viernes, 19 de septiembre de 2008

República y socialismo, también para el siglo XXI

Manifiesto de la revista SINPERMISO

¿Por qué sinpermiso?

Pocas cosas parecen tan moribundas como el socialismo, a tenor de lo acontecido en los últimos treinta años de triunfalmente publicitado rejuvenecimiento del capitalismo. Es evidente el fracaso de las dos corrientes sedicentemente socialistas que lograron sobrevivir, como realidades políticas con base social importante, a la guadaña de los fascismos europeos, a las criminales purgas masivas estalinianas, a la II Guerra Mundial y a la guerra mundial fría y a las diversas guerras civiles, más o menos frías, que siguieron al aplastamiento militar del Eje nazi-fascista. Estamos asistiendo ahora a un verdadero fin de trayecto del ala derecha de la socialdemocracia, que intentó con bastante éxito político hasta mediados de los 70 variados experimentos de socialismo limitadamente estatista dentro de un capitalismo restaurado y reformado. Y el comunismo de ascendencia estalinista, que intentó, con relativo éxito económico hasta la década de los 80, un llamado "socialismo real", despóticamente estatista, y pretendidamente fuera del capitalismo, quedó completamente destruido y desacreditado después de la caída en Berlín, a manos de un movimiento popular imparable, del símbolo por excelencia de su mentira y su oprobio.

Es valor deslucido durar en la vida cuando parece que se alarga adrede. ¿A qué, pues, precisamente ahora, una publicación político-cultural periódica de propósito declaradamente socialista?

El núcleo promotor de esta iniciativa está compuesto de gentes de tres generaciones y de los dos lados del Atlántico cuya biografía política e intelectual ha estado ligada de diversas formas –incluidas, por ejemplo, en los más veteranos, la experiencia de la militancia revolucionaria bajo las dictaduras militares y en las cárceles políticas latinoamericanas o la resistencia clandestina al franquismo— a distintas corrientes y subculturas de la gran tradición socialista contemporánea. Entre las muchas equivocaciones que admiten haber cometido en su vida política, no está la de haberse equivocado nunca de enemigo. Siguen considerándose socialistas, si más no porque en estos últimos lustros de desconcierto y disolución, atenidos con latina terquedad al programa moral cervantino, no han sido "movidos por promesas", ni "desmoronados por dádivas", ni "inclinados por la sumisión" —ni, habría que añadir, íntimamente vencidos por la calumnia—. Pero nuestra relación con la tradición socialista es laica: todos rechazamos el narcisismo moralizante de los redentores de cátedra aupados a las espaldas de los gigantes revolucionarios del pasado, no con ánimo de ganar una atalaya que colabore en el esfuerzo de seguir viendo y entendiendo lo que está pasando precisamente ahora, sino para lograr de barato la peana intemporal de una santidad incompetente.

Sea dicho de entrada: no nos proponemos resolver o aun enfrentar la crisis del ideario y la derrota de la acción socialistas con que ha terminado el siglo XX reduciéndonos al procedimiento, estérilmente académico, de limpiar, pulir y dar esplendor semántico a la palabra "socialismo", a fin de disputar conceptualmente que ésta o aquélla experiencia, tal o cual doctrina sedicentemente socialistas hayan sido "genuinamente socialistas". Para bien o para mal (tal vez para bien y para mal), el socialismo, en el amplio sentido de la palabra –que incluye a los diversos anarquismos, a los diversos comunismos y a los diversos laborismos que en el mundo han sido y, de uno u otro modo, siguen siendo— ha llenado la historia social y política real de los últimos ciento cincuenta años, encarnado en los más diversos y encontrados movimientos populares del planeta entero, empezando, claro está, por el tronco principal del movimiento obrero de los países industrializados o semiindustrializados. El socialismo –con todos sus "ismos"— ha sido una realidad histórica de primer orden, proteica y multiforme. Una imponente realidad de época, en la que han cabido de hecho lo mejor y, no pocas veces, lo peor que hasta ahora ha dado de sí el género humano; no un ideario ahistórico o desencarnado, meramente rescatable o redimible con repetidas exégesis de unos cuantos textos sagrados –necesariamente malas, como todas las interpretaciones sacadas de contexto—, o estilizadamente reductible a audaces teoremas, filosofemas, o ideologemas que zascandilean más o menos sutilmente con la eternidad. Y como tal realidad histórica, complicadísima, versátil y tornadiza, ha de ser el socialismo comprendido, criticado y –he aquí nuestro primer designio— autocriticado, y acaso, recobrado, y acaso, humildemente continuado.

Las nuevas generaciones que están ingresando ahora políticamente en los múltiples movimientos contra la globalización imperialista de nuestros días no han conocido ya sino el brutal capitalismo contrarreformado que se ha ido imponiendo en el mundo en el último cuarto de siglo. Y apenas han creído ver como socialismo lo que en realidad fueron las ruinas de burocracias estatales derrotadas que abusaron de ese nombre y la sectaria publicidad incansablemente cantada por los jilguerillos a sueldo de los autoproclamados vencedores.

Es nuestra convicción más profunda que las raíces y el tronco de la tradición socialista, a pesar de tantas cosas –también del veneno difamatorio interesada o frívolamente vertido—, siguen vivos y con savia. Y que nada puede alimentar mejor a la nueva consciencia anticapitalista que se está desarrollando en los actuales y crecientes movimientos contra los desastres humanos y naturales engendrados por la violencia globalizada del capital, que los frutos nuevos, cosechables de ramas nuevas y menos nuevas, que todavía puede dar el viejo árbol.

He aquí, pues, nuestro segundo designio: llamar la atención sobre la aparición aquí y allá de brotes jóvenes y aun de esquejes prometedores; mostrar el vigor y la solidez de ciertas ramas nuevas y menos nuevas interesantes –y tratar de podar otras, claro—; contribuir, con la ridícula modestia de una revista semestral, a producir, a apoyar o a difundir en el mundo de habla castellana frutos nuevos y en nuestra opinión valiosos de la reflexión socialista actual. Promover pensamiento fértil, no esterilizado por la superficial política politizante de la intriga táctica y el miope afán de cada día. Estimular la elaboración intelectual radical: radical por ir a la raíz de los problemas, pero también, por bien hincada en sus raíces morales y doctrinales. Pues, finalmente, como cantó Goethe, quien quiere ver fruta en la copa del árbol, está obligado a nutrir sus raíces.

¿Por qué "sin permiso"?

El socialismo encarnado en el movimiento obrero decimonónico heredó y transmitió, casi en solitario, al mundo contemporáneo la radicalidad de la vieja noción de "libertad" del Mediterráneo antiguo, la misma noción republicana de libertad que había animado unas décadas antes a los revolucionarios norteamericanos, a los revolucionarios franceses y a buena parte de los independentistas latinoamericanos, y que empezó a eclipsarse con el triunfo de la contrarrevolución termidoriana y del liberalismo monárquico doctrinario, del lado europeo del atlántico; de Hamilton y las fuerzas sociales grancapitalistas, del lado norteamericano del océano; y de lo que Mariátegui llamó "falsas repúblicas", excluyentes del grueso de la población indoamericana, en la antigua América española y portuguesa.

Hasta comienzos del XIX, la republicana fue la única idea seria de libertad que conoció la cultura europea: la idea, esto es, de que libertad es independencia respecto de la voluntad arbitraria de otro particular (ya sea la de la autoridad política más carismáticamente legitimada), y de que esa independencia se funda siempre en la posesión de bases materiales suficientes para asegurar la existencia social propia (y de los propios); lo demás, en uno u otro grado, esclavitud y servidumbre. Cualesquiera que fueran sus diferencias, ésa es la noción de libertad que ha compartido una larga estirpe de pensadores y luchadores políticos, desde la Antigüedad clásica hasta las revoluciones de 1848 en Europa. Y es la noción –¡faltaría más!— de Don Quijote:

"La libertad, Sancho, es uno de los más preciados dones que a los hombres dieron los cielos... ¡venturoso aquél a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!"

Además de esa inveterada noción de libertad, que la graduaba según la obligación en que se estaba de agradecer a otro el pan de cada día, el socialismo del movimiento obrero decimonónico transmitió al mundo contemporáneo, y también esta vez casi en solitario, los ideales de otra noción casi tan antigua: la de "democracia".

Democracia significaba en la Grecia clásica, como enseña su crítico Aristóteles, gobierno o poder político de los pobres libres; extensión de la libertad republicana a los pobres no esclavos que vivían por su manos. Eso mismo seguía significando aproximadamente a finales del XVIII también para Jefferson y el ala izquierda –democrática— de los founders de los EEUU. Jefferson, como muchos demócratas del mediterráneo clásico, era propietario de esclavos –de pobres no-libres—, y apenas se interesó por los no muy numerosos trabajadores asalariados de su tiempo, a quienes en la mejor tradición republicana tendió a ver siempre como "esclavos a tiempo parcial", es decir, como gentes acaso políticamente peligrosas, porque, al igual que las mujeres, no estaban completamente exentas de la obligación de agradecer a otro el pan de cada día.

Pero la antigua idea de democracia como gobierno o poder de los pobres ya libres sufrió un cambio radical del lado europeo cuando, por esa misma época, y a través de Robespierre, Marat y el movimiento social todo de la extrema izquierda plebeya jacobina, se combinó con la exigencia de la plena universalización de la libertad y la igualdad republicanas, con la exigencia, esto es, de "fraternidad", que eso significaba el programa de abolición completa de todo tipo de esclavitud (en las colonias) o semiesclavitud y dependencia material (en la metrópoli). La democracia "fraternal" implicaba, pues, y por lo pronto, una reestructuración radical de los institutos de propiedad privada en los que se fundaba lo que Robespierre llamó una "economía política tiránica", una forma, esto es, de organizar la vida económica que perpetuaba, y aun agravaba, la subordinación material y espiritual de quienes viven por sus manos. Y, en su faz positiva o constructiva, la democracia fraternal llamaba a la conservación y a la revigorización de una "economía política popular" (lo que el historiador Eduard P. Thompson ha rebautizado en nuestros días como "economía moral") que desbarataba o cuando menos mitigaba aquella dependencia.

El desarrollo del capitalismo ha significado aumento de la riqueza, innovación tecnológica y disolución de ancestrales servidumbres; en pocas palabras, civilización y progreso. Tal vez. Pero como advirtió famosamente Walter Benjamin en uno de los más agudos ejercicios de crítica del "progresismo" que ha hecho el socialismo, hasta ahora todo documento de cultura y civilización ha sido también un documento de barbarie. Y el vigoroso despliegue del capitalismo que siguió a la revolución industrial del primer tercio del XIX fue –no sólo, claro está, pero también— el triunfo de la "economía política tiránica" sobre la "economía política popular". Fue –no sólo, claro está, pero también— un proceso de expropiación gigantesco que convirtió, y sigue convirtiendo, en "asalarizables" (en "proletarios") a centenares de millones de personas, primero en Europa, y luego, más y más –y hasta el día de hoy—, en el mundo entero, privándolas de sus bases materiales de existencia tradicional y echándolas en brazos de nuevas y menos nuevas servidumbres. Un proceso de crecimiento, desarrollo y "acumulación ampliada", pero también, y paralelamente, un proceso de expolio y de "acumulación por desposesión"; un incierto proceso de creación destructiva, como lo rotuló en su día el más inteligente –y por lo mismo, el más escéptico— de sus defensores. Un proceso que –no sólo, claro está, pero también— destruyó, y sigue destruyendo, ancestrales economías naturales y deshizo, y sigue deshaciendo, viejas y nuevas economías morales, con resultados cultural, social y ecológicamente catastróficos, que sólo ahora empezamos tal vez a entender en toda su magnitud (1).

El pleno triunfo de la economía tiránica moderna –y la consiguiente derrota de la economía democrática fraternal— tuvo su prólogo político europeo en el golpe de Estado antirrobespierrano de Termidor. El diputado Dupont de Nemours expresó en 1795 con claridad admirable el programa del liberalismo doctrinario naciente, y su nueva noción de libertad, que, dando a todos ciudadanía, hacía, a unos, a los ricos, ciudadanos por excelencia –políticamente "activos"—, y a otros, al grueso de quienes viven por sus manos, ciudadanos "pasivos" de segunda clase –excluidos de la vida política, subalternos en la nueva vida civil—:

"Es evidente que los propietarios, sin cuyo permiso nadie podría en el país conseguir alojamiento y manutención, son los ciudadanos por excelencia. Ellos son los soberanos por la gracia de Dios, de la naturaleza, de su trabajo, de sus inversiones y del trabajo y de las inversiones de sus antepasados."

Hay un sentido –el sentido que a nosotros nos interesa sobre todo proseguir— en que el socialismo fue continuador del republicanismo democrático revolucionario europeo, continuador, en las condiciones ya muy cambiadas de un capitalismo plenamente desplegado –que volvía imposible o utópica la universalización de la pequeña propiedad privada fundada en el trabajo personal—, de la política "fraternal" de oposición insobornable a la economía política tiránica del capitalismo incipiente. Y en ese sentido, se puede desde luego decir que el socialismo del movimiento obrero decimonónico arrancó en Europa como réplica democrática a Termidor, ofreciéndose como renovado desarrollo de la exigencia de una vida económica, social, política y espiritual en la que nadie –mucho menos, el grueso de la población— necesitara tener que pedir permiso a otro particular, o al Estado, para vivir. El socialismo político no arrancó como un movimiento sectario, es decir, en fingida ruptura –"epistemológica", moral, o del tipo que sea— con todo pasado, negando toda raíz y todo antecedente. Con plena autoconsciencia de sus raíces, y precisamente para dar a otros socialistas esa consciencia, escribió Marx en su Crítica del Programa de Gotha:

"El trabajo no es "la fuente de toda riqueza". La naturaleza no es menos fuente de los valores de uso (¡y en éstos consiste la riqueza objetiva!) que el trabajo, el cual no es sino la manifestación de una fuerza natural, la fuerza humana de trabajo. Aquella frase se halla en todas las fábulas para niños, y sólo es verdadera, si se supone que en el trabajo van incluidos los medios y los objetos que le acompañan. Pero un programa socialista no puede permitirse esos modos burgueses de hablar, en los que se pone sordina a los supuestos que le dan su sentido a la frase. Sólo en la medida en que el hombre se relaciona de buen principio como propietario con la naturaleza –que es la primera fuente de todos los medios y los objetos del trabajo—, sólo en la medida en que la trata como cosa suya, será el trabajo fuente de valores de uso, es decir, de riqueza. Los burgueses tienen muy buenas razones para fantasear que el trabajo es una fuerza creativa sobrenatural; pues precisamente de la determinación natural del trabajo se sigue que el hombre que no posea otra propiedad que su propia fuerza de trabajo, en cualesquiera situaciones sociales y culturales, tiene que ser el esclavo de los otros hombres, de los que se han hecho con la propiedad de las condiciones objetivas del trabajo. Sólo puede trabajar con el permiso de éstos, es decir: sólo puede vivir con su permiso."

Y a eso aún habría que añadir hoy, tras siglo y cuarto de experiencia histórica, que la apropiación tiránica de las riquezas naturales por parte de particulares, combinada con el uso tiránico de fuerza humana natural de trabajo, no siempre crea más riqueza, sino que, más y más, genera también destrucción, saqueo y ruina irreversible del común patrimonio natural (incluida la fuerza natural de trabajo). Los socialistas del siglo XXI han de empezar por admitir, como quería el último Manuel Sacristán, que "ellos mismos han estado demasiado deslumbrados por los ricos, por los descreadores de la Tierra", es decir, por los tiranos que albergan la megalómana –y suicida— pretensión de que la Tierra misma, y no sólo los humanos a ellos sujetos, les pida permiso para existir.

De aquí –y hasta aquí— "sin permiso".

NOTA (1) Las grandes y originales contribuciones socialistas actuales a esta nueva comprensión de la historia de la cultura económica y política del capitalismo (por ejemplo, Mike Davis, Late Victorian Holocausts (Londres, Verso, 2001), o David Harvey, El nuevo imperialismo (Madrid, Akal, 2004) deben mucho a las geniales intuiciones de Rosa Luxemburgo a comienzos del siglo XX.

Firmado: María Julia Bertomeu, Antoni Domènech, Adolfo Gilly, Raquel Gutiérrez, Joaquín Miras, Jordi Mundó, Daniel Raventós, Rhina Roux, Carlos Abel Suárez

Barcelona, Buenos Aires, México, D.F. Junio de 2005

EL ZORRO EN EL GALLINERO

Zardari y Paquistán: el Padrino como Presidente

Por Tariq Alí (*)

Asif Ali Zardari –destinado a convertirse en el marido de Benazir Bhutto y quien, con posterioridad, hizo todo lo que pudo para evitar volver a la oscuridad– se convertirá pronto en el nuevo Presidente de Paquistán. Los parásitos de bocas empalagosas, que nunca escasean en Paquistán, orquestarán unos cuantos espectáculos para celebrarlo y las lenguas siempre prestas de los viejos cómplices (algunos de ellos hoy designados embajadores en capitales occidentales) dirán loas de la democracia. El círculo de amigos más próximo a Zardari, que compartió con él el botín del poder y que a él ha permanecido leal, rechazando todos los incentivos para entregar las pruebas públicas de su corrupción, también estará encantado. No sorprende, así pues, que la definición de democracia en Paquistán difiera según quien la dé.

Las calles no rebosarán de alegría por el traspaso de poder de manos de un general apolillado a las de un político agusanado. El afecto que se sentía en algunos barrios por la familia Bhutto no es transferible. Si Benazir estuviera todavía viva, Zardari no hubiera obtenido ningún puesto oficial. Ella había estado considerando los nombres de otros dos políticos de alto rango para la Presidencia; y si hubiera tenido mayor vocación democrática, nunca habría tratado a su partido político con tamaño desdén, reduciéndolo a la mefítica condición de reliquia familiar legada en herencia a su hijo, con el marido en el desluciEo papel de regente hasta que el chico llegue a la mayoría de edad. Eso, y sólo eso, ha ayudado a Zardari a escalar la cima. Era mal visto por muchos de los partidarios más allegados a su mujer en el Partido del Pueblo (o el Partido de la Familia Bhutto, como lo llaman los miembros desafectos), incluso cuando Benazir estaba viva. Atribuían a su codicia y a su mafioso comportamiento la pérdida del poder de su mujer en dos ocasiones previas, algo que yo siempre creí un tanto injusto. Ella lo sabía. Era una empresa conjunta. Benazir nunca consideró la política como la única pasión de su vida, y siempre envidió el estilo de vida y el comportamiento social de los archirricos. Y se afanó con decaro en emularlos.


Zardari es ahora la segunda persona más rica del país, con propiedades y cuentas bancarias en varios continentes, incluyendo una mansión en Surrey (al sur de Londres) valorada en varios millones. Muchos de los más cercanos a Benazir, y mantenidos ahora a raya por el nuevo jefe –Zardari se revolcó en el estiércol para que muy apolítca hermana apolítica fuera elegida por Larkana, hasta ahora un distrito municipal controlado por la familia Bhutto— le odian decididamente. El tío de Benazir, Mumtaz Bhutto (cabeza del clan), le ha denunciado de forma ácida. Algunos incluso dan pábulo la grotesca opinión, según la cual, de una u otra manera,fue responsable de la muerte de su esposa. Eso es absurdo; su único propósito es la ejecución del legado de ella.

Cierto es que se le acusó de la muerte de su cuñado, Murtaza Bhutto, cuando Benazir era Primera Ministra, pero el caso nunca fue juzgado. Curiosamente, una de las primeras decisiones de Zardari después de la victoria de su partido en las elecciones de febrero fue nombrar a Shoaib Suddle –un alto funcionario de la policía de la época, vinculada a la emboscada y el asesinato de Murtaza Bhutto— como jefe de la Agencia de Inteligencia Federal. La lealtad siempre se recompensa al contado.

En el país en general su reputación, siempre baja, se ha hundido todavía más. La mayoría de los 190 millones de ciudadanos de Paquistán, puede que sean pobres, analfabetos o semianalfabetos, pero sus instintos son, por lo común, correctos. Una encuesta de opinión llevada a cabo por la Fundación Nueva América (New America Foundation) hace unos meses reveló que los niveles de aceptación de Zardari estaban en caída libre (menos del 14 por ciento). Esas cifras confirman la visión de que es la peor tajada posible del desmoronado sentimiento de nacionalidad de Paquistán. El pueblo no tendrá voz en su elección. Las cábalas parlamentarias ya han determinado el resultado. No me tomo muy en serio la reciente revelación de que un psiquiatra le ha diagnosticado demencia aguda, incapaz de reconocer a sus hijos debido a una pérdida de memoria crónica. Es harto sabido que esa opinión psiquiátrica estaba prefabricada para corte de justicia, en caso de verse obligado a someterse a un proceso, o en Londres o en Ginebra, por lavado de dinero a gran escala y corrupción. Todo eso ha quedado ahora en suspenso ahora, tras su elevación como figura crucial de la "guerra contra el terror".


Un pequeño misterio permanece. ¿Por qué decidieron los EEUU retirar de golpe su apoyo al General Musharraf? Helene Cooper y Mark Mazzetti ofrecieron una respuesta el pasado 26 de agosto en el New York Times. El Departamento de Estado, según este informe, no estaba a favor de una salida indigna y apresurada, pero, a trasmano del Departamento, una facción neo-conservadora encabezada por Zalmay Khalilzad, el embajador de los EEUU en el Consejo de Seguridad, estaba aconsejando en secreto a Asif Zardari y ayudándole a planear la campaña para echar al general:

"El señor Khalilzad había hablado por teléfono con el Sr. Zardari, el líder del Partido del Pueblo de Paquistán, varias veces a la semana durante el último mes hasta que fue reprendido por esos contactos no autorizados; un funcionario de alto rango de los EEUU le espetó "¿Puedo preguntar qué clase de 'consejo y ayuda' estás proporcionando?" … El Sr. Boucher escribió en un indignado correo electrónico al Sr. Khalilzad: "¿Qué clase de canal es éste? ¿Gubernamental, privado, personal?" Copias del mensaje fueron enviadas al resto del personal en los niveles más altos del Departamento de Estado; el mensaje fue proporcionado al New York Times por un oficial de la administración que había recibido una copia".

Khalilzad es un faccionalista inveterado y un maestro de la intriga. Habiendo colocado a Hamid Karzai en Kabul (con resultados nefastos, como muchos en Washington admiten hoy día), estaba furioso con Musharraf por haber rechazado dar el cien por cien de apoyo a su protegido afgano. Khalilzad veía ahora una oportunidad para castigar a Musharraf y, simultáneamente, intentar crear el equivalente paquistaní de Karzai. Zardari daba la talla. Es perfectamente capaz de convertirse en el vicario ideal de Washington. El gobierno suizo decidió, muy oportunamente, liberar millones de dólares de las cuentas bancarias de Zardari que habían sido, hasta entonces, congeladas debido a los casos pendientes de corrupción. Como su última esposa, Zardari está siendo lavado ahora, justo como el dinero que hizo mientras estuvo en el gobierno como Ministro de Inversiones. Esta debilidad le hará un Presidente de Paquistán maleable.

La mayoría de la población es profundamente hostil a la presencia de EE.UU y de la OTAN en Afganistán. Casi el 80 por ciento está a favor de un acuerdo negociado y de la retirada de todas las tropas extranjeras. Hace tres días, un equipo de comandos estadounidenses entró en Paquistán 'buscando terroristas', y veinte inocentes fueron asesinados. Se ponía a Zardari a prueba. Pero si permite que las tropas estadounidenses entren en la provincia fronteriza en misiones de 'búsqueda y destrucción', su carrera tendrá corta vida, y de uno u otro modo, los militares terminarán por regresar. El Estado Mayor no puede permitirse ignorar el creciente malestar registrado entre los reclutas más jóvenes, forzados a matar a su propia gente.

La Presidencia de Paquistán fue concebida en la Constitución de 1972 como una figura ornamental. Los dictadores militares han subvertido y alterado la Constitución para sus manejos. ¿Volverá Zardari a la Constitución de su suegro, o conservará los poderes existentes? El país necesita desesperadamente un presidente capaz de ejercer alguna autoridad moral y de prestar un servicio como la conciencia del país. El desaparecido presidente del Tribunal de Supremo, Iftikhar Chaudhry, no puede aquí dejar de venir a la mente, como no pueden dejar de hacerlo las figuras de Imran Khan e I.A. Rehman (el Presidente de la Comisión de Derechos Humanos), pero la élite gobernante y sus interesados patrocinadores en Washington siempre se han mostrado ciegos a las necesidades reales del país. Deberían andarse con más cuidado. Las chispas que saltan a través de la frontera con Afganistán podrían provocar un incendio harto difícil de dominar.

(*) Tariq Ali es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO.

Fuente: www.sinpermiso.info
Publicado el 14/09/08

Traducción para www.sinpermiso.info: Sandra González y Mínima Estrella

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LOS PARTIDOS POLITICOS, HIPOTECADOS.

Bancos y cajas financian según sus propios intereses a los partidos políticos del Gobierno y la oposición

Montilla, Mas, Carod y Saura negocian préstamos y condonaciones de deudas con entidades como ‘La Caixa’

por Agnès Tortosa

Los partidos catalanes acumulan una deuda superior a los 30 millones de euros con las entidades bancarias, según concluyen los últimos informes publicados por el Tribunal de Cuentas sobre su financiamiento correspondiente al año 2005. CiU es la fuerza política que tiene más endeudamiento, 14,72 millones de euros, siguiendo el PSC, la deuda de la cual supera los 10,74 millones. A continuación, se sitúan ICV, que debe 4,8 millones de euros, y ERC, con una deuda acumulada de 1,57 millones.
El informe fiscalizador detalla el poco peso que tienen las cuotas de la militancia en la financiación de los partidos políticos en Catalunya, ya que la mayor parte de sus ingresos provienen de las subvenciones que reciben del Estado, entes locales y las diferentes cámaras parlamentarias, de forma proporcional a su representación en estas instituciones.
Gran parte de esta deuda está en manos de la mayor corporación financiera catalana, La Caixa, y no incluye aquel dinero que los últimos años han sido condonados. José Montilla y José Zaragoza, consiguieron el año 2003 que la entidad presidida por Ricard Fornesa les perdonase 6,75 millones de euros y se prorrogase el sistema de pago del resto en cómodos plazos durante los siguiente quince años. Joseph Lluis Carod Rovira también llegó a un acuerdo para no tener que pagar la deuda de 2,4 millones de euros que ERC había acumulado desde comienzos de de los años 90. Lo que no ha trascendido en ningún momento ha sido la moneda de cambio de estas condonaciones. ¿Porqué las entidades financieras deberían perdonar estos pagos? ¿Lo hacen con ciudadano que no puede llegar a final de mes por culpa de la hipoteca sobre su vivienda? Manolo Tomàs, portavoz de la Plataforma en Defensa de l’Ebre, apuntaba, el abril del año 2008, algunas de las razones que justificarían estos comportamientos tan favorables a los intereses de los partidos: “Las corporaciones bancarias más amables con el poder político reciben después los favores de la concesión de la mayoría de la obra pública, en forma de infraestructuras, carreteras, etc… Bancos y cajas tienen filiales que invierten en la construcción, y se dedican a materializar autovías, trasvases, túneles, derrumbamientos, líneas eléctricas y trazados del tren de alta velocidad.” La empresa AGBAR tenía que construir la frustrada cañería del trasvase del Ebro, detrás de esta multinacional de agua se esconden en acciones las siglas de La Caixa.

Sueldos, alquileres y gastos extras

Las complejas estructuras administrativas de partidos como el PP o el PSOE se mantienen gracias a flujos económicos enormes, provenientes en parte de donaciones financieras implicadas, se acaban perdonando. Al Estado Español suman un total de 3000 locales y oficinas, de propiedad y de alquiler, con sus gastos y sus libertades. En Catalunya, el PSC tiene 277 sedes socialistas, que se extienden por todo el territorio y que es necesario mantener día tras día. Un porcentaje de estos locales son de propiedad, acumulando un valor escriturado de más de 70 millones de euros. El resto es de alquiler.
La maquinaria socialista –sin incluir el PSC, ya que tiene su propia contabilidad-, según datos del Tribunal de Cuentas, había acumulado en la década de los años 90 deudas bancarias de 56,45 millones de euros. Las entidades de crédito decidieron perdonarles 15,6 millones de euros el año 2001.

El PP no se queda atrás. En el edificio central de oficinas de la calle Génova, en Madrid, trabajan unas 230 personas y es de alquiler. Cada año pagan a la aseguradora MAPFRE – actual propietaria- cerca de un millón de euros, unos 90.000 euros mensuales. Hay una cincuentena de despachos distribuidos en siete plantas llenas de asesores, secretarios, informáticos y personal de seguridad. En alquiler de despachos y oficinas alrededor del resto del Estado invierten 3,7 millones de euros anuales. El año 1996 el PP tenía una deuda bancaria de 100 millones de pesetas, pero el año tras año ha ido empeorando. El año 2001 esta cifra había llegado a los 37 millones de euros. Ese mismo año recibieron 3,2 millones de euros en forma de donativos anónimos. En el campo de las condonaciones, Caixa Galicia perdonó 1,7 millones de euros al Partido Popular gallego.
Izquierda Unida tampoco presenta un balance de cuentas mucho mejor, y a día de hoy todavía acumula una morosidad bancaria de más de 12 millones de euros. Iniciativa per Catalunya acumula actualmente unos impagos próximos a los 4,8 millones de euros, a pesar que desde que gobierna la Generalitat parece que ha mejorado su situación financiera.
Las Fundaciones “vinculadas” a los partidos también reciben financiación del Govern. El año 2007 la Generalitat presupuestó 660.000 euros destinados a fundaciones privadas de partidos políticos catalanes. La cantidad es la misma que la convocatoria de un año antes, si bien el reparto fue diferente, ya que se ha incorporado una fundación vinculada a Ciutadans, partido que entró al Parlament después de las elecciones de 2006.
La Fundació Rafael Campanals, vinculada al PSC, fue la más beneficiada en las dos últimas convocatorias de ayudas públicas (386.232 euros), si bien este año ha visto como su subvención se reducía un 12%. En cambio ha aumentado la ayuda a la fundación Ramon Trias Fargas (CDC), la segunda más beneficiada por la Generalitat, que el año 2006 recibió 161.333 euros y el 2007 subía hasta los 166.222 euros. Si a esta ayuda le sumásemos los cerca de 70.000 euros que recibe cada año la fundación de Unió –Institut d’Estudis Humanístics Miquel Coll i Alentorn-, podría afirmarse que CiU es la que mas subvenciones recibe del Govern.
La tercera organización más beneficiada por la línea de ayudas es la fundación Joseph irla, de Ezquerra Republicana. El año 2007 recibió 68.444 euros, una cantidad ligeramente inferior a los 73.333 euros de 2006.
Menos ‘generosas’ han sido las subvenciones para la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales –la FAES, presidida por J.Mª Aznar-, la Nous Hortizons (ICV), l’Egara-Civitas (Ciutadans-partit per la Ciutadania), o la Alternativa (EUiA).


FUENTE: http://polaris.moviments.net:8000/es

Claves para comprender la crisis financiera mundial

La historia del desastre que acabó con toda una manera de hacer negocios en los EE.UU

por Óscar Miranda

“Somos invencibles”. La frase se la suelta el joven corredor de bolsa Buddy Fox, protagonista del filme Wall Street (1987), a un abogado al que quiere convencer de meterse en un negocio sucio, pero sirve no solo para ilustrar la arrogancia con la que el ciudadano común suele asociar al hombre de finanzas de Manhattan sino que, por estos días, resulta irresistiblemente irónica. “Invencibles”. Los yuppies también lloran.

¿Qué ha pasado en Wall Street y en los EE.UU. que se ha traído abajo a cientos de corporaciones y ha acabado con la vanidad de los Buddy Fox del siglo XXI? Todo parece haber empezado cuando en 2001, luego de los atentados del 11 de setiembre, la Reserva Federal (FED) redujo su tasa de interés (de 6.5% a 1%) con el fin de facilitar los créditos, poner dinero en la calle y reactivar la economía norteamericana.

TODO SE COMPRA. Probablemente, el sector que más creció con esta medida fue el inmobiliario. Los bancos te daban plata a manos llenas para que compraras tu casa. Como era previsible, ante la demanda, el precio de las viviendas empezó a subir, lo que llevó a muchos a la especulación: uno se endeudaba para comprar una casa, esperaba que subiera el precio, la vendía, con ese dinero pagaba la deuda y se endeudaba de nuevo para comprar otra y así... El fenómeno es conocido como 'burbuja inmobiliaria’ e hizo ricos a muchos.

Una de las formas de crédito que se dio en esta época fueron las hipotecas subprime, que consistían en prestarle dinero a una persona con un mal historial crediticio. Resultaba rentable para las financieras porque, luego de unos primeros años de intereses bajos, estos subían y eran muy altos. No había preocupaciones. Se creía que los precios de las viviendas seguirían creciendo.

Sin embargo, como suele ocurrir, la fiesta duró poco. A partir de 2004, la FED empezó a subir la tasa de interés como una medida para frenar la inflación. Obtener créditos ya no fue tan fácil, la demanda de viviendas cayó y, con ella, los precios y, entonces, ¡plin!, la burbuja se desvaneció. Sufrieron los especuladores, quienes ni siquiera poniendo como garantía sus propiedades podían honrar sus deudas. Sufrieron, por supuesto, los deudores de las subprime. Y pronto sufrieron todos.

Entre 2005 y 2006, la explosión de la burbuja se fue tumbando no solo a las financieras –que no podían cobrar sus créditos hipotecarios y a las que les era cada vez más difícil obtener sus propios préstamos– sino, también, a las inmobiliarias y a las empresas constructoras. El 2006 terminó con medio centenar de financieras en bancarrota y con un millón 200 mil embargos.

Y EN MANHATTAN... La crisis de las hipotecas penetró en Wall Street de diversas maneras. Una de ellas, claro, fue que las compañías quebradas no podían pagar sus deudas con los grandes bancos. Pero el contagio se dio, sobre todo, a través de bonos de alto riesgo.

¿Qué es un bono? Es el título de una deuda que emite una empresa a cambio de dinero en efectivo. La empresa se compromete a que, al cabo de un tiempo, devolverá a los inversionistas su capital más los intereses.

En los años previos, a los genios de Wall Street se les había ocurrido que las financieras podían emitir bonos que estuvieran respaldados por las hipotecas subprime, y que resultaban muy suculentos por sus altos intereses. Pero, como ya vimos, la gente dejó de pagar. Y el valor de los bonos se desplomó.

Solo en el último trimestre de 2007, Citigroup, el mayor banco comercial de los EE.UU., había perdido US$9,800 millones a causa de títulos comprometidos con las hipotecas subprime. En abril de este año, Bear Stearns, el quinto banco de inversión de Norteamérica, tuvo que admitir que debía US$48,000 millones, dinero que estaba en bonos subprime. Un mes después lo compró el JP Morgan antes de que se declarara en bancarrota.

HECATOMBE. Dicen que si China se resfría, el resto del mundo estornudará. La imagen es más actual que nunca en las finanzas globales. El virus de las subprime enfermó a cientos de bancos en todo el planeta, sobre todo a los europeos que, tras complicadas operaciones financieras, también tenían plata amarrada a los bonos enfermos.

Pero, sin duda, los más golpeados fueron los emblemáticos bancos de inversión de Wall Street, como Lehman Brothers, que se declaró en bancarrota el lunes, y Merril Lynch, que fue comprado por el Bank of America antes de que hiciera lo mismo. Semanas antes, los gigantes hipotecarios Fannie Mae y Freddie Mac tuvieron que ser 'salvados’ por el Gobierno debido a que su caída iba a afectar al 50% del mercado de viviendas de los EE.UU. Mucho se escribe hoy día sobre lo que ocurrirá con el negocio inmobiliario en el futuro, y mucho también sobre el rumbo que seguirán los bancos de inversión, que apostaron a unos créditos poco confiables y perdieron e hicieron perder a otros. “Somos invencibles”, dijo Buddy Fox hace 21 años. Si existiera en la vida real, tendría que tragarse sus palabras.

Fuente: http://peru21.pe/impresa/noticia/informe21-claves-comprender-crisis-financiera-mundial/2008-09-18/224992

¿HACIA OTRA GRAN DEPRESION?

El lunes, Lehman Brothers ——uno de los mayores bancos de inversión del mundo— quebró con deudas por 613 mil millones de dólares; y otras instituciones y mercados se están yendo a pique. Se está diciendo que éste es el peor momento desde la Crisis de 1929. La crisis financiera global está en su punto crítico y los ciudadanos de todo el mundo debemos alzar la voz reclamando medidas por el interés público. Nuestros trabajos, ahorros, pensiones y servicios públicos corren peligro por culpa de la locura de los financistas; se corre el riesgo de que la crisis, cada vez más grave, desencadene una recesión mundial y perjudique sobre todo a quienes menos tienen y acalle el resto de los problemas que nos preocupan.

Se están jugando billones del dinero público para evitar la debacle financiera mundial, pero todavía nadie abordó las causas básicas. Por eso lanzamos esta campaña urgente por normas que frenen las prácticas arriesgadas de los financistas, prácticas que han cargado al mundo con niveles insostenibles de deuda y riesgo. Un ex primer ministro ha prometido entregar nuestro pedido a los líderes europeos la semana que viene, lo acercaremos al presidente y Congreso estadounidenses también, pero necesitamos alzar masivamente la voz para lograr que se movilicen. Te pedimos entonces que visites el siguiente enlace ahora y firmes la petición, y nos ayudes luego reenviándola a tus amigos y familiares:

http://www.avaaz.org/es/global_finance_action

Los mercados financieros mundiales a veces parecen indomables, pero las reglas que los rigen están plagadas de fallas y lagunas jurídicas; si aprovechamos el momento y actuamos en conjunto, podemos corregirlas. Ante la desregulación e impulsados por la codicia, los financistas acumularon enormes deudas y riesgos sin la supervisión adecuada. Buscaban rentabilidad a corto plazo por evasión de impuestos y una laberíntica complejidad financiera. Sin la imposición de normas decentes, creyeron que podían hacer reglas propias y hubo ganancias a raudales para una minoría adinerada; luego el juego se les vino abajo y el resto de nosotros tenemos que pagar el precio del fracaso de sus jueguitos peligrosos. Incluso los defensores del libre mercado ahora piden mejor normativa.

Hemos encontrado aliados poderosos que se incorporan a esta causa, como el ex primer ministro danés Poul Rasmussen, quien se ha comprometido a llevar nuestra campaña a otros políticos europeos el próximo martes en una votación clave de propuestas para la reforma financiera global ”Si actuamos sobre este tema, los miembros de Avaaz pueden mostrar a los líderes europeos y del mundo la fuerza del apoyo público para lograr más transparencia y mejor normativa. La reforma de nuestros mercados financieros es un paso vital hacia una globalización más justa, y tu voz puede ayudarnos a hacerlo realidad".

La semana pasada Estados Unidos nacionalizó efectivamente a los mayores proveedores de créditos hipotecarios, Fannie Mae y Freddie Mac; anoche hizo lo mismo con la mayor compañía de seguros del mundo, AIG. Pero la crisis continúa. Los ajustes son inevitables, pero si no abordamos las causas básicas de la crisis financiera global, la recesión será profunda y prolongada, y los desastres futuros todavía mayores. Durante demasiado tiempo hemos dejado las finanzas globales a su buena suerte, porque parecían demasiado complicadas para que las entendiera el común de los mortales; pero resulta que al final de cuentas hacía falta el escrutinio público y el sentido común.

Estos mercados afectan la vida y el corazón de todos nosotros, desde el obrero de la fábrica hasta el alto ejecutivo, desde la mujer que está dando a luz en un hospital hasta el jubilado que enfrenta una vejez sin un céntimo. La sociedad no se termina donde comienza el mercado y con líderes que parecen paralizados, nuestras voces se necesitan con urgencia para que marquemos un rumbo que nos aleje de esta crisis. Por eso firma hoy esta campaña de emergencia en el siguiente enlace y reenvía el mensaje a los familiares y amigos que también puedan verse afectados:

http://www.avaaz.org/es/global_finance_action

Plenos de esperanza y empeño,
El equipo de Avaaz

Fuentes:

1. Diario El País - Lehman Brothers se declara en bancarrota:
http://www.elpais.com/articulo/economia/Lehman/Brothers/declara/bancarrota/elpepueco/20080915elpepueco_1/Tes"
2. Informe.21: Claves para comprender la crisis financiera mundial
http://peru21.pe/impresa/noticia/informe21-claves-comprender-crisis-financiera-mundial/2008-09-18/224992
3. Incierto futuro de la Gran Potencia (El Diplo):
http://www.eldiplo.com.pe/incierto-futuro-de-la-gran-potencia"
4. Lawrence Summers (ex Secretario del Tesoro de EE.UU.), 2 de junio de 2008: Seis principios para una nueva regulación:
http://www.df.cl/dfs/columnistas/lawrence_summers.html
5. Avaaz se reunió ayer con Poul Rasmussen y otros progresistas estadounidenses y europeos para coordinar nuestra iniciativa. Entre las propuestas clave se encuentran los “requisitos de capital” (conservar fondos suficientes para respaldar préstamos o deudas) y la “transparencia” (contar a quienes regulan, a los inversores y al público en general cuánto posees y cuánto debes). Para más información, mira esta entrevista (en inglés): http://www.euractiv.com/en/financial-services/interview-real-step-regulate-hedge-funds/article-175450

ACERCA DE AVAAZ

Avaaz es una organización independiente y sin fines de lucro cuya misión es asegurar que los valores y opiniones de la mayoría de la gente sean tomados en cuenta en las políticas que nos gobiernan. ‘Avaaz’ significa ‘voz’ en varios idiomas asiáticos y europeos. Avaaz no acepta dinero de gobiernos ni de empresas y su equipo está basado en oficinas en Londres, Nueva York, Washington, Ginebra, Paris y Rio de Janeiro.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

17S: Golpe Antisistema en Plena Crisis

Wall Street temblando. La Reserva Federal salvando a las empresas de la quema. El petróleo, aunque haya bajado, por las nubes. Ciudadanos ahogados por la crisis y las hipotecas. Y llega un joven antisistema de 31 años, llamado Enric Duran y se apropia de más de 492.000 € engañando a diversas entidades financieras españolas y extranjeras con una nómina falsa y una empresa ficticia. No contento con eso, invierte parte de este dinero en repartir durante el día de hoy en 150 puntos de Cataluña una revista de forma gratuita, con el nombre en catalán de "Crisi" y de la que ha editado 200.000 ejemplares. Hace casi un mes, ya estaba reclutando gente a través de su página en Internet, para repartir un diario. Pero este es y será el primer y último número de esta publicación, que recuerda a aquellos primeros diarios que se repartían durante la Revolución Francesa.

Desde el Lunes 15 de Septiembre, está publicado en la página www.17-s.info la información en la que cuenta toda la historia. 

"Escribo en estas páginas para hacer público que he expropiado 492.000 euros a 39 entidades bancarias a través de 68 operaciones de crédito. Si incluimos los intereses de demora, la cifra actual de la deuda es de más de 500.000 euros que no pagaré."



Más de 492.000 Euros estafados a diversas entidades bancarias y crediticias desde 2006. Empezó diciendo que si era para la reforma de su casa, o para comprarse un coche, pero comenzó a investigar y descubrió que si constituía una empresa, y esta solicitaba varios créditos, no aparecía en el Sistema de Información Sobre Deudas del Banco de España.

 "La ventaja de pedir un préstamo desde una empresa es que la deuda como empresa, aunque sea una empresa unipersonal, no aparece en tu historial de deuda personal, de  modo que puedes ir aumentando tu endeudamiento indefinidamente sin que el CIRBE (sistema de información sobre deudas del Banco de España) lo detecte."

Son 38 las entidades afectadas por el timo de este joven. Las cantidades van entre los 39.070 € que debe al BBVA y los apenas 129 Euros que debe a Volkswagen Finance. Entidades como el Banco Santander, Bankinter, Caja Madrid, y Banco Cetelem tienen cuentas pendientes con el supuesto Enric Durán por importes superiores a los 25.000 €. Por el momento no los van a cobrar, pues este antisistema, que ha denominado este día de hoy como el 17S, como reza el dominio de su página web, ha huído de España, dejando esta acción preparada y premeditada, y con el objetivo de seguir en activo virtualmente.

"Mientras escribo este comunicado público aún no hay ninguna acusación penal contra mi persona, hecho que prueba que he podido llevar a cabo la acción hasta el final afuera de  cualquier control o sospecha policial. De todos modos, según el sistema judicial del estado español (y sin contar con su motivación ética), a partir de esta confesión se me tendría que acusar de estafa mayor (que se considera a partir de 50.000 euros) y de insolvencia punible (también denominada levantamiento de bienes). Por la primera acusación se me pueden pedir entre 2 y 6 años, y por la segunda entre 1 y 3 años. [...] Pero dado que mi postura es claramente de reconocimiento y de defensa moral y política de los hechos y dado que no pienso que el sistema judicial está legitimado para juzgarme (como parte de un sistema político totalmente antidemocrático en cuanto a dependencia de los mismos poderes económicos a los que denuncio con mi acción), he decidido acompañar esta explicación pública de los hechos con mi desaparición física."

¿Y por qué lo ha hecho?

"Desenmascarar a esta minoría, a este sistema bancario que nos lleva al colapso ecológico, me parecía fundamental y fue una motivación clara para llevarme a realizar esta acción de insumisión financiera y hacerla pública. Otra razón de peso fue el poder  fortalecer a los movimientos sociales para que se pudiesen preparar para la crisis, ensayando las alternativas que pueden convertirse en el ejemplo de una forma de vida viable cuando ésta estalle."

Aparte de la estafa, en la página 17-S.info, y en la sección de "Quienes Somos" , se apunta a los media:

"Queremos demostrar que si nos organizamos no hace falta tener el gobierno, el Grupo Prisa, el Grupo Zeta, el Grupo Godó o el Grupo Planeta detrás, para hacer llegar una información importante a toda la población, te apuntas?"

La noticia ha saltado a los medios digitales, pero no está teniendo mucho eco entre los audiovisuales por el momento. ¿Silencio mediático cómplice? La publicación Crisi asegura en otro de los artículos, que los bancos tienen comprados a los medios de comunicación.

"En el caso del Estado Español destaca la batalla de intereses ejercida por el banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y el Banco Santander Central Hispano (BSCH). Una interesante tesis doctoral de la Facultad de Ciencias de la Información de la Universitat  Autónoma de Barcelona, signada por Núria Almirón, relata al detalle como han sido de paralelas y coincidentes, en el ámbito económico y personal, las trayectorias del BSCH  y del Grupo PRISA [...] La misma historia se repite en el caso de Vocento. Bajo este paraguas se agrupan también decenas de medios, que en este caso reciben cobertura financiera y creditícea del BBVA, un banco anclado al lado de los intereses del Partido Popular."

También habla de la vinculación de grupos mediáticos al PSOE y al PSC. Tesis parecidas se han dado en las facultades de comunicación españolas y que son desconocidas por la ciudadanía de a pie. Bajo el título de "El Negocio de la Mentira. Control mundial de los medios de comunicación social" publicado en 2002, Amanda Yoro de la Universidad Complutense de Madrid, denunciaba las influencias del poder económico y político sobre los medios de comunicación.

Es este, un duro golpe, el de este 17S, a los bancos y al control establecido, aunque se intente acallar por los grandes grupos de comunicación. Ahora solo queda esperar si la concienciación que pretende llevar a cabo este joven antisistema, cala en la ciudadanía, o si por el contrario, en los próximos días a los medios de comunicación se les ha olvidado esta noticia y los ciudadanos de a pie siguen su vida engañados por el actual sistema.

Más información:


-Revista "Crisi" completa en PDF (Catalán)
-Traducción "Crisi" al castellano en 17-S.info
-Resumen de la deuda





Fuente: Del Blog Humanismo y Conectividad, información tomada del Diario Soitu

martes, 16 de septiembre de 2008

A propósito del 11 de septiembre, la mirada de Ken Loach

Estados Unidos ataca a Bolivia: Siempre la misma mierda

Cerca de la medianoche del pasado jueves 11 de septiembre, el canal “Encuentro”, de la televisión argentina, puso en pantalla un excelente trabajo documental sobre la digna vida y la heroica muerte de Salvador Allende. Un conmovedor ejemplo de quien fuera presidente de Chile –al inicio de los años setenta- enfrentado a la oligarquía de su país y a la trama criminal pinochetista, urdida, entre otros, por el mismísimo Henry Kissinger, quien actualmente hace las veces de “analista” de la política exterior de EE.UU.. Hombre de consulta de proclamados demócratas de Latinoamérica y el mundo entero, preocupados porque con “sus” propias democracias los pueblos deciden votar, por ejemplo, a Evo Morales, en Bolivia. Deciden elegirlo y, luego, refrendarlo. Es decir: a la tan declamada democracia para sojuzgar, democracia y media, para liberar.

“El drama que vivimos hoy es consecuencia de que lo volvieron a votar al señor Evo Morales”, dijo una diputada opositora, lo más suelta de cuerpo y a cara descubierta, por televisión. Sincerando, una vez más, lo incómodo que le resulta a los dueños del dinero y a sus legisladores que “sus” propias democracias se les escapen de las manos. Ya, en su momento, ante la reiteración de triunfos electorales del presidente Hugo Chávez en Venezuela, la inefable Condoleezza Rice reflexionó, en voz alta, sobre la conveniencia de analizar qué hacer con el “mal funcionamiento” del engranaje político por excelencia.

En el documental que pasó el canal “Encuentro”, decíamos, hombres y mujeres de encomiable integridad -que fueran compañeros y compañeras de Allende y que permanecieran con él hasta último momento dentro del Palacio de la Moneda, bajo el bombardeo- recordaron casi hora por hora aquella trágica jornada.

En otros canales, también cerca de la medianoche del último jueves 11 de septiembre, se reiteraba la noticia referida a las muertes en Bolivia, el llamamiento de Evo Morales a recuperar la cordura, y las manifestaciones del gobierno de Estados Unidos pretendiendo, primero, desmarcarse de un conflicto que, junto a las oligarquías separatistas, fogonea desde hace largos meses.

Primero desmarcarse, pero inmediatamente después –descaradamente- acusando al presidente de Bolivia de encender la hoguera “para disimular su aislamiento internacional”. El mismo argumento que fuera utilizado otrora contra el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. El mismo latiguillo de cuando le dieran el golpe de estado, en el año 2002, y el mismo ahora, cuando el primer mandatario venezolano respaldó, sin que le tiemble la voz, al gobierno boliviano.

Las groserías políticas y los genocidios que caracterizan a distintos gobiernos de Estados Unidos a lo largo de la historia no varían. Siempre la misma mierda. En “Chile para recordar”, uno de los grandes y minuciosos trabajos del periodista y escritor, Gregorio Selser –ya fallecido-, se alude a que la matanza de casi un millón de personas, a mediados de los años sesenta, en Indonesia –donde EE.UU. estuvo implicado con sus servicios de inteligencia, armas y efectivos regulares disfrazados de mercenarios-, sirvió de inspiración al golpe contra Allende y para el inmediato genocidio de al menos quince mil mujeres, hombres y niños. Explica Selser que meses antes del asalto pinochetista al gobierno de la Unidad Popular, en muchos barrios de Santiago había aparecido pintada la palabra “Yakarta”. Era la consigna. Hacer en Chile lo que, como genocidio en Indonesia comenzó por su capital, Yakarta.

Aquí y allá, ayer y hoy. Siempre la misma mierda. Y frente a tanto genocidio, a tanta brutalidad, lo que sigue siendo escalofriante es la hipocresía de no pocos “demócratas” y no poca prensa de fácil irritabilidad, al escuchar a Hugo Chávez decir “coño”, “carajo” “yankis de mierda”. Los espantan las palabras y no los holocaustos con que EE.UU. viene regando este mundo para devorárselo.

Por estos días, los gobiernos de Brasil y Argentina firmaron acuerdos comerciales y llegaron, con propuestas recíprocas, a concluir que el intercambio bilateral se regirá a partir de las monedas de ambos países y no del dólar. El presidente Lula reiteró, además, que la idea de crear el Banco del Sur es, ya, mucho más que una idea.

Por otra parte, en Ecuador, el presidente Rafael Correa, elevando la apuesta por encima de la democracia formal, avanza hacia una profunda modificación de la carta magna, con la declarada intención de que la participación popular sirva para cambiar la matriz institucional y distributiva, todavía afín a los intereses de la clase dominante. Además, le pone punto final al enclave militar de EE. UU. en la base de Manta.

Fernando Lugo, recientemente electo presidente de Paraguay, no únicamente ha designado un canciller –Alejandro Hamed Franco, considerado por EE.UU. amigo de países del “Eje del mal”-, sino que se propone avanzar en profundas relaciones comerciales con Venezuela.

El Imperio está inquieto. Las derechas, alzadas. Conspirando tempestades y trabajando a destajo en la creación de condiciones mediáticas que instalen ideas madres en el conjunto social, para el desembarco masivo –violando territorio ajeno- de “hombres de negocios enmascarando a agentes de la CIA, el Pentágono, el FBI y a rompe huesos y carniceros, clones de los que actuaron –y actúan- en Irak, Afganistán, Yugoslavia. Varios de los que por estos días saben viajar a bordo de la IV Flota, que se pasea “solidaria” por ríos y mares de nuestro continente. Y que ha llevado al canciller de Brasil, Celso Amorín, a consultar a funcionarios del gobierno de Bush a título de qué tanta “solidaridad” naval husmeando el Amazonas.

En tanto, cosa para nada menor, los medios de comunicación que responden, directa o indirectamente, a la lógica e intereses de EE.UU. redoblan las campañas más sutiles y las más burdas: desprestigiando gobiernos y organizaciones de masas que no se arrodillan. Una labor que se conoce como el paso de antesala a las demoliciones y saqueos de recursos naturales –gas, petróleo, minerales, agua, territorios-. O sea: lo hecho en Yugoslavia, hace unos años, en lo que fuera, quizás, una de las más claras evidencias de la aplicación de la teoría del descuartizamiento. De eso se trata. De crear las condiciones previas, incluidos los bloqueos intermitentes que desgasten parcial y selectivamente, a diferencia del sistemático, interminable y criminal aplicado contra Cuba desde hace cerca de cincuenta años.

De los tiempos de la obediencia debida al Consenso de Washington, a estos días de discursos y actitudes sin mordazas, hay un trecho: lo suficientemente importante como para no regresar al pasado y, por los retos frente al poder ciego, sumamente difícil de transitar hacia el futuro. Al pretendido gendarme del mundo lo incomoda que, a pesar de su voracidad y ferocidad, se haya extendido el lenguaje de la multilateralidad. Eso, que no es sencillo y tiene sus bemoles al interior de la lucha intercapitalista, se da de patadas con el proyecto de dominación integral que Estados Unidos –halcones y palomas- se reservaba para el presente siglo.

En el documental que, referido a Salvador Allende, pasara el canal “Encuentro”, casi a la medianoche del jueves 11 de septiembre, las mujeres y hombres que dieron testimonio, se mostraban serenos. Dolidos y dignos. Quien cerró las entrevistas fue un señor mayor, sepulturero. Aquí –señalando con un dedo- fue enterrado Allende, dijo. Y palabras más o menos, ganado por la emoción, agregó que él, como millones de personas, lo habían votado para presidente. Una manera de hacerse cargo de la historia, enfrentándose a las cámaras y a los largos miedos con que los Pinochet y los Kissinger llegaron a penetrar hasta los huesos a la sociedad chilena por décadas.

A la misma hora, de ese jueves 11 de septiembre, en su llamado a la cordura, Evo Morales convocó, sin miedos, a defender la soberanía y a luchar por la defensa de un proyecto de país enfrentado a quinientos años de ultraje.

Por Juan Carlos Camaño, Presidente de la Federación Latinoamericana de Periodistas (FELAP)

Fuente: Voltairenet

lunes, 15 de septiembre de 2008

¿ONU ó UNO? (esa es la cuestión)..., democratizar las Naciones Unidas


El nicaragüense Miguel D'Escoto asumirá mañana la presidencia de la Asamblea General de la ONU con la voluntad de ''democratizar'' una organización ''controlada por uno o dos países'', en detrimento de la comunidad internacional.

D'Escoto dijo en una entrevista con Efe que ''una de las causas remotas'' de la falta de soluciones a la falta de paz, el hambre y la pobreza en el mundo es ``la carencia de democracia en Naciones Unidas''.

Aseguró que hay ''un clamor'' entre los 192 países miembros de la Asamblea para revitalizar el órgano legislativo que tradicionalmente se ha visto ensombrecido por el Consejo de Seguridad, el considerado órgano ejecutivo de la organización. ''La verdad es que con el pasar del tiempo, la Asamblea General ha resultado debilitada y sus resoluciones se han quedado en meras recomendaciones, que pueden o no ser consideradas, ya no digamos implementadas'', observó.

Recordó que la Asamblea, donde cada país tienen un voto, es un organismo más democrático que el Consejo, en que hay cinco miembros permanentes [EEUU, China, Rusia, Francia y Reino Unido] con poder de veto.

''No es ninguna exageración decir que el Consejo de Seguridad, y por lo menos uno o dos miembros que tienen los privilegios del veto y la permanencia, se creen los dueños del mundo y de Naciones Unidas'', destacó.

D'Escoto aseguró, en una clara referencia a EEUU, que, ''más que nada, a uno'' de los miembros permanentes del Consejo ``se le ha subido el poder de veto a la cabeza y creen que pueden hacer lo que se les antoje''.

''Quiero romper con esa norma de Naciones Unidas de nunca decir nada que pudiera incomodar a los poderosos'', apuntó.

El ex canciller nicaragüense de 75 años fue elegido el pasado julio para presidir la 63 sesión anual del órgano legislativo de Naciones Unidas, que iniciará su labor el próximo 16 de septiembre.

D'Escoto, sacerdote de la orden de Maryknoll, es una figura reconocida en Latinoamérica por haber sido el rostro en el exterior del sandinismo durante su conflicto en los años ochenta con la guerrilla de la Contra apoyada por EEUU.

Durante esa etapa fue el canciller del primer Gobierno sandinista de Daniel Ortega desde 1979 hasta 1990 y, en el 2006, con el regreso del líder sandinista al poder, se convirtió en su asesor de asuntos internacionales.

D'Escoto señaló en la entrevista que llega a la presidencia de la Asamblea sin haberlo pedido ni deseado, ya que Ortega presentó su candidatura sin consultárselo ``por temor a dijera que no''.

Sin embargo, aseguró que la necesidad de tratar de resolver ''los temas de vida o muerte'' que afectan al planeta y el deseo de servir a su país lo convencieron de aceptar la candidatura.

En ese sentido, se mostró partidario de que el Consejo Económico y Social de la ONU (ECOSOC) ejerza una mayor supervisión de las actividades de las instituciones de Bretton Woods, como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, creadas bajo el paraguas de la ONU.

''Se imponen soluciones a países que de hecho son chantajeados para que acepten recetas letales'', apuntó y aseguró que eso es lo que hace que las recetas económicas de esas instituciones ``no sean democráticas''.

``Puede que sea una voz en el desierto, pero voy a insistir en que volvamos todos a la sensatez y dejemos atrás el egoísmo demencial'', agregó el diplomático nicaragüense.

Fuente: Humanismo y Conectividad

«Guerra y Mentira», tercera y última parte.

El sistema de información y la guerra contra Irak

por Giulietto Chiesa*

¿Cómo se podía justificar un ataque contra Irak? Había que proporcionar previamente a la opinión pública internacional la prueba de que Saddam Hussein estaba en posesión de armas nucleares y biológicas. Con este fin se fundó en Estados Unidos los que algunos llaman el «gabinete para la información y la desinformación», en inglés el Department of Strategic Influence.




Tropas de EEUU en Irak. Ver fotos de Rick Loomis.

Foto cortesía: Rick Loomis/The Los Angeles Times.


9. El sistema de información y la guerra contra Irak

Por primera vez en la historia de los Estados Unidos es el Pentágono el que se ocupa de esos asuntos. Antes sí que existía una cosa del mismo tipo, pero dependía del Departamento de Estado. Ahora el Department of Strategic Influence está en manos de Donald Rumsfeld [el autor escribió este texto cuando Donald Rumsfeld era todavía Secretario de Defensa de los EEUU, hoy en día ya no lo es más. Ha sido remplazado por Robert Gates].

El Pentágono emite una serie de documentos que el sistema mediático mundial se encarga de difundir inmediatamente. Preparan a sus amigos, como ellos dicen. Les preparan (y nos preparan) diciéndoles muchas cosas de entre las cuales algunas son ciertas, otras son medio ciertas, y otras son completamente falsas.

Así resulta muy difícil discernir entre la información y la desinformación. Y además lo sabemos; la guerra de Vietnam comenzó con una gran invención, la acusación hecha contra los pérfidos vietnamitas de haber atacado navíos estadounidenses en el golfo de Tonkín. Sólo bastantes años después, cuando la guerra ya había acabado, se descubrió que no había existido tal ataque.

Hacer la lista de este tipo de manejos exigiría redactar libros enteros. Lo que nos deja estupefactos es el hecho de que los periodistas (los italianos los primeros) caigan siempre en la trampa y no aprendan la lección.

10. La sociedad civil estadounidense

En lo que respecta a los Estados Unidos, es difícil esperar que los que se oponen a esta guerra se vuelven los suficientemente numerosos como para obligar a la administración a que cambie el rumbo. Las razones son múltiples y profundas, y debemos reflexionar sobre ellas a fondo. Durante décadas nos han presentado a los Estados Unidos como modelo de la democracia occidental. ¿Son así las cosas? ¡No! Estados Unidos ya no es el modelo de la democracia occidental. Hace bastante que dejó de serlo.

Respecto al desarrollo de la sociedad civil Europa está mucho más avanzada que los Estados Unidos. Mirando las cosas detenidamente, incluso el sistema electoral estadounidense (que hemos intentado copiar sin comprender que cada democracia tenía su propia historia) se muestra mucho menos democrática que nuestros escrutinios proporcionales obsoletos. Incluso en los países europeos donde se practica el escrutinio mayoritario, se trata de sistemas electorales mucho mejor articulados y menos embalsamados que el bipartidismo absoluto de los estadounidenses, donde las diferencias entre los dos partidos son ahora tan imperceptibles que elegir entre ellos parece desprovisto de todo sentido.

Es por ello que, con toda lógica, la mayoría ni siquiera va a votar. Por otra parte, el nivel de formación democrática (y de información política) del ciudadano estadounidense es muy bajo.

No se trata de estar en contra o a favor de los Estados Unidos. En cuanto a mí, yo he vivido y he trabajado allí. Conocí una sociedad dinámica y muy diversificada, pero también replegada sobre ella misma, reducida a la adoración del rendimiento y de la carrera profesional y, en la mayoría de los casos, incapaz de defender sus propios derechos. En todo caso, desprovista de organizaciones que le den la posibilidad de defenderse. No es una casualidad que entre todos los países del Occidente avanzado Estados Unidos sea el único que mantenga la pena de muerte.

El hecho es que vivimos en un mundo donde un porcentaje importante de los artículos publicados en las páginas de nuestros periódicos está consagrado a la exaltación de la democracia estadounidense. Reflexiones como las que estoy exponiendo no tendrían lugar en las páginas de un periódico de gran tirada en Italia.

Unos diez días después del 11 de septiembre, cuando el presidente ha transmitido su mensaje al pueblo, en todas las cadenas de televisión, no encontró nada mejor que decir que la siguiente frase: “volved a ir de compras”. Al oírlo sentí un escalofrío. ¿No tenía nada mejor que hacer que una llamada a llenar los centros comerciales, los templos del consumismo? Algunos días después vimos las colas de miles de consumidores estadounidenses que se habían levantado a las seis de la mañana para ir a las rebajas de fin de temporada. Anticipadas para la ocasión. Así que, si lo que nos dicen es verdad, que Estados Unidos nos lleva siempre veinte años de adelanto, lo que nos arriesgamos a ver en ese espejo es a nosotros mismos. Horror.

Tal vez también los chinos se reflejan ahí, unidos por la idea de que hay que consumir siempre más, derrochar siempre más, divertirse siempre más y así del mismo modo en una especie de compulsión repetitiva. Y la compulsión es el síntoma de una grave enfermedad mental, por lo que me resulta difícil no tener la impresión de que millones de estadounidenses han llegado a un alto nivel de lobotomización. Mirad sus ciudades, construidas a la medida y en función de los centros comerciales, de los “malls”. Yo no se va de paseo, se va a comprar algo en los centros comerciales, se va a visitar los centros comerciales, como antiguamente se iba a visitar un museo.

Por eso me parece improbable esperar de parte del pueblo estadounidense una respuesta masiva y hostil en contra de la guerra. Quien ha sido tocado por el virus del hiperconsumismo, quien ha recorrido hasta el final el camino para convertirse en un consumidor impenitente, difícilmente concibe ni siquiera la existencia de los problemas que tratamos aquí. Nos lo ve, así de simple. Se ha vuelto ciego. Si bien es verdad (como lo hemos resumido eficazmente) que durante la última década los estadounidenses se han enriquecido mientras dormían, ¿cómo hacerles entender que tienen que despertar? Para ellos es difícil. Para nosotros también, dentro de poco, será difícil.

También se ha dicho precisamente que Estados Unidos era el único país del mundo donde la idea de ahorro ya no existía y donde la gente gasta más de lo que gana. Es una situación completamente anormal. La deuda de los Estados Unidos con el resto del mundo se eleva a unos doce billones de dólares y continúa creciendo a razón de unos mil doscientos o mil quinientos millones de dólares por mes. ¿Cómo se puede imaginar vivir en paz en un mundo donde un país de 250 millones de habitantes consume él solo un tercio de los recursos mundiales, y es el origen de casi un cuarto de la polución del medioambiente, nuestra casa común?

11. La supersociedad global

La verdad es que nos dirigimos hacia una supersociedad global dirigida por una superclase global de súper ricos de todas las partes del mundo, que vivirán en ciudades reservadas, vigiladas por sus policías privados, porque los policías nacionales estarán destinados exclusivamente a controlar a los pobres. Ya asistimos a ese tipo de organización urbanística. En Johannesburgo, Sudáfrica, las ciudades de ricos separadas ya existen. En Moscú hay barrios enteros concebidos expresamente para los ricos, con grandes edificios donde se encuentra de todo (campo de golf, gimnasios, tiendas, paseos, jardines de infancia, colegios) con una entrada única vigilada por agentes privados y muros altísimos. Esa es la imagen del futuro.

Las élites ya no necesitarán vivir en un solo país, vivirán en el mundo entero, en los lugares que les estarán reservados. Ya no será posible mezclar las clases porque será demasiado peligroso para ellas. Así es la idea que se impone en el mundo hoy día. La idea de los que podrán consumir, y consumir en abundancia, mientras que el resto, la aplastante mayoría, permanecerá fuera.

Una parte relacionada con los servicios indispensable tendrá acceso al interior y podrá beneficiarse de los restos de ese bienestar. Los otros podrán palmarla, porque son inútiles. Y la prueba del hecho de que serán inútiles es una tautología: serán inútiles porque habrán perdido el tren que lleva al éxito.

Ahora bien, los que pierdan en esta supersociedad de poderosos ávidos estarán de todo modos equivocados y ningún capitalismo compasivo vendrá a ayudarles. Así que, ¿por qué seguir dejándoles impunemente consumir aire, agua y alimentos?

12. Tras la guerra de Irak

Sabíamos que la sangre iba a correr, mucha sangre: nos la han enseñado, mezclada con el polvo del desierto.
Esta vez han decidido que las cosas funcionarían mejor así. Ya no se trataba de una misión humanitaria, que hubiera exigido mayor delicadeza. Iban a Irak para darles miedo a los réprobos que continúan poblando el mundo. Era necesario, pues, que la sangre se viera y que estuviera seguida de un castigo ejemplar, duro, implacable. Una guerra emblemática, una guerra ejemplar, un aviso.

La segunda guerra de Irak de los Estados Unidos ha tenido su necesaria coreografía imperial, previamente reglada, ejecutada con la mayor precisión.

En realidad ha habido algún que otro error. Las cadenas imperiales debían contentarse con instilar el miedo. No se había previsto ningún otro mensaje. Pero las televisiones árabes han venido a arruinar las fiesta de esta cuarta guerra del Imperio. Por primera vez en la historia de los medio de comunicación globales (Kabul no fue más que un modesto preestreno) han comenzado a contarnos la dolorosa historia de los vencidos.

Peor todavía: no la de los perdedores ingenuos que entretienen en secreto la esperanza de David, poder derrumbar a Goliat de una sola pedrada entre los ojos. No, la televisión árabe nos ha contado la guerra a través de los ojos de los perdedores que saben que no pueden ganar, que no se hacen ilusiones; que son conscientes de que en el peor de los casos morirán como perros, y en el mejor, salvarán sus vidas y las de sus hijos para vivir esclavizados.

Y como las televisiones occidentales no podían mostrar gran cosa, encerrados como estaban en grandes hoteles cuidadosamente alejados del blanco (aunque, como ya se sabe, hubo algún que otro fallo en el punto de mira), el mundo entero ha visto durante las dos primeras semanas la imagen de los perdedores más que la de los vencedores. Eso produjo en efecto fantástico. Era como asistir a Hiroshima del lado de los japoneses. Una primicia absoluta, incluso si bajo este punto de vista el heroísmo de los pilotos de Enola Gay, los que lanzaron la Bomba, resultaba menos evidente.

Sea como fuere, resultaba difícil interpretar aquello que teníamos frente a los ojos como heroísmo. Porque todas aquellas tropas de ataque tan bien equipadas, con todas aquellas máquinas suspendidas alrededor, con todos esos aviones arriba y helicópteros a los lados, tenían el especto de robots programados para llevar una libertad sin manual de instrucciones.

Como personas que hubieran aterrizado en la Luna completamente equipados para la plantación de manzanos y perales. Y lo más extraño era descubrir que, entre las cavidades de la Luna, había gente que permanecía allí y combatían sin ninguna esperanza de vencer. No querían aquellos manzanos ni aquellos perales.

¿Podían haberlo previsto? Ciertamente, George Bush y Tony Blair no lo habían previsto. Mientras redacto estas líneas finales, el escándalo de las falsas armas de destrucción masiva, las mentiras proferidas al mundo entero para declarar la guerra contra Irak, ya han explotado. Ganada en mayo, la guerra iraquí se transforma en derrota en el mes de agosto. La guerra en Afganistán continúa. La idea de una paz palestina concebida como una capitulación de los palestinos ante Sharon se ha desvanecido. Ya pueden tirar el plan trazado a la basura.

En fin, ninguno de los objetivos declarados por George Bush se ha cumplido.
La única, la verdadera, la gran guerra emprendida por Bush ha sido la dirigida contra Europa, dividiéndola (por el rasero de la guerra de Irak) y preparando los diez caballos que se dispone a hacer entrar en sus muros. Europa, Troya mal guardada e ignorante del peligro, albergará muy pronto a diez aqueos más estadounidenses que los Estados Unidos.

En dicho contexto, el papel que podría haber representado para frenar la estrategia imperial estadounidense se vuelve extremadamente problemático. Francia y Alemania aguantan, pero Bush tiene de su lado a Blair, a Berlusconi y a Aznar, quienes en la “vieja Europa” representan el papel de aliados de los “diez aqueos de la nueva Europa”. París y Berlín están aplastados.

Respecto a la Rusia de Putin, ha perdido antes de empezar. Ejemplo sin precedentes en la historia de un país que se suicida, ha contemplado su propia caída sin hacer un gesto. Aceptó la anulación del tratado ABM en 1972 aportando su firma bajo la declaración formal del fin de su poder, incluso parcial. La ampliación de la OTAN hacia el Este tan sólo le ha hecho hacer una mueca. Finalmente, ha perdido Asia Central sin rechistar.

Dentro de quince años Rusia se verá reducida a menos de cien millones de habitantes y flotará sobre sus fronteras actuales como las ropas de un gigante sobre las espaldas de un enano. Quizá tenga todavía misiles, pero ya no le servirán (como sucede actualmente) para ejercer una presión política sobre el Emperador, utensilios herrumbrosos e inútiles.

De China todavía tendremos que hablar durante un largo tiempo. El destino y la historia le han dado un papel preponderante en el siglo que acaba de comenzar. China es el verdadero problema de Washington. A China se consagró el PNAC, el “Proyecto para el Nuevo Siglo Americano”. Los dirigentes chinos lo saben a ciencia cierta. Y ninguna recuperación, o recuperación parcial, de Wall Street permitirá desembarazarse del problema, que se opondrá al axioma de Bush, que también fue el de Reagan: el nivel de vida estadounidense no es negociable.

Muy pronto ya no habrá sitio en el planeta para dos Américas, una blanca y otra amarilla. Incluso la hipótesis de englobar a China (como subalterna de los Estados Unidos, claro está) en el mercado occidental no resolvería el problema.

Este es el verdadero perfil de la situación a la que deberán enfrentarse nuestra generación y la siguiente: hemos llegado al término. El desarrollo que el mundo ha conocido no se puede prolongar indefinidamente. Hay que elegir (si se acepta el cuadro que acabo de trazar) quién puede sobrevivir en un mundo que ya está bastante «en apuros».

Los que piensan, incluso en el seno de la izquierda, en términos de «recuperación» del viejo desarrollo (en el terreno económico) y que creen poder moderar las pretensiones del Imperio (en el terreno político) están condenados al estupor y la impotencia ante los trágicos acontecimientos que se anuncian.
















Giulietto Chiesa, periodista italiano y eurodiputado en Bruselas, autor de esta investigación. Encargado de una comisión de defensa de la Unión Europea.
Foto Humberto Salgado / para la agencia peruana IPI.



Fuente: http://www.voltairenet.org/article154347.html

Guerra y mentiras, segunda parte.

El 11 de septiembre y la crisis económica en Estados Unidos
por Giulietto Chiesa*

El asunto del 11 de septiembre tiene el aspecto de haber sido una gran operación política. Los dirigentes de Estados Unidos se esperaban un gran enfrentamiento, pero un poco más tarde. Hubo un imprevisto. Y el imprevisto fue que Estados Unidos se detuvo. Durante veinte años nos han contado que el modelo estadounidense era el mejor, que la locomotora estadounidense dominaba el mundo y que lo único que se podía hacer era imitar a los Estados Unidos, pero las cosas no han sido así...







5. La oposición a la guerra (nuclear) infinita


No estoy intentando vender esperanzas. Quien vende esperanzas en un momento semejante no es más que un charlatán. Esperanza no hay más que una, la de organizarnos para impedir que esta guerra continúe. Es muy difícil, sobre todo porque tenemos poco tiempo en nuestras manos. La guerra contra Irak todavía está humeando. Otras guerras vendrán, y serán guerras asimétricas.

Entre ellas, las habrá grandes y las habrá menores. Después de Irak le tocará el turno a Irán. Los planes de Washington lo exigen así porque los Estados Unidos tienen que eliminar a todo adversario intermedio. A todos, antes de enfrentarse con China. O mejor dicho, para ser más precisos, las guerras intermediarias tendrán como función mantener un estado de tensión permanente que a su vez permitirá a los Estados Unidos desarrollar un terrorífico programa de rearme.

China podría convertirse también en un adversario contra el que no se luche, con la condición de que haya sido puesta previamente en un estado de inferioridad absoluta y, en cualquier caso, en una situación en que le sea imposible rivalizar con la potencia militar estadounidense y de acercarse (incluso de lejos) a unas condiciones de igualdad. De ahí que la destrucción de los obstáculos intermedios tiene por función el preparar estratégicamente el gran enfrentamiento: de este modo podrá ser evitado por la rendición del enemigo potencial. Rendición preventiva. Para ello hay que derribar Irak e Irán.

El señor Bush no bromea cuando habla de los responsables del «eje del mal». Ya los ha designado, enumerado y puesto en su punto de mira. Ahora se trata de encontrar el medio y los pretextos para liquidarlos, ya que resulta evidente que la verdadera razón por la que lo harán será inconfensable.

La nueva doctrina nuclear de los Estados Unidos lo confirma todo al declarar abiertamente que las bombas atómicas serán utilizadas como armas convencionales. Nos lo dijeron en marzo de 2002. La única condición impuesta a su utilización serán evaluaciones de interés político, evidentemente no según un criterio militar. Incluso enfrentándose a países que no poseen tales armas, el uso de las armas atómicas es libre.

Sin embargo existe una posibilidad para evitar esta guerra. En Italia había un movimiento importante de la población que no quería entrar en ella. Y también en Italia el 93% de los diputados, incluidos los de centro-izquierda, votaron a favor de la guerra contra Afganistán, cuando todo lo que veo y siento al recorrer el país es que una gran parte de la población no deseaba esta guerra. Así que podemos sacar la conclusión de que el parlamento italiano no representa de modo alguno a la mitad (una mitad abundante) de la Italia real. Hay un enorme vacío de representación democrática.

Hay que empezar por ahí con el fin de prepararnos para el futuro. Por ejemplo, debemos pedir a todos los futuros candidatos de todas las futuras elecciones, en todos los niveles institucionales (desde el consejo del barrio hasta el parlamento italiano, y hasta el parlamento europeo) que nos digan antes de ir a votar qué tienen la intención de hacer si resultan elegidos, qué compromisos están dispuestos a adoptar para con nosotros. Y ya que la guerra continuará y se multiplicará, tendremos que obligarlos a firmar un pacto con nosotros.

Nunca más a favor de la guerra. A los que no acepten firmar dicho pacto los consideraremos adversarios políticos, sean cuáles sean los partidos o las coaliciones a las que pertenezcan. Y tendrán que firmarlo públicamente, porque tenemos que combatir contra todo aquel que se declare a favor de la guerra, con todas las fuerzas de las que dispongamos y con la mayor intransigencia, por el respeto debido a las reglas democráticas. En fin, dicho de otro modo, tendremos que apoyar a todo aquel que se comprometa a no defender la guerra. Creo que el tema de la guerra y de la paz es fundamental, y a partir de ahí debemos comenzar a construir nuestra defensa. Esta es la primera tarea que se nos impone.

6. El fin del desarme: el papel de China y de Rusia

Como protagonista, China. Los chinos han comenzado a rearmarse y lo hacen a un ritmo bien constante. Construirán centenas de nuevos misiles, centenas de nuevas ojivas nucleares. Disponen de la tecnología necesaria, y dentro de diez años será una tecnología muy depurada: por una parte se desarrollan muy rápidamente, y por otra disponen de los medios necesarios.

Asistimos a una nueva carrera de rearme que inaugura una fase totalmente inédita. Creíamos que aquella época ya había quedado atrás; pues bien, ha vuelto con todas sus fuerzas. Como segundo protagonista, Rusia junto con Putin. He definido la guerra en Afganistán de la siguiente forma: un nuevo gran Yalta asiático del que los estadounidenses han salido vencedores, sin condiciones, arrebatando de la influencia rusa a nada más y nada menos que cinco repúblicas de la antigua Unión Soviética.

La guerra afgana tuvo fin con la conquista estadounidense no tanto de Afganistán como de bases militares en Asia Central, principalmente la nueva base estadounidense de Kirguizistán, cerca de su capital, Bishkek, pero sobre todo no muy lejos de la frontera con China: el observatorio más próximo a Rusia y China que Estados Unidos haya tenido nunca en Asia. Es un cambio geopolítico con consecuencias inimaginables hace todavía un año.

La base de Kirguizistán servirá sobre todo para repara la interferencia electrónica de China y controlar todas las comunicaciones. Se están construyendo dos bases militares más en Uzbekistán y Tayikistán. Parece que hay otra en construcción, muy en secreto, en Turkmenistán. No tengo ninguna certeza sobre ello. He intentado varias veces obtener un visado para Ashgabat, pero nunca me lo han concedido. El secreto es absoluto.

Al mismo tiempo, otras dos antiguas repúblicas soviéticas han pasado a estar bajo el control directo de Estados Unidos: Azerbaiyán, con su parte de explotación del Mar Caspio y su petróleo, y Georgia, donde los estadounidenses han desplegado por primera vez tropas para armar e instruir la armada georgiana, así como vigilar la frontera meridional de Rusia.

Y pensar que todo había empezado como la gran guerra contra el terrorismo. El resultado ha sido una geografía política de Asia Central cambiada por completo. Putin se ha mordido la lengua y, en este sentido, ha sido prudente. No pone el grito en el cielo porque sabe que es inútil. Pero no hay que interpretar el silencio ruso como una aprobación. Hay gruñidos profundes y amenazadores; oírlos será cuestión de tiempo.

En diciembre de 2001 Putin lanzó el submarino Guepardo, el mayor submarino de alta tecnología que nunca hayan diseñado los investigadores militares rusos, es decir, soviéticos. Las mismas fuentes estadounidenses han escrito que se trataba de una novedad. Lo cual quiere decir que este submarino nuclear, armado al menos con 120 misiles de cabeza múltiple, se ha vuelto un arma estratégica extremadamente peligrosa. Desde la caída de la Unión Soviética es la primera vez que Rusia lanza un submarino nuclear, un año después de la tragedia del Kursk.

7. El abandono de los continentes pobres

Respecto a los otros compañeros del mundo, no creo que tengan gran importancia en este momento. El partido se juega en los términos que acabo de indicar. África entera cuenta con mil millones de habitantes y 23 guerras en curso. Como mucho, se producirá un aumento de desembarque de inmigrantes en nuestras costas. Creo que la supersociedad global que se está construyendo no tiene más que formar regiones marginales.

El resto del mundo vivirá a un lado. Nosotros somos consumidores de energía vital, y esos millones, o más bien miles de millones, de personas contra quienes lucharemos por la energía serán, no sólo inútiles, sino también nocivas para la sociedad del futuro. No se necesitará tanta mano de obra y, como consumidores, serán demasiado pobres para suscitar ningún interés.

Ese enorme «resto del mundo»”será abandonado a su suerte, y si los 250 millones de estadounidenses (para ser más precisos, el 10% de esos 250 millones) y los otros 800 millones de “ricos” que pueblan el planeta (los que comen de las migajas, porque los verdaderos ricos y sus familias no son más que unos sesenta millones) quieren seguir consumiendo lo que consumen por ahora, el resto del mundo tendrá que resignarse a consumir mucho menos, o sea, a vegetar o a morir.

Tendrán que morir muchos, y ya están muriéndose. Según los datos de Naciones Unidas se había decidido reducir en un 20%, de ahora a 2015, los millones de personas que pasan hambre. Pero han pasado seis años desde que comenzó ese programa, y el número de personas muertas de hambre aumenta. Hoy día más de ochocientos millones de habitantes comen poco y mal. El resto del mundo ha quedado fuera de juego en esta perspectiva, en este proyecto.

8. El 11 de septiembre y la crisis económica en Estados Unidos

Así pues, todo el asunto del 11 de septiembre tiene el aspecto de haber sido una gran operación política. Los dirigentes de Estados Unidos se esperaban un gran enfrentamiento, pero un poco más tarde. Hubo un imprevisto. Y el imprevisto fue que Estados Unidos se detuvo. Durante veinte años nos han contado que el modelo estadounidense era el mejor, que la locomotora estadounidense dominaba el mundo y que lo único que se podía hacer era imitar a los Estados Unidos; lo mejor es que a pesar de todo continúan repitiéndonoslo.

Pero ha habido un accidente, Estados Unidos se ha detenido. Nos han hecho saber oficialmente en noviembre de 2001 que habían entrado en una fase de recesión, y noviembre, como todo el mundo sabe, viene después de septiembre. Pero a la vez que anunciaban la buena nueva, nos dijeron que ellos (los que gobiernan) lo sabían desde abril de 2001, y abril, como todo el mundo sabe, viene antes de septiembre. Cuando leí esta noticia me dije: ¡Por Dios, ocho meses para dar al mundo la información más importante de los últimos veinte años!

Después me pregunté: aquellos ocho señores que se reunieron en Génova para formar el G8 en junio de 2001, ¿sabían que Estados Unidos se había detenido o no? Si lo sabían, nos han contado a todos un montón de tonterías. Se han reunido sabiendo que Estados Unidos estaba en crisis y no nos lo han dicho. Si por el contrario lo ignoraban, eso quiere decir que estos ocho señores pertenecientes a la cúpula directiva del mundo no poseen las informaciones esenciales sobre la situación mundial. Pero entonces, ¿quién tiene esas informaciones?

Si a eso le añadimos que durante aquellos meses fatales, de abril a noviembre, hemos asistido al hundimiento de una de las mayores multinacionales del sector energético, Enron Corporation, ¿qué debemos pensar? 40.000 personas en la calle de golpe; una empresa arruinada; dos billones de dólares perdidos, arrebatados por un grupo cuyo jefe se llamaba Kenneth Lay, amigo íntimo de George Bush y que también había financiado una gran parte de las campañas electorales de Bush, de Dick Cheney y de Donald Rumsfeld. ¿Todo eso no os parece extraño? Hay demasiadas coincidencias para pensar que el 11 de septiembre haya ocurrido por casualidad.

Tras este acontecimiento hay una gran maniobra. Terminada la época del gran enemigo ruso, la Unión Soviética ha desaparecido hace diez años y la globalización se ha detenido. ¿Quién la ha detenido? ¿Hay un culpable? No puede haber sido Osama Bin Laden, él vino después. Eso quiere decir entonces que Estados Unidos se ha detenido él solo. Estaban persuadidos (y habían persuadido al mundo entero) de que su globalización habría de continuar tal cual por toda la eternidad. La historia había acabado y ya no tendría por qué haber crisis cíclicas. Pero de pronto la máquina estadounidense se detuvo. Es decir, que la historia ha vuelto a la vida según parece. Y siempre se acaba teniendo que rendir cuentas.

Y henos aquí que un elemento de diversión hace su aparición en el momento oportuno. Osama Bin Laden ha sido el deus ex machina que ha permitido desviar la mirada del planeta entero, distraerlo del desastre y poner en marcha al mismo un tiempo un motor que reemplaza al que ya se había estropeado.

Había que crearse un gran enemigo, y este enemigo intermediario ha sido el Islam. Intermediario y transitorio. Se servirán de él mientras siga probándose útil. Al verdadero enemigo ya lo describí más arriba y ya sólo me queda volver a mi punto de partida: el sistema de información funciona para ofrecernos una versión de los hechos que no se corresponde en absoluto con la verdad.

Nos impide, pues, saber qué ocurre, a nosotros y a todos los millones de individuos, de hombres y mujeres que se conmueven y sufren ante las pantallas de sus televisores.

Giulietto Chiesa
Parlamentario europeo y periodista. Italia

Fuente: http://www.voltairenet.org/article154346.html