jueves, 1 de septiembre de 2011

La reforma constitucional


En plena democracia estamos viviendo una situación preocupante y sobrecogedora que ataca directamente al término "democracia". Sin ningún tipo de debate público, ni político se quiere reformar algo tan importante para la salud democrática como es la Carta Magna. Una Carta Magna hasta ahora intocable por la complejo de sus reformas, que ahora se decide modificar de forma improvisada y en términos mucho más graves de los que se están dando a conocer a la opinión pública.

Es más que imprescindible un debate público y político previo, dado que los ciudadanos deberían conocer una serie de puntos como que el nuevo artículo 135.3:  "Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública [...], y su pago gozará de prioridad absoluta". Dicho de otra forma, atender esta instancia impuesta por la Unión Europea ante todo. Este hecho cedería soberanía en este tema financiero deja de pertenecer al Estado Español, cediéndola a las necesidades europeas.

Para alimentar estas necesidades que presenten desde la Unión Europea, se someterá una vez más a los ciudadanos españoles a nuevos recortes en derechos sociales y garantías públicas. Un atentado contra la democracia en la que otros países exigen el sacrificio de lo que sea necesario con tal de parchear los errores de bancos y especuladores mientras estos siguen llenando sus arcas y repartiendose las primas. Vacíar las arcas públicas, mientras se llenan las privadas. Tratar la sanidad y la educación pública como una mercancia a servicio de la Unión Europea y su transfondo financiero.

Esta situación resulta alarmante, dado su  nulo debate y por tratarse de una forma apresurada. Quieren llevar a cabo esta reforma sin consultar a la ciudadanía, siendo los principales afectados y los que deberían decidir si quieren sacrificar sus derechos sociales básicos para salvar el sistema del que otros que se han enriquecido ya demasiado, sin ver todavía ningún sacrificio o intención de cambio por parte de la banca y mercados.

El 14 de octubre de 2008, se publica en el BOE el Real decreto-ley 6/2008 , gracias al acuerdo entre los grupos por el que se acuerda la constitución del fondo de adquisición de activos financieros. En su artículo 2, se establece que se financiará con deuda pública.

Gracias a esto, el estado ha prestado (mediante la compra, con opción a venta de activos) a las entidades financieras  31.550 millones de euros,  por el que las entidades han de pagar un 3,37% de media. Todavía nos deben este dinero, y nos lo pagarán “cuando las condiciones del mercado mejorén”.

A su vez el estado ha pedido prestado, a los mismos bancos estos 31.550 millones, que son parte de nuestra deuda. Estamos pagando por encima del 5%.

Primero se nos ha dicho que ganábamos dinero. ¡Es mentira!. Prestamos a los bancos el dinero que hemos pedido a los bancos y nos cuesta 500 millones al año. Con la reforma de la constitución tenemos que automáticamente deben reducirse otros gastos en esta cuantía (hasta ahora pensiones, sueldos de funcionarios y prestaciones).

Y además en caso de que no consigamos colocar deuda, no se podrá pagar ni un euro a funcionarios, pensionistas, perceptores de rentas de desempleo, autónomos, pymes y grandes empresas mientras no paguemos el total, ¡Sin que podamos exigir que nos devuelvan el dinero!.

Esto es la reforma de la constitución.

Alfredo PePunto Rubalcaba explica la reforma de la constitución que PP y PSOE proponen con una analogía:

“es como el hijo que pregunta a los padres que es lo que toca comer; ¿pescado o carne?; y los padres han de contestar: “ni pescado, ni carne, porque tenemos que pagar la hipoteca”.
Exactamente esto es la reforma de la constitución y la prioridad de pago establecida en el punto 135.3.

Una persona decente siempre pondrá primero a sus hijos. ¡Son  lo primero!. Tan sólo la extrema mezquindad pondrá primero al banco, sobre todo cuando son los hijos los que obtienen los recursos en esta singular casa.

¿No sería lógico retirar la custodia a unos padres que cogen lo que ganan los hijos, y se hipotecan con cargo a sus hijos, para darle dinero a la banca y luego establecer que estos no comen?

Pues ha llegado el triste momento en que los hijos tendremos que corregir a los padres.

Nadie defiende no pagar; tan sólo nos negamos a que la única deuda que importa sea la de los bancos. Porque también es deuda lo pagado por el trabajo de policías, médicos, profesores , a los pensionistas que han estado cotizando toda su vida para su pensión, la de autónomos que prestan servicios a la administración y en general todo el mundo que se vería afectado por esta norma. Debemos recordar que cualquier persona que vaya a cobrar de la administración es acreedora de esta. Por tanto el que defienda que “los bancos han de tener prioridad”, son lo que en definitiva insinúan la posibilidad de que los estados no paguen su deuda, por que ni tan siquiera consideran la idea de que exista otro mundo que no sean bancos y otros compromisos que no sean con bancos.

Los bancos pueden ver retrasado su pago, porque tienen instrumentos suficientes para facilitarles liquidez, Pueden acceder al banco central europeo que les proporciona liquidez inmediata, disponen incluso de préstamos de emergencia a un tipo de interés muy reducido. Por lo tanto, no tiene sentido darle prioridad absoluta a ningún colectivo, pero menos aún a aquel colectivo al que le damos unos instrumentos que nadie tiene.

El banco Santander, bloqueo el fondo de inversión de Banif dejando atrapados a casi 50.000 personas que necesitaban su dinero. Y lo hizo sin más trámites que comunicar que por condiciones de mercado, no podía devolver su dinero a sus inversores, y en este sentido pudo dejar bloqueados a los inversores, por tiempo indefinido.  ¿Por qué no se pide que los bancos cuando tengan algún fondo bloqueado no puedan hacer ni un solo pago mientras no paguen?.

Aquellos acreedores que cobren una prima de riesgo por la deuda, deberán asumir un riesgo superior a aquellos acreedores que no cobren el riesgo. La constitución jamás puede establecer que los que especulen con la deuda, los que se pasan la vida hablando del riesgo y por tanto cobran más por esta circunstancia, tengan preferencia a aquellos que sufren el riesgo en sus carnes y no lo cobran. ¿O es que un pensionista cobra más por el riesgo de la deuda?. ¡de hecho cobra menos!