domingo, 16 de noviembre de 2008

Unión sagrada para una sagrada estafa















Unión sagrada para una sagrada estafa

por Éric Toussaint

El rescate de los bancos y aseguradoras privadas realizado en septiembre-octubre de 2008 constituye una elección política fuerte que no tenía nada de ineludible y que ancla al futuro en varios niveles decisivos.

En primer lugar, el costo de la operación es asumido enteramente por los poderes públicos, lo que implicará un aumento muy importante de la deuda pública . La crisis capitalista actual, que durará al menos varios años, incluso una década, implicará una reducción de los ingresos del Estado mientras que aumentarán sus gastos vinculados al reembolso de la deuda. En consecuencia, las presiones para reducir los gastos sociales serán muy fuertes.

Los gobiernos de Estados Unidos y Europa sustituyeron un tambaleante andamiaje de deudas privadas por una aplastante acumulación de deudas públicas. Según el banco Barclays, los gobiernos europeos de la zona euro emitirán, en 2009, nuevos títulos de deuda pública por un importe que debería alcanzar los 925.000 millones de euros . Se trata de una suma colosal, sin contar las nuevas emisiones de bonos del Tesoro por Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, Canadá, etc. Sin embargo, hasta hace poco tiempo, había un consenso de los mismos gobiernos para reducir la deuda pública.

Todos los partidos de derecha y de centro y la izquierda tradicional apoyaron la política de rescate favorable a los grandes accionistas bajo la falacia de que no había otras soluciones para proteger el ahorro de la población y el funcionamiento del sistema de crédito.

Esta unión sagrada significa la transferencia de la factura a la mayoría de la población a la que se invitará a pagar, bajo distintas formas, las travesuras capitalistas: reducción de los servicios que el Estado presta a la población, pérdidas de empleo, reducción del poder adquisitivo, aumento de las contribuciones de los pacientes en su asistencia sanitaria, de los padres para la educación de los hijos, reducción de las inversiones públicas… y un aumento de los impuestos indirectos.

¿Cómo se financia actualmente las operaciones de rescate en curso en Norteamérica y Europa? El Estado aporta dinero fresco a los bancos y a las aseguradoras, al borde de la quiebra, sea en forma de recapitalización, sea en forma de compra de los activos tóxicos de las empresas en cuestión. ¿Qué hacen los bancos y las aseguradoras con este dinero fresco? Esencialmente compran activos seguros para sustituir los activos tóxicos en su balance. ¿Cuáles son los activos más seguros en este momento? Los títulos de la deuda pública emitidos por los Estados de los países más industrializados (bonos del Tesoro de Estados Unidos, Alemania, Francia, Bélgica…).

El círculo se cierra: el Estado da dinero a las instituciones financieras privadas (Fortis, Dexia, ING, bancos franceses, británicos, estadounidenses…). Para ello, los Estados emiten títulos del Tesoro público que son suscritos por estos mismos bancos y estas aseguradoras, que conservan el dominio sobre sus instituciones (ya que el Estado no exige que el capital que aporta le dé derecho a tomar decisiones, ni tampoco a participar en las votaciones) y éstas hacen nuevos negocios prestando el dinero fresco que acaban de recibir de los Estados a estos mismos Estados exigiendo, por supuesto, un interés máximo…

La ley del silencio

Este enorme timo en curso está amparado por la ley del silencio. La omerta se establece entre los principales protagonistas: gobiernos, banqueros ladrones, aseguradoras tramposas. Los grandes medios periodísticos se guardan bien analizar con profundidad el mecanismo de financiación de las operaciones de rescate. Se explayan en detalles sin importancia: el árbol que oculta el bosque. Por ejemplo, la gran pregunta que se plantea la prensa en Bélgica con respecto a la financiación de la recapitalización de Fortis, qué pasa a estar bajo el control de BNP Paribas, es la siguiente: ¿cuánto valdrán las acciones de Fortis en 2012, cuando el Estado que las compró pueda revenderlas? Por supuesto, nadie puede responder seriamente a esta pregunta, pero eso no le impide a la prensa dedicarle páginas enteras. Eso permite desviar la atención. No se analiza ni la filosofía y ni el mecanismo de la operación de rescate. Es necesario esperar que, por la acción combinada de los medios de comunicación alternativos, de las organizaciones ciudadanas, de las delegaciones sindicales y de los partidos políticos de la izquierda radical se denuncie esta gran estafa, y que sea comprendida y denunciada por una parte creciente de la población. No será fácil, el lavado de cerebro de la población es considerable.
A medida que la crisis se agrave surgirá un profundo malestar, que se transformará en desconfianza política con respecto a los gobiernos que realizaron este tipo de operación. Si el juego político continúa sin grandes convulsiones, los gobiernos de derecha de hoy serán sustituidos por gobiernos de centro izquierda que proseguirán una política social-liberal. Del mismo modo, algunos gobiernos de derecha sustituirán a los actuales gobiernos social-liberales. Cada uno a su vez criticará la gestión de sus antecesores, afirmando que vaciaron las arcas del Estado y que no hay margen de maniobra para concesiones a las demandas sociales.

No hay nada inevitable en política

Otro escenario es también posible. En primer lugar, es necesario afirmar que se puede salvar perfectamente de otra manera el ahorro de los ciudadanos y el sistema de crédito. Se puede garantizar la protección del ahorro de la población mediante la nacionalización o estatización de las empresas de crédito y las aseguradoras al borde de la quiebra. Eso significa que el Estado, que se convierte en su propietario, garantiza la responsabilidad de su gestión. Con el fin de evitar que el coste de esta operación vuelva a caer sobre la gran mayoría de la población, que no tiene ninguna responsabilidad en la crisis, las autoridades públicas deben hacer pagar a las empresas que son responsables del hundimiento. Basta con recuperar el coste del rescate de las empresas interesadas, reteniendo un importe igual del patrimonio de los grandes accionistas y administradores. Obviamente, eso significa tener en cuenta el conjunto de su patrimonio y no solamente la parte que concierne a las sociedades financieras en quiebra.

El Estado debe también iniciar acciones legales contra los accionistas y los administradores responsables del desastre financiero, con el fin de obtener a la vez reparaciones financieras (que van más allá del coste inmediato del rescate) y condenas a penas de prisión si se demuestra su culpabilidad. Es necesario imponer un impuesto de crisis sobre las grandes fortunas con el objetivo de financiar un fondo de solidaridad para las víctimas de la crisis (en particular, los desocupados y para crear empleos en sectores útiles para la sociedad.

Numerosas medidas complementarias son necesarias: acceso a los libros contables de las empresas, dando derecho de fiscalización a las organizaciones sindicales; levantamiento del secreto bancario; eliminación de los paraísos fiscales, comenzando por la prohibición a las empresas de tener cualquier transacción o activo, tanto en un paraíso fiscal con el mismo;, impuesto progresivo sobre las transacciones en divisas y sobre los productos derivados (CDS,…), instauración del control sobre los movimientos de capitales y sobre los cambios, congelamiento neto de toda nueva medida de desregulación/liberalización de los mercados y servicios públicos, vuelta a los servicios públicos de calidad… El agravamiento de la crisis volverá a poner al orden del día el tema de la transferencia al sector público de sectores industriales y servicios privados, así como el tema de la puesta en marcha de importantes planes para la creación de empleo.

Todo ello permitiría salir de esta grave crisis por lo alto, o sea, teniendo en cuenta el interés de las poblaciones. Se trata de reunir las energías para crear una relación de fuerzas favorable a la puesta en la práctica de soluciones radicales que tienen como prioridad la justicia social.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=10883

sábado, 15 de noviembre de 2008

Grandes crisis, grandes oportunidades

"La crisis puede ser la salvación".
(F. Hölderlin)

por FEDERICO MAYOR ZARAGOZA

No es sólo un inmenso andamiaje económico lo que se desmorona, sino una concepción del poder, de sus bases ideológicas. Es necesario tener en cuenta todas las dimensiones de este derrumbe para reconstruir con otros materiales. Y, sobre todo, reponer en el eje mismo de la acción pública los principios democráticos que, en un error histórico, se sustituyeron indebidamente por las leyes del mercado.

Aprovechar las crisis para el cambio de rumbo y de destino: que no desoigan ni ridiculicen las propuestas de cambio los mismos que desoyeron y ridiculizaron las recomendaciones que les hacíamos, desde principios de la década de los noventa, convencidos de que un sistema económico guiado por los intereses mercantiles en lugar de por la justicia está abocado al desastre. Ahora, que no juzguen quienes deberían ser juzgados. Han sido "rescatados" por el Estado y quedan desautorizados para opinar sobre unas propuestas que pretenden el "rescate" de la gente. Que callen ahora quienes -como el Banco Mundial, el FMI y la OMC- no levantaron la voz cuando debían.

Después de la "burbuja tecnológica" de los años noventa, la "burbuja inmobiliaria". Durante todo este tiempo en que los "fondos soberanos" estaban vedados a los países dentro del "sistema globalizante", los que se hallaban fuera del mismo han acumulado inmensos capitales, sin tener en cuenta en muchos casos las condiciones laborales ni los derechos humanos.

Es una crisis del capitalismo y no en el capitalismo, como pretenden, para continuar después su desbocada carrera, los más fervientes defensores de la economía de mercado que, por la ausencia de valores y de pautas de buen gobierno, ha fracasado estrepitosamente. Conviene, sobre todo, no volver a un "nuevo capitalismo", sino promover un nuevo sistema económico mundial basado en la justicia y regulado por instituciones integradas en unas Naciones Unidas completamente reformadas, quizás refundadas, que dispongan de los recursos personales, técnicos y económicos que les permitan actuar eficazmente y aplicar a los transgresores todo el peso de la ley.

Se ha hablado últimamente de la necesidad de reformar urgentemente el FMI, cuando lo que hay que reformar es el sistema de Naciones Unidas en su conjunto, empezando por la inclusión en el mismo del FMI y el Banco Mundial, así como de la Organización Mundial del Comercio, para que se reafirme en su misión inicial, nunca cumplida: "Evitar la guerra", es decir, construir la paz, en favor de las "generaciones venideras".

La ONU, la Unesco -para que no volvamos a la paz de la seguridad en lugar de la seguridad de la paz- todos tienen que reformarse y reforzarse teniendo en cuenta su mandato original. Lo cierto es que se ha intentado desprestigiar y desautorizar a las Naciones Unidas y a las instituciones que la integran.

Sólo con una autoridad supranacional adecuada podrá tener lugar la regulación de los mercados. Y la eliminación inmediata de los paraísos fiscales, con los que los tráficos de drogas, armas, patentes, capitales y personas podrán también desaparecer. Ha quedado claro que los mercados no se "autorregulan", sino que favorecen en el espacio supranacional, totalmente impunes, todo tipo de transgresiones y de mafias.

A escala nacional, es necesario que se establezcan rápidamente pactos entre los Gobiernos, los partidos, los representantes sindicales y empresariales (son un buen ejemplo los Pactos de la Moncloa) para que los beneficios de los avales financieros se hagan sentir rápidamente en la sociedad.

Algunas medidas que deberían adoptarse rápidamente:

- Realizar grandes inversiones públicas.

- Facilitar y regular la financiación de y desde la ciudad, imprescindible para la promoción del empleo, de la actividad mercantil e industrial, especialmente de las pymes.

- Igual que se han encontrado fondos cuantiosos para el rescate de las instituciones financieras, ahora deben ser "rescatados" los ciudadanos: 1) con prestaciones familiares (la "bolsa familia-escuela" de Brasi, iniciada en algunas comunidades autónomas de España, es un excelente modelo); 2) prestaciones a los desempleados (con medidas como la "renta básica de ciudadanía", principio general que se podría iniciar atendiendo de este modo en primer lugar a los desempleados); 3) prestaciones a quienes pretenden poner en marcha un negocio o actividad mercantil; 4) prestaciones asimismo a todos los que, con un poco de ayuda, pueden seguir con sus hipotecas renegociadas para financiar sus viviendas; 5) la realidad no puede transformarse en profundidad si no se la conoce en profundidad: en consecuencia, fomento decidido de la I+D+i, con decidida colaboración de las empresas y de los fondos propios de la UE.

A escala internacional, algunas iniciativas que se podrían adoptar de forma inmediata:

- Se dispondrá de los fondos necesarios para procurar la alimentación a escala mundial y la lucha contra el sida.

- Se activarán también los Objetivos del Milenio, especialmente la lucha contra la pobreza, redefiniendo plazos y cantidades y otorgando, por fin, las ayudas prometidas al desarrollo acompañadas de la cancelación de la deuda externa.

- Se convocará rápidamente una cumbre de las Naciones Unidas en las que no se escatimen, como se hizo en el año 2005, los fondos destinados a la erradicación del hambre.

- Considerar rápidamente la inmediata aplicación de fórmulas como las tasas sobre transacciones de divisas, propuesta recientemente de nuevo, bien elaboradas, a las Naciones Unidas, y contenidas en la declaración sobre fuentes innovadoras para el financiamiento de la Iniciativa contra el hambre y la pobreza, suscrita el 24 de septiembre de 2008 en Nueva York por los presidentes Michelle Bachelet, Lula y Rodríguez Zapatero y el ministro de Asuntos Exteriores francés, Bernard Kouchner.

- Reducción del impacto de catástrofes naturales y provocadas, mediante la puesta en práctica de las Propuestas del Decenio (1989-1999) de las Naciones Unidas y de las recientes disposiciones al respecto de la Unión Europea (GAP), para evitar los efectos de episodios recurrentes (huracanes, inundaciones, incendios, etcétera) que siguen hallando, incluso en los países más desarrollados tecnológicamente, una falta total de preparación con una gran vulnerabilidad social.

- Atención prioritaria a África, eliminando con apremio la vergüenza que representa la explotación en el Congo, en territorio kivu, del coltán (mineral de columbita-tantalita empleado en ordenadores y telefonía móvil), así como de situaciones como la de Angola, con tantas riquezas explotadas, con tanto petróleo y quilates retirados de su subsuelo mientras la población malvive con menos de 2 dólares al día.

En resumen, se trata de facilitar rápidamente el tránsito de una economía de guerra a una economía de desarrollo global.

La sociedad civil tiene ahora la posibilidad -que no se presenta frecuentemente- de favorecer transformaciones radicales. Después de tantos años de desoídas recomendaciones de Casandras, la comunidad intelectual, científica y académica tiene, con tanta serenidad como rigor y firmeza, que hacerse oír. Llega el momento de la exigencia, de la participación activa -que ya puede ser no presencial, haciendo uso de la moderna tecnología de la comunicación como el SMS e Internet- para que los gobernantes sepan que los tiempos de resignación y de silencio han concluido. Que los súbditos se transforman en ciudadanos, los espectadores impasibles en actores, para que tenga lugar un cambio profundo del fondo y de la forma en el ejercicio del poder: la gran transición de una cultura de fuerza e imposición a una cultura de la palabra requiere educación en todos los grados y durante toda la vida; el fomento de la creatividad y diversidad cultural; la promoción de la investigación científica; de la sanidad para todos.

Grandes oportunidades, grandes responsabilidades que deben asumir los ciudadanos que tienen más que aportar al cambio. Ahora, poder ciudadano. Ahora, los pueblos, la gente.

Las crisis son una oportunidad de edificar un mundo nuevo, de volver a situar los principios éticos universales de la justicia, de la democracia genuina. No desperdiciemos las oportunidades. Debemos recordar, todos los días, el sabio aviso de Sófocles: "Cuando las horas decisivas han pasado es inútil correr para alcanzarlas".

Federico Mayor Zaragoza es presidente de la Fundación Cultura de Paz.

Fuente: http://www.elpais.com/articulo/opinion/Grandes/crisis/grandes/oportunidades/elpepuopi/20081115elpepiopi_4/Tes

"Viviremos otros mayos del 68"

ENTREVISTA:
EDGAR MORIN Filósofo



"Por la ciencia, como por el arte, se va al mismo sitio: a la verdad". Un enorme azulejo con esta cita de Gregorio Marañón preside la estación madrileña de metro que lleva su nombre. A unos metros de allí, en la Residencia de Estudiantes, un hombre, más irónico y menos optimista, piensa algo parecido. Es el filósofo francés Edgar Morin, que el jueves pasó por Madrid para cerrar la Semana Marañón con una conferencia sobre la ética y los valores en el siglo XXI.

Nacido en 1921, este parisiense de origen sefardí llamado realmente Edgar Nahum, ha estado en las suficientes batallas -la liberación de París, su expulsión del Partido Comunista, mayo del 68- como para saber si esos valores han cambiado con el milenio. "Lo que cambia es la propia idea del bien y del mal. El siglo XX ha dado todo el sentido a la frase de que el infierno está empedrado de buenas intenciones". Morin ha acuñado el concepto "ecología de la acción" para subrayar la distancia entre teoría y práctica. La política es, dice, uno de los grandes caladeros de esa contradicción: "La invasión de Irak pretendía combatir el terrorismo y ha provocado una escalada terrorista. Y el comunismo: millones de militantes convencidos de trabajar por la emancipación de la humanidad sin saber que lo hacían por una nueva forma de esclavitud", apunta el autor de títulos como Introducción al pensamiento complejo (Gedisa) y de los cuatro volúmenes de El método (Cátedra).

Morin propone introducir en la moral la idea de contradicción: "Puede haber dos imperativos morales con la misma fuerza pero antagónicos. En algunos pueblos árabes conviven la moral de la hospitalidad y la de la venganza. Ambas son sagradas. Uno de mis maestros contaba la historia de un hombre asesinado por un rival. Al anochecer, el asesino pidió hospitalidad en casa de la viuda. Ésta lo acogió, pero por la mañana lo mató". Respecto a la superioridad de los valores occidentales, el pensador advierte contra el eurocentrismo y pone el ejemplo de la medicina tradicional china. Para Morin, la aportación de Occidente es incontestable por dos vías: la ciencia y la crítica, es decir, las vacunas y los disidentes. "El rechazo a Europa", explica, "se entiende porque colonizó el mundo. Pero Occidente no sólo generó la colonización, también generó sus antídotos. Produjo a Hernán Cortés, pero también a Bartolomé de las Casas. Los derechos de la mujer son buenos para las musulmanas. Eso sí, no podemos imponerlos".

El problema es legislar sobre cuestiones morales. La idea de contradicción que él propone casa mal con una ley igual para todos: "No podemos deducir un bien colectivo a partir de uno individual". Temas como el aborto encarnan esos dilemas: "Ahí entran en juego tres derechos: el de la mujer a su autonomía, el de la sociedad a controlar su demografía y el del embrión. ¿A partir de qué momento somos humanos? No hay respuesta clara. ¿Qué hacer? En Francia se privilegió, y estoy de acuerdo, el derecho de la mujer. En China, el de la sociedad, y de forma negativa. Finalmente, el embrión tiene ya existencia. No estoy de acuerdo con la Iglesia, pero lo que eliminamos no es un objeto, es un ser vivo. Es una elección que apoyo, pero hay que ser consciente de lo que supone".

En la Semana Marañón, dedicada al humanismo en la medicina, se impone una pregunta: ¿debe la ciencia hacer todo lo que puede hacer? Para Morin, hay que distinguir entre curar y "perfeccionar". No es lo mismo querer un hijo para salvar a su hermano que quererlo con ojos azules. Con todo, matiza, "estamos en un periodo muy primitivo de la genética". ¿La filosofía está a la altura de esa revolución? ¿Es la ciencia la filosofía de hoy? "Rotundamente, no. Nos preguntamos por qué el progreso ha producido las armas de destrucción masiva. Pues porque la ciencia moderna se desarrolló a partir de la separación entre los hechos objetivos, de los que se ocupa ella, y los valores, que quedan para la religión y la filosofía. Fue el precio que hubo que pagar para que la ciencia sea autónoma. Pero los científicos no tienen ningún medio para controlar su propia obra". Hasta ahora, esa laguna la ha llenado la vieja moral: con seres humanos no se experimenta. "Son derechos que habría incluso que ampliar a los animales torturados en laboratorios y granjas".

¿Y qué hay de la filosofía? "Es víctima de la separación entre la cultura científica y la humanista. Son escasos los filósofos al día en cuestiones científicas. Prefieren comentar a Platón. Cuando se interesan por la vida no tienen conocimientos para juzgar. Ahí está Sartre, que se equivocó sobre el estalinismo. O Foucault, que dijo que la revolución de Jomeini era progresista".

A los 40 años de una revolución más efímera, la de mayo del 68, Edgard Morin, uno de sus grandes cronistas, defiende las dos primeras semanas de revuelta: "Expresaron una aspiración que recorre la historia de la humanidad desde el anarquismo (libertad), el socialismo (justicia) y el comunismo (igualdad). Además de una explosión adolescente, hubo algo especial: la gente se hablaba en las calles de París, cosa que nunca hace, y las consultas de los psiquiatras se vaciaron. Todos curados. Luego la revuelta degeneró y la gente volvió al psiquiatra. Pero la aspiración sigue. Viviremos otros mayos del 68". Lo dice con una sonrisa, sorprendido casi por el optimismo de un hombre que, a sus 87 años, todavía hace planes de futuro.

por JAVIER RODRÍGUEZ MARCOS
Fuente: http://www.elpais.com/articulo/cultura/Viviremos/otros/mayos/68/elpepucul/20081115elpepicul_3/Tes

jueves, 13 de noviembre de 2008

El imperio de los EEUU sobrevivirá a Bush

por Arno J. Mayer





Estados Unidos puede emerger sano y salvo del fiasco de Irak. Si bien momentáneamente desconcertado, el imperio americano continuará su camino, bajo dirección bipartidista, presionado por las mega-corporaciones y con las bendiciones evangélicas. Una característica que define a los estados imperiales maduros es que pueden permitirse errores burdos y caros que no pagan las élites, sino las clases bajas. Las predicciones sobre el inminente declive del imperio americano son exageradas: sin un rival militar real, continuará siendo por algún tiempo el único hiperpoder mundial.


Pero aunque aguanten, los imperios demasiado extensos sufren daños en su poder y prestigio. En tales momentos, tienden a golpear violentamente para evitar que se los tome por tigres de papel. Dada la situación de Washington en Irak, ¿aumentarán los Estados Unidos su intervención en Irán, Siria, Líbano, Afganistán, Pakistán, Sudán, Somalia o Venezuela? Los EEUU tienen el ejército más fuerte que el mundo haya jamás conocido. Preponderantes en el mar, en el aire y en el espacio -incluido el ciberespacio—, los EEUU tienen una capacidad impresionante para proyectar con rapidez su poder a través de enormes distancias, con un sheriff autodesignado para ir a controlar o explotar crisis reales o figuradas en cualquier parte del planeta.

En palabras del anterior Secretario de Defensa, Donald Rumsfeld: “Ningún rincón del mundo es lo suficientemente remoto, ningún monte lo suficientemente alto, ninguna cueva o bunker lo suficientemente profundos, ningún todoterreno lo suficientemente rápido, para dejar a nuestros enemigos fuera de nuestro alcance”. Los EEUU gastan más del 20% de su presupuesto anual en defensa, casi la mitad del gasto del resto del mundo en su conjunto. Lo cual es bueno para las grandes corporaciones fabricantes de armas y para sus exportaciones. Los estados del Golfo, liderados por Arabia Saudita, les compran miles de millones de dólares del más moderno armamento.

En lugar de las clásicas colonias territoriales, los EEUU aseguran su hegemonía a través de unas 700 bases militares, navales y aéreas distribuidas en más de 110 países, las últimas en Bulgaria, la República Checa, Polonia, Rumania, Turkmenistán, Kirjikistán, Tajikistán, Etiopía y Kenya. Por lo menos 16 agencias de inteligencia con estaciones en todo el mundo proporcionan oídos y ojos a este imperio sin fronteras.

Los EEUU tienen 12 portaaviones. Salvo tres, todos están provistos de energía nuclear, diseñados para transportar 80 aviones y helicópteros, así como soldados, marineros y pilotos. Un equipo basado en un súpertransportador comprende buques, cazatorpederos y submarinos, muchos de ellos provistos de energía atómica y equipados con misiles teledirigidos, ofensivos y defensivos. Apostada en bases globales y patrullando constantemente vías marítimas vitales, la armada estadounidense constituye la espina dorsal y el sistema arterial del nuevo modelo de imperio. Los barcos están sustituyendo a los aviones como principales suministradores tácticos y estratégicos de tropas y equipos. La armada tiene actualmente preponderancia sobre los ejércitos de tierra y aire en el Pentágono y en Washington.

La presencia militar en el Mediterráneo oriental, Mar Rojo, Golfo Pérsico y Océano Indico desde 2006 a 2008 demuestra que Estados Unidos puede imponer su poder más allá de medio globo (y ofrecer ayuda humanitaria a punta de pistola para obtener ventajas políticas). Al menos dos grupos de combate aeronavales con equipo de aterrizaje, vehículos anfibios y miles de soldados y marinos, junto con equipos de Operaciones Especiales, operan en las costas de Bahrain, Qatar y Djibouti. Constituyen el testimonio de que, según declaró en Kabul en enero de 2207 el actual Secretario de Defensa, Robert Gates, los EEUU seguirán teniendo “una fuerte presencia en el Golfo durante mucho tiempo”.

Una semana más tarde, el Subsecretario de Estado para asuntos políticos, Nicholas Burns, dijo en Dubai: “El Oriente Medio no es una región que deba ser dominada por Irán. El Golfo no es una zona marítima que deba ser controlada por Irán. Esta es la razón por la que hemos previsto el estacionamiento de dos grupos de combate aeronaval norteamericanos en la región”. No es nada nuevo. En su discurso de despedida en Enero de 1980, semanas después del inicio de la crisis de los rehenes en Teherán y de la invasión soviética de Afganistán, el Presidente Jimmy Carter dejó “absolutamente claro” que cualquier intento de apoderarse del Golfo Pérsico por parte de una fuerza exterior sería interpretado como un ataque a los EEUU, y que dicho ataque sería repelido por todos los medios, incluida la fuerza militar. Dijo que las tropas rusas en Afganistán no sólo amenazaban a una región que “contiene más de dos tercios del petróleo mundial exportable”, sino que estaban listas para la acción “a 300 millas del Océano Indico y cerca del estrecho de Ormuz, una vía marítima a través de la cual debe transitar la mayor parte del petróleo mundial”.

Un cuarto de siglo más tarde, el antiguo Secretario de Estado Henry Kissinger puso al día la Doctrina Carter desplazando la amenaza de Moscú a Teherán: si Irán “insiste en combinar la tradición imperial persa con el actual fervor islámico, sencillamente no se le puede permitir que realice su sueño imperialista en una región tan importante para el resto del mundo”.

Las fuerzas armadas y los armamentos ultramodernos y convencionales no se adaptan bien a las guerras contemporáneas asimétricas contra actores no-estatales que utilizan tácticas y armas no convencionales. Pero los súpertransportadores, los aparatos aéreos supersónicos, misiles anti-misil, satélite militares, robots de control y los vehículos y barcos no pilotados no van a quedarse desfasados. La intervención, directa e indirecta, abierta y encubierta, militar y civil, en los asuntos internos de otros estados ha sido una política exterior paradigmática de los EEUU desde 1945. Los EEUU no han dudado en intervenir, casi siempre unilateralmente, en Afganistán, Pakistán, Irak, Líbano, Palestina, Irán, Siria, Somalia, Sudán, Ucrania, Georgia, Kazakjstán, Bolivia y Colombia, persiguiendo sus intereses imperiales.

Tomando como modelo la USAID (United States Agency for International Development), el Programa Fulbright y el Congreso para la Libertad Cultural de la guerra fría, los adeptos de la nueva guerra global contra el terror han creado sus equivalentes con el Desafío del Milenio y la Iniciativa de Partenariado del Oriente Medio, del Departamento de Estado. El Departamento de Defensa recluta universitarios a través del Proyecto Minerva para colaborar en el nuevo modelo de lucha contrainsurgente y en operaciones no convencionales de construcción de un estado militar.

La economía estadounidense, la cultura sincrética y la “Big Science” no tienen igual. A pesar de los enormes déficits fiscal y comercial y del embrollo de las compañías de seguros y los bancos de Wall Street, que han desestabilizado su sistema financiero y repercutido en toda la economía global, en conjunto, la economía de los EEUU continua robusta y competitiva en destrucción creativa. No importan los costes sociales internos y externos. Pero sus sectores industrial y manufacturero en retroceso pueden ser su punto débil.

Los EEUU todavía detentan un liderazgo substancial en investigación, desarrollo y patentes en materia de cibernética, biología molecular y neurociencia. Ello es debido a la investigación, financiada por el sector público, por particulares y corporaciones, de universidades y laboratorios que establecen bases en el extranjero y atraen al interior cerebros de todo el mundo.

Continúan siendo el modelo para el resto del mundo, así como lo son sus museos globalizadores, el lenguaje arquitectónico de sus empresas corporativas y sus estrategias de marketing (políticas y comerciales). No es sorprendente que los EEUU tengan una cosecha desproporcionada de Premios Nobel, no solo en economía sino también en ciencias naturales; o que el inglés americano se haya convertido en una lengua global. Ello es a la vez causa y efecto de la inmensa influencia de las transnacionales estadounidenses. Las culturas popular y consumista de los EEUU penetran en los más remotos lugares del planeta. Al lado de la periferia móvil, Washington y K Street (la calle de Washington conocida por sus lobbies) juntan fuerzas con las élites y los regímenes colaboradores.

Este imperio americano tiene semejanzas familiares significativas con imperios pasados por lo que respecta a su acaparamiento de recursos naturales críticos, mercados de masa y bases exteriores. Los americanos saben que tienen intereses considerables en la permanencia de su imperio. Algunos estratos sociales se benefician más que otros de sus estropicios. Sin embargo, es provechoso desde un punto de vista social, cultural y psicológico, especialmente para sus intelectuales, profesiones liberales y medios de comunicación.

El imperio tiene reservas extraordinarias de poder duro y suave para persistir en su intervencionismo. Los EEUU tienen la capacidad y la voluntad para intentar salvar la cara en Irak. Hay un déficit de tropas de combate para amplias operaciones de terreno convencionales y una incoherencia estratégica frente a una guerra irregular contra la guerrilla insurgente y las fuerzas terroristas. Pero se pondrá remedio al déficit de soldados. Los constructores privados reclutarán mercenarios armados y civiles, preferiblemente procedentes de sus dependencias del tercer mundo, con salarios de saldo.

Washington disimula sus intereses egoístas con declaraciones sobre la promoción de los derechos civiles, bienestar social, feminismo, el estado de derecho y la democracia.

Sin embargo, para las élites en el poder en los EEUU, de cualquier partido que sean, hay una necesidad y una prioridad absolutas: hasta la implosión de la Unión Soviética era agitar el espectro del comunismo; desde el 11 de septiembre, pasa por agitar el espectro de la serpiente del islamismo radical.

El informe del Grupo de Estudios sobre Irak de 6 de diciembre de 2006, preparado por la comisión bipartidista Baker-Hamilton, mostraba menos preocupación por los disturbios en el Tigris que por su impacto en el imperio estadounidense: “Irak es vital para la estabilidad regional e incluso global y es crítico para los intereses de los EEUU. Se sitúa a lo largo de las líneas de separación del Islam chiita y sunita y de las poblaciones kurdas y árabes. Tiene las segundas mayores reservas de petróleo mundiales conocidas. Actualmente es una base operativa del terrorismo internacional, incluida Al-Qaeda. Irak es una pieza central de la política exterior norteamericana, que influye en la percepción de la región y en el resto del mundo respecto a Estados Unidos”.

Irak es importante porque si “continúa despeñándose por el caos”, corre el riesgo de perjudicar “la posición global de Estado Unidos”. James Baker (Republicano) y Lee Hamilton (Demócrata) dan por sentado que Washington continuará dictando la ley en el Gran Oriente Medio, tal como ha venido haciendo desde 1945. El informe lo deja claro: “Incluso después de que Estados Unidos haya retirado todas sus tropas de combate de Irak, deberíamos continuar manteniendo una presencia militar considerable en la región, con unas fuerzas todavía significativas en Irak y con fuertes despliegues aéreo, terrestre y naval en Kuwait, Bahrain y Qatar, así como una mayor presencia en Afganistán.”

Baker-Hamilton pidieron la colaboración de las mejores y más brillantes organizaciones no-o-bipartidistas y a los think tanks que proliferaron después de la guerra de Vietnam. Algunas de esas instituciones, cuyo personal preparó cuestiones, opiniones y borradores parciales para el informe sobre Irak, no ocultan sus tendencias.

El Center for Strategic and International Studies (CSIS), "bipartidista", financiado en parte por la fundación Bill&Melinda Gates, fue uno de los principales participantes en la Comisión. Sus consejeros y patronos proceden “tanto del mundo de la política pública como del sector privado”, y su objetivo es “garantizar la seguridad global y la prosperidad en una era de transformación económica y política, ofreciendo puntos de vista y soluciones prácticas a quienes toman decisiones”.

El International Republican Institute, “no-partidista”, está profundamente implicado en Irak y está presidido por John McCain; su objetivo es “garantizar la libertad y la democracia en el mundo desarrollando los partidos políticos, instituciones cívicas, elecciones abiertas, la buena gobernanza y el estado de derecho”. El National Democratic Institute for International Affairs, organización sin ánimo de lucro presidida por la Antigua Secretaria de Estado Madeleine Albright, trabaja para “reforzar y extender la democracia en el mundo”. El Washington Institute for Near East Policy, que se autodeclara bipartidista, aunque sea de extrema derecha, dice “garantizar una comprensión equilibrada y realista de los intereses americanos en Oriente Medio [así como] promover un compromiso americano en Oriente Medio.”

La comisión Baker-Hamilton también pidió consejo a exfuncionarios y a celebridades de institutos homologados de investigación y política pública, tales como el Council on Foreign Relations, la Brookings Institution, la Rand Corporation y el American Enterprise Institute. Cualesquiera que fueren sus tendencias políticas, lo cierto es que muy pocos de los colaboradores, asociados y patronos de estos centros de política cuestionaron de forma rigurosa los costes y beneficios sociales, políticos o económicos del imperio para los EEUU y para el mundo. Sus desacuerdos y debates versan sobre el mejor modo de afianzar, sacar provecho y proteger al imperio.

Subrayando que el papel de los EEUU es único en un mundo en el que pocos problemas pueden resolverse sin ellos, la Secretaria de Estado, Condoleezza Rice, afirma que “nosotros los americanos nos comprometemos en política exterior porque debemos, no porque queramos, hacerlo, y es una sana disposición: la de una república, no la de un imperio”. El Secretario de Defensa Gates dice que los EEUU deben mantener su “libertad de acción en los asuntos globales comunes y su acceso estratégico a importantes regiones del mundo para mantener nuestras necesidades de seguridad nacional”, lo que supone mantener un contingente económico global preparado para el acceso a las fuentes de energía.

Ni siquiera las censuras centristas ponen en entredicho el apoyo incondicional de Washington a Israel. Lo mismo que los neocons, rechazan sin pestañear cualquier relación entre el marasmo iraquí y el impasse israelí-palestino. Ambos se oponen a la sugerencia del informe Baker-Hamilton de que los US “no pueden conseguir sus objetivos en Oriente Medio a menos que se ocupen directamente del conflicto árabe-israelí y de la inestabilidad regional”. Demócratas y republicanos están igualmente determinados a incrementar operaciones encubiertas en Irán, respaldadas con la amenaza de un bloqueo económico total o una acción militar.

Ninguno de los candidatos a la presidencia propone una alternativa a la responsabilidad imperial, como no sea, acaso, la suavización de la retórica moralizante y mesiánica en los contenciosos con Irán, China, India y la Rusia resurgente, cuatro naciones con formas de capitalismo no experimentadas y nacionalmente condicionadas. Ninguno de los dos candidatos se ha privado realizar estancias en capitales extranjeras para dejar testimonio de la genuinidad de su determinación imperial.

Arno J. Mayer es un prestigioso historiador norteamericano, profesor emérito en la Universidad de Princeton.

Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2160

CRISIS FINANCIERA

ANTE LAS PROPUESTAS DE REUNIONES INTERNACIONALES SOBRE LA CRISIS FINANCIERA

Empezando por subrayar que, por supuesto, todo el mundo tiene derecho a reunirse con quien quiera y donde quiera, los abajo firmantes, en la línea de los comunicados emitidos desde el Foro UBUNTU, queremos manifestar lo siguiente:

1. Nuestra profunda preocupación por las graves repercusiones que para la Humanidad suponga la explosión del capitalismo neoliberal, una explosión seguramente final ‐aunque desgraciadamente no terminada aún‐ de un modelo económico que tantos y tantas veces habíamos denunciado como extremadamente injusto y dañino para la sociedad.

2. Nuestra perplejidad porque los protagonistas principales de que este modelo se haya impuesto durante unos 25 años, el G7 y las Instituciones de Bretton Woods (el FMI y el BM) (1), aparezcan ahora como los salvadores del desastre cuando deberían aparecer como culpables, en buena medida, y en consecuencia asumir las responsabilidades que les correspondan.

3. Nuestra indignación ante la convocatoria de la reunión del 14 de noviembre en Washington por, entre otros, los siguientes motivos:

a) Que sea justamente “Washington”, cuna del Gobierno y de las
Organizaciones políticamente más responsables de lo que está sucediendo, quien convoque la reunión.
b) Que a la reunión se invite de forma totalmente arbitraria y discriminatoria. Como si, por ejemplo, los países más pobres, que más han sufrido este modelo y, probablemente, más vayan a sufrir las consecuencias del actual descalabro, no tengan nada que decir sobre qué hacer ahora y en el futuro.
c) Que, en cambio, no sólo no se aproveche, sino que se “ensombrezca” la Conferencia de Doha sobre la Revisión de la Implementación del Consenso de Monterrey sobre la Financiación para el Desarrollo, prevista para los próximos 29 de noviembre al 2 de diciembre, especialmente cuando este Consenso tiene un apartado de temas sistémicos – estructurales, sobre el que se viene trabajando desde hace meses en el marco más plural y transparente de Naciones Unidas y que, convenientemente revisado y ampliado en el actual contexto, podría contribuir a abrir las puertas del camino hacia un nuevo modelo económico y financiero mundial.

4. Nuestra convicción de que ha llegado el momento de que la tan reclamada, por muchos foros mundiales, Reforma en profundidad del actual Sistema de Organizaciones Internacionales empiece ya su andadura para sentar las bases de una gobernanza democrática mundial que, entre otras muchas cosas, impida que el mundo vuelva a vivir una situación como la actual. En cualquier caso, los procesos abiertos de regionalización en el mundo deberán tenerse en
cuenta entre las nuevas bases sobre las que refundar el sistema.

5. Nuestra exigencia de que en el seno de Naciones Unidas, con la participación
activa de todos los actores relevantes en la actual coyuntura mundial y, por lo tanto y fundamentalmente, también con la participación de la sociedad civil y de los movimientos sociales, se empiece inmediatamente ‐en el contexto de la próxima y ya citada Conferencia de Doha‐, el proceso hacia una Conferencia Mundial Multiactores sobre un Nuevo Sistema Monetario y Financiero
Internacional y sus Nuevas Instituciones Democráticas de Gobierno.

(1) Cuando el G7 o estas instituciones se reúnen, participan en estos encuentros, por ejemplo, los presidentes respectivos de sus bancos centrales.

Apoyan:

Federico Mayor
Adolfo Pérez Esquivel
Mario Soares
Noam Chomsky
Nawal El Saadawi, Writer
Roberto Savio, IPS - Inter Press Service
Cândido Grzybowski, IBASE - Instituto Brasileiro de Análises Sociais e Econômicas
John Foster, North-South Institute & Social Watch
Ricardo Díez Hochleitner, Honorary President Club of Rome
Herman Spanjaard, IPPNW - International Physicians for the Prevention of Nuclear War
Mary-Winne Ashford, Past Co-President of International Physicians for the Prevention of Nuclear War
Bernard Duterme, CETRI – Centre Tricontinental
Shula Koenig, PDHRE - People's Movement for Human Rights Learning
Sara Longwe, FEMNET - African Women's Development and Communication Network
Fatma Alloo, DAWN Africa
Meja Vitalis, AFRODAD - African Forum and Network on Debt and Development
Martin Tsounkeu, ADIN - Africa Development Interchange Network
Lois Barber, EarthAction
ICAE - International Council Adult Education
Rómulo Torres, LATINDADD - Red Latinoamericana sobre Deuda, Desarrollo y Derechos
Manuel Chiriboga, RIMISP – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural
Ernesto Lamas, AMARC ALC - Asoc. Mundial Radios Comunitarias - América Latina Caribe
Martí Olivella, Alliance for Responsible, Plural and United World
Vicente García-Delgado, CIVICUS - UN representative
Arcadi Oliveras, Justice and Peace Europe
Jorge Nieto, Instituto Internacional para la Cultura Democrática
Markus Brun, FASTENOPFER
Miquel Àngel Essomba, Centre UNESCO de Catalunya
Fèlix Martí, Honorary President Linguapax Institute
Antoni Giró, Rector UPC - Universitat Politècnica de Catalunya
Richard A. Falk, Princeton University; California University
Antonio Papisca, Professor Padova University
Josep Ferrer, Professor Universitat Politècnica de Catalunya - UPC
Sean O Siochru, NEXUS
Francine Mestrum
Josep Xercavins, UBUNTU Forum Ad Hoc Secretariat, professor UPC
Dokushô Villalba, Planeta Conciencia

Para apoyar la campaña: www.ubuntu.upc.edu.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Ojalá, Obama,ojalá

por Eduardo Galeano

¿Obama probará, desde el gobierno, que sus amenazas guerreras contra Irán y Pakistán fueron no más que palabras, proclamadas para seducir oídos difíciles durante la campaña electoral?

Ojalá. Y ojalá no caiga ni por un momento en la tentación de repetir las hazañas de George W. Bush. Al fin y al cabo, Obama tuvo la dignidad de votar contra la guerra de Irak, mientras el Partido Demócrata y el Partido Republicano ovacionaban el anuncio de esa carnicería.

Durante su campaña, la palabra leadership fue la más repetida en los discursos de Obama. Durante su gobierno, ¿continuará creyendo que su país ha sido elegido para salvar el mundo, tóxica idea que comparte con casi todos sus colegas? ¿Seguirá insistiendo en el liderazgo mundial de los Estados Unidos y su mesiánica misión de mando?

Ojalá esta crisis actual, que está sacudiendo los cimientos imperiales, sirva al menos para dar un baño de realismo y de humildad a este gobierno que comienza.

¿Obama aceptará que el racismo sea normal cuando se ejerce contra los países que su país invade? ¿No es racismo contar uno por uno los muertos invasores en Irak y olímpicamente ignorar los muchísimos muertos en la población invadida? ¿No es racista este mundo donde hay ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría, y muertos de primera, segunda y tercera?

La victoria de Obama fue universalmente celebrada como una batalla ganada contra el racismo. Ojalá él asuma, desde sus actos de gobierno, esa hermosa responsabilidad.

¿El gobierno de Obama confirmará, una vez más, que el Partido Demócrata y el Partido Republicano son dos nombres de un mismo partido?

Ojalá la voluntad de cambio, que estas elecciones han consagrado, sea más que una promesa y más que una esperanza. Ojalá el nuevo gobierno tenga el coraje de romper con esa tradición del partido único, disfrazado de dos que a la hora de la verdad hacen más o menos lo mismo aunque simulen que se pelean.

¿Obama cumplirá su promesa de cerrar la siniestra cárcel de Guantánamo?

Ojalá, y ojalá acabe con el siniestro bloqueo de Cuba.

¿Obama seguirá creyendo que está muy bien que un muro evite que los mexicanos atraviesen la frontera, mientras el dinero pasa sin que nadie le pida pasaporte?

Durante la campaña electoral, Obama nunca enfrentó con franqueza el tema de la inmigración. Ojalá a partir de ahora, cuando ya no corre el peligro de espantar votos, pueda y quiera acabar con ese muro, mucho más largo y bochornoso que el Muro de Berlín, y con todos los muros que violan el derecho a la libre circulación de las personas.

¿Obama, que con tanto entusiasmo apoyó el reciente regalito de setecientos cincuenta mil millones de dólares a los banqueros, gobernará, como es costumbre, para socializar las pérdidas y para privatizar las ganancias?

Me temo que sí, pero ojalá que no.

¿Obama firmará y cumplirá el compromiso de Kyoto, o seguirá otorgando el privilegio de la impunidad a la nación más envenenadora del planeta? ¿Gobernará para los autos o para la gente? ¿Podrá cambiar el rumbo asesino de un modo de vida de pocos que se rifan el destino de todos?

Me temo que no, pero ojalá que sí.

¿Obama, primer presidente negro de la historia de los Estados Unidos, llevará a la práctica el sueño de Martin Luther King o la pesadilla de Condoleezza Rice?

Esta Casa Blanca, que ahora es su casa, fue construida por esclavos negros. Ojalá no lo olvide, nunca.

Eduardo Galeano, escritor y periodista. Alma crítica de América Latina y figura señera del movimiento antiimperialista internacional. Entre sus escritos más conocidos internacionalmente: la trilogía Memoria del fuego (1986), El fútbol a sol y sombra (1995), Las venas abiertas de América latina (1971), Patas arriba. La historia del mundo al revés (1999).


Fuente: http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=2156

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Crimen (financiero) contra la humanidad

Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.

por José Saramago*


17 de octubre de 2008

El escritor, pensador y Premio Nobel de literatura, José Saramago, nos advertía ya en el prefacio del libro «El Nerón del Siglo XXI», que está «internacional de la mentira», compuesta por una verdadera mafia politico-financiera internacional muy poderosa por su fuerza de manipulación mediática. Es decir, una verdadera amenaza para la libertad y desarrollo de la Humanidad.
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La historia es conocida, y, en aquellos tiempos antiguos en que la escuela se proclamaba educadora perfecta, se le enseñaba a los niños como ejemplo de la modestia y la discreción que siempre deberían acompañarnos cuando el demonio nos tentara para opinar sobre lo que no conocemos o conocemos poco y mal. Apeles podía consentir que el zapatero le apuntase un error en el calzado de la figura que había pintado, por aquello de que los zapatos eran su oficio, pero que nunca se atreviera a dar su parecer sobre, por ejemplo, la anatomía de la rodilla.

En suma, un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar. A primera vista, Apeles tenía razón, el maestre era él, el pintor era él, la autoridad era él, mientras que el zapatero sería llamado cuando de ponerle medias suelas a un par de botas se tratase. Realmente, ¿hasta dónde vamos a llegar si cualquier persona, incluso la más ignorante de todas, se permite opinar sobre lo que no sabe? Si no tiene los estudios necesarios es preferible que se calle y deje a los sabedores la responsabilidad de tomar las decisiones más convenientes (¿para quién?).

Sí, a primera vista Apeles tenía razón, pero solo a primera vista. El pintor de Felipe y de Alejandro de Macedonia, considerado un genio en su época, ignoró un aspecto importante de la cuestión: el zapatero tenía rodillas, luego, por definición, era competente en estas articulaciones, aunque fuera solo para quejarse, si ese era el caso, de los dolores que sentía. A estas alturas, el lector atento ya habrá entendido que no es de Apeles ni del zapatero de lo que se trata en estas líneas.

Se trata, sí, de la gravísima crisis económica y financiera que está convulsionando el mundo, hasta el punto de que no podemos escapar a la angustiosa sensación de que llegamos al final de una época sin que se consiga vislumbrar qué y cómo será lo que venga a continuación, tras un tiempo intermedio, imposible de predecir antes de que se levanten las ruinas y se abran nuevos caminos. ¿Cómo lo hacemos? ¿Una leyenda antigua para explicar los desastres de hoy?

¿Por qué no? El zapatero somos nosotros, todos nosotros, que presenciamos, impotentes, el avance aplastante de los grandes potentados económicos y financieros, locos por conquistar más y más dinero, más y más poder, con todos los medios legales o ilegales a su alcance, limpios o sucios, normalizados o criminales.

¿Y Apeles? Apeles son, precisamente, los banqueros, los políticos, las aseguradoras, los grandes especuladores que, con la complicidad de los medios de comunicación social, respondieron en los últimos 30 años, cuando tímidamente protestábamos, con la soberbia de quien se considera poseedor de la última sabiduría; es decir, aunque la rodilla nos doliera, no se nos permitía hablar de ella, se nos ridiculizaba, nos señalaban como reos de condena pública.

Era el tiempo del imperio absoluto del Mercado, esa entidad presuntamente auto reformable y auto regulable encargada por el inmutable destino de preparar y defender para siempre jamás nuestra felicidad personal y colectiva, aunque la realidad se encargase de desmentirlo cada hora que pasaba.

¿Y ahora? ¿Se van a acabar por fin los paraísos fiscales y las cuentas numeradas? ¿Será implacablemente investigado el origen de gigantescos depósitos bancarios, de ingenierías financieras claramente delictivas, de inversiones opacas que, en muchos casos, no son nada más que masivos lavados de dinero negro, de dinero del narcotráfico? Y ya que hablamos de delitos: ¿tendrán los ciudadanos comunes la satisfacción de ver juzgar y condenar a los responsables directos del terremoto que está sacudiendo nuestras casas, la vida de nuestras familias, o nuestro trabajo?

¿Quién resuelve el problema de los desempleados (no los he contado, pero no dudo de que ya son millones) víctimas del crash y qué desempleados seguirán, durante meses o años, malviviendo de míseros subsidios del Estado mientras los grandes ejecutivos y administradores de empresas deliberadamente conducidas a la quiebra gozan de millones y millones de dólares cubiertos por contratos blindados que las autoridades fiscales, pagadas con el dinero de los contribuyentes, fingen ignorar?

Y la complicidad activa de los gobiernos, ¿quién la demanda? Bush, ese producto maligno de la naturaleza en una de sus peores horas, dirá que su plan ha salvado (¿salvará?) la economía norteamericana, pero las preguntas a las que tendría que responder están en la mente de todos: ¿no sabía lo que pasaba en las lujosas salas de reunión en las que hasta el cine nos ha hecho entrar, y no solo entrar, sino asistir a la toma de decisiones criminales sancionadas por todos los códigos penales del mundo?

¿Para qué le sirven la CIA y el FBI, además de las decenas de otros organismos de seguridad nacional que proliferan en la mal llamada democracia norteamericana, esa donde un viajero, a su entrada en el país, tendrá que entregar a la policía de turno su ordenador para que este copie el respectivo disco duro? ¿No se ha dado cuenta el señor Bush que tenía al enemigo en casa, o, por el contrario, lo sabía y no le importó?

Lo que está pasando es, en todos los aspectos, un crimen contra la humanidad y desde esta perspectiva debe ser objeto de análisis, ya sea en los foros públicos o en las conciencias. No exagero. Crímenes contra la humanidad no son solo los genocidios, los etnocidios, los campos de muerte, las torturas, los asesinatos selectivos, las hambres deliberadamente provocadas, las contaminaciones masivas, las humillaciones como método represivo de la identidad de las víctimas.

Crimen contra la humanidad es el que los poderes financieros y económicos de Estados Unidos, con la complicidad efectiva o tácita de su gobierno, fríamente han perpetrado contra millones de personas en todo el mundo, amenazadas de perder el dinero que les queda después de, en muchísimos casos (no dudo de que sean millones), haber perdido su única y cuántas veces escasa fuente de rendimiento, es decir, su trabajo.

Los criminales son conocidos, tienen nombre y apellidos, se trasladan en limusinas cuando van a jugar al golf, y tan seguros están de sí mismos que ni siquiera piensan en esconderse.
Son fáciles de sorprender. ¿Quién se atreve a llevar a este gang ante los tribunales? Todos le quedaríamos agradecidos. Sería la señal de que no todo está perdido para las personas honestas.

José Saramago
Premio Nobel de Literatura.

Fuente: http://www.voltairenet.org/article158346.html

martes, 4 de noviembre de 2008

Tu ordenador tiene un precio elevadísimo



























Porque su fabricación es imposible sin coltan. Más de 30.000 niños y niñas matan y mueren en un conflicto que sacude África Central y cientos de miles de personas lo están pagando en estos días. Una de las causas: el control del coltan.

Te preguntarás ¿qué es el coltan y por qué puede convertir niños y niñas en soldados? Coltan es la abreviatura de columbita y tantalita, dos minerales que unidos los hace imprescindibles en la fabricación de teléfonos móviles, ordenadores... y, ante un mercado gigantesco, la República Democrática del Congo posee el 80% de las reservas mundiales.

Lejos de llevar prosperidad al país, es parte del origen de un conflicto que amenaza con ser eterno. Gran parte de los ingresos de la venta de coltan han servido para comprar armas, que llegaron generosamente a los ejércitos y milicias desde Estados Unidos, Bélgica, Francia, Alemania y China, entre otros.

¿El resultado? Una guerra en la que ya han muerto casi 5 millones de personas, más de 350 mujeres y niñas son violadas cada mes, hay casi 2 millones de desplazados, y unos 7.000 niños y niñas combaten como soldados.

Se les saca a la fuerza del colegio o de sus casas. Reciben malos tratos, torturas, son violados y obligados a violar y a asesinar. Y te queda oír lo peor: en la región de Kivu, la mitad de los menores que habían sido desmovilizados han vuelto a ser reclutados. Su experiencia les convierte en reclutas valiosos y les pone en especial peligro. Y todo para que en los países desarrollados podamos hablar por el móvil o escribir un e-mail.
¿Cómo poner fin a esta situación? No voy a pedirte que tires tu ordenador, sino todo lo contrario: utilízalo para ayudar a las víctimas de este conflicto. Habrás hecho mucho por frenar esta masacre si te sumas a la petición de Amnistía Internacional al Gobierno de la RDC. Y estarás haciendo mucho más si aportas un donativo para nuestras campañas.
Pero, si te unes a Amnistía Internacional, prácticamente estarás haciendo cuanto está en tu mano para que ningún niño tenga que dejar de serlo por nuestro bienestar. Gracias por utilizar tu ordenador para conseguir que su fabricación no resulte tan cara.


Esteban Beltrán

Director

Amnistía Internacional - Sección Española

Mensaje del Excmo. Presidente de la Rep. de Bolivia Sr. Evo Morales



Mensaje del Presidente Evo Morales a la Jornada Continental de Solidaridad con Bolivia, Ciudad de Guatemala, 9 de Octubre de 2008.


Hermanas y hermanos, a nombre del pueblo de Bolivia, saludo a los movimientos sociales del continente, presentes en este acto de la Jornada Continental de Solidaridad con Bolivia. Acabamos de sufrir la violencia de la oligarquía, que tuvo su mas brutal expresión en la masacre en Pando, hecho que nos enseña que ostentar el poder en base a la plata y las armas para oprimir el pueblo no es sostenible. Fácilmente se derrumba, si no es basado en un programa y la conciencia del pueblo.

Estamos viendo que la refundación de Bolivia afecta a los mezquinos intereses de unas cuantas familias de grandes terratenientes, que rechazan como agresión las medidas a favor del pueblo como la distribución más equilibrada de los recursos del gas para nuestros abuelos y abuelas, igual que la distribución de tierras, las campañas de salud y alfabetización, y otras.

Para resguardar su poder y privilegios y evadir el proceso de cambio, las oligarquías latifundistas de la llamada media luna se encubren en las autonomías departamentales y la división de la unidad nacional, prestándose a los intereses yanquis de acabar con la refundación de Bolivia.

Pero, en el referendo revocatorio del 10 de agosto, acabamos de recibir el mandato de dos tercios del pueblos boliviano, para consolidar este proceso de cambio, para seguir avanzando en la recuperación de nuestros recursos naturales, en asegurar el Vivir Bien para todas las bolivianas y bolivianos, y unir a los distintos sectores del campo y la ciudad, de oriente y de occidente.

Hermanas y hermanos, lo que ha pasado en el referendo revocatorio en Bolivia es algo importante no solamente para los bolivianos sino para todos los latinoamericanos. Lo dedicamos a todos los revolucionarios de Latinoamérica y del mundo, reivindicando la lucha de todos los procesos de cambio.

Yo venía a expresar la forma de cómo recuperar la vivencia de nuestros pueblos, llamado el Vivir Bien, recuperar nuestra visión sobre la madre tierra, que para nosotros es vida, porque no es posible que un modelo capitalista convierta a la madre tierra en mercancía. Cada vez más vemos profundas coincidencias entre el movimiento indígena y las organizaciones de los movimientos sociales, que apuestan también por el Vivir Bien. Saludamos a ellos para que de manera conjunta podamos buscar cierto equilibrio en el mundo.

Y dentro ese marco, quiero compartir y proponer para un debate unos 10 mandamientos para salvar al planeta, a la humanidad y la vida, no solamente a este nivel sino también para debatir con nuestras comunidades, con nuestras organizaciones.


  • Primero, si queremos salvar al planeta tierra para salvar la vida y a la humanidad, estamos en la obligación de acabar con el sistema capitalista. Los graves efectos del cambio climático, de las crisis energéticas, alimentarias y financieras, no son producto de los seres humanos en general, sino es del sistema capitalista vigente, inhumano con su desarrollo industrial ilimitado.

  • Segundo: renunciar a la guerra, porque de las guerras no ganan los pueblos, solo ganan los imperios, no ganan las naciones, sino las transnacionales. Las guerras benefician a pequeñas familias y no a los pueblos. Los trillones de millones que se destinan a la guerra deben ser destinados para reparar y curar a la madre tierra que esta herida por el cambio climático.

  • Tercera propuesta para el debate: un mundo sin imperialismo ni colonialismo, donde las relacionas deben estar orientadas en el marco de la complementariedad, y tomar en cuenta las profundas asimetrías que existe de familia a familia, de país a país, y de continente a continente.

  • El cuarto punto esta orientado al tema del agua, que debe ser garantizada como derecho humano y evitar su privatización en pocas manos, ya que el agua es vida.

  • Como un quinto punto, quiero decirles que debemos buscar cómo acabar con el derroche de energía. En 100 años estamos acabando con la energía fósil creada durante millones de años. Como algunos presidentes reservan tierras para automóviles de lujo y no para el ser humano, debemos implementar políticas para frenar los agrocombustibles y de esta manera evitar hambre y miseria para nuestros pueblos.

  • Como sexto punto: respecto a la Madre Tierra. El sistema capitalista trae a la Madre Tierra como una materia prima, pero la tierra no puede ser entendida como una mercancía, ¿quién podría privatizar o alquilar, fletar a su madre? Propongo que organicemos un movimiento internacional en defensa de la Madre Naturaleza, para recuperar la salud de la Madre Tierra y restablecer la vida armónica y responsable con ella.

  • Un tema central como séptimo punto para el debate, es que los servicios básicos, sea agua, luz, educación, salud, deben ser tomados en cuenta como un derecho humano.

  • Como octavo punto, consumir lo necesario, priorizar lo que producimos y consumimos localmente, acabar con el consumismo, el derroche y el lujo. Debemos priorizar la producción local para el consumo local, estimulando el auto sostenimiento y la soberanía de las comunidades dentro de los límites que la salud y los recursos menguados del planeta permitan.

  • Como penúltimo punto, promover la diversidad de culturas y economías. Vivir en unidad respetando nuestras diferencias, no solamente fisonómicas, también económicas, economías manejadas por las comunidades y las asociaciones.

  • Hermanas y hermanos, como décimo punto, planteamos el Vivir Bien, no vivir mejor a costa del otro, un Vivir Bien basado en la vivencia de nuestros pueblos, las riquezas de nuestras comunidades, tierras fértiles, agua y aire limpios. Se habla mucho del socialismo, pero hay que mejorar ese socialismo del siglo XXI, construyendo un socialismo comunitario o sencillamente el Vivir Bien, en armonía con la Madre Tierra, respetando las formas de vivencia de la comunidad.



Finalmente, hermanas y hermanos, seguramente ustedes están haciendo seguimiento sobre los problemas que existen. Llego a la conclusión que siempre habrá problemas, pero quiero decirles que estoy muy contento, no decepcionado ni preocupado porque esos grupos que permanentemente esclavizaron a nuestras familias durante la colonia, la república y en la época del neoliberalismo, siguen agrupados en algunas familias, resistiéndome. Es nuestra lucha enfrentar esos grupos que viven en el lujo y no quieren perder el lujo, perder sus tierras. Es una lucha histórica y sigue aún esta lucha.

Hermanas y hermanos, esperando que esta Jornada Continental del III Foro Social Américas culmine con fuertes lazos de unidad entre todos ustedes y con un firme Plan de Acción a favor del pueblo de Bolivia y todos nuestros pueblos, reitero mi saludo fraternal.




Fuente: Humanismo y Conectividad

lunes, 3 de noviembre de 2008

He aquí la nueva divisa de reserva mundial: el yuan.

Las cosas van a peor. Desde septiembre, 16 billones de dólares han sido barridos de los mercados de valores internacionales.
Las pérdidas en los Estados Unidos —donde se originó el desorden financiero— han sido muy inferiores a las de otros mercados más vulnerables. El índice de Dow Jones ha perdido menos del 40% desde su máximo de 14.000 puntos, mientras que Hong Kong, Polonia y China han caído más del 60%. Es una sangría.


La Tabla de Índices Opcional de Volatilidad de Intercambio de Chicago, el "Índice del Miedo", se elevó a 79’13 el viernes, el más alto en sus dieciocho años de historia. La volatilización masiva en las bolsas es principalmente el resultado de una devaluación de los fondos de alto riesgo, que se han convertido aceleradamente en un basural de acciones para cubrir el valor menguante de su principal activo.
Según el New York Times: “Se estima que los fondos de alto riesgo perdieron 180 mil millones de dólares durante los tres últimos meses y que algunos están al borde del colapso. Los inversores están reclamando su dinero, y Wall Street se prepara para una convulsión en el sector de 1’7 billones de dólares”.
Si un gran fondo, como Citadel, se viene abajo, creará un agujero negro en el sistema financiero, similar a la pérdida de Lehman Brothers y, una vez más, el Tesoro de los Estados Unidos tendrá que acudir al rescate mediante una ayuda varias decenas de miles de millones de dólares procedentes de los contribuyentes.


Las dislocaciones causadas por la caída libre de los fondos de alto riesgo dejan la puerta abierta a la posibilidad de que los mercados bursátiles tengan que ser cerrados e medida que los actvos se desvalorizan en el mercado. El profesor de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini lo resumió así:

“Los actores políticos pueden verse pronto obligados a cerrar los mercados financieros, puesto que el pánico vendedor se acelera".

En efecto, hemos alcanzado un punto donde las consideraciones sobre los fundamentos y la tasación a largo plazo ya no importan nada para los mercados financieros. La caída libre debida a la rápida contracción de los inversores nos aproxima al borde del colapso. Ahora lo que importa son movimientos —más que acciones y fundamentos—, y los movimientos son unidireccionales, puesto que todos venden y nadie compra, ya que intentar comprar valores de renta variable es como agarrar un cuchillo volando. No hay compradores en este mercado disfuncional, solo vendedores y pánico es el feo estado de este juego desestabilizador.

“Hemos alcanzado el inquietante punto donde la conducta disfuncional de los mercados financieros tiene efectos destructivos en el sistema financiero y –mucho peor- en la economía real. Por tanto ha llegado la hora de abordar acciones políticas e intervenciones gubernamentales más radicales." (Nouriel Roubini’s Global EconoMonitor)

La desbandada de la bolsa ha provocado también enormes fluctuaciones en el mercado monetario. El dólar ha subido un 16% en detrimento del euro en cuestión de semanas mientras todas las otras divisas han perdido terreno de forma continuada, a excepción del yen. La repentina caída de materias primas y el desarrollo de las apuestas basadas en dólares en capitales extranjeros han reforzado el dólar y han convertido al Tesoro de los Estados Unidos en la inversión más segura.

La volatilidad está causando problemas en todas partes, especialmente allí donde las empresas extranjeras deben pagar préstamos atrasados en unos dólares que se han disparado en relación con sus respectivas divisas. Los mercados emergentes están siendo vapuleados. La fortaleza del dólar amenaza también con hacer más difíciles las exportaciones de los Estados Unidos, que han sido el único ámbito de la economía que ha funcionado bien en los últimos meses. Si las tendencias actuales continúan, entonces los gobiernos extranjeros deberán adjudicar más reservas a apuntalar sus divisas, lo que hará aún más difícil para los Estados Unidos financiar su actual déficit, así como equilibrar su cuenta de resultados. Dicho de otro modo, estas intensas e inauditas oscilaciones de divisas anuncian una crisis de financiamiento que se avecina próxima, ya que el crédito se ha agotado y el dinero resulta aún más escaso. Por ahora, el dólar sigue alto, pero el futuro se vislumbra sombrío.

La crisis financiera está drenando el crédito del sistema y empujando los precios hacia abajo en todos los sectores. Ningún activo ha quedado intacto, incluyendo el oro, que anunció su mayor pérdida consecutiva en una semana de los últimos 28 años y pasó de los 1.040 dólares en marzo a 734 dólares al cierre de la bolsa el viernes.

El crudo ha sido también golpeado por apuestas especulativas realizadas por los fondos de alto riesgo que están ahora obligados a vender sus posiciones para cubrir las pérdidas en sus activos respaldados por créditos. El movimiento errático en el precio del crudo hace posible ver la verdadera potencia destructiva de un mercado desregulado, especialmente las opacas compras y ventas realizadas por los fondos de alto riesgo. En apenas 14 meses, el crudo pasó de 70 a 145 dólares y de nuevo a 67 dólares el viernes. Los especuladores de Wall Street hicieron subir los precios con dinero prestado de los bancos de inversión, propinando un golpe demoledor al consumidor americano. La Reserva Federal jugó un papel decisivo en esta estrategia al proporcionar crédito a bajo interés que generó crecientes beneficios para los inversores y empeoró las condiciones de vida para todos los demás.

Ahora que la burbuja monetaria ha estallado, sus efectos se pueden notar en todo el mundo. Países que se beneficiaban del alto precio de las materias primas están siendo ahora vapuleados por doquiera, desde Rusia hasta el Golfo Pérsico. Los productores de etanol se enfrentan a la quiebra, si las cosas no dan un giro radical en los próximos 12 meses. Lo apunta el Wall Street Journal:

“La tragedia de la segunda burbuja es que ha dejado la economía en una posición más débil para sobrellevar el desplome inmobiliario y el pánico crediticio. El consumidor norteamericano ha sido fustigado con una inflación de 4 dólares en sectores como el gas y los alimentos, mientras industrias enteras han sido puestas al borde de la quiebra. Los fabricantes de coches de Detroit han estado el último año desmontando la cadena de montaje de camiones y todoterrenos, al tiempo que se preparaban para hacer coches eléctricos e híbridos, aun cuando cuando su flujo de caja se había evaporado. Sus nuevas inversiones están basadas en la expectativa de que el precio del crudo permanecerá alto, pero ¿habrá mercado para los híbridos, si el crudo baja a 50 dólares el barril? Mientras el Congreso dilucida las causas del desastre actual, la principal se esconde a plena luz del día: la irresponsable política económica que tanto ha hecho para crear la adicción crediticia y delinquir con la burbuja del bienestar y la circulación del dólar; los resultados de estas prácticas son ahora bien claros.

Los efectos de un tipo de interés bajo y del contagio crediticio no se limitan a consideraciones superficiales.

Como subraya el analista Thomas Kostigen, la política monetaria puede ser una sentencia de muerte para los pobres de todo el planeta, que son invariablemente sus principales víctimas:


“La dura realidad del chaparrón económico no es que Joe el Fontanero no pueda comprar su negocio, o que los planes de pensiones se estén perdiendo, o que el desempleo esté aumentando; la dura realidad es que la gente va a morir.

Según el Banco Mundial, desde que los precios de los alimentos empezaron a subir, 100 millones más de personas han sido empujados hacia la pobreza, y dos mil millones de personas están ya al borde del desastre. Recordemos que casi la mitad de la población mundial vive con menos de 2’50 dólares al día. Millones de personas mueren cada año de hambre e inanición, y más de mil millones no tienen acceso a agua potable.

Estas cifras están destinadas a crecer de manera espectacular con un incremento demográfico que contribuirá a la disminución de los recursos naturales y al aumento de los precios de todos los bienes y servicios de consumo. Mientras cae la bolsa y se tambalea la economía mundial, es importante recordar que no es solo de pérdidas financieras de lo que estamos hablando, sino de pérdida de vidas humanas.

Y no son sólo gentes que viven en sitios lejanos quienes sucumben a tales penurias extremas. Observen esto: las pérdidas de empleo en el Estado de Indiana han causado que la pobreza infantil haya aumentado un 29% desde el año 2000. La distancia en términos de riqueza en los Estados Unidos y en todo el mundo está a niveles históricos, y eso trae consigo graves consecuencias.

La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo anunció esta semana que el hiato que separa a ricos y pobres está ensanchándose en todo el mundo, y que los Estados Unidos están experimentando la mayor distancia.

“Estamos experimentando el mayor nivel de desigualdad económica de la historia. La intensificación de la erosión del suelo económico solo comportará el hundimiento de más gente en la desposesión. Por eso es tan importante enderezar la crisis económica ahora. Estamos todos interconectados” (MarketWatch)

La administración Bush ha convocado una cumbre económica de las 20 economías más importantes para después de las elecciones presidenciales. Los dirigentes de los Estados Unidos y de la Unión Europea esperan perfilar otro Bretton Woods en el que el control del sistema económico global quede en manos de esas mismas naciones. Es probable, no obstante, que el resultado sea considerablemente diferente de lo previsto. Bajo el liderazgo de China, 12 naciones asiáticas han acordado establecer un fondo de 80 mil millones de dólares para proteger sus economías de la devaluación monetaria, la evaporación de capital y otros trastornos financieros. China tiene las mayores reservas, con 1’9 billones de dólares, seguida de Japón, con más de 1 billón de dólares. Claramente, las dos naciones más ricas marcarán la agenda y jugarán un papel central en la toma de decisiones sobre cómo abordar la recesión global.

La cumbre de Noviembre en Washington podría producir algunas sorpresas desagradables, insinuadas ya por el jefe de gobierno y tailandés, Olarn Chaipravat, que declaró a Bloomberg News:

“El mensaje de esta iniciativa es que China considere la apertura de su sistema bancario y permita a la divisa más fuerte, que es el yuan, ser legítimamente proclama como divisa convertible del mundo.”

No ofrece duda: la enfermedad financiera actual, que trae sus orígenes en Wall Street y en la Reserva Federal, ha demostrado que el dólar debe ser reemplazado como divisa de reserva mundial y que los Estados Unidos deben ser destituidos como administradores de hecho del sistema económico global. El liderazgo implica responsabilidad, y los Estados Unidos están obligados a rendir cuentas por sus errores. Ha llegado la hora del cambio.

(*) Mike Whitney es un analista político independiente que vive en el estado de Washington y colabora regularmente con la revista norteamericana CounterPunch.

Traducción: Pol Vidal
Fuente www.sinpermiso.info

CONVOCATORIA CIUDADANA

¿LA BANCA SIEMPRE GANA?


















El próximo 15 de Noviembre se reunirán los líderes mundiales para preparar un nuevo plan contra la crisis.


Salvar de la crisis a los bancos de Estados Unidos ha costado 700.000 millones de dólares; ¡Cinco veces más de lo que aprobó la ONU para alcanzar los Objetivos del Milenio!

Las ayudas europeas para dar confianza a los mercados, son aún mayores: UN BILLÓN Y MEDIO DE DÓLARES.

Para hacernos una idea más clara: lo que se necesita en África para erradicar el hambre y crear infraestructuras para que en 10 años adquiera el nivel de Europa asciende a 925.000 millones de dólares.

Lo que necesita Centro y Sudamérica y Centroamérica para erradicar la pobreza son 800.000 millones de dólares.

Lo que necesita la Humanidad para erradicar el hambre en todo el planeta con proyectos de desarrollo local son 2 billones de dólares... mucho menos dinero del que se destina a la banca...


¡¡¡¡Es una vergüenza!!!!

En España, el Gobierno le da 100.000 millones de euros a los mismos bancos que están desahuciando a muchas familias por no poder pagar la hipoteca. Hace meses miles de personas salimos a la calle por una vivienda digna y ya advertíamos del peligro de la burbuja inmobiliaria. Ahora que ha estallado ¿la vamos a pagar nosotros? ¿Por qué no obligan a devolver el dinero ganado por los especuladores sin escrúpulos que son los mismos que nos han llevado a esta crisis? Se han forrado durante años y ahora anuncian despidos, recortes salariales, cierres de empresas, 'aparcar' el protocolo de Kioto…
Está claro que los grandes partidos gobiernan para la banca y que los grandes sindicatos no van a rechistar ¡Si hasta han felicitado los banqueros y empresarios! Solo la gente de a pie podemos denunciarlo.
Privatizan los beneficios y socializan las pérdidas. ¿Se creen que somos tontos? ¿Lo vamos a permitir? Claro que no.

El próximo sábado, 15 de noviembre a las 17:00 horas saldremos a la calle en todas las ciudades.
Tenemos tiempo y capacidad suficiente para difundirlo y organizarnos. Nos da igual que inviten a Zapatero o no. Nuestra voz tiene que estar presente en esa Cumbre.
Pasa la convocatoria. Queremos que sea haga justicia y que sepan que no estamos de acuerdo con su solución que tan sólo sirve para mantener un sistema que se solidariza con las pérdidas de los ricos pero que deja a los trabajadores, a los profesionales y a los asalariados a su suerte.
¡Que la crisis la paguen los que la han provocado!

CONCENTRACION CIVICA
SABADO 15 NOVIEMBRE A LAS 17H.
Lugares de concentración:

A Coruña Plaza de Maria Pita

Alacant Explanada de España, frente a la Rambla de Méndez Núñez

Albacete Plaza del Altozano

Almeria Plaza Circular

Ávila Plaza del Chico

Aviles: Plaza de España

Badajoz: Plaza de San Francisco

Barcelona: Plaça Catalunya

Bilbo: Centro Civico de La Bolsa (C/ Pelota - Casco Viejo - Bilbao)

Burgos: Plaza Mayor

Cáceres: Plaza Mayor

Cádiz: Plaza de San Juan de Dios
Castello: Plaça de la Independència
Ciudad Real: Parque del Torreon
Córdoba: Plaza de las Tendillas
Elx: Plaça Baix
Gijón: Plaza del Parchís
Granada: Fuente de las Batallas
Graus: Plaza España
Huesca: Plaza Navarra
Jaén: Plaza de la Constitución
Las Palmas Parque Santa Catalina
León: Plaza de San Marcelo
Madrid: Puerta del Sol
Málaga: Plaza de la Constitución
Mérida: Plaza de España
Murcia: Glorieta de España
Palencia: Plaza Mayor
Pamplona: Plaza del Castillo
Salamanca: Plaza Mayor
San Sebastián: Jardines de Alderdi Eder
Sta. Cruz de T.: Plaza de la Candelaria
Santander: Plaza del Ayuntamiento

Santiago: Praza do Obradoiro

Segovia: Plaza del Azoguejo

Sevilla: Plaza Nueva

Soria: Plaza de Herradores

Teruel : Plaza del Torico

Toledo: Plaza de Zocodover

Valencia: Plaça Ajuntament

Valladolid: Plaza Mayor

Vigo: Puerta del Sol
Vitoria: Plaza de la Virgen Blanca
Zaragoza: Plaza del Pilar