martes, 6 de enero de 2009

El deber de la verdad






















Islam: el enemigo fabricado
por Silvia Cattori

publicado en Global Research, November 27, 2008

«Llegará un tiempo en que los responsables de los crímenes contra la humanidad que han acompañado el conflicto israelo-palestino y otros conflictos de nuestra época serán llamados a responder ante los tribunales de los hombres o de la historia junto con sus cómplices y todos aquellos que en Occidente han elegido el silencio, la cobardía y el oportunismo». (*)

Los partidarios de las guerras se han apoyado en atentados aislados, de origen poco claro, para acusar a la vez a Osama ben Laden, Sadam Husein, los palestinos, los «musulmanes» en general, e influir en nuestra percepción de las cosas [1].

Para justificar las guerras unilaterales y legalizar bajo la máscara de una «guerra mundial contra el terrorismo» sus violaciones de los pueblos y del derecho internacional han tenido que empezar por mentir y fabricar un enemigo.

¿Es necesario recordar que antes de invadir Iraq en 2003 la administración Bush había presentado documentos falsos para acreditar la posesión de «armas de destrucción masiva» por parte del presidente Sadam Husein y la responsabilidad iraquí en los atentados del 11 de septiembre de 2001? Esta monstruosa falsificación no era más que una de las incontables mentiras difundidas para arrastrar al mundo entero a unas guerras criminales de repetición.

Desde 2005, gracias a la investigación confiada por el Consejo Europeo al senador suizo Dick Marty [2], sabemos que en el marco de esta supuesta «guerra contra el terrorismo» los agentes de la CIA y del FBI hicieron que se transfirieran a prisiones secretas a muchos musulmanes secuestrado al azar para ser torturados salvajemente. Sabemos también que algunos países europeos participaron estrechamente en estas actividades, contrarias a los principios fundamentales que afirman defender [3].

Pero estamos muy lejos de imaginar hasta qué punto estos poderes se sirven de periodistas y de agencias de «relaciones públicas» [4] para difundir el miedo con el objetivo de imponer una falsa percepción de las cosas.

«Nos encontramos en un momento espantoso. El medio intelectual parisino se encuentra en una deriva pararreligiosa, en una islamofobia latente (…) No hay razón alguna para tener miedo del Islam», respondía el intelectual francés Emmanuel Todd al periodista que le preguntaba si no tenía "miedo de los musulmanes" [5].

Sin embargo, en Occidente este miedo a los musulmanes está ahí, palpable.

A los ideólogos adeptos al «choque de civilizaciones» les ha bastado con asociar islam con el «terrorismo» y el llevar velo con «fanatismo» para destilar insidiosamente un sentimiento de inseguridad y crear un profundo rechazo de esta religión. Desgraciadamente, hay que constatar que la mayoría de los grandes medios de comunicación se han eco ampliamente de sus argumentos racistas (deliberadamente o por ignorancia) con lo que han contribuido así a aumentar esta vasta intoxicación.

Somos testigos directos de ello. Periodistas, periódicos de gran tirada y presentadores de televisión han abusado de una manera increíble de su posición.

Cada uno de nosotros puede recordar a tal o cual comentarista o enviado especial a Iraq o a Palestina calificando de «terroristas» a quienes se alzaban contra el invasor cuando se trata de resistentes. O incluso a cualquier otro periodista que de manera sistemática transmitía ideas grotescas, sobre el velo y la «charia» (la ley musulmana) para alimentar la impresión de que los musulmanes «no son como nosotros», no aceptan «nuestros» valores. Aprovechaban cualquier oportunidad de asociarlo al «fanatismo», al «atraso», a la «opresión» de la mujer [6].

Sin estas feroces campañas de denigración de la cultura y las tradiciones de la sociedad árabes el desarrollo de los prejuicios islamófobos nunca habría podido adquirir semejantes proporciones. Ni la indiferencia del público habría podido seguir siendo tan total a pesar de las insoportables imágenes de los presos torturados o de civiles destrozados por los bombardeos, en Palestina, en Iraq, en Afganistán.

Hay que llamar a las cosas por su nombre. Lo que se nos presentó como una guerra para «restaurar la ley y la seguridad» era, ni más ni menos, una guerra islamófoba. Una guerra totalmente instrumentalizada por unas partes interesadas consagradas ante todo a la defensa de los intereses de Israel en Oriente Medio.

En países como, por ejemplo, Suiza e Italia, en los que nunca se habían conocido atentados que se pudieran atribuir a los árabes o musulmanes, personas que no tenían nada que reprocharse fueron su objetivo debido a su pertenencia religiosa. Y, sobre todo, desde principios de este siglo y en todos los medios sociopolíticos la gente empezó a mirar con una desconfianza cada vez mayor a las mujeres que llevaban velo y a los fieles que frecuentaban las mezquitas.

Esta criminalización, consciente o no, de una parte importante de la población (la Unión Europea cuenta con 15 millones de musulmanes) tenía una motivación eminentemente política. Tenía que preparar a la opinión pública para adherirse a la guerra o aceptarla.

La criminalización de los musulmanes ha servido para esto: condicionar a la opinión pública para que nadie se apiade de los sufrimientos que nuestros «defensores de las libertades» les hacían padecer y también para preservar a los criminales estatales de toda crítica.

Esta política cínica, a la que indudablemente han contribuido periodistas sometidos, tiene un nombre: «estrategia de la tensión». Una estrategia que consiste en tener como objetivo y denigrar a ciudadanos ordinarios (en este caso, musulmanes respetuosos de las leyes), en acusarlos de cosas absurdas y, llegado el momento, en atribuirles las provocaciones o los atentados que agentes clandestinos estatales han preparado a tal efecto o (y esto se produce con más frecuencia de lo que imaginamos) han perpetrado ellos mismos.

Esto no es una ficción. En una obra titulada «Les armées secrètes de l’OTAN» [Los ejércitos secretos de la OTAN [7], la historiadora suiza Daniele Ganser ha demostrado cómo durante la Guerra Fría Estados Unidos y sus aliados europeos se sirvieron de una red clandestina formada por la OTAN en asociación con la CIA llamada «Gladio» para fomentar atentados mortíferos y atribuirlos después a los comunistas. Vincenzo Vinciguerra, que participó en la preparación de estos atentados con bomba contra inocentes, confirmó después que el objetivo que se buscaba con estas masacres era provocar pánico y empujar a las autoridades a un régimen autoritario.

¿Acaso las mismas manipulaciones no funcionan hoy a nuestras espaldas?

Pero esta vez el objetivo de los manipuladores estatales ya no son los izquierdistas y los comunistas como en los años sesenta-ochenta, sino que son los árabes y los musulmanes. Estos «especialistas del terrorismo», a los que se llama para explicar y comentar estos atentados, sacan inmediatamente partido de ellos para relanzar el debate y aumentar la desconfianza en relación al islam.

En general no hay reacción alguna para contestar la arbitrariedad y las falsificaciones [8]. Por consiguiente, es tanto más fácil difundir noticias falsas cuanto que los medios de comunicación tradicionales no muestran propensión alguna a investigar, como deberían hacer, para verificar si las versiones oficiales son plausibles [9].

Atrapados en la desinformación, los ciudadanos están lejos de imaginar (lo cual es comprensible) que sus autoridades, ayudadas por el cuarto poder, podrían estar implicadas de cerca o de lejos en el establecimiento de estrategias contrarias a sus intereses.

Pero hoy algo está cambiando: las víctimas empiezan a sacar la cabeza del agua y a hablar [10]. Y, en el caso de algunas, a expresar su amargura respecto a estos periodistas y periódicos que han estado en el origen de su descenso a los infiernos. Es urgente escucharlos y levantar el velo sobre este periodo sombrío.

Los dos ejemplos que siguen conciernen a dos personalidades muy diferentes, pero que tienen un punto en común: han sido objeto de acusaciones, tan infundadas como devastadoras, por parte de medios de comunicación claramente orientados.

Las mentiras que matan: el caso de Youssef Nada.

Youssef Nada, ingeniero y banquero italiano de origen egipcio, es una de las víctimas de estas campañas mediáticas mentirosas. Tras las acusaciones de unos cuantos periodistas fue incluido en la lista negra de la ONU. Aunque los tribunales han confirmado su inocencia, sus bienes siguen estando congelados y desde el año 2001 permanece en arresto domiciliario en el minúsculo enclave de Campione de Italia [11].

Dirigía una floreciente sociedad bancaria en la ciudad suiza de Lugano cuando un artículo de Guido Olimpio publicado en el Corriere della Sera [12] le atacó brutalmente. El periodista le acusaba de financiar al grupo palestino Hamas, grupo al que el ejército israelí consideraba «terrorista» y trataba de que los países occidentales lo catalogaran como tal.

Eso ocurrió en 1997, lo que confirma que la estrategia de criminalización estaba ya en marcha mucho antes de los atentados del 11 de septiembre de 2001. La acusación formulada contra él tuvo unas consecuencias terribles. Aunque fue convenientemente desmentida, varios periodistas la retomaron sin verificarla y así siguió siendo objeto de grandes titulares en la prensa internacional [13], para acabar transformándose en «verdad».

En un primer momento, la duda y el oprobio arrojados sobre Y. Nada permitió estigmatizar a este eminente opositor al régimen dictatorial del presidente [egipcio] Moubarak (aliado de Estados Unidos y de Israel) y desacreditar la asociación de Hermanos Musulmanes, de la que Y. Nada es también una de las personalidades más respetadas.

En un segundo momento las acusaciones del Corriere della Sera permitieron al FBI señalar a Y. Nada durante los atentados del 11 de septiembre y convertirlo en culpable.

Así, el 7 de noviembre de 2001 Y. Tuvo un sobresalto al escuchar al presidente de Estados Unidos en persona decir en una cadena de televisión que la sociedad Al Taqwa que él dirigía en Lugano era el principal suministrador de fondos de Osama ben Laden.

¿Sobre qué pruebas podía basar Bush una acusación de ese calibre? El único elemento presentado nunca por el FBI a las autoridades suizas sigue siendo el artículo del Corriere della Sera escrito por Guido Olimpio en 1997.

Lo que se podía haber quedado en una acusación sin fundamento se había convertido en una «verdad» oficial a escala planetaria que permitía legitimar unas acusaciones ilegales y unas guerras.

Esta vez a Y. Nada no se le unía sólo al movimiento palestino, sino que se le unía ¡al diablo en persona, a Oussama Ben Laden! Esta vez Y. Nada estaba completamente desacreditado.

Como dice él mismo en un documental que le ha dedicado Andrea Canetta, «calumniar a alguien de mi edad equivale a matarlo antes de que muera. Me han asesinado. El hecho de que me mantenga de pie ante usted no significa que esté vivo. Me ha matado, a mí y a mi familia, mi reputación. Han destruido todo lo que yo había construido a lo largo de mi vida» [14].

Se acababa de establecer un engranaje kafkiano basado en una mentira. Desde hace siete años Youssef Nada está reducido a luchar en los tribunales y ante la opinión pública para que se le haga al fin justicia.

El mal está hecho. Aunque mañana se le hiciera justicia, su vida ya ha quedado destrozada.

El caso de Kassim Britel.

Es otra historia horripilante. Concierne a este italiano de origen marroquí, víctima, como miles de otros musulmanes, de una de estas operaciones criminales de la CIA llamadas extraordinary renditions.

Kassim Britel viajaba a Pakistán cuando fue secuestrado por los servicios de inteligencia paquistaníes el 10 de marzo de 2002. Fue torturado y después «vendido», sí, vendido, a los agentes del FBI y de la CIA [15]. Estos, a su vez, lo torturaron y le prometieron dinero y libertad si aceptaba espiar a musulmanes. Como se negó lo entregaron a los servicios secretos marroquíes para que lo interrogaran y torturaran más. A día de hoy sigue en sus manos, aun cuando se haya demostrado su inocencia y a pesar de la apremiante invitación del gobierno italiano, contenida en la Resolución del Parlamento Europeo sobre los «vuelos secretos de la CIA», para que Italia «dé pasos concretos para su liberación».

También en este caso hay una familia traumatizada por la manera cómo se ha transformado a un marido, a un hijo, a un hermano, en «criminal». También aquí al parecer son las acusaciones no fundadas de un periodista las que han estado en el origen de la demonización de la víctima.

Su mujer cuenta con voz dulce su calvario. «Mi marido fue gravemente calumniado por unos periodistas que, al parecer, difunden lo que quieren los servicios secretos». Por ello la sra. Britel ha llevado a los tribunales a los periódicos italianos Corriere della Sera y Libero.

«Ya en 2001, cuatro meses antes de que mi marido fuera secuestrado ilegalmente y entregado a los agentes de la CIA en Pakistán, Guido Olimpio había escrito un artículo en el que le presentaba como un peligroso terrorista. Yo estaba furiosa. Guido Olimpio afirmaba que siempre estaba de viaje, que era miembro de una red terrorista islamista, que proporcionaba documentos de identidad, que se habían encontrado en Kabul nuestros nombres y direcciones, y que bajo la apariencia de una vida anónima y tranquila desaparecía periódicamente. Hablaba de pasaportes vírgenes robados en nuestra ciudad, de su supuesta pertenencia al «Grupo salafista para predicación y el combate, asociado a Osama ben Laden».

¡No eran más que invenciones! Mi marido llevaba una vida normal. ¿Cómo puede un periódico aceptar que se inventen semejantes cosas en un país civilizado? Yo ya no conseguía razonar. Me decía: ¡mira lo que nos han hecho! Todo esto ha destruido nuestra familia. Me quieren incriminar a mí también porque defiendo a mi marido, porque llevo velo.

El periodista nunca presentó prueba alguna que justificara sus denuncias. Leyéndolo me decía que no hablaba de mi marido, que todo eso era absurdo, que hablaba de otro, que se inventaba todo eso para hacer el retrato de alguien a quien quería hacer pasar por un «terrorista durmiente». Nada de lo que decía tenía que ver con la realidad. Se trataba de afirmaciones gratuitas que no se basaban en nada. A pesar de ello, volvió varias veces a la carga para decir mentiras que él presentaba como graves revelaciones que cuestionaban a mi marido.

Fue en este pernicioso contexto de la radicalización racista que siguió a los atentados del 11 de septiembre en el que el Corriere della Sera editó dos millones de ejemplares del panfleto islamófobo de Oriana Fallaci La rabbia e l’orgoglio [16] [La rabia y el orgullo] que calificaba al islam de «nazifascismo» y llamaba al odio contra los musulmanes.

Recuerdo que el 19 de noviembre de 2001 me encontré con un montón de periodistas que me esperaban en el trabajo. Y que los días 20 y 21 de noviembre hubo una decena de artículos. Los más acusadores eran los del Corriere della Sera [17]. Las personas con las que me encontraba me decían: «¿Has leído el titular del Corriere? ».

Cuando leía estas cosas me derrumbaba. Aunque quisiera reaccionar no podía. Estaba paralizada. Tuve que huir de mi casa.

Escribí al presidente, a los ministros. Hace años que pido justicia. El hecho de que sea inocente no ha servido para devolver a Kassim su libertad ni para devolverle su honor. Su vida corre peligro. Estoy cansada e indignada. Somos ciudadanos sin derechos.

Cuando Guido Olimpio fue convocado e interrogado por la policía judicial tras mi denuncia penal, declaró: «Las informaciones provienen de diversos órganos de los servicios de inteligencia italianos y extranjeros por vía confidencial». ¿Era una manera de confesar que había mentido de principio a fin?

Quiero subrayar que en este caso el papel de Berlusconi y de sus servicios secretos, dirigidos entonces por Franco Frattini [18], es fundamental. Estaban al corriente de la detención de mi marido y de lo que estaba sufriendo, y no me lo dijeron. Los policías colaboraban con los servicios de la CIA, de Pakistan y de Marruecos, fuera del marco legal, como lo demuestran las actas de la investigación italiana, cerrada y archivada en septiembre de 2006».

¿Por qué actuaron así?

«Hay un episodio que lo explica. Estábamos en 2001, poco antes de la reunión del G8 en Génova. Los medios de comunicación estaban repletos de artículos que anunciaban que grupos «extremistas islamistas» se preparaban para ir al G 8 para verte «sangre infestada» en las fuerzas de del orden. Fue en este periodo cuando la policía hizo investigar a todos los musulmanes que frecuentaban las mezquitas y registrar sus casas. Cuando en julio registraron nuestra casa Kassim estaba de viaje en Pakistán. Era precisamente en esta época cuando los titulares de los periódicos sobresaltaban a Italia anunciando la probabilidad de inminentes ataques « islamistas». Hay que señalar que durante la reunión del G 8 no hubo ningún ataque organizado por musulmanes. En cambio sí hubo provocaciones y violencia por parte de la policía.

Dos meses después de que la justicia cerrara el expediente de Kassim el 29 de septiembre de 2006, el Corriere della Sera, que siempre había publicado grandes titulares para difamar a mi marido y asociarlo al terrorismo internacional, a los talibán y a ben Laden llamándole incorrectamente «El Kassim», publicó una pequeña nota en la página 13 titulada: «Terrorismo, acusaciones inconsistentes para Britel». Así, aquel a quien Guido Olimpio siempre había llamado «El Kassim» se convertía de pronto en «Britel» cuando se le eximía de culpa.

Los lectores no iban a relacionar necesariamente al «terrorista» al que habían estado fabricando pieza a pieza con el hombre honesto que había sufrido injustamente casi siete años de cárcel y de torturas. Tampoco se recordaba que «Britel» había sido víctima de abominables renditions y detenciones secretas de la CIA, condenadas por el Consejo de Europa y el Parlamento Europeo. Todo esto para decir, como conclusión, que hasta el final se desinformó a los lectores».

Como se ve a través de estos dos casos muy indignantes, la prioridad de los medios de comunicación en general no es atraer la atención del mundo sobre los sufrimientos provocados por las violaciones del derecho internacional perpetradas por las grandes potencias en el marco de la «lucha contra el terrorismo». La prioridad es inundar a la gente y las librerías de artículos y de obras que evocan la relación entre «islam y terrorismo». La prioridad es mantener el miedo al «terrorismo religioso», esta «amenazadora hidra de cien cabezas» que «extiende sus progresos hasta el umbral de nuestras puertas» [19].

La deshumanización de los árabes es un arma de guerra. Un arma que el Estado colonial israelí siempre ha utilizado con éxito. Así es cómo los palestinos siempre han sido maltratados y presentados de forma abusiva por parte del ocupante como «terroristas».

Durante este tiempo, tras el pretexto de los supuestos «procesos de paz», Israel ha logrado arrastrar a «Occidente» a su enfrentamiento militar con el mundo árabe y a hacerle adoptar su sistema «orwelliano» de vigilancia de las poblaciones, con lo que ha transformado su conflicto regional en una guerra mundial contra el islam.

Ya ha durado demasiado tiempo este estado de guerra que humilla y tiñe de sangre a los pueblos de Oriente Medio desde hace sesenta años y que mantiene a la opinión pública bajo el régimen de la mentira.

«Hoy, cuando nuestro planeta está «minado» por incontables conflictos entre grupos, entre Estados e incluso entre esferas culturales, tenemos una necesidad enorme de un «periodismo de la paz» que nos ofrezca las claves para comprender estos conflictos, que nos dé los elementos para captar las contradicciones que reflejan y que nos proponga pistas de reflexión sobre la manera de transcenderlos y de transformarlos» [20].

Para contribuir a poner fin a estos crueles conflictos no hay que tener miedo a decir la verdad, aun cuando ésta no sea agradable. Porque es mucho más desagradable descubrir los sufrimientos que padecen personas inocentes injustamente condenadas.

Pero, como dice tan justamente el periodista Alan Hart:

«El infierno es cuando uno comprende que su vida llega al final y que no ha movilizado al máximo todos sus talentos y todos sus recursos para cambiar algo, es decir, que el infierno es el momento en que, tras una reflexión madura, uno toma conciencia de que ha malgastado su vida. El Paraíso, en cambio, es considerar la cercanía de la muerte sin temor porque uno sabe que, al contrario, ha hecho cuanto ha podido por cambiar, por poco que sea, el mundo» [21].

Notas.

[1] Sobre las «estrategias de la mentira en la política contemporánea» y el funcionamiento de la falsificación, léase: «La fabbrica del falso» de Vladimiro Giacchè, Derive-Approdi, 2008.

[2] Véase :

- « Allégations de détentions secrètes et de transferts illégaux de détenus concernant des Etats membres du Conseil de l’Europe », informe de Dick Marty a la Comisión de cuestiones jurídicas y de derechos humanos de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, 12 de junio de 2006.

- « Détentions secrètes et transferts illégaux de détenus impliquant des Etats membres du Conseil de l’Europe : 2e rapport », informe de Dick Marty a la Comisión de cuestiones jurídicas y de derechos humanos de la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa, 7 de junio de 2007.

- El Parlamento Europeo, por su parte, hizo una investigación profunda e instituyó el TDIP (Temporary Committee on the alleged use of European countries by the CIA for the transportation and illegal detention of prisoners).

[3] Véase: «Jean-Claude Paye : Les lois antiterroristes. Un acte constitutif de l’Empire», por Silvia Cattori, Réseau Voltaire, 12 de septiembre de 2007 [Traducido del castellano http://www.rebelion.org/noticia.php?id=56573 o bien http://www.silviacattori.net/article322.html

[4] Véase al respecto:

- «Opération Balkans: publicité pour la guerre et la mort», por Jörg Becker y Mira Beham, Horizons et débats, 11 de noviembre de 2008.

- «Comment la machinerie croate des relations publiques s’est mise à polariser l’opinion avec l’aide de « Ruder Finn »», extractos del libro «Kriegstrommeln – Medien, Krieg und Politik» de Mira Beham, Horizons et débats, 12 de noviembre de 2008.

[5] Véase: «Le milieu intellectuel parisien est dans une islamophobie latente», entrevista de Emmanuel Todd, El Watan, 3 de noviembre de 2008.

[6] Los más destacados partidarios de la línea dura con los árabes y musulmanes son: Daniel Pipes en Estados Unidos; el «filósofo» Alain Finkielkraut, un poco el equivalente francés de Oriana Fallaci; el periodista Alexandre Adler.

La víspera de la guerra contra Afganistán este último pretendía que tendría el mérito de liberar a las mujeres del burka. En Le Figaro del 8 de noviembre de 2008 elogia a Bush, este aliado dócil de Israel, para que no se olvide «actuar en su descargo y reconocer el gran valor del presidente a la hora de la verdad, su determinación de llevar el hierro al corazón del dispositivo del enemigo, en Iraq»; véase este artículo: http://www.lefigaro.fr/debats/2008/11/08/01005-20081108ARTFIG00197-obama-dans-le-sillage-de-bush-.php .

[7] Véase: http://www.voltairenet.org/librairie/product_info.php?products_id=65

Véase también: «Le terrorisme non revendiqué de l’OTAN», por Silvia Cattori, Réseau Voltaire, 29 de diciembre de 2006.

[8] En plena ofensiva israelí, Guido Olimpio lanzó acusaciones muy graves para criminalizar a nuestros ojos al adversario de Israel, es decir, a quien estaba en el lado de los agredidos. Véase: «Droga e viagra, così si finanzia Hezbollah», por Guido Olimpio, Corriere della Sera, 22 de julio de 2006.

[9] Los periodistas que cuestionan la historia oficial y demuestran los puntos débiles son condenados al ostracismo, obligados a exiliarse, como Christopher Bollyn, periodista de investigación para American Free Press, o perseguidos por la justicia, como el alemán Allemand Jürgen Cain Külbel.

[10] Véase: «Sami El Haj, journaliste d’Al-Jazira, témoigne», por Silvia Cattori, Réseau Voltaire, 18 de julio 2008. [Traducción al castellano http://www.silviacattori.net/article478.html o bien http://www.rebelion.org/noticia.php?id=70224]

Moazzam Begg, otra persona que ha salido de Guantánamo, cuenta su historia en el libro: «Enemy Combatant : The Terrifying True Story of a Briton in Guantanamo».

[11] Véase:

- « L’incroyable histoire de Youssef Nada », por Silvia Cattori, mondialisation.ca, 13 junio de 2008.

- « Youssef Nada : Pour nous le mal est déjà fait », por Silvia Cattori, mondialisation.ca, 30 de octubre de 2008.

[12] Jefe de internacional del Corriere della Sera desde 1987. Corresponsal en Israel desde 1999 hasta 2003.

- Véase el artículo: «Hamas perde metà del tesoro», por Guido Olimpio, Corriere della Sera, 20 de octubre de 1997.

- Véase también la nota concerniente a G. Olimpio en la página web oficial de Youssef Nada.

[13] Richard Labévière, periodista de radio de RFI, retomó las acusaciones de Olimpio. En el documental, difundido por la televisión suiza TSR, asociaba a Y. Nada con el atentado de Luxor en 1998 en el que murieron 60 turistas, la mayoría suizos, lo que llevó a la fiscal suiza de la época, Carla Del Ponte, a interrogar a Y. Nada. Ésta concluyó que las acusaciones según las cuales Al Taqwa (la sociedad de Y. Nada) financiaba el terrorismo emanaban de «de los servicios» y que «el Sr. Nada y su sociedad no tenían nada que ver con el terrorismo» (Corriere del Ticino, 2 de junio de 2006). Sin embrago, los periodista siguieron difamando durante años a Y. Nada.

[14] Véase en este enlace el documental de Andrea Canetta sobre Youssef Nada titulado «Nel nome dell’uomo» difundido el 2 de noviembre de 2008 por la televisión suiza italiana:
http://www.rtsi.ch/trasm/storie/welcome.cfm?idg=0&ids=0&idc=35702

[15] Para más información sobre K. Britel, véase: http://www.giustiziaperkassim.net

Véase también:

- «Résolution du Parlement européen sur l’utilisation alléguée de pays européens par la CIA pour le transport et la détention illégale de prisonniers (2006/2002(INI))».

- Informe de 2008 de Amnistía Internacional Italia.

- «Italy: A briefing to the UN Committee against Torture», Amnistía Internacional, 2007.

- «Pakistan. Les droits humains bafoués au nom de la « guerre contre le terrorisme». Synthèse », Amnistía Internacional, 29 de septiembre de 2006.

[16] Un artículo de Oriana Fallaci, publicado el 25 de septiembre de 2001 por el Corriere della Sera en el que reaccionaba a los atentados del 11 de septiembre y que se convertirá en un libro: «La Rage et l’Orgueil», Plon, 2002 ; « La Force de la Raison », Rocher, 2004.

Las acusaciones islamófobas han sido desmontadas por varios autores:

- Stefano Allievi: «Niente di personale, signora Fallaci», Aliberti, 2006.

- Stefano Allievi: «Ragioni senza forza forze senza ragione: una risposta a Oriana Fallaci», EMI, 2004.

- Giancarlo Bosetti: «Cattiva maestra», Marsilio, 2005.

[17] El artículo que la sra. Britel considera más cruel: «Da Bergamo a Kabul: così il marocchino reclutava militanti», 20 de noviembre de 2001, Corriere della Sera. Autor: Olimpio Guido.

Otros artículos:

- «El Kassim, l’ insospettabile di Bergamo che arruolava volontari della Jihad Guido Olimpio», 20 de noviembre de 2001, Corriere della Sera.

- El 22 de mayo de 2003, cuando K. Britel estaba siendo sometido a tortura otra vez y mantenido en una prisión secreta, G. Olimpio afirmaba que estaba implicado en al masacre de Casablanca; véase: «Il mistero di El Kassim, da Bergamo a Casablanca (via Kabul)», por Guido Olimpio, Corriere della Sera, 22 de mayo de 2003.

La sra. Britel supone que G. Olimpio conocía una nota «reservada» de los servicios secretos que precisaba que las autoridades de Marruecos no lo consideraban implicado en este atentado.

[18] El actual ministro de Asuntos Exteriores, Franco Frattini, era «ministro al cargo de la coordinación de los servicios de inteligencia y de seguridad» desde el 11.6.2001 al 13.11.2002.

[19] Retórica que se encuentra en el recopilatorio de artículos de Guido Olimpio: «La rete del terrore», Sperling & Kupfer, 2002.

[20] Véase: «Journalisme de guerre et guerre contre le journalisme», por Abbas Aroua, Fondation Cordoue de Genève, 27 de junio de 2008.

[21] Alan Hart, ex-corresponsal jefe en Oriente Medio de la cadena británica Independent Television News [ITN], presentador del célebre programa de la BBC, Panorama, autor de «Le sionisme: Le véritable ennemi des juifs» («El Sionismo: el verdadero enemigo de los judíos»).

Enlace con el texto en francés: http://www.mondialisation.ca/index.php?context=va&aid=10983
Traducido del francés por Beatriz Morales Bastos, Rebelión.

lunes, 5 de enero de 2009

Barack Obama, el primer presidente judío de Estados Unidos

por James Petras*

Según Abner Mikvner, importante portavoz sionista nacional, ex-congresista, juez federal, consejero del Presidente Clinton durante su época en la Casa Blanca y uno de los primeros patrocinadores de Obama, según él, «Barack Obama es el primer Presidente judío» en EEUU. La afirmación de Mikvner refleja tanto el unilateral y largo compromiso de Obama con el Estado de Israel y su lealtad hacia la Configuración del Poder Sionista (ZPC, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos, como el ya algo lejano y exitoso esfuerzo de una red de poderosos sionistas judíos, a nivel financiero y político, para «empotrar» a Obama en su aparato político de «Ante todo, Israel».

18 de diciembre de 2008












El candidato presidencial demócrata Barack Obama dando una charla a la atención de los líderes de la comunidad judía en los Estados Unidos, miércoles 16 de abril de 2008 en la Congregation Rodeph Shalom en Filadelfia.

Foto fuente: AP/Jae C. Hong.

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«Obama le pregunta a Shimón Peres: ¿Qué puedo hacer por Israel?»
Ha’aretz, 17 de noviembre de 2008.

«El Relator Especial de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos en los Territorios Palestinos (Richard Falk) ha manifestado que las políticas de Israel en la zona son un crimen contra la humanidad… Dijo que las Naciones Unidas debían actuar para proteger a la población palestina de los sufrimientos causados por lo que denominó como “castigos colectivos”… Dijo que el Tribunal Penal Internacional debería también investigar si los dirigentes civiles israelíes y los comandantes militares responsables del asedio contra Gaza debían ser acusados y juzgados por violación del derecho penal internacional.»
BBC News, 10 de diciembre de 2008.

«Necesitamos avanzar en una política firme aunque directa con Irán, dejándoles muy claro que consideramos inaceptable que desarrollen armas nucleares, que su financiación de organizaciones terroristas como Hamas y Hizbullah y sus amenazas contra Israel van en contra de todo aquello en lo que creemos… Quizá tengamos que endurecer esas sanciones… y plantearles una opción muy clara… y tendrán que aceptarla por las buenas o por las malas.»
Presidente electo Obama en NBC Meet the Press, 7 de diciembre de 2008.
Introducción

Según Abner Mikvner, importante portavoz sionista nacional, ex congresista, juez federal, consejero del Presidente Clinton durante su época en la Casa Blanca y uno de los primeros patrocinadores de Obama, “Barack Obama es el primer Presidente judío” [en EEUU]. La afirmación de Mikvner refleja tanto el unilateral y largo compromiso de Obama con el Estado de Israel y su lealtad hacia la Configuración del Poder Sionista (ZPC, por sus siglas en inglés) en los Estados Unidos, como el ya algo lejano y exitoso esfuerzo de una red de poderosos sionistas judíos, a nivel financiero y político, para “empotrar’ a Obama en su aparato político de “Ante todo, Israel”.

Lo que resulta sorprendente de este último aspecto son las degradantes y arrogantes proclamas hechas por algunos importantes judíos sionistas acerca del “rol fundamental” que han tenido en la creación de la carrera profesional y política de Obama, negándole de hecho al Presidente electo valor alguno por su propio éxito académico o profesional. (Esto se ha venido reflejando históricamente en las continuas afirmaciones de algunos judíos estadounidenses de haber luchado y ganado en los sesenta la batalla de los derechos civiles en nombre de los afro-americanos, negándoles básicamente a los estadounidenses negros algún papel político independiente en su propia lucha).

Incluso sus halagos personales sobre su “sabiduría”, “brillantez” y “agudeza intelectual” han ido siempre vinculados a su apoyo incondicional al Estado de Israel. Uno puede prever la rapidez con la que sus colegas sionistas sustituirían sus aplausos por los más crudos insultos sobre su inteligencia si llegara a sugerir, por ejemplo, que Israel debe poner fin al asedio devastador de Gaza… Ni que decir tiene que los sionistas conocen bien a su hombre y, como proclaman confidencialmente, es un político cauto y prudente, que mide bien todo lo que dice, especialmente porque ha llenado de fanáticos sionistas la Casa Blanca, los consejos económicos y los aparatos de la seguridad.

La creación y recreación de Obama

El Chicago Jewish News, un órgano importante de propaganda a nivel nacional de los incondicionales de “Ante todo, Israel”, publicó un amplio artículo sobre “Obama y los judíos” de Pauline Dubkin (24 de octubre de 2008), en el que se citaba con ánimo aquiescente a “un antiguo observador judío de la escena política” declarando: “Los judíos fueron quienes le hicieron (Obama). Donde quiera que miren se encontrarán con una presencia judía”.

Esos no son los típicos alardes arrogantes y grandilocuentes de un representante del poder sionista con el que constantemente nos bombardean en tantas cuestiones políticas, sino que refleja una parte importante de lo que Obama ha llegado a ser, sobre todo al haber prosperado tanto con sus últimas ambiciones políticas. Los promotores sionistas (ZPC), siempre preparados para atribuirse los méritos de cualquier éxito (por muy infame e inmoral que sea): especuladores de Wall Street, profesores de la Liga Ivy, militaristas del Pentágono, gurús culturales e incluso patrocinadores importantes de diversas modalidades del arte como el jazz, están constantemente volviendo a escribir la historia (o la biografía, en el caso de Obama) para maximizar su petulancia en todos los aspectos de la vida estadounidense.

La ZCP evita convenientemente mencionar en sus artículos que la abuela blanca, “gentil”, de Obama le instruyó intelectualmente, le apoyó siempre y solicitó diligentemente para él una serie de becas para que pudiera estudiar en colegios privados de elite, donde obtuvo la base necesaria de capacidades intelectuales para escribir, hablar y razonar como un hombre educado. La ZPC excluye, en su “revisionista y judaizada” biografía de Obama, la importancia central del Reverendo Jeremiah Wright, quien transformó a Obama de un licenciado en la universidad de elite de Ivy en un eficiente activista social. Obama pudo participar y se implicó en la organización comunitaria de las barriadas afro-americanas de Chicago gracias a la amplia credibilidad y aval de Wright.

Si no hubiera sido por el Reverendo Wright, Obama nunca habría tenido una base social o experiencia organizativa como para comprometerse con la política en Chicago. Fue sólo tras conseguir Obama todas esas capacidades y atractivo popular que los políticos sionistas se fijaron en él y se acercaron para trabajar su ego y ambiciones, reclutándole para su agencia a favor de Israel y financiando su carrera política.

Curiosamente, a Obama parece no haberle importado que los sionistas hayan reescrito su biografía. A fin de acomodarse a sus nuevos mentores, los ideólogos y patrocinadores de “Ante todo, Israel”, se ha deshecho intencionadamente de sus antiguos mentores, insultándoles, y también de cualquier asesor político actual o colegas políticos que no se hayan adherido a la línea sionista de apoyo incondicional a Israel. Dos casos me vienen inmediatamente a la mente.

Cuando los principales ideólogos sionistas objetaron la presencia de Zbigniew Brzezinksy y Robert Malley entre los asesores en política exterior de Obama, los sionistas del círculo más próximo a Obama los marginaron con rapidez y para ello contaron su aprobación. Cuando el tristemente célebre promotor de la tortura fascista-sionista y profesor de Derecho en Harvard, Alan Dershowitz, empezó a aullar contra el ex Presidente estadounidense Jimmy Carter (un crítico, con principios, de las políticas de apartheid de Israel) al hablar en la Convención del Partido Demócrata (tras una tradición política de siglos honrando a los ex presidentes), los operativos sionistas humillaron desvergonzadamente al anciano Carter negándole incluso un discurso de cinco minutos, también con la aprobación de Obama.

El “profesor” Dershowitz alardeó públicamente de su éxito y poder sobre el nominado demócrata Obama cuando censuró al ex Presidente.

La conversión y promoción de Obama como seguidor de “Ante todo, Israel”, es un caso práctico excelente sobre los métodos utilizados por la ZPC para construir una base de poder casi invencible en el sistema político estadounidense. La construcción de Obama por la ZPC no es el resultado de la operación planificada de antemano y centralmente controlada de una camarilla. La conversión de Obama empezó a través de un bombardeo ideológico a varios niveles: individual, familiar y comunitario.

Como Obama ascendió de la oficina política local a la nacional, la promoción sionista fue evolucionando desde el poder local a otro concertado y organizado a nivel nacional que incluyó campañas de financiación, nombramientos para hacer carrera en los negocios, propaganda pagada y viajes de adoctrinamiento a Israel.

La ZPC ofrece incentivos provechosos a los “probables acólitos” y amenazas de venganza e intimidación a todos aquellos que critican pública y políticamente a Israel, y que se mantienen recalcitrantes y rechazan atenerse a las instrucciones de “Ante todo, Israel”, a través de difamaciones en los medios y de ponerles sistemática y públicamente en la picota, sirviéndose de las organizaciones comunales judías.

El proceso para convertir a Obama en un acólito, según el artículo del Chicago Jews News, comenzó durante sus estudios en la Escuela de Derecho de Harvard, donde fue “detectado” por una profesora sionista, Martha Minow, como un probable acólito “inteligente, prometedor y políticamente ambicioso”. La profesora relata orgullosamente cómo le facilitó contactos con sus familiares, incluido su padre, un importante corredor de bolsa demócrata, y con compañeros sionistas que dirigían una firma de abogados en Chicago y les recomendó que contrataran a Obama.

En resumen, el primer paso en el reclutamiento sionista fue utilizar un puesto académico prestigioso para el contacto inicial, seguido de una promesa de carrera a través de una red de profesionales.

El paso siguiente fue introducir a Obama en una asociación de amigos y vecinos de la comunidad judía, entre los que figuraban importantes patrocinadores financieros sionistas. Los primeros promotores de Obama jugaron un papel fundamental convenciéndole de que su futuro político dependía de tener como aliados a los sionistas y que ese apoyo dependía de su compromiso total con una agenda de “Ante todo, Israel”.

Como los lazos de Obama con sus patrocinadores liberal-sionistas en el Partido Demócrata se iban haciendo más fuertes, sus vínculos con la organización comunitaria negra y su pastor y antiguo mentor, el ministro afro-americano progresista, el Reverendo Jeremiah Wright, se debilitaron. A finales de la década de 1990, Obama estaba firmemente empotrado en la red sionista liberal del Partido Demócrata y a través de esa red se unió con dos figuras sionistas clave que resultaron vitales para su campaña presidencial: David Axelrod, jefe de la política estratégica de Obama desde 2002 y arquitecto jefe y táctico de su campaña presidencial en 2008, y Bettilu Salzman, hija de Phillip Klutznick, un multimillonario promotor inmobiliario, señor de los tugurios y fanático de “Ante todo, Israel”.

Salzman/Klutznick admite que ella nunca habría financiado y promocionado a Obama únicamente por su “inteligencia” o política liberal si él no se hubiera comprometido con los intereses de Israel. Afirma: “Obviamente no voy a apoyar a alguien que se oponga a Israel y a lo que representa. Acierta en todas las cuestiones relativas a Israel. Está exactamente en el mismo lugar que Clinton (Hillary), quizá de forma más firme. Es un pensador más claro”. (Chicago Jewish News, 24 de octubre de 2008).
Durante el tiempo que Obama sirvió en el Senado de Illinois, compartió despacho con un judío ortodoxo y fanático de “Ante todo Israel”, Ira Silverstein, que alardea de su papel en la “educación” de Obama sobre la ortodoxia judía y, lo que es más importante, “compartía los sentimientos a favor de Israel” hasta el punto que… “cuando Silverstein patrocinó numerosas resoluciones condenando las bombas de la OLP, Obama firmó con entusiasmo como co-patrocinador”. (ibid)


Completamente empotrado ya en la Configuración del Poder Sionista, Obama fue aconsejado por Axelrods, Klutznicks y otros estrategas importantes para que hiciera el obligatorio peregrinaje ritual a Israel y prometiera obediencia a sus dirigentes en el curso de su campaña para el Senado. Dos años después, en 2006, durante su viaje a Israel, Obama fue acompañado y guiado por el vicepresidente ejecutivo de la Federación Judía del Chicago Metropolitano. Bajo la orientación sionista, Obama “conectó” con el estado israelí, totalmente ignorante de la situación de las palestinos que estaban siendo salvajemente reprimidos por el ejército israelí y atacados a diario por los colonos sionistas-fascistas. Obama regresó comprometido y convertido a fondo en un político afro-americano sionista.

Con el certificado de aprobación israelí-ZPC, la base financiera de apoyo a Obama se amplió hasta incluir a algunos de los más ricos judíos estadounidenses pro-Israel en el Medio Oeste, incluido Lester Crown, cuyo hijo, James Crown encabezó la campaña financiera de Obama in Illinois. Según Crown [padre]: “Desde el momento en que me encontré con él, las veces que hablamos sobre Israel, y lo hicimos en varias ocasiones, siempre fue un ardiente patrocinador de la posición defensiva de Israel (sic), de la posición de Israel en relación a la seguridad”. (Ibid)

A esos fascistas sionistas que piden que Israel se anexione toda Palestina y expulse a los “árabes” y que se sintieron molestos por la referencia de pasada de Obama a la solución de los dos estados, Crown les aseguró que la propuesta de Obama se apoyaba en exigencias tan desorbitadas de concesiones a los palestinos, que sus palabras no eran más que las hojas que el viento se lleva.

No todos los judíos aceptan esta visión de un Obama empotrado con los sionistas: Algunos racistas le rechazan como negro incompetente y poco digno de confianza debido a su “muy íntima relación” con el Reverendo Jeremiah Wright. Los medios de comunicación de masas influidos por el sionismo tomaron el consejo de la extrema derecha y orquestaron una campaña de odio contra el Reverendo Wright y sus lazos con Obama. Los “sionistas liberales” que llevaron la estrategia y dirigieron la campaña presidencial de Obama, convencieron fácilmente a Obama para que se disociara públicamente de su ex ministro y mentor de los ochenta. Y Obama cumplió.

Sin embargo, la alianza de la derecha republicana y los fascistas sionistas pidieron a Obama que hiciera una denuncia pública del Reverendo. Los sionistas liberales prepararon el guión, que Obama recitó, emitiendo una feroz condena del Rev. Wright y tildando de crimen la defensa hecha por Wright de la soberanía y autodeterminación de los palestinos”.

Obama había cruzado ya el Río Jordán. Su capitulación ante los fascistas sionistas fue la consecuencia inevitable de sus largos e íntimos lazos con sus promotores liberal-sionistas. La purga y pública flagelación de un renombrado teólogo cristiano afro-americano de los oprimidos fue sólo el comienzo del maquillaje sionista de Obama como primer Presidente judío (o mejor dicho, sionista) de los Estados Unidos.

Fue seguido de una serie de purgas de cualquier asesor “centrista” o “realista” del establishment que pudiera haber pronunciado en cualquier momento del pasado hasta la más leve de las críticas sobre las políticas de Israel o incluso haber alabado o haberse asociado con algún otro crítico de Israel o del lobby judío en EEUU. Pasaba a ser considerado “culpable por asociación”.

Los fascistas sionistas intensificaron pronto su campaña para obligar a los sionistas liberales de Obama a purgar a Zbigniew Brzezinski, el frío guerrero y Asesor de Seguridad Nacional del ex Presidente Jimmy Carter, a Samantha Power, autora y profesora universitaria en el Escuela Kennedy de Gobierno en la Universidad Harvard y a Robert Malley, un ex asesor de Clinton, por la percepción de sus crímenes contra el sionismo. Brzezinski fue acusado de defender lo que él llamaba “una política imparcial hacia Oriente Medio”, algo claramente “antisemita” a los ojos de los incondicionales seguidores de Israel que dominan las Presidencias de las Organizaciones Judías Americanas Más Importantes (PMAJO, por sus siglas en inglés).

Peor aún, había alabado el crítico libro de Walt-Mearsheimer sobre el lobby de Israel, una ofensa capital a los ojos de la mayor parte del espectro político judío. Power y Malley también habían transgredido la línea de “Ante todo, Israel”. Aunque Brzezinski se retractó después de sus elogios al estudio de los Profesores Walt y Mearsheimer, él y los otros miembros de los “tres ofensivos” especialistas de política exterior se vieron marginados y excluidos de poder hacer alguna aportación en las cuestiones políticas relacionadas con el Oriente Medio.

El control de la política de Oriente Medio de Obama fue asumido por Dennis Ross, un virulento sionista partidario de las políticas ultra-militaristas de Israel, que postula también un ataque armado preventivo contra las instalaciones nucleares y militares iraníes. Ross es un seguidor incondicional del aniquilador asedio israelí por hambre de los 1,5 millones de habitantes de la Franja de Gaza y apoyó totalmente los salvajes ataques aéreos de Israel contra objetivos civiles en el Líbano. El nombramiento de Ross por Obama es la garantía más clara para todos los sionistas, liberales, ortodoxos o fascistas, de que la política de EEUU en Oriente Medio continuará estando subordinada a los intereses del Estado de Israel y a su ejército.

La purga llevada a cabo por Obama de todas y cada una de las voces moderadas de la política hacia Oriente Medio, su alineamiento junto a los fanáticos de “Ante todo, Israel” en la mayoría de las posiciones importantes aparecidas en su campaña y nueva Administración, reflejan su profunda y larga inmersión en la Configuración del Poder Sionista. El resultado es un “Presidente judío” en el sentido de que la mayor parte de los nombramientos más importantes para la Casa Blanca, así como en el campo económico y de la seguridad, reflejan la influencia del poder sionista anterior a las elecciones en la creación, adoctrinamiento y contenidos de la candidatura de Obama.

La configuración del «Presidente judío»

Uno de los partidarios más antiguos de Obama, el rabino Arnold Jacob Wolf, proporciona una pista de la afinidad de Obama con sus nombramientos sionistas. Según el rabino Wolf, “Obama está empotrado en el mundo judío”. Aunque el rabino se muestra presuntuoso a la hora de asumir que todos los judíos suscriben sus propios puntos de vista de “Ante todo, Israel”, tiene absolutamente razón cuando se refiere al mundo judío-sionista.

Nada mejor explica la selección de Obama de manifiestos fracasados economistas y funcionarios de la seguridad que sus vínculos a gran escala y largo plazo con la ZPC.

Obama empezó con los nombramientos de dos ciudadanos de doble nacionalidad israelo-estadounidense, el congresista por Illinois Rahm Emmanuel y el sionista David Axelrod para altos puestos en la Casa Blanca, así como el de Lawrence Summers (un aliado en Harvard desde hace mucho tiempo del judeo-fascista y defensor de la tortura Alan Dershowitz) como asesor económico jefe de la Casa Blanca. Summers es un partidario de siempre de “Ante todo, Israel”, que utilizó su presidencia en la Universidad de Harvard como púlpito amenazador para atacar a un grupo de estudiantes de la facultad críticos de las políticas israelíes en los Territorios Ocupados. Al igual que el ex Secretario del Tesoro bajo el régimen de Clinton, fue el arquitecto clave del sistema financiero dominado por la especulación que está pasando actualmente por un colapso total.

En línea con la “Presidencia judía”, Obama nombró a uno de los más importantes e incondicionales partidarios de “Ante todo, Israel” para que fuera su político clave respecto a Oriente Medio: Dennis Ross, un importante ideólogo sionista y coautor de un manifiesto presidencial en el que se postulaba la guerra preventiva contra Irán. Ross es el personaje sionista crucial en el entorno de Obama y su nombramiento es la garantía con que cuentan los 52 Presidentes de las Organizaciones Judías Americanas Más Importantes (PMAJO) de que el régimen de Obama seguirá y apoyará con armas estadounidenses y con dinero de los contribuyentes estadounidenses todos los crímenes de guerra, ataques o invasiones israelíes contra sus vecinos regionales árabes o de lengua farsi.

Ross, Axelrod, Summers, Emmanuel y sus cobardes seguidores en el Congreso, junto con el AIPAC y toda la red sionista de base comunitaria se asegurarán que Obama está inextricablemente “empotrado” en su agenda. No permitirán la publicación ni apoyo de cualquier investigación de inteligencia, judicial o informe de Naciones Unidas que cuestione la ocupación israelí de Palestina y la promoción de la guerra preventiva con Irán basada en la fabricación de datos sobre su supuesta amenaza nuclear.

Todos y cada uno de los sionistas recientemente nombrados ha condenado los informes de las Naciones Unidas y de la Agencia de la Energía Atómica Internacional invalidando las falsas afirmaciones de Israel acerca de un programa de armas nucleares iraní. Se asegurarán de que el recién nombrado Asesor de la Seguridad Nacional, el General James Jones, nunca planteará o hará público su muy crítico informe interno, basado en su investigación in situ, de los crímenes de Israel contra la población civil palestina en los Territorios Ocupados.

La Secretaria de Estado Hillary Clinton, el Presidente Obama y el Secretario de Defensa Gates están tan profundamente “empotrados” en la red sionista y tan intensamente imbuidos de la ideología de “Ante todo, Israel” que no se va a necesitar en absoluto que la ZPC presione. Los tres son, en efecto, zombis sionizados, ansiosos de halagar y servir, hasta extremos grotescos, en cada guiño y gesto, señalando folletos militares, vetos de Naciones Unidas y los repetidos actos provocativos de guerra contra Irán. Han superado incluso al Presidente Bush en su ansiedad por complacer a sus mentores sionistas reconociendo a Jerusalén como capital “indivisible” de los judíos, negando rotundamente los derechos de los habitantes palestinos.

Nada habla tanto del dominio de la ZPC de la vida política estadounidense –interior y exterior- como la elección de su meticulosamente preparado primer “Presidente judío” y la subsiguiente toma de poder de los puestos estratégicos en los niveles económico y de seguridad en su administración.

Conclusión

El ascenso de una minoría de ambiciosos operarios políticos manejados para hacerse con el poder, que actúan ante todo para una potencia colonial militarista en una región estratégica de la economía mundial, representa la mayor amenaza para la paz mundial y para los valores democráticos estadounidenses de la historia reciente.

Piensen en ello: No sólo los sionistas y sus clones empotrados gobiernan la Casa Blanca, tienen también el aparato político (izquierda, liberal, centro y derecha) para silenciar, insultar, emprender caza de brujas y aislar cualquier crítica a su agenda, a sus organizaciones y al Estado de Israel. Cuando tengan que enfrentar una crítica, el aparato entero se pondrá a rebuznar al unísono sobre “anti-semitismo”, poniendo en marcha severas sanciones civiles.

Como ilustra la carrera de Obama bajo sus manipuladores sionistas, son capaces de lanzar denuncias repulsivas contra su antiguo mentor y consejero espiritual afro-americano, el Reverendo Wright; capaces de humillar públicamente, desechando a un antiguo Presidente y partidario de Obama , Jimmy Carter; capaces de aislar y “desinfectar” a antiguos e importantes políticos extranjeros de anteriores administraciones demócratas, como Brzezinski, sencillamente por señalar los crímenes israelíes contra la humanidad (aunque esas observaciones se hagan a diario en la prensa y en los círculos políticos europeos).

El aparato combina la zanahoria (empotrando y promoviendo a Obama) y el palo (estigmatizando a Carter). Todo depende de si un individuo, político, académico, escritor o periodista es “útil” (i.e. un partidario incondicional) o “nocivo” (i.e. crítico) para el Estado de Israel.

La experiencia de Obama ilustra cómo una pequeña minoría, unida, bien organizada y bien financiada, actuando a través de puestos profesionales prestigiosos y poderosas empresas económicas, puede penetrar en las principales instituciones políticas, captar a políticos ambiciosos y “convertirles” en cómplices voluntariosos para promover guerras en nombre de una potencia militarista colonial extranjera. Si en el pasado hemos sufrido que la matonería sionista atraque nuestra libertad de expresión en la sociedad civil, piensen en lo que nos espera cuando esos matones hayan completado el control de la Casa Blanca. ¡En efecto, el “primer Presidente judío” de los Estados Unidos! ¿Dónde van a ir a parar el pueblo estadounidense, sus derechos, sus intereses y la política exterior independiente de su país?

Epílogo

A primeros de diciembre de 2008, el partido derechista de Israel, Likud, bajo el liderazgo de “Bibi” Netanyahu, reunió y proclamó su lista de candidatos para las próximas elecciones nacionales (12 de febrero de 2009). La mayoría de los candidatos proclamados representa lo que la gran parte de los periodistas israelíes denominan como “derecha dura”, lo que podría describirse con exactitud como fascismo sionista. La mayoría del Partido Likud está a favor de la expulsión de todos los palestinos (i.e. no judíos) del Gran Israel, la captura militar de Gaza, el fin de cualquier pretensión de negociaciones de paz y el bombardeo inmediato de Irán.

Actualmente, el Likud y sus fascistas cuentan con el apoyo de una mayoría de judíos israelíes. Si ganan, hay una total certeza de que recibirán el apoyo automático de todas las respetables organizaciones judías pro-Israel en EEUU, quienes siguen siempre la siguiente máxima: “No es una cuestión nuestra cuestionar a quién votan los israelíes para el poder. Nuestro deber es apoyar al Estado de Israel”.

La elección de un régimen israelí fascista subiría el listón en Washington. ¿Incluiría entonces el empotramiento de Obama en el aparato sionista el apoyo al fascismo judío, a la limpieza étnica total de Palestina y a su decisión unilateral de “destruir con armas nucleares” Irán? A las tres semanas de su presidencia, Obama tendrá que enfrentarse a su mayor desafío en Oriente Medio, que servirá para definir la naturaleza de la política estadounidense en la región.

Obama ha sugerido recientemente que Washington debería destruir Irán para proteger a Israel (que no ha firmado nunca un tratado con EEUU), a lo cual la Administración Bush contestó despectivamente que sería muy difícil convencer a los padres estadounidenses en Kansas de que sus hijos se arriesguen a perecer por incineración nuclear en honor de un pequeño país en Oriente Medio. No hay duda de que Obama es un belicista aún mayor que Bush en las cuestiones que implican a Israel: Eso ocurre cuando se es un “Presidente judío”.

James Petras es profesor emérito de sociología en la universidad de Binghamton (New York). Intelectual emblemático de la izquierda estadounidense, es autor de numerosas obras. James Petras es miembro de la conferencia «antiimperialista» Axis for Peace que organiza la Red Voltaire.

¡Ay, Israel!



















































La invasión de Gaza: «Operación plomo fundido»


La operación "Plomo Fundido" forma parte de una agenda militar y de inteligencia israelí más amplia
por Michel Chossudovsky*












Los bombardeos aéreos y la actual invasión de Gaza por fuerzas terrestres de Israel deben ser analizados en un contexto histórico. La operación «Plomo fundido» es una empresa cuidadosamente planificada, que forma parte de una agenda militar y de inteligencia más amplia formulada por primera vez en 2001.


5 de enero de 2009


Los bombardeos aéreos y la actual invasión de Gaza por fuerzas terrestres de Israel deben ser analizados en un contexto histórico. La operación «Plomo fundido» es una empresa cuidadosamente planificada, que forma parte de una agenda militar y de inteligencia más amplia formulada por primera vez en 2001.


“Fuentes en el establishment de la defensa dijeron que el Ministro de Defensa Ehud Barak instruyó a las Fuerzas de Defensa de Israel [ejército israelí] que se prepararan para la operación hace más de seis meses, cuando Israel comenzaba a negociar un acuerdo de cese al fuego con Hamas.” (Barak Ravid, Operation "Cast Lead": Israeli Air Force strike followed months of planning, Haaretz, 27 de diciembre de 2008)


Israel rompió la tregua el día de las elecciones presidenciales de EE.UU., 4 de noviembre:

“Israel utilizó esa distracción para romper el cese al fuego con Hamas bombardeando la Franja de Gaza. Israel afirmó que esa violación del cese al fuego tuvo lugar para impedir que Hamas excavara túneles hacia territorio israelí.”

“Justo al día siguiente, Israel lanzó un aterrorizador sitio de Gaza, cortando los suministros de alimentos, carburante, medicinas y otras necesidades en el intento de “someter” a los palestinos mientras, al propio tiempo, emprendía incursiones armadas".

“Como respuesta, Hamas y otros en Gaza volvieron a recurrir al disparo de toscos cohetes caseros, generalmente erráticos, hacia Israel. Durante los últimos siete años, esos cohetes han sido responsables por las muertes de 17 israelíes. Durante el mismo período, los ataques de guerra relámpago israelíes han matado a miles de palestinos, provocando protestas en todo el mundo, pero que cayeron en oídos sordos en la ONU.” (Shamus Cooke, The Massacre in Palestine and the Threat of a Wider War, Global Research, diciembre de 2008)


Desastre humanitario planificado

El 8 de diciembre, el Secretario Adjunto de Estado de EE.UU., John Negroponte, estuvo en Tel Aviv para discutir con sus contactos israelíes, incluido Meir Dagan, director del Mossad [servicio de espionaje israelí, N. del T.].


La “Operación plomo fundido” comenzó dos días después de Navidad. Fue combinada con una campaña internacional de Relaciones Públicas cuidadosamente preparada bajo los auspicios del Ministerio de Exteriores de Israel.


Los objetivos militares de Hamas no son la finalidad principal. La “Operación plomo fundido” tiene el propósito, totalmente deliberado, de provocar víctimas civiles.


Lo que encaramos es un “desastre humanitario planificado” en Gaza.
El objetivo a plazo más largo de este plan, tal como ha sido formulado por los responsables políticos israelíes es la expulsión de los palestinos de las tierras palestinas:

“Aterrorizar a la población civil, asegurando la máxima destrucción de propiedades y recursos culturales… La vida diaria de los palestinos debe llegar a ser insoportable: Hay que encerrarlos en ciudades y pueblos, impedir que ejerzan una vida económica normal, separarlos de sitios de trabajo, escuelas y hospitales. Esto alentará la emigración y debilitará la resistencia a futuras expulsiones.”
Ur Shlonsky, citado por Ghali Hassan, Gaza: The World’s Largest Prison, Global Research, 2005)


«Operación venganza justificada»

Se ha llegado a un punto decisivo. La “Operación plomo fundido” forma parte de la operación más amplia militar y de inteligencia iniciada al comienzo del gobierno de Ariel Sharon en 2001. Bajo la “Operación venganza justificada” de Sharon los aviones de guerra F-16 fueron utilizados inicialmente para bombardear ciudades palestinas.


La “Operación venganza justificada” fue presentada en julio de 2001 al gobierno israelí de Ariel Sharon por el jefe de estado mayor del ejército israelí Shaul Mofaz, con el título “La destrucción de la Autoridad Palestina y el desarme de todas las fuerzas armadas.”

“Un plan de contingencia, con el nombre de código “Operación venganza justificada”, fue elaborado en junio pasado [2001] para volver a ocupar toda Cisjordania y posiblemente la Franja de Gaza a un coste probable de “cientos” de bajas israelíes.” (Washington Times, 19 de marzo de 2002).


Según Jane’s ’Foreign Report’ (12 de julio de 2001) el ejército israelí bajo Sharon había actualizado sus planes para un “ataque generalizado para aplastar la autoridad palestina, expulsar al líder Yasir Arafat y matar o detener a su ejército.”


«Justificación del derramamiento de sangre»


La “justificación del derramamiento de sangre” era un componente esencial de la agenda militar y de inteligencia. La matanza de civiles palestinos se justificaba por “motivos humanitarios.” Las operaciones militares israelíes fueron cronometradas cuidadosamente para que coincidieran con ataques suicidas:

"El ataque será lanzado, a discreción del gobierno, después de un gran ataque suicida en Israel, causando muchas muertes y heridas, citando el derramamiento de sangre como justificación".
(Tanya Reinhart, “Evil Unleashed, Israel’s move to destroy the Palestinian Authority is a calculated plan, long in the making,” [Mal desencadenado: la acción de Israel para destruir la Autoridad Palestina es un plan calculado, preparado hace tiempo] Global Research, diciembre de 2001, énfasis agregado)

El Plan Dagan


También se refirieron a la “Operación venganza justificada” como “Plan Dagan”, nombrado por el general en retiro Meir Dagan, quien dirige actualmente el Mossad, la agencia de inteligencia de Israel.


El general de la reserva Meir Dagan fue asesor nacional de seguridad de Sharon durante la campaña electoral de 2000. El plan fue aparentemente preparado antes de la elección de Sharon como primer ministro en febrero de 2001. “Según Alex Fishman en Yediot Aharonot, el Plan Dagan, consistía en la destrucción de la Autoridad Palestina y que se ‘sacara el juego’ a Yasir Arafat.” (Ellis Shulman, "Operation Justified Vengeance": a Secret Plan to Destroy the Palestinian Authority, marzo de 2001):


“Como informara Foreign Report [Jane] y revelara localmente Ma’ariv, el plan de invasión de Israel – supuestamente apodado Venganza Justificada – sería lanzado de inmediato después del próximo atentado suicida con muchas víctimas, duraría cerca de un mes y se espera que resulte en la muerte de cientos de israelíes y miles de palestinos".


El “Plan Dagan” preveía la así llamada “cantonización” de los territorios palestinos que separaría totalmente Cisjordania de Gaza, con “gobiernos” separados en cada uno de los territorios. Según este guión, previsto ya en 2001, Israel:

“negociaría separadamente con fuerzas palestinas dominantes en cada territorio – fuerzas palestinas responsables por la seguridad, la inteligencia, e incluso por el Tanzim Fatah]. El plan se parece por lo tanto de cerca a la idea de “cantonización” de territorios palestinos, propugnado por varios ministros.” Sylvain Cypel, The infamous ’Dagan Plan’ Sharon’s plan for getting rid of Arafat, Le Monde, 17 de diciembre de 2001)

El Plan Dagan estableció continuidad en la agenda militar y de inteligencia. Después de las elecciones de 2000, Meir Dagan obtuvo un papel crucial. “Se convirtió en el ‘intermediario’ de Sharon en temas de seguridad con los enviados especiales del presidente Bush, Zinni y Mitchell.” Subsiguientemente fue nombrado Director del Mossad por el primer ministro Ariel Sharon en agosto de 2002. En el período post-Sharon, siguió siendo jefe del Mossad. Fue reconfirmado en su posición como Director de Inteligencia Israelí por el primer ministro Ehud Olmert en junio de 2008.


Meir Dagan, en coordinación con sus homólogos estadounidenses, ha estado a cargo de varias operaciones de inteligencia militar. Vale la pena señalar que como joven coronel Meir Dagan había trabajado estrechamente con el ministro de defensa Ariel Sharon en los ataques contra asentamientos palestinos en Beirut en 1982. Las incursiones de 2008 y 2009 en Gaza, tienen en muchos aspectos un extraño parecido con la operación militar de 1982.


Es importante considerar una serie de eventos cruciales que condujeron a las matanzas en Gaza bajo la “Operación plomo fundido:”

- 1. El asesinato en noviembre de 2004 de Yasir Arafat. Este asesinato había sido planificado desde 1996 bajo la “Operación campos de espinas.” Según un documento de octubre de 2000 “preparado por los servicios de seguridad, a pedido del primer ministro de entonces, Ehud Barak, señaló que ‘Arafat, la persona, es una severa amenaza para la seguridad del Estado [de Israel] y el daño que resultará de su desaparición será menor que el daño causado por su existencia.’” (Tanya Reinhart, Evil Unleashed, Israel’s move to destroy the Palestinian Authority is a calculated plan, long in the making, Global Research, diciembre de 2001. Detalles del documento fueron publicados en Ma’ariv, 6 de julio de 2001.).

El asesinato de Arafat fue ordenado en 2003 por el gabinete israelí. Fue aprobado por EE.UU. que vetó una Resolución de Seguridad de Naciones Unidas condenando la decisión del gabinete israelí en 2003. Como reacción a crecientes ataques palestinos, en agosto de 203, el ministro israelí de defensa, Shaul Mofaz, declaró la “guerra en todos los frentes” contra los militantes que juró estaban “marcados para la muerte.”


A mediados de septiembre, el gobierno de Israel aprobó una ley para librarse de Arafat. El gabinete de Israel para asuntos de seguridad política la declaró “una decisión para remover a Arafat como obstáculo para la paz.” Mofaz amenazó: “escogeremos el camino adecuado y el momento adecuado para matar a Arafat.” El ministro palestino Saeb Erekat dijo a CNN que pensaba que Arafat era el próximo objetivo. CNN preguntó al portavoz de Sharon, Ra’anan Gissan, si el voto significaba la expulsión de Arafat. Gissan aclaró: “No significa eso. El gabinete ha resuelto hoy la remoción de ese obstáculo. El momento, el método, la manera como eso tendrá lugar serán decididos separadamente, y los servicios de seguridad monitorearán la situación y harán la recomendación sobre la acción adecuada.” (Vea Trish Shuh, Road Map for a Decease Plan, www.mehrnews.com 9 de noviembre de 2005)

El asesinato de Arafat formaba parte del Plan Dagan de 2001. Es muy probable que haya sido realizado por los servicios de inteligencia israelíes. Tenía el propósito de destruir la Autoridad Palestina, fomentar divisiones dentro de Fatah así como entre Fatah y Hamas. Madmud Abbas fue instalado como líder de Fatah, con la aprobación de Israel.

- 2. La remoción, por orden del primer ministro Ariel Sharon en 2005, de todos los asentamientos judíos en Gaza. Una población judía de más de 7.000 fue cambiada de sitio.

“Es mi intención [Sharon] realizar una evacuación – perdón, una reubicación – de asentamientos que nos causan problemas y de sitios que en todo caso conservaremos en un acuerdo final, como los asentamientos de Gaza… Estoy trabajando sobre la base de la presuposición de que en el futuro no habrá judíos en Gaza,” dijo Sharon (CBC, marzo de 2004)





















El tema de los asentamientos en Gaza fue presentado como parte del “mapa de ruta para la paz” de Washington. Celebrado por los palestinos como una “victoria”, esa medida no iba dirigida contra los colonos judíos. Todo lo contrario: Formaba parte de la operación clandestina general, que consistía en convertir Gaza en un campo de concentración. Mientras los colonos judíos vivieran dentro de Gaza, no se podía lograr el objetivo de mantener un gran territorio como prisión bloqueada. La implementación de la “Operación plomo fundido” exigía que “no haya judíos en Gaza.”


- 3. La construcción del infame Muro del Apartheid fue decidida a comienzos del gobierno de Sharon.

- 4. La próxima fase fue la victoria electoral de Hamas en enero de 2006. Sin Arafat, los arquitectos de la inteligencia militar israelíes sabían que Fatah bajo Mahmud Abbas perdería las elecciones. Formaba parte del guión, que había sido previsto y analizado mucho antes.


Con Hamas a cargo de la Autoridad Palestina, con el pretexto de que Hamas es una organización terrorista, Israel realizaría el proceso de “cantonización” tal como fue formulado en el Plan Dagan. Fatah bajo Mahmud Abbas seguiría formalmente a cargo de Cisjordania. El gobierno de Hamas, debidamente elegido, sería limitado a la Franja de Gaza.


Ataque por tierra

El 3 de enero, tanques e infantería israelíes penetraron en Gaza en una ofensiva terrestre total:

“La operación por tierra fue precedida por varias horas de fuerte fuego de artillería nocturno, incendiando objetivos con llamas que estallaron en el cielo de noche. El fuego de ametralladoras resonaba mientras brillantes balas trazadoras rompían la oscuridad y el estallido de cientos de obuses elevaba provocaba llamaradas". (AP, 3 de enero de 2009)

Fuentes israelíes han señalado que será una operación militar prolongada. “No será fácil y no será breve,” dijo el ministro de defensa Ehud Barak en una alocución por televisión.

Israel no trata de obligar a Hamas “a cooperar.” Lo que encaramos es la implementación del “Plan Dagan” como fuera inicialmente formulado en 2001, que requería:

“una invasión de territorio controlado por palestinos por unos 30.000 soldados israelíes, con la misión claramente definida de destruir la estructura de la dirigencia palestina y de recolectar armas actualmente en poder de las diversas fuerzas palestinas, y de expulsar o matar a su dirigencia militar". Ellis Shulman, op. Cit..

La cuestión más amplia es si Israel, en consulta con Washington, quiere provocar una guerra más amplia.

Una expulsión podría ocurrir en alguna etapa posterior de la invasión por tierra, si los israelíes abrieran las fronteras de Gaza para permitir un éxodo de la población. Ariel Sharon se refirió a la expulsión como “una solución al estilo de 1948”. Para Sharon “sólo es necesario encontrar otro Estado para los palestinos.

‘Jordania es Palestina’ – fue la frase acuñada por Sharon.” (Tanya Reinhart, op. Cit.)


Michel Chossudovsky es un economista canadiense, profesor de la Universidad de Ottawa, Canadá.

Einstein, Israel, Gaza





































por Juan Gelman

El pasado sábado 27, a las 11.30 hora local, 50 cazas de combate israelíes demolieron unos 50 puntos de Gaza en tres minutos. Fue una violación de los Diez Mandamientos y de la santidad del sabbath, pero tal vez no se apliquen cuando de matar palestinos se trata: centenares en esta ocasión y más de mil heridos. Hay diferentes puntos de vista sobre las razones de esta matanza brutal. Tel Aviv asegura que es una represalia por la ominosa práctica de Hamas de lanzar cohetes al territorio israelí. Analistas varios opinan que más bien tiene que ver con las próximas elecciones en Israel, donde todavía es primer ministro –interino y renunciante por corrupción– Ehud Olmert. Los hechos históricos indicarían otra cosa: se trata del nunca olvidado intento de reconstruir el “Gran Israel” echando a los palestinos de su tierra.

Ben Gurion, que inauguró el cargo de primer ministro del flamante Estado de Israel, aceptó la partición de Palestina en territorios israelíes y territorios palestinos que la ONU estableció en 1947. Pero tenía un viejo pensamiento de fondo: en carta a su mujer confió que un Estado judío “parcial” –un proyecto de 1937 del ocupante británico que nunca se llevó a cabo– era sólo un comienzo y que planeaba organizar un ejército de primera y utilizar la coerción o la fuerza para absorber toda la extensión del país (Letters to Paula and the Children, David Ben Gurion, University of Pittsburg Press, 1971, carta de fecha 5-12-37, págs. 153-57). Esto se cumplió con la ocupación militar israelí de los territorios palestinos desde 1967 a la fecha. En el 2006, Tel Aviv se “retiró” de Gaza, a la que impuso un cerco implacable. El triunfo de Hamas en las inobjetables elecciones de ese año disgustó a Israel: un Estado que se dice democrático no tenía por qué respetar la democracia cuando de palestinos se trata.


Olmert es del partido Kadima, una escisión del derechista Likud, del que no se diferencia mucho, como prueban las guerras que sigue desatando. El Likud, a su vez, desciende del Herut, organismo que dio forma política al grupo paramilitar de Menahem Begin, también primer ministro de Israel (1977-1983). Los nombres cambian, pero la contumacia no. En diciembre de 1948, a siete meses de la declaración de independencia de Israel, Begin visitó EE.UU. y causó reacciones dispares. Por ejemplo, la de Albert Einstein, Hannah Arendt, el rabino Jessurun Cardozo y otros 26 destacados intelectuales judíos estadounidenses. Consta en una carta abierta que el New York Times publicó el 4-12-48.

El texto comienza así:

“Entre los fenómenos políticos más inquietantes de nuestra época figura la aparición, en el recién creado Estado de Israel, del ‘Partido de la Libertad’ (Tnuat Herut), un partido político estrechamente emparentado con los partidos nazifacistas por su organización, sus métodos, su filosofía política y su demanda social. Fue creado por los miembros y partidarios de la ex Irgun Zvai Lemi, una organización terrorista de extrema derecha y chauvinista en Palestina. La visita actual a EE.UU. de Menahem Begin, jefe de ese partido, ha sido evidentemente calculada para dar la impresión de un sostén estadounidense a su partido y para cimentar los lazos políticos con los elementos sionistas conservadores de EE.UU.”


Continúa así:

“Muchos norteamericanos de reputación nacional han prestado su nombre para acoger esa visita. Es inconcebible que quienes se oponen al fascismo en el mundo entero, muy correctamente informados sobre el pasado y las perspectivas políticas de M. Begin, puedan sumar sus nombres y apoyar al movimiento que él representa”. Señala que es preciso informar a la opinión pública del país sobre el pasado y los objetivos de Begin –“uno de los que han predicado abiertamente la doctrina del Estado fascista”– para no dar la impresión en Palestina de “que una mayoría de EE.UU. respalda a elementos fascistas en Israel”.

A continuación menciona la matanza que las fuerzas israelíes provocaron en la aldea árabe de Deir Yassin, “que no había participado en la guerra y que incluso había combatido a las bandas árabes que querían convertirla en su base de operaciones”. Precisa: “El 9 de abril (de 1948), bandas de terroristas (israelíes) atacaron esa pacífica aldea, que no era un objetivo militar, asesinaron a la mayoría de sus habitantes –240 hombres, mujeres y niños–- y dejaron a algunos con vida para hacerlos desfilar por las calles de Jerusalén. Invitaron a todos los corresponsales extranjeros a ver las montañas de cadáveres y los destrozos causados en Deir Yassin”.

El texto acusa a Herut de preconizar en el seno de la comunidad judía una “mezcla de ultranacionalismo, misticismo religioso y superioridad racial”, signo indudable de un partido fascista para el cual el terrorismo “es un medio para alcanzar su objetivo de ser un ‘Estado líder’”.

Agrega:

“Es más trágico aún que la alta dirección del sionismo estadounidense se haya negado a hacer campaña contra los designios de Begin”.

Han pasado 60 años desde que se publicó esta carta que Einstein firmó. ¿Habrá perdido actualidad? Muchas cosas cambiaron en Israel desde entonces. Su objetivo central, no.


























Juan Gelman es Premio Cervantes 2007.

Hartos de Israel

por Enrique Curiel

Somos muchos los que nos dirigimos en estos dramáticos días al Gobierno de Israel para que termine de inmediato la locura militar contra Gaza. Si, ya lo sé. Ahora vendréis a insultar, a llamarnos "negacionistas" del holocausto, cómplices de los terroristas de Hamas y partícipes de la campaña europea y mundial contra los judíos. Incluso en algún panfleto nos llamaréis nazis, como habéis hecho conmigo. Me resulta indiferente. No podéis seguir utilizando el Holocausto para acallar las conciencias, los gritos y las exigencias de una conciencia internacional que no quiere ver otro holocausto, esta vez, un holocausto en Palestina. Pero lo cierto es que la matanza iniciada el sábado, precisamente el sábado, contra los palestinos de Gaza resulta un crimen atroz e injustificable. No hace falta que nadie que nadie os insulte ni os menosprecie. Lo hacéis vosotros solos ante el mundo. Quedáis desnudos ante millones de seres humanos que no pueden comprender que lancéis un violento bombardeo con aviones americanos F-16 contra civiles, causéis más de 300 muertos y miles de heridos. Desde 1967 no se habían matado tantos palestinos en un solo día. Sois la vergüenza del mundo.


También conozco la tesis del derecho a vuestra defensa frente a los cohetes Kassan utilizados por Hamas contra el sur de Israel. ¿Y creéis de verdad que existe alguna proporción entre los cohetes kassam y la canallada de una masacre como la vivida el fin de semana? ¿También lanzan cohetes los presos de Al Fatah retenidos en la prisión se Sudaniya y heridos en los bombardeos? Veamos. ¿Vuestra filosofía es algo así como a mi me tiras una piedra, y yo te disparo a la cabeza y te mato? ¿Ese es el juego? ¿Y queréis estar entre los países civilizados? No es suficiente un muro para aislar a los palestinos como si fueran reservas indias del viejo oeste americano. No, no es suficiente. Hay que provocar, una y otra vez, una y otra vez, hasta el infinito, para poder bombardear cuando se acercan unas elecciones en vuestro país o cuando queréis enviarle un mensaje al nuevo Presidente de los Estados Unidos. ¿Recordáis cuando decíais que el culpable de todo era Yasser Arafat? ¿Qué cuando él desapareciese todo se resolvería? Pues bien, desapareció, al parecer, en extrañas circunstancias (¿Cuándo sabremos la verdad?), y aquí estamos, peor que nunca. O mejor que nunca, desde vuestro punto de vista.

Sí. Soy uno de los que estamos hartos de vuestra actitud. De la ocupación. Del incumplimiento de todas las Resoluciones de Naciones Unidas que os obligan a la retirada de los territorios ocupados, a no construir mas asentamientos en tierras palestinas, del bloqueo de Gaza donde malviven cientos de miles de seres humanos, a la destrucción del muro. Ya tenéis el arma nuclear. Sois los únicos en la región. ¿También la vais a utilizar? Tenéis la suerte de que EEUU os apoya y Europa no existe, literalmente no existe o adopta posiciones "equilibradas" y reparte culpas a diestro y siniestro. Lamentable.


¿Por qué todo esto? Por dos razones. La primera, para frenar a Netanyahu, que, al frente del Likud, radicalizado hacia la extrema derecha, representa un peligro real para el partido de la canciller israelí Tzipi Livni y para los laboristas del ex primer ministro Ehud Barak en las próximas elecciones. Es decir, razones de política interna.

La segunda razón se refiere a Barack Obama. Le queréis presionar. Le teméis.

Por eso le queréis situar ante una situación imposible. Sin salida. O conmigo o contra mí. Ese es el juego. Pero es peligroso. Se trata de un chantaje político cuando faltan poco más de veinte días para la toma de posesión. Y Obama no es Bush. No se dejará intimidar. También barajasteis la posibilidad de bombardear objetivos en Irán, pero Condoleezza Rice vetó la operación. "A falta de pan buenas son tortas", dice un refrán castellano. Clamaréis: "¡Sois antijudios!". No. Es lo mismo que le decían los soviéticos a Pasionaria por condenar la invasión de Checoslovaquia en 1968: ¡Sois antisoviéticos! "No", respondió ella. "Eso lo hacéis mejor vosotros solos".

Enrique Curiel, antiguo militante del Partido Comunista de España en la resistencia antifranquista, es actualmente senador por el PSOE.

Diario Crítico, 29 diciembre 2008

Doce reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación























Doce reglas infalibles para la redacción de noticias sobre Oriente Próximo en los grandes medios de comunicación

Texto anónimo

Nuestro amigo y colaborador Emir Sader nos hizo llegar este texto anónimo, enviado en francés al blog que Emir mantiene en la publicación brasileña Carta Maior.

1) En Oriente Próximo son siempre los árabes quienes atacan primero, y siempre es Israel quien se defiende. Esa defensa se llama "represalia".

2) Ni árabes, ni palestinos ni libaneses tienen derecho a matar civiles. A eso se le llama "terrorismo".

3) Israel tiene derecho a matar civiles. Eso se llama "legítima defensa".

4) Cuando Israel mata civiles en masa, las potencias occidentales piden que lo haga con mayor comedimiento. Eso se llama "reacción de la comunidad internacional".

5) Ni palestinos ni libaneses tienen derecho a capturar soldados israelíes dentro de instalaciones militares con centinelas y puestos de combate. A eso hay que llamarlo "secuestro de personas indefensas".

6) Israel tiene derecho a secuestrar a cualquiera hora y en cualquier lugar a cuantos palestinos y libaneses se le antoje. Su cifra actual ronda los 10 mil, 300 de los cuales son niños y mil, mujeres. No se precisa prueba alguna de culpabilidad. Israel tiene derecho a mantener secuestrados presos indefinidamente, ya sean autoridades democráticamente elegidas por los palestinos. A eso se le llama "encarcelamiento de terroristas".

7) Cuando se menciona la palabra "Hezbollah", es obligatorio añadir en la misma frase "apoyados y financiados por Siria y por Irán".

8) Cuando se menciona "Israel", está terminantemente prohibido añadir: "apoyados y financiados por los EEUU". Eso podría dar la impresión de que el conflicto es desigual y de que la existencia de Israel no corre peligro.

9) En informaciones sobre Israel, hay que evitar siempre que aparezcan las siguientes locuciones: "Territorios ocupados", "Resoluciones de la ONU", "Violaciones de los Derechos Humanos" y "Convención de Ginebra".

10) Los palestinos, lo mismo que los libaneses, son siempre "cobardes" que se esconden entre una población civil que "no los quiere". Si duermen en casa con sus familias, eso tiene un nombre: "cobardía". Israel tiene derecho a aniquilar con bombas y misiles los barrios donde duermen. A eso se le llama "acción quirúrgica de alta precisión".

11) Los israelíes hablan mejor inglés, francés, castellano o portugués que los árabes. Por eso merecen ser entrevistados con mayor frecuencia y tener más oportunidades que los árabes para explicar al gran público las presentes reglas de redacción (de la 1 a la 10). A eso se le llama "neutralidad periodística".

12) Todas las personas que no están de acuerdo con las sobredichas Reglas, son, y así debe hacerse constar, "terroristas antisemitas de alta peligrosidad".

Publicado por sinpermiso.info
Traducción para www.sinpermiso.info: Leonor Març

Los crímenes de guerra de Israel, a juicio del relator especial de la ONU para territorios ocupados

por Richard Falk


La declaración que sigue fue redactada el pasado 27 de diciembre como respuesta de urgencia al ataque israelí sobre Gaza por el profesor Richard Falk, Relator especial de la ONU para los Derechos Humanos en Territorios Ocupados.



Los ataques aéreos de Israel sobre la Franja de Gaza representan graves y masivas violaciones de leyes internacionales humanitarias definidas en las Convenciones de Ginebra, tanto en lo que hace a obligaciones de una potencia ocupante, cuanto en lo atinente a las exigencias de las leyes de Guerra.


Entre esas violaciones, las que siguen:

• Castigo colectivo: el millón y medio de personas que viven en la densamente poblada Franja de Gaza está siendo castigado por las acciones cometidas por un pequeño número de militantes.

• Objetivos civiles: los ataques aéreos lo son contra áreas civiles en una de las franjas más densamente pobladas del mundo, y desde luego la más densamente poblada de todo el Oriente Próximo.

• Respuesta militar desproporcionada: los ataques aéreos no solo han destruido todas y cada una de las instalaciones policiales y de seguridad del gobierno electo de Gaza, sino que han matado y herido a centenares de civiles; de acuerdo con la información disponible, al menos uno de los ataques alcanzó a un grupo de estudiantes en busca de transporte para volver a sus casas desde la universidad.

Anteriores acciones israelíes, particularmente el hermético sellado de las entradas y salidas en la Franja de Gaza, han llevado a graves carencias de medicamentos y combustible (así como de comida), resultando en la incapacidad de las ambulancias para responder a las llamadas de los heridos, en la incapacidad de los hospitales para suministrar los medicamentos y el equipo médico necesarios para los heridos y en la incapacidad de los asediados médicos de Gaza y otros trabajadores sanitarios para tratar adecuadamente a las víctimas.

Es cierto que los ataques con cohetes contra la población civil israelí son ilícitos. Pero esa ilegalidad no confiere a Israel, ni como potencia ocupante, ni como Estado soberano, derecho alguno a violar el derecho internacional y a cometer crímenes de guerra o crímenes de lesa humanidad como represalia. Me permito observar que la escalada israelí de asaltos militares no ha aumentado la seguridad de los civiles israelíes; al contrario, el israelí asesinado hoy, tras el estallido de violencia israelí, es la primera víctima en un año.

Israel también ha ignorado las recientes iniciativas diplomáticas de Hamás tendentes a restablecer la tregua o el alto el fuego tras su expiración el 26 de diciembre.

Los ataques aéreos israelíes de hoy, y la catastrófica mortandad por ellos causada, presentan un desafío a aquellos países que han sido y siguen siendo cómplices, directa o indirectamente, de las violaciones israelíes del derecho internacional. Son cómplices aquellos países que notoriamente le suministran equipo militar, incluidos los aviones de combate y los misiles empleados en estos ataques ilegales, así como los países que han apoyado y aun participado en el asedio de Gaza, asedio que, por sí mismo, ha causado ya una catástrofe humana.

Recuerdo a todos los Estados miembros de las Naciones Unidas que la ONU sigue vinculada a una obligación de proteger a toda población civil enfrentada a masivas violaciones de las leyes internacionales humanitarias, con total independencia de la autoría de esa esas violaciones. Llamo a todos los Estados miembros, así como a los funcionarios y a todos los órganos pertinentes del sistema de las Naciones Unidas, a reaccionar con urgencia, no sólo para condenar las graves violaciones de Israel, sino para desarrollar nuevas vías de protección real del pueblo palestino.

Richard Falk, profesor emérito de Derecho Internacional en la Universidad de Princeton, es el Relator de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en los Territorios Ocupados. Es autor de numerosos libros, entre ellos: The Costs of War: International Law, the UN, and World Order After Iraq (Los costes de la Guerra: el Derecho Internacional, la ONU y el orden mundial después de Irak).

Traducción para www.sinpermiso.info: Ramona Sedeño

El gueto de Gaza y la hipocresía occidental


por Tariq Alí

El asalto al gueto de Gaza, planificado durante seis meses y ejecutado con perfecta sincronización fue diseñado principalmente para ayudar a los partidos israelíes a triunfar en las próximas elecciones de este estado. Los palestinos asesinados son poco más que un triunfo electoral en la lucha desvergonzada entre la derecha y la extrema derecha en Israel. Washington y sus aliados de la UE, perfectamente conscientes de que Gaza iba a ser asaltada, como lo eran que el Líbano lo sería hace pocos años, se sentaron y observaron.
Washington, como es habitual, culpó a los palestinos pro-Hamás, con Obama y Bush cantando la misma partitura del grupo de presión proisraelita de EEUU. Los políticos de la UE, sabían del sitio, el castigo colectivo infligido a Gaza, los civiles elegidos como objetivo, etc. [véase el ensayo refrescante de la profesora de Harvard, Sara Roy, en el último London Review of Books] estaban convencidos de que los ataques de cohetitos habían "provocado" a Israel, pero instaron a "ambas partes" para poner fin a la violencia, con efectos nulos. El dictador apolillado Mubarak en Egipto y los islámicos preferidos de la OTAN en Ankara, ni siquiera se tomaron la molestia de hacer una protesta simbólica llamando a sus embajadores de Israel. China y Rusia no convocaron una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU para discutir la crisis.

Como resultado de la apatía oficial, un producto de este último ataque será crispar a las comunidades musulmanas a lo largo del mundo y aumentar las filas de muchas organizaciones que Occidente dice combatir en la "guerra contra el terror".

El derramamiento de sangre en Gaza obliga a discutir las más importantes cuestiones estratégicas para ambas partes, todas ellas relacionadas con la historia reciente. Un hecho que precisa ser reconocido es que no existe la Autoridad Palestina. Nunca la hubo. Los acuerdos de Oslo fueron un desastre absoluto para los palestinos, y se crearon una serie de guetos palestinos desconectados y mustios sujetos a la permanente supervisión de un brutal cancerbero.

La OLP, una vez el depositario de la esperanza palestina, se convirtió en poco más que un suplicante del dinero de la UE. El entusiasmo occidental por la democracia se detiene cuando los que se oponen a sus políticas son elegidos para gobernar. Occidente e Israel lo intentaron todo para asegurar la victoria de Fatah: los votantes palestinos rechazaron los sobornos y ataques concertados de la "comunidad internacional" en una campaña que vio a los miembros de Hamás y a otros opositores rutinariamente detenidos o asaltados por las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF, por sus siglas en inglés), sus pancartas confiscadas o destruidas, EEUU y la UE invertir en la campaña de Fatah, y a los congresistas de EEUU vociferar que Hamás no debería gobernar. Incluso la programación de las elecciones estuvo hecha por la determinación de amañar los resultados. Programadas para el verano de 2005, fueron aplazadas hasta enero de 2006 para dar a Abbas tiempo de distribuir prebendas en Gaza (en palabras de un agente de inteligencia egipcio: "la gente dará entonces el apoyo a la Autoridad Palestina contra Hamás"). El deseo popular de un escobazo después de diez años de corrupción, amenazas y jactancias bajo Fatah demostró ser más fuerte que todo eso.
La victoria electoral de Hamás fue tratada como un signo ominoso del fundamentalismo creciente, y un aterrador golpe a las perspectivas de paz con Israel, por gobernantes y periodistas del otro lado del mundo atlántico. La maquinaria de las presiones diplomáticas y financieras se puso en marcha para forzar a Hamás a que adoptase las mismas políticas de aquéllos a quienes habían derrotado en las urnas.

Sin las trabas de la combinación de codicia y subordinación de la Autoridad Palestina, sin el enriquecimiento de sus voceros y policías serviles, y su aquiescencia en el "proceso de paz", que ha llevado solamente a una adicional expropiación y miseria a la población bajo su mandato, Hamás ofreció la alternativa de su propio ejemplo. Sin los grandes recursos de su rival, estableció clínicas, escuelas, hospitales, formación profesional y programas de bienestar para los pobres. Sus jefes y cuadros viven frugalmente, al alcance de la gente corriente. Es esta respuesta a las necesidades cotidianas la que se ha ganado amplias bases que la apoyan, no el cacareo diario de los versos coránicos.

Si su conducta en la segunda Intifada le ha dado un grado adicional de credibilidad es menos claro. Sus ataques armados a Israel, así como los de la Brigada de los Mártires Al-Aqsa de Fatah o la Jihad Islámica, han sido respuestas contra una ocupación mucho más mortífera que cualquier acción que nunca se haya acometido. Medida en la escala de los asesinatos de la IDF, los golpes de los palestinos son escasos y siempre mucho menos violentos. La asimetría pudo ser crudamente computada durante el alto el fuego, propuesto unilateralmente por Hamás, iniciado en junio de 2003, y mantenido durante el verano a pesar de los numerosas campañas de ataques israelíes y de los arrestos masivos que aumentaron durante el mencionado alto el fuego, en los cuales más de 300 cuadros de Hamás fueron secuestrados en Cisjordania. El 19 de agosto de 2003, una célula que se autoproclamaba perteneciente a Hamás, en Hebrón, ya denunciada y desautorizada oficialmente por los dirigentes de Hamás, hizo estallar un ómnibus en Jerusalén Oeste; Israel reaccionó de inmediato con el asesinato de Ismail Abu Shanab, negociador jefe de Hamás del alto el fuego. Hamás respondió también. A su vez, la Autoridad Palestina y los estados árabes suspendieron la ayuda financiera a las iniciativas sociales de Hamás y, en septiembre de 2003, la UE accedió a la antigua petición que Tel Aviv llevaba haciendo: incluyó a Hamás en su lista de organizaciones terroristas.
Lo que distingue a Hamás, que lidia en combate desigual, no son los hombres-bomba, recurso compartido con otros grupos, sino su superior disciplina, manifestada por su habilidad para hacer respetar el alto el fuego declarado unilateralmente contra Israel a lo largo del año pasado. Todas las muertes han de ser condenadas, sobre todo la muerte de civiles, pero Israel es, con mucho, el causante del mayor número de asesinatos, dato que los europeos y los estadounidenses prefieren silenciar completamente. Los palestinos no podrían matar en la proporción en que lo hacen los israelitas puesto que el ejército de Israel está equipado con reactores, carros de combate, misiles y es el más fuertemente armado ejército de ocupación de toda la historia moderna. "Nadie puede rechazar o condenar que se revele contra sus ocupantes una población que ha estado sufriendo una ocupación militar de 45 años", dejó dicho el general Shlomo Gazit, antiguo jefe de la inteligencia militar de Israel, en 1993.
El verdadero problema de los EEUU y de la UE contra Hamás reside en que esta organización rechazó la aceptación de la capitulación de los Acuerdos de Oslo y, posteriormente, de Taba a Ginebra, han rechazado dejar en el olvido los desastres que EEUU y la UE han impuesto a los palestinos. Los EEUU y la UE tienen desde entonces, como prioridad, doblegar la resistencia de Hamás. Cortar las financiaciones a la Autoridad Palestina es el arma obvia para obligar a la sumisión a esta organización. Aumentar los poderes de Abbas —colocado por Washington como también lo fue Karzai, en Kabul—, a expensas de la influencia del Consejo Legislativo, es otra de las armas utilizadas.
No hubo ningún esfuerzo serio para negociar con los líderes políticos palestinos electos. Dudo que Hamás se dejase sobornar con facilidad por los intereses israelitas y occidentales, pero si así fuera, no sería el primer caso. Hamás carga con un pesado fardo, desde su formación, y es la flaqueza del nacionalismo palestino: la creencia que sólo habría dos posibilidades, o el completo rechazo de la existencia de Israel o la aceptación del desmantelamiento de Palestina, hasta ser reducida a una quinta parte de su territorio. Entre el desvarío maximalista de la primera vía y el patético minimalismo de la segunda, el camino es muy estrecho, como la historia de Fatah ha demostrado. La prueba para Hamás, no es ser o no ser domesticado a satisfacción de la opinión pública occidental, sino, más bien, conseguir separarse del peso devastador de este atroz pasado. Inmediatamente después de la victoria electoral de Hamás, un palestino me preguntó, en una entrevista, qué haría si estuviese en lugar de Hamás. "Disolvería la Autoridad Palestina", fue mi respuesta y el fin de la imaginada hipótesis. Hecho esto, sería posible reponer la causa nacional palestina sobre bases adecuadas para exigir que el territorio y sus recursos sean compartidos proporcionalmente entre las dos poblaciones cuantitativamente parecidas, no con el 80% para los israelitas y el 20% para los palestinos, una desposesión tan inicua que, a largo plazo, ningún pueblo jamás la asumirá. La única solución aceptable es un único estado, para israelitas y palestinos, en el cual los crímenes del sionismo puedan al fin ser reparados.

No hay otra alternativa. Y la ciudadanía de Israel bien podría cavilar sobre las siguientes palabras de Shakespeare (de El mercader de Venecia), en las que he introducido leves cambios:

"Soy palestino. ¿No tiene ojos el palestino?, ¿No tiene manos, órganos, dimensiones, sentidos, afectos, pasiones? ¿No come la misma comida, no muere por las mismas armas, no padece las mismas enfermedades, no sana del mismo modo, no se calienta en el mismo verano y no se hiela en el mismo invierno, como el judío? Si nos pinchan, ¿no sangramos? Si nos hacen cosquillas, ¿no nos reímos? Si nos envenenan, ¿no morimos? Si nos hacen daño, ¿no nos podemos vengar? Si somos iguales en todo, por qué reprocharnos por ser iguales también en eso… la villanía que nos enseñaron, la llevaré a cabo; y será duro, pero mejoraré la instrucción."

Tariq Ali es miembro del consejo editorial de SIN PERMISO. Su último libro publicado es The Duel: Pakistan on the Flight Path of American Power [hay traducción castellana en Alianza Editorial, Madrid,2008: Pakistán en el punto de mira de Estados Unidos: el duelo].
Traducción para www.sinpermiso.info: Daniel Raventós