lunes, 13 de octubre de 2008

Dinero a cambio de basura

PAUL KRUGMAN 28/09/2008

Algunos escépticos llaman al plan de rescate de 480.000 millones de euros propuesto por Henry Paulson "dinero a cambio de basura". Otros han bautizado la legislación propuesta Autorización para el Uso de la Fuerza Financiera, en referencia a la Autorización para el Uso de la Fuerza Militar, la infame ley que dio al Gobierno de Bush luz verde para invadir Irak.

Si el plan de salvamento se aprueba en su forma actual, todos lo lamentaremos en un futuro no muy lejano

El Gobierno federal quiere pagar por los activos que compra un precio muy superior al real a costa de los contribuyentes

Hay algo de razón en estas pullas. Todos coinciden en que debe hacerse algo grande. Pero lo que Paulson solicita para sí mismo -y para su sucesor- es un poder extraordinario para emplear el dinero de los contribuyentes en un plan que, en mi opinión, no tiene ni pies ni cabeza.

Algunos dicen que debemos sencillamente confiar en Paulson porque es un tipo inteligente que sabe lo que hace. Pero eso es sólo verdad a medias: es un tipo inteligente, pero, ¿qué exactamente en la experiencia del pasado año y medio -un periodo durante el cual Paulson ha declarado repetidamente que la crisis financiera estaba "contenida", y después ha ofrecido remedios que no servían- justifica la creencia de que sabe lo que hace? Se lo inventa a medida que avanza, como el resto de nosotros.

Por eso, pensemos por nosotros mismos. Yo veo cuatro fases en la crisis financiera:

1. El estallido de la burbuja de la vivienda provoca un drástico aumento de la morosidad y de las ejecuciones hipotecarias, lo cual a su vez induce una caída de los precios de los activos hipotecarios, activos cuyo valor se deriva en última instancia de los pagos hipotecarios.

2. Estas pérdidas financieras dejan a muchas instituciones financieras muy escasas de capital: muy pocos activos en comparación con su deuda. Este problema es especialmente grave porque todo el mundo contrajo muchas deudas durante los años de la burbuja.

3. Como las instituciones financieras tienen demasiado poco capital en relación con su deuda, no pueden, o no quieren, proporcionar el crédito que la economía necesita.

4. Las instituciones financieras intentan pagar su deuda mediante la venta de activos, incluidos los activos hipotecarios, pero esto hace bajar los precios de los activos y empeora aún más su posición financiera. Este círculo vicioso es lo que algunos denominan la paradoja del desendeudamiento.

El plan de Paulson se basa en la compra por parte del Gobierno federal de activos problemáticos, principalmente activos hipotecarios, por valor de hasta 486.000 millones de euros. ¿Cómo resuelve esto la crisis?

Bien, podría romper el círculo vicioso del desendeudamiento, la cuarta fase de mi esquemática descripción. Pero ni siquiera eso está claro: están sometidos a presión los precios de muchos activos, no sólo los de aquellos que el Tesoro propone comprar. Y aunque el círculo vicioso sea limitado, el sistema financiero seguirá paralizado por la escasez de capital.

O mejor dicho, seguirá paralizado por la escasez de capital a no ser que el Gobierno federal pague por los activos que compra un precio muy superior al real, proporcionando a las empresas financieras -y a sus accionistas y ejecutivos- una gigantesca lluvia de dinero a costa de los contribuyentes. ¿He mencionado que este plan no me convence?

La lógica de la crisis parece exigir que la intervención no se dé en la cuarta fase, sino en la segunda: el sistema financiero necesita más capital. Y si el Gobierno va a proporcionar capital a las empresas financieras, debería obtener aquello que corresponde a quien aporta capital: una parte de la propiedad, de modo que si el plan de rescate funciona, no vayan todos los beneficios a parar a los que provocaron el caos en primer lugar.

Eso es lo que ocurrió con la crisis de las cajas de ahorros: los federales se hicieron con la propiedad de los bancos malos, no sólo de sus activos malos. Y también es lo que ha ocurrido con Fannie y Freddie. (Y por cierto, ese rescate ha hecho lo que se suponía que debía hacer. Los tipos de interés hipotecario han bajado drásticamente desde la absorción estatal).

Pero Paulson insiste en que quiere un plan "limpio". En este contexto, "limpio" significa una ayuda financiera proporcionada por los contribuyentes sin condiciones a cambio: ninguna contrapartida por parte de los que reciben la ayuda. ¿Por qué es eso bueno? Si a eso le sumamos el hecho de que Paulson también exige una autoridad dictatorial, además de inmunidad frente a una revisión "por parte de cualquier tribunal u organismo administrativo", el resultado es una propuesta inaceptable.

Soy consciente de que el Congreso está sometido a una enorme presión para que apruebe el plan de Paulson en los próximos días, con unas cuantas modificaciones que, como mucho, harán que sea un poco menos malo. Básicamente, después de haberse pasado año y medio diciéndonos a todos que la situación estaba controlada, el Gobierno de Bush notifica que el cielo se nos viene encima, y que para salvar el mundo tenemos que hacer exactamente lo que nos dice, ya mismo.

Pero yo insto al Congreso a que se detenga a pensar un minuto, respire hondo, e intente en serio rehacer la estructura del plan, convirtiéndolo en un plan que ataje el problema real. No dejen que los avasallen; si este plan se aprueba en su forma actual o algo remotamente parecido, todos lo lamentaremos enormemente en un futuro no muy lejano. -

Paul Krugman es profesor de Economía en la Universidad de Princeton. © New York Times Service, 2008.

Krugman gana el Nobel de Economía

La academia sueca premia al estadounidense por su análisis de los patrones de comercio y la localización de la actividad económica

Agencias- Estocolmo - 13/10/2008

El estadounidense Paul Krugman ha ganado hoy el Premio Nobel de Economía por su análisis de los patrones de comercio y la localización de la actividad económica, según ha informado la Real Academia Sueca de las Ciencias. Krugman, de 55 años, es profesor de Economía y Asuntos Internacionales en la Universidad de Princeton (EE UU) y ha destacado por ser crítico con las políticas económicas neoliberales del presidente George W. Bush.

La Academia le ha reconocido sus trabajos sobre comercio internacional que le han llevado a diseñar una "nueva geografía económica" y una "nueva teoría del comercio". Krugman fue premiado en 2004 con el Príncipe de Asturias de las Ciencias Sociales. Además, en 1991, la Asociación Económica Americana le galardonó con la medalla John Bates Clark.

Crítico con el sistema

Autor de más de 200 artículos y una veintena de libros, Krugman es también columnista habitual de The New York Times . Su obra Economía Internacional: La teoría y política es un libro de referencia en esta disciplina. En El Gran Engaño (2003), una recopilación de sus artículos periodísticos, denuncia la sumisión del sistema político, judicial y económico estadounidense a la extrema derecha.

"Voy a darme una ducha para después ofrecer una rueda de prensa; he llamado a mis padres y a mi esposa, pero aún no he tenido tiempo de tomar una taza de café", ha afirmado por teléfono el economista neoyorquino tras conocer la noticia.

El anuncio del Nobel de Economía cierra el ciclo de estos premios, que se abrió el lunes de la semana pasada con el de Medicina. El galardón está dotado con diez millones de coronas suecas (un millón de euros) y se entregará el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de Alfred Nobel.

Le Clézio: Premio Nobel y su fascinación por México

La magia y el oro

Premio Nobel de Literatura 2008, Jean-Marie Gustave Le Clézio es un humanista, un erudito que penetra en la esencia y la existencia de las culturas; es también un viajero incansable.

Los siguientes textos dan cuenta de su fascinación por México y de la sutileza de su escritura.

La mayoría de los estudios que se han publicado sobre la obra de Jean-Marie Gustave Le Clézio destacan el hecho de que su estancia en México marca un giro radical en el desarrollo de su obra. Algunos la consideran como parte de su evolución; otros la ven como una ruptura. Le Clèzio se refiere a ella como “la experiencia que cambió toda mi vida, mis ideas sobre el mundo y sobre el arte, mi manera de ser con los otros, de caminar, de comer, de amar, de dormir y hasta mis sueños”. En cierto modo, ese impacto que comienza con su contacto con los indios emberas en Panamá, empieza y continúa con su larga presencia en México.

En 1968 fue expulsado de Tailandia, en donde hacía su servicio social, y lo mandaron al Instituto Francés de América Latina de la Ciudad de México. En la biblioteca leyó a Artaud, encontrando en él a un hombre moderno que descubrió un pueblo “primitivo e instintivo” que reconoció la “superioridad absoluta del rito y de la magia sobre el arte y la ciencia”. Leyó también códices y crónicas precolombinas. Y se fue a Panamá, al encuentro de los indios emberas. Era, dice Le Clèzio, “como si hubiera penetrado en las páginas de Bernardino de Sahagún, o de Motolinía, y pudiera vivir el mundo tal y como estaba antes de la destrucción de la Conquista”. Lo que había leído en la historia de México, lo vivía en Panamá.

Siguió después una larga experiencia mexicana que duró 12 años. Vivió entre los purépechas, al pie del Paricutín. Tradujo las profecías del Chilam Balam y la Relación de Michoacán, porque esos libros aún están vivos. Gracias a uno de sus amigos purépechas pudo percatarse de que, a pesar de la Conquista y de la mundialización, los indígenas americanos han sobrevivido preservando no sólo sus costumbres y su lengua, sino sus conceptos y su filosofía.

Le Clézio había manifestado un gran malestar frente al mundo occidental moderno. En el mundo indígena descubrió otra manera de vivir. No es el viajero que describe un mundo exótico, es un escritor que cree con intensidad que existen dos mundos: uno que se pierde y otro, el de las culturas que destruyeron los españoles a su llegada, que todavía hoy puede ser un modelo para la salvación del mundo moderno. Son dos modos de ser de la especie humana.

El sueño mexicano condensa su perspectiva del contraste de los dos mundos: el mundo occidental y el mundo de los indígenas americanos. El de los españoles era un sueño extraño y cruel, de oro y de tierras nuevas, sueño de poder. Era el producto de los principios de la Edad Media: el fundamento de los hombres modernos individualistas y escépticos, soldados de la era moderna, materialistas que cuentan con sus armas y sus técnicas.

Por su parte, los indígenas eran totalmente extraños a ese mundo español. Los mayas, los totonacas, los mexicas eran pueblos profundamente religiosos, era una civilización mágica. Y la Conquista fue el encuentro de dos sueños: de un lado la magia y del otro el oro. Y fue el fin de ese mundo: la condenación de los sueños y mitos indígenas por la llegada de un puñado de aventureros. Después vino el silencio. Un silencio que se “cierne sobre una de las más grandes civilizaciones del mundo, llevándose su palabra, su verdad, sus dioses y sus leyendas; en cierto modo, también es el comienzo de la historia moderna. Al mundo fantástico, mágico y cruel de los aztecas, mayas, purépechas, sucede lo que se llama la civilización: la esclavitud, el oro, la explotación de las tierras y los hombres”.

Como afirma Le Clézio, su estancia de una docena de años en México todavía no ha terminado. Si bien sus libros surgen en los diferentes puntos del mundo a los que se siente vinculado —lo que lleva a algunos a ver una época de escritos “autobiográficos”—, en ninguno alcanza la intensidad de sus escritos mexicanos (La fiesta encantada, Diego y Frida, El sueño mexicano, Tres ciudades santas…), ninguno contiene esa enérgica combinación de indignación y admiración, que renovó en Urania, una novela de 2006.

Nació en Niza, pero su padre conservaba las costumbres de la isla Mauricio. De tal suerte que siendo francés, culturalmente se siente mauriciano. Durante su primer viaje fascinante a los ocho años, cuando con su familia fue a alcanzar a su padre que trabajaba como médico en África, escribió su primera novela. Tal vez por eso los viajes siempre han sido su fuente de inspiración. Por su doble pertenencia al mundo desarrollado y al pobre mundo dominado —Mauricio fue una colonia—, Le Clézio se encuentra siempre entre diversos mundos. Y si escribe es para “molestar” a la gente, para vincular mundos, y abrir los ojos del mundo moderno desarrollado a lo que pasa en otros lados.

Refiriéndose a los indígenas americanos, Le Clézio dice: “Por qué no los escuchamos? […] Yo tengo ganas de escucharlos”.

El Premio le fue concedido por haber explorado la humanidad más allá de la cultura reinante. En México él descubrió que esa espléndida cultura que los españoles quisieron destruir, “el mundo indígena, dejó una marca inmortal en la superficie de la memoria. Y que la historia del mundo indígena es un sueño que todavía no tiene fin”.

El silencio mexicano…

En la Universidad de Albuquerque, Humberto Rivas le hizo una larga entrevista a Le Clézio que fue publicada en enero de 1993 en el suplemento cultural El Semanario, del periódico Novedades, que dirigía José de la Colina. Con la autorización del autor, reproducimos el siguiente fragmento.

Usted ha escrito algunos libros sobre las antiguas culturas mexicanas, ¿podría explicarnos por qué le interesa el tema?

No sé exactamente por qué me interesa, sin embargo puedo decir que es un trabajo que empecé en los años ochenta. Lo primero que atrajo mi atención fue la obra de Jacques Soustelle; yo estaba en la Ciudad de México realizando una especie de servicio civil para Francia. Mi trabajo consistía en acomodar libros en una biblioteca, era un trabajo muy aburrido, y entonces yo leía todo lo que había ahí para matar el tiempo. Empecé por las obras que este autor había escrito sobre México y continué con las principales obras de los cronistas de la Conquista. Me pareció el contacto más interesante que había habido en la historia de la humanidad, entre el Occidente y este mundo completamente distinto. Esto fue lo que incitó a escribir sobre el tema.

¿Se interesa de la misma manera por el México contemporáneo?

Sí, por supuesto. Me interesa el contacto entre el mundo occidental del Renacimiento y el mundo prehispánico; me atrae mucho porque es un encuentro que está todavía vivo en México, es algo que se puede sentir a cada momento viviendo en la Ciudad de México. Se puede ver en la vida cotidiana, en la comida, en las relaciones entre las personas, en el comportamiento, en una cierta timidez del mexicano: el silencio mexicano, que es muy importante para los que vienen de una civilización en la que hay mucho ruido, muchas palabras… Un comportamiento que tiene algo de similar con el zen, con el espíritu del zen del Oriente. Y también hay un conocimiento de la naturaleza, un respeto por ella, que creo que es típicamente indígena en la vida mexicana actual. Hay que recordar que la Constitución mexicana es la única constitución que menciona las aguas de los ríos y las selvas como tesoro común, como tesoro de la nación. Éstos son los aspectos que me dan la impresión de que el encuentro todavía sigue, porque ahora mismo en México estamos en este mismo tipo de confrotación entre una civilización materialista que es más o menos la norteamericana y las tradiciones que pertenecen al lado indígena, o prehispánico, de México. Esto aún está vivo. Si la Ciudad de México es este infierno actual, es porque también sufre este choque entre la sensibilidad profunda mexicana, que odia la contaminación y los problemas de las grandes capitales, y el mundo moderno que impone su modelo como definitivo, como modelo último.

Cuento

Hotel de la soledad

Eran todas diferentes y sin embargo tan parecidas (el ruido de los carruajes de caballo en Mérida, la muchedumbre en Constantinopla, el estruendo de Tokio).

Era el recuerdo de otra vida, para Eva, un tiempo sin límite. Había estado en el hotel toda su vida, viajando sobre trasatlánticos lanzados a la aventura de los mares, de escala en escala, entre Venecia y Alejandría, o sobre el mar de Cortés, de Topolobampo a La Paz. Había conocido todo, el amor y la fiesta, en tiempo de festivales, la riqueza, la celebridad semejante a una voluta de humo, luego todo se había fundido de ciudad en ciudad, en las galas de pacotilla y los amantes de encargo, y ahora que ella era una mujer vieja y sola, no le quedaba más que la riqueza de los recuerdos.

Había, en estas habitaciones de hotel, ora suntuosas, ora sórdidas, algo de magnífico y de patético a la vez, como el reflejo exagerado de la vida. La aventura que nada detenía, la quemadura del amor que ya no está, la desaparición de los rostros, una retirada continua del mundo, una exquisita amargura. Ahora, en este cuarto de hotel de Almuñecar con un nombre que ella casi había inventado y que le había sido destinado desde el inicio, ella recordaba todo lo que había conocido, todo lo que había vivido. Lo que amaba por encima de todo era la inmersión, al pie de las escaleras, pasada la esclusa, en el tumulto de las ciudades. Eran todas diferentes y sin embargo tan parecidas (el ruido de los carruajes de caballo en Mérida, la muchedumbre en Constantinopla, el estruendo de Tokio). Para no perderse, colocaba sobre las mesas los mismos libros abiertos. Cada día pasaba una página de Impresiones de África, de Nadja, o de Poésies, quizá para exorcizar la muerte. Porque justamente pensaba en Raymond Roussel, en su cuerpo frío y ya tieso que los domésticos se llevaban, con el fin de que la recámara estuviera siempre bien pulida, siempre bien irreal. Pensaba en el joven montevideano, en su rostro de ángel exangüe vuelto en la habitación anónima. Acostada en la cama matrimonial, soñaba despierta mirando el plafón o el humo de sus cigarrillos que dibujaba letras ilegibles.

Recuerdo de otro mundo, que ella había recorrido sin verlo, los ojos maravillados por los espejos. Aquí, por primera vez, sentía el peligro escondido en la banalidad de la decoración, estas cortinas de nylon enganchadas a las vías de tren, estas aplicaciones, estas ilustraciones representando molinos de viento, riveras, navíos. Ahora que todo se había desvanecido (y que ella misma se había puesto fuera del alcance), no quedaba más que el escalofrío delicioso del peligro, esos golpes leves contra la puerta, como una señal de enamorados para una cita en el crepúsculo. Ella se levantaba sin prisa, caminaba con los pies desnudos sobre el embaldosado, hasta la puerta. “Su té, señorita”. El camarero de piso se parecía a Nathan, tenía los mismos ojos almendrados iluminados por una luz a la vez dulce y cruel. Colocaba la bandeja sobre la mesa baja, cerca de la ventana, y se iba apretando en su mano algunos billetes. Ya la prisa no era necesaria, a ella nada le era exigido, salvo el precio de la soledad. El único bien que había recibido de la vida, a cambio de espejismos de su cuerpo, del sonido de su voz, del deseo que los hombres creían leer en su mirada.

Eva se acordaba de esos días en el hotel Washington, en Colón, con Nathan, esos días que pasaron viendo el mar, los navíos humedecidos esperando para atravesar el canal. Juntos se aventuraban por las calles de la ciudad negra, escuchaban a las orquestas tocar el pindin, observaban a las matronas bailar en la puerta de los santuarios, frente a los triángulos inflamados y las ofrendas de fruta. Luego volvían hacia el alba, y el gran hotel era como un navío de madera, crujiendo en el viento del océano antes de atravesar el istmo. Años más tarde, Nathan estaba muerto, y ella nunca había regresado a Colón. En Buenos Aires, desde lo alto de su suite en el hotel Revolución, miraba la flota de vehículos, escuchaba el ruido de los accidentes, las sirenas de la policía. Erraba por las calles, hasta ese bar de Corrientes, como si fuera a encontrarse con Onetti. O bien en Colima, en el hotel Casino, bajo los ventiladores, en la larga entrada decorada con plantas de plástico, esperaba en vano ver la silueta pesada y un poco dubitativa de Rulfo.

¿Qué quedaba, aquí, en Almuñecar (Costa Bananas)? En todas estas habitaciones, en estos salones, en estos bares y vestíbulos, era el tiempo que ella no había sabido capturar. Más que las fotos o las fruslerías, le gustaba colocar en un platillo una fruta, una manzana, que ella observaba día tras día envejecer y arrugarse como un rostro de mujer.

Conversaciones ligeras con el conserje, con el vigilante nocturno. “¿Se va a quedar mucho tiempo con nosotros, señorita? —¿Me ama usted mucho?” “Las lluvias van a comenzar pronto, la temporada mala. —Mi temporada, pues”. Había amado por sobre todas estas ciudades que vivían al ritmo de los viajeros: Chichister, Étretat, Biarritz, Syracuse, Tánger, Alejandría. Aquí en Almuñecar, hotel de la Soledad, Eva no poseía ya nada, ni siquiera dinero para seguir viviendo. Nada más que estos recuerdos felices, la ilusión del eterno retorno, y la certeza apenas velada de la necesidad de irse pronto, para siempre. Uno nunca escoge. Es solamente así, algunos golpes ligeros en la puerta de la habitación, el silencio, luego un cuerpo frío, ya tieso, que se lleva hacia el olvido, y en la escalera, el ángel vestido de blanco que observa con sus ojos lánguidos y crueles. Y, sobre algún velador olvidado, un té inútil.

Cœur brûlé et autres romances, Gallimard, 2000
Traducción: José Abdón Flores

J-M.G. Le Clézio

Fuente: http://www.milenio.com/node/94285

martes, 7 de octubre de 2008

CRISIS FINANCIERA INTERNACIONAL

Por qué el de Paulson es un mal plan

En el mercado estadounidense se han vendido como buenas deudas que no lo eran. Y todo el mundo ha jugado por encima de sus posibilidades. El plan recién aprobado no es la solución a éstos y otros problemas

por Michele Boldrin

Todos saben que los bancos de Estados Unidos se encuentran en una crisis seria, y que, tras una negativa inicial, el Congreso de ese país ha terminado por aprobar un enorme plan de salvamento (bailout) para las entidades que hicieron malas inversiones, e incluso trampas. Como los lectores están bien informados sobre el contenido de las medidas adoptadas, pasaré sin más a criticarlas.

Empezaré con una noticia que, probablemente, sea menos conocida en Europa: la gran mayoría de los economistas académicos de Estados Unidos consideran el plan Paulson una mala idea. Con la obvia excepción de los que trabajan para los bancos beneficiados por este plan y, por supuesto, los que han trabajado o trabajan para la Administración Bush. Los demás, demócratas, republicanos o ultraliberales, consideran el bailout, lo que la Reserva Federal y el Gobierno de Estados Unidos han puesto en marcha, un absoluto disparate.

Hace un par de años, el mercado americano del ladrillo entró en una crisis muy fuerte. Al contrario del caso español, la subida de los precios en Estados Unido no fue debida a la llegada de un gran número de inmigrantes, ni a un extraordinario crecimiento económico. La explosión del mercado inmobiliario americano fue casi toda de tipo especulativo, debida a las políticas monetarias extremadamente laxas que la Fed (Reserva Federal) adoptó después del 11-S. Lo que ocurrió en Estados Unidos fue una verdadera burbuja financiera, alimentada por las políticas de dinero fácil del Banco Central y enfocada en préstamos-basura a personas que, en su mayor parte, adquirieron casas que nunca habrían podido permitirse en circunstancias normales. Por tanto, cualquier paralelismo entre el caso español y el de Estados Unidos es arriesgado ya que las diferencias son muchas, y mucho más profundas que las semejanzas.

Ahora, por paradójico que pueda parecer, lo interesante no es el caso del ladrillo que se desploma o de las hipotecas que no se pagan. Baste considerar que hasta las peores estimaciones disponibles dicen que, de momento, el valor total de los impagos no llega a generar pérdidas netas superiores a los 300.000 millones de dólares. Y dado que, en años normales o incluso excelentes, el mismo valor llega a ser de 150.000 millones, no es razonable pensar que esta enorme crisis sea debida "solamente" a 150.000 millones más en impagos hipotecarios. De hecho, cualquier persona informada sabe que los valores de las pérdidas declaradas por los bancos estadounidenses (y no sólo estadounidenses) son mucho más grandes que las pérdidas hipotecarias reportadas hasta ahora.

Por ejemplo, si se suman solamente las pérdidas de capital de las cuatro grandes entidades hundidas (Bears Stern, Lehman, Washington Mutual y Wachovia) el total es ¡260.000 millones! Está claro que estos cuatro no podían tener en su cartera todas las hipotecas tóxicas de la economía de Estados Unidos -si fuera así tendríamos buenas noticias, ya que con su muerte quedaría resuelto el asunto-.

¿Cómo explicarse entonces lo que ocurre con Fortis, UBS y los demás? Debe de haber algo más, ¿pero qué? Muy sencillo: gracias a una combinación francamente extraordinaria de (I) mala política monetaria, (II) pobre regulación (y por consiguiente rica en corrupción) en los mercados de las hipotecas, los seguros y los bancos de inversión, (III) incentivos distorsionados y (IV) ausencia del supervisor/regulador, se ha construido sobre los cimientos de las hipotecas inmobiliarias un castillo de papeles (derivados) de proporciones enormes (los estadounidenses siempre quieren hacer todo a lo grande, incluso las tonterías) y, ahora, se está derribando todo.

Por ejemplo, el valor total de todas las hipotecas de Estados Unidos es de 11 billones de dólares. El valor total de los contratos de seguro de tipo credit default swaps (CDS) suscritos sobre estas hipotecas es cinco veces mayor y hay, además, mucho más en otros tipos de derivados comerciados over the counter (realizadas fuera del mercado). Está claro que muchísima gente ha utilizado la liquidez, por artificial que sea, del mercado de MBS (bonos garantizados por hipotecas) y ABS (bonos garantizados por activos) para hacer apuestas variadas, sin tener el capital necesario.

El siguiente es uno de los puntos más importantes y a la vez peor comprendidos de toda la situación: las apuestas financieras hechas a través de derivados son "juegos de suma cero". Es decir, si un banco pierde otro gana. En teoría, esto es útil porque los derivados pueden ser utilizados para comprar seguros en el interior del sistema, sin que ninguna parte de la riqueza sea destruida. ¿Por qué razón, entonces, un juego en el cual alguien debería de vencer siempre, podría llevar a la pérdida de todos? Si las apuestas están hechas entre bancos, ¿no deberían cancelarse recíprocamente sus valores, dejando el sistema, en el agregado, casi intacto? Teóricamente tendría que ser así, pero esto no es lo que ocurre en un mundo con información imperfecta y, sobre todo, en un mercado donde, desde hace 15 años, todo el mundo hace dinero vendiendo como buenas deudas que no lo son. Claramente algunos jugadores hicieron apuestas que nunca podrían pagar, dado que eran de valor muy superior al total de su patrimonio. El problema es que no se sabe quiénes son estos jugadores infectados. Por tanto, cuando X viene y pide un préstamo a Y, éste piensa: "Si X tiene en la cartera derivados que pierden dinero, utilizará mi préstamo para cubrir los pagos de aquéllos, no para invertir, y yo acabaré perdiendo mi dinero. Entonces tengo dos posibilidades: o no se lo presto, o se lo presto a unos tipos altísimos".

Este mecanismo paraliza el crédito y, forzando la carencia de liquidez, genera aún más infectados. En otras palabras, el mercado está encerrado en un clásico lemons problem: nadie confía en nadie, nadie hace negocios con nadie, nadie enseña lo que tiene y todo el mundo intenta cerrar sus posiciones positivas dejando abiertas las negativas. Esto, obviamente, se traduce en una desconfianza total y en la parálisis efectiva de las actividades bancarias y de inversión.

El plan Paulson no resuelve estos problemas por tres sencillas razones: (I) la compra de títulos por parte del Tesoro acentúa el lemons problem y favorece a los malos bancos respecto a los buenos: los malos bancos están dispuestos a vender a cualquier precio, ya que lo que venden no vale nada; (II) no crea ningún incentivo para desmontar el castillo de derivados contaminados; al contrario, la liquidez en manos de los que están casi muertos les permite tomar posiciones all or nothing (todo o nada) de alto riesgo, ya que, en cualquier caso, su alternativa es la quiebra; y (III) transfiere una gran cantidad de dinero público a los banqueros que gestionaron mal el dinero confiado en ellos por los inversores, sin pedir ninguna contrapartida.

Existen muchas cosas que la Reserva Federal y el Gobierno de Estados Unidos podrían haber hecho, y todavía tienen la oportunidad de hacer, para manejar esta crisis de una manera más responsable y socialmente útil. Entre las sugerencias más convincentes que vienen del mundo académico, hay las siguientes:

1. Imponer a los bancos que se recapitalicen de forma inmediata, aliviando de esta manera el lemons problem.

2. Comprar hipotecas en quiebra, atacando el virus en sus raíces. Si hay que gastar impuestos, esto es más eficiente que comprar promesas complicadas escritas sobre papel mojado.

3. Imponer, por intervención directa de la Reserva Federal y del Tesoro, que se cierren aquellos contratos derivados que están actuando como píldoras envenenadas distribuyendo los beneficios. De manera que se puedan maximizar las solvencias del sistema, no la de los bancos individuales. Por supuesto, esto implicaría la quiebra de varios bancos: un precio razonable para permitir al sistema, en su conjunto, limpiarse y volver a funcionar.

4. Abrir de inmediato un debate público sobre los criterios con los cuales los mercados financieros y las instituciones que operan en ellos tendrían que actuar.

Esta vez, no estamos ante una situación de "más de lo mismo y chocolate para todos", como sucedió tras lo de LTCM y la explosión de la burbuja dot-com.

Michele Boldrin es catedrático de la Washington University en St. Louis y director de la Cátedra Repsol en FEDEA.

Publicado en El País el 7 de octubre del 2008.

lunes, 6 de octubre de 2008

EUROPA FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO

Aprovechando que “los ojos de los medios no ven”, los representantes electos del Parlamento Europeo están redactando un plan sobre energía y cambio climático para nuestro continente. Como ciudadanos, hemos luchado arduamente en campañas por un acuerdo mundial que detenga el cambio climático catastrófico; los negociadores europeos han liderado los avances en las negociaciones internacionales. Pero si los países que más contaminan consiguen debilitar el propio plan de acción climática de Europa, todo nuestro impulso inicial se perderá.[1] Y es justamente lo que está sucediendo ahora.

El martes que viene por la tarde, los parlamentarios europeos se van a reunir para ultimar sus propuestas, pero el plan integral se ve amenazado por activistas de grupos de presión (orquestados por las industrias) que están exigiendo “permisos para contaminar” masivos; con estos permisos los objetivos de reducción de emisiones contaminantes serían totalmente inalcanzables.[2] Antes de que sea demasiado tarde, en las próximas 36 horas, necesitamos enviar un aluvión de correos electrónicos y llamadas telefónicas a los representantes para pedirles que no cedan ante los grupos de presión y presenten planes sólidos para construir un futuro sostenible para nuestras sociedades y servir de ejemplo al mundo.

Haz clic en el siguiente enlace para ver los nombres y números de teléfono de los representantes de tu país. Incluimos algunos “temas de conversación" que puedes usar en tus correos y llamadas:

http://www.avaaz.org/es/save_our_future_europe

68 personas de 27 países (los miembros de la comisión de medio ambiente del parlamento europeo) pueden concretar este plan. Y nosotros sumamos cientos de miles en cada uno de estos países.

Lo más efectivo a nuestro alcance es enviar correos o llamar a los despachos de los representantes de nuestro propio país, en particular a los pertenecientes al conservador grupo del PPE, que han dejado ver que se rinden ante los grupos de presión. Plantéales que no deben transigir en materia de permisos para contaminar y otras lagunas jurídicas retrógradas: pídeles que inviertan en la construcción de un futuro más limpio y responsable por el medio ambiente para Europa. En estos tiempos de problemas económicos y elevados precios de los combustibles fósiles, la eficiencia y la sostenibilidad se vuelven todavía más cruciales.[3]

Haz clic en el siguiente enlace para encontrar todo lo que necesitas: nombres, números de teléfono, direcciones de correo electrónico y sugerencias para ayudarte en tus palabras. Y no te demores: tenemos apenas horas, no días, para lograr un cambio.

http://www.avaaz.org/es/save_our_future_europe

Fuentes:

1. Para saber más sobre el éxito de las anteriores campañas de Avaaz contra el cambio climático, visita http://www.avaaz.org/es/bali_reportback/

2. http://es.noticias.yahoo.com/efe/20081002/tsc-planes-ambientales-mas-ambiciosos-ah-23e7ce8.html

3. El País: Informe Stern del Reino Unido. http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Urge/actuar/elpepisoc/20080927elpepisoc_8/Tes

ACERCA DE AVAAZ

Avaaz es una organización independiente y sin fines de lucro cuya misión es asegurar que los valores y opiniones de la mayoría de la gente sean tomados en cuenta en las políticas que nos gobiernan. ‘Avaaz’ significa ‘voz’ en varios idiomas asiáticos y europeos. Avaaz no acepta dinero de gobiernos ni de empresas y su equipo está basado en oficinas en Londres, Nueva York, Washington, Ginebra, Paris y Rio de Janeiro.

http://www.avaaz.org

jueves, 2 de octubre de 2008

La verdadera historia del presidente francés

Operación Sarkozy: Cómo la CIA puso uno de sus agentes en la presidencia de la República Francesa

por Thierry Meyssan (*)

Cansados de los larguísimos reinados de los presidentes Francois Mitterrand y de Jacques Chirac, los franceses eligieron a Nicolas Sarkozy con la esperanza de la energía de este último lograra revitalizar al país. Esperaban acabar así con años de inmovilismo y de ideologías obsoletas. Lo que obtuvieron fue una ruptura con los principios fundamentales de la nación francesa y ahora se han quedado estupefactos ante este «hiperpresidente», que todos los días embiste contra un nuevo asunto, que succiona a la derecha y a la izquierda, que trastoca todos los puntos de referencia sembrando así la confusión total.













George W. Bush felicitando a Nicolás Sarkozy, el nuevo presidente francés. Detrás, los principales generales de la US Army.

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Como niños que han hecho una gran travesura, los franceses están hoy demasiado ocupados buscando cómo disculparse como para tener tiempo de reconocer su propia ingenuidad y la envergadura de los daños. Y también se niega a hacer algo que tenían que haber hace mucho tiempo: admitir quién es realmente NIcolas Sarkozy.
Es verdad que estamos hablando de un hombre muy hábil. A la manera de un ilusionista, ha logrado desviar la atención del público hacia su vida privada, ofreciéndola como espectáculo y posando en las revistas de sociedad hasta hacer olvidar su trayectoria como político.
El objetivo de este artículo no es reprocharle a NIcolas Sarkozy sus relaciones familiares, sus amistades o sus relaciones profesionales. Lo que sí le reprochamos es haberle ocultado a los franceses los vínculos que lo atan, cuando sus compatriotas creían, erradamente, que estaban eligiendo a un hombre libre.
Para poder entender cómo fue que un hombre en el que todos ven hoy a un agente de Estados Unidos y de Israel logró convertirse en jefe del partido gaullista y después en presidente de la República Francesa, es necesario mirar hacia el pasado. Tenemos que abrir un amplio paréntesis para presentar a los protagonistas que hoy están concretando su revancha.

Secretos de familia
En las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, los servicios de inteligencia de Estados Unidos recurren al padrino italo-estadounidense Lucky Luciano para garantizar la seguridad de los puertos estadounidenses y preparar el desembarco de los Aliados en Sicilia. El responsable de los contactos de Luciano con los servicios estadounidenses es Frank Wisner Sr. Más tarde, cuando el «padrino» es liberado y se exila en Italia, el encargado de mantener los contactos en su «embajador» corso, Etienne Leandri.
En 1958, Estados Unidos, preocupado ante la posibilidad de la victoria del FLN en Argelia, hecho que abriría la puerta a la influencia soviética en el norte de África, decide planificar un golpe de Estado militar en Francia. En la organización de esta operación participan de conjunto la Dirección de Planificación de la CIA –teóricamente bajo la dirección de Frank Wisner Sr.– y la OTAN. Pero Wisner ha sucumbido ya ante la demencia así que quien supervisa el golpe no es otro que su sucesor: Allan Dulles. Desde Argel, un grupo de generales franceses crean un Comité de Salvación Pública, que presiona al poder civil –en París– y lo obliga a otorgar plenos poderes al general De Gaulle, sin tener que recurrir a la fuerza.
Pero Charles De Gaulle no es el peón que los anglosajones esperaban poder manejar. Al principio, De Gaulle trata de resolver la contradicción colonial concediendo una amplia autonomía a los territorios de ultramar en el seno de la Unión Francesa. Pero, es ya demasiado tarde para salvar el imperio francés porque los pueblos han dejado de creer en las promesas de la metrópoli y exigen la independencia. Luego de dirigir exitosamente feroces campañas represivas contra los independentistas, De Gaulle acepta lo que ya resulta evidente. Haciendo gala de una sabiduría política poco común, se decide a conceder la independencia a todas las colonias.
Aquellos que lo habían conducido al poder interpretan este brusco viraje como una traición. La CIA y la OTAN apoyan entonces todo tipo de conspiraciones para eliminarlo, entre ellas un golpe de Estado que fracasa y unos 40 intentos de asesinato. Pero algunos de sus partidarios aprueban su evolución política y crean el SAC, una especie de milicia destinada a protegerlo, alrededor de Charles Pasqua.
Pasqua es simultáneamente truhán corso y ex combatiente de la Resistencia Francesa contra los nazis. Casado con la hija de un traficante canadiense que se hizo rico en la época de la Ley Seca, Pasqua dirige la firma Ricard que, luego de haber comercializado una bebida prohibida –el ajenjo– se hace de una reputación de respetabilidad vendiendo anís. Sin embargo, la firma sigue sirviendo de pantalla para todo tipo de tráficos relacionados con la familia italo-newyorkina de los Genovese –la familia del propio Lucky Luciano. No resulta entonces sorprendente que Pasqua recurra a Etienne Leandri (el «embajador» de Luciano) para reclutar a los esbirros que conformarán la milicia gaullista. Un tercer hombre desempeña también un papel protagónico en la formación del SAC: el ex guardaespaldas de De Gaulle, Achille Peretti –otro corso.
Bajo esa protección, De Gaulle traza con elegancia una política de independencia nacional. Confirma su permanencia en el bando atlántico a la vez que pone en tela de juicio el liderazgo anglosajón. Se opone a la entrada del Reino Unido en el Mercado Común (1961 y 1967); rechaza el despliegue de las tropas de la ONU en el Congo (1961); estimula a los Estados latinoamericanos a liberarse del imperialismo estadounidense (discurso de México, en 1964); expulsa a la OTAN de Francia y se retira del Comando Integrado de la alianza atlántica (1966); denuncia la guerra de Vietnam (discurso de Phnon Penh, en 1966); condena el expansionismo israelí durante la guerra de Seis Días (1967); se pronuncia a favor de la independencia de Québec (discurso de Montreal, en 1967); etc.
Simultáneamente, De Gaulle consolida el poderío de Francia al dotarla de un complejo militaro-industrial que incluye la fuerza de disuasión nuclear y garantizando su aprovisionamiento energético. A los incómodos corsos, los aleja de su entorno confiándoles misiones el extranjero. Etienne Leandri se convierte así en el corredor del grupo Elf (conocido hoy como Total, tercer grupo petrolero en el mundo), mientras que Charles Pasqua se convierte en el hombre de confianza de los jefes de Estado del África francófona.
Consciente de que no puede desafiar a los anglosajones en todos terrenos a la vez, De Gaulle se alía con la familia Rothschild. Designa como primer ministro al apoderado del banco Rothschild, Georges Pompidou. Ambos forman un eficaz equipo. La audacia política de De Gaulle no pierde nunca de vista el realismo económico de Pompidou.
Al dimitir De Gaulle, en 1969, Georges Pompidou ocupa brevemente la presidencia antes de morir víctima de un cáncer. Los gaullistas históricos no admiten su liderazgo y se inquietan de su tendencia anglófila. Lo denuncian como traidor cuando Pompidou, con el apoyo del secretario general de la presidencia francesa Edouard Balladur, permite la entrada de «la pérfida Albión» en el Mercado Común Europeo.

La fabricación de Nicolas Sarkozy
Después de describir la escenografía, volvamos a nuestro personaje principal: Nicolas Sarkozy. Nacido en 1955, es hijo de un noble húngaro, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsam, que llegó a Francia huyendo del Ejército Rojo, y de Andrée Mallah, judía proveniente en Tesalónica. Después de tener tres hijos (Guillaume, Nicolas y Francois), la pareja se divorcia. Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se casa de nuevo con Christine de Ganay, una aristócrata con la que tendrá dos hijos (Pierre-Olivier y Carolina). En vez de ser educado solamente por sus padres, Nicolas se verá sometido a los vaivenes de esta familia “reconstruida”.
Su madre se convierte en secretaria de Achille Peretti. Después participar como cofundador en la creación del SAC, el guardaespaldas de De Gaulle había hecho una brillante carrera política. Resultó electo diputado y alcalde de Neuilly-sur-Seine, el más rico suburbio de París, y más tarde, presidente de la Asamblea Nacional.
Sin embargo, en 1972 Achille Peretti enfrenta graves acusaciones. La revista Time revela en Estados Unidos la existencia de una organización criminal secreta, «la Unión Corsa» que controla gran parte del tráfico de estupefacientes entre Europa y Estados Unidos. Se trata de la celebre «french connexion» que Hollywood llevará posteriormente a la pantalla. Basándose en audiencias del Congreso y en sus propias investigaciones, la revista Time menciona el nombre de un jefe mafioso, Jean Ventura, arrestado en años anteriores en Canadá y que no es otra cosa que el delegado comercial de Charles Pasqua en la firma Ricard. Se mencionan los nombres de varias familias como dirigentes de la «Unión Corsa», entre ellas el de la familia Peretti. Achille desmiente, pero se ve obligado a renunciar a la presidencia de la Asamblea Nacional francesa y sobrevive incluso a un «suicidio».
En 1977, Pal Sarkosy de Nagy-Bocsa se separa de su segunda esposa, Christine de Ganay, quien establece entonces una relación con el segundo hombre más importante de la administración central del Departamento de Estado estadounidense. Christine de Ganay se casa con él y se instala en Estados Unidos. El mundo es tan pequeño, cosa harto conocida, que su marido resulta ser nada más y nada menos que Frank Wisner Jr., hijo del anterior Frank Wisner. Aunque no se sabe cuáles eran las funciones de Frank Wisner Jr. en el seno de la CIA, está claro que desempeña un papel importante. Nicolas, que se mantiene muy cerca de su madrastra, de su medio hermano y de su media hermana, comienza a volverse hacia Estados Unidos, donde participa en programas de formación que organiza el Departamento de Estado.
Durante este mismo período, Nicolas Sarkozy se une al partido gaullista. Allí se relaciona rápidamente con Charles Pasqua, quien no sólo es un líder a nivel nacional sino además el responsable de la sección departamental de Hauts-de-Seine.
En 1982, al terminar sus estudios de derecho y siendo ya miembro del colegio de abogados, Nicolas Sarkozy se casa con la hija de Achille Peretti. Charles Pasqua asiste a la boda como testigo del novio. El abogado Sarkozy defiende los intereses de los amigos corsos de sus mentores. Adquiere una propiedad en Córcega, en Vico, y estudia incluso la posibilidad de reemplazar la «y» de su apellido por una «i» para darle una consonancia corsa.
Al año siguiente, Nicolas Sarkozy resulta electo alcalde de Neuilly-sur-Seine, reemplazando a su tío político Achille Peretti, víctima de una crisis cardiaca.
Pero Nicolas no tarda en traicionar a su esposa y, a partir de 1984, sostiene una relación clandestina con Cecilia, esposa de Jacques Martin, el más conocido de los animadores de la televisión francesa de aquel entonces, a quien había conocido cuando los casó, en el ejercicio de sus funciones como alcalde de Neuilly. Esa doble vida durará 5 años antes de que los amantes abandonen a sus respectivos cónyuges para fundar una nueva familia.
En 1992, Nicolas funge como testigo en el casamiento de la hija de Jacques Chirac, Claude, con un editorialista del diario francés Le Figaro. Incapaz de contenerse, seduce a Claude y sostiene una breve relación con ella mientras que sigue viviendo oficialmente con Cecilia. El marido engañado se suicida mediante el uso de drogas. La ruptura entre la familia Chirac y Nicolas Sarkozy es brutal e irreversible.
En 1993, la izquierda francesa pierde las elecciones legislativas. El presidente Francois Mitterrand se niega a dimitir y comienza la cohabitación con un primer ministro de derecha. Jacques Chirac, que ambiciona la presidencia y planea entonces formar con Edouard Balladur un dúo comparable al de De Gaulle y Pompidou, se niega a asumir de nuevo el cargo de primer ministro y cede el paso a su «amigo de 30 años», Edouard Balladur. A pesar de su turbulento pasado, Charles Pasqua se convierte en ministro del Interior. Mientras conserva el control de la marihuana marroquí, aprovecha su cargo para legalizar sus otras actividades tomando el control de casinos, y de actividades como el juego y las carreras en el África francófona. También establece nexos en Arabia Saudita e Israel y se convierte en oficial honorario del Mossad. Nicolas Sarkozy, mientras tanto, es ministro del Presupuesto y vocero del gobierno.
En Washington, Frank Wisner Jr. se convierte en sucesor de Paul Wolfowitz como responsable de la planificación política en el Departamento de Defensa. Nadie se fija en los lazos que lo unen al vocero del gobierno francés.
Reaparece entonces en el seno del partido gaullista la tensión que ya se había vivido 30 años antes entre los gaullistas históricos y la derecha financiera que representa Balladur. La novedad es que Charles Pasqua, y junto a él el joven Nicolas Sarkozy, traicionan a Jacques Chirac para acercarse de la corriente de Rothschild. Todo degenera. El conflicto alcanzará su apogeo en 1995, cuando Edouard Balladur se presenta como candidato a la presidencia de la República contra su ex amigo Jacques Chirac, y resulta derrotado. Lo más importante es que, siguiendo las instrucciones de Londres y Washington, el gobierno de Balladur abre las negociaciones para la entrada de los Estados de Europa Central y Oriental, ya liberados de la tutela soviética, en la Unión Europea y la OTAN.
Reina la discordia en el seno del partido gaullista, donde los amigos de ayer están ahora dispuestos a matarse entre sí. Para financiar su propia campaña electoral, Edouard Balladur trata de apoderarse de las reservas secretas del partido gaullista, que se esconde bajo la doble contabilidad de la empresa petrolera Elf. A penas muerto el viejo Etienne Leandri, los jueces ordenan un registro en la empresa y sus dirigentes son encarcelados. Pero Balladur, Pasqua y Sarkozy nunca lograrán recuperar el botín.

La caída en desgracia
A lo largo de su primer mandato Jacques Chirac mantiene a distancia a Nicolas Sarkozy. Este último se mantiene en silencio durante este período de caída en desgracia. Muy discretamente, sigue cultivando sus relaciones con los círculos financieros.
En 1996, al cabo de un largo proceso de divorcio, Nicolas Sarkozy se casa con Cecilia. Los testigos de la boda son los millonarios Martin Bouygues y Bernard Arnaud (el hombre más rico de Francia).

Último acto
Mucho antes de la crisis iraquí, Frank Wisner Jr. y sus colegas de la CIA planifican ya la destrucción de la corriente gaullista y el ascenso de Nicolas Sarkozy. La operación se desarrolla en tres tiempos: Primeramente, eliminación de la dirección del partido gaullista y toma del control de su aparato. Después, eliminación del principal rival de derecha e investidura del partido gaullista a la elección presidencial. Y finalmente, eliminación de todo contendiente serio de izquierda, para garantizar que la elección de Nicolas Sarkozy a la presidencia de la República Francesa.
Durante varios años, los medios de difusión se mantienen pendientes de las revelaciones póstumas de un promotor inmobiliario. Antes de morir de una grave enfermedad, este hombre, por razones que nunca se han aclarado, grabó una confesión en video. Por alguna razón aún más oscura, el «video» fue a dar a manos de un jerarca del Partido Socialista, Dominique Strauss-Kahn, quien lo envía directamente a la prensa.
Las confesiones de este individuo no dan a lugar a ninguna sanción judicial, pero abren la caja de Pandora. La principal víctima de los sucesivos escándalos será el primer ministro Alain Juppé. Para proteger a Chirac, Juppé asume él solo la responsabilidad por todas las infracciones penales. Al ser marginado Juppé, queda libre el camino para que Nicolas Sarkozy logre ponerse a la cabeza del partido gaullista.
Sarkozy explota entonces su posición para obligar a Jacques Chirac a reintegrarlo al gobierno, a pesar del odio recíproco. Se convierte, en definitiva, en ministro del Interior. ¡Grave error! Desde ese cargo, Sarkozy controla a los prefectos y utiliza a la policía política para penetrar las principales instituciones administrativas.
También se ocupa de los asuntos referentes a Córcega. El prefecto Claude Erignac ha sido asesinado. Aunque nadie reclama la autoría del crimen, inmediatamente se interpreta este como un desafío de los independistas hacia la República. Al cabo de una larga persecución, la policía logra arrestar a un sospechoso fugitivo, Yvan Colonna, hijo de un diputado socialista. Pasando por alto el principio de presunción de inocencia, Nicolas Sarkozy anuncia el arresto acusando al sospechoso de ser el asesino. La oportunidad la pintan calva y sólo faltan dos días para la realización del referendo que el ministro del Interior organiza en Córcega para modificar el estatus de la isla. A pesar de todo, los electores rechazan el proyecto de Sarkozy que, según algunos, favorece los intereses de los mafiosos.
Aunque Yvan Colonna fue posteriormente encontrado culpable, lo cierto es que él siempre ha proclamado su inocencia y que no se encontraron pruebas materiales en su contra. Extrañamente, el hombre se refugió en el silencio, prefiriendo ser condenado antes que revelar lo que sabe. Revelamos aquí que el prefecto Erignac no fue víctima de los nacionalistas sino que fue abatido por un asesino a sueldo que fue llevado inmediatamente a Angola, donde el grupo Elf lo contrató como miembro de su cuerpo de seguridad. El móvil del crimen tenía que ver precisamente con las anteriores funciones del propio Erignac, responsable de las redes africanas de Charles Pasqua en el ministerio de la Cooperación. En cuanto a Yvan Colonna, se trata de un amigo personal de Nicolas Sarkozy desde hace décadas y sus hijos mantenían relaciones.
Estalla entonces un nuevo escándalo. Comienzan a circular listados falsos que acusan a varias personalidades de tener cuentas bancarias en Luxemburgo, en el banco Clearstream. Entre los acusados se encuentra Nicolas Sarkozy. Este presenta una denuncia y da por sentado que su rival de derecha en la elección presidencial, el entonces primer ministro Dominique de Villepin es el organizador de la maniobra. Y no esconde su intención de llevarlo a prisión.
En realidad, los falsos listados fueron puestos en circulación por miembros de la Fundación franco-americana, que tiene como presidente a John Negroponte y como administrador a Frank Wisner Jr. Lo que los jueces no saben, y que nosotros revelamos aquí, es que los listados fueron fabricados en Londres por un oficina común de la CIA y del MI6, Hakluyt & Co., administrada también por Frank Wisner Jr.
Villepin se defiende de las acusaciones que se le atribuyen, pero se ve sometido a una investigación y a un arresto domiciliario y, de hecho, es puesto temporalmente al margen de la vida política. Vía libre para Sarkozy, por el lado de la derecha.
Queda entonces neutralizar las candidaturas de oposición. Las cuotas de adhesión al Partido Socialista se reducen a un nivel simbólico, para atraer nuevos militantes. De pronto, miles de jóvenes se enrolan en esa organización. Por lo menos 10 000 de estos nuevos militantes son en realidad miembros del Partido Trotskista «lambertista» (en referencia al nombre de su fundador, Pierre Lambert). Históricamente esta pequeña organización de extrema izquierda se ha puesto al servicio de la CIA contra los comunistas estalinianos durante la época de la guerra fría (Se trata del equivalente del SD/USA de Max Shatchman, que formó a los neoconservadores en Estados Unidos). No es la primera vez que los «lambertistas» se infiltran en el Partido Socialista. Anteriormente, ya habían introducido en esa organización dos célebres agentes de la CIA: Lionel Jospin (que se convirtió en primer ministro) y Jean-Christophe Cambadelis, el principal consejero de Dominique Strauss-Kahn.
Se organizan elecciones primarias en el seno del Partido Socialista con vista a la designación de su candidato a la elección presidencial. Dos personalidades participan en la competencia: Laurent Fabius y Segolene Royal. Pero sólo el primero representa un peligro para Sarkozy. Dominique Strauss-Kahn se suma entonces a la competencia con la misión de eliminar a Fabius en el último momento. Y lo logrará gracias a los votos de los «lambertistas» infiltrados, que no votarán por él sino por Royal.
La operación se hace posible porque Strauss-Kahn se encuentra desde hace tiempo en la nómina de Estados Unidos. Los franceses ignoran que imparte clases en la universidad estadounidense de Stanford, donde fue contratado nada más y nada menos que por Condoleezza Rice.
Inmediatamente después de su llegada a la presidencia, Nicolas Sarkozy y Condoleezza Rice concretarán su agradecimiento a Strauss-Kahn haciendo posible su elección para asumir la dirección del Fondo Monetario Internacional.

Primeros días en el Palacio del Elíseo
En la noche de la segunda vuelta de la elección presidencial, cuando los institutos de sondeos anuncian su probable victoria, Nicolas Sarkozy pronuncia un breve discurso dirigido a la nación desde su cuartel general de campaña. Luego, contrariamente a todo lo costumbrado, en vez unirse a la celebración con los militantes de su partido, se va al Fouquet’s. Este célebre restaurante de los Campos Elíseos, antiguo centro de reunión de la «Unión Corsa» y hoy perteneciente al propietario de casinos Dominique Desseigne, fue puesto enteramente a la disposición del presidente electo para que este recibiera a sus amigos y principales donantes [de fondos] a su campaña. Llegan allí un centenar de invitados, entre ellos los hombres más ricos de Francia se codean con los dueños de casinos.
Después, el presidente se otorga a sí mismo unos días de merecido descanso. Un jet privado Falcon-900 lo lleva a Malta donde descansa en el Paloma, el yate de 65 metros de eslora de su amigo Vincent Bolloré, millonario formado en el banco Rothschild.
Finalmente, tiene lugar la investidura de Nicolas Sarkozy como presidente de la República Francesa. Lo primero que hace no es firmar un decreto de amnistía sino autorizar los casinos de sus amigos Desseigne y Partouche a aumentar la cantidad de tragamonedas.
Sarkozy conforma su equipo de trabajo y su gobierno. No resulta sorprendente encontrar en ellos a un sospechoso propietario de casinos (el ministro de Juventud y Deportes) y al cabildero de los casinos del amigo Desseigne (que se convierte en vocero del partido «gaullista»).
Nicolas Sarkozy se apoya principalmente en cuatro personas:
- Claude Guéant, secretario general de la Presidencia de la República. Es socio-gerente del banco Rothschild.
- Jean-David Lévitte, consejero diplomático. Hijo del ex director de la Agencia Judía. Fue embajador de Francia ante la ONU, hasta que Jacques Chirac lo sacó de ese puesto por considerarlo demasiado cercano a George Bush.
- Alain Bauer, el hombre que se mueve en la sombra. Su nombre no aparece en los anuarios. Es el encargado de los servicios de inteligencia. Ex miembro del Grand Orient de France (la principal logia masónica francesa) y ex número 2 de la National Security Agency estadounidense en Europa.
- Frank Wisner Jr., nombrado entretanto como enviado especial del presidente Bush para la independencia de Kosovo, insiste para Bernard Kouchner sea nombrado ministro de Relaciones Exteriores con una doble misión prioritaria: la independencia de Kosovo y la liquidación de la política de Francia en el mundo árabe.
Kouchner comenzó su carrera participando en la creación de una ONG humanitaria. Gracias al financiamiento de la National Endowment for Democraty participó en las operaciones de Zbigniew Brzezinski en Afganistán, junto a Osama Ben Laden y los hermanos Karzai, contra los soviéticos. En los años 1990 aparece junto a Alija Izetbegovic, en Bosnia Herzegovina. Fue Alto Representante de la ONU en Kosovo de 1999 a 2001.
Bajo el control del hermano menor del presidente Hamid Karzai, Afganistán se ha convertido en el primer productor mundial de adormidera [también llamada amapola]. El látex blanco que se obtiene de esta planta es procesado en Afganistán para convertirlo en heroína que la fuerza aérea estadounidense transporta posteriormente a Camp Bondsteed (en Kosovo). Allí los hombres de Hacim Thaci se encargan de la distribución, principalmente en Europa y eventualmente en Estados Unidos. Los fondos que se obtienen se destinan al financiamiento de las operaciones ilegales de la CIA.
Karzai y el propio Thaci son desde hace mucho amigos personales de Bernard Kouchner, que seguramente nada sabe de las actividades criminales de estos a pesar de los informes internacionales a los que estas han dado lugar.
Para completar su gobierno, Nicolas Sarkozy nombra a Christine Lagarde como ministro de Economía y Finanzas. Esta hizo toda su carrera en Estados Unidos, donde dirigió el prestigioso gabinete de juristas Baker & McKenzie. En el seno del Center for International & Strategic Studies de Dick Cheney, Christine Lagarde fue copresidente –junto con Zbigniew Brzezinski– de un grupo de trabajo que supervisó las privatizaciones en Polonia. También organizó, trabajando para Lockheed Martin, un intenso cabildeo contra el fabricante francés de aviones Dassault.
Nueva escapada durante el verano. Nicolas, Cecilia, la amiga de ambos y sus hijos se van de vacaciones a Estados Unidos, en Wolfenboro, cerca de la propiedad del presidente Bush. Esta vez el que paga la cuenta es Robert F. Agostinelli, un banquero de negocios de Nueva York, sionista y neoconservador de pura cepa que se expresa en Commentary, la revista del American Jewish Committee.
El éxito de Nicolas beneficia a su medio hermano Pierre-Olivier. Bajo el nombre americanizado de «Oliver», Frank Carlucci (quien fuera el número 2 de la CIA, luego de ser reclutado por Frank Wisner Sr.) lo nombra director de un nuevo fondo de inversiones del Carlyle Group (la sociedad que gestiona simultáneamente las carteras de acciones de la familia Bush y de la familia Ben Laden). Convertido el quinto negociante a nivel mundial, administra actualmente las principales cuentas de los fondos soberanos de Kuwait y Singapur.
La tasa de popularidad del presidente Sarkozy está en caída libre en los sondeos. Uno de sus consejeros de relaciones públicas, Jacques Seguela (que también es consultante en comunicación política de la NED para diferentes operaciones de la CIA en Europa Oriental), aconseja desviar la atención del público con nuevas «people stories».
El anuncio de su divorcio de Cecilia aparece entonces en [el diario francés] Libération, el diario de su amigo Edouard de Rotshchild, para tapar las consignas de los manifestantes en un día de huelga general.
Peor aún, su comunicador organiza un encuentro con la artista y ex modelo Carla Bruni. Días después, se oficializa su relación con el presidente y la propaganda mediática tapa de nuevo las críticas políticas. Semanas más tarde se produce el tercer matrimonio de Nicolas. Esta vez escoge como testigos a Matilde Agostinelli (la esposa de Robert) y a Nicolas Bazire, ex director del gabinete de Edouard Balladur, convertido en socio-gerente del banco Rothschild.
¿Cuándo abrirán los ojos los franceses para ver lo que tienen que hacer?

(*) Thierry Meyssan
Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate

Las informaciones que contiene este artículo fueron presentadas por Thierry Meyssan durante la mesa redonda al finalizar la Eurasian Media Forum en Kazakhstan el 25 de abril de 2008. El tema de la mesa redonda fue: «Peopolisation y Glamour en la política».

Muchas versiones no autorizadas y traducciones de este artículo fueron divulgadas, mientras la Homepage des Réseau Voltaire estaba fuera de servicio. Rogamos considerar este artículo como el único legítimo.

Fuente: www.voltairenet.org

Contribuciones budistas en la construcción de una sociedad justa, democrática y civil.


Enseñanza de Thich Nhat Hahn en la celebración de Vesak de Naciones Unidas en Vietnam, Mayo 2008.



Hoy, El día de Vesak de Naciones Unidas, en su quinta edición, es una oportunidad para todos nosotros para reunirnos como una familia, como una comunidad que se nutre de la sabiduría del Buda. Permitámonos sentir la alegría de estar juntos y seamos conscientes que si sabemos cómo ser nutridos por esta fuente de gran sabiduría, podremos ser capaces de cambiar nuestra sociedad y mejorar la calidad de vida en nuestro planeta. Y podemos hacer esto cómo una comunidad.


El principal tema de reflexión este año es: Contribuciones budistas en la construcción de una sociedad justa, democrática y civil. Este encuentro debería ser no sólo otra conferencia dónde ofrecemos bonitas ideas. La comprensión profunda colectiva a la que lleguemos y las decisiones que tomemos en esta reunión deberían ser puestas en práctica en nuestra vida diaria y aplicadas en nuestra sociedad. Con el continuo apoyo de la sangha, con la práctica de la plena consciencia, de la concentración y de comprensión interior, podemos compartir nuestra sabiduría, articular nuestro camino tan claramente cómo podamos y tomar el compromiso de vivir nuestra vida diaria bajo la luz de esta sabiduría cómo individuos, comunidades, pueblos, ciudades y países. Los monjes y monjas, no sólo deben aprender el Pratimoksa (código monástico), sino que también tienen que ponerlo en práctica; y los practicantes laicos no sólo deben recibir los Cinco Preceptos, sino también deben practicarlos en su vida diaria.
El Manifiesto 2000 de la UNESCO por una Cultura de Paz y No Violencia fue firmado por más de setenta y cinco millones de personas, entre ellos muchos presidentes de estados, pero no lo organizamos de tal forma para que la gente que firmó tuviera apoyo para poner en práctica los seis puntos del Manifiesto. Estar de acuerdo en que el camino es precioso no es suficiente. Tenemos que andar el camino.

Todos sabemos que construir una sociedad justa, democrática y civil no puede basarse sólo en nuestro esfuerzo por hacer, tiene que basarse ante todo en nuestro esfuerzo por ser. Tenemos que cambiarnos a nosotros antes de que podamos hacer que el cambio suceda en nuestra sociedad. Ser paz es la base para construir la paz. Sin una transformación personal y una sanación no tenemos la suficiente calma y compasión para utilizar un habla amable o una escucha profunda, y nuestros esfuerzos no ayudaran a cambiar nuestra sociedad. Por esto, nuestra práctica personaly la práctica de nuestra Sangha son esenciales para el cambio que queremos ver en el mundo.

Guerra, Conflicto y Sanación.

Las raíces de la guerra y el conflicto están en nosotros. Hay aflicciones dentro de nosotros que tienen que ser reconocidas, abrazadas y transformadas: ira, odio, discriminación, orgullo, desesperanza. La práctica es mirar profundamente hacia sus raíces, para comprender y aprender cómo transformarlas. Necesitamos escuchar nuestro propio sufrimiento y el sufrimiento de nuestra familia, comunidad y nación. Deberíamos ser capaces de ayudarnos mutuamente en la tarea de reconocer que estas aflicciones están ahí en cada uno de nosotros y que hemos vivido de tal forma que ha permitido que estas aflicciones crezcan. Y cada uno de nosotros tiene que hacer el compromiso de no regar las semillas las semillas de violencia, odio, discriminación y desesperanza que hay en nosotros. En nuestras relaciones, ya sea con nuestra pareja, con nuestros padres, madres, hijos, hijas, hermanos y hermanas, deberíamos ser capaces de ayudarnos mutuamente en la práctica, siempre aprendiendo a escucharnos mutuamente con compasión, siempre usando un habla amable para ayudarnos a reconocer nuestras aflicciones. Deberíamos utilizar un habla amable para regar las semillas de comprensión, compasión, alegría, y hermandad que son inherentes en la otra persona. Deberíamos ayudarnos mutuamente para sanar en el contexto de nuestras relaciones personales, antes de que esperemos ayudar a sanar la Humanidad o la Tierra. La sanación es posible con cada respiración, con cada paso, con cada pensamiento, con cada palabra y con el simple acto de sonreír a alguien.

Contribución budista a la justicia social.

El Manifiesto 2000 de la UNESCO, con sus seis puntos es equivalente a la práctica de los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia (Cinco Preceptos). Ambos, los seis puntos y los Cinco Entrenamientos tratan el tema de la paz y la justicia social a un nivel muy fundamental. En la tradición budista, después de haber recibido los Cinco Entrenamientos, se tienen que recitar cada dos semanas y participar en sesiones de estudio y coloquios del Dharma para profundizar más en su significado y encontrar mejores formas de aplicarlos en la vida diaria, tanto en la familia como en la sociedad. Los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia nos ayudan a vivir de una forma más sencilla, para que podamos tener más tiempo y energía para proteger la vida y ayudar a aquellos que se encuentran en verdadera necesidad. Es posible ser felices viviendo de una forma sencilla, con tiempo para cuidar de nosotros mismos, nuestra familia y aquellos que sufren, a la vez que promover más justicia social. Muchos de nosotros perseguimos fama, poder, sexo, riquezas durante toda nuestra vida, pero la gente que tiene en abundancia de éstas cuatro cosas continúa sufriendo mucho si no tienen comprensión y amor.
Cuando practicamos el segundo entrenamiento, la generosidad, el ofrecer nuestro tiempo, energía y recursos materiales a aquellos con necesidades reales, nuestra vida cobra significado y plenitud. Hay muchos caminos con los que el Budismo y la práctica de los Cinco Entrenamientos pueden traer más justicia y compasión a la sociedad. Si dentro de nosotros tenemos plena consciencia, compasión y comprensión, de una forma natural, actuaremos de una forma que se produzca una sanación en nuestras relaciones, nuestra comunidad y nuestra sociedad. Deberíamos estar despiertos a situaciones de injusticia, cómo la desigualdad de género y la exclusión de la mujer, la opresión de minorías, la explotación de los niños y los pobres. Hay muchas formas a través de las cuales podemos levantar nuestra voz sobre la injusticia y llevar la atención a los que no tienen voz y a los que sufren. Podemos organizar marchas por la paz, dónde cada paso sea pacífico. Esto no es una manifestación o una protesta, sino una verdadera demostración de la paz, de hermandad. Podemos escribir cartas de amor a nuestros representantes políticos. Nuestra sangha de Plum Village ha ofrecido retiros de plena consciencia a miembros del congreso, agentes de policía, artistas de la industria de cine, ecologistas, psicoterapeutas, lideres empresariales, así cómo a israelíes y palestinos. Los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia Budistas y los seis puntos del Manifiesto 2000 son la verdadera práctica de comprensión y amor. Son el camino hacia una sociedad justa.

Budismo comprometido y desarrollo

El Budismo Comprometido es el en primer lugar, el tipo de Budismo que se practica a lo largo de todo el día sin interrupción, viviendo en plena consciencia y concentración, al caminar, al ir en bici, al conducir, al cocinar, al ir al servicio, etc. El Budismo Comprometido es también nuestra práctica de los Cinco Entrenamientos de la Plena Consciencia dentro de nuestro ambiente social. Practicamos la comprensión y el amor en nuestra familia, escuela, lugar de trabajo, hospital, prisión, fábrica, complejo militar, pleno del ayuntamiento y asiento de diputado. No necesitamos usar términos budistas para llevar la práctica a nuestra vida diaria. La presencia de la plena consciencia, concentración y sabiduría interior, el espíritu de interser, no discriminación, comprensión y compasión es la misma presencia del Budismo. No necesitamos convertir a la gente al Budismo, pero podemos inspirarles para vivir y trabajar de acuerdo con este noble sendero. Podemos encontrar felicidad en el desarrollo de la comprensión y la compasión. Nuestro índice para medir la felicidad, el éxito y el progreso de nuestra nación no puede ser el Producto Interior Bruto, o nuestro poder de consumo, sino más bien nuestro nivel de comprensión y compasión. Las cuatro Bramaviharas (bondad, compasión, alegría y ecuanimidad) son las energías ilimitadas que se pueden desarrollar para nuestra felicidad y la del mundo. Nunca podemos tener demasiado de estas energías. Practicando una producción consciente y un consumo consciente (el quinto Entrenamiento de la Plena Consciencia) garantizamos que siempre seguiremos el camino del desarrollo sostenible. La verdadera felicidad debería ser la base de nuestras políticas de producción, consumo y desarrollo. Nuestra sabiduría es interser, la Visión Correcta Budista del mundo, que dice que todo depende de todo para manifestarse. Si otras especies no pueden sobrevivir, los humanos no van a sobrevivir tampoco. Proteger el medio ambiente es protegernos a nosotros mismo. No somos sólo nuestro cuerpo y nuestra mente, somos también nuestro entorno. Nuestro medio ambiente es la retribución de nuestras acciones colectivas (Karma). Viviendo de una forma más sencilla, desarrollando comprensión y amor, cuidando de nuestro medio ambiente, comprometiéndonos juntos con el desarrollo sostenible, esto es seguir el sendero del Buda.

La respuesta budista al cambio climático.

La quema de combustibles fósiles y la tala de bosques para ir en búsqueda de recursos para nuestros medios de transporte, así como nuestro consumo de carne y productos lácteos, son las principales causas del calentamiento global. De acuerdo con un estudio de las Naciones Unidas publicado en 2007, la solución es reducir la producción de carne en un 50% y conducir coches que utilicen un combustible más limpio y sólo cuando sea necesario. Muchos budistas no comen carne. Reducir o completamente dejar de consumir carne o alcohol no es demasiado difícil de hacer. La gente que realmente esta despierta a la gravedad de la situación debería tomar acciones determinadas inmediatamente. Podemos practicar un día sin coche o un día sin motocicleta cada semana. Podemos usar un coche híbrido. Podemos transformar nuestro coche para que utilice aceite vegetal. Podemos ir en bici a nuestro lugar de trabajo o estudio. Podemos disfrutar de la deliciosa comida vegetariana o vegana. Hay muchas cosas que podemos hacer ahora mismo para salvar nuestro planeta. Nuestra civilización se auto-destruirá si no despertamos a tiempo.

Problemas familiares y la respuesta budista.

El regalo de mayor valor que pueden hacer los padres a sus hijos es su propia felicidad. Es esencial que los padres y madres tengan tiempo para cuidarse mutuamente y a sus hijos, sin permitir que el trabajo u otros proyectos dominen sus vidas. Vivir una vida sencilla es la respuesta, porque dejamos de codiciar la fama, el dinero y el éxito e invertimos en lo que es más importante, nuestra paz y felicidad y las de nuestra familia y comunidad. La práctica de la escucha profunda y la bondad amorosa preserva y restaura la comunicación. Los niños aprenden naturalmente cómo amar y cuidarse observando a sus padres. Si los padres fuman y beben alcohol, los niños también acabarán haciéndolo. Los Cinco Entrenamientos de la Plena Conciencia deben ser la norma moral de la vida familiar. Ir al templo cada dos semanas para recitar los Cinco Entrenamientos es una costumbre que sigue viva en muchos países budistas. La familia es la tierra en la que los niños echan sus raíces. Sin la práctica de Volver a Empezar, la práctica de regar las semillas positivas del otro, sin practicar la escucha profunda y el habla amorosa, una pareja no puede nutrir sus amor y mantener viva su comunicación. Con la práctica de la plena conciencia, es posible lograr la transformación y la sanación y los padres pueden evitar los divorcios y el distanciamiento de los hijos.

Educación budista: continuidad y progreso

El estudio del budismo se ha convertido actualmente en una materia excesivamente teórica. Podemos tener un doctorado en budismo sin saber cómo transformar nuestro propio sufrimiento y aflicciones. No tenemos la capacidad de construir una sangha, reconciliar los conflictos en nuestra familia o comunidad, practicando los cinco entrenamientos, la concentración y la visión profunda. Hoy en día nuestro conocimiento del budismo sólo nos habilita para escribir libros sobre budismo o para dar cursos. Debemos reorganizar nuestros estudios budistas y convertir nuestras instituciones académicas para que sean a la vez centros de práctica. Los maestros y los estudiantes deben practicar juntos y los maestros deben haber experimentado vivencialmente la transformación y la sanación para que se les permita enseñar. Organicemos instituciones de Budismo Aplicado e impartamos cursos y prácticas orientadas a la transformación y la sanación. En los colegios, los niños deberían tener la oportunidad de aprender cómo abordar su ira y violencia interiores, cómo escuchar con compasión y cómo practicar el habla amorosa. La instrucción cívica y la ética budista deben enseñarse de tal forma que puedan ser practicadas hasta por los niños pequeños.

El budismo en la era digital

Esta era digital ha dado acceso al Dharma a tanta gente. Se puede disfrutar de enseñanzas, de discusión o incluso de una sesión de meditación con un Maestro y una Sangha estando sentados en casa a muchos kilómetros del Maestro y la Sangha. Es posible beneficiarse de la energía de la Sangha aunque medien grandes distancias. Es posible descargar materiales para aprender sobre el Dharma. Pero nada puede sustituir la íntima relación que existe entre Maestro y discípulo, entre la Sangha y sus miembros. La práctica de construir una Sangha, cara a cara, es un proceso esencial. Construir una Sangha requiere escuchar profundamente, hablar con amor, comprender, amar y apoyar. Una Sangha por correspondencia no es suficiente. Una Sangha que practica bien siempre lleva en su seno el Buda viviente y el Dharma viviente. Por lo tanto, es vital que aprendamos a construir una Sangha fuerte. Una buena Sangha puede ser refugio para muchas personas. En nuestras instituciones budistas, la construcción de Sanghas debe ser una materia troncal del aprendizaje y la formación.

Es también muy importante modernizar y actualizar nuestras tradiciones para que se mantengan relevantes para las personas de nuestro tiempo. Internet y las tecnologías actuales pueden ser un medio hábil para transmitir las enseñanzas del Buda y aliviar el sufrimiento. Podemos descargar un programa y configurarlo para que suene una campana cada media hora, o cada hora, ayudándonos a parar y respirar y recobrar la plena conciencia. Internet está facilitando el acceso al Dharma a muchísima gente, y esto es crucial, especialmente para los jóvenes. Es también necesario que apliquemos la sabiduría de la tradición Budista para protegernos de los peligros de la tecnología. En nuestra versión revisada de la Pratimoksa, los monjes ahora tienen preceptos que prescriben navegar la red en compañía de otra persona, evitando así ser arrastrados por contenidos inadecuados.

Buda nos ofreció una herramienta diagnóstica excelente en forma de las Cuatro Nobles Verdades: el malestar, las raíces del malestar, la cesación del malestar y la práctica de excisión del malestar. El budismo debe practicarse a la luz de las Cuatro Nobles Verdades para que podamos gozar de la transformación y la sanación que necesitamos en el aquí y en el ahora, no más tarde, en otro mundo. Somos muy buenos presentando las teorías budistas, pero no se nos da tan bien aplicar esas bellas enseñanazas en el momento presente. Esta práctica - el Dharma viviente - debe ser maravilloso en el aquí y el ahora. En este encuentro de Vesak, aprovechemos la oportunidad para compartir nuestra visión profunda y nuestro despertar, comprometámonos a vivir nuestra vida diaria a la luz de esta visión profunda y despertar y apoyémonos para vivir así. La contribución budista a la construcción de una sociedad civil justa y democrática debe constatarse en nuestra práctica, en nuestra vida diaria. Con nuestra conciencia, con nuestro despertar, con nuestro compromiso, podemos ser el cambio que deseamos ver en nuestra sociedad.

miércoles, 1 de octubre de 2008

CRISIS FINANCIERA

El 'blues' del rescate de Wall Street

por JOSEPH E. STIGLITZ

No hace falta ser un genio para comprender que el sistema financiero de Estados Unidos -el sistema mundial, en realidad- está en una situación caótica. Y ahora, después de que la Cámara de Representantes estadounidense haya rechazado el plan de rescate de 700.000 millones de dólares propuesto por el Gobierno de Bush, también es evidente que no hay un consenso sobre cómo arreglarla.

Los problemas de la economía y el sistema financiero de EE UU son visibles desde hace años. Pero eso no impidió que las autoridades acudieran a las mismas personas que habían contribuido al caos, que no fueron capaces de ver los problemas hasta que estábamos al borde de otra Gran Depresión, y que se han dedicado a deambular de rescate en rescate, para pedirles que nos salven.

Mientras los mercados mundiales se desploman, el plan de rescate volverá, casi con seguridad, a someterse a votación en el Congreso. Puede que salven Wall Street, pero ¿qué pasa con la economía? ¿Qué pasa con los contribuyentes, ya agobiados por unos déficits sin precedentes y con facturas todavía impagadas para financiar unas infraestructuras deterioradas y dos guerras? En estas circunstancias, ¿puede salir bien cualquier plan de rescate?

Por supuesto, el plan de rescate recién derrotado era mucho mejor que lo que proponía en un principio el Gobierno de Bush. Pero su enfoque de base seguía teniendo unos defectos fundamentales. Para empezar, se basaba -otra vez- en la economía del trickle-down, del goteo: no se sabe cómo, si se daba suficiente dinero a Wall Street, acabaría llegando hasta las personas corrientes, beneficiaría a los trabajadores y los propietarios de viviendas. La economía del goteo no funciona casi nunca, y no parece probable que vaya a ser distinto ahora.

Además, el plan suponía que el problema fundamental era de confianza. No hay duda de que eso es parte del problema; pero el origen está en que los mercados financieros concedieron unos préstamos basura. Había una burbuja inmobiliaria y se hicieron préstamos basados en unos precios inflados.

La burbuja ha estallado. Los precios de la vivienda seguramente bajarán aún más, así que habrá más ejecuciones hipotecarias y, por más que se infle el mercado, eso no va a cambiar. Los préstamos basura, a su vez, han creado en los balances bancarios enormes agujeros que habrá que reparar. Una acción de rescate del Gobierno que pague el precio justo por esos activos no ayudará precisamente a reparar el agujero. Al contrario, sería como hacer transfusiones masivas de sangre a un paciente que sufre una enorme hemorragia interna.

Aunque se pusiera rápidamente en marcha un plan de rescate -cosa que parece cada vez más improbable-, habría cierta contracción del crédito. La economía estadounidense se ha sostenido gracias a un auge del consumo alimentado por el préstamo excesivo, y eso se reducirá. Los Estados y los ayuntamientos están recortando gastos. Los balances domésticos son más débiles. Una desaceleración económica exacerbará todos nuestros problemas financieros.

Podríamos hacer más con menos dinero. Los agujeros de los balances de las instituciones financieras deberían repararse con transparencia. Los países escandinavos nos mostraron cómo, hace 20 años. Warren Buffet ha enseñado otra manera, al proporcionar capital a Goldman Sachs. Al emitir acciones preferentes con garantías (opciones), se reduce el riesgo de pérdidas del público y se garantiza que pueda participar en parte de los posibles beneficios.

Esta estrategia no sólo ha demostrado su validez sino que ofrece los incentivos y los medios para que se reanuden los préstamos. Evita la inútil tarea de intentar valorar millones de complejas hipotecas y los productos financieros, todavía más complejos, en los que están incrustadas, y resuelve el problema de las gangas: que el Gobierno se quede con los activos peores o más sobrevalorados. Por último, se puede poner en práctica mucho más deprisa.

Al mismo tiempo, se pueden tomar varias medidas para disminuir las ejecuciones hipotecarias. En primer lugar, es posible hacer que la vivienda esté más al alcance de los estadounidenses de rentas bajas y medias convirtiendo la deducción por hipoteca en un crédito fiscal reembolsable. El Gobierno, en la práctica, paga el 50% del interés hipotecario y los impuestos sobre el patrimonio de los ciudadanos de rentas más altas, pero no hace nada por los pobres. En segundo lugar, es necesaria una reforma de las bancarrotas para permitir que los propietarios reduzcan el valor de su vivienda y permanezcan en sus casas. Tercero, el Gobierno podría hacerse cargo de parte de una hipoteca, aprovechando sus costes de préstamo inferiores.

Por el contrario, el enfoque del secretario del Tesoro estadounidense Henry Paulson es un ejemplo más de los juegos de trileros que han metido al país en este lío. Los bancos de inversiones y los organismos calificadores de crédito creían en la alquimia financiera, la idea de que era posible crear un valor importante a base de cortar y dividir valores. La nueva opinión es que es posible crear valor real descortando y desdividiendo, sacando esos activos del sistema financiero y poniéndolos en manos del Gobierno. Pero eso significa pagar un precio demasiado alto por los activos, y eso sólo beneficia a los bancos.

Al final, existen grandes probabilidades de que, si se acaba por aprobar un plan así, los contribuyentes estadounidenses se queden atrapados. En la economía del medio ambiente hay un principio básico que es "el que contamina, paga". Es una cuestión de justicia y de eficacia. Wall Street ha contaminado la economía con hipotecas tóxicas. Debería pagar la limpieza.

Existe cada vez más consenso entre los economistas de que cualquier rescate basado en el plan de Paulson no va a funcionar. De ser así, el enorme incremento de la deuda nacional y la conciencia de que ni siquiera 700.000 millones de dólares son suficientes para salvar la economía estadounidense erosionarán la confianza aún más y agravarán su debilidad.

Pero, por otro lado, los políticos no pueden no hacer nada en una crisis semejante. Así que quizá tengamos que rezar para que un acuerdo elaborado con la misma mezcla tóxica de intereses especiales, una economía equivocada y unas ideologías de derechas que provocó la crisis pueda, de una u otra forma, producir un plan de rescate que funcione, o cuyo fracaso no haga demasiado daño.

Arreglar esta situación -incluido un nuevo sistema de regulación que disminuya la probabilidad de que vuelva a ocurrir una crisis como ésta- es una de las muchas tareas con las que se encontrará el próximo Gobierno.

Joseph E. Stiglitz, catedrático de Economía en la Universidad de Columbia y premio Nobel de Economía en 2001. © Project Syndicate, 2008. Traducción de María Luisa Rodríguez Tapia.