miércoles, 6 de agosto de 2014

SIONISMO Y FASCISMO. El sionismo en la época de los dictadores

Un libro de Lenni Brenner
«¿Cómo es posible que las víctimas del Holocausto se comporten con los palestinos de esta forma?» Esta pregunta, que mete el dedo en una llaga que genera perplejidad e indignación crecientes a escala global, descansa en una falacia ampliamente difundida y aceptada, que consiste en agrupar en una misma categoría («los judíos») a las víctimas de los nazis (los judíos) y a los verdugos de los palestinos (los sionistas). El presente trabajo de Lenni Brenner tiene la virtud, entre otras muchas, de disolver esa dramática y extendida confusión de identidades, de la que tanto partido han sacado –y continúan sacando– las sucesivas administraciones israelíes.
En la Europa de entreguerras y pese al acecho del antisemitismo, el sionismo era un movimiento político con poco peso entre los judíos, la mayoría de los cuales se consideraban –y eran– ciudadanos de sus respectivos países y no albergaban deseos de emigrar a Palestina. Fueron precisamente estos judíos ajenos al sionismo los que resultaron masacrados por millones en los campos nazis de exterminio; y fue la minoría sionista la que, guiada por sus convicciones etnonacionales, importó su visión racialista a Palestina para construir la comunidad chovinista y beligerante que sentó las bases pre-estatales de Israel y con la que se iban a encontrar, tiempo después, los primeros supervivientes de la Shoá que arribaron a las costas del inminente Estado israelí, esa entidad transfronteriza (para los judíos) y omnifronteriza (para los palestinos) en la que el sionismo es el propio Estado y su negación, por tanto, anatema nacional.
Apoyado en una abrumadora exposición documental, Brenner analiza las principales líneas de pensamiento y actuación sionistas en la Europa de las primeras décadas del pasado siglo. Una montaña de evidencias textuales nos descubre las profundas afinidades ideológicas entre el movimiento nazi y el movimiento sionista de entreguerras, que no sólo renunció a combatir al nazismo en auge, sino que pactó con él para vaciar Europa de judíos, objetivo abiertamente compartido por ambos movimientos antes de que los nazis se decantaran por la «solución final». Obviamente, los sionistas no deseaban el exterminio de los judíos, «tan sólo» su éxodo a Palestina, donde esperaban construir un Estado étnicamente «puro» para su comunidad. Cuando vieron que su pacto con el diablo conducía a los hornos crematorios ya era demasiado tarde.
En su afán por proclamar el reino del «superhombre» hebreo en Palestina, numerosos judíos sionistas participaban de una visión aterradora de los judíos de la diáspora, a los que no consideraban dignos de las sociedades en las que vivían. Este «cereal para los molinos de la propaganda nazi» se resume bien en las siguientes palabras de Chaim Weizmann, uno de los tres grandes del panteón sionista, junto a Ben Gurion y Herzl: «Cada país puede absorber solamente un número limitado de judíos, si no quiere desórdenes en su estómago. Alemania tiene ahora demasiados judíos».
Tras la lectura de este libro, conviene subrayar que los fundamentos del Estado hebreo, que hoy perviven llevados al paroxismo de la indecencia, no se deben a los refugiados del Holocausto, sino a los ideólogos sionistas que los precedieron y que impusieron en Palestina un proyecto político deudor, en gran medida, de la misma filosofía xenófoba y antisemita en la que se incubó el huevo de la serpiente nazi. Antes de rendirnos a una visión superficial y preguntarnos, entonces, por qué las víctimas se convirtieron en verdugos, echemos un vistazo al tablero devastado de la historia, que determina con precisión sobre qué ruinas yacen las unas y se levantan los otros.
ÍndicePrefacio1. Sionismo y antisemitismo antes del Holocausto2. Blut und Boden (‘Sangre’ y ‘Suelo’): las raíces del racismo sionista3. El sionismo alemán y el colapso de la República de Weimar4. El sionismo y el fascismo italiano, 1922-19335. El sionismo alemán se ofrece a colaborar con el nazismo6. El boicot judío antinazi y el acuerdo comercial nazi-sionista7. Hitler considera el sionismo    8. Palestina: árabes, sionistas, británicos y nazis9. El Congreso Judío Mundial10. Revisionismo sionista y fascismo italiano11. Revisionismo y nazismo12. Georg Kareski, el Quisling sionista de Hitler anterior a Quisling13. Eligiendo al pueblo elegido: la doctrina de la «crueldad sionista»14. La Organización Sionista Mundial (WZO) y el fascismo italiano, 1933-193715. Austria y los «amigos gentiles del sionismo»16. Los partidos judíos de Europa oriental 17. España: los nazis combaten, los sionistas no18. El fracaso del sionismo en combatir al nazismo en las democracias liberales         19. El sionismo y la esfera japonesa de prosperidad compartida en el este asiático  20. Polonia, 1918-193921. El sionismo en la Polonia del Holocausto22. La complicidad sionista con el gobierno polaco en el exilio23. Inmigración ilegal24. El fracaso del rescate durante la guerra25. Hungría: el crimen dentro del crimen26. La Banda SternEpílogoApéndice I - La Banda Stern. Rasgos fundamentales de la «Propuesta de la Organización Militar Nacional en Palestina (Irgun Zvai Leumi) relativa a la solución de la cuestión judía en Europa y la participación de la NMO en la guerra del lado de Alemania». (1941)BibliografíaSiglasGlosario de organizaciones sionistas y judíasEl autorLuego vino una época de retroceso, los años ochenta, el período de Reagan y del neoconservadurismo triunfante. En ese tiempo Lenni Brenner comenzó a luchar por otros medios, este libro es uno de los resultados. También aquí se ubicó en el lugar del conflicto y tomó partido contra la opresión. A alguien con su trayectoria, ¿qué podía importarle que le dijeran “antisemita” o  “judío que se odia a sí mismo”?Muchos de quienes hoy administran la Universidad de California fueron integrantes del FSM y compañeros de Lenni Brenner. Por cierto, siguieron una ruta distinta, adhiriéndose al Partido Demócrata. Pero también reivindican al FSM y a su lucha de los años sesenta. No hace mucho, en una reunión conmemorativa del FSM, Brenner les propuso que subsanen la injusticia que la universidad cometió con él contratándolo para dar clases de historia durante 39 meses. (3) Fundamentó la propuesta de una manera que lo caracteriza: “Les conviene más tenerme dentro meando hacia fuera, que tenerme fuera meando hacia dentro.” Por cierto, no obtuvo respuesta; leyendo este libro podremos comprender por qué.……………1) Rossman, Michael, The Betrayal of Lenni Glaser. Counterpunch, 21 de noviembre de 2002.2) Brenner, Lenni, Doing Time with the Perfect Black Panther. Counterpunch, 16 de octubre de 2003.3) Brenner, Lenni, Lessons for 2004. The 1964 Berkeley Free Speech Movement. Counterpunch, 26 de octubre de 2004.

Leer capítulo sionismo-fascismo-capitulo2.pdf
A modo de introducción: Contradicción, colusión y controversia
(texto de Luis César Bou, traductor del libro y titular de la cátedra de Historia de Asia y África en la Universidad Nacional de Rosario, Argentina)
Lenni Brenner es una figura emblemática de la izquierda norteamericana, y de los avatares de la misma. Fue uno de los iniciadores del Movimiento de Libre Palabra (Free Speech Movement, FSM) de la Universidad de California, en Berkeley. Sin duda, ese fue el mejor momento del movimiento estudiantil estadounidense, efímero por cierto. Desde inicios de la década de los sesenta, cuando la sombra del macartismo aún no se había disipado, en el campus de la universidad se comenzó a discutir y actuar. Había muchos motivos, era el momento más álgido de la Guerra Fría, con la “Crisis de los Misiles” y la amenaza sobre Cuba, y la escalada intervencionista en Vietnam. Lenni Brenner, que entonces usaba el apellido de su padrastro, Glaser, fue uno de los oradores y agitadores más destacados. De esa época data su adhesión al trotskismo, su prédica contestataria, su burla hacia quienes decían que la gente se volvía loca si fumaba marihuana.
En 1964 el FSM se hizo sentir en todo el país. En California comenzó la agitación continua contra la guerra en Vietnam. Diariamente había demostraciones que trascendían la universidad, discursos, sentadas, formas de lucha no-violenta. Los administradores de la universidad, la policía, la derecha de California, no podían tolerar esto: reaccionaron contra el FSM actuando contra su figura más radicalizada. Lenni Brenner fue detenido y condenado, en un proceso vil, a 39 meses de prisión, porque la policía encontró en su bolsillo una colilla de marihuana de no más de media pulgada de largo. La pena podía ser cumplida mediante el sistema de “probation”, realizando tareas comunitarias. Pero los administradores de la universidad enviaron a dos agentes a testificar en la corte, para demostrar que Lenni Brenner era un sujeto peligroso. El cumplimiento de la pena fue efectivo, y Brenner pasó 39 meses en la prisión. Todavía hoy hay quienes lamentan haberlo dejado solo en ese momento, no haberlo defendido luchando, como correspondía. (1)
Quisieron sacarlo de en medio, en realidad ampliaron sus horizontes: en la propia antesala de la prisión Lenni Brenner conoció a Huey Newton, que después sería el legendario fundador de los “Panteras Negras”. Según él mismo recuerda, la Prisión Estatal de California le sirvió para meditar lo que haría en los diez años siguientes (2). Al salir en libertad Brenner siguió su camino en el  movimiento contra la guerra y en lucha por los derechos civiles. Desde antes de eso había trabajado junto a Bayar Rustin, el organizador de la legendaria marcha de Martin Luther King sobre Washington, donde este pronunció su discurso “Tengo un Sueño”. De esta época data también su compromiso contra el sionismo y la opresión del pueblo palestino.
Fuente: http://www.bosforolibros.com/sionismo-y-fascismo

domingo, 27 de julio de 2014

La locura de un criminal de guerra

La locura de un criminal de guerra [1]

“Leiwobitz [2] tiene razón, somos judeo-nazis y ¿por qué no? ... Ahora no os escandalicéis si ellos [los fundadores de Israel] hubieran matado aquí seis millones de árabes, o siquiera un millón. ¿Qué habría sucedido? Seguramente se hubieran escrito dos o tres páginas desagradables en los libros de Historia, nos hubieran insultado, pero hoy podríamos estar aquí como un pueblo de 25 millones.

Aún hoy me presentaría voluntario para hacer el trabajo sucio para Israel, para matar tantos árabes como fuera necesario, deportarlos, expulsarlos y quemarlos, hacer que todos nos odiaran, mover la alfombra bajo los pies de los judíos de la Diáspora, de manera que no tengan más remedio que venir, llorando, con nosotros. Incluso si es preciso dinamitar dos o tres sinagogas aquí y allá no me importa. Y tampoco me importa si después de hacer este trabajo me ponéis ante un Tribunal de Nuremberg y me encerráis de por vida.

Ahorcadme, si queréis, como criminal de guerra. Entonces podréis engalanar vuestra conciencia judía y entrar en el respetable club de las naciones civilizadas, naciones que son grandes y sanas. 

Lo que todos vosotros no comprendéis es que el trabajo sucio del sionismo no ha terminado aún, ni mucho menos”.




[1] Declaraciones del exPrimer Ministro israelí Ariel Sharon (1928-2014) al periodista israelí Amos Oz, incluidas en su libro “Les voix d'Israel”, (‘Las voces de Israel’), publicado por Calmann-Lévy, París, 1983. Traducción de Guy Seniak. La entrevista está entre las páginas 79-91.

miércoles, 16 de julio de 2014

Gaza

de Eduardo Galeano

Magistral texto de Eduardo Galeano, publicado en noviembre de 2012, tristísimamente vigente.


Para justificarse, el terrorismo de Estado fabrica terroristas: siembra odio y cosecha coartadas. Todo indica que esta carnicería de Gaza, que según sus autores quiere acabar con los terroristas, logrará multiplicarlos.

Desde 1948, los palestinos viven condenados a humillación perpetua. No pueden ni respirar sin permiso. Han perdido su patria, sus tierras, su agua, su libertad, su todo. Ni siquiera tienen derecho a elegir sus gobernantes. Cuando votan a quien no deben votar, son castigados. Gaza está siendo castigada. Se convirtió en una ratonera sin salida, desde queHamas ganó limpiamente las elecciones en el año 2006. Algo parecido había ocurrido en 1932, cuando el Partido Comunista triunfó en las elecciones de El Salvador. Bañados en sangre, los salvadoreños expiaron su mala conducta y desde entonces vivieron sometidos a dictaduras militares. La democracia es un lujo que no todos merecen.

Son hijos de la impotencia los cohetes caseros que los militantes de Hamas, acorralados en Gaza, disparan con chambona puntería sobre las tierras que habían sido palestinas y que la ocupación israelí usurpó. Y la desesperación, a la orilla de la locura suicida, es la madre de las bravatas que niegan el derecho a la existencia de Israel, gritos sin ninguna eficacia, mientras la muy eficaz guerra de exterminio está negando, desde hace años, el derecho a la existencia de Palestina. Ya poca Palestina queda. Paso a paso, Israel la está borrando del mapa. 

Los colonos invaden, y tras ellos los soldados van corrigiendo la frontera. Las balas sacralizan el despojo, en legítima defensa. No hay guerra agresiva que no diga ser guerra defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania. Bush invadió Iraq para evitar que Iraq invadiera el mundo. En cada una de sus guerras defensivas, Israel se ha tragado otro pedazo de Palestina, y los almuerzos siguen. La devoración se justifica por los títulos de propiedad que la Biblia otorgó, por los dos mil años de persecución que el pueblo judío sufrió, y por el pánico que generan los palestinos al acecho.



Israel es el país que jamás cumple las recomendaciones ni las resoluciones de las Naciones Unidas, el que nunca acata las sentencias de los tribunales internacionales, el que se burla de las leyes internacionales, y es también el único país que ha legalizado la tortura de prisioneros. ¿Quién le regaló el derecho de negar todos los derechos? ¿De dónde viene la impunidad con que Israel está ejecutando la matanza de Gaza? El gobierno español no hubiera podido bombardear impunemente al País Vasco para acabar conETA, ni el gobierno británico hubiera podido arrasar Irlanda para liquidar a IRA. ¿Acaso la tragedia del Holocausto implica una póliza de eterna impunidad? ¿O esa luz verde proviene de la potencia mandamás que tiene en Israel al más incondicional de sus vasallos?

El ejército israelí, el más moderno y sofisticado del mundo, sabe a quién mata. No mata por error. Mata por horror. Las víctimas civiles se llaman daños colaterales, según el diccionario de otras guerras imperiales. En Gaza, de cada diez daños colaterales, tres son niños. Y suman miles los mutilados, víctimas de la tecnología del descuartizamiento humano, que la industria militar está ensayando exitosamente en esta operación de limpieza étnica.


Y como siempre, siempre lo mismo: en Gaza, cien a uno. Por cada cien palestinos muertos, un israelí.

Gente peligrosa, advierte el otro bombardeo, a cargo de los medios masivos de manipulación, que nos invitan a creer que una vida israelí vale tanto como cien vidas palestinas. Y esos medios también nos invitan a creer que son humanitarias las doscientas bombas atómicas de Israel, y que una potencia nuclear llamada Irán fue la que aniquiló Hiroshima y Nagasaki.

La llamada comunidad internacional, ¿existe?

¿Es algo más que un club de mercaderes, banqueros y guerreros?

¿Es algo más que el nombre artístico que los Estados Unidos se ponen cuando hacen teatro?

Ante la tragedia de Gaza, la hipocresía mundial se luce una vez más. Como siempre, la indiferencia, los discursos vacíos, las declaraciones huecas, las declamaciones altisonantes, las posturas ambiguas, rinden tributo a la sagrada impunidad.

Ante la tragedia de Gaza, los países árabes se lavan las manos. Como siempre. Y como siempre, los países europeos se frotan las manos.

La vieja Europa, tan capaz de belleza y de perversidad, derrama alguna que otra lágrima mientras secretamente celebra esta jugada maestra. Porque la cacería de judíos fue siempre una costumbre europea, pero desde hace medio siglo esa deuda histórica está siendo cobrada a los palestinos, que también son semitas y que nunca fueron, ni son, antisemitas. Ellos están pagando, en sangre contante y sonante, una cuenta ajena.

viernes, 2 de mayo de 2014

Cómo el establishment de EEUU quiere presentar mediáticamente lo que ocurre en Ucrania

Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University
Hoy, el establishment (la estructura de poder financiero, económico, político y mediático) estadounidense, es decir, el 1% que gobierna el país (con la asistencia de otro 9%), está intentando crear una lectura de lo que está ocurriendo en Ucrania en la que se atribuye la responsabilidad de las tensiones –que podrían abocar a un conflicto mundial– a las aspiraciones imperialistas de Rusia, presidida por el Sr. Putin, al cual la Ex secretaria Hillary Clinton y el senador John McCain han definido como el nuevo Hitler. Y muestran la anexión de Crimea como una prueba irrefutable de ello. Y los mayores medios de comunicación españoles, conocidos por su servilismo y docilidad hacia aquel establishment mediático, reproducen, sin fisuras, dicha percepción.
Vayamos por partes, comenzando por la equiparación de Putin con Hitler. Y lo primero que hay que destacar es que, como bien señala el Profesor Floyd Rudmin (de familia ucraniana, por cierto), de la Universidad de Tromsø, en Noruega, en su artículo “Viewing the Ukraine Crisis From Russia’s Perspective” (publicado enCounterpunch, 30.03.14), del cual extraigo muchos de los datos que presento en este artículo, el establishment estadounidense (a partir de ahora EUSA) siempre ha llamado Hitler a sus adversarios. Hillary Clinton definió a Asad como Hitler, John McCain llamó Hitler a Fidel Castro, George Bush hizo lo mismo con Saddam Husein, y Donald Rumsfeld también llamó al Presidente Chávez, de Venezuela, Hitler. En el pasado, figuras del EUSA definieron como Hitler al Presidente Allende de Chile, a Ortega (Nicaragua), a Arafat (Palestina)… y a una larga lista de dirigentes. Y el último de esta lista es el Sr. Putin. Definir al Presidente de Rusia como Hitler ya alcanza unos niveles récord, mostrando el grado de ignorancia e insensibilidad del EUSA, pues fueron Rusia y las otras repúblicas de Unión Soviética las que derrotaron a Hitler. En contra de lo que haya podido mostrar Hollywood, las tropas nazis fueron derrotadas predominantemente por las tropas de la Unión Soviética y no por las de EEUU. Ahí están los datos que lo muestran.
En 1941, Hitler creó el mayor ejército que haya existido en Europa, con 3,2 millones de soldados alemanes y 500.000 soldados italianos y de Rumania. Este ejército invadió Rusia y el resto de la Unión Soviética. Nunca pudo conquistar ni Moscú, ni Leningrado, ni Stalingrado, ni los campos de petróleo del Mar Caspio. Las muertes rusas y soviéticas fueron enormes. 13 millones de soldados y más de 20 millones de civiles. Solo en el sitio a Leningrado hubo 1,2 millones de civiles y 200.000 soldados muertos. En contraste, el número de muertos estadounidenses durante toda la 2ª Guerra Mundial fue de 418.000 soldados y solo 2.000 civiles.
Fueron la Unión Soviética y el Ejército Rojo (The Red Army) los que primordialmente derrotaron a Hitler y al nazismo, como bien reconoció Winston Churchill. Después de la derrota nazi en el sitio a Stalingrado en febrero de 1943, y en la batalla de Kursk en agosto del mismo año, Alemania empezó a perder la guerra. El Día de la victoria final fue solo un año después. Al terminar el conflicto, el 90% de todos los muertos causados por el Ejército nazi habían sido ciudadanos soviéticos, la mayoría rusos. Que el EUSA llame hoy al Presidente de Rusia Hitler rebasa cualquier frontera de la decencia que debería regir incluso entre adversarios. EEUU jugó un papel menor en la derrota de Hitler en Europa (su mayor contribución fue en el Pacífico).
¿Quién es más imperialista?
Si miramos el mapa de bases militares en el mundo, podremos ver que hay bases militares estadounidenses por todo el globo, y muy en especial alrededor de Rusia y de China. No hay bases militares rusas alrededor de EEUU, y muy pocas fuera de Rusia. Estos datos son fáciles de comprobar. ¿Quién tiene, pues, más ansias de expandir su peso militar e influencia? No hay duda de que es el gobierno federal de EEUU el que es más expansionista. En realidad, un dato deliberadamente ignorado en los medios estadounidenses es que cuando el Presidente de la Unión Soviética, el Sr. Gorbachov, aceptó la reunificación de Alemania, puso como condición, aceptada por EEUU (el gobierno Bush) y por Alemania (el canciller Kohl, padre de la unificación alemana), que la OTAN no se expandiera hacia el Este, lo cual no se respetó. En realidad, se expandió para rodear a Rusia todavía más. Y, como han documentado las conversaciones telefónicas interceptadas y publicadas, había un plan (explicitado por Victoria Nuland y Geoffrey Pyatt) del Departamento de Estado para cambiar el gobierno democráticamente elegido de Ucrania por un gobierno títere (como ha ocurrido). No es, pues, sorprendente que el gobierno ruso, en el reciente Tratado de Ginebra, subrayara la necesidad de que Ucrania no se convirtiera en miembro de la OTAN, lo cual era y continúa siendo un deseo del EUSA. Como bien señala el Profesor Rudmin, Rusia ha sido invadida constantemente en su historia, siendo la invasión nazi la última. EEUU nunca ha sufrido una invasión de su territorio.
Y por último, está la anexión de Crimea como muestra de este supuesto imperialismo ruso. Y la mejor manera de responder a esta supuesta prueba de imperialismo soviético es mirar la propia historia de EEUU. En 1835, los estadounidenses (campesinos en su gran mayoría) que estaban en el territorio mexicano de Tejas se sintieron amenazados por el gobierno mexicano, gobierno del Estado al cual pertenecían. Dicha amenaza forzó a que esos ciudadanos pidieran la independencia y negociaran más tarde su anexión a EEUU. El gobierno de EEUU debería recordar su historia y, por lo tanto, comprender que, si los ciudadanos rusos de Ucrania se sintieron amenazados cuando el nuevo gobierno de Ucrania lideró un golpe en contra de un gobierno corrupto pero democráticamente elegido y tomó medidas amenazantes contra la población rusa, esta se independizara y pidiera después su anexión y unión a Rusia. En realidad, Crimea ya había sido rusa durante 170 años, lo cual explica todavía más su deseo de unión con Rusia.
Bien, termino con estas notas añadiendo un ruego. Que el lector distribuya ampliamente mis artículos sobre Ucrania (“Lo que no se está diciendo sobre Ucrania”, Público, 18.03.14; “Lo que no se está diciendo sobre Ucrania. Parte II”,Público, 31.03.14; “Las falsedades de los mayores medios españoles en su cobertura de Ucrania”, Público, 24.04.14; y “El silenciado movimiento de tropas estadounidenses cerca de Ucrania”, Público, 29.04.14) puesto que la falta de diversidad de los mayores medios de información en España explica que se esté creando una histeria que puede llevarnos a una 3ª Guerra Mundial. Créanme que ello es posible. De ahí la necesidad de que a la población se la informe, lo cual no está ocurriendo en nuestro país. ¡Por favor, háganlo!

viernes, 7 de marzo de 2014

Banca privada, un tumor en metástasis

por Xavier Caño Tamayo

Dos ventas recientes en el sector financiero del Reino de España ratifican el timo enorme que ha devenido el sector bancario privado para los legítimos intereses de la mayoría ciudadana. La privatización de Nova Galicia Banco y la venta del 7.5% del capital de Bankia; un primer lote hasta su privatización total.

En ambos casos, se ha aplicado el obsceno principio de socializar pérdidas y privatizar beneficios. El Estado ha volcado ayudas multimillonarias para sanear esas entidades que se precipitaban a la quiebra, no solo por incompetencia manifiesta y pésima gestión, sino también por desmedida codicia. Y, una vez saneadas con dinero de todos, se entregan al sector privado.

Nova Galicia Banco se ha vendido al grupo sudamericano Banesco por 1.003 millones de euros. Esta privatización supone una pérdida de 8.580 millones de euros para el Estado. Más del doble de lo recortado en Educación en España.

Y la segunda venta es la del 7.5% de acciones de Bankia por 1.360 millones de euros. Pero el Estado invirtió 22.000 millones en Bankia, además de que BFA-Bankia ha recibido más de 124.000 millones en diversas ayudas públicas.

Pero no es solo cuestión de esas dos entidades bancarias. Ojalá. En ayudas diversas, el Estado ya ha aportado 137.000 millones de euros a las entidades financieras que ha nacionalizado para evitar su quiebra. Banco de Valencia, Catalunya Caixa, Banco Mare Nostrum... De esas ayudas, 43.529 millones de euros han sido inyección de capital. El Estado no recuperará ese dinero de todos. Y sucede que todo el sistema financiero español estaría en quiebra de no ser por las ingentes ayudas públicas, que alcanzan ya la cantidad de 632.000 millones de euros, incluyendo los préstamos del Banco Central Europeo.

Éric Toussaint dice que el oficio de banquero es demasiado serio para confiarlo a los bancos privados. El sector del ahorro y la inversión ha de ser público por su importancia para los intereses de la ciudadanía, así como por el efecto devastador que su mala o criminal gestión tiene en la economía real. Los ahorros de la ciudadanía no pueden estar en manos de quienes solo se mueven por el beneficio y, para conseguirlo, perpetran lo que sea.

Desde 2008 hemos comprobado una y otra vez como una indecente minoría ha provocado la mayor crisis financiera del último siglo. Y, pasado el primer susto, que apenas les duró hasta principio de 2009, han saqueado el Estado en perjuicio atroz de la mayoría ciudadana. Han dinamitado el Estado que aseguraba buena parte de derechos sociales han causado la mayor desigualdad que se haya conocido e incrementado la pobreza brutalmente. Y, por su inestabilidad e insolvencia real, continúan siendo un riesgo que puede estallar en otra crisis aún peor en tiempos próximos venideros.

Parece evidente que la banca privada ha de quedar reducida a la mínima expresión y, la que permanezca, muy controlada, aunque, a fuer de sincero, mejor sería que desapareciera. ¿Utopía? Utopía es el territorio que no hemos alcanzado aún. Utopía era la libertad de los esclavos cuando el esclavismo era el modo de producción. Y el esclavismo desapareció. ¿Por qué no conseguir un sistema financiero en el que la banca privada pinte poco?

La alternativa es la banca pública, controlada democráticamente, social y transparente. Porque el dinero es un bien público y no se puede dejar en manos privadas al obsceno albur de también privados intereses. Y no es cuestión de “expertos” sino de decisión política, que responde indefectiblemente, se reconozca o no, a intereses de clase.

En verano de 2012 la revista Mientras Tanto proponía, para sanear el sistema financiero español, minimizarlo porque está muy sobredimensionado. También, no enterrar dinero público para salvarlo, porque no podía recuperarse. Asimismo, dedicar los fondos para esa recapitalización imposible a créditos directos para la economía real. Y liquidar ordenadamente las entidades en crisis, asegurando las coberturas y los planes de pensiones de los empleados con la venta de activos inmobiliarios reales y sólidos. Pero a la vista está que no les hicieron el menor caso sino todo lo contrario.

Contra la banca privada hay una larga batalla de por medio. El sector financiero privado es un tumor con tendencia a la metástasis que se debe extirpar.

 Xavier Caño Tamayo
Periodista y escritor
Twitter: xcanotamayo

Fuente: Centro de Colaboraciones Solidarias  (CCS), España.
ccs@solidarios.org.es
Twitter: @CCS_Solidarios

jueves, 6 de marzo de 2014

Aburguesando el Dharma: de cómo el 1 % está secuestrando el mindfulness.

por Joshua Eaton (*)

Los manifestantes parecían ansiosos cuando ascendían por la escalera mecánica del Marriott Marquis de San Francisco. Una bolsa de yoga colgada sobre los hombros escondía una pancarta que decía "STOP desalojos en San Francisco". Otro llevaba un megáfono metido en su mochila. Dos llevaban un loto azul hinchable mientras se dirigían a la sala de conferencias.

Estaban allí para protestar en el acto "Tres pasos para construir el estilo Google de Mindfulness Corporativo", un acto especial organizado por Google sobre su programa de mindfulness corporativo, dentro del congreso Wisdom 2.0 2014 (Sabiduría 2.0).  Cuando los conferenciantes comenzaron sus intervenciones, los manifestantes se subieron al escenario, desplegaron sus banderas, y comenzaron a corear: "Sabiduría significa DETENER el desalojo”; “Sabiduría SÍ, Vigilancia NO” y “San Francisco no está en venta".

Este congreso es una reunión anual de coachs, élites tecnológicas y maestros espirituales. Esta es su quinta edición. Se anuncia como un encuentro sobre “la fusión de la sabiduría y de la tecnología", y los temas van desde negocios, liderazgo para iniciativas empresariales hasta la innovación social. Entre los oradores anteriores se encuentran el maestro budista Sharon Salzberg, el fundador de Twitter, Biz Stone, y el presidente de Ruanda (y posible criminal de guerra) Paul Kagame. Incluso tiene su propia página en la revista Forbes.

La ira contra los autobuses de Google, la gentrificación[1] provocada por las élites tecnológicas de San Francisco y la estrecha colaboración de Silicon Valley con la NSA[2] han sido temas candentes, pero la manifestación en Wisdom 2.0 ha sido por otros motivos. No estaba dirigida solo contra la industria tecnológica, sino también contra lo que algunos ven como una deriva elitista en el budismo americano.

"La mayoría de los talleres ofrecen un estilo de vida consumista y están destinados a ayudar a la gente a curarse del dolor, del vacío y de la falta de sostenibilidad asociados al sistema capitalista, y lo hacen sin ofrecer un análisis del origen del malestar”, afirma Amanda Ream, una de las organizadoras de la protesta , en un blog de ​​la revista Tricycle, donde explica por qué interrumpió el congreso. "El congreso presenta la evolución de la conciencia de los más ricos como antídoto contra el sufrimiento,  en vez de señalar la injusta redistribución de la riqueza y el poder como causas del malestar."

El Budismo llegó por primera vez a los EE.UU. con los inmigrantes japoneses y chinos. Disfrutó de un breve período de popularidad entre las élites urbanas alrededor del cambio de siglo, pero la actual ola de popularidad se inició en la década de 1960. Hoy en día hay entre 30 y 50 millones de budistas en los Estados Unidos, alrededor del 70 por ciento de los cuales son de origen asiático. El restante 30 por ciento tienden a ser de color blanco, de mediana edad, alto nivel de educación y clase media alta.

La interacción entre budismo, neuropsicología y movimientos de auto-ayuda también ha lanzado una constelación de publicaciones, gurús, coachs y conferencias que integran el movimiento conocido como mindfulness. Sus defensores tratan de vender el yoga, la atención plena y la meditación como panaceas, básicamente para todo, desde el manejo del estrés, el aumento de la longevidad, para cambiar la situación de las escuelas urbanas más pobres y para el establecimiento de la paz mundial. ¡Todo en el mismo saco!

Las empresas estadounidenses han abrazado el mindfulness como una forma de hacer más efectivo el trabajo sin aumentar la presión arterial, para gran disgusto de gente como Ream, que consideran que el mensaje del budismo es mucho más radical.

Por supuesto, la crítica de Ream no es nada nuevo. El filósofo marxista Slavoj Žižek ha sostenido durante mucho tiempo que el "budismo occidental", como él lo llama, es un paliativo ideal para las tensiones de la vida bajo el capitalismo tardío -su "complemento ideológico perfecto."

"Le permite participar plenamente en el ritmo frenético del juego capitalista alimentando la percepción de que usted  no está realmente en él, de que usted es muy consciente del poco valor de ese triste espectáculo, y  de que lo que realmente le importa a usted es la paz del Ser interior a la que usted sabe que siempre puede retirarse”, explica Zizek en un ensayo publicado en el magazine Cabinet, en 2001.

Como si tratara de demostrar la razón de Žižek, el Dalai Lama -un marxista confeso- participó en un panel titulado "Empresas de moral libre: Perspectivas económicas en Negocios y Política" en el Instituto Americano de la Empresa, menos de una semana después de las protestas en el encuentro Wisdom 2.0. En esa ocasión, el Dalai Lama estuvo acompañado por  Dan Loeb, el fundador de los hedges fund, por el profesor de ética empresarial Jonathan Haidt de la Universidad de Nueva York, por Glenn Hubbard, decano de la  Columbia Business School y por Arthur Brooks, presidente de AEI.[3]

"Ahora, después  de escuchar atentamente ayer y hoy, sobre todo hoy, he desarrollado un mayor respeto hacia el capitalismo", dijo el Dalai Lama después de una pregunta de Brooks sobre la protección de los derechos de propiedad individual. "Según mi impresión, el capitalismo sólo quiere dinero. Y esto quiere decir, explotación". Los otros panelistas fueron menos ambivalentes hablando frecuentemente durante todo el evento de la libertad de empresa como "una bendición", un "milagro" y una "salvación"

En 1955, Mao Zedong le dijo supuestamente al joven Dalai Lama, que entonces sólo contaba 19 años,  que "la religión era veneno.” Tanto las palabras de Mao como las críticas de Žižek al Budismo tienen sus raíces en la conocida frase de Marx de que “la religión es el opio del pueblo", un producto tóxico que no permite a los trabajadores ver cómo el capitalismo explota su fuerza de trabajo. Pero muchos budistas temen ahora que su religión se esté convirtiendo en una droga de diseño para las élites.
"Al igual que en el proceso de aburguesamiento de un barrio, los nuevos ricos desplazan a las personas que han vivido allí desde siempre, escribe Ream, en la actualidad, en San Francisco, el Dharma está experimentando un proceso de aburguesamiento parecido."



Algunos están luchando contra de esta tendencia. Katie Loncke, de la Buddhist Peace Fellowship, escribió una apasionada defensa de las protestas en la Wisdom 2,0. La publicación budista más importante del país, Trycicle, está cubriendo cada vez más temas sociales y políticos. Y muchos grandes maestros americanos -Bhikkhu Bodhi, Danny Fisher, Justin Whitaker, Shodo Spring y Mushim Ikeda, por nombrar sólo algunos- están trabajando para articular los desafíos budistas ante la injusticia.

Aún así, son pocos y distantes entre sí. La mayoría de los budistas conversos estadounidenses siguen viendo el Budismo como un camino de desarrollo espiritual individual a través de la meditación. Pocos grupos de budistas conversos se centran en la construcción de la comunión y el compañerismo, la participación de las familias o se involucran en su comunidad local. Menos aún lo hacen con regularidad en trabajos de servicio, y mucho menos en el activismo social. En ese entorno, grupos como Buddhist Peace Fellowship y Budhist Global Relief a menudo tienen dificultades para conseguir voluntarios.

Instituciones poderosas y bien financiadas quieren invertir en el Budismo. Han estado vigilando el vecindario para gestionar el estrés de los empleados y ponerle una cara más compasiva al libre comercio. La única pregunta es si los actuales vecinos se unirán para pararles los pies. 

(*) Joshua Eaton es un periodista independiente que cubre temas de religión y sociedad, derechos humanos y vigilancia de las masas. Sus trabajos han sido publicados en Al Jazeera América, GlobalPost, DeSmogBlog y en otros lugares.

Traducción de Helena Barquilla y Dokushô Villalba
Fuente: http://www.salon.com/2014/03/05/gentrifying_the_dharma_how_the_1_is_hijacking_mindfulness/




[1] Se trata de un proceso de transformación urbana en el que la población original de un sector o barrio deteriorado y con elevado nivel de pobreza es progresivamente desplazada por otra de un mayor nivel adquisitivo, al mismo tiempo que tiene lugar una remodelación urbanística del barrio. 
[2] Agencia de Seguridad Nacional, en inglés.
[3] El American Enterprise Institute for Public Policy Research (AEI) es un think tank conservador pro-empresarial muy influyente. Fue fundado en 1943 por Lewis H. Brown. Promueve el avance del capitalismo de libre empresa, y tiene mucho éxito en la colocación de su gente en puestos gubernamentales influyentes. Es la base central para muchos neoconservadores.

lunes, 3 de marzo de 2014

EEUU y la OTAN planean desmantelar la Federación Rusa

por Nazanín Armanian

La Revolución Gris de hoy en Ucrania tiene el objetivo de culminar el objetivo de la fallida movida Naranja de 2008: convertir el país en la plataforma donde poder completar el cerco alrededor de Rusia y provocar la desintegración de la Federación. No es por casualidad lanzar la consigna “Ayer Kiev, mañana Moscú” en las protestas del Maidan (plaza, en árabe).
Aprovechando las justas exigencias de la población en cuanto a empleo, sanidad, transparencia y una vida digna, los grupos ultraderechistas, respaldados por EEUU y la Unión Europea, intentan llevar adelante su propia agenda (ver Ucrania y la gran ofensiva de EEUU contra Rusia). Según la propuesta de Zbigniew Brzezinski, para “liberar” los ingentes recursos naturales del país más grande del mundo hay que dividirlo en tres estados: una república Rusia europea, otra siberiana, y una tercera del Lejano Oriente.
Para ello, deben reducir su zona de influencia en el espacio ex soviético, rodearlo con bases militares, intimidarlo y humillarlo. Dicho y hecho:
EEUU sigue desplegando sistemas de defensa antimisil en Europa, desde Rumania a Polonia pasando por Turquía, Israel y ahora España, bajo el pretexto de disuadir a Irán, pero apuntando a Moscú. ¿Está forzando a Rusia a abandonar el Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (START)?
En noviembre pasado la OTAN organizó la maniobra Jazz Steadfast en Letonia y Polonia, frontera rusa, el mayor ejercicio militar de la década, con efectivos de 28 naciones, incluidas Ucrania y Georgia.
En medio de los disturbios en Ucrania, Barak Obama recibió al primer ministro de Georgia en la Casa Blanca para ultimar el ingreso del país en la Alianza. Es increíble: los soldados georgianos que antes morían por la URSS en Afganistán, ahora mueren allí por EEUU.
Desde la caída de la URSS, la alianza militar más grande y peligrosa del planeta, ha absorbido a casi todos los miembros del bloque socialista: Polonia, Chequia, Hungría,  Estonia, Letonia, Lituania, Bulgaria, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia, Croacia y Albania, sin contar la destrucción de la República Federal de Yugoslavia (ver Yugoslavia: ensayo de la “guerra humanitaria”), miembro fundador de Los Países No Alineados.
El próximo destino es…
Los dos países de suma importancia que faltaban, eran Ucrania y Georgia. Viktor Yanukovich mantuvo vigente el Plan de Acción OTAN-Ucrania, participó en las maniobras y seguía enviando a los oficiales del ejército a las escuelas de la Alianza dentro y fuera del país. Si todo va bien, el Pentágono la integrará en su estructura militar con un “decreto exprés”. Para presionar a Rusia, Washington necesita tener a Ucrania, del mismo modo que el camino de contener a Irán pasa por dominar Siria (o eso cree).
A Washington le da igual que Ucrania se incorpore o no a la UE, mucho menos si sus gentes van a vivir en una democracia occidental o real. Lo que busca es despojar a Rusia de un aliado estratégico y poder instalar allí sus misiles.
En diciembre de este año EEUU debe recoger sus bártulos y salir de Afganistán de cara a la opinión pública; otra cosa es que va a mantener un mínimo de 10.000 militares y 11 bases, aunque para la “guerra perpetua” necesita otros escenarios, para mantener caliente el motor y también el negocio de guerra. Y Ucrania puede ser una oportunidad. Le ataca a Rusia en su “profundidad estratégica”, clave para la seguridad nacional del país, con el objetivo de convertirlo en el tacón de Aquiles del equipo de Putin. Además, tras los fracasos en las últimas intervenciones militares, los americanos se morían de ganas por asestar un golpe a los rusos.
Demonizar a Rusia (más allá de la naturaleza de su régimen) forma parte de la propaganda de la peligrosa guerra que están cocinando. Dedicar horas en los medios de comunicación a las chicas de Pussy-Riot y ni un minuto a los continuos bombardeos de la aviación de EEUU de Afganistán, Pakistán, Yemen, Mali, o a la desastrosa y trágica situación que han dejado en Irak o Libia, forma parte de la Propaganda de Guerra.
El  al-Qaeda eslavo
En Ucrania, al igual que en otros países donde EEUU aplica su plan de desestabilización, grupos “descontrolados” aparecen de repente y empiezan a asaltar la sede de  los partidos democráticos y sindicatos y derriban estatuas. Las fuerzas de izquierda siempre son sus primeras víctimas. En Kiev, tras incendiar la sede del Partido Comunista, los neo-nazis fueron a destruir la vivienda del líder del partido, Piotr Simonenko.
¿De dónde han surgido varios miles de cabeza-rapados y fascios?  Stay-behind (los que se quedaron atrás, en inglés) es el nombre dado a los agentes nazis que, después de la Segunda Guerra Mundial, fueron recogidos por la CIA (¡la santa unión anticomunista!)  para realizar operaciones de sabotaje, infiltraciones, asesinatos, etc. , haciendo de Quinta Columna con el objetivo final de aumentar la influencia de EEUU allá donde operaban. Muchos de estos chavales son hijos de aquellos miles de nazis que cambiaron de chaqueta para seguir sembrando odio hacia “el otro”.
Según el periodista Israel Sahmir, en la sociedad eslava hay jóvenes parecidos a los integrantes de los  grupos salafistas y terroristas suicidas; jóvenes cuyos deseo de acción y sacrificio no puede ser satisfecho en una sociedad convencional. Cebos perfectos para los grupos fascistas en todo el mundo.
Moscú reacciona
Después de una semana de silencio, los líderes rusos, aturdidos al ver cómo MacCain hacía fotos en Kiev con unos encapuchados armados, se han desperezado: Rusia no puede perder a Ucrania, mantendrá, al menos, el control sobre Crimea, que es la única salida al Mar Negro que tiene. Y no piensa anexionarla a su territorio: ¿Quedarse con 300.000 musulmanes tártaros? ¡No, gracias! Le preocupan los actos de la Unión de Jóvenes Tártaros y el Movimiento Azatlyk (libertad, en persa), ambos conectados con los Hermanos Musulmanes de Turquía. Decenas de sus militantes han regresado de hacer la Yihad en Siria, acompañados por los veteranos chechenos.
El Kremlin, además ha enviado consejeros militares a Siria para entrenar al ejército ante los rumores de que EEUU ultima un plan para acabar con Bashar Al Asad.
Por otra parte, a Occidente no le interesa la división del país, pues la parte occidental que es menos desarrollada se integraría en la UE, mientras el sector industrial y las costas del Mar Negro se mantendrían bajo la influencia rusa.
¿Dónde se ubica China?
En diciembre pasado, Pekín firmó un acuerdo con Kiev, su socio estratégico, para invertir 8.000 millones de dólares en el país y entregarle un préstamo de 10.000 millones a cambio del alquiler de tres millones de hectáreas de las fértiles tierras ucranianas para los próximos 50 años. De paso, estudiaba la solicitud de Yuschenko de  ingresar a la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS). Por si estos acuerdos no fueran suficientes para preocupar a la UE y EEUU, los BRICS estrechaban lazos con esta tierra de grandes reservas de gas y campos de cereales.
El reciente encuentro de Obama con el tibetano Dalai Lama y el atentado terrorista que ha dejado unas 150 víctimas entre muertos y heridos en China, posiblemente por un grupo separatista musulmán Uigur, son señales del uso de las cuestiones étnico-religiosas para presionar a Pekín.
Contener el avance de la superpotencia asiática es como la obsesión de los escaladores a subir a Everest: tarea suicida, nacida del complejo de querer estar por encima de todos.
Los problemas étnico-religiosos y económico-sociales (el desempleo, el impago de los salarios y pensiones y el colapso de los centros de salud, la inflación y el aumento de la pobreza), se han quedado sepultados bajo los escombros de la lucha entre las élites capitalistas nacionales y mundiales por los recursos del país.
Y parece que lo peor para el pueblo ucraniano aún está por llegar.

Fuente:http://blogs.publico.es/puntoyseguido/1414/eeuu-y-la-otan-planean-desmantelar-la-federacion-rusa/