habían entrado en una fase de recesión, y noviembre, como todo el mundo sabe, viene después de septiembre. Pero a la vez que anunciaban la buena nueva, nos dijeron que ellos (los que gobiernan) lo sabían desde abril de 2001, y abril, como todo el mundo sabe, viene antes de septiembre. Cuando leí esta noticia me dije: ¡Por Dios, ocho meses para dar al mundo la información más importante de los últimos veinte años!
Después me pregunté: aquellos ocho señores que se reunieron en Génova para formar el G8 en junio de 2001, ¿sabían que Estados Unidos se había detenido o no? Si lo sabían, nos han contado a todos un montón de tonterías. Se han reunido sabiendo que Estados Unidos estaba en crisis y no nos lo han dicho. Si por el contrario lo ignoraban, eso quiere decir que estos ocho señores pertenecientes a la cúpula directiva del mundo no poseen las informaciones esenciales sobre la situación mundial. Pero entonces, ¿quién tiene esas informaciones?
Si a eso le añadimos que durante aquellos meses fatales, de abril a noviembre, hemos asistido al hundimiento de una de las mayores multinacionales del sector energético, Enron Corporation, ¿qué debemos pensar? 40.000 personas en la calle de golpe; una empresa arruinada; dos billones de dólares perdidos, arrebatados por un grupo cuyo jefe se llamaba Kenneth Lay, amigo íntimo de George Bush y que también había financiado una gran parte de las campañas electorales de Bush, de Dick Cheney y de Donald Rumsfeld. ¿Todo eso no os parece extraño? Hay demasiadas coincidencias para pensar que el 11 de septiembre haya ocurrido por casualidad.
Tras este acontecimiento hay una gran maniobra. Terminada la época del gran enemigo ruso, la Unión Soviética ha desaparecido hace diez años y la globalización se ha detenido. ¿Quién la ha detenido? ¿Hay un culpable? No puede haber sido Osama Bin Laden, él vino después. Eso quiere decir entonces que Estados Unidos se ha detenido él solo. Estaban persuadidos (y habían persuadido al mundo entero) de que su globalización habría de continuar tal cual por toda la eternidad. La historia había acabado y ya no tendría por qué haber crisis cíclicas. Pero de pronto la máquina estadounidense se detuvo. Es decir, que la historia ha vuelto a la vida según parece. Y siempre se acaba teniendo que rendir cuentas.
Y henos aquí que un elemento de diversión hace su aparición en el momento oportuno. Osama Bin Laden ha sido el deus ex machina que ha permitido desviar la mirada del planeta entero, distraerlo del desastre y poner en marcha al mismo un tiempo un motor que reemplaza al que ya se había estropeado.
Había que crearse un gran enemigo, y este enemigo intermediario ha sido el Islam. Intermediario y transitorio. Se servirán de él mientras siga probándose útil. Al verdadero enemigo ya lo describí más arriba y ya sólo me queda volver a mi punto de partida: el sistema de información funciona para ofrecernos una versión de los hechos que no se corresponde en absoluto con la verdad.
Nos impide, pues, saber qué ocurre, a nosotros y a todos los millones de individuos, de hombres y mujeres que se conmueven y sufren ante las pantallas de sus televisores.
Giulietto Chiesa
Parlamentario europeo y periodista. Italia
Fuente: http://www.voltairenet.org/article154346.html
domingo, 10 de agosto de 2008
La China y el deporte

Una de las cosas más raras -por lo inútil y por lo monstruosa- de que he tenido noticia en mi vida, fue un deporte al que tuvieron que dedicarse los chinos durante una semana, en aquellos años tristes de la Revolución Cultural del presidente Mao, que con tanta alegría celebraron los maoístas occidentales. Aquello se llamó "la guerra de los pájaros" y consistió en lo siguiente: como había carestía de alimentos y los funcionarios del régimen se dieron cuenta de que los pájaros se comían parte de la cosecha de arroz, en toda la China se impartió una orden terminante: todos los ciudadanos del campo y de la ciudad, al unísono, debían dedicarse el día entero a espantar con palos, ruidos, ollas, trapos, piedras, con lo que fuera, a todos los pájaros de la China. Los funcionarios habían descubierto que los pájaros no podían volar mucho tiempo, que tenían que descansar en las ramas de los árboles o en los picos de las montañas o en los aleros de las casas. Si la gente los obligaba siempre a volar, los pájaros terminaban por caer al suelo, exhaustos. Una vez en el suelo, era deber de todos los ciudadanos aplastarlos de un solo golpe con el zapato. Así la patria china tendría una extraordinaria cosecha de arroz, sin disputarse el grano con las aves.
Aquella cacería masiva de pájaros, en la que cientos de millones de chinos debían aplastar a cientos de millones de pájaros, al parecer, no tuvo ningún efecto práctico, fuera del mal olor de un montón de animales muertos. Pero ese deporte fantástico de espantar a los pájaros para hacerlos caer al suelo con el corazón partido de cansancio, siempre me ha parecido una de las más oscuras y absurdas actividades humanas, dirigidas por un régimen obsesivo que creía poder dominar todas las potencias del cielo y de la tierra. Y lo que más asusta, quizá, es constatar la ciega obediencia con que fue cumplida una orden absurda, impartida por un líder hundido en el delirio, y llevada a cabo por mil millones de hormigas de un rebaño domesticado y obediente.
Hay algo hermoso y terrible en esas ceremonias donde los seres humanos dejan de ser individuos para convertirse en simples movimientos mecánicos de una enorme coreografía. Lo que es uniforme y riguroso nos fascina, quizá porque no hay nada más inhumano que esto, si lo humano es, como creo, no ser una masa de autómatas, sino una informe serie de individuos en la que cada cual es uno mismo y va a su propio ritmo. Cuando se cede la libertad y uno se convierte en un diente más de un inmenso engranaje, hay algo que fascina y asusta.
Se habla mucho del silencio de los gobiernos occidentales, que hacen muchos y muy buenos negocios con la China milenaria, hoy riquísima, y por consiguiente callan sobre sus miserias políticas internas, o sobre sus imposiciones imperiales en el Tíbet. También criticamos, con buenas razones, la prohibición impartida a todos los deportistas, so pena de descalificación, de hacer cualquier manifestación que pudiera interpretarse como un gesto político de conciencia individual o de protesta cívica.
No creo, sin embargo, que este silencio cómplice, o al menos hipócrita, de casi todos los gobiernos, se deba solamente a los buenos negocios. Creo que detrás hay algo mucho más grave. El sueño de todos los grandes capitalistas de la tierra, me temo, sería tener un gobierno mundial parecido al gobierno local de la China: una pequeña camarilla de gobernantes que concentran en sus manos el poder absoluto, sin discusión, sin elecciones periódicas, sin control independiente ni periodos de revisión de las políticas. Sin disidentes -o con los disidentes en la cárcel-. Con las protestas públicas ahogadas por sutiles o no tan sutiles métodos policiales. Con una prensa controlada por la censura previa. Con páginas de internet prohibidas. Y sobre todo, con una masa inmensa de ciudadanos trabajadores, puntuales, obedientes, que aceptan salarios exiguos, pero de todos modos sedientos de consumo. Se les da pan, se les dan unos cuantos bienes, y a cambio se les exige silencio, laboriosidad extrema y obediencia. ¿No sería este el sueño de los dueños del mundo?
Termino con una paradoja, o con una salvedad, o con una duda, y es ésta: incluso en este momento de la China, con un régimen que en muchos sentidos se puede calificar como opresivo, de todas maneras, en sus larguísimos siglos de historia milenaria, los chinos nunca antes habían gozado de tanta libertad como ahora. Y eso es mucho. O por lo menos es algo. Y quizá algún día los borregos encuentren la manera de no bailar y consumir todos al unísono. Van a brincar, a gozar y a gastar, tal vez, a su propio aire. Porque la sed de libertad y de movernos como nos dé la gana, y no solamente según las reglas del deporte, de la publicidad o de la política, quizá sea el más hondo de los sentimientos humanos.
Al poner punto final miro por la ventana. Veo pájaros que vuelan y que se posan en las ramas de los árboles. Vuelven a volar, libres. Solemos decir: "libre como un pájaro". Y sin embargo, en cierto sentido, los pájaros son autómatas, y repiten desde que salen del huevo los mismos movimientos que repitieron sus padres cuando también ellos rompieron el cascarón. No sé si somos como pájaros, y nos creemos libres. O si de verdad podemos optar por algo distinto. ¿Podría no ver los Juegos Olímpicos, si me diera la gana, pese a todo el acoso mediático que hay sobre ellos? Si no los veo, ¿sería por voluntad o sólo por un deseo íntimo de contradecir? No sé. En todo caso apago la televisión.
Héctor Abad Faciolince es escritor colombiano y autor de El olvido que seremos.
“Pekín Potemkin”
Tras la imagen de modernidad se esconden barrios con pisos de diez metros cuadrados
Todo comenzó hará unos dos años. Las viejas casas tradicionales que flanqueaban el primer anillo de circunvalación de Pekín, en las cercanías del Templo del Lama, empezaron a ser "renovadas" -término utilizado a menudo por el Gobierno chino para la palabra "demolidas"- para dejar paso a un parque y una hilera de elegantes restaurantes y tiendas de té. Los Juegos Olímpicos se acercaban, y llegó el efecto 'pueblo Potemkin', nombre con el que son conocidos los supuestos pueblos falsos que el militar ruso levantó para impresionar a la emperatriz Catalina la Grande.
El grupo de restaurantes, en los que aún huele a pintura fresca, incluye el local de capital taiwanés Han Cha Yuan, una sucesión de patios y salas de decoración barroca imperial. "Para comer en esta zona, es necesario reservar", decía ayer una camarera junto a un cenador de gruesos pilares de madera y visillos coloridos. "El precio del menú es 800 yuanes [78 euros] por persona". En el exterior, junto a la autopista, una pareja de chinos se hacía fotos ante una reproducción hecha con hiedra de un tramo de la Gran Muralla y una escultura de ciclistas. A determinadas horas, una niebla artificial flota sobre sus laderas verdes.
Muchos de los coches que van y vienen a la zona olímpica o el centro de prensa internacional pasan por el segundo anillo. Y desde los vehículos se ven perfectamente el parque verde, el Templo del Lama rojo y dorado, y los ladrillos y tejas de los restaurantes, de un delicado gris mate. Pero a sólo unos metros, oculta a espaldas de esta primera línea de edificios, la situación es muy distinta. Basta atravesar un dintel en la estrecha calle pintada recientemente y aparece otro Pekín. Ese que no verá la inmensa mayoría de los miles de deportistas, técnicos, organizadores, funcionarios deportivos y turistas que visitarán la capital durante los Juegos.
"Aquí dormimos, mi hijo, de nueve años, y yo", dice Yan Yan, de 34 años, sentada en el borde de una cama. Una mesa, un armario con un espejo, y una televisión completan la vivienda de 10 metros cuadrados, que se abre a un pequeño patio cochambroso. Por el habitáculo, paga al mes lo mismo que cuesta el menú en el restaurante taiwanés. Yan Yan comparte cocina, situada en otro cuartucho, con los vecinos, y cuando necesita ir al servicio, tiene que utilizar uno público en la calle. Nada de ducha.
El Pekín que están viendo los visitantes y los telespectadores durante los Juegos no es el Pekín real. Es un Pekín peinado con permanente, en el que los atascos habituales han dejado de ser habituales porque han sido retirados un millón y medio de coches, en el que el polvo en el aire ha disminuido drásticamente porque todas las obras han sido paralizadas, en el que decenas de miles de obreros inmigrantes han sido obligados a volver a sus pueblos, en el que faltan miles de residentes extranjeros porque las autoridades han restringido los visados, en el que el Gobierno ha dicho a sus ciudadanos cómo hablar con los extranjeros y qué contestar a los periodistas, en el que han sido silenciadas aún más las voces disidentes, en el que los taxistas han sido obligados a vestir camisa amarilla, pantalón azul, e incluso corbata, algo que ni siquiera hacen muchos empresarios chinos.
Todo para mejorar la vida de la población, pero también para dar una imagen de modernidad y limpieza, que recuerda a una práctica del sector de la distribución llamada facing en inglés, cuyo objetivo es crear la impresión de que una tienda está perfectamente ordenada, aunque pueda no estarlo, para lo cual se colocan todos los productos de una estantería en el frente. Especialmente importante es la zona de las cajas registradoras.
Desde que logró los Juegos, en 2001, Pekín ha construido nuevas líneas de metro, excelentes estadios deportivos, un espectacular aeropuerto, una gran ópera, y modernos rascacielos. Las obras que no han sido finalizadas o los inmuebles que puedan dar mala impresión han sido ocultados tras vallas publicitarias gigantescas, con el eslogan olímpico Un mundo, un sueño. Todas las ciudades que celebran unos Juegos pretenden con ellos lograr proyección y ganar dinero a la larga. Para Pekín, son, además, una forma de sancionar el papel de China como potencial mundial.
El marido de Yan Yan está en la cárcel. Y ella no trabaja porque tiene que cuidar a su hijo, que nunca ha ido al colegio. Las escuelas se niegan a admitirle porque no tiene permiso de residencia de Pekín, debido a que cuando nació sus padres no estaban casados. "Para dárselo, las autoridades nos exigen que paguemos 20.000 yuanes [unos 1.940 euros]", dice Yan. El alquiler de la habitación lo pagan los abuelos paternos.
Estadios deslumbrantes o los restaurantes de lujo situados a dos pasos de su habitación significan poco para esta mujer. "El Gobierno ha renovado los edificios de fuera para que los extranjeros los vean bonitos. Pero le da igual los de dentro. En China, siempre es así".
Fuente: REPORTAJE el País: PEKÍN 2008 - Juegos de la XXIX Olimpiada DETRÁS DE LA MURALLA- JOSE REINOSO
martes, 5 de agosto de 2008
PERIODISTAS ENCARCELADOS EN CHINA
El COI guarda silencio ante las violaciones de los derechos humanos
Por María Dolores Masana (*)
Casi un centenar de periodistas están encarcelados en China El COI guarda silencio ante las violaciones de los derechos humanos La ofensiva contra Internet es formidable: miles de direcciones y páginas están bloqueadas. En especial aquellas que permiten intercambio de vídeos. La presión ejercida por las autoridades contra la Red ha conseguido que servidores como Google o Yahoo! se autocensuren en temas tabú como Taiwan, Nepal, Xingiang o el Dalai Lama. Lamentablemente, hasta Microsoft ha "claudicado". ¿Quizá por no perder un mercado de 1.300 millones de personas? En cuanto a la prensa tradicional, el Gobierno bloquea cualquier medio de comunicación, especialmente programas de radio y televisión juzgados como "subversivos" por los censores. Por otra parte, la ley sanciona con graves penas "la divulgación de secretos de Estado" y "la difamación" con el fin de acallar las voces críticas con el régimen. Si bien es cierto que la actitud del Gobierno con la prensa extranjera es más flexible, no lo es menos que a los corresponsales internacionales les es imposible emplear a colegas locales o desplazarse libremente a Nepal o a la provincia de Xingiang.
Reporteros sin Fronteras denunció ante el Comité Olímpico Internacional (COI), desde el 13 de julio de 2001, la atribución de los JJ OO de 2008 a un país que tiene una flagrante historia de violaciones de derechos humanos. Al margen de la censura de prensa y persecución de los periodistas "hostiles", en China se dan juicios sin garantías, torturas, frecuentes ejecuciones, cuyo número anual se ignora porque Pekín lo clasifica como "secreto de Estado" y cientos de prisioneros políticos y disidentes son encarcelados. Aprovechando el escaparate mundial que le suponen los Juegos Olímpicos, Pekín tratará de vender una imagen de país moderno, resaltando su imparable pujanza económica, el tremendo desarrollo tecnológico, la arrolladora expansión de su mercado...
Son realidades innegables que han convertido a China en el gigante asiático imbatible. Pero existe otra realidad que el régimen intentará ocultar a toda costa: las constantes violaciones de los derechos humanos. Hace un año, las autoridades chinas prometieron, en Pekín, a nuestro secretario internacional, Robert Ménard, que mantendrían la oferta que hicieron al COI de mejorar los derechos humanos si su candidatura olímpica era elegida, liberando a periodistas encarcelados. Ni un gesto hasta hoy. Al contrario, las medidas frente a la prensa extranjera incluso se han extremado. Yang Minghui, responsable de la Oficina de Acreditaciones de los JJ OO, promete examinar con lupa a los periodistas justificando la medida al decir que "pueden representar una amenaza o incluso ser potenciales terroristas".
Nada de qué escandalizarse cuando la petición sine quae non del COI para celebrar los juegos en Pekín fue que las autoridades garantizaran la seguridad de los mismos. En China, hoy, seguridad sigue traduciéndose en dura represión política y social, como en la época de Mao.
El señor Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional, no deja de felicitarse por los progresos de las infraestructuras de Pekín 2008. Pero el presidente del COI no ha contestado una sola de las cartas que Robert Ménard le ha dirigido pidiéndole que intervenga ante las autoridades chinas en favor de la libertad de expresión y de los periodistas, tanto chinos como extranjeros. Ni tan siquiera una declaración pública de preocupación por este tema. Su silencio es clamoroso y no contribuye a prestigiar el movimiento olímpico internacional. Desde el COI se vende que los Juegos Olímpicos Pekín 2008 impulsarán una era de cambios en el gigante asiático.
Que nadie se llame a engaño. Pena de muerte, cárceles, tortura, censura... Éstos son los juegos que se practican en China.
(*) María Dolores Masana es presidenta de Reporteros sin Fronteras-España.
miércoles, 11 de junio de 2008
China y Estados Unidos
by Michel Chossudovsky
Global Research, May 27, 2008
El tema de los derechos humanos se ha convertido en la página central de la desinformación mediática.
China no es un modelo de derechos humanos, pero tampoco lo son EE.UU. y su indefectible aliado británico, responsables por vastos crímenes de guerra y violaciones de los derechos humanos en Iraq y en todo el mundo. EE.UU. y sus aliados, que defienden la práctica de la tortura, de asesinatos políticos y del establecimiento de campos secretos de detención, siguen siendo presentados a la opinión pública como modelos de democracia occidental a ser emulados por los países en desarrollo, en contraste con Rusia, Irán, Corea del Norte y la República Popular China.
Los “dobles raseros” en los derechos humanos
Mientras se destacan las presuntas violaciones de derechos humanos de China en relación con Tibet, no mencionan la reciente ola de asesinatos en Iraq y Palestina. Los medios de información occidentales apenas se dan por enterados del quinto “aniversario” de la “liberación” de Iraq y del balance de asesinatos patrocinados por EE.UU. y de atrocidades perpetradas contra toda una población, en nombre de la “guerra global contra el terrorismo.”
Hay más de 1,2 millones de muertes civiles iraquíes, 3 millones de heridos. La Alta Comisión para Refugiados de Naciones Unidas (UNHCR) indica una cifra de 2,2 millones de refugiados iraquíes que han huido de su país y de 2,4 millones de “personas desplazadas en el interior”.
“La población de Iraq cuando ocurrió la invasión de EE.UU. en marzo de 2003 era de aproximadamente 27 millones, y ahora es de aproximadamente 23 millones. Una aritmética elemental indica que actualmente más de la mitad de la población de Iraq son o refugiados, necesitados de ayuda de emergencia, heridos, o muertos.” (Dahr Jamail, Global Research, diciembre de 2007)
El tablero de ajedrez geopolítico
Hay objetivos geopolíticos profundamente arraigados tras la campaña contra la dirigencia china.
Los planes de guerra de EE.UU.-OTAN-Israel en relación con Irán están en un estado avanzado de preparación. China tiene vínculos económicos así como un acuerdo bilateral de cooperación militar de gran alcance con Irán. Además, China es también aliada de Rusia, Kazajstán, la República Kirguisa, Tayijistán y Uzbekistán en el contexto de la Organización de Cooperación de Shangai (SCO). Desde 2005, Irán tiene estatus de miembro observador dentro de la SCO.
Por su parte, la SCO tiene lazos con la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO), un acuerdo común de cooperación militar entre Rusia, Armenia, Belarús, Uzbekistán, Kazajstán, la República Kirguisa, Tayikistán.
En octubre del año pasado la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva (CSTO) y la Organización de Cooperación de Shangai (SCO) firmaron un Memorando de Acuerdo, estableciendo los fundamentos para la cooperación militar entre las dos organizaciones. Este acuerdo SCO-CSTO, apenas mencionado por los medios occidentales, involucra la creación de una alianza militar hecha y derecha entre China, Rusia y los Estados miembro de SCO/CSTO. Vale la pena señalar que la SCTO y la SCO realizaron ejercicios militares conjuntos en 2006, que coincidieron con los realizados por Irán. (Para más detalles vea “Russia and Central Asian Allies Conduct War Games in Response to US Threats,” de Michel Chossudovsky, Global Research, agosto de 2006)
En el contexto de los planes de guerra de EE.UU. dirigidos contra Irán, EE.UU. también se propone debilitar a los aliados de Irán, a saber Rusia y China. En el caso de China, Washington busca desestabilizar los lazos bilaterales de Beijing con Teherán, así como el acercamiento de Irán con la SCO, que tiene su central en Beijing.
China es aliada de Irán. La intención de Washington es utilizar las presuntas violaciones de los derechos humanos de Beijing como pretexto para tener en la mira a China, aliada de Irán.
A este respecto, una operación militar dirigida contra Irán sólo puede tener éxito si se daña la estructura de las alianzas militares que vinculan a Irán con China y Rusia. Es algo que el Canciller alemán Otto von Bismarck comprendió en relación con la estructura de alianzas militares rivales prevalecientes antes de la Primera Guerra Mundial. La Triple Alianza fue un acuerdo que Alemania, el Imperio Austro-Húngaro e Italia formaron en 1882. La Triple Alianza llegó a su fin en 1914, cuando Italia se retiró de ella y declaró su neutralidad, llevando al estallido de la Primera Guerra Mundial.
Cerco alrededor de China
Con la excepción de la frontera norte, que limita con la Federación Rusa, Mongolia y Kazajstán, China está rodeada por bases militares de EE.UU.
El corredor eurasiático
Desde la invasión y ocupación de Afganistán en 2001, EE.UU. tiene una presencia militar en la frontera occidental de China, en Afganistán y Pakistán. EE.UU. se propone establecer bases militares permanentes en Afganistán, que ocupa una posición estratégica que limita con las antiguas repúblicas soviéticas, China e Irán.
Además, EE.UU. y la OTAN también han establecido desde 1996, lazos militares con varias antiguas repúblicas soviéticas bajo el GUUAM (Georgia, Ucrania, Uzbekistán, Azerbaiján y Moldava). En la era post 11-S, Washington ha utilizado el pretexto de la “guerra global contra el terrorismo” para desarrollar una presencia militar de EE.UU. en los países del GUUAM. Uzbekistán se retiró del GUUAM en 2002. (Ahora llaman a la organización GUAM).
China también tiene intereses petroleros en Eurasia, así como en África subsahariana, que afectan intereses petroleros anglo-estadounidenses.
Lo que está en juego es el control geopolítico sobre el corredor eurasiático.
En marzo de 1999, el Congreso de EE.UU. adoptó la Ley de Estrategia de la Ruta de la Seda, que definió los amplios intereses económicos y estratégicos de EE.UU. en una región que se extiende del Mediterráneo oriental a Asia Central. La Estrategia de la Ruta de la Seda (SRS) describe un marco para al desarrollo del imperio de los negocios de EE.UU. a lo largo de un amplio corredor geográfico.
La exitosa implementación de la SRS requiere la “militarización” concomitante de todo el corredor eurasiático como medio para asegurar el control sobre amplias reservas de petróleo y gas, así como para “proteger” rutas de conductos y corredores comerciales. Esta militarización se dirige en gran parte contra China, Rusia e Irán.
La militarización del Mar del Sur de China y del Estrecho de Taiwán forma también parte integral de esta estrategia que, en la era post 11-S, consiste en el despliegue “en varios frentes.”
Además, sigue siendo en la era post Guerra Fría un objetivo para un primer golpe nuclear de EE.UU.
En las Revisiones de la Postura Nuclear de 2002 (NPR), China y Rusia son identificados junto con una lista de “Estados canallas” como posibles objetivos para un ataque nuclear preventivo de EE.UU. China es mencionada en las NPR como “un país que podría estar involucrado en una contingencia inmediata o potencial”.
Específicamente, las NPR mencionan una confrontación militar por el estatus de Taiwán como uno de los escenarios que podrían conducir a Washington a utilizar armas nucleares contra China.
China ha sido cercada. Las fuerzas armadas de EE.UU. están presentes en el Mar del Sur de China y en el Estrecho de Taiwán, en la península corana y el Mar de Japón, así como en el corazón de Asia Central y en la frontera occidental de la región autónoma Xinjiang-Uigur. Además, como parte del cerco de China, “Japón ha estado amalgamando y armonizando gradualmente sus políticas militares con aquellas de EE.UU. y la OTAN.” (Vea Mahdi Darius Nazemroaya, “Global Military Alliance: Encircling Russia and China,” Global Research, 10 de mayo de 2007)
Debilitando a China desde el interior – apoyo clandestino a movimientos secesionistas
Consecuente con su política de debilitar y terminar por despedazar la República Popular China, Washington apoya a movimientos secesionistas tanto en Tibet como en la región autónoma Xinjiang-Uigur que limita con el noreste de Pakistán y Afganistán.
En Xinjiang-Uigur, el espionaje paquistaní (ISI), actuando en vinculación con la CIA, apoya a varias organizaciones islamistas. Estás últimas incluyen al Partido Reformista Islámico, a la Alianza de Unidad Nacional del Este de Turkestán, la Organización de Liberación Uigur y el Partido del Yihád Centroasiático Uigur. Varias de estas organizaciones islámicas han recibido apoyo y entrenamiento de al Qaeda, que es un recurso patrocinado por el espionaje de EE.UU. El objetivo declarado de esas organizaciones islámicas basadas en China es el “establecimiento de un califato islámico en la región” (Para más detalles vea “America's War on Terrorism,” de Michel Chossudovsky, Global Research, Montreal, 2005, capítulo 2).
El califato integraría a Uzbekistán, Tayikistán, Kirguiztán (Turkestán Occidental) y la región autónoma Uigur de China (Turkestán Oriental) en una sola entidad política.
El “proyecto del califato” se entromete en la soberanía territorial china. Apoyado por varias “fundaciones” wahabíes de los Estados del Golfo, el secesionismo en la frontera occidental de China es, una vez más, consecuente con los intereses estratégicos de EE.UU. en Asia Central. Mientras tanto, un poderoso lobby basado en EE.UU. canaliza apoyo a fuerzas separatistas en Tibet.
Al promover tácticamente la secesión de la región Xinjiang-Uigur (utilizando al ISI paquistaní como “intermediario”) Washington trata de provocar un proceso más amplio de desestabilización política y ruptura de la República Popular China. Aparte de estas diversas operaciones clandestinas, EE.UU. ha establecido bases militares en Afganistán y en varias ex repúblicas soviéticas, directamente en la frontera oeste de China.
La militarización del Mar del Sur de China y del Estrecho de Taiwán forma también parte integral de esta estrategia.
Las asonadas de Lhasa
Los violentos disturbios en la capital de Tibet a mediados de marzo fueron un evento cuidadosamente puesto en escena. Inmediatamente después, fue lanzada una campaña de desinformación en los medios apoyada por declaraciones políticas de dirigentes occidentales dirigidas contra China.
Existen indicios de que los servicios de inteligencia de EE.UU. jugaron un papel entre bastidores en lo que varios observadores han descrito como una operación cuidadosamente premeditada. (Vea nuestro análisis a continuación.)
Lo ocurrido en Lhasa a mediados de marzo no fue un movimiento “pacífico” de protesta espontáneo como lo describieron los medios occidentales. Los disturbios que involucraron a una banda de gángsteres fueron premeditados. Habían sido cuidadosamente planificados. Activistas tibetanos en India, asociados con el gobierno en exilio del Dalai Lama “insinuaron que ciertamente esperaban los disturbios. Pero se niegan a explicar cómo lo supieron o quiénes fueron sus colaboradores” (Guerilla News)
Las imágenes no sugieren una manifestación masiva de protesta, sino más bien una asonada dirigida por unos pocos cientos de individuos. En la asonada participaron monjes budistas. Según China Daily (31 de marzo de 2008), el Congreso de la Juventud Tibetana (TYC) basado en India, considerado por China como “una organización de la línea dura” afiliada al Dalai Lama, también tuvo que ver con la violencia. Los campos de entrenamiento del TYC son financiados por la Fundación Nacional por la Democracia (NED) de EE.UU.
Haga clic para ver vídeo de los disturbios de Lhasa [en inglés]
Las secuencias en vídeo confirman que civiles fueron apedreados, golpeados y en algunos casos asesinados. La mayoría de las víctimas fueron chinos han. Por lo menos diez personas fueron quemadas hasta la muerte como resultado de actos de incendio premeditado, según declaraciones del gobierno de Tibet. Estas declaraciones fueron confirmadas por varios testigos presenciales. Según un informe de China Daily:
“cinco dependientes de una tienda de vestimentas fueron quemados hasta la muerte antes de que tuvieran alguna posibilidad de escapar. Un hombre de 1,7 metros de alto llamado Zuo Yuancun fue quemado hasta que sólo quedaron trozos de carne y su esqueleto. A un trabajador inmigrante lo apuñalaron gángsteres en el hígado y se desangró. Una mujer fue fuertemente golpeada por los atacantes y le cortaron una oreja.” (People's Daily, 22 de marzo de 2008)
Mientras tanto, los medios occidentales describieron a la ligera los saqueos e incendios premeditados como una “manifestación pacífica” reprimida por las autoridades chinas mediante el uso de la fuerza. No hay informes exactos (de fuentes noticiosas chinas y occidentales) sobre la naturaleza de la operación de la policía china lanzada para reprimir los disturbios. Los informes de la prensa occidental mencionan el despliegue de más de 1.000 soldados y policías en la capital tibetana.
Atacaron negocios y escuelas, incendiaron coches. Según informes chinos, hay 22 muertos y 623 heridos. “Los revoltosos incendiaron más de 300 sitios, sobre todo casas particulares, tiendas y escuelas, y destruyeron vehículos e incendiaron instalaciones públicas.”
La planificación de los disturbios fue coordinada con la campaña de desinformación en los medios, que acusó a los chinos de haber instigado los saqueos y los incendios. El Dalai Lama acusó a Beijing de “disfrazar a sus soldados de monjes” para dar la impresión de que monjes budistas estaban detrás de los disturbios. Las afirmaciones se basaron en una fotografía de hace cuatro años de soldados vistiéndose de monjes en una presentación teatral.
El periódico chino continental {People's Daily] dijo que las fuerzas de seguridad que estaban reprimiendo los disturbios en Lhasa no podrían posiblemente haber vestido los uniformes mostrados en la fotografía porque eran uniformes de verano, inadecuados para el frío clima de marzo.
También dijo que la PAP (Policía Popular Armada) había pasado a usar nuevos uniformes en 2005, con insignias en las hombreras. Los policías armados que aparecen en la fotografía visten uniformes de antiguo estilo que fueron eliminados después de 2005... Xinhua [agencia noticiosa china] dijo que la fotografía fue tomada durante una representación de hace años, cuando los soldados emprestaron túnicas de los monjes antes de actuar en el escenario.
La afirmación del Dalai Lama de que las autoridades chinas habían instigado los disturbios, citada en los medios occidentales, se apoya en una declaración de un ex responsable del Partido Comunista, el señor Ruan Ming quien “afirma que el PCC puso cuidadosamente en escena los incidentes en Tibet para imponer la renuncia del Dalai Lama y para justificar una futura represión de los tibetanos. El señor Ruan Ming escribía discursos para el ex Secretario General de PCC Hu Yaobang." (citado en The Epoch Times)
El papel de los servicios de inteligencia de EE.UU.
La organización de los disturbios en Lhasa forma parte de un modelo constante. Constituye un intento de provocar conflictos étnicos en China. Sirve los intereses de la política extranjera de EE.UU.
¿En qué medida jugaron los servicios de inteligencia de EE.UU. un papel oculto en la actual ola de protestas respecto a Tibet?
Considerando la naturaleza clandestina de las operaciones de inteligencia, no existe una evidencia tangible de participación directa de la CIA. Sin embargo, hay varias organizaciones tibetanas vinculadas al “gobierno en exilio” de Tibet de las que se sabe que son apoyadas por la CIA y / o por las organización de fachada civil de la CIA, la Fundación Nacional por la Democracia (NED).
La participación de la CIA en la canalización del apoyo clandestino para el movimiento secesionista tibetano se origina a mediados de los años cincuenta. El Dalai Lama estuvo en la nómina de la CIA desde fines de 1950 hasta 1974.
La CIA realizó una gran campaña de acción encubierta contra los comunistas chinos en Tibet desde 1956. Esto llevó a un desastroso levantamiento sangriento en 1959, que dejó a decenas de miles de tibetanos muertos, mientras el Dalai Lama y unos 100.000 de sus seguidores se vieron obligados a huir por los traicioneros pasos de los Himalaya hacia India y Nepal.
La CIA estableció un campo secreto de entrenamiento militar para los combatientes de la resistencia del Dalai Lama en Camp Hale cerca de Leadville, Colorado, en EE.UU. Las guerrillas tibetanas fueron entrenadas y equipadas por la CIA para la guerra de guerrillas y operaciones de sabotaje contra China comunista.
Las guerrillas entrenadas por EE.UU. realizaron regularmente ataques en Tibet, dirigidos a veces por mercenarios contratados por la CIA y apoyadas por aviones de la CIA. El programa original de entrenamiento terminó en diciembre de 1961, aunque el campo en Colorado parece haber permanecido abierto hasta por lo menos 1966.
La Fuerza de Tareas Tibetana de la CIA creada por Roger E McCarthy, junto al ejército de guerrilla tibetano, continuó la operación bajo el nombre de código "ST CIRCUS" para acosar a las fuerzas de ocupación chinas durante otros 15 años hasta 1974, cuando cesó la participación oficialmente reconocida.
McCarthy, quien también sirvió como jefe de la Fuerza de Tareas Tibet en el clímax de sus actividades desde 1959 hasta 1961, pasó posteriormente a dirigir operaciones similares en Vietnam y Laos.
A mediados de los años sesenta, la CIA cambió su estrategia de lanzar en paracaídas a guerrilleros y agentes de inteligencia dentro de Tibet a establecer el Chusi Gangdruk, un ejército de guerrilla de unos 2.000 combatientes de etnia Khamba en bases como ser Mustang en Nepal.
Esa base fue recién cerrada en 1974 por el gobierno nepalés después de ser sometido a una tremenda presión de Beijing.
Después de la Guerra de Indochina de 1962, la CIA desarrolló una estrecha relación con los servicios indios de inteligencia en el entrenamiento y en el suministro de agentes en Tibet- (Richard Bennett, “Tibet, the 'great game' and the CIA,” Global Research, marzo de 2008)
La Fundación Nacional por la Democracia (NED)
La Fundación Nacional por la Democracia (NED), que canaliza apoyo financiero a grupos de oposición favorables a EE.UU. en todo el mundo ha jugado un papel significativo provocando “revoluciones de terciopelo” que sirven los intereses geopolíticos y económicos de Washington.
La NED, aunque formalmente no es parte de la CIA, realiza una importante función de inteligencia dentro de la arena de los partidos políticos civiles y las ONGs. Fue creada en 1983, cuando la CIA estaba siendo acusada de sobornar clandestinamente a políticos y de establecer ficticias organizaciones fachada de la sociedad civil. Según Allen Weinstein, quien fue responsable de establecer la NED durante el gobierno de Reagan: “Gran parte de lo que hacemos actualmente fue hecho en forma clandestina hace 25 años por la CIA.” ('Washington Post', 21 de septiembre de 1991).
La NED suministró fondos a organizaciones de la “sociedad civil” en Venezuela, que iniciaron un intento de golpe contra el presidente Hugo Chávez. En Haití, la NED apoyó a grupos de oposición que organizaron la insurrección armada que contribuyó al derrocamiento del presidente Bertrand Aristide en febrero de 2004. El golpe de Estado en Haití fue el resultado de una operación militar y de inteligencia cuidadosamente preparada. (Vea Michel Chossudovsky: “The Destabilization of Haiti,” Global Research, febrero de 2004)
La NED financia a una serie de organizaciones tibetanas tanto dentro de China como en el extranjero. La organización más destacada por la independencia de Tibet favorable al Dalai Lama financiada por la NED es la Campaña Internacional por Tibet (ICT), fundada en Washington en 1988. La ICT tiene oficinas en Washington, Amsterdam, Berlín y Bruselas. A diferencia de otras organizaciones tibetanas financiadas por la NED, la ICT tiene una relación estrecha, cómoda e “imbricada” con la NED y el Departamento de Estado de EE.UU.
Algunos de los directores de la ICT son también miembros integrantes de los círculos gobernantes “promotores de la democracia”, e incluyen a Bette Bao Lord (quien es presidenta de Freedom House [Casa de la Libertad], y directora de Freedom Forum [Foro de la Libertad]), Gare A. Smith (quien sirvió previamente como el principal vice-secretario adjunto del Buró de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado de EE.UU., Julia Taft (que es ex directora del NED, ex Vicesecretaria de Estado y Coordinadora Especial para Temas Tibetanos de EE.UU., ha trabajado para USAID, y también sirvió como Presidenta y directora ejecutiva de InterAction y, finalmente, Mark Handelman (quien es también director de la Coalición Nacional por los Derechos Haitianos, una organización cuyo trabajo está vinculado ideológicamente a las intervenciones de larga duración de la NED en Haití).
El consejo de asesores de la ICT también presenta a dos individuos que están estrechamente ligados a la NED, Harry Wu, y Qiang Xiao (quien es ex director ejecutivo de Derechos Humanos en China, financiada por la NED).
Como su consejo de directores, el consejo internacional de asesores de la ICT incluye a numerosos notables ‘democráticos’ como ser Vaclav Havel, Fang Lizhi (quien era en 1995 – por lo menos – miembro del consejo de Derechos Humanos en China), José Ramos-Horta (quien sirve en el consejo asesor internacional para el Proyecto de Coalición Democracia), Kerry Kennedy (quien es director del Centro Información China financiado por la NED), Vytautas Landsbergis (quien es un patrono internacional de la neoconservadora Henry Jackson Society basada en Gran Bretaña) y, hasta su reciente muerte, la “partera de los neoconservadores” Jeane J. Kirkpatrick (quien también estuvo vinculada a grupos ‘democráticos’ como Freedom House y la Fundación para la Defensa de Democracias). (Michael Barker, "Democratic Imperialism": Tibet, China, and the National Endowment for Democracy” Global Research, 13 de agosto de 2007)
Otras organizaciones para Tibet financiadas por la NED incluyen a Estudiantes por un Tibet Libre (SFT). a la que nos referimos anteriormente. La SFT fue fundada en 1994 en la Ciudad de Nueva York “como un proyecto del Comité Tibet de EE.UU., y de la Campaña Internacional por Tibet (ICT) financiada por la NED. La SFT es conocida sobre todo por el despliegue de una pancarta de 138 metros sobre la Gran Muralla en China; pidiendo un Tibet libre. (F. William Engdahl, “Risky Geopolitical Game: Washington Plays ‘Tibet Roulette’ with China,” Global Research, abril de 2008
La SFT junto con cinco otras organizaciones por Tibet proclamaron en enero pasado “el inicio de un ‘levantamiento del pueblo tibetano’... y cofundaron una oficina temporal a cargo de coordinación y financiamiento.” (Ibíd.)
“La NED también financia el Centro Multimedia Tibet para ‘diseminación de información que aborda la lucha por derechos humanos y democracia en Tibet,” también basada en Dharamsala. Y la NED financia el Centro Tibetano por Derechos Humanos y Democracia. (Ibíd.)
Existe una división de tareas entre la CIA y la NED. Mientras la CIA provee apoyo clandestino a grupos rebeldes paramilitares armados y a organizaciones terroristas, la NED financia a partidos políticos “civiles” y a organizaciones no gubernamentales a fin de instalar la “democracia” estadounidense en todo el mundo.
La NED constituye, por así decir, el “brazo civil” de la CIA. Las intervenciones de CIA-NED en diferentes partes del mundo se caracterizan por un modelo coherente, que es aplicado en numerosos países.
Operación psicológica: Desacreditar a la dirigencia china
El objetivo a breve plazo es desacreditar a la dirigencia china en los meses anteriores a los Juegos Olímpicos de Beijung, mientras también se utiliza la campaña por Tibet para distraer la opinión pública de la guerra en Oriente Próximo y de los crímenes de guerra cometidos por EE.UU., la OTAN, e Israel.
Las presuntas violaciones de derechos humanos de China son destacadas como una distracción, para prestar una cara humana a la guerra dirigida por EE.UU. en Oriente Próximo.
Los planes de guerra patrocinados por EE.UU. contra Irán son ahora aceptados y justificados como resultantes de un incumplimiento de Teherán con las exigencias de la “comunidad internacional”.
Mientras Tibet ocupa los titulares, la verdadera crisis humanitaria en Oriente Próximo no justifica una noticia de primera plana.
De un modo más general, el tema de los derechos humanos es deformado: las realidades son puestas cabeza abajo, los vastos crímenes cometidos por EE.UU. y sus socios de la coalición son ocultados o justificados como un medio de proteger a la sociedad contra terroristas.
Se ha instalado un “doble rasero” en la evaluación de las violaciones de derechos humanos. En Oriente Próximo, la matanza de civiles es categorizada como daño colateral. Es justificada como parte de la “guerra global contra el terrorismo.” Se dice que las víctimas son responsables por sus propias muertes.
La antorcha olímpica
Han movilizado manifestaciones cuidadosamente cronometradas en las capitales occidentales por las violaciones de derechos humanos en China.
Un boicot parcial de los juegos olímpicos parece estar en vías de ejecución. El Ministro de Exteriores francés, Bernard Kouchner (fuerte protagonista de los derechos de EE.UU, relacionado con los Bilderbergs), ha llamado a un boicot de las ceremonias de apertura de la Olimpíada. Kouchner dijo que la idea debería ser discutida en una reunión de los ministros de exteriores de la UE.
La antorcha olímpica fue encendida en una ceremonia en Grecia, que fue perturbada por “activistas pro-Tibet” auspiciados por “Reporteros sin Fronteras”, una organización de la que se sabe que tiene vínculos con los servicios de inteligencia de EE.UU. (Vea, Diana Barahona, “Reporters Without Borders Unmasked,” mayo de 2005). "Reporteros Sin Fronteras" también recibe apoyo de la Fundación Nacional por la Democracia (NED).
La antorcha olímpica es simbólica. La operación psicológica (PsyOp) consiste en apuntar a la antorcha olímpica en los meses antes de la Olimpíada de Beijing.
En cada fase de este proceso, la dirigencia china es denigrada por los medios occidentales.
Implicaciones económicas globales
La campaña por Tibet dirigida contra la dirigencia china podría resultar ser un tiro por la culata.
Estamos en la encrucijada de la crisis económica y financiera más seria de la historia moderna. La crisis económica que se desarrolla tiene una relación directa con la aventura militar patrocinada por EE.UU. en Oriente Próximo y Asia Central.
China juega un papel estratégico ante el expansionismo militar de EE.UU. Hasta ahora no ha utilizado su poder de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidos en relación con las diversas resoluciones del Consejo de Seguridad patrocinadas por EE.UU. dirigidas contra Irán.
China también tiene un papel central en el sistema económico y financiero global.
Como resultado de un superávit comercial acumulado con EE.UU., China posee ahora 1,5 billones de dólares en instrumentos de la deuda de EE.UU. (incluyendo bonos del Tesoro de EE.UU.) Tiene la capacidad de desestabilizar significativamente los mercados monetarios internacionales. El dólar de EE.UU. caería a niveles aún más bajos, si China vendiera sus tenencias de títulos denominadas en dólares. (Para más detalles vea: F. William Engdahl, obra citada)
Además, China es el mayor productor de una vasta gama de bienes manufacturados que constituyen, para Occidente, una parte importante del consumo mensual doméstico. Los gigantes del comercio minorista occidental se basan en el continuo a ininterrumpido flujo de mercaderías industriales de bajo coste laboral desde China.
Para los países occidentales, la inserción de China en las estructuras del comercio, de las inversiones, de las finanzas y de los derechos de propiedad intelectual globales bajo la Organización Mundial de Comercio (OMC) es absolutamente crucial. Si Beijing decidiera reducir sus exportaciones manufacturadas "Made in China" a EE.UU. La frágil y decadente base manufacturera de EE.UU. no sería capaz de colmar la brecha, por lo menos a corto plazo.
Además, EE.UU. y sus socios de la coalición, incluyendo al Reino Unido, Alemania, Francia y Japón tienen importantes intereses de inversión en China. En 2001, EE.UU. y China firmaron un acuerdo comercial bilateral anterior al acceso de China a la OMC. Este acuerdo permite que inversionistas de EE.UU., incluyendo las principales instituciones financieras de Wall Street, se posicionen en el sistema financiero y comercial de Shangai así como en el mercado bancario interior de China.
Aunque China es, en algunos aspectos, la “colonia de mano de obra industrial barata” de Occidente, la relación de China con el sistema comercial global no está en absoluto a toda prueba.
La relación de China con el capitalismo global tiene sus raíces en la “Política de puertas abiertas” formulada inicialmente en 1979. (Michel Chossudovsky: “Towards Capitalist Restoration. Chinese Socialism after Mao,” Macmillian, Londres, 1986, capítulos 7 y 8)
Desde los años ochenta, China se ha convertido en el principal proveedor de bienes industriales a los mercados occidentales. Cualquier amenaza contra China, y / o toda empresa militar dirigida contra los aliados eurasiáticos de China, incluyendo a Irán, podría desestabilizar potencialmente el vasto comercio de China en bienes manufacturados.
La base industrial orientada hacia la exportación de China es la fuente de una tremenda acumulación de riqueza en las economías capitalistas avanzadas. ¿Dónde se origina la riqueza de la familia Walton, propietarios de Walmart? Walmart no produce nada. Importa mercancías producidas con mano de obra barata "Made in China" y las revende en el mercado minorista de EE.UU. a hasta diez veces su precio de fábrica.
Este proceso de “desarrollo guiado por la importación” ha permitido que los países “industrializados” de Occidente cierren una buena parte de sus centros manufactureros. Por su parte, las fábricas con salarios bajos generan beneficios multimillonarios para las corporaciones occidentales, incluyendo a los gigantes del comercio minorista, que compran y / o subcontratan su producción a China.
Cualquier amenaza de naturaleza militar dirigida contra China podría tener consecuencias económicas devastadoras, que van mucho más allá de la familiar espiral ascendente en el precio del petróleo crudo.
Texto original en inglés: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=8673
Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens.
Michel Chossudovsky es autor del éxito de ventas internacional “The Globalization of Poverty”, publicado en once idiomas. Es Profesor de Economía en la Universidad de Ottawa y director del Centro de Investigación de la Globalización, en www.globalresearch.ca. También es colaborador de la Enciclopedia Británica. Su libro más reciente es: “America’s ‘War on Terrorism”, Global Research, 2005. Sus escritos han sido traducidos a más de 20 idiomas.
También es autor del primer estudio exhaustivo sobre la restauración del capitalismo en China, publicado hace más de veinte años. Michel Chossudovsky: “Towards Capitalist Restoration. Chinese Socialism after Mao,” Macmillian, Londres, 1986. Recientemente volvió de un viaje a China. Estuvo en Shangai y Beijing en marzo de 2008.
Global Research Articles by Michel Chossudovsky
domingo, 30 de marzo de 2008
Monjes olímpicos, por Moisés Naím

En China todo es muy grande. Y también debe ser muy grande el remordimiento de muchos dirigentes chinos por haberse comprado unos Juegos Olímpicos que no sólo son carísimos sino que en vez de proyectar una imagen positiva del país están logrando todo lo contrario. Estos dirigentes nunca imaginaron que los principales protagonistas de los Juegos no serían los atletas, sino los monjes budistas. Tampoco imaginaron que junto con el prestigio de los Juegos Olímpicos también venían pleitos de calibre planetario con la realeza de Hollywood -de Steven Spielberg a Richard Gere-, la comunidad budista mundial y dos premios Nobel de la Paz -el Dalai Lama y Aung San Suu Kyi- la líder de la oposición birmana, entre millones de otros.
Cuando, en el año 2000, el Gobierno chino hizo lo posible para que los Juegos de 2008 fueran en Pekín, YouTube no existía. Ni Facebook. Los teléfonos portátiles que toman fotos y vídeos no eran tan comunes. En China el número de usuarios de teléfonos móviles pasó de 140 millones en 2001 a más de 600 hoy, mientras que los chinos conectados a la Red aumentaron de 17 millones en 2000 a 162 ahora. Los bloggers, redes sociales y comunidades virtuales también han proliferado.
Lo que sucedió esta semana en Tíbet recuerda lo que ya sucedió en Myanmar, y se agudizara en los próximos meses. Es el choque entre los viejos hábitos represivos de burocracias autoritarias y las nuevas modalidades de organización política que son a la vez profundamente locales y ampliamente globales. Los muy locales monjes de Tíbet tienen hoy influencia global gracias a Internet. Y, a los Juegos.
El 10 de marzo de 1959 el Dalai Lama tuvo que exiliarse en la India debido a la represión del Gobierno chino tras los disturbios que ocurrieron en Tíbet. Hace dos semanas un grupo de monjes budistas conmemoró este aniversario con una marcha pacífica en Lhasa. Los monjes fueron encarcelados, lo cual provocó que más monjes salieran a las calles y que el Gobierno los reprimiera.
El Gobierno chino ha iniciado una campaña para dar al mundo su versión de los hechos: los disturbios han sido orquestados por el Dalai Lama y los actos más brutales de violencia fueron protagonizados por tibetanos que saquearon y quemaron casas y negocios de comerciantes chinos. Diplomáticos basados en Pekín han sido invitados por el Gobierno a ver películas que muestran grotescas escenas de violencia por parte de los tibetanos. El Gobierno chino también organizó una muy controlada visita a Lhasa para un pequeño grupo de periodistas extranjeros. Cuando en el templo de Jokhang las autoridades explicaban a los corresponsales que la normalidad había regresado a los monasterios, 30 jóvenes monjes interrumpieron el evento gritando "queremos un Tíbet libre" y explicando que muchos de los monjes y los visitantes que allí se veían eran parte de un montaje del Gobierno para engañar a los periodistas. Llorando, los monjes anticipaban las graves consecuencias personales que les acarrearía su protesta. Inmediatamente, los agentes de seguridad sacaron a empujones a los visitantes extranjeros.
La torpeza mediática del Gobierno chino contrasta con la agilidad y eficacia de sus oponentes. A pesar del severo bloqueo informativo que las autoridades han impuesto en Tíbet, fotos y vídeos de los acontecimientos aparecieron rápidamente en Internet. La red internacional pro Tíbet cuenta con más de 153 grupos de apoyo en todo el mundo y su presión política se siente en las principales capitales. Y en Facebook.
Estos eventos en Tíbet tienen mucho en común con lo que paso en Myanmar el año pasado. Allí también los monjes budistas protestaron y el Gobierno intento impedir que el mundo supiera lo que estaba sucediendo. Y también fracasó. Y allí también China desempeña un papel crucial como aliado incondicional de la junta militar.
En 1988 el Gobierno de Myanmar asesinó a más de 3.000 personas que protestaban en las calles. El mundo tardó semanas en enterarse. El 8 de agosto del 2008 no es sólo el aniversario de esa matanza. También es el día en que se inauguran los Juegos Olímpicos de Pekín.
Fuente: El País
Más información sobre Moisés Naím en su web
Más de 300 personas se concentran ante la Embajada china en Madrid para exigir el cese de la "represión" en Tibet

Más de 300 personas se concentraron hoy frente a la Embajada china en Madrid para exigir el "cese de la represión" al pueblo tibetano y la "urgente necesidad de buscar una solución pacífica" que, por medio del diálogo, acabe con el conflicto, que "dura ya medio siglo". Asimismo, hicieron un llamamiento a las autoridades internacionales, y en concreto al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, instando a que exprese su "solidaridad" con la región china.
La concentración, organizada por la Fundación Casa del Tibet y el Comité de Apoyo al Tibet (CAT), movilizó a más de 300 personas, procedentes de distintos puntos de España y otras de origen tibetano, que soportaban pancartas y banderas donde podían leerse consignas, como "Tibet, Libre", la "ONU duerme", o "50 años si Derechos Humanos en Tibet es demasiado". Bajo el lema 'Por el respeto a los Derechos Humanos en el Tibet y el diálogo entre el Dalai Lama y el Gobierno chino', los organizadores leyeron un mensaje del líder espiritual, así como una carta de la Premio Nobel de la Paz Rigoberta Menchú.
El director de la Fundació Casa del Tibet, Thubten Wangchen, subrayó, en declaraciones a Europa Press, la "gravedad" de los disturbios en el Tibet, y pidió el apoyo internacional para velar por la "justicia, la libertad y la paz" en la región. "El apoyo de la comunidad internacional -afirmó- cuesta, pero está empezando a dar pasos en buena dirección".
En este sentido, informó que su organización entregó ayer sendas cartas al Rey Don Juan Carlos así como a Rodríguez Zapatero, y al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, solicitando su "ayuda" para "resolver de manera pacífica" la situación en Tibet. Además, reclamó al Gobierno chino que "abra su sistema comunista al mundo, y albergue más justicia, democracia y respeto a los Derechos Humanos".
A continuación, ante los manifestantes y medios de comunicación, indicó que "China no va a solucionar el mundo, sino que va a complicarle con más matanza, más sangre y más violación de Derechos Humanos". En relación con la celebración de los Juegos Olímpicos de Pekín, denunció que el país asiático está "insultando" al Dalai Lama, acusándole de "boicotear" la cita deportiva, "sin pruebas y sin razón".
CARTAS DE RIGOBERTA MENCHÚ Y EL DALAI LAMA
Tras ello, los organizadores, dieron paso a la lectura de una carta "de condena" escrita por la premio Nobel de la Paz, Rigoberta Menchú, y en la cual reprueba "los actos represivos y violatorios de los más elementales derechos humanos" cometidos por el Gobierno de China. "Apoyo en el reclamo de la autodeterminación del Tibet, de su identidad, su espiritualidad y su cultura", señala.
Además, la organización trasladó a los participantes un mensaje escrito ayer por el Dalai Lama, líder espiritual y político de los tibetanos, por el cual reclama la "urgente necesidad de buscar una solución pacífica, que beneficie a ambas partes por medio del diálogo". En este punto, muestra su "buena voluntad" para trabajar junto con las autoridades chinas en busca de la "paz y la estabilidad", y destaca su "preocupación" por "salvaguardar la cultura Budista tibetana".
"Desde el principio yo he apoyado la idea de que a China se le permitiera albergar los Juegos Olímpicos. Mi posición no ha cambiado. Pero China necesita ganarse el respeto de la comunidad global, a través de una sociedad abierta, y armoniosa, basada en la transparencia, la libertad y el predominio de la ley", expresa el líder budista.
Por su parte, el Comité de Apoyo del Tibet de Madrid (CAT) recordó la querella que ha interpuesto ante la Audiencia Nacional junto con el Comité, la Fundación Casa del Tibet y algunas víctimas de este "genocidio", y destacó la necesidad de que el Gobierno chino permita la entrada de observadores internacionales para evaluar la situación e intermediar el diálogo entre el Gobierno y el Dalai Lama".
Por último, los organizadores, acompañados del actor Miguel Ángel Silvestre, entregaron un manifiesto con cientos de firmas en la Embajada China de Madrid, y anunciaron que prevén celebrar nuevas concentraciones.
Fuente: Soitu
Más información en Fundación Casa del Tíbet
China limpia las calles de 'indeseables' ante los Juegos

Amnistía Internacional denuncia que decenas de miles de personas están arrestadas en centros de reeducación
Limpiar las calles de indeseables que perjudican la imagen de China y enviarlos a centros de detención. Es tan sólo una de las prácticas de las autoridades chinas, según denuncia Amnistía Internacional, que está a punto de presentar un informe muy crítico con la situación de las libertades en el gigante asiático. Según sus informaciones, la detención y persecución de dirigentes pacíficos se ha intensificado en los últimos meses y las violaciones de derechos humanos, lejos de remitir, aumentan con la cercanía de los Juegos Olímpicos.
Amnistía Internacional (AI) se muestra preocupada por la escalada de violaciones de derechos humanos que se ha producido en los últimos cuatro meses. Subrayan el creciente número de detenciones de líderes pacíficos y la permanencia de los centros de reeducación por el trabajo, instrumento que el régimen utiliza para limpiar las calles. Las autoridades chinas habían prometido reformar la ley de reeducación.
Taxistas sin licencia, comerciantes ambulantes, prostitutas e incluso consumidores de droga son enviados a centros de detención, señala Esteban Beltrán, presidente de AI en España. Asegura que son decenas de miles los chinos que han sido enviados a estos centros.
Las autoridades chinas prometieron a los periodistas libertad de acceso a Internet y de movimiento, y la crisis del Tíbet ha demostrado otro incumplimiento flagrante, como demuestran las excursiones organizadas por el régimen de Pekín para pasear a la prensa por Lhasa. Se han registrado 180 denuncias de violaciones del derecho a la información.
AI reconoce un paso positivo en los últimos meses por parte del régimen: las condenas a muerte aprobadas por los tribunales locales ya están siendo revisadas por el Tribunal Supremo. No obstante, denuncian la falta de transparencia en las estadísticas de ejecuciones. "Lo ocurrido en el Tíbet es un elemento adicional en el aumento de la represión en China", manifiesta Beltrán, que apuesta porque los líderes que acudan a Pekín expresen públicamente su visión de los derechos humanos. "Si los Gobiernos europeos no las condenan claramente, están aceptando las violaciones como un hecho consumado", declara.
Ésta ha sido la semana del debate sobre cómo enfrentarse a la cuestión china. El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, fijó el viernes el desmarque español del boicot frente a la puerta abierta por Sarkozy días antes. "En las relaciones internacionales hay bastante de cálculo y poco de discurso moral", declara Jordi Xuclà, diputado por CiU: "Si Europa estuviera madura para plantear un boicot, yo me apuntaría: sobre cosas como los derechos humanos no se puede pasar".
Thubten Wangchen, líder de la Casa del Tíbet de Barcelona, tiene claro que los Gobiernos occidentales deben hacer algo: "Todo el mundo calla por los intereses económicos, pero los derechos humanos son más importantes".
AI, que no se pronuncia sobre el boicot, cuenta con una lista con los nombres de 15 monjes detenidos desde el 10 de marzo. Su presidente en España sostiene que el inicio de las protestas en el Tíbet obedece al intento de las autoridades chinas de "reeducar patrióticamente" a los monjes. "Les pidieron incluso que se desmarcaran del Dalai Lama", asegura. Ése fue, dice, el primer episodio de una protesta que luego degeneró en violencia: los monjes se quejaban del proceso de reeducación al que estaban siendo sometidos.
Fuente: El País
jueves, 20 de marzo de 2008
La olímpica brutalidad china

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Como en Myanmar,
Pero en Lhasa ya no había muchas cámaras para retratar a los hombres descalzos de túnicas color azafrán afrontando la embestida brutal de policías y soldados. Velando por la realización de los juegos olímpicos, el gobierno chino ya había reducido al máximo el acceso de la prensa internacional al Tibet. Por eso nadie sabe si los muertos son diez, como dice Beijing, o más de cien como afirma el gobierno tibetano en el exilio.
Por cierto, rebelión es una apuesta oportunista. Los ojos del mundo miran a China debido a las olimpíadas, por lo tanto es el momento justo para que protestas y represión le recuerden al resto del planeta el sometimiento que sufre ese pueblo del Himalaya.
Rápidamente, la represión doblegó la protesta, pero Beijing no pudo evitar que
Los otros rasgos del lado oscuro también afloraron por los juegos olímpicos: la contaminación ambiental alcanza niveles de espanto, buena parte de la producción industrial es químicamente peligrosa y no existe una bromatología confiable para garantizar salud alimenticia.
La suma da como resultado la evidencia de que el aparato económico que encandila al mundo por su formidable expansión, experimenta en realidad un crecimiento irresponsablemente caótico y peligroso, además de estar basado en la mano de obra ultrabarata, la falta de controles y la ausencia total de mecanismos de defensa del trabajador, como sindicatos y derecho de huelga.
En síntesis, el imponente crecimiento chino es también un “tigre de papel”, la imagen con
Posiblemente, estos aspectos despreciables del fenómeno chino tengan más peso en la consideración internacional que el Tibet. Al fin de cuentas, el viejo reclamo de “la terraza del mundo” se convirtió en una causa de la jet set occidental y del glamuroso mundo de las estrellas de Hollywood, con abanderados como Richard Gere y otras figuras.
Hay otros rasgos despreciables del gobierno chino, como su apoyo al régimen genocida de Sudán para obtener petróleo a cambio de silencio frente al drama de Darfur, revelado al mundo por el desplante que hizo el cineasta norteamericano Steven Spielberg.
¿Por qué se dio esta suerte de frivolización de la defensa de una causa justa? Tal vez se trate de uno de los efectos colaterales de la adopción que el capitalismo pos moderno y la estética new age están haciendo del budismo, para buscar serenidad y armonía entre los negocios y el espíritu, búsqueda que, por cierto, suele acabar en un budismo adulterado.
En cuanto al tema de fondo, reina una percepción superficial sobre un rincón del planeta que se percibe remoto y místico. Por caso la imagen del Palacio Potala presidiendo a
También la imagen de Tendzim Gyatso, el hombre que, desde su exilio en Dharamsala (norte de la India) ostenta el rango de Dalai Lama, un título creado por el Gengis Khan y que, en la antigua lengua tibetana, el “sanba”, significa “océano de sabiduría”.
La tradición dice que al morir un Dalai Lama, su conciencia se reencarna en un lapso que no supera los 49 días. Por eso desde el siglo 17, al morir un jefe espiritual los monjes del Templo Amarillo salen por los valles y aldeas a buscar al sucesor, un recién nacido en el cual reconocen la conciencia reencarnada mediante una serie de signos secretos.
El quinto Dalai Lama, Ngawang Gyatso, hizo que esa autoridad religiosa sea también una autoridad temporal, por lo que el Tibet se convirtió en lo que algunos consideran una teocracia y otros una extraña monarquía no hereditaria: la “lamasocracia”.
El origen de la nación tibetana está en el rey Songtsan quien unificó las tribus de esa parte del Himalaya y fundó
Una mirada objetiva percibe un punto clave en el siglo 18, cuando Tshanyang Gyatso, el sexto y más disoluto de los Dalai Lama, le abrió las puertas a la ocupación china. Pero en 1911, los tibetanos recuperaron la independencia que volvieron a perder con la invasión del Ejército Rojo de Mao Tse tung al triunfar la revolución comunista.
Otros dos años claves son 1959, cuando se produce la gran rebelión independentista que fue sofocada por una bestial represión, determinando el exilio de Tendzim Gyatso, el actual Dalai Lama; y 1965, cuando el régimen comunista otorga al Tibet una autonomía que, en los hechos, es más aparente que real.
Es cierto que la ocupación china trajo al Tíbet indudables progresos, como el final de la servidumbre y otras instituciones arcaicas e injustas. Pero también es cierto que puso a la etnia hang (mayoritaria en China) por sobre las etnias locales: tibets, hui, deng, menba y luoba.
Y además de imponer un régimen represivo, los ocupantes chinos cometieron torpezas y atropellos como el secuestro de Nyima, el Pachen Lama (segunda autoridad religiosa tibetana) que hoy tiene 16 años si es que aún vive, y la designación en su lugar de Gyancain Norbu, el hijo de un burócrata del Partido Comunista.
Por eso el año pasado, el Dalai Lama cambió el eje de su reclamo. A cambio de reconocer la soberanía china sobre el Tibet, exigió que se le otorgue una autonomía real y que se detenga lo que definió como un “genocidio cultural”, o sea el sofocamiento de las tradiciones y la adulteración del budismo vajrayana, hoy conocido como budismo tibetano y esparcido por regiones de la India, Bhután, Sikkin y Nepal.
El dramático giro del Dalai
Sobre esa aniquilación cultural intentó llamar la atención la rebelión que, por estos días, fue rápida y brutalmente sofocada en Lhasa. Una parte del lado oscuro de China, el gigante económico de formidable crecimiento y de inaceptables vicios, como la contaminación ambiental, la mano de obra ultrabarata, la ausencia de controles sobre la calidad industrial y la producción de alimentos, además del autoritarismo represivo que tampoco se detiene ante los monjes descalzos que emergen de la meditación para lanzarse a la protesta.
* * *
Después de décadas de represión, el pueblo tibetano ha salido a las calles para pedirle al mundo que les ayude a obtener justicia. Con los Juegos Olímpicos en camino y la importancia de las exportaciones, China es más sensible que nunca a la opinión pública mundial.
El gobierno chino ha expulsado a los periodistas extranjeros y anunció que los manifestantes que no se rindan serían “severamente castigados.” Las autoridades chinas tienen ahora que decidir entre más represión o un dialogo abierto que pueda ser el comienzo de la solución de la situación en el Tibet. A China le importa más que nunca su imagen en el extranjero,
http://www.avaaz.org/es/tibet_end_the_violence/11.php
La economía china depende de las exportaciones, y el gobierno ha etiquetado los Juegos Olímpicos come “El comienzo de una nueva China,” potencia mundial y líder respetado en el escena internacional. Pero China es un país diverso, con un pasado brutal, y su estabilidad futura dependerá en parte en como maneje las secuelas de ese pasado. Hu Jintao debe entender que la amenaza más grande a la prosperidad y estabilidad en China, no son los manifestantes en Tibet, sino los sectores mas extremistas del partido comunista chino que defienden la represión violenta de toda disidencia .
Entregaremos la petición a oficiales chinos en Nueva York, Londres y Pekín, pero para que tenga efecto, tiene que ser masiva. Por favor, haz tu parte corriendo la voz entre tus amigos y familia, y explícales lo importante que es esta causa, es así como crecen estas iniciativas.
Con esperanza
http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/fuerzas_lhasa_seguridad_chinas_detienen_2331109.htm
http://actualidad.terra.es/internacional/articulo/tibet_premier_chino_confirma_permanecera_2331256.htm
http://www.univision.com/content/content.jhtml?chid=3&cid=1469788&schid=303&secid=305
Los tibetanos han salido a las calles a protestar décadas de injusticia
Apoya al Dalai Lama y firma la petición al gobierno chino:

