domingo, 3 de mayo de 2009

La doctrina del shock

“La doctrina del choque” de Naomi Klein

El desastre como medio de imponer el libre mercado: Los Chicago Boys en Chile, el 11-S, la guerra en Iraq. Katrina en Nueva Orleans, la tortura...

DemocracyNow!

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

El golpe de Pinochet en Chile. La masacre de la Plaza Tiananmen. El colapso de la Unión Soviética. El 11 de septiembre de 2001. La guerra contra Iraq. El tsunami asiático y el huracán Katrina. La galardonada periodista de investigación Naomi Klein reúne todos estos eventos que cambiaron el mundo en su nuevo libro: "The Shock Doctrine: The Rise of Disaster Capitalism" [La doctrina del choque: El auge del capitalismo del desastre]. (Más información en NaomiKlein.org.) En su primera entrevista por radio desde su publicación, Klein se nos une en nuestro estudio en la estación de bomberos durante una hora. Klein escribe: “La historia del mercado libre contemporáneo fue escrita en choques.” Argumenta que “Algunas de las violaciones de los derechos humanos más infames de los últimos treinta y cinco años, que han tendido a ser vistas como actos sádicos realizados por regímenes antidemocráticos, fueron en realidad cometidas con la intención deliberada de aterrorizar al público o fueron aprovechadas activamente para preparar el terreno para la introducción de reformas radicales de libre mercado.”

El economista Milton Friedman dijo una vez: “Sólo una crisis produce un verdadero cambio. Cuando esa crisis ocurre, las acciones que son emprendidas dependen de las ideas que existen por ahí.” Naomi Klein examina algunas de las ideas que considera más peligrosas – la economía friedmanita – y denuncia cómo eventos catastróficos son extremadamente beneficiosos para las corporaciones y al mismo tiempo han permitido que los gobiernos impongan lo que ella llama el “capitalismo del desastre.”

Quiero comenzar transmitiendo pasajes de un breve documental co-escrito por Naomi Klein y el director de "Children of Men" Alfonso Cuarón. Es dirigido por el hijo de Cuarón, Jonás. También se llama "The Shock Doctrine" y fue estrenado la semana pasada en festivales de cine en Venecia y Toronto.

* Película breve “The Shock Doctrine,” de Alfonso Cuarón y Naomi Klein, dirigida por Jonás Cuarón.

- Haga clic para ver toda la película [en inglés]

TRANSCRIPCIÓN NO EDITADA

NOTICIARIO: Los años cuarenta han sido una década de progresos y desarrollos en la medicina y la psiquiatría. Los científicos han desarrollado una nueva tecnología para curar a adultos enfermos mentales. Con el uso de electrochoques, las mentes de pacientes enfermos son borradas, otorgándoles un nuevo comienzo. En esta pizarra vacía, los médicos pasan a grabar una nueva personalidad saludable.

NAOMI KLEIN: Rehacer a la gente, darles choques para que obedezcan. Ésta es una historia sobre esa poderosa idea. En los años cincuenta, atrajo la atención de la CIA. La agencia financió una serie de experimentos. Con ellos produjo un manual secreto sobre cómo quebrantar a prisioneros. La clave fue el uso de choques para reducir a adultos a un estado infantil.

TEXTO: La siguiente narrativa ha sido seleccionada de los manuales de interrogatorios de la CIA de 1963 y 1983.

NARRATIVA: Es una hipótesis fundamental de este manual que se trata de técnicas que son, esencialmente, métodos para inducir la regresión de la personalidad. Hay un intervalo, que puede ser extremadamente breve, de animación suspendida, una especie de choque psicológico o parálisis. Los interrogadores experimentados reconocen este efecto cuando aparece y saben que en este momento la fuente está mucho más abierta a la sugestión, mucho más dispuesta a obtemperar de lo que estaba antes de experimentar el choque.

NAOMI KLEIN: Pero estas técnicas no sólo funcionan con individuos; pueden funcionar con sociedades enteras: un trauma colectivo, una guerra, un golpe, un desastre natural, un ataque terrorista, nos colocan a todos en un estado de choque. Y en el período subsiguiente, como el prisionero en la cámara de interrogatorio, también nosotros nos convertimos en infantiles, más inclinados a seguir a dirigentes que pretenden protegernos.

Una persona que comprendió temprano este fenómeno fue el famoso economista de nuestra era, Milton Friedman. Friedman creía en una visión radical de la sociedad en la que los beneficios y el mercado impulsan todos los aspectos de la vida, desde las escuelas a la atención sanitaria, incluso al ejército. Instó a abolir todas las protecciones comerciales, a desregular todos los precios y a eviscerar los servicios públicos.

Estas ideas siempre han sido tremendamente impopulares, y es comprensible. Causan olas de desempleo, hacen aumentar desproporcionadamente los precios, y hacen que la vida sea más precaria para millones de personas. Al no poder hacer que su agenda se impusiera democráticamente, Friedman y sus discípulos fueron atraídos al poder del choque.

NARRATIVA: El sujeto debe ser bruscamente despertado y hay que vendarle de inmediato los ojos y colocarle esposas. Cuando son arrestados en esta situación, la mayoría de los sujetos experimentan intensos sentimientos de choque, inseguridad y estrés psicológico. La idea es impedir que el sujeto descanse y se recupere del choque.

NAOMI KLEIN: Friedman comprendió que, igual como los prisioneros son ablandados para el interrogatorio por el choque de su captura, los desastres masivos podrían servir para ablandarnos para su cruzada radical de libre-mercado. Aconsejó a los políticos que de inmediato después de una crisis, debieran imponer de una vez todas las políticas dolorosas, antes de que la gente pueda recuperarse. Llamó este método “tratamiento de choque económico.” Yo lo llamo “la doctrina del choque.”

Si se vuelven a considerar los eventos icónicos de nuestra era, se encontrará detrás de muchos de ellos el funcionamiento de esta lógica. Es la historia secreta del libre mercado. No nació en la libertad y la democracia; nació en el choque.

NARRATIVA: El aislamiento, tanto físico como psicológico, debe ser mantenido desde el momento del arresto. La capacidad de resistencia es disminuida por la desorientación. Los prisioneros deben mantener silencio en todo momento. Nunca se les debe permitir que hablen entre ellos.

NAOMI KLEIN: Hay una cosa más que he aprendido en mis estudios de los estados de choque: el choque se pasa. Es, por definición, un estado temporal. Y la mejor manera de mantenerse orientado, de resistir el choque, es saber lo que le está sucediendo a uno y por qué.

AMY GOODMAN: Me alegra que esté con nosotros, Naomi. ¿Por qué no comienza por hablar sobre lo que considera exactamente que es la doctrina del choque?

NAOMI KLEIN: Bueno, la doctrina del choque, como todas las doctrinas, es una filosofía de poder. Es una filosofía sobre cómo lograr sus propios objetivos políticos y económicos. Y es una filosofía que sostiene que la mejor manera, la mejor oportunidad, para imponer ideas radicales de libre-mercado es en el período subsiguiente después de un gran choque. Ahora bien, ese choque podría ser una catástrofe económica. Podría ser un desastre natural. Podría ser un ataque terrorista. Podría ser una guerra. Pero la idea, como acabáis de ver en la película, es que esas crisis, esos desastres, esos choques ablandan a sociedades enteras. Las dislocan. La gente se desorienta. Y se abre una ventana, exactamente como la ventana en la cámara de interrogatorio. Y en esa ventana, se puede introducir lo que los economistas llaman la “terapia de choque económico.” Es una especie de extrema cirugía de países enteros. Es todo de una vez. No es, sabe, una reforma por aquí, otra reforma por allá, sino el tipo de cambio radical que vimos en Rusia en los años noventa, que Paul Bremer trató de imponer en Iraq después de la invasión. De modo que eso es la doctrina del choque.

Y no significa que se pretenda que los derechistas en una época contemporánea sean los únicos que han explotado alguna vez una crisis, porque esta idea de explotar una crisis no es única en cuanto a esta ideología en particular. Los fascistas los han hecho. Los comunistas estatales lo han hecho. Pero se trata de un intento de comprender mejor la ideología con la que vivimos, la ideología dominante de nuestros días, que es la economía de mercado desinhibida.

AMY GOODMAN: Explique quién es Milton Friedman, al que arrostra enérgicamente en este libro.

NAOMI KLEIN: Bueno, arrostro a Milton Friedman porque es el símbolo de la historia que estoy tratando de cuestionar. Milton Friedman murió el año pasado. Murió en 2006. Y cuando murió, vimos como lo describieron en tributos muy pomposos como si fuera probablemente el intelectual más importante del período de la posguerra, no sólo el economista más importante, sino el intelectual más importante. Y considero que se puede construir un argumento contundente en ese sentido. Fue consejero de Thatcher, de Nixon, de Reagan, del actual gobierno de Bush. Dio clases a Donald Rumsfeld en los primeros días de su carrera. Asesoró a Pinochet en los años setenta. También asesoró al Partido Comunista de China en el período clave de reforma a fines de los años ochenta. Así que tuvo una influencia enorme. Y hablé el otro día con alguien quien lo describió como el Karl Marx del capitalismo. Y creo que no es una mala descripción, aunque estoy segura de que a Marx no le habría gustado demasiado. Pero fue realmente un popularizador de estas ideas.

Tenía una visión de la sociedad, en la que el único papel aceptable para el Estado es implementar contratos y proteger fronteras. Todo lo demás debe ser abandonado por completo al mercado, sea la educación, los parques nacionales, la oficina de correos, todo lo que podría producir un beneficio. Y realmente vio, supongo, que las compras – la compra y la venta – constituyen la forma más elevada de democracia, la forma más elevada de la libertad. Y su libro más conocido fue “Capitalism and Freedom” [Capitalismo y libertad].

De modo que cuando murió el año pasado, a todos nos sirvieron un recuento de la versión oficial de cómo esas ideas radicales de libre-mercado llegaron a dominar el mundo, cómo barrieron por la antigua Unión Soviética, Latinoamérica, África, cómo esas ideas triunfaron durante los últimos treinta y cinco años. Y me impresionó tanto, porque yo estaba escribiendo este libro, que nunca habíamos oído hablar de violencia, y nunca oímos hablar de crisis, y nunca oímos hablar de choques. Quiero decir, la historia oficial es que estas ideas triunfaron porque deseábamos que así fuera, que el Muro de Berlín cayera, y la gente exigió tener sus Big Macs junto con su democracia. Y la historia oficial del auge de esta ideología pasa de Margaret Thatcher diciendo: “No hay alternativa,” a Francis Fukuyama diciendo: “La historia ha terminado. El capitalismo y la libertad van mano en mano.”

Y por lo tanto, lo que trato de hacer con este libro es contar la misma historia, las coyunturas cruciales en las que esta ideología ha dado un salto adelante, pero reinserto la violencia, reinserto los choques, y digo que existe una relación entre las masacres, entre las crisis, entre los grandes choques y golpes duros contra países y la capacidad de imponer políticas que son realmente rechazadas por la vasta mayoría de la gente de este planeta.

AMY GOODMAN: Naomi, usted habla de Milton Friedman. Expándalo a la “Escuela de Chicago.”

NAOMI KLEIN: Correcto. De modo que la influencia de Milton Friedman proviene de su papel como el popularizador real de lo que es conocido como la “Escuela de Economía de Chicago.” Enseñó en la Universidad de Chicago. Estudió, en realidad, en la Universidad de Chicago, y luego pasó a ser profesor allí mismo. Su mentor fue uno de los economistas más radicales del libre mercado de nuestra época, Friedrich von Hayek, quien también enseñó durante un tiempo en la Universidad de Chicago.

Y la Escuela de Economía de Chicago realmente representa esta contrarrevolución contra el Estado de bienestar. En los años cincuenta, Harvard y Yale y las 8 escuelas más prestigiosas de EE.UU. tendían a estar dominadas por economistas keynesianos, gente como el difunto John Kenneth Galbraith, que creía enérgicamente que después de la Gran Depresión, era crucial que la economía sirviera como una fuerza moderadora del mercado, que suavizara sus aristas. Y esto fue realmente el nacimiento del Nuevo Trato, del Estado de bienestar, todas esas cosas que actualmente hacen que el mercado sea menos brutal, sea alguna especie de sistema público de salud, seguro de desempleo, asistencia social, etc. Fue realmente – el período de posguerra fue un período de tremendo crecimiento económico y prosperidad en este país y en todo el mundo, pero realmente afectó los márgenes de beneficio de la gente más acaudalada en EE.UU., porque fue el período en el que la clase media realmente creció y explotó.

Así que la importancia del Departamento de Economía de la Universidad de Chicago es que realmente fue un instrumento de Wall Street, que financió muy, muy, considerablemente a la Universidad de Chicago. Walter Wriston, el jefe de Citibank, era muy amigo de Milton Friedman, y la Universidad de Chicago se convirtió en una especie de zona cero de esta contrarrevolución contra el keynesianismo y el Nuevo Trato para desmantelarlo. De modo que en los años cincuenta y sesenta, fue visto como muy, muy, marginal en EE.UU., porque el gran gobierno y el Estado de bienestar y todas esas cosas que se han convertido en algo como palabrotas en nuestro léxico gracias a la Escuela de Chicago – no tuvieron acceso a las salas del poder.

Pero eso comenzó a cambiar. Comenzó a cambiar cuando Nixon fue elegido, porque Nixon siempre estuvo muy unido a Milton Friedman, aunque Nixon decidió no abrazar esas políticas en el interior, porque se dio cuenta de que perdería la próxima elección. Y creo que aquí es donde se ve por primera vez la incompatibilidad de estas políticas de libre mercado con una democracia, con la paz, porque cuando Nixon fue elegido, Friedman fue introducido como asesor – contrató a todo un grupo de economistas de la Escuela de Chicago. Y Milton Friedman escribe en sus memorias que pensó que por fin había llegado su hora. Los trajeron desde los márgenes, y esta especie de grupo revolucionario de contrarrevolucionarios iba finalmente a desmantelar el Estado de bienestar en EE.UU. Y lo que sucedió en realidad es que Nixon, miró alrededor, consideró los sondeos y se dio cuenta de que si hacía lo que aconsejaba Milton Friedman, perdería con seguridad la próxima elección. Y por lo tanto, hizo lo peor posible, según la Escuela de Chicago: imponer controles de salarios y precios.

Y la ironía es que dos figuras clave de la Escuela de Chicago, Donald Rumsfeld, que había estudiado con Friedman como una especie de – supongo que en cierto modo fue como oyente a sus cursos; no estuvo matriculado como estudiante, pero describe su período como estudio a los pies de genios, y se describe como “joven cachorro” en la Universidad de Chicago – y George Shultz fueron las dos personas que impusieron controles de salarios y precios bajo Nixon y cuando Nixon declaró: “Ahora somos todos keynesianos.” Así que para Friedman esto constituyó una terrible traición, y también lo hizo pensar en que tal vez no se podía imponer esas políticas en una democracia. Y Nixon dijo genialmente: “Ahora somos todos keynesianos,” pero la pega es que no impuso esas políticas en el interior del país, porque le habrían costado la próxima elección, y Nixon fue reelegido con un margen de un 60% después de imponer controles de salarios y precios. Pero desató a la Escuela sobre Latinoamérica y convirtió a Chile, bajo Augusto Pinochet, en un laboratorio para esas ideas radicales, que no eran compatibles con la democracia en EE.UU. pero infinitamente posibles bajo una dictadura en Latinoamérica.

AMY GOODMAN: Explique lo que ocurrió en Chile.

NAOMI KLEIN: Bueno, creo que los televidentes y auditores de Democracy Now! conocen ese capítulo en la historia, que fue que después de la elección de Salvador Allende, la elección de un socialista democrático, en 1970, hubo un complot para derrocarle. Nixon dijo genialmente: “Que la economía grite.” Y el complot tuvo numerosos elementos, un embargo, etc. y finalmente el apoyo para el golpe de Pinochet el 11 de septiembre de 1973. Y escuchamos hablar a menudo de los Chicago Boys en Chile, pero no escuchamos tantos detalles sobre quiénes fueron en realidad.

Y por lo tanto, lo que hago en el libro es volver a contar ese capítulo de la historia, pero, para mí, la agenda económica del gobierno de Pinochet es mucho más frente y centro, porque pienso que conocemos los abusos de los derechos humanos, sabemos las redadas realizadas por Pinochet, cómo llevó a la gente a los estadios, las ejecuciones sumarias, la tortura. Sabemos algo menos sobre el programa económico que impuso en la ventana de oportunidad que le brindó el choque de ese golpe. Y es donde encaja en la tesis de la doctrina del choque.

Pienso que si se observa a Chile – y por eso pasé un buen tiempo en el libro observándolo y examinándolo – vemos a Iraq. Vemos a Iraq actual. Vemos tantas similitudes entre la intersección de una crisis manufacturada y la imposición posterior inmediata de una terapia de choque económico radical. De modo que pienso en la especie de paralelos entre el período de Paul Bremer en Iraq, cuando fue a Bagdad mientras la ciudad todavía ardía y simplemente – ya sabe, llegué al programa en la época hablando de como había desgarrado toda la arquitectura económica del país y la había convertido en este laboratorio de las políticas de libre mercado más radicales posibles.

Bueno, en Chile, el 11 de septiembre de 1973, mientras los tanques rodaban por las calles de Santiago, mientras el palacio presidencial ardía y Salvador Allende yacía muerto, hubo un grupo de así llamados “Chicago Boys,” que eran economistas chilenos que habían sido llevados a la Universidad de Chicago para estudiar con una beca total del gobierno de EE.UU. como parte de una estrategia deliberada para tratar de orientar hacia la derecha a Latinoamérica, después de que se había ido tan lejos hacia la izquierda. Fue un programa muy ideológico financiado por el gobierno de EE.UU., parte de lo que el ex ministro de exteriores de Chile llama “un proyecto de transferencia ideológica deliberada,” es decir, llevar a esos estudiantes a esa escuela muy extrema en la Universidad de Chicago e indoctrinarlos en un tipo de economía que era marginal en EE.UU. en la época y luego enviarlos a casa como guerreros ideológicos.

De modo que este grupo de economistas, que habían fracasado en el intento de ganar a los chilenos para sus puntos de vista cuando sólo formaban parte de un debate abierto, se quedaron en vela toda esa noche, el 11 de septiembre de 1973, y fotocopiaron un documento llamado “el ladrillo.” Es conocido como “El Ladrillo.” Y lo que era, era el programa económico para el gobierno de Pinochet. Y tiene esas sorprendentes similitudes, Amy, con la estrategia electoral de George Bush en 2000 – la plataforma electoral. Habla de una sociedad de propiedad, de la privatización de la Seguridad Social, de escuelas por contrato, impuesto de tipo único. Todo esto proviene directamente del guión de Milton Friedman. El documento estuvo en el escritorio de los generales el 12 de septiembre, cuando llegaron al trabajo el día después del golpe, y fue el programa para el gobierno de Pinochet.

Así que lo que hago en el libro es decir que estas dos cosas no constituyen una coincidencia. Cuando Pinochet murió – también murió – poco antes que Milton Friedman – escuchamos – o, en realidad, murió poco después de Milton Friedman – escuchamos esta narrativa en sitios como el Washington Post y el Wall Street Journal, que decía: “Por cierto, desaprobamos sus violaciones de los derechos humanos,” y hacía como si hicieran gestos de desaprobación ante las atrocidades que sabemos en Chile, “pero en la economía fue sensacional,” como si no hubiera conexión entre la revolución de libre mercado que pudo imponer y las extraordinarias violaciones de los derechos humanos que tuvieron lugar al mismo tiempo. Y lo que hago en el libro, y lo que hacen muchos latinoamericanos en su trabajo, es conectar evidentemente las dos cosas y decir que habría sido imposible imponer este programa económico sin la extraordinaria represión y la demolición de la democracia.

AMY GOODMAN: Hablemos del choque en el sentido de la tortura. Es donde usted comienza diciendo: “Vacío es hermoso.” Háblenos de eso.

NAOMI KLEIN: Bueno, comienzo el libro estudiando dos laboratorios para la doctrina del choque. Como dije anteriormente, considero diferentes formas de choque. Uno es el choque económico, y el otro es el choque corporal, los choques a la gente. Y no van siempre juntos, pero lo han estado en las coyunturas cruciales. Es el choque de la tortura.

Así que uno de los laboratorios para esta doctrina fue la Universidad de Chicago en los años cincuenta, cuando todos esos economistas latinoamericanos fueron entrenados para convertirse en terapeutas del choque económico. Otro – y no se trata de una especie de grandiosa conspiración, de que todo haya sido planificado, pero hubo otra escuela, que sirvió como una especie diferente de laboratorio del choque, que fue la Universidad McGill en los años cincuenta. La Universidad McGill fue el zona cero para los experimentos que la CIA financió para comprender cómo – básicamente cómo torturar.

Quiero decir, fue llamado “control de la mente” en la época o “lavado de cerebros” en la época, pero ahora comprendemos, gracias al trabajo de gente como Alfred McCoy, quien ha estado invitado en su programa, que lo que investigaban realmente en los años cincuenta bajo el programa MK-ULTRA, cuando hubo esos experimentos en electrochoques extremos, LSD, PCP, extrema privación sensorial, sobrecarga sensorial, que lo que realmente se desarrollaba era el manual que ahora podemos ver utilizado en Guantánamo y Abu Ghraib. Es un manual para deshacer personalidades, para la regresión total de personalidades, y la creación de esa ventana de oportunidad en la que las personas son muy sugestionables, como vimos en la película. Así que McGill, en parte porque creo que la CIA consideraba que era más fácil realizar esos experimentos fuera de EE.UU. –

AMY GOODMAN: McGill en Montreal.

NAOMI KLEIN: McGill en Montreal. En aquel entonces, el jefe de psiquiatría era un individuo llamado Ewen Cameron. En realidad se trataba de un ciudadano estadounidense. Fue anteriormente jefe de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense, lo que creo que es bastante relevante en cuanto a los debates que tienen lugar ahora mismo sobre las complicidades en la profesión psiquiátrica con las actuales técnicas de interrogatorio. Ewen Cameron era jefe de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense. Fue a McGill para ser jefe de psiquiatría y para dirigir un hospital llamado el Allan Memorial Hospital, que era un hospital psiquiátrico.

Recibió financiamiento de la CIA, y convirtió el Allan Memorial Hospital en su laboratorio extraordinario para lo que ahora consideramos técnicas alternativas de interrogatorio. Dosificó a sus pacientes con esos extraños cócteles de drogas, como LSD y PCP. Los hizo dormir, en una especie de estado comatoso hasta durante un mes. Puso a algunos de sus pacientes en una privación sensorial extrema, y la intención era que perdieran la idea del tiempo y el espacio.

Y lo que creía Ewen Cameron, o por lo menos lo que decía que creía, era que toda enfermedad mental es aprendida más tarde en la vida, que esos eran patrones que se establecían más adelante en la vida. Era un psicólogo conductual. Y así, en lugar de llegar a la raíz de esos problemas y de tratar de comprenderlos, creía que la manera de tratar la enfermedad mental era tomar a pacientes adultos y reducirlos a un estado infantil. Y es un hecho bien conocido – y era bien conocido en la época – que uno de los efectos colaterales de la terapia de electrochoque era la pérdida de la memoria. Y esto era algo que era considerado, realmente, como un problema por la mayoría de los doctores, porque los pacientes eran tratados, pueden haber informado sobre algunos resultados positivos, pero olvidaban toda clase de cosas sobre su vida. Ewen Cameron estudió esta investigación y pensó: “¡Ajá!, esto es bueno,” porque creía que eran los patrones que eran establecidos más adelante en la vida, que si podía hacer volver a los pacientes a un estado infantil, antes de que incluso poseyeran el lenguaje, antes de que supieran quienes eran, entonces esencialmente podía volver a criarlos, y entonces podría convertirlos en personas sanas. Así que ésta es la idea que atrajo la atención de la CIA, esta idea de inducir deliberadamente una regresión extrema.

AMY GOODMAN: Hable de la mujer a la que visitó en la casa de reposo, que había pasado por esto.

NAOMI KLEIN: Sí. Comienzo el libro con el perfil de una mujer llamada Gail Kastner. Gail Kastner fue una de las pacientes de Ewen Cameron. Y leí sobre ella porque demandó con éxito al gobierno canadiense, que también financió a Ewen Cameron. Leí sobre su proceso, que acababa de lograr una importante victoria: recibió una indemnización porque había sido utilizada como conejillo de Indias en esos experimentos sin su conocimiento.

Así que la llamé, en realidad obtuve su número de la guía telefónica. Y primero se mostró extremadamente reticente de hablar. Dijo que odiaba a los periodistas, y que le era muy difícil hablar al respecto, porque volvería a vivir todas esas experiencias. Y yo dije, bueno – ella dijo: “¿De qué quiere que hable?” Y yo dije: “Bueno, acabo de volver de Iraq” y fue en 2004 – “y siento como que algo le ha sido hecho a usted, la filosofía de lo que le hicieron a usted, tiene algo que ver con lo que vi en Iraq, que fue ese deseo de dejar en blanco a un país y volver a comenzar de cero. E incluso pienso que algo de lo que vemos en Guantánamo con ese intento de imponer una regresión a los prisioneros mediante la privación sensorial y rehacerlos se relaciona también con lo que le sucedió a usted.” Y hubo una larga pausa. Y dijo: “Bueno, venga a verme.”

Así que volé a Montreal, y pasamos el día hablando, y compartió su historia conmigo. Habla de sus sueños eléctricos, es decir, no posee muchos recuerdos de lo que le sucedió en este período, porque sufrió un choque tan extraordinario y borró su memoria. Regresó al punto en el que chupaba su pulgar, orinaba en el suelo, no sabía quién era, y no tenía ningún recuerdo de eso, ningún recuerdo de que hubiera sido hospitalizada. Sólo se dio cuenta, creo, veinte años después, cuando leyó un artículo sobre un grupo de otros pacientes que habían demandado exitosamente a la CIA. Y extrajo unas pocas líneas en los artículos de la prensa – regresión, pérdida de lenguaje – y pensó: “Un momento, esto me suena como si fuera yo. Me suena como lo que he oído decir sobre mi persona.” Y así, fue y consultó a su familia: “¿Estuve alguna vez en el Allan Memorial Hospital?” Y primero lo negaron, y luego lo admitieron. Pidió su archivo, y leyó que, sí, había sido admitida por el doctor Ewen Cameron, y vio todos esos tratamientos extraordinarios a los que había sido sometida.

AMY GOODMAN: Usted habló de Chile, hablemos de Iraq, de la privatización de la guerra en Iraq.

Hoy tenemos esta noticia urgente de Iraq. El gobierno iraquí dice que anula la licencia de la compañía de seguridad estadounidense Blackwater por su participación en un tiroteo fatal en Bagdad el domingo. El portavoz del Ministerio del Interior, Abdul-Karim Khalaf, dijo que ocho civiles fueron muertos y trece heridos, cuando contratistas de seguridad, que se cree trabajan para Blackwater EE.UU. abrieron fuego en un vecindario predominantemente suní en el oeste de Bagdad. Khalaf dijo: “Hemos anulado la licencia de Blackwater y les impedimos que trabajen en todo el territorio iraquí. También pasaremos a los involucrados a las autoridades judiciales iraquíes.” No quedó en claro de inmediato si la medida contra Blackwater va a ser temporal o permanente. Naomi Klein, siga de ahí.

NAOMI KLEIN: Bueno, es una noticia extraordinaria. Quiero decir, es realmente la primera vez que una de esas firmas mercenarias puede ser realmente considerada responsable. Sabe, como ha escrito Jeremy Scahill en su increíble libro “Blackwater: The Rise of the [World's] Most Powerful Mercenary Army,” el verdadero problema es que no ha habido procesamientos. Esas compañías trabajan en esa zona absolutamente gris y, o son boy scouts y nada ha ido mal, lo que no corresponde en nada a lo que sabemos sobre la forma como se comportan en Iraq y al tipo de vídeos que hemos visto en línea sobre sus ejercicios de tiro contra civiles iraquíes, o la ilegalidad y la inmunidad con la que trabajan las han protegido. Así que si esto significa – si el gobierno iraquí realmente va a expulsar a Blackwater de Iraq, podría ser realmente un hito en cuanto a someter a esas compañías a la ley y cuestionar toda la premisa de por qué se ha permitido que tenga lugar este nivel de privatización y de ilegalidad.

Pero, sabe, mencioné que Donald Rumsfeld fue estudiante de Milton Friedman en los años sesenta, realmente, y el hecho sobre Donald Rumsfeld es que realmente fue más allá que su mentor, porque Milton Friedman, como dije anteriormente, creía que el único papel aceptable para el gobierno, era el mantenimiento del orden, eran las fuerzas armadas. Es lo único que pensaba realmente que debía hacer el gobierno; todo lo demás debía ser privatizado. Donald Rumsfeld estudió con Friedman, lo vio como un mentor, celebraba su cumpleaños con él todos los años, pero realmente llevó el asunto un paso más lejos, porque Rumsfeld creía que, realmente, el trabajo de mantenimiento del orden y del combate en la guerra también podía ser privatizado y subcontratado. Y lo dejó bien claro.

Esta fue realmente su misión de transformación, que pienso que no es comprendida realmente, lo radical que fue. Sabe, escuchamos esta frase, y escuchamos a Bush elogiando a Rumsfeld por su visión radical de la transformación de las fuerzas armadas, y todo es esa especie de clichés que son difíciles de comprender, pero si miramos lo que fue el historial de Rumsfeld, fue que – sabe, escribo en el libro que lo que realmente hizo – se trata de alguien quien, después que dejó el gobierno de Ford, pasó un par de decenios trabajando en los negocios y realmente se consideraba un hombre de la nueva economía.

Y, es algo en lo que pienso que la investigación que hice para “No Logo” realmente se entrecruza con esta etapa del capitalismo del desastre en el que estamos ahora mismo, porque Rumsfeld aprovechó la revolución en la percepción de marcas de los años noventa, en la proyección de marcas corporativos, en la que – y de eso es lo que escribí en “No Logo,” en la que estaban todas esas compañías que solían producir productos y anunciaron con gran fanfarria que ya no producen productos, producen marcas, producen imágenes, y pueden dejar que otros, algo como contratistas inferiores, hagan el trabajo sucio de fabricar realmente cosas. Y esa fue la especie de revolución en la subcontratación, y ése fue el paradigma de la corporación hueca.

Rumsfeld proviene en mucho de esa tradición. Y cuando se estableció como Secretario de Defensa, llegó como lo hace un nuevo director general de la nueva economía que va a realizar una de esas reestructuraciones radicales. Pero lo que hizo fue tomar esa filosofía de esta revolución en el mundo corporativo y aplicarla a las fuerzas armadas. Y lo que supervisó fue el ahuecamiento de las fuerzas armadas estadounidenses, en el que esencialmente el papel del ejército es crear la percepción de marca, es mercadear, es proyectar la imagen de fuerza y dominación en el globo – pero subcontratando cada función, de la atención sanitaria – suministrando la atención sanitaria a los soldados – a la construcción de bases militares, que ya estaba ocurriendo durante el gobierno de Clinton, al papel extraordinario que Blackwater ha jugado y compañías como DynCorp, que – como sabe, como ha informado Jeremy, participan realmente en combates.

AMY GOODMAN: Y, en realidad, Blackwater que trabaja con soldados de Pinochet, pero en Iraq.

NAOMI KLEIN: Sí, y quiero decir, esto es – vemos esas capas de continuidad. Quiero decir, Paul Bremer fue asesor de Kissinger durante el gobierno de Nixon cuando el apoyo para Pinochet fue tan fuerte. Así que existen todas esas capas de continuidad histórica. Y por eso, supongo, mi motivación para escribir el libro fue – no ha habido responsabilización por esos crímenes. Y en Latinoamérica, ha habido comisiones de la verdad, ha habido juicios. Los que estuvieron al centro de esta transformación muy violenta, mucho de ellos han sido realmente responsabilizados. No todos, pero muchos de ellos han sido realmente responsabilizados, si no en los tribunales, por lo menos ciertamente en una profunda e importante discusión pública de verdad y reconciliación. Pero en este país, eso nunca ocurrió, a pesar de que ha habido mucha información maravillosa de investigación. Y porque nunca ha habido alguna responsabilización, los mismos actores siguen realmente haciendo lo mismo ahora.

AMY GOODMAN: Hable, Naomi Klein, sobre la destrucción de Iraq. Hable sobre “Choque y Pavor,” la terapia económica de choque de Paul Bremer, el choque de la tortura, así como la fusión de todas estas cosas en Iraq.

NAOMI KLEIN: Sí, bueno, como dijera, en Chile vemos esta fórmula de triple choque y de tortura como imposición de estas políticas. Y pienso que vemos la misma fórmula de triple choque en Iraq. El primero fue la invasión, la invasión militar de choque-y-pavor de Iraq. Y si se lee el manual, el manual militar que explicó la teoría de choque-y-pavor – mucha gente piensa en el tema sólo como si se tratara de un montón de bombas, un montón de misiles, pero es realmente una doctrina psicológica, que en sí es un crimen de guerra, porque dice muy brutalmente que durante la primera Guerra del Golfo el objetivo fue atacar la infraestructura militar de Sadam; pero bajo una campaña de choque-y-pavor, el objetivo es la sociedad a escala mayor. Es una cita de la doctrina de choque-y-pavor.

Ahora, el ataque de sociedades a escala mayor es castigo colectivo, lo que constituye un crimen de guerra. No está permitido que los ejércitos ataquen a las sociedades a escala mayor; sólo está permitido que ataquen a los ejércitos. Así que esta fue – la doctrina es de verdad bastante sorprendente, porque habla de – habla de privación sensorial a escala masiva. Habla de cegar, de cortar los sentidos, a toda una población. Y lo vimos durante la invasión, el apagón de las luces, el corte de toda comunicación, el enmudecimiento de los teléfonos, y luego los saqueos, que no creo realmente que hayan formado parte de la estrategia, pero imagino que no hacer nada sí formó de alguna manera parte de la estrategia porque, por cierto, sabemos que hubo toda clase de advertencias de que había que proteger los museos y las bibliotecas y no se hizo nada. Y luego tenemos la famosa declaración de Donald Rumsfeld cuando fue confrontado con este hecho: “Cosas pasan.”

Así que, fue, pienso – fue esta idea porque el objetivo era, usando la famosa frase del columnista del New York Times, Thomas Friedman, no construir la nación, sino “crear la nación,” que es una idea extraordinariamente violenta, si uno se detiene y piensa en lo que significa crear una nación en una nación que ya existe, algo tiene que suceder a la nación que ya estaba allí, y hablamos de una cultura tan antigua como la civilización en sí. De modo que pienso que porque esta fue su idea de que partiríamos de cero y esta idea que es a menudo descrita en los medios de EE.UU. como idealista, de querer construir una nación modelo en el corazón del mundo árabe que se extendería a los países vecinos y llevaría a una apertura, esta idea de construir una nación modelo es – tiene toda clase de ecos coloniales. Realmente no puede ser hecho sin algún tipo de limpieza. Y por lo tanto, pienso que la facilidad, el nivel de acomodamiento con los saqueos, con la borradura de la historia iraquí, tienen que ser vistos con la visión de: Bueno, recomenzamos de cero. Así que todo lo que ya está allí constituye sólo un obstáculo. Así que lo cargamos en camiones y lo vendemos en Siria y Jordania, lo que de alguna manera facilita la tarea. Y por lo tanto, creo que vimos lo mismo a muchos, muchos niveles.

AMY GOODMAN: Naomi Klein, ¿cómo encaja Abu Ghraib en este cuadro?

NAOMI KLEIN: Bueno, cito a Richard Armitage en el libro, diciendo que la teoría, que la teoría operativa en Iraq fue que los iraquíes quedarían tan desorientados por la guerra y por la caída de Sadam que serían fácilmente llevados del punto A al punto B. Ahora, como sabemos, no fue así. Y cuando Paul Bremer – cuando llegó Paul Bremer e hizo su cirugía radical del país, despidió a todo el servicio público iraquí – a gran parte de la administración iraquí, así como al ejército; declaró que abría a Iraq a los negocios, las importaciones baratas inundaron el país, las empresas iraquíes no pudieron competir. Ese primer verano, hubo una inmensa protesta pacífica ante la Zona Verde, y quedó en claro que simplemente no iba a ser posible llevar a los iraquíes del punto A al punto B.

Y después de eso, cuando apareció la primera resistencia armada en Iraq, la guerra fue llevada a las prisiones. Y esto también recuerda la visión de Donald Rumsfeld de ser esta especie de Secretario de Defensa director-general, porque, desde luego, como cualquier director general, escatimó personal para la guerra. Y no estaba en la posición, o la fuerza de ocupación estadounidense no estaba en posición, para encarar este dramático error de cálculo y esta especie de fantasía de que los iraquíes simplemente se comportarían y aceptarían esa terapia de choque económico y este – realmente este saqueo de su país. Así que cuando los iraquíes comenzaron a resistir, la represión de esa resistencia no pudo tener lugar en las calles, porque simplemente faltaba el poder personal.

Así que hicieron redadas de personas y las llevaron a las cárceles, y utilizaron la tortura, como fue utilizada en Latinoamérica, para enviar un mensaje a todo el país. Y la tortura es siempre – es tanto privada y pública al mismo tiempo. Y esto vale no importa quién la esté utilizando, el que para que la tortura funcione como un instrumento del terror estatal, no tiene que ver sólo con lo que sucede entre un interrogador y un prisionero; se trata también de enviar un mensaje a la sociedad en general: esto es lo os sucederá si os apartáis de la línea. Y creo que la tortura fue utilizada por la ocupación de EE.UU. de esa manera, no sólo para obtener información, sino como una advertencia al país.

AMY GOODMAN: Naomi, Quiero terminar esta parte de nuestra conversación realizando un viaje a la inversa. El presidente Bush acaba de ir del Bayou, de Nueva Orleans, a Bagdad. Volvamos atrás. Tanto usted como yo acabamos de estar en Nueva Orleans. También la vi hace dos años en Nueva Orleans, justo después del huracán. Coloque en este marco a Katrina y la reacción de EE.UU. ante el ahogamiento de la ciudad estadounidense.

NAOMI KLEIN: Bueno, Nueva Orleans es un ejemplo clásico de lo que llamo la doctrina del choque o capitalismo del desastre, porque hubo ese primer choque, que fue el ahogamiento de la ciudad. Y como sabe, ya que acaba de volver de Nueva Orleans, no fue – no fue un desastre natural. Y la gran ironía del caso es que realmente fue un desastre de esta misma ideología de la que estamos hablando, el abandono sistemático de la esfera pública.

Y pienso, que cada vez vamos a ver esto, cuando hay veinticinco años de continuo abandono de la infraestructura pública, y el esqueleto del Estado – el sistema de transporte, las carreteras, los diques – son débiles y frágiles. Y la Sociedad Estadounidense de Ingenieros Civiles ha calculado que poner en condiciones el esqueleto del Estado costaría 1,5 billones de dólares, porque está tan debilitado: los puentes, las carreteras y los diques.

Y por lo tanto, lo que tenemos es una especie de tormenta perfecta, en la que el debilitado Estado frágil se entrecruza con un clima cada vez más peor, el que diría que también forma parte de este mismo frenesí ideológico en busca de beneficios a corto plazo y crecimiento a corto plazo. Y cuando estos dos entran en colisión, viene un desastre. Y es lo que ocurrió en Nueva Orleans. Los diques frágiles se entrecruzan con el mal tiempo, aunque ni siquiera fue tan malo. El huracán de Categoría Cinco no llegó realmente al lugar.

Y pienso que, haciendo una digresión, ya que estamos en Nueva York, que otro ejemplo verdaderamente poderoso de lo que pasó exactamente este verano cuando las estaciones de metro se inundaron fue – todos se horrorizaron, porque no llovió tanto. Pero la infraestructura estaba tan debilitada por el continuo abandono. Y ¿cuál fue el titular en el New York Sun? “Vendan los metros.”

Primero se debilita la ideología, crea el desastre, y luego éste es utilizado como excusa para terminar la tarea, para privatizarlo todo, y es lo que sucedió en Nueva Orleans. Inmediatamente después que la ciudad se inundó, hubo esa campaña ideológica, la zona cero de la cual fue la Heritage Foundation en Washington, que siempre ha sido, supongo, el motor más poderoso por esta visión radical de libre mercado: es una tragedia, pero también es una oportunidad para rehacer por completo el Estado, es decir eliminarlo, como una explosión de escuelas por contrato – las escuelas públicas no fueron reabiertas. Fueron convertidas en escuelas por contrato. El hospital público, como el Charity Hospital, sigue cerrado con tablas. La vivienda pública – y es el ejemplo más dramático – esa horrible cita de un portavoz republicano: “No pudimos eliminar los proyectos de vivienda, pero Dios lo hizo diez días después de la ruptura de los diques.” Es lo que quiero decir con la doctrina del choque, esa idea de aprovechar un desastre para imponer una privatización radical.

AMY GOODMAN: Naomi, al terminar esta hora, ¿qué es lo que la horrorizó más al investigar la doctrina del choque?

NAOMI KLEIN: Me horrorizó que hay por ahí una reserva de literatura, que yo no sabía que existía, donde los economistas la admiten. Y es lo que supongo que es lo que más me excita en el libro es la cantidad de citas que tengo de propugnadores a muy alto nivel de la economía de libre mercado, todos desde Milton Friedman a John Williamson, quien es el hombre que acuñó la frase “el Consenso de Washington,” admitiendo entre ellos, no en público, sino entre ellos, en algo como documentos tecnocráticos, que nunca han podido imponer una cirugía radical de libre mercado si no hay una crisis en gran escala, es decir que la misma gente que propugna que el mito central de nuestra época, que la democracia y el capitalismo van mano en mano, sabe que se trata de una mentira, y lo admite por escrito.

AMY GOODMAN: Bueno, gente, habrá más. Continuaremos más adelante esta conversación y la presentaremos en una transmisión más adelante. Gracias, Naomi.

NAOMI KLEIN: Muchísimas gracias, Amy.

http://www.democracynow.org/article.pl?sid=07/09/17/1411235

sábado, 2 de mayo de 2009

Reflexiones acerca de la posible pandemia, por Cristóbal Cervantes

Cristóbal Cervantes es editor del blog Espiritualidad y Política

Reconozco que es pronto todavía para analizar a fondo la epidemia de Gripe A que ha provocado que la Organización Mundial de la Salud (OMS) haya subido el nivel de alerta a 5, lo que según algunos expertos hace inevitable llegar a 6 que es el máximo nivel.

En mi opinión, desde el punto de vista de la OMS se tiene una visión muy distinta que la que se puede tener país por país. La OMS habla con un perspectiva planetaria, y esta gripe, a nivel planetario, puede provocar más de sesenta millones de muertos, según la prestigiosa revista The Lancet, eso sí, el 96% en los países pobres.

Por otro lado, hay otras cuestiones que me hacen reflexionar. Parece ser que el paciente cero se encontró en una zona donde la población tuvo una epidemia de gripe reciente que no se quiso investigar, según el periódico La Jornada de México, porque justo al lado tienen una explotación porcina enorme de una multinacional de EE.UU., por cierto, ya está denunciada como culpable de la gripe.

También me sorprende que la patente del famoso medicamento contra la gripe, el tamiflu, sea de una empresa cuyo directivo y accionista más famoso es Donald Runsfeld, anterior ministro de la guerra con Bush que se está beneficiando económicamente con la gripe, y por cierto, también Al Gore por un reciente acuerdo económico con Runsfeld, y las empresas multinacionales que fabrican estos medicamento estaban a punto de declararse en bancarrota, mientras ahora mismo no paran de subir en bolsa.

Son coincidencias que me hacen sospechar. pero sólo sospechar, como a otros, de que no se está diciendo toda la verdad, y me preocupa porque estas cosas no se sabe muy bien como empiezan, y menos como acaban.

Eso sin contar con que en esta época de crisis global y falta de credibilidad de la clase política en todo el mundo desarrollado, una pandemia es la excusa perfecta para que los cargos políticos se eternicen en el poder y puedan tomar las medidas que quieran porque la gente tendrá miedo, sólo miedo. Es la "doctrina del shock" de Naomi Klein.

Para terminar quiero decir que me sorprende la actuación siempre paternalista del gobierno de Zapatero. Tanto él como sus ministros, en este caso su ministra de sanidad, insisten en tratarnos como niños, en mi opinión, "no os preocupéis por la crisis, la gripe o lo que sea, que aquí estoy yo y el gobierno para solucionar todos los problemas". Comprendo que los españoles tendemos a votar "padres" como presidentes de gobierno por la influencia de 40 años de un "padre muy duro", ahora nos toca el "padre blando", pero la cuestión es que en mi opinión hay que llamar a la responsabilidad personal, cada persona debe hacerse responsable de sus propia vida, eso que en Estados Unidos se ve tan natural, aquí es imposible, por eso el gobierno de Usa ha editado varios documentos sobre lo que tiene que hacer la población y cada sector profesional ante una posible pandemia, y aquí no. En fin, son dos formas de entender la política.

Todo esto, insisto, son reflexiones apresuradas, quizá con poco fundamento, falta información, ver la evolución de los acontecimientos, veremos. Y tú, ¿qué opinas?.

La Conspiración Espiritual



En la superficie del mundo, en este momento
hay guerra y violencia y todo se ve oscuro.
Pero calma y silenciosamente, a un mismo tiempo
algo más está ocurriendo en forma subterránea.

Una revolución interior está sucediendo
y ciertos individuos están siendo llamados hacia una luz más alta.
Es una revolución silenciosa
Desde adentro. Desde Abajo
Esta es una operación global
Una Conspiración espiritual

Hay células dormidas en cada nación del planeta.
No puedes vernos en T.V.
no leerás acerca de nosotr@s en los diarios
ni nos escucharás en la radio.
No buscamos ninguna gloria
No usamos ningún uniforme

Somos de todas formas y tamaños, colores y estilos
La mayoría de nosotr@s trabaja en forma anónima
Trabajamos silenciosamente detrás de la escena
en cada país y cultura del mundo
en ciudades pequeñas y grandes, montañas y valles
en granjas y villas, en tribus e islas remotas
puedes cruzarte con nosotr@s en la calle
y no darte cuenta.

No nos preocupa quedarnos con el crédito final
sino simplemente que el trabajo sea hecho.
Ocasionalmente nos vemos unos a otros en la calle
nos saludamos con un imperceptible guiño
y continuamos nuestro camino.
Durante el día, much@s de nosotr@s fingimos tener trabajos normales
pero detrás de la falsa fachada, durante la noche
es donde el trabajo real tiene lugar.

Algunas personas nos llaman la “Armada Consciente”
Nosotr@s estamos creando un nuevo mundo, lentamente
con el poder de nuestras mentes y corazones.
Seguimos con pasión, amor y gozo,
Las órdenes que provienen de la Central de Inteligencia Espiritual
Colocamos secretas bombas de amor, cuando nadie nos mira
Bombas de poesía, abrazos, música, fotografías, películas, palabras amables, sonrisas, oración, meditación, danza, activismo social, websites, blogs, actos de belleza…

Cada un@ de nosotr@s se expresa a su propia, única manera
Con nuestros dones y talentos únicos.
“Conviértete en el cambio que deseas ver en el mundo”.
Ese es el lema que llena nuestros corazones.
Sabemos que es el único camino para producir una real transformación
Sabemos que silenciosa y humildemente
tenemos el poder de todos los océanos

Nuestro trabajo es lento y meticuloso
como la formación de las montañas
y no es visible a simple vista
pero mueve placas tectónicas enteras.
Como se moverán en los siglos que vendrán.

El Amor es la nueva religión del Siglo XXI.
No necesitas ser una persona exquisitamente educada
ni tener ningún conocimiento excepcional para entenderlo.
Proviene de la inteligencia del corazón
imbuido del pulso evolucionario sin tiempo de todos los seres

“Conviértete en el cambio que deseas ver en el mundo”

Nadie más puede hacerlo por ti.
Ahora estamos reclutando.
Quizás te unas a nosotr@s
O quizás ya lo estés…

Tod@s son bienvenid@s

La puerta está abierta…

ANÓNIMO


Fuente: Visto en El Blog Alternativo

viernes, 1 de mayo de 2009

Palestina es un laboratorio de pruebas militares de Israel

JEFF HALPER,
Director del Comité Israelí contra la Demolición de Casas


"Israel ha empleado 42 años en tejer cuidadosa y deliberadamente una matriz de control en los Territorios Ocupados" que consolida el dominio israelí sobre Palestina y convierte en utopía la solución de dos Estados.

Según Jeff Halper, director del Comité Israelí contra la Demolición de Casas (ICAHD), "tras una fachada de inocuos mecanismos administrativos, Israel ha erigido un régimen represivo para negar permanentemente a los palestinos la autodeterminación, la ciudadanía y los derechos humanos y civiles fundamentales". La construcción de cerca de 250 asentamientos judíos, la demolición de unas 24.000 casas palestinas, el bloqueo económico y la construcción de un muro "tan alto como el de Berlín y cinco veces más largo" ha confinado a la población palestina en 70 enclaves sin conexión entre sí. "¿Cómo será posible un país soberano en estas circunstancias?", se pregunta Halper.

La matriz de control es "un laberinto de leyes, de órdenes militares, de planificaciones, de limitaciones en el movimiento de los palestinos en aras de la seguridad, de burocracia kafkiana, de asentamientos y de infraestructuras", que cumple con una única función: disimula la ocupación y retrata a los palestinos como una población que se resiste a la "adecuada administración" israelí. "Cuando se sublevan contra la ocupación, como sucedió en las dos Intifadas", las operaciones militares israelíes son presentadas bajo el paraguas de la "autodefensa", sostiene el activista y candidato al Nobel de la Paz.

La estrategia israelí no responde únicamente a la protección de "la tierra sagrada frente a los enemigos árabes": Israel se ha convertido en el país "pionero en desarrollar un modelo exportable para almacenar y contener los excedentes humanos". Y la comunidad internacional observa atenta y aprende porque hay "muchos más excedentes humanos" en el mundo. "Los palestinos han sido definidos como un población que no necesita un Estado y que puede ser controlada para siempre", explica el director de ICAHD.

"La lógica económica y militar del capitalismo global" impide, a su vez, una solución pacífica al conflicto en Oriente Próximo. Israel obtiene réditos políticos y económicos a través de las incursiones israelíes en Palestina, considera Halper, que obtuvo la ciudadanía israelí tras romper el bloqueo de Gaza en agosto pasado. Desde un punto de vista político, el ataque sobre Gaza durante tres semanas sirvió para "resucitar la imagen de Israel como un aliado efectivo en la guerra contra el terror después de la humillante derrota en la guerra del Líbano del verano de 2006". Desde una perspectiva económica, "Gaza fue un ejercicio de guerra urbana", una oportunidad para probar sobre el terreno las nuevas armas y las tácticas de contrainsurgencia en ambientes densamente poblados.

"Probado en Gaza o en Nablús o en Faluja", denuncia Jeff Halper, es una de las marcas comerciales más efectivas de Israel, que "está vendiendo vehículos aéreos no tripulados a EE UU, Reino Unido, Canadá y otros países en la guerra contra Afganistán". China, Sierra Leona y la policía mexicana también figuran entre sus clientes. "El 60% de las exportaciones israelíes son material militar o artículos relacionados con la seguridad", una prueba más, según Halper, de que los Territorios Palestinos se han convertido en un "laboratorio de pruebas del ejército de Israel".

PATRICIA R. BLANCO
Fuente: El País - Madrid - 01/05/2009

miércoles, 29 de abril de 2009

martes, 28 de abril de 2009

La Nueva Medicina Germánica

El Dr. Hamer y la Nueva Medicina Germánica

El Dr. Ryke Geerd Hamer nació en Frisia (Alemania) en 1935, en el seno de una familia de pastores protestantes. A los 18 años, tras finalizar el bachillerato, inicia estudios de medicina y de teología en la Universidad de Tübingen, donde conoce a una estudiante de medicina que acabará por convertirse en su esposa, Sigrid Oldenburg. Con 20 años aprueba el examen preliminar de medicina y un año después contrae matrimonio en Erlangen, donde aprueba su licenciatura en teología.

En 1959, con 24 años, Ryke Geerd Hamer aprueba el examen estatal de medicina de Marbourg. Paralelamente a sus estudios de medicina estudió doce semestres de la carrera de física, si bien no llegó a efectuar el examen, y es licenciado en Ciencias Médicas, en las especialidades de Psiquiatría y Pediatría.

En 1961, obtiene el grado de Doctor en Medicina, trabajando durante varios años en clínicas universitarias de Tübingen y de Heidelberg, donde ejerce también la docencia. En 1972 el Dr. Hamer se especializa en medicina interna, y ejerce también en compañía de su esposa, la Dra. Sigrid Hamer, realizando investigaciones sobre la «angiometría de los tumores cerebrales».

Ha obtenido el diploma de especialista en enfermedades internas del Hospital Universitario Alemán, y también el diploma de radiólogo.

Tiene además, desde siempre, un hobby singular: patentar inventos. Por ejemplo, dentro del marco de la cirugía plástica, el Escalpelo Eléctrico Hamer, que permite operar de forma atraumática, cortando casi 20 veces más finamente que un bisturí, y una sierra especial para las intervenciones óseas. Tiene además patentados una couchette para masajes que se adapta automáticamente al contorno del cuerpo y un aparato que permite el diagnóstico serológico transcutáneo.

El Dr. Hamer recibió durante largos años el respeto y la admiración de sus colegas, y la estima de sus numerosos pacientes. Su carrera profesional e investigaciones —clásicas y ortodoxas—, reforzaban día a día su posición de reputado especialista.

A las 3 de la madrugada del 18 de agosto de 1978, ante el pueblo de Cavallo (Córcega) y en el transcurso de una fiesta celebrada en una nave, un aristócrata italiano, el príncipe Alberto de Saboya, dispara, sin motivos ni causas aparentes, contra una persona desconocida que dormía en la cubierta de un barco cercano. Esa persona era Dirk Hamer, de 19 años, uno de los hijos del Dr. Hamer. Dirk Hamer fue trasladado todavía con vida a Munich, falleciendo cuatro meses después, el 7 de diciembre de 1978, en Heidelberg.

La trágica muerte de su hijo unida a las dificultades de la investigación judicial que se llevó a cabo, y al desarrollo de un complicado proceso posterior, afectan profundamente a la familia Hamer. El Dr. Hamer desarrolla al cabo de cuatro meses un cáncer de testículos, en tanto que su esposa, la Dra. Sigrid Hamer, recae consecutivamente en varias enfermedades cancerosas hasta fallecer, el 12 de Abril de 1985, a causa de un infarto agudo de miocardio.

A partir de la muerte de su hijo y del desarrollo de los cánceres en él mismo y en su esposa, el Dr. Hamer inicia su investigación y emite la hipótesis de que tanto su cáncer como el de su mujer pueden estar relacionados con el brutal conflicto que vivieron en el más completo aislamiento, y que él percibió como el acontecimiento más grave que le había ocurrido. Sus estudios e investigaciones le llevaron a formular lo que él ha denominado la Ley de Hierro del Cáncer, piedra angular alrededor de la cual se articula toda la Nueva Medicina.

En Octubre de 1981 presenta la tesis sobre su descubrimiento en la facultad alemana de Tübingen, y el tribunal médico le coloca ante la alternativa de abjurar de su tesis o abandonar inmediatamente su trabajo clínico en la facultad.

En Mayo de 1982 la Universidad de Tübingen le devuelve sus documentos de trabajo sobre las correlaciones entre psiquismo y cáncer, sin haber efectuado ninguna verificación.

En 1986 la dirección del distrito de Coblence entabla un proceso para condenar al Dr. Hamer y prohibirle el ejercicio de la medicina por, textualmente, «no querer abjurar de la Ley de Hierro del Cáncer y no asumir las tesis convencionales sobre el cáncer». Desde 1986 el Dr. Hamer no puede ejercer el derecho de atender un enfermo. El veredicto queda confirmado en sesión única en 1990. Se prohibe cualquier proceso de revisión, y se declara al Dr. Hamer como no poseedor de las facultades de control de sí mismo, declarándosele incompetente para juzgar las necesidades de tratamientos contra el cáncer.

En 1986 un tribunal condena a la Universidad de Tübingen a reabrir el proceso de inhabilitación. Silencio hasta 1994. El 3 de Enero de 1994, se pronuncia la ejecución del veredicto, ¡Acontecimiento único en la historia de la Universidad! Ni siquiera con un retraso de 13 años es posible que esta Universidad verifique la Nueva Medicina. El 22 de Abril de 1994 declara que: «no está prevista la verificación en el marco del proceso de habilitación».

El 21 de julio de 1988, el tribunal de primera instancia de Coblence cita al Dr. Hamer a comparecer ante la cámara correccional del tribunal, para someterle al examen del profesor Horn, director del hospital psiquiátrico regional. El intento de internarlo a la fuerza en una institución psquiátrica fracasa.

A pesar de que sólo es necesaria una verificación, la Nueva Medicina del Dr. Hamer cuenta ya con 20 verificaciones. Sin embargo, los intentos de desprestigio y desacreditación del Dr. Hamer y de sus descubrimientos (expuestos como Nueva Medicina), han sido constantes.

El 21 de mayo de 1997 el Dr. Hamer fue arrestado. Tras pasar un día en el calabozo, la juez Nagel, en Colonia (Alemania) decidió su encarcelación basándose en tres puntos:

  • Haber infringido la ley de práctica médica.
  • «No atenerse a razones» (¿Debe abjurar de sus convicciones para que le dejen libre?).
  • Que existía el temor fundado de que se «fugase» al Estado español.


  • Según resolución judicial, el Dr. Hamer «podía ser visitado en prisión media hora dos veces al mes, previa solicitud, y a ser posible, en grupo». Medidas inconcebibles ya que se le trata como a un peligroso criminal...

    La Nueva Medicina, basada en 5 Leyes Biológicas Naturales, ya ha sido pues validada por médicos y científicos competentes. A pesar de ello, la prensa y medios de comunicación en general no han escatimado los epítetos insultantes en relación al Dr. Hamer. Y el COMB (Colegio Oficial de Médicos de Barcelona), tiene abierto expediente a los «seguidores» del «método» Hamer, porque «las teorías del doctor Hamer no han estado nunca sometidas a los debates y a las pruebas a las que se someten las hipótesis, los presuntos descubrimientos y las nuevas propuestas terapéuticas que realiza la comunidad científica» (Diario Médico, 19 de Septiembre de 1995), no ha hecho mucho más que sumarse a las voces de descrédito, sin querer afrontar el reto de estudiar esta gran aportación a la medicina, incorporarla a los estudios universitarios y ponerla a la práctica en beneficio de todos. Especialmente de los enfermos actuales y de la investigación futura.

    Si ellos no lo hacen, ¿Quién se supone que debe hacerlo? O es que, tal como los cancerosos pintaron en 1956, en los muros del Hospital de Villejuif de París: «Del cáncer vive mucha más gente de los que morimos».

    El Dr. Hamer afirma haber sido víctima de una Conspiración Sionista, que se ha apropiado de sus descubrimientos de la Nueva Medicina, para aplicarla exclusivamente a judíos, condenando con ello a muerte a DOS MIL MILLONES DE SERES HUMANOS que pudieron haberse salvado, y sin embargo, se les dejó morir, torturados hasta la muerte con los agresivos tratamientos de la Medicina Oficial (Quimioterapia, Radioterapia y Morfina), en lo que califica como «el más horrible crimen de la historia de la humanidad».

    La Nueva Medicina ha sido verificada y utilizada en secreto desde hace 27 años sólo para el pueblo judío.

    He aqui las cartas que el Dr. Hamer dirigió en su momento a altos cargos sionistas en las que les pide que se hagan conscientes de su responsabilidad y que den la orden de levantar el boicot a la Nueva Medicina para los no judíos, permitiendo asi que estos pacientes puedan ser salvados:

  • Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Jefe de los rabinos
    Dr. med. Menahem Mendel Schneerson
    22 de Junio de 1986.

  • Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Paul Spiegel
    Al Presidente del Consejo Central de los judíos de Alemania
    Sr. Paul Spiegel
    6 de Diciembre del 2000.

  • Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Paul Spiegel
    A la atención del Consistorio Central de los Judíos de Alemania
    Sr. Paul Spiegel
    10 de enero del 2001.

  • Carta del Dr. Ryke Geerd Hamer al Sr. Rabino DENOUN
    Sr. Rabino DENOUN
    Consistoría Central de los Grandes Rabinos de Francia
    5 de Marzo, 2001.



  • AHORA, ¡LA GERMÁNICA NUEVA MEDICINA ®, NO SÓLO PARA LOS HEBREOS!

    El 17 de Diciembre del 2008 ha tenido lugar en Noruega un acontecimiento que pasará a la historia de la humanidad.

    El Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz ha firmado un documento en el que reconoce públicamente que los Doctores judíos, y especialmente todos los oncólogos, mayoritariamente judíos, efectúan a sabiendas dos tipos de tratamiento (según la religión). A los judíos se les trata según la Germánica Nueva Medicina ® y a los no judíos se les da el tratamiento oficial de tortura con quimio y morfina.


    Esta es la traducción del documento firmado en Noruega el 17 de Diciembre del 2008:


    Editorial de la Germánica Nueva Medicina ®

    Extracto de la reunión mantenida el 17-12-2008 en las oficinas del abogado Erik Bryn Tvedt.

    En presencia de los siguientes participantes:

    Sra. Erika Pilhar
    Sra. Olivia Pilhar
    Sr. Ing. Helmut Pilhar
    Sra. Vera Rechenberg
    Sra. Arina Lohse
    Rabino de rabinos Dr. Esra Iwan Götz
    Sra. Bona García Ortin
    Dr. Ryke Geerd Hamer

    Los participantes en esta reunión manifiestan una alarmante preocupación por el hecho de que cada día, y tan sólo en Alemania, más de 1.500 pacientes son maltratados y torturados hasta la muerte con quimio y morfina. Con la ayuda de la Germánica Nueva Medicina ® casi todos podrían sobrevivir. Esta situación que ha llevado a la muerte, tan solo en Alemania, a más de 20 millones de pacientes no judíos es el motivo de esta reunión.

    Los participantes han constatado que:

    La Germánica Nueva Medicina ® fue descubierta hace 27 años e inmediatamente divulgada. Desde entonces, y mediante un articulo redactado por el Sumo Rabino Menachem Mendel Schneerson e incluido en el Talmud, todos los rabinos del mundo deben hacer que los pacientes hebreos sean tratados con la Nueva Medicina (así denominada al inicio), ahora denominada Germánica Nueva Medicina ®. La terapia de la Germánica Nueva Medicina ® permite un 98% de superviviencia.

    Lo peor fue, como el propio Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz testifica, que en dicho artículo se añadió que deben utilizar los medios necesarios para impedir que los pacientes no judíos practiquen la terapia que ofrece la Germánica Nueva Medicina ®. Según el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, lo más aberrante es, no sólo que todos los rabinos conocen que la Germánica Nueva Medicina ® es verdadera y han cumplido la orden de que ningún paciente judío sea torturado con quimio y morfina, sino que todos los doctores judíos, y especialmente todos los oncólogos, mayoritariamente judíos, efectúan a sabiendas dos tipos de tratamiento, una verdadera terapia o un tratamiento de tortura (según la religión).

    El boicot a la Germánica Nueva Medicina ®, como ha sido confirmado por el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, no es una cuestión de ignorancia, de error o de falta de información, sino un genocidio dirigido, planificado.

    Frente a este monstruoso crimen, a causa del cual en los últimos 27 años han sido sacrificados alrededor de 2 mil millones de seres humanos, los participantes de la reunión piensan que es necesario urgentemente informar sobre este delito a la opinión pública mundial.

    Entre los judíos existen corrientes tales como «WORLD UNION FOR PROGRESSIVE JUDAISM» (UNIÓN MUNDIAL PARA UN JUDAÍSMO PROGRESISTA), a la cual pertenece el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz, que rehúsa ser cómplice de este crimen.

    Por esta razón, hacemos un llamamiento a todos los hombres y mujeres íntegros para que se comprometan en poner fin a este crimen, a fin de que todos los pacientes, también no judíos, puedan beneficiarse de la Germánica Nueva Medicina ®.

    Junto con el Gran Rabino Dr. Esra Iwan Götz hacemos un llamamiento a todos los Rabinos, y especialmente a los oncólogos para que: «Detengan este crimen y este genocidio mundial de los no judíos».

    Sandefjord, a 17.12.2008

    Sra. Erika Pilhar
    Sra. Olivia Pilhar
    Sr. Ing. Helmut Pilha r
    Sra. Vera Rechenberg
    Sra. Arina Lohse
    Sra. Bona García Ortin
    Rabino de rabinos Dr. Esra Iwan Götz
    Dr. Ryke Geerd Hamer

    Este texto y estas firman han sido certificados legalmente por el abogado:

    Erik Bryn Tvedt, en su despacho: Rechtsanwalt Erik Bryn Tvedt (Abogado)


    Y éste es el documento original:




    «Primero te ignoran. Luego se ríen de ti. Luego luchan contra ti. ¡Y entonces, tú ganas!»

    (Mahatma Gandhi).



    MÁS INFORMACIÓN
  • Germánica Nueva Medicina
  • Free News: Germánica Nueva Medicina
  • La mafia de la agroalimentación


    Entrevista a Marie-Monique Robin


    Qué es Monsanto?
    El gigante de la industria agroquímica que domina el mercado mundial de la alimentación.

    ¿Cómo logra dominar la alimentación mundial?
    Domina el mercado mundial de semillas: dominar las semillas es dominar los estómagos, la población mundial.

    ¿Y cómo se logra dominar las semillas?
    Modificándolas genéticamente y patentándolas. Antes de 1992 no podían patentarse semillas, y Monsanto logró que Estados Unidos lo permitiese. Hoy tienen mil patentes.

    ¿Es algo que debería preocuparme?
    Si te preocupa qué comen tus hijos, sí. Preocúpate por las 80.000 hectáreas cultivadas con maíz transgénico en Catalunya y Aragón: ¿por qué España es el único país de Europa que acepta cultivos transgénicos?

    ¿No sucede en otros países europeos?
    Está prohibido. Con razón: carecemos de estudios sobre los efectos en la salud humana y en el medio ambiente de los organismos genéticamente modificados (OGM).

    ¿Y por qué España no los veta?
    En el Gobierno de España hay ahora cuatro personas relacionadas con Monsanto.

    ¿Quiénes?
    Estoy contrastando los datos y pronto publicaré sus nombres.

    ¿Ese maíz es un OGM de Monsanto?
    Sí, se le llama maíz Bt, iniciales de Bacillus thurigiensis: esa bacteria está en el suelo de forma natural y es insecticida. Si se usa en preparados pulverizados es eficaz, y el sol la degrada pronto: resulta inocua para el medio ambiente. Pero los de Monsanto tomaron de la bacteria el gen que produce la toxina, y lo insertaron en el genoma del maíz.

    Brillante idea: de este modo, ese maíz queda blindado contra los insectos, ¿no?
    Sí, pero a un coste peligroso: la toxina intoxica no sólo al piral –insecto perjudicial para el maíz–, sino también a los insectos predadores del piral (como la crisopa), y a mariposas, mariquitas, microorganismos del suelo,
    pájaros insectívoros...

    ¿Y a mí?
    ¿Tú comerías insecticida? Pues ese maíz insecticida pasa a harinas, chips, tacos, cereales, sopas, tortas... ¿Por qué cada día hay más alergias? ¡Son sobre reacciones de nuestro organismo ante algo que no reconoce!

    Con no comer ese maíz, ¡salvado!
    No: ese maíz poliniza cultivos de maíz ordinario, contaminándolos, convirtiéndolos también en transgénicos. ¡Extinguirá el maíz natural! Y aunque no ingirieses ese maíz directamente..., se lo dan como forraje a animales que luego tú sí comerás.

    ¿Debo alarmarme, pues?
    Mis padres eran campesinos, líderes sindicales agrarios en Francia: adoptar abonos, pesticidas convencidos de que hacían progresar la agricultura. Hoy están arrepentidos: la biodiversidad de variedades hortofrutícolas ha decrecido
    drásticamente..., y la mayor proporción de cánceres se da entre agricultores.

    Entonces sí podemos alarmarnos...
    El herbicida más vendido del mundo se llama Roundup, de Monsanto. Extermina toda la maleza..., pero no es biodegradable, y es promotor de cánceres y perturbador endocrino. ¿Cómo no vamos a padecer cada día más cánceres, diabetes, parkinson y alzheimer? ¡Mis hijas y yo ya no comemos vegetales que no provengan de cultivo biológico!

    ¿Herbicidas y pesticidas dan cáncer?
    ¡Nacen bebés con residuos de dioxinas en sus células! Las dioxinas son derivados de síntesis químicas de laboratorio. Llegan a los bebés por lo que comen las madres.

    Esto ya escalofría.
    Estamos intoxicándonos. Mire el pan.

    ¿Qué le pasa?
    Para que la espiga de trigo produzca más grano, ha sido genéticamente modificada y protegida con ocho pesticidas y varias hormonas... cuyos restos te comes en el pan. ¡Claro que hay cánceres de mama y próstata, y el esperma pierde fertilidad! Siete amigas de mi edad tienen cánceres. Ninguna amiga de mi madre lo tuvo a esta edad.

    ¿Y por qué no reaccionamos?
    Porque priorizamos la cantidad, la producción, la viabilidad económica, el negocio, los precios... Pero este sistema acabará también con los pequeños agricultores.

    ¿Por qué?
    Compran semillas genéticamente preparadas para ser fumigadas con Roundup, se obligan a comprar remesas nuevas cada año, y son caras. Perdemos miles de variedades tradicionales, y los campesinos acaban en manos de Monsanto, arruinándose muchos.

    ¿Qué pasará si se mantiene esta tónica?
    Que Monsanto producirá todas las semillas... y todos los productos fitosanitarios sin los que esas semillas genéticamente modificadas no fructifican (como el Roundup, que le reporta el 30% de sus ingresos): ¡negocio redondo para Monsanto! Si se confirma que algún producto es peligroso, lo retirarán, dándoles tiempo para fabricar otro... hasta que vuelva a demostrarse que es cancerígeno o perturbador hormonal. Y así hasta que acabemos todos estériles y enfermos.

    Esto es tan tremendo... Cuesta creerle.
    Tenemos ya el precedente del agente naranja. Empleado como herbicida durante decenios, su uso en la guerra de Vietnam ratificó su toxicidad cancerígena. Así que ha sido retirado. Lo fabricaba Monsanto. ¿Y qué le ha pasado a Monsanto pese a los millones de damnificados? Nada.

    Entrevista de VÍCTOR-M. AMELA
    Fotografía de MARC ARIAS

    Marie-Monique Robin es periodista especializada en agroalimentación. Tiene 48 años. Nació en Gourgé, pueblecito cerca de Poitiers (Francia), en una familia campesina. Está casada y tiene tres hijas (11, 14 y 17 años). En política no se casa con nadie, su compromiso es con la gente: por eso pone su pluma en la llaga.

    La gripe porcina y el monstruoso poder de la gran industria pecuaria


    por Mike Davis

    28/04/09

    Nuestro amigo y miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO Mike Davis, cuyo libro El monstruo llama a nuestra puerta (trad. María Julia Bertomeu, Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2006) alertó lúcida y brillantemente del peligro de una gripe aviar pandémica de alcance mundial, explica ahora cómo la gran industria pecuaria globalizada ha sentado las bases para un más que preocupante brote de gripe porcina en México.

    La gripe porcina mexicana, una quimera genética probablemente concebida en el cieno fecal de una gorrinera industrial, amenaza subitáneamente con una fiebre al mundo entero. Los brotes en la América del Norte revelan una infección que está viajando ya a mayor velocidad de la que viajó con la última cepa pandémica oficial, la gripe de Hong Kong en 1968.

    Robándole protagonismo a nuestro último asesino oficial, el virus H5N1, este virus porcino representa una amenaza de ignota magnitud. Parece menos letal que el SARS [Síndrome Respiratorio Agudo, por sus siglas en inglés] en 2003, pero, como gripe, podría resultar más duradera que el SARS. Dado que las domesticadas gripes estacionales de tipo A matan nada menos que a un millón de personas al año, incluso un modesto incremento de virulencia, especialmente si va combinada con una elevada incidencia, podría producir una carnicería equivalente a una guerra importante.

    Ello es que una de sus primeras víctimas ha sido la consoladora fe, inveteradamente predicada por la Organización Mundial de Salud (OMS), en la posibilidad de contener las pandemias con respuestas inmediatas de las burocracias sanitarias e independientemente de la calidad de la sanidad pública local. Desde las primeras muertes por H5N1 en 1997, en Hong Kong, la OMS, con el apoyo de la mayoría de administraciones nacionales de sanidad, ha promovido una estrategia centrada en la identificación y el aislamiento de una cepa pandémica en su radio local de brote, seguidos de una masiva administración de antivirales y –si disponibles— vacunas a la población.

    Una legión de escépticos ha criticado ese enfoque de contrainsurgencia viral, señalando que los microbios pueden ahora volar alrededor del mundo –casi literalmente en el caso de la gripe aviar— mucho más rápidamente de lo que la OMS o los funcionarios locales puedan llegar a reaccionar al brote original. Esos expertos han observado también el carácter primitivo, y a menudo inexistente, de la vigilancia de la interfaz entre las enfermedades humanas y las animales. Pero el mito de una intervención audaz, preventiva (y barata) contra la gripe aviar ha resultado valiosísimo para la causa de los países ricos que, como los EEUU y el Reino Unido, prefieren invertir en sus propias líneas Maginot biológicas, antes que incrementar drásticamente la ayuda a los frentes epidémicos avanzados de ultramar. Tampoco ha tenido precio este mito para las grandes transnacionales farmacéuticas, enfrentadas en una guerra sin cuartel con las exigencias de los países en vía de desarrollo empeñados en exigir la producción pública de antivíricos genéricos clave como el Tamiflu patentado por Roche.

    La versión de la OMS y de los centros de control de enfermedades, de acuerdo con a cual ya se está preparado para una pandemia, sin mayor necesidad de nuevas inversiones masivas en vigilancia, infraestructura científica y regulatoria, salud pública básica y acceso global a fármacos vitales, será ahora decisivamente puesta a prueba por la gripe porcina, y tal vez averigüemos que pertenece a la misma categoría de gestión "ponzificada" del riesgo que los títulos y obligaciones de Madoff. No es tan difícil que falle el sistema de alertas, habida cuenta de que, sencillamente, no existe. Ni siquiera en la América del Norte y en la Unión Europea.

    Tal vez no sea sorprendente que México carezca tanto de capacidad como de voluntad política para gestionar enfermedades avícolas y ganaderas, pero ocurre que la situación apenas es mejor al norte de la frontera, en donde la vigilancia se deshace en un desdichado mosaico de jurisdicciones estatales y las grandes empresas pecuarias se enfrentan a las regulaciones sanitarias con el mismo desprecio con que suelen tratar a los trabajadores y a los animales. Análogamente, una década entera de advertencias de los científicos fracasó en punto a garantizar transferencias de sofisticada tecnología viral experimental a los países situados en las rutas pandémicas más probables. México cuenta con expertos sanitarios de reputación mundial, pero tiene que enviar las muestras a un laboratorio de Winnipeg para descifrar el genoma de la cepa. Así se ha perdido toda una semana.

    Pero nadie menos alerta que las autoridades de control de enfermedades en Atlanta. De acuerdo con el Washington Post, el CDC [siglas en inglés del Centro de Control de Enfermedades, radicado en Atlanta; T.] no se percató del brote hasta seis días después de que México hubiera empezado a imponer medidas de urgencia. No hay excusa que valga. Lo paradójico de esta gripe porcina es que, aun si totalmente inesperada, había sido ya pronosticada con gran precisión. Hace seis años, la revista Science consagró un artículo importante a poner en evidencia que, "tras años de estabilidad, el virus de la gripe porcina de la América del Norte ha dado un salto evolutivo vertiginoso".

    Desde su identificación durante la Gran Depresión, el virus H1N1 de la gripe porcina sólo había experimentado una ligera deriva desde su genoma original. Luego, en 1998, una cepa muy patógena comenzó a diezmar puercas en una granja de Carolina del Norte, y empezaron a surgir nuevas y más virulentas versiones año tras año, incluida una variante del H1N1 que contenía los genes internos del H3N2 (causante de la otra gripe de tipo A que se contagia entre humanos).

    Los investigadores entrevistados por Science se mostraban preocupados por la posibilidad de que uno de esos híbridos pudiera llegar a convertirse en un virus de gripe humana –se cree que las pandemias de 1957 y de 1968 fueron causadas por una mezcla de genes aviares y humanos fraguada en el interior de organismos porcinos—, y urgían a la creación de un sistema oficial de vigilancia para la gripe porcina: admonición, huelga decirlo, a la que prestó oídos sordos un Washington dispuesto entonces a tirar miles de millones de dólares por el sumidero de las fantasías bioterroristas.

    ¿Qué provocó tal aceleración en la evolución de la gripe porcina? Hace mucho que los virólogos están convencidos de que el sistema de agricultura intensiva de la China meridional es el principal vector de la mutación gripal: tanto de la "deriva" estacional como del episódico "intercambio" genómico. Pero la industrialización granempresarial de la producción pecuaria ha roto el monopolio natural de China en la evolución de la gripe. El sector pecuario se ha visto transformado en estas últimas décadas en algo que se parece más a la industria petroquímica que a la feliz granja familiar que pintan los libros de texto en la escuela.

    En 1965, por ejemplo, había en los EEUU 53 millones de cerdos repartidos entre más de un millón de granjas; hoy, 65 millones de cerdos se concentran en 65.000 instalaciones. Eso ha significado pasar de las anticuadas pocilgas a ciclópeos infiernos fecales en los que, entre estiércol y bajo un calor sofocante, prestos a intercambiar agentes patógenos a la velocidad del rayo, se hacinan decenas de millares de animales con más que debilitados sistemas inmunitarios.

    El año pasado, una comisión convocada por el Pew Research Center publicó un informe sobre la "producción animal en granjas industriales", en donde se destacaba el agudo peligro de que "la continua circulación de virus (…) característica de enormes piaras, rebaños o hatos incremente las oportunidades de aparición de nuevos virus por episodios de mutación o de recombinación que podrían generar virus más eficientes en la transmisión entre humanos". La comisión alertó también de que el promiscuo uso de antibióticos en las factorías porcinas –más barato que en ambientes humanos— estaba propiciando el auge de infecciones estafílocóquicas resistentes, mientras que los vertidos residuales generaban brotes de escherichia coli y de pfiesteria (el protozoo que mató a mil millones de peces en los estuarios de Carolina y contagió a docenas de pescadores).

    Cualquier mejora en la ecología de este nuevo agente patógeno tendría que enfrentarse con el monstruoso poder de los grandes conglomerados empresariales avícolas y ganaderos, como Smithfield Farms (porcino y vacuno) y Tyson (pollos). La comisión habló de una obstrucción sistemática de sus investigaciones por parte de las grandes empresas, incluidas unas nada recatadas amenazas de suprimir la financiación de los investigadores que cooperaran con la comisión.

    Se trata de una industria muy globalizada y con influencias políticas. Así como el gigante avícola Charoen Pokphand, radicado en Bangkok, fue capaz de desbaratar las investigaciones sobre su papel en la propagación de la gripe aviar en el sureste asiático, es lo más probable que la epidemiología forense del brote de gripe porcina se dé de bruces contra la pétrea muralla de la industria del cerdo.

    Eso no quiere decir que no vaya a encontrarse nunca una acusadora pistola humeante: ya corre el rumor en la prensa mexicana de un epicentro de la gripe situado en torno a una gigantesca filial de Smithfield en el estado de Veracruz. Pero lo más importante –sobre todo por la persistente amenaza del virus H5N1— es el bosque, no los árboles: la fracasada estrategia antipandémica de la OMS, el progresivo deterioro de la salud pública mundial, la mordaza aplicada por las grandes transnacionales farmacéuticas a medicamentos vitales y la catástrofe planetaria que es una producción pecuaria industrializada y ecológicamente desquiciada.

    Mike Davis es miembro del Consejo Editorial de SINPERMISO. Traducidos recientemente al castellano: su libro sobre la amenaza de la gripe aviar (El monstruo llama a nuestra puerta, trad. María Julia Bertomeu, Ediciones El Viejo Topo, Barcelona, 2006), su libro sobre las Ciudades muertas (trad. Dina Khorasane, Marta Malo de Molina, Tatiana de la O y Mónica Cifuentes Zaro, Editorial Traficantes de sueños, Madrid, 2007) y su libro Los holocaustos de la era victoriana tardía (trad. Aitana Guia i Conca e Ivano Stocco, Ed. Universitat de València, Valencia, 2007). Sus libros más recientes son: In Praise of Barbarians: Essays against Empire (Haymarket Books, 2008) y Buda's Wagon: A Brief History of the Car Bomb (Verso, 2007; traducción castellana de Jordi Mundó en la editorial El Viejo Topo, Barcelona, 2009).

    Traducción para www.sinpermiso.info: Marta Domènech y María Julia Bertomeu

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    Fuente: www.sinpermiso.info

    lunes, 27 de abril de 2009

    Las venas abiertas de América Latina


    Cuando en 1971 el periodista uruguayo Eduardo Galeano publicó Las venas abiertas de América Latina, la idea que en España teníamos de la historia de aquel continente era poco más que la de nuestro imperio que vivía del dudoso esplendor del pasado y de un incomprensible orgullo de lo que se llamaba nuestra raza.

    La solidaridad con los pobres de todos los continentes se limitaba a poco más que al Domund. Es cierto que conocíamos la leyenda negra y a sus detractores, pero nos habían educado de tal modo en la lejanía del dolor ajeno y en el rechazo de toda injusticia que se refiriera a nuestra historia, que América Latina nos habría quedado muy lejos de no ser por una literatura que desde hacía algo más de una década nos iba acercando a un pueblo oprimido, empobrecido, atormentado.

    Fue entonces cuando nos llegó el libro de Galeano a través de amigos que venían de América o de librerías españolas en París o Ginebra. Estábamos todavía a caballo entre la muerte del dictador y la transición. Los libreros y distribuidores afrontaban una censura que no había sido derogada.

    La lectura del libro nos abrió las venas también a nosotros al desvelarnos otra Historia, la de los derrotados y perdedores, que nos mostraba hasta qué punto el expolio del imperio español había dejado en la miseria a pueblos enteros que además fueron esclavizados.

    Comprendimos, comprendí, los infinitos caminos que recorren los imperios para hacer suyos los tesoros de la tierra conquistada, en aquel caso el imperio español y el portugués en los siglos XVI y XVII, y el británico y el norteamericano durante los siglos XIX y XX.

    Descubrimos horrorizados las distintas formas de usurpar los recursos naturales: la fiebre del oro y de la plata que llenó los barcos españoles hacia la metrópoli; los monocultivos de azúcar en Cuba, del caucho en Brasil, de la banana en Ecuador, Colombia y los países de Centroamérica, y que una vez agotados los campos, los dejaban y todavía hoy los dejan inservibles para el cultivo. O las tropelías y atrocidades perpetradas contra el pueblo para apropiarse de las abundantes riquezas mineras.

    Y nos dimos cuenta de que la Historia no es, como habíamos aprendido, un asunto del pasado, sino que el saqueo continuaba en el presente utilizando métodos más modernos y presiones más sofisticadas, como las utilizadas por los países más ricos mediante un sistema colonial actualizado, por decirlo así, en relación con el que habían puesto en práctica los primeros conquistadores.

    Y así es como crearon una sociedad dividida entre unos pocos enriquecidos por los emperadores y la gran masa de los pueblos empobrecidos hasta unos extremos que era difícil imaginar. El libro provocó la indignación de las dictaduras que con la ayuda norteamericana se habían instalado en la mayoría de países, y por supuesto en nuestro país fueron muchos los que se arrogaron el derecho a conocer mejor que el autor la tragedia histórica de América Latina.
    Eduardo Galeano necesitó, según sus propias palabras, "cuatro años de investigación y recolección de la información" y tuvo que exiliarse a raíz del golpe militar ocurrido en Uruguay en 1973. Pero volvió al libro "siete años después" para decirnos que el deterioro continuaba y que "lo más difícil no había hecho sino comenzar".

    Para mí, la lectura de Las venas abiertas de América Latina supuso entonces una toma de conciencia viva de lo que es la obligada sumisión a los imperios y también de la pobreza provocada por su codicia, que todavía hoy me mantiene vigilante frente a la actuación de los poderosos.

    Esta es la razón por la que creo que Barack Obama sabe exactamente hasta qué punto el libro de Galeano acusa al imperio que hoy dirige. Pero de lo que no estoy tan segura es de que supiera que también los latinoamericanos, por más que hayan sido sometidos al silencio durante tanto tiempo, son conscientes de ello.

    La actitud del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, fue un gesto de coraje y tal vez obligue al presidente del Norte a hojear el libro. Si esto ocurriera, le sería fácil comprender ciertas actitudes de sus vecinos del sur, perseguidas y destruidas por la mayoría de los líderes del pueblo norteamericano.

    Rosa Regàs es escritora y fue directora de la Biblioteca Nacional.
    Publicado en Público, el 22 abril 2009

    miércoles, 22 de abril de 2009

    22 de Abril, el Día de la Tierra.

    Cumbre de Copenhague: lo que está en juego.

    Los hielos del Polo Norte están desapareciendo ante nuestros ojos; las altas montañas pierden sus mantos de nieve perpetua; ciclones y huracanes son más frecuentes y su fuerza más explosiva que en el pasado; el mar eleva su nivel centímetro a centímetro; numerosas aves y mamíferos modifican sus costumbres migratorias y nupciales; las sequías se cronifican en la geografía subsahariana agravando las penurias de millones de personas que viven en el umbral de la supervivencia; en el verano de 2003 Europa sufrió una ola de calor que provocó la muerte prematura de 30.000 ancianos; el huracán Katrina y el huracán Mitz nos han enseñado que las personas humildes cuentan sus fallecidos por millares cuando se derrumban las casas por efecto del viento y las lluvias torrenciales o se ven anegadas por las aguas enfurecidas. ¿qué más necesitamos ver para despertar? 



    La reunión que en diciembre de 2009 va a tener lugar en Copenhague sobre cambio climático está llamada a ser la cu mbre ambiental más importante desde que en 1992 se celebró la de Río de Janeiro. De aquel encuentro salió la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático cuyo objetivo central es evitar interferencias de origen humano en el clima que pongan en peligro el bienestar de las personas y el de las otras formas de vida. 



    La comunidad científica internacional considera que un incremento de +2Cº sobre la temperatura media de la atmósfera existente en los tiempos pre-industriales es el umbral de seguridad que no se debería traspasar para evitar, precisamente, interferencias graves sobre el clima. Sin embargo, el incremento que ya se ha producido es de 0,76 Cº y la inercia calorífica asociada a los miles de millones de toneladas de gases de efecto invernadero emitidos en los últimos años y décadas seguirá incrementando la temperatura de la atmósfera durante al menos los próximos 50 años, incluso aunque a día de hoy se dejasen de emitir más gases.



    Lo que está en juego es la posibilidad real de que la especie humana, el homo sapiens sapiens, desestabilice de manera irreversible el clima del planeta Tierra, único lugar del Cosmos en el que, que sepamos, se ha producido y desarrollado el milagro de la vida, hogar de 13 millones de especies diferentes y miles de ecosistemas que han evolucionado y se han adaptado a lo largo de miles, millones, de años en un proceso en el que la relativa estabilidad climática actuaba como elemento ambiental fundamental y los cambios se producían en escalas de tiempo muy superiores a los de la alteración provocada por el hombre. Apenas cinco grados centígrados separan la época actual de la última glaciación y la previsión de la ciencia es que de esa magnitud puede ser el incremento en la temperatura media de la atmósfera a finales del presente siglo si la tendencia en las emisiones continúa su rumbo actual. 


    Somos 6.800 millones de personas y la humanidad se encamina hacia lo s 8.000 millones hacia 2030 y hacia los 9000 millones a mediados del presente siglo. Nueve de cada diez personas vivirán dentro de pocos años en los países emergentes y en desarrollo cuya prioridad absoluta será crecer económicamente. Los factores demográficos, económicos, energéticos que están actuando como fuerzas motrices tras las emisiones de gases de efecto invernadero son muy poderosos. Por ello, la inercia de las emisiones es muy fuerte y reducirla de manera significativa en el plazo de tiempo requerido es un formidable reto. 



    En mi opinión, nunca antes en la historia de la humanidad nuestra especie se ha enfrentado a un reto colectivo, global, del alcance y dificultad como es la alteración del clima de la Tierra. Se requiere forjar y ejecutar en pocos años un acuerdo global entre los grandes países del mundo que pivote sobre la eliminación del carbono del sistema energético y del sistema económico. Se requiere acordar y llevar a cabo en el plazo de unas po cas décadas una revolución del sistema energético basado en combustibles fósiles y que desde la Revolución Industrial ha movido la economía del mundo - en la actualidad el 80% de la energía primaria la aportan los combustibles fósiles-.



    Según datos publicados por el prestigioso World Resources Institute (WRI, 2009) de los Estados Unidos, en el año 2005 China fue ya el principal emisor de GEI con 7.250 Mt CO2 eq, 18,7% del total. India fue el quinto emisor con 1.863 Mt CO2 eq, el 4,8% del total, y Brasil el séptimo con 1.028 MT CO2 eq, el 2,7% del total. Entre esos tres grandes emergentes generan ya la cuarta parte de las emisiones globales. Estados Unidos fue el segundo emisor con el 18,3%; la Unión Europea-27 el tercero con el 13%; Rusia el cuarto con el 5,1% y Japón el sexto con el 3,6%. En apenas una década, hacia 2020, más de la mitad de las emisiones totales se emitirán en los países emergentes y en desarrollo, por lo que los países económicamente desarrollad os no pueden de ninguna manera resolver solos el problema. 



    La cumbre de Copenhague es decisiva porque realmente disponemos de poco tiempo para reaccionar. No se ha de olvidar que los primeros informes científicos, James Handsen, alertando seriamente de la gravedad del problema se presentaron en Estados Unidos hace ya 30 años, y que el Panel de Expertos sobre Cambio Climático (IPCC) fue creado por las Naciones Unidas hace más de dos décadas, 1988. Desde entonces, se han sucedido los informes, las cumbres internacionales, los Convenios y Protocolos, pero la realidad es que las emisiones han seguido aumentando y la concentración de GEI en la atmósfera se ha acelerado. Esos hechos nos indican que la velocidad de respuesta de la comunidad internacional ha sido, está siendo, muy lenta, desprovista del sentido de urgencia que se desprende del los informes científicos del IPCC.



    Evitar que se sobrepase el umbral de seguridad de los +2Cº requiere que la concentr ación de gases de efecto invernadero en la atmósfera no sobrepase las 450 partes por millón de CO2 eq. Esto requiere, a su vez, que hacia 2020 se alcance el punto de inflexión en las emisiones totales mundiales, situándose hacia 2050 en la mitad de las del año de referencia, 1990. Para que esta hoja de ruta sea posible, los países ricos han de acordar en Copenhague una reducción del entorno del 30% para el año 2020 en relación a las de 1990 y los grandes emergentes - China, India, Brasil,- una disminución de sus emisiones del orden del 15/30% respecto a la tendencia.



    Los países económicamente desarrollados han generado históricamente el 80% de las emisiones totales y es a ellos a quienes corresponde llevar el peso y la iniciativa de la solución del problema. Un paso decisivo en la buena dirección será, como propone la Unión Europea, crear hacia 2015 un mercado integrado de derechos de emisión que englobe a los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y a Rusia. En la actualidad, solamente la Unión Europea dispone de ese importante mecanismo que al asignar un precio a las emisiones favorece su eliminación, pero tanto Estados Unidos como Australia están interesados en poner en marcha sistemas dichos sistemas de cap and trade. Hacia 2020, el sistema de compra venta de permisos de emisión habría de abarcar a países como China, India, Brasil, Indonesia, Sudáfrica, Arabia Saudí y otros grandes emergentes, creando un mercado global del carbono.



    Es muy importante que ante la decisiva cumbre de Copenhague en diciembre de 2009 la opinión pública internacional se encuentre altamente movilizada. En los próximos meses se ha de ir generando un clamor internacional en defensa del clima, es decir en defensa de la vida sobre la Tierra. Organizaciones de defensa ambiental, grupos conservacionistas, líderes sociales, empresas y empresarios, científicos, artistas, sindicatos, organizaciones de es tudiantes, redes sociales 2.0, líderes espirituales y religiosos, grupos deportivos, colectivos culturales, organizaciones de género, ayuntamientos, alcaldes y alcaldesas, deportistas de élite, pensadores e intelectuales, amantes de la naturaleza, todos y todas hemos de poner nuestro grano de arena en la generación de ese clamor.



    La Tierra no nos pertenece, nosotros pertenecemos a la Tierra. Somos responsables de entregar en las mejores condiciones posibles lo que se nos ha dado a quienes vengan detrás de nosotros. Ese es el contrato social no escrito que ha existido desde tiempos inmemoriales entre una generación y la siguiente. Esa es la esencia del desarrollo sostenible.



    Antxon Olabe, analista ambiental y socio de naider.

    martes, 21 de abril de 2009

    Tabernanthe iboga por Bruce Parry.

    Documental de la BBC sobre el rito de iniciación bwuiti, mediante la ingesta de la iboga.

    Parte 1:



    Parte 2:

    EL PODER FARMACÉUTICO

    “Con el paso del tiempo y el esfuerzo promocional de los laboratorios farmacéuticos los medicamentos han pasado de ser bienes esenciales a simples objetos de consumo. Hoy las reacciones adversas a los fármacos ya son la cuarta causa de muerte en países como Estados Unidos. Sepa cómo se inventan enfermedades para crear nuevos mercados y convertir en pacientes a los ciudadanos sanos, cómo se manipulan los ensayos clínicos a favor de los laboratorios, cómo se vence la voluntad de muchos médicos mediante la promoción, cómo se controla a los trabajadores rebeldes y a los medios de comunicación o cómo se espía a los ciudadanos a través de la receta médica o mediante la implantación de la tecnología de radiofrecuencia en los envases”.
    MIGUEL JARA, “Traficantes de salud”, Ed. Icaria

    Este documental se estructura mediante la siguiente secuencia temática:

    1. SOBORNOS (los visitadores y los doctores que se saltan la ley)
    2. ENGAÑOS (lo que no nos cuentan las empresas farmacéuticas sobre los antidepresivos)
    3. LUCRO (estrategias corruptas aplicadas para potenciar el lucro de los laboratorios farmacéuticos)
    4. MUERTE (la muerte como efecto secundario causada por algunos medicamentos y la fabricación de enfermedades)
    5. CONTROL (cómo se espía al pueblo con la receta médica o con la implantación de la tecnología RFID en los envases)
    6. GLOBALIZACIÓN (globalización de la vacuna contra el cáncer del papiloma humano, beneficios, efectos secundarios y muerte)
    7. PROPAGANDA (cómo nos venden la vacuna contra el cáncer del papiloma humano, el poder de los anuncios)
    8. PATENTES (el control de las patentes, los medicamentos de marcas y la lucha contra los genéricos)
    9. SILENCIO (estado de la situación a nivel informativo)
    10. ¿Y AHORA QUÉ? (nuestro futuro, si luchamos por él, declaración de crímenes contra el planeta y la humanidad).


    EL FIN DEL LETARGO - EL PODER FARMACÉUTICO from EL FIN DEL LETARGO on Vimeo.

    Fuente: El fin del letargo http://vimeo.com/finletargo/videos/sort:date

    No arreglen Wall Street, reempláncela, por David Korten

    ¿Por qué no una economía de riqueza verdadera?

    El actual debate económico se centra en la mejor manera de revivir nuestro sistema económico actual por medio de alguna combinación de un rescate de Wall Street y un paquete de estímulo económico para la creación de puestos de trabajo. Esto equivale a tratar de reactivar un sistema económico que ha fracasado en todas sus dimensiones: económica, social y ambiental. En lugar de apoyar un sistema fracasado, deberíamos utilizar la actual crisis financiera como la oportunidad para crear un sistema que funcione. Tratar de resolver la crisis con las mismas herramientas que la causaron es la definición de locura.

    Como individuos, nosotros los humanos parecemos ser una especie inteligente. Colectivamente, sin embargo, nuestro comportamiento varía entre soberanamente sabio a suicida. Nuestra actual locura económica colectiva es el producto de una ilusión—una creencia, cultivada por la ortodoxia económica reinante, de que el dinero es riqueza y que hacer dinero es el equivalente a crear riqueza.

    El dinero es simplemente una nota contable sin valor intrínseco—es inútil hasta que lo intercambiamos por algo de valor real. La especialidad de Wall Street es crear dinero para gente rica sin el esfuerzo de producir algo de valor real correspondiente. Ellos aumentan sus pretensiones contra la verdadera riqueza sin aumentar el suministro de bienes, haciendo más difícil para el resto de nosotros satisfacer nuestras necesidades.

    La verdadera riqueza la conforman, en primer lugar, las cosas tangibles que sustentan a la vida—alimento, vivienda, vestimenta. Por supuesto, las más valiosas formas de riqueza son las que están más allá de cualquier precio: el amor; un niño sano y feliz; un trabajo que proporcione un sentido de autoestima y contribución; la pertenencia a una comunidad fuerte y comprensiva; un medio ambiente sano y vibrante; la paz. Nuestro sistema económico dirigido por Wall Street crea fantásticas cantidades de dinero y destruye activamente todas estas diversas formas de riqueza real.

    Hemos estado esclavizados a una historia cultural dominante, continuamente reforzada por académicos, funcionarios del gobierno y medios de comunicación corporativos, que nos llevó a creer que nuestra economía estaba funcionando espléndidamente incluso cuando casi literalmente nos estaba matando. Has escuchado muchas veces esta historia:

    "El crecimiento económico, medido por el Producto Bruto Interno, crea la riqueza necesaria para proporcionar abundancia material para todos, aumentando la felicidad humana, terminando con la pobreza, y sanando el medio ambiente. Cuanto más rápido consumimos, más rápido crece la economía y más ricos nos volvemos a medida que la marea creciente eleva todos los barcos".

    La conclusión lógica de esta historia es que cuanto más rápido convertimos nuestros recursos útiles en basura tóxica, más ricos somos. Los únicos verdaderos beneficiarios de esta evidentemente estúpida idea, son algunas pocas personas ricas que cosechan beneficios financieros de cada transacción económica—ya sea que la transacción cure una enfermedad o destruya una selva tropical. Es un sistema que deifica al dinero y diluye a la riqueza.

    En contraste, la economía de Main Street se compone de empresas locales y de trabajadores que producen bienes y servicios reales para satisfacer las necesidades de verdadera riqueza de sus comunidades. Ha sido maltratada y destrozada por las intrusiones rapaces de las corporaciones de Wall Street, pero es la base lógica sobre la cual construir una nueva economía de verdadera riqueza, de empleos verdes y fabricación verde, de empresas responsables orientadas a la comunidad, y de prácticas ambientales sanas.

    Dejemos que las empresas de Wall Street y su fantasmal máquina de riqueza se deslice al abismo de su propia creación. Dediquemos nuestros recursos públicos para crear y fortalecer a las instituciones financieras y empresas de Main Street dedicadas a crear riqueza verdadera al servicio de sus comunidades locales.

    Fuente: David Korten escribió este artículo como parte de Alimentos Para Todos, la edición de Primavera de 2009 de YES! Magazine. El último libro de David es Agenda for a New Economy: From Phantom Wealth to Real Wealth (Agenda para una Nueva Economía: de la Máquina de la riqueza a la Riqueza Real, publicado en inglés por Berrett-Koehler, febrero de 2009). Lea un capítulo en inglés. David es también el autor del best-seller internacional Cuando Las Empresas Gobiernan El Mundo y El Gran Cambio: del Imperio a la Comunidad de la Tierra. Es co-fundador y presidente del consejo de YES! Magazine, y miembro del consejo de la Alianza Empresarial para las Economías Locales Vivientes. www.davidkorten.org

    sábado, 11 de abril de 2009

    Jesús, de Nazareth


























    por Rafa Redondo

    Ocurrió en Kioto. Un joven escritor holandés, interesado por el budismo, visitó en uno de los magníficos templos budistas de esa ciudad japonesa a un anciano monje que, curiosamente, y pese a ser analfabeto, había alcanzado el grado de maestro Zen. Al preguntarle el monje al joven sobre la religión que profesaba y responderle el holandés que era cristiano, el anciano maestro no ocultó su ignorancia sobre la persona y la obra de Jesús. Pero como quiera mostrara un evidente interés sobre la vida del galileo, el joven corrió hacia la biblioteca de la universidad de Kioto en busca de un Nuevo Testamento. Y ya de nuevo ante el anciano, éste sugirió al joven que le leyera un texto del Evangelio, el primero que se presentara a sus ojos al abrir el libro al azar por cualquiera de sus páginas. Así se hizo, y el texto que apareció a la vista fue el famoso pasaje de las bienaventuranzas, que el joven lentamente fue leyendo.

    Acabada la lectura, el monje cerró los ojos y, acompañado de otros monjes que se hallaban con él, guardó unos minutos de silencioso recogimiento. Pasados unos instantes, levantó la cabeza, y mirando de nuevo al holandés exclamó: "No conozco a quien dijo eso que tú has leído, pero está claro -añadió contundentemente- que esas palabras solo pueden ser las palabras de un buda".

    La palabra Buda, o Bouddha, es preciso recodarlo, procede de la raíz sánscrita Boudh, que significa el despertar, y Bouddha significa el despierto, no solo referido al Buda histórico, que vivió hace 2.500 años, sino también a todos los que han alcanzado la más alta verdad, la verdadera libertad. Todos tenemos en el fondo de nosotros esa naturaleza, la esencia original, el ser esencial de la vida humana. Todos, sin que para ello sea preciso ser chino, hindú o japonés. Todos, sin que para ello sea necesario pertenecer a a religión alguna, porque el Espíritu es salvaje, sopla donde quiere. Y todos, sin exclusión, podemos llegar a la experiencia de lo que en el fondo siempre hemos sido. La experiencia de Dios es nuestro derecho de nacimiento.

    "A esta exaltación -dice el maestro Zen Willigis Jäger- están llamadas todas y cada una de las personas. Todos llevamos dentro el mismo principio de ser. Jesús era un hombre histórico, pero Cristo es una forma de ser latente en todas las personas, una forma que deberá desarrollarse...". Caer en la cuenta de quiénes verdaderamente somos, para qué hemos venido, despertar a nuestra propia Naturaleza... Ese es el objetivo de todos los Budas, no solo de los orientales, o de los mismos sabios sioux cuyos textos ya empiezan a ser traducidos, sino de gente cercana la cultura occidental, como Juan de la Cruz, Ángelus Silesius, Maestro Eckhart, así como los modernos físicos y psicólogos transpersonales...

    Resulta curioso que todos los Budas hablen igual, que todos expresen la misma experiencia, que todos inviten a seguir el mismo camino del despertar: el de caer en la cuenta. Para ellos, sean orientales u occidentales, no existe más pecado que el de la ignorancia, el pecado que aparta al ser humano de la experiencia de nuestro verdadero yo, y que nos lleva a apegamos a los bienes materiales, a las ideas e imágenes, para así pasar la vida dormidos, ignorando quiénes somos.

    Algunos, como los indúes, llamarán a esa experiencia satori, otros, samadhi; otros experiencia de Dios; otros, como los sioux, el Gran Misterio... Sin embargo, todas las religiones poseen el mismo origen, el mismo Padre; todas parten de la misma Experiencia; aunque luego, al no poder expresar con palabras lo que está más allá de las palabras, es cuando, muchas gentes dormidas, movidas menos por el espíritu que por el miedo y el poder, buscan su seguridad en sectas, en teologías cartesianas, en organizaciones, en iglesias, en dogmas; llegando entonces las condenas, las hogueras y las inquisiciones. El miedo que inventó los actuales idearios, es el mismo miedo que inventó el suplicio de la cruz.

    El anciano y analfabeto monje de nuestra historia, no estudió teología, pero, sin otra mediación que el conocimiento intuitivo propio de los hombres despiertos, superó en un instante las obsesivas dudas metódicas de los teólogos bíblicos, al reconocer sin mediaciones, directamente, las señas de identidad de Jesús como Buda -Hijo de Dios- Aquel que daba gracias a su Padre porque tales cosas las velaba a los grandes de este mundo y las revelaba a los sencillos.

    Pero si Jesús ciertamente fuera un Buda, o Hijo de Dios, o el Hermano Mayor, "¿de qué me serviría -se pregunta Eckhart- tener un hermano sabio siendo yo ignorante?". Jesús no vino para fundar religión alguna, sino para despertar la dormidera colectiva de los que agotan el presente pensando en un cielo futuro. Jesús recordó la importancia del aquí y el ahora cuando anuncia que la Gran Experiencia -el Reino de Dios- "está en vosotros mismos", sin aplazarlo a futuros lejanos. Jesús representa lo divino de toda la creación; Jesús -siguiendo la terminología de C.G. Jung- es el Cristo cósmico, el arquetipo que representa lo divino de la creación, lo divino en nosotros. Eso nos equipara a él. Más caer en la cuenta de todo eso, despertar, oír el Gran Silencio no es posible sin atravesar el Gólgota de las diversas muertes, de mis distintos falsos yoes, hasta lograr la resurrección del Yo real, ese Sí Mismo que el perspicaz Jung atisbó desde la Psicología Profunda. La muerte como transformación. La muerte, escándalo para una civilización que, apegada al éxito, huye empavorecida de la enfermedad y del fracaso. Jesús, como todos los maestros despiertos, no vino para ser adorado en una peana sino para mostrar un camino de transformación. Imposible despertar cuando se está apegado a las ideas, a las imágenes, al dinero. Lo ricos no despertarán si no mueren a sus riquezas. No se puede servir a dos señores. Para despertar es preciso morir, morir incluso a la misma idea de despertar. Así entiendo yo la resurrección.

    Jesús tampoco vino para formar castas sacerdotales, ni organizaciones jerarquizadas; menos aún para hacerse seguir por manadas de borregos, o de penitentes que imitasen su vida, sino que vino para que viviéramos profundamente la nuestra. Fue él mismo, para que también nosotros lográramos ser nosotros mismos; para que nos imitásemos a nosotros mismos en nuestro Ser esencial. El pecado -la ignorancia- consiste en aferrarse a su imagen como a un objeto de devoción y no verlo como un sujeto de transformación, empeñado en desvelar el Cristo que cada mujer y cada hombre llevamos dentro. Lo supo bien quien, libre de prejuicios, escogió a sus discípulos entre los marginados, se encontraba a gusto entre los sospechosos y se dejó acariciar por las prostitutas. Aquí el modelo no es el éxito; aquí el primero es el último y el último el primero. Aunque para ello sea preciso morir a la ilusión del respetable yo que nos hemos fabricado.

    Ese es el sentido del Gólgota, que el novelista Julen Green vio tan claro en su proceso de transformación personal, cuando descubrió el amor incondicional que tan bien supo plasmar en su novela Hermano Francisco. Ese amor incomprensible e impertinente, para quienes nunca olvidan el agravio. Esa ternura radical, que sabe perdonar desde la cruz el único pecado posible -la ignorancia-- de los que le machacaban, porque "no saben lo que hacen". Un amor que es paciente y servicial, que todo lo excusa, que todo lo cree, que todo lo espera, que todo lo soporta, que no acaba nunca. Un amor que así confía en que el ser humano logrará experimentar la aurora de una nueva conciencia, oculta aún bajo el velo de la ignorancia.

    La misma ignorancia que sublevaba al converso Julen Green cuando contemplaba a los católicos su forma clásica de salir de la misa dominical: "Bajan del Calvario y vienen hablando del tiempo".

    Fuente: http://www.deia.com/es/impresa/2009/04/10/bizkaia/iritzia/550820.php

    miércoles, 8 de abril de 2009

    La propuesta ecologista ante la crisis

    Uno de los focos principales de “salida” de la crisis que nos proponen el Gobierno, los organismos internacionales y los medios de comunicación masivos es que el crédito vuelva a fluir. Que los bancos empiecen a dejar (y crear) dinero a mansalva de nuevo. Para ello el Gobierno está movilizando una ingente cantidad de recursos: 100.000 millones de euros en avales a la banca para que sea una fuente creíble de crédito, hasta 50.000 en liquidez directa a los bancos, comprándoles activos, apertura de nuevas líneas de crédito a empresas a través del ICO... En la Unión Europea, la estrategia es la misma, con la bajada de los tipos de interés, amén de importantísimas “inyecciones de capital” por parte del Banco Central Europeo.

    Y se busca que el crédito vuelva a fluir para reactivar el consumo y, en definitiva, el crecimiento. Pero todos y todas sabemos que el crecimiento está inevitablemente asociado a un incremento del consumo de materia y energía y, por lo tanto, a un agravamiento de la crisis social y ambiental en la que vivimos. El problema es que el crecimiento es una premisa básica del capitalismo: si la economía no crece continuamente, el sistema en su conjunto no puede devolver las deudas sobre las que se sostiene, y colapsa. Por eso en la pasada cumbre del G-20 se hacían continuas llamadas a la importancia de recuperar el crecimiento. Por eso Zapatero y Solbes nos impelen continuamente a ello.

    Sabemos que es imposible mantener el crecimiento continuo en un planeta limitado y que, por lo tanto, tenemos que transitar hacia otros sistemas económicos que no se basen en esquilmar su base natural.
    Para ello, es fundamental que el movimiento ecologista aporte elementos de reflexión al resto de la sociedad. Es fundamental que empuje un cambio de enfoque. Que muestre que el debate no es si se moviliza o no el crédito. Movilizar el crédito, reactivar la economía, no es un bien en sí mismo. Debemos lograr que el debate social se centre en las oportunidades que tenemos a pesar de la crisis que vivimos. En un momento de parón de la maquinaria económica, podemos dirigir mejor su nueva dirección. La movilización ingente de recursos que se está produciendo desde las instancias públicas, debe servir para reorientar la economía hacia otro paradigma que no necesite el crecimiento.

    Se trata de centrar los recursos colectivos no en mantener la misma industria automovilística, sino en posibilitar un sistema de movilidad sostenible; no la creación de empleo en la construcción, sino en revitalizar un mundo rural agroecológico; no en apostar por las energías renovables para mantener el crecimiento del consumo, sino para cambiar radicalmente nuestra matriz energética, reduciendo el consumo.

    En definitiva, el movimiento ecologista tiene el desafío de proponer al resto de la sociedad que se adentre en la senda del decrecimiento del consumo de materia y energía, restableciendo el equilibrio entre los seres humanos y el medio, y subrayando la equidad entre los pueblos, teniendo en cuenta una premisa esencial para salir del actual atolladero: “menos para vivir mejor”.

    El Ecologista nº 60, Marzo 2009